Máquinas voladoras

Maquinaria. Aviones. Primeros vuelos. Hermanos Wright. Primeros años. Globos aeroestáticos

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Primeros vuelos de los aviones

Los Hermanos Wright

Wilbur y Orville Wright, dos americanos de Ohio son considerados como los primeros hombres en realizar un vuelo controlado. Grandes seguidores de Otto Lilienthal, a la edad de 30 años construyeron una cometa biplano con un dispositivo que por cuerdas desde tierra curvaba las alas. El resultado fue satisfactorio. En 1890 escribieron al ingeniero francoamericano Chanute para pedirle consejo.

En septiembre de 1900 volaron a Carolina del Norte en su primer planeador tripulado. Al principio se probó el prototipo con un peso equivalente al del piloto. La cometa no tenía superficies verticales.

El segundo planeador (Flyer II) ensayado en 1901, le sirvió para averiguar la curvatura óptima del perfil de ala.

Aunque los cálculos y experiencias de Lilienthal les habían servido como experiencia observaron que no eran siempre fiables, por ello Orville hizo un pequeño túnel aerodinámico para probar perfiles de alas. Después de probar con 200 alas obtuvieron unos resultados más fiables. El tercer planeador (Flyer III) realizado en 1902 logró superar 180m de alcance en un minuto.

El próximo objetivo que se plantearon los hermanos fue insertar al avión un propulsor, por lo que construyeron su propio motor: un cuatro cilindros en línea de 12cV que probaron en 1903. También lograron desarrollar una hélice suficientemente eficaz que tuviese un rendimiento aceptable. Ambos hermanos se echaron a cara o cruz quien sería el afortunado en volar primero, y Wilbur ganó la apuesta. El aparato llegó a despegar pero se encabritó y entró en pérdida. El 17 de diciembre de 1903, ahora Orville Wright ante la presencia de cinco testigos llegó a realizar un vuelo ondulante de unos 36 metros en 12 segundos, despegando en unos 12 metros. Acaba de tener lugar el primer vuelo sostenido y controlado de un aeroplano de la Historia. Perfeccionaron su invento y consiguieron realizar un circuito cerrado en vuelo. Al año consiguieron recorrer 38km.

Los primeros años de la aviación

1909 fue un año trascendental para la aviación. Louis Blériot fue el primer hombre en hacer un viaje por etapas con el Blériot VIII , y más tarde con el Blériot XI recorrió los 41,2km que separan Etampes y Orleáns. El 25 de julio realizó la travesía del Canal de la Mancha(desde Calais a Dover), que en línea recta son 38km, pero realizó 6km más por la necesidad de encontrar una pista donde aterrizar.

Ese mismo año se realizó el certamen aéreo en Reims, donde se disputó la primera copa Gordon Bennet de Aviación. Dicha primera edición la ganó el norteamericano Glenn H. Curtis.

Primeros años de la aviación en España

Ya en 1907 y 1908 hay constancia de los primeros intereses de España en los vuelos de los hermanos Wright. En 1910 quedó servida la polémica para saber quien fue el primer vuelo realizado en España. En Barcelona, un francés llamado Julien Mamet se atribuyó dicho mérito, pero Juan Olivert dijo haber volado 4 meses antes en Paterna (Valencia) a los mandos de un biplano construido por Gaspar Brunet. Investigaciones recientes atribuyen dicho mérito a Juan Olivert el 5 de septiembre de 1909. En este año se construyó el avión A.M.A. en Vitoria, el prototipo de los hermanos Salamanca y el de Verdaguer en Barcelona.

A parte de los nombrados, el primer piloto documentado fue el singular Antonio Fernández Santillana, fabricante del primer avión español viable comprobado. En 1909 falleció a los mandos de su avión siendo el primer fabricante y piloto de la Historia caído en vuelo.

El primer piloto titulado fue Benito Loygorri, licenciado en la escuela de vuelo de Mourmelon (Francia) seguido por S.R el infante Alfonso de Orleáns. Otras figuras destacadas son: Jorge Loring (constructor y piloto de la compañía C.E.T.A: en 1920); Eduardo Barrón (diseñador y constructor de alguno de los primeros aviones españoles); y como no, Juan de la Cierva, diseñador de los autogiros que llevaban su nombre. En 1912 ya se inauguró en Cuatro Vientos la primera escuela de vuelo.

Los primeros vuelos en las capitales españolas

 

Capital

Fecha

Aeroplano

Aviador

Aeródromo

1909

 

Valencia

05-sep

Brunet

Joan Olviert

Paterna

1910

 

Barcelona

11-feb

Blériot XI

Julien Mamet

Hipódromo

Madrid

23-mar

Bleriot XI

Julien Mamet

Ciudad Lineal

Pamplona

23-mar

Bleriot XI Mod

Leonce Garnier

Soto Ainzoain

Sevilla

28-mar

Bleriot XI

Joan Olieslager

Tablada

San Sebastián

29-mar

Bleriot XI

Hubert Le Blon

Ondaorreta

Zaragoza

17-abr

Voisin

Louis Gaudart

Valdespartera

Córdoba

19-may

Bleriot XI

René Barrier

Turruñuelos

Palma

28-jun

Bleriot XI

Julien Mamet

Hipódromo

Santander

23-ago

Bleriot XI

Henri Peirat

La Albericia

Málaga

29-ago

Bleriot XI

René Mollien

Playa Misericordia

Logroño

25-sep

Sommer

Jean Mauvais

Orillas Ebro

Bilbao

09-oct

Sommer

Jean Mauvais

Parque

Guadalajara

25-nov

Sommer

Jean Mauvais

Parque Aerostación

1911

 

Badajoz

18-may

Sommer

Benito Loygorri

Ferial

Burgos

25-may

Morane

Jules Vedrini

Gamonal

Vitoria

25-may

Bleriot XI

Eugene Gilbert

Lacua

Lugo

18-jun

Sommer

Benito Loygorri

Campamento

Granada

20-jun

Sommer

Jules Tyck

Armilla

León

23-jun

Bleriot XI

George Leforestier

Parque

Lérida

24-jun

Bleriot XI

Leonce Garnier

Gardeny

Castellón

07-jul

Bleriot XI

Leonce Garnier

Serradal

Alicante

29-jul

Bleriot XI

Le Lasseur de Ranzai

Campo Tiro Nacional

La Coruña

12-ago

Bleriot XI

George Leforestier

La Estrada

Pontevedra

20-ago

Bleriot XI

Leonce Garnier

Junquera

Huesca

20-ago

Bleriot XI

Gregorio Campaña

Loreto

Almería

25-ago

Depperdusin

Jules Servies

La Rubia

Oviedo

25-sep

Bleriot XI

Leonce Garnier

Silla del Rey

1912

 

Murcia

06-abr

Bleriot XI

Leonce Garnier

Espinardo

Cáceres

01-jun

Sommer

Benito Loygorri

Aeródromo

Toledo

05-jun

Deperdussin

Pierre Lacombe

Campo de Instrucción

Segovia

29-jun

Bleriot XI

Leonce Garnier

La Dehesa

Ciudad Real

17-ago

Deperdussin

Pierre Lacombe

Granja Agrícola

Cuenca

05-sep

Sommer

Benito Loygorri

Puente Verde

Palencia

09-sep

Bleriot XI

Leonce Garnier

Campo Instrucción

Albacete

14-sep

Bleriot XI

Leonce Garnier

Eras Santa Bárbara

Teruel

01-oct

Bleriot XI

Henri Tixier

Llanos Santa Catalina

Soria

03-oct

Bleriot XI

Leonce Garnier

Eras Santa Bárbara

Cádiz

07-oct

Sommer

Benito Loygorri

Playa Victoria

Jaén

18-oct

Deperdussin

Pierre Lacombe

Peñamefecit

INTRODUCCIÓN

Es de sobra conocido el interés por surcar los cielos que el hombre ha tenido desde la antigüedad, principalmente fue ese y no otro el motivo por el cual se desarrollaron los aerostatos, posteriormente se descubrió el enorme potencial económico y militar de los vuelos, aunque en un principio simplemente se trato de una mera superación personal.

Los globos fueron, en su tiempo, los más significativos inventos de aparatos voladores del ser humano influyendo enormemente en la mentalidad de la humanidad, tanto es así, que fue un tema recurrente en numerosos libros, contándose entre ellos el conocidísimo: “La vuelta al mundo en 80 días” de Julio Verne; su importancia radicó en el hecho de la imposibilidad que tenían los hombres para elevarse desde la superficie de La Tierra y trasladarse viajando por el aire. Los aerostatos, que no llevaron acabo un vuelo tripulado hasta finales del siglo XVIII, tienen su funcionamiento basado en el principio de Arquímedes, mediante el cual, aire caliente genera un empuje en el seno del aire.

Los aerostatos fueron los primeros en mostrarse eficientes en el cumplimiento del objetivo de volar, de forma que, el primer vuelo controlado se realizo en globo. Posteriormente y debido casi exclusivamente a la aparición del resto de aeronaves conocidas (aviones y aeronaves de alas giratorias), los aerostatos han quedado relegados mayoritariamente a unas funciones de carácter lúdico, deportivo o científico.

Sería injusto dedicarnos exclusivamente a tratar sobre la historia de los globos, por ello, y aunque está dedicado un amplio apartado a la historia de los globos, mencionaremos los dirigibles que tuvieron su época dorada y contribuyeron generosamente a la historia de la aviación. Por último terminaremos citando la contribución que realizan los aerostatos en la actualidad.

Historia de los globos aerostáticos:

INICIOS DEL GLOBO AEROSTÁTICO

Recientes investigaciones has demostrado que el 8 de agosto de 1709, el sacerdote brasileño Bartolomeu de Gusmao hizo la primera demostración de ascensión aérea en globo de aire caliente no tripulado en la Casa de Indias de Lisboa, ante la corte del Rey Juan V de Portugal. Fue perseguido por la Inquisición por hechicería.

Las primeras ascensiones, universalmente admitidas, fueron llevadas a cabo por los hermanos Montgolfier. Joseph y étienne Montgolfier vivían en Annonay (Francia), donde poseían una fábrica de papel y realizaron los primeros experimentos con globos en 1782 inspirados por la observación de la ascensión del humo de las chimeneas. El 4 de junio de 1783 los Montgolfier llevaron a cabo la primera exhibición pública del hallazgo en su ciudad natal. El globo, no tripulado, fue un saco esférico, hecho de lino y forrado de papel, de 11 metros de diámetro y un peso de unos 226 kilogramos y que alcanzó unos 1830 metros de altura. Los Montgolfier fueron invitados a realizar una demostración ante la corte de Luís XVI en el Palacio de Versalles el 19 de septiembre en la que se ató una cesta al globo en la que había un cordero, un gallo y una oca, los primeros viajeros aéreos, que no sufrieron daño alguno. Estos globos inflados mediante aire caliente, que al enfriarse descendían, comenzaron a tener la denominación de “montgolfiere” o “mongolfiera”.

Jacques Alexandre César Charles creó poco después que los Montgolfier un globo totalmente diferente inflado con hidrógeno, gas descubierto por Henry Cavendish en 1766, que se obtenía al mezclar ácido sulfúrico con limaduras de hierro y que era muy inflamable, lo que hacía bastante peligroso el artefacto. El 27 de agosto de 1783 en París, el “Globe” de Charles, construido con tela fina y recubierta de goma para impedir que escapase el gas, permaneció en el aire durante 45 minutos, aterrizando a una distancia de 25 kilómetros donde unos aldeanos que creyeron que se trataba de un ingenio del diablo lo destruyeron.

Tras el éxito del 19 de septiembre los hermanos Montgolfier diseñaron una nueva “mongolfiera” para ser tripulada por seres humanos. El 15 de octubre de 1783, el francés Francois Pilatre de Rozier ascendió a 26 metros durante 4 ó 5 minutos. El 21 de noviembre de ese año Rozier y el Marqués d'Arlendes fueron los primeros hombres que llevaron a efecto un largo vuelo libre con un globo elevándose hasta 1000 metros de altura, volando durante 25 minutos y cubriendo una distancia de casi 10 kilómetros.

Jacques Charles, por su parte, perfeccionó sus globos de hidrógeno junto a los hermanos Robert con un método para engomar la tela de seda haciéndola completamente impermeable y permitiendo llevar a bordo seres humanos. Así, el 1 de diciembre de 1783 Charles y uno de los hermanos Robert fueron los primeros hombres que volaron en un globo de hidrógeno desde París en un vuelo de 43.5 kilómetros de distancia en algo más de dos horas, llegando a una altura de 3000 metros. En esta ascensión Charles hizo medidas de la temperatura del aire a diferentes alturas así como las variaciones que sufría la presión barométrica.

El feliz éxito de los vuelos con mongolfieras y con globos de hidrógeno, multiplicaron rápidamente el número de ascensiones y de los tripulantes tanto en Francia como en otras naciones. Sin embargo, muy pronto hubo que lamentar las primeras víctimas de la aerostación. La primera de ellas fue Pilatre de Rozier, quien pereció en 1785 junto con su compañero Jules Romain en el rápido incendio del globo que tripulaban en su intento de cruzar por aire el canal de la Mancha. Poco después otros dos franceses, Blanchard y Jeffries, intentaron el mismo viaje y su vuelo se vio coronado por el más completo éxito.

El primer record de altura ascendiendo con un globo de hidrógeno normal lo establecieron en Septiembre de 1862 los metereólogos británicos Coxwell y Glaisher, alcanzando una altura de 8840 metros. El 15 de Abril de 1875, trece años después, Gaston Tissandier y sus dos acompañantes Silvel y Croce-Spinelli, a bordo del globo Zenith llegaron a 8000 metros de altura, pero la falta de oxígeno hizo que éstos dos últimos murieran, llegando con vida a tierra, muy extenuado, Gaston Tissandier. En 1932, el físico suizo Auguste Piccard realizó una ascensión subiendo hasta 16201 metros dentro de una cápsula sellada, para su completa estanqueidad y suspendida debajo de un globo libre, lo que fue el primer vuelo en la estratosfera de un ser humano. El 4 de Mayo de 1961, Malcolm D. Rosson realizó una ascensión estratosférica hasta 34668 metros.

Muchas ascensiones a lo largo de la historia han tenido una finalidad científica o incluso política. Por ejemplo, en 1870 parte del Gobierno francés, sitiado en París por las tropas de Guillermo I de Prusia, pudo burlar el asedio tripulando un globo y llegar a territorio libre. En 1897, el noruego Andrée intentó junto a dos compañeros la travesía del polo Norte, pero la frágil navecilla que sostenía el globo fue arrastrada por los vientos árticos y desapareció, hasta que en el año 1930 se encontraron restos de los expedicionarios y unas placas fotográficas.

Inicialmente el vuelo aerostático del “más ligero que el aire” presentaba algunas deficiencias fundamentales. Entre ellas la imposibilidad o extrema dificultad de guiarlo, lo que hacía permanecer a merced de las corrientes de aire y de los imprevistos golpes de viento. Los globos presentaban grandes lagunas y su empleo era arriesgado, dada por ejemplo la facilidad de incendio, pero ofrecía grandes posibilidades prácticas tanto en el campo militar como en el científico.

APLICACIONES

El aerostato se convirtió muy pronto en un excelente medio militar por sus posibilidades de transformarse en un observatorio aéreo y de ello da buena prueba cómo en 1793 y 1795 fueron utilizados como observatorios aéreos por el ejército francés en los asedios a Mauhenge y Maguncia respectivamente. Muy pronto, todos los ejércitos del mundo, emplearon los globos con fines militares y en el curso del siglo XIX se crearon cuerpos especiales para la utilización de los globos tanto tripulados como cautivos (es decir, anclados a tierra) con fines bélicos.

Durante la primera Guerra Mundial, fueron utilizados los globos con fines defensivos y como observatorios de los movimientos del enemigo dando en muchos casos excelentes resultados, si bien el perfeccionamiento de la aviación de caza los hizo excesivamente vulnerables, perdiendo toda su utilidad y eficacia para acciones bélicas.

Han sido muchísimos los globos que se han empleado a lo largo de los años en usos puramente meteorológicos para medir velocidades y dirección de los vientos a diferentes alturas así como para otros fines científicos llevando a bordo instrumentos especiales de medición cuyos datos se trasmitían a la Tierra.

Los mayores defectos del globo lo constituían su escasa maniobrabilidad y sobre todo la imposible tarea de guiarlo en una dirección determinada. Se planteó el gran problema de la “dirigibilidad”, obteniendo como resultado los “dirigibles”.