Manuela; Luis Zúñiga

Literatura hispanoamericana contemporánea. Siglo XX. Narrativa. Novela ecuatoriana. Argumento. Personajes

  • Enviado por: caro
  • Idioma: castellano
  • País: Ecuador Ecuador
  • 4 páginas
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TRABAJO DE LITERATURA

TÍTULO: “Manuela”

BIOGRAFÍA DEL AUTOR :

Luís Zúñiga; Nace en Quito, Ecuador en 1955. Realizó estudios de Antropología en Ecuador e Italia.

En su vida profesional, aparte de la literatura, ha estado vinculado a las investigaciones antropológicas y arquitectónicas; se ha desempeñado en el campo de la educación popular, la ecología y el medio ambiente.

En al actualidad, es co-representante en los países andinos de una organización internacional de educación para la paz, los derechos humanos y el desarrollo.

PRODUCCIÓN LITERARIA:

Ha publicado tres poemarios: Ruidos Intercostales (1982); Del Barri a la ciudad (1985); Versiones (1996).

En narrativa, en 1991, publicó “Manuela”, novela que tuvo mucho éxito y que se hizo acreedora al premio nacional “Joaquín Gallegos Lara”, concedido por el municipio de Quito, como la mejor novela del año. Esta obra fue además presentada en Bogotá y Lima, donde tuvo una buena acogida. Su segunda novela, “Rayo”, que obtuvo la Primera Mención del Jurado en la “IV Bienal de la novela ecuatoriana” en 1996.

RESUMEN GLOBAL DE LA OBRA:

La obra se trata de la vida de Manuela Sanz, destacado personaje femenino durante el proceso de liberación en América.

Es como una especie de diario de dicha heroína, en donde se nos relatan ocurridas y muchas veces trágicas aventuras por las que atravesó.

Su niñez fue difícil, pues había sido fruto de un amor escondido entre su padre, Simón Sanz, un español de temple y fuerte carácter; y su madre por el contrario, de aborígenes indios.

Manuela se encuentra al cuidado de su tía materna por los primeros años de su vida, pero luego es dirigida, por órdenes de su padre, al convento de “Las catalinas” en donde vive años de soledad y tristeza desamparada de su padre, quien nunca la tomó como una legítima hija. Transcurrieron los años en el convento, la niña era muy rebelde, sentía que no había nacido para las labores hogareñas como bordar y tejer, que eran las principales cosas que les enseñaban las monjas. En este lugar conoce a una niña, se trata de María Clara, quien se convertirá en una compañera de aventuras durante su permanencia en Las Catalinas.

Los años transcurrieron, Manuela ya tenía 17 años, todos los domingos esperaba con gran anhelo que la misa rutinaria de aquel día terminara, para así salir y visitar a su padre, en casa de su ya establecido hogar; aunque no fuese muy bien vista.

Sus más grandes aliadas eran las criadas Jonatás y Natán, quienes siempre estuvieron con ella acolitando y aconsejándola durante toda su vida.

Cierto domingo, Jonatás, que siempre la recogía a la salida de las Catalinas, le comunica un recado. Fue una noticia bastante sorprendente para Manuela, pues según palabras de Jonatás, un hombre, militar de profesión, quería conocer y establecer lazos de amistad con Manuela, ella no se negó a dicha propuesta. Todos los domingos se citaban en la plaza de la ciudad, y Jonatás hacia de recadera manteniéndolos en contacto cuando Manuela se encontraba internada en el convento. Cartas iban y venían, entonces la joven muchacha acepta que se había enamorado de Fausto D' Elivyar, su pretendiente. Entonces entablaron una relación algo más seria, hasta que una mala noticia llegó a los oídos de Manuela, su adorado militar se vio forzado por el deber a retirarse de la ciudad y marcharse hacia Imbabura. Ella, conducida por los impulsos decide fugarse y su cuidad y marcharse junto con su amado. Ya lejos de Quito, se hospedaron en Otavalo en donde ambos vivieron cálidos momentos consumidos por su amor, pero por cosas del destino o simplemente por infortunio de Manuela, Fausto D' Elivyar tiene que nuevamente alejarse de su lado, y esta vez parecía ya definitiva. El mismo militar se encargó de arreglar el viaje de regreso a Quito para Manuela. La pobre se encontraba invadida de una tristeza irreparable en sus adentros, sentía que todo lo que tenía en la vida se había consumido con la partida de su primer amor.

Al arribar a Quito, ya no fue bien recibida, la daban por muerta, y su padre actuó con rotunda severidad en la decisión de despojarla de toda protección por su parte, aunque una madre.

Los días siguieron su curso, y ella se negaba salir de su habitación, por lo que su padre toma la decisión de mantenerla lejos de su cuidad natal, Quito y enviarla junto con él rumbo a Panamá. En dicho viaje, conoce a un distinguido médico, con el que inicia una muy interesante amistad, a pesar de la cantidad de años que había de por medio. Transcurrido ya algún tiempo, James Thorne, el médico inglés, decide tomar en matrimonio a Manuela; proposición en la cual intervino don Simón, insistiendo continuamente en una respuesta positiva por parte de su hija.

Los preparativos para la boda no tardaron en programarse, y en un par de meses Manuela fue desposada por Thorne, satisfaciendo a la gran preocupación de su padre, quien insistía en que era una prefecta oportunidad para borrar todo el pasado oscuro de la joven.

Una vez casados, tomaron la decisión de residir en Lima, Perú, cuidad en la cual Thorne había establecido su lugar de trabajo, aunque su recorrido por otros países no terminaría debido a sus contactos lejos del Perú.

No pasó mucho tiempo para que Manuela empezara a sentir la falta de su esposo en casa, por lo que empieza a frecuentar nuevas amistades y a involucrase con otros hombres no muy distantes a Thorne.

Entre sus amistades estaba una mujer que despertó en ella el afán de lucha por la libertad; aquella mujer le había comunicado de varias reuniones que se organizaban con fines de discutir las ideas liberales para luego implantarlas entre la gente del pueblo.

A raíz de aquello, Manuela se había integrado paulatinamente a las reuniones mencionadas por su amiga en donde nacen sus deseos de involucrarse de una manera más directa en el movimiento político liderado por los liberales. Gracias a lo cual logra conocer y relacionarse con importantes líderes, el principal de ellos, Simón Bolívar; personaje con el cual comparte gran parte de su vida, lo apoya incondicionalmente, en momentos de decisión y valentía, de dolor y melancolía, siempre esta la comprensiva Manuela junto a aquel rígido y a veces débil personaje, Bolívar.

La protagonista llega a enamorarse profundamente de Bolívar, se entrega totalmente a él, sin límites ni fronteras. Llevan una vida como amantes; pues ella aún se mantenía casada, aunque en la realidad, realmente ya estaba separada de su esposo, pues nunca sintió algo demasiado profundo para con él y cada momento juntos renegada por haber tomado tan arbitraria decisión de casarse con alguien a quien nunca amo realmente, con el único objetivo de borrar un marcado error que en el pasado acarreó infortunio a su vida.

La enérgica Manuela, se había ya marchado para siempre lejos de Thorne, usando como pretexto un viaje con motivos políticos; obviamente se marchó sin pensarlo dos veces, a Colombia, en donde estaba residiendo el libertador.

Bolívar, por su parte, no quiso algo demasiado formal junto a su inseparable Manuela, aunque a ella le constó trabajo comprender, que no era la única mujer en su vida; pues tratándose de semejante galán, buen mozo, era difícil mantenerlo alejado de la tentación, que para él representaban las mujeres; pero sin duda, Manuela, marcó su vida de una manera diferente y aunque él se haya negado a reconocer, también muy especial.

Transcurren los años, finalmente, Bolívar, a quien ella llamaba su eterno amor, muere, tras sufrir una fuerte crisis de tisis, enfermedad que atacó a los de la época; prácticamente solo, y olvidado por toda una nación ingrata a sus favores, aquellos que talvez no fueron muy importantes para algunos, pero que aún podemos percibir en la actualidad, dentro de una sociedad que al parecer, igual que en años pasados, está muy marcada por los prejuicios sociales e idealistas, por rencores y desigualdades.

Mientras Manuela, tras la muerte de su amado, sentía que ya no tenía más razones para subsistir ante un mundo que solo le había deparado infortunio e ingratitudes. Los opositores del libertador, mostrándose aún descontentos tras su muerte, deciden rendir cuentas también ante su amante, la libertadora del libertador, como era nombrada; por lo que la inculpan falsamente y es desterrada.

Lejos de la ciudad de su nacimiento, y de la que, a pesar de no serlo, la acogió como tal, deja que sus años de vejez concluyan junto a dos de sus tres criadas, quienes junto con su patrona se dejan llevar por la muerte. Una joven muchacha, que pudo sentir de cerca los últimos años de la viril Manuela Sáenz, entregó a los medios, aquellos escritos de lo que en vida, había escrito, tan valerosa mujer.

PERSONAJES PRINCIPALES:

Simón Sáenz: (padre): Hombre de rígido carácter y temperamento.

Simón Bolívar: (amante): Hombre líder y decidido, con ideales liberales.

Sucre: (amigo) Fiel compañero y consejero, de personalidad firme pero también bastante vulnerable a la emotividad ajena.

Thorne: (esposo) Hombre algo rencoroso, aparenta dureza externa, pero una gran debilidad se apodera de él, en los momentos de dolor.

Natán: (criada) Sabe brindar su amistad sin límites, se muestra sencilla y comprensiva.

Jonatás:(criada) De humilde comportamiento, solo le interesa servir y mostrarse tal cual es. Sentirse útil.

PERSONAJES SECUNDARIOS:

María Clara: Amiga de infancia

Ignacio: Hermano

José Martín: Hermano

Ignacia Aizpuru: Tía

Fausto D'Elliuyar: Amor de adolescencia

MENSAJE:

Manuela, digno personaje de admiración, es una mujer de temple, su afán de lucha es irrevocable e insaciable. Creo que deberíamos proponernos el alcanzar o por lo menos tratar de imitar dichas virtudes, propias de un líder.

El proyectarse, el intentar ser mejor cada vez, son algunas de las cosas que este personaje nos muestra, y que deja marcada en cada uno de los lectores, los que, por un momento, nos sentimos atrapados en aquella la época y quisimos encarnar el poder de tan valerosa mujer.

OPINIÓN PERSONAL:

Detrás de todo gran hombre hay una gran mujer, ese es el dicho, y sin lugar a dudas, Manuela Sáenz representó una muy valiosa figura femenina en su época, talvez muchas veces fue tachada de loca y de algunas otras cuantas barbaridades, pero no podemos dejar de reconocer dejó señalada la historia, nuestra historia, con su presencia.

ILUSTRACIÓN:

Manuela; Luis Zúñiga

La imagen antes mostrada, representa a Manuela y a amor eterno Bolívar.

Prácticamente este fue un amor prohibido y mal visto por gran parte de la sociedad. Tuvieron muchas enemistades y envidias, pero a pesar de eso, Manuela no quiso dejar de lado a su amor.

Manuela; Luis Zúñiga

En esta otra imagen, quise representar las batallas a las que Bolívar y los suyos se enfrentaron para que América tenga mejores días; días de paz e independencia.

GLOSARIO:

  • LINAJE: Raza, familia

  • PONDERABA: Celebrar mucho, encarecer, llevar a cabo

  • CABRIOLÉS: Automóvil antiguo, descapotable

  • SUPLICIO: Castigo corporal, tortura.

  • EMANCIPACIÓ: Propagación de cierta cosa.

  • SERVILES: Adulador, rastrero

  • SEMPITERNOS: Perpetuo

  • AGIOTISTAS: Especulador

  • PETULANTES: Descaro, insolencia

  • INFAME: Que carece de honra, censurable.