Mancomunidad de Municipios Ribera Baja del Genil

Evolución de la población. Densidad. Actividad Económica. Análisis de los Indicadores Socioeconómicos. Planeamiento Actual y Futuro. Evolución de los Usos del Suelo

  • Enviado por: Luis
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 86 páginas
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Introducción.

La Mancomunidad Ribera Baja del Genil se localiza al este de la provincia de Granada, en la comarca denominada Poniente Granadino, y se ubica en el tramo final del transcurso del río Genil por la fértil Vega de Granada. El río Genil, por lo tanto, se configura como el eje principal de la comarca, en torno al cual, se ha desarrollado una fuerte y dinámica actividad agraria que supone la base de de la economía en la comarca.

Como introducción creo que es importante conocer el origen la asociación entre estos municipios eminentemente agrarios de la comarca del Poniente Granadino. La Mancomunidad de Municipios Ribera Baja del Genil se constituye el 20 de Octubre de 1995 como una entidad sin ánimo de lucro, al amparo de la Ley 19/1997, de 1 de abril y Decreto 873/73, de 22 de abril, reguladores del derecho de Asociación sindical. Su ámbito territorial es comarcal, engloba a los municipios de Huétor Tájar, Villanueva Mesía, Moraleda de Zafayona y Salar, todos ellos comprenden la Mancomunidad Ribera Baja del Genil.

Los municipios que componen la mancomunidad se agrupan con el fin de prestar en común obras y servicios que les competen. Los servicios que realizan en común son los siguientes: prestación de servicios sociales (minusválidos, tercera edad, juventud, mujer, etc.); recogida de basuras y residuos sólidos urbanos y tratamiento en vertedero común; parque de maquinaria para la realización de obras municipales; parque de bomberos; matadero comarcal; servicio de fomento de la agricultura, turismo, artesanía, industria y comercio; servicio de promoción de la educación, el deporte, la cultura, los festejos y la participación de la juventud; transportes comarcales; servicio de abastecimiento de aguas y saneamiento integral de las poblaciones; prestación de servicios para la protección del medio ambiente; cooperación en administración general, personal, hacienda, ordenanzas, recaudación, equipo de informática, protección ciudadana, asesoría jurídica y medios de difusión.

La iniciativa tenida por los municipios a la hora de agruparse en mancomunidad ha dado lugar al fortalecimiento de los vínculos entre estos cuatro municipios. También han favorecido la creación de otras asociaciones como la Asociación de Comerciantes y Empresarios de la Mancomunidad Ribera Baja del Genil, asociación que cuenta hoy día con alrededor de doscientos asociados de diferentes sectores, por tanto está clasificada como una asociación multisectorial.

Por otro lado, la Mancomunidad de Municipios Ribera Baja del Genil, esta llevando a cabo iniciativas como el proyecto “Autónomos en los Nuevos Yacimientos de Empleo...”. Esta iniciativa va dirigida a personas desempleadas con una idea de negocio relacionada con impulsar nuevas actividades económicas a través del trabajo autónomo, es decir, capaces de dinamizar el tejido productivo y potenciar el desarrollo endógeno local dando respuestas a las necesidades y demandas existentes en el territorio.

  • Evolución de la población.

  • El análisis de la evolución del número de habitantes en los municipios de la Mancomunidad de la Ribera Baja del Genil en los últimos ciento sesenta años, nos da una idea del desarrollo demográfico y económico que estos han tenido en este periodo, así como, del transcurso de los acontecimientos históricos que afectaron a la provincia y, en general, a España.

    Desde la prehistoria podemos constatar un poblamiento en este territorio, el yacimiento arqueológico más importante y el que evidencia la existencia de pobladores prehistóricos es el Yacimiento del Cortijo de Villasol, dentro del término municipal de Villanueva de la Mesía. Desde esta ocupación primigenia en la prehistoria hasta el periodo musulmán, periodo en el que encontramos mayor información, se puede afirmar que existe presencia continua de pobladores íberos, fenicios y romanos, estos últimos con una fuerte presencia dada la gran cantidad de hallazgos en los yacimientos del Cerro de los Castellones, La Vega de Don Antonio y Los Villares.

    En el periodo musulmán existen constatados dos asentamientos en la ribera baja del río Genil, estos son las alquerías de Huétor y Tájara. Esta última es la que muestra una existencia estricta por la existencia de textos que incluyen este asentamiento dentro del la cora de Elvira, probablemente la alquería de Tájara tiene su origen en la época del califato. Ambas alquerías no son asentamientos importantes dentro del Reino de Granada hasta que adquirieron una gran importancia estratégica como región fronteriza ante el avance de las tropas castellanas durante la guerra de Granada.

    Después de la capitulación de Loja fue tomada la alquería de Tájara, el asentamiento más importante dentro del área de estudio, y se repartieron el territorio conquistado siendo Álvaro de Luna el que se quedaría con gran parte estos terrenos de la ribera baja del Genil. Posteriormente se optó por repoblar la comarca con gentes de diversa procedencia, en su mayoría andaluces.

    En lo que se conoce como la Edad Moderna cabe destacar la constitución del señorío jurisdiccional de la villa de Huétor-Tájar a partir de la compra de dicha villa por parte de Antonio de Luna. Es a partir de la creación del señorío cuando se establecen una serie de impuestos como las alcabalas y los censos (a partir del S.XVIII) que hacen que se produzca un estancamiento en la actividad económica, hecho que se prolongará, incluso habiendo sido abolido el régimen señorial por las cortes de Cádiz en 1811, hasta el siglo XX. En 1934 se presentó una instancia en la que se solicitaba que el censo fuera declarado institución señorial y no civil, por lo tanto, una institución ilegal.

    Fuentes: www.ine.es, www.iea.es, Elaboración propia.

    Los primeros datos oficiales y que he utilizado para analizar la evolución de la población en el área de estudio son los correspondientes al llamado Censo de Matrícula Catastral, publicado en 1842, primer censo que detalla la población del conjunto de municipios del territorio español. Este censo nos muestra la existencia de una mayor población en el municipio de Moraleda de Zafayona con alrededor de 1939 habitantes.

    Por otro lado, los municipios de los que hay datos de este censo son Huétor-Tájar con 1317 habitantes y Villanueva de Mesía con 509. Se puede decir que a partir de este censo hasta el del año 1920 este conjunto de municipios están inmersos dentro del régimen demográfico antiguo, es decir, encontramos una elevada tasa natalidad y de mortalidad por lo que no se produce un crecimiento vegetativo importante. Lo que si podemos destacar en este periodo es la emergencia del municipio de Huétor-Tájar como el más poblado, esto se constata a partir de los datos del censo del 1877.

    A partir del censo de 1910 es cuando se puede decir que la comarca entra en un régimen de transición demográfica marcado por descenso de la mortalidad gracias a las mejoras en la sanidad y en la nutrición. El crecimiento vegetativo aumentó a partir de esta fecha en el área de estudio, sobre todo en los municipios de Huétor-Tájar y Moraleda de Zafayona, y sólo la epidemia del cólera de 1885 provocó un ligero descenso en la población. Los municipios de Salar y Villanueva de la Mesía no reflejan un crecimientos hasta el próximo censo (1920), en cuanto a estos hay que destacar el fuerte incremento de población que se produce en Salar en el censo de 1930, quedando Villanueva de la Mesía como municipio con un menor número de vecinos (es una situación lógica ya que este municipio tiene casi la octava parte de la superficie del municipio de Salar).

    Entre el censo de 1920 y de 1940 observamos un incremento generalizado de la población en todos los municipios aunque no todos crecen con la misma intensidad, destacan Huétor-Tájar como municipio de cabecera en cuanto a número y crecimiento de la población, seguido de Moraleda de Zafayona. En cuanto a Salar, en este periodo duplica su población pasando de los dos mil habitantes. Villanueva de la Mesía en este periodo muestra un crecimiento no tan significativo.

    La comarca está, entre 1920 y 1940, inmersa dentro del régimen de transición demográfica, esto se produce por la reducción importante de la mortalidad gracias a los avances en la medicina, higiene y conservación de alimentos. En este momento la natalidad no desciende por lo que el aumento de población es bastante notorio, aproximadamente la población crece dentro del área de estudio en 4.500 habitantes.

    Entre 1940 y 1960 observamos a nivel comarcal una atenuación del crecimiento, este hechos es más significativo en el municipio de Moraleda de Zafayona que refleja un pequeño descenso en el censo de 1930 aunque se recupera en el siguiente. Huétor-Tájar afianza su posición central, el crecimiento poblacional dentro de este municipio sigue de forma relativamente constante hasta 1960, superando los 7000 habitantes. En este periodo de posguerra vemos como se produce un mayor distanciamiento entre Moraleda de Zafayona y Huétor-Tájar, la predominancia territorial del segundo y de la localidad de Loja (con gran influencia sobre los municipios del área de estudio) hacen que se produzca una relativa absorción de población de los municipios colindantes. Este hecho se debe a la mejor y mayor disponibilidad de productos y servicios.

    En la década de los 60, 70 y 80 vemos como, en general, todos los municipios presentan un descenso importante de población debido a la fuerte emigración que se produce hacia Europa (sobre todo en los 60 y hacia Alemania, Francia y Suiza principalmente) y hacia otras regiones españolas. Varios fueron los centros de atracción de la población de la comarca pero sin duda los que tuvieron mayor relevancia fueron los centros industriales nacionales de Cataluña y País Vasco, sobre todo en el periodo del auge de la industria (años 70 y 80). El municipio que peor parado sale es el de Moraleda de Zafayona que pierde en este periodo alrededor de 1500 habitantes (en torno a un 15% de la población total) pasando a tener una población comparable a la de Salar y Villanueva de la Mesía. La tendencia de Huétor-Tájar en las décadas de los 60 y 70 es regresiva mientras que en los 80 se rompe la tendencia volviendo otra vez a ganar población. Esta situación hace que en el censo de 1990 la población de Huétor-Tájar y la del resto de municipios del área de estudio prácticamente sea la misma, la influencia de este municipio sobre los demás se hace patente.

    Desde la década de los 90 hasta la actualidad la población ha crecido en la comarca en torno a dos mil habitantes, es Huétor-Tájar el principal responsable de este crecimiento. Salar y Villanueva de la Mesía muestran también incremento de población aunque muy leve, destaca Salar por sobrepasar en población a Moraleda de Zafayona que no muestra una recuperación de la pérdida poblacional sufrida durante las décadas anteriores. Probablemente la población emigrante que regresara a la comarca lo haría a Granada capital, Loja o al municipio central donde podrían invertir sus ahorros y obtener una mayor rentabilidad, es en este periodo cuando se afianza el provechoso cultivo del espárrago en esta región.

    En general, podemos llegar a la conclusión de que la evolución que ha seguido la población en estos últimos ciento sesenta años ha sido comparable a otras muchas comarcas predominantemente agrarias, donde los fenómenos de transición demográfica y fuerte emigración están patentes en su dinámica y estructura poblacional. Pero para aproximarnos más a la realidad de esta evolución poblacional se tendrá en cuenta la comparación de la población total de la comarca en el periodo de tiempo estudiado a escalas provincial, autonómica y nacional.

    Fuentes: www.ine.es, www.iea.es, Elaboración propia

    En el gráfico superior podemos ver la comparación de los datos de población comarcal con la población total de la provincia de Granada, de Andalucía y de España. Con el fin de poder comparar estos datos de distintas escalas se han relativizado, para esto tomamos la población de 1900 como punto de referencia en estos cuatro ámbitos, esta población es de 5.888 habitantes en el área de estudio, 494.449 en la provincia de Granada, 3.544.769 en la comunidad andaluza y 18.616.630 habitantes en el conjunto de España.

    Mediante la observación de la gráfica podemos ver como la evolución de la población en todas las escalas estudiadas es más o menos la misma en términos relativos hasta 1910, si acaso, cabe destacar el mayor peso que representa la población de la provincia de Granada en este periodo. Ya en el censo de 1910 se empieza a observar el despegue del valor de la población de la comarca respecto a los de las otras escalas estudiadas.

    En el espacio de tiempo comprendido entre el año 1910 y 1960 la gráfica muestra un crecimiento generalizado en el que podemos ver como la evolución de la población es diferente según la escala espacial en términos relativos. La población dentro del área de estudio en estos ciento cincuenta años crece hasta un 275% respecto a los 5.888 habitantes que tenía en 1900, además este crecimiento permanece constante durante todo el periodo. En lo que se refiere a la provincia, Andalucía y España apreciamos como el crecimiento es más atenuado llegando a un incremento de población de un 150% en los tres ámbitos en el año 1940, a partir de esta fecha el crecimiento de estos es más tenue. En el censo de 1960 ya empieza a verse un cierto descenso del valor correspondiente a la provincia de Granada, este hecho seguramente se deba a la emigración a Europa de la población granadina que se produjo en torno a esta fecha.

    A partir de 1960 se observa una caída de los valores relativos de la comarca, la provincia y la comunidad autónoma en favor del valor referente al conjunto de España. Es en los 60 y 70 cuando se produce un mayor flujo de emigraciones exteriores (a Europa) e interiores (Cataluña y País Vasco) por el auge de la actividad industrial y el declive de las actividades agrarias, hecho que provocó un éxodo rural fuerte, que se deja sentir con fuerza en la comarca y no tanto en el conjunto de la provincia y de Andalucía.

    En la década de los 80 podemos ver como en los distintos ámbitos existe un crecimiento. Destaca la evolución de la comarca que en el último periodo alcanza el valor máximo de crecimiento. Vemos como la curva que representa los valores de España se mantiene por encima de la de Andalucía, aunque en ambas la evolución es la misma. Por último, la provincia de Granada en este intervalo de tiempo queda descolgada de los demás ámbitos por la menor significación que representan sus valores relativos de población.

    Se puede concluir del análisis de estas dos gráficas comparativas que, respecto a los acontecimientos que marcan la evolución de la población en los otros ámbitos, en los municipios que comprenden la Mancomunidad Ribera Baja del Genil solo tienen una repercusión significativa el aumento fuerte del crecimiento vegetativo (entre 1910 y 1960), producto de la transición demográfica, y la fuerte emigración (desde 1960 a los años 80), debida al significativo éxodo rural.

  • Densidad y poblamiento: distribución espacial de la población.

  • Para conocer mejor la dinámica de la población en cuanto a la distribución interna dentro de los municipios que comprenden la Mancomunidad Ribera Baja del Genil, es bastante interesante hacer uso de los datos de densidad de población y del nomenclátor, es decir, conocer la relación entre el número de habitantes y la superficie total del municipio, y, también, como se han distribuido estos habitantes dentro de las distintas unidades o entidades poblacionales que encontramos en la comarca.

    En cuanto a la densidad de población, creo que es más interesante ver su evolución desde 1842 hasta la actualidad que hacer una representación cartográfica estática en años determinados porque, de esta forma, podemos ver aspectos que de otra manera no podríamos apreciar.

    Fuentes: www.ine.es, www.iea.es, Elaboración propia

    Analizando la gráfica de evolución de la densidad de población vemos como Villanueva de la Mesía ha tenido una importancia mayor en todo el periodo estudiado puesto que al ser un municipio con solo 11 Km² la menor población respecto a los demás municipios ha significado en esta variable una relevancia superior. El término municipal de Villanueva de la Mesía es aproximadamente una octava parte del de Salar con 86 Km² y una cuarta parte del de Huétor-Tájar y Moraleda de Zafayona con 40 y 48 Km² respectivamente. Huétor-Tájar, como cabecera de la comarca, en torno a 1960 pasa a ser el municipio más densamente poblado teniendo hoy un valor de 240 Hab./ Km². Huétor-Tájar y Villanueva de la Mesía han ido prácticamente a la par, teniendo esta última una densidad de población en torno a los 200 Hab./ Km².

    Por otro lado, vemos que Moraleda de Zafayona hasta 1940 tuvo una evolución similar a la de Huétor-Tájar y Villanueva de la Mesía pero en esta fecha la relevancia en este valor se ha ido aproximando paulatinamente a la de Salar. Hay que decir que Moraleda de Zafayona y Salar son los municipios con más superficie, sobre todo Salar, pero con la población que han tenido siempre han tenido una densidad de población en torno a 50 Hab/Km²

    En cuanto a los datos del Nomenclátor, he elaborado cinco representaciones cartográficas con los datos referentes a 1930, 1960, 1970, 2000 y 2008 para conocer de forma evolutiva la importancia respecto al total de la comarca de las distintas entidades de población detalladas para cada municipio. Para expresar de forma más clara y perceptible la aglomeración de habitantes en cada una de las unidades poblacionales he elaborado mapas de círculos proporcionales, a mayor población mayor tamaño del círculo. La población diseminada en cada municipio se detalla cerca del núcleo principal, en la parte superior derecha con una D delante del nombre del municipio (por ejemplo D.VILLANUEVA MESÍA hace referencia al diseminado dentro de Villanueva de la Mesía).

    'Mancomunidad de Municipios Ribera Baja del Genil'

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia.

    En 1930 podemos apreciar en toda la comarca una concentración importante de la población en los núcleos principales (o villas), sobre todo es perceptible una mayor concentración de habitantes en la villa de Huétor-Tájar, seguida de la villa de Salar. De esta última villa podemos decir que, dentro de la economía agraria del municipio y de la comarca en general, al ser la cabecera de un término municipal tan extenso es normal que tenga una concentración superior a la de Moraleda de Zafayona y Villanueva de la Mesía.

    Sin embargo es en el término municipal de Huétor-Tájar donde encontramos mayor número de entidades poblacionales, así como, mayor importancia del diseminado. Esto se puede justificar porque, además de ser el núcleo mejor comunicado (por ferrocarril y carretera), es el municipio con mayor superficie de vega por lo que la productividad agrícola y la posibilidad de implantar regadío era superior a la de localidades como Salar o Moraleda de Zafayona (donde la ganadería y el olivar tienen una mayor importancia). Esto dará lugar también a que en torno al río Genil (eje central de la comarca) surjan pequeñas entidades como los caseríos de La Esperanza, La Vega, Las Torres, o La Catalana. En esta fecha ya el famoso espárrago verde se cultivaba, principalmente para autoconsumo aunque ya se empieza a ver en el comercio local. También, la presencia en este municipio de ejes de comunicación importantes como la carretera N-342 o el ferrocarril que unen Granada y Málaga, han dado lugar a otras entidades como la Venta Nueva o la Estación de Ferrocarril de Huétor-Tájar.

    En lo que se refiere a Villanueva de la Mesía y Moraleda de Zafayona, ambos con menor posibilidad de implantar regadíos por la orografía de su entorno, en esta fecha tienen una concentración considerable (de 942 y 1722 habitantes respectivamente).

    'Mancomunidad de Municipios Ribera Baja del Genil'

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia.

    En el nomenclátor de 1960 ya vemos el municipio de Huétor-Tájar alcanza mayor concentración de población en su conjunto. La villa de Huétor-Tájar alcanza una población en esta fecha de 5.654 habitantes, es en esta fecha cuando se empieza a producir la disparidad entre el núcleo central de la comarca y los núcleos secundarios (las villas de Salar, Moraleda de Zafayona y de Villanueva de la Mesía con 3177, 2501 y 2572 habitantes respectivamente).

    Entre este nomenclátor y 1930 vemos que Huétor-Tájar aumenta en torno a 2.500 habitantes mientras que las demás cabeceras municipales de la comarca tienen un crecimiento de 600 o 800 habitantes. Esta situación se debe a la fuerte emigración que se va a producir en este periodo y que, sin lugar a dudas, se va a cebar más con los municipios con una economía más estancada (Salar, Moraleda de Zafayona y Villanueva de la Mesía) mientras que en Huétor-Tájar se puede mantener a un mayor número de habitantes gracias, entre otras cosas, al lucrativo comercio del espárrago verde que ya se exportaba a nivel provincial y regional.

    'Mancomunidad de Municipios Ribera Baja del Genil'

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia.

    'Mancomunidad de Municipios Ribera Baja del Genil'
    Si partimos de que los datos del nomenclátor de 1970 nos muestran una concentración de habitantes para las villas de Huétor-Tájar, Moraleda de Zafayona, Salar y Villanueva de la Mesía de 5859, 2255, 2805 y 1765 respectivamente; es apreciable que en solo los municipios de Huétor-Tájar y Villanueva de la Mesía se ha producido un incremento de población. Este hecho se puede atribuir a que es en estos dos donde se ha podido desarrollar un regadío orientado a la producción del espárrago triguero silvestre. En este periodo es cuando surgen las primeras cooperativas de cultivadores de este preciado producto siendo exportado ya a nivel nacional. Como vemos en la reducción del mapa topográfico nacional de la derecha (hojas MTN50 1008 y 1025) el regadío se asienta de forma exclusiva en Huétor-Tájar y en menor medida en Villanueva de la Mesía, siendo el entorno de Salar y Moraleda de Zafayona más marginados en este aspecto.

    En Salar y Moraleda de Zafayona es donde se hace más evidente el fenómeno de la emigración producida en las décadas de los 60 y 70 perdiendo ambas en torno a 300 habitantes. Esta pérdida de población va a dejar su huella en estas localidades ya que los que emigran son población joven, en edad de procrear, por lo que la natalidad va a reducirse considerablemente y, en general, la población va a tender al envejecimiento. Estos municipios quedarán en las próximas décadas en una situación de estancamiento, incluso de recesión.

    'Mancomunidad de Municipios Ribera Baja del Genil'

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia.

    En el mapa del nomenclátor del 2000 las diferencias entre núcleos poblacionales se acentúan aunque de forma no tan evidente como en otros periodos. Huétor-Tájar aumenta la población en su villa en torno a 1600 habitantes, Villanueva de la Mesía lo hace en menor medida con 200 habitantes. En cambio Salar pierde alrededor de 60 habitantes, una pérdida poco significativa, mientras que Moraleda de Zafayona pierde más de 200 habitantes. Respecto a este último municipio hay que citar que la barriada de Loreto se afianza como segundo núcleo del municipio gracias a su mejor comunicación por situarse en torno a la N-342.

    Volvemos a ver como Huétor-Tájar sigue creciendo en población, en esta fecha ya son evidentes los cambios en la economía del municipio donde las actividades que han surgido y se han desarrollado en torno al cultivo y comercialización del espárrago son muy diversas. Hay que destacar en torno a esta fecha que se le concedió al “espárrago de Huétor-Tájar” la denominación específica de calidad, concretamente el 22 de Octubre de 1996.

    En el 2008 vemos que las tendencias observadas en los dos últimos mapas más o menos se mantienen. Aunque todos los núcleos importantes observamos un aumento del número de habitantes, es en Huétor-Tájar y Villanueva de la Mesía este aumento es más sostenido, más acorde con la tendencia observada. En cambio en Moraleda de Zafayona y Salar el crecimiento es de en torno a 50 habitantes por lo que se puede considerar este crecimiento producto del retorno de emigrantes ya jubilados y, en menor medida, al mantenimiento de la natalidad. Si que cabe destacar, en cuanto a Moraleda de Zafayona, que el núcleo secundario de Loreto crece en torno a 200 habitantes.

    'Mancomunidad de Municipios Ribera Baja del Genil'

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia.

    En general, podemos hablar de concentración de la población en cuanto al poblamiento, siempre teniendo en cuenta que los valores de población diseminada no son muy altos en ninguno de los mapas analizados. En el mapa de 1930 podemos ver una mayor existencia de diseminado y de entidades poblacionales más distribuidas por el término municipal pero la tendencia general observada en los siguientes mapas ha sido a la concentración de la población en el núcleo principal del municipio. Si que hay que destacar que entidades que gozan de mejores comunicaciones por situarse en torno a la N-342 como la barriada de Loreto o la Venta nueva han tenido un crecimiento notorio.

  • Dinámica natural de la población.

  • La dinámica natural de la población, o movimiento natural de la población, es un concepto demográfico referido a las variaciones en el número total de habitantes causadas por la natalidad y la mortalidad. En el caso del presente estudio se tendremos en cuenta las variaciones dentro de los límites de los municipios de la Mancomunidad Ribera Baja del Genil para poder analizar y extraer conclusiones acerca de las características de la población que reside dentro de estos límites.

  • Natalidad, fecundidad y número de hijos por mujer.

  • Natalidad.

    Para el estudio de la natalidad en la Mancomunidad Ribera Baja del Genil se han comparado los datos individuales de cada municipio entre el año 1981 y 2006 (gráfico derecho), para llevar a cabo un análisis más ordenado se han agrupado los años en quinquenios y se ha dejado el dato del año 2006 aislado para tener una noción más aproximada a la realidad Fuente: www.iea.es, Elaboración propia

    actual. Dentro de los municipios que integran la mancomunidad Ribera Baja del Genil podemos destacar en cuanto a la curva de la tasa de natalidad que tiene variaciones significativas en el transcurso de los distintos periodos.

    Los valores de las tasas de natalidad en todos los municipios son en general bajos, se ajustan a lo que hoy entendemos como tasas propias de países desarrollados. Cabe destacar en el periodo comprendido entre 1981 y 1985 una mayor tasa de natalidad que en los municipios de Huétor-Tájar y Moraleda de Zafayona se pueden clasificar como moderadas, a partir del siguiente periodo la tendencia general va a ser a la disminución de la natalidad.

    En el segundo periodo de estudio (1986-1990) observamos una disminución repentina, en torno a un 3 ‰, en el municipio de Salar. Más adelante, en los periodos comprendidos entre el año 1990 y 2000, en Salar vamos a apreciar una recuperación de los valores de la tasa, situándose en una posición semejante a la del primer periodo. En lo que respecta a los demás municipios siguen teniendo un decrecimiento paulatino. De Villanueva de la Mesía cabe decir que se consolida como municipio como menor tasa de natalidad de la comarca.

    En el espacio de tiempo comprendido ente 2001 y 2005 podemos destacar, además de la repetición del descenso repentino de Salar, la emergencia de Moraleda de Zafayona como municipio con mayor natalidad y la homogeneización de los valores de las tasas que se sitúan en torno a un 12 ‰ en todos los municipios.

    En lo que respecta al año 2006 vemos que la tendencia decreciente general, observada para toda la comarca en todo el tiempo estudiado, se estabiliza. Destaca el incremento de Salar que se acerca a la tasa de Moraleda de Zafayona. De este año no podemos sacar conclusiones firmes ya que se trata de un solo año y no de quinquenios como los anteriores periodos, simplemente es un dato informativo de la situación en este año.

    Para tener una visión más global y comparativa del fenómeno estudiado he comparado los datos comarcales con los datos de otras escalas espaciales, esta comparación se ha hecho para el total de la provincia de Granada, Andalucía y España (gráfico inferior).

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    En el gráfico comparativo vemos que la evolución de las tasas de natalidad de la provincia, Andalucía y la mancomunidad se mantienen por encima de las tasas de España en su conjunto, esto puede deberse al mayor retraso demográfico y, en general, de la economía andaluza en su conjunto respecto a la media nacional. Vemos como a lo largo del espacio de tiempo estudiado las curvas de las distintas tasas de natalidad tienden a reducir sus diferencias, sobre todo en el tramo final (Periodo 2001-2005) en el que se puede decir que las tasas de las distintas escalas espaciales son prácticamente iguales.

    Si realizamos un análisis por periodos, podemos ver que en el primero Andalucía tiene una tasa mayor a las demás. En los siguientes periodos vamos a ver como, mientras las tasas de Granada y Andalucía van a la par, en la Mancomunidad se va a producir un incremento de la tasa situándose a la cabeza. Esta predominancia de las tasas de natalidad de la mancomunidad se extenderá hasta el periodo 2001-2005. En este último periodo de análisis se ve de forma clara que las diferencias respecto a las otras escalas no son muy significativas, se ha producido una estabilización y homogenización de la natalidad.

    Fecundidad.

    La tasa de fecundidad general tiene la característica de ser mucho más exacta para medir y comparar la fecundidad entre distintas escalas espaciales que la tasa bruta de natalidad, pues considera los factores de estructura por sexo y edad que afectan de manera importante a la tasa bruta. De esta forma se hace una relación entre el número total de mujeres en edad de procrear (de 15 a 49 años) y el número total de nacimientos.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    Para ver la evolución en esta variable en estos doce años he agrupado los datos en tres, cada grupo comprende cuatro años. Como los datos de 1997 no están disponibles he hecho una aproximación mediante el cálculo de la media entre el 1996 y 1998, es decir, del año previo y el posterior. Se puede decir que el periodo del 1996 a 1999 no muestra datos reales pero si bastante aproximados.

    Como podemos ver el la gráfica referente a la tasa general de fecundidad en la comarca la caída de la fecundidad en un 4‰ entre el primer y el segundo periodo. Se puede atribuir este hecho a que aún queda un cierto carácter de transición demográfica en el primer periodo mientras que en los siguientes se produce un estancamiento de la fecundidad propio del cambio de tendencia.

    El cambio de tendencia mencionado anteriormente probablemente tenga que ver con una cuestión de estabilidad económica y de cambio de mentalidad en la sociedad de la comarca. Este hecho se hace evidente si nos fijamos en la gráfica de la tasa específica de fecundidad por grupos de edad, en esta vemos que en el periodo 1996-99 la mayor fecundidad se producía entre los 30 y 34 años mientras que en los otros dos periodos la mayor tasa se alcanza entre los 25 y 29 años y con una tasa menor respecto a la del primer periodo.

    En el primer periodo las mujeres empiezan a partir de los 25 años a tener hijos, alcanzando entre 30 y 40 años tasas superiores al 100‰, es a partir de los 44 años cuando dejan de tener hijos. Las mujeres de la comarca en el segundo y tercer periodo alcanzan la estabilidad económica antes y por eso empiezan a tener hijos a partir de los 20 años hasta los 30 que dejan progresivamente de tenerlos. Las tasas del 2000 al 2007 siempre son menores a las del primer periodo pero cabe destacar que en el 2000-03 las mujeres entre 20 y 24 años tuvieron una tasa superior al 100‰.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    Comparando a nivel provincial, autonómico y nacional la tasa de fecundidad obtenida para la comarca en los periodos establecidos podemos apreciar a simple vista como las tasas del área de estudio se mantienen superiores a las de los otros ámbitos, no obstante, estas diferencias se van atenuando hasta el último periodo en el que no llegan a suponer mas de un 6‰.

    Mientras la tendencia comarcal es a reducir la fecundidad, la tendencia en los demás ámbitos es la contraria. Andalucía es la que mayor incremento registra, esto se ha producido gracias a la emigración y a las políticas llevadas a cabo recientemente para incrementar la natalidad. A nivel de España también se observa la misma tendencia pero no llega a alcanzar las tasas de Andalucía aunque su incremento es bastante superior (incremento de 6‰ a lo largo del periodo), las razones por las que se ha producido esto son las mismas que en Andalucía. En el caso de la provincia de Granada la no se constata un crecimiento de la tasa hasta el último periodo, en el que crece respecto al anterior en torno a un 2,5‰.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    Se puede decir que los factores que han intervenido en las variaciones de la tasa de fecundidad en los distintos niveles se pueden atribuir a cambios derivados de la mayor inmigración, de las políticas de fomento de la natalidad, de la incorporación de la mujer al mercado laboral, del cambio de mentalidad, etc.

    Número medio de hijos por mujer.

    Al igual que las tasas de natalidad y fecundidad, el número medio de hijos por mujer es un buen índice para conocer el estado demográfico de una población. Como vemos en los datos obtenidos para el total de la comarca (grafico derecha) los resultados no difieren respecto a los de natalidad o fecundidad.

    En el primer periodo, del año Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    1996 a 1999, tenemos un número medio de hijos por mujer de algo más de 1,8, mientras que el descenso en la variable se observa en el siguiente periodo que baja en torno a 1,5 hijos por mujer. En cuanto al periodo comprendido entre 2004 y 2007 el número medio de hijos por mujer se mantiene, descendiendo hasta 1,47 pero no representa una caída considerable.

    El valor del número medio de hijos por mujer para el espacio de tiempo estudiado es bajo en general, aunque si lo comparamos con la provincia de Granada, Andalucía y España vemos que siempre se mantiene por encima.

    La tendencia en la tabla comparativa del número medio de hijos por mujer a distintas escalas (provincial, autonómica y nacional. Grafico abajo) el la misma tendencia que nos muestran las tasas de fecundidad o la de natalidad, el régimen tardío de transición demográfica es el factor determinante de esta tendencia a nivel comarcal.

    Mientras que en la comarca se observa un descenso considerable de la variable, a nivel nacional se produce un aumento, síntoma de recuperación de la natalidad gracias a la inmigración. En la provincia de Granada el aumento es sostenido, en cambio, en Andalucía el crecimiento es más elevado.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

  • Mortalidad.

  • La tasa de mortalidad es la relación de defunciones en una población entre el número total de habitantes, se expresa en tantos por mil (‰) por lo que sabemos el número de defunciones que se han producido por cada mil habitantes.

    En la Mancomunidad Ribera Baja del Genil, tal y como vemos en el gráfico inferior, las tasas muestran altibajos a lo largo del periodo estudiado y son muy dispares entre municipios.

    Salar es el municipio que a simple vista ha tenido unas mayores tasas de mortalidad, el envejecimiento de este municipio está patente desde 1980 y aumenta progresivamente hasta alcanzar una tasa de mortalidad de casi un 12‰ en el periodo 1996-2000 (P.96-00), la tasa mas elevada registrada en la comarca dentro del periodo de tiempo estudiado. A partir de este último periodo la tasa desciende paulatinamente hasta aproximarse a un 10‰.

    Moraleda de Zafayona es otro municipio a destacar por la tendencia observada respecto a la tasa de mortalidad. En un principio muestra le menor tasa de la comarca, el incremento de la tasa en los primeros 10 años es de más de un 2,5‰, en el siguiente periodo tiende a descender pero en los dos siguientes vuelve a tener un aumento importante situándose como la que mayor mortalidad tiene en el año 2006. Es evidente el progresivo envejecimiento de la población en este municipio.

    Villanueva de la Mesía, en cambio, refleja un rejuvenecimiento sobre todo a partir del año 2000, entre el año 1996 y 2006 la tasa de mortalidad desciende más de un 4‰, un descenso importante. Cabe decir que los datos del último periodo hacen referencia solo a un año, no como los demás que son de grupos quinquenales, por lo que la tendencia en el tramo final de la gráfica no ha de ser malinterpretada, simplemente ha de tenerse en cuenta como una tasa puntual más actualizada.

    Huétor-Tájar, como municipio más desarrollado en el aspecto demográfico, muestra una curva bastante estable teniendo tasas de mortalidad en torno a 8-10‰. Aún así se puede decir que en esta última localidad se puede apreciar un relativo envejecimiento, aspecto que se constata si nos fijamos en el aumento progresivo de la tasa entre el año 1886 y el 2005. Estos cambios en la tasa de mortalidad no son comparables a los que han tenido Moraleda de Zafayona o Salar.

    En general, las tasas de mortalidad no son especialmente altas, pero si las comparamos con la provincia de Granada, con Andalucía y con España si que es apreciable que son superiores. La diferencia máxima que podemos encontrar entre las distintas escalas en la tasa de mortalidad va a ser de cómo mucho un 1,20‰, esta se produce en el periodo 1996-2000.

    En todas las escalas se aprecia un aumento de la tasa de mortalidad desde el año 1991 al 2000, tendencia que se corrige a partir del último quinquenio dando lugar a una cierta disminución, dando muestra de estabilidad en adelante.

    La comunidad autónoma de Andalucía es la que menores tasas de mortalidad registra, este hecho se justifica teniendo en cuenta que esta comunidad se caracteriza por tener un alto porcentaje de población joven.

    Granada provincia tiene una curva que mantiene por encima de la de Andalucía en mayor parte del periodo estudiado, cabe decir de este ámbito que es el que mayor tasa de mortalidad registra en el primer periodo de la gráfica, el periodo 1881-1985. La curva de evolución de la tasa de mortalidad referente a España se mantiene ligeramente por encima del la Granadina, la población en el conjunto de España muestra más envejecimiento que Andalucía o la provincia Granada pero menos que la comarca en su conjunto.

    En conclusión, respecto a esta variable, podemos observar a nivel comarcal que Moraleda de Zafayona y Salar tienen una evolución de las tasas de mortalidad preocupantes. En cuanto a la comparación con los niveles provincial, autonómico y nacional la mortalidad es más acentuada en la comarca por la tendencia al envejecimiento de la población, hecho que queda patente en la evolución de esta tasa. Son Villanueva de la Mesía y Huétor-Tájar los que dan muestras de una cierta estabilidad producto de la menor edad media de la población.

  • Crecimiento natural, o vegetativo.

  • A través de la comparación de los datos de tasa de natalidad y tasa de mortalidad para la mancomunidad Ribera Baja del Genil, obtenemos en crecimiento natural o vegetativo. Este índice es el resultado de la diferencia entre la tasa de natalidad y la de mortalidad por lo que obtenemos una tasa que nos indica el crecimiento que se está produciendo por cada 1000 habitantes.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    Los datos obtenidos en cuanto al crecimiento vegetativo muestran un descenso acusado como norma general en todos los municipios, las variaciones fuertes en la curva son bastante frecuentes en Salar y Villanueva del la Mesía, en cuanto a Huétor-Tájar y Moraleda de Zafayona tienen un descenso regular. Es sobre todo a partir del año 1980 cuando se observa un retroceso acusado en cuanto al crecimiento vegetativo en cada uno de los municipios.

    Salar, tal y como se expresaba n las tasas de natalidad y mortalidad, tiene un crecimiento vegetativo en detrimento desde 1976, pasando en 10 años de algo más de un 6‰ hasta alcanzar menos de un 2‰. Aunque en el año 2006 presenta un crecimiento superior al de Moraleda de Zafayona, Salar es el que ha presentado un crecimiento más bajo de la comarca.

    Moraleda de Zafayona es el municipio que ha tenido un descenso más acusado, siendo el que mayor crecimiento tenía al principio del periodo (11‰) y el que menor crecimiento 20 años después (en torno al 2‰), en 2006. Huétor-Tájar también refleja un descenso del crecimiento vegetativo a lo largo del periodo estudiado pero este es más sostenido que el de Moraleda de Zafayona.

    Por lo que respecta a Villanueva de la Mesía, vemos que presenta un descenso de 2,5‰ entre 1976 y 1986, en los dos periodos siguientes va a mejorar la tasa superando el 6‰. En el periodo 1996-2000 es cuando se produce un descenso del crecimiento vegetativo de más de un 5‰, esta tendencia tiende a mejorar desde este periodo en adelante.

    En la comarca, teniendo en cuenta que la natalidad era ligeramente más elevada que en otros ámbitos (nacional, autonómico y provincial) y la mortalidad era también ligeramente superior, podemos afirmar que la curva del crecimiento vegetativo va a ser decadente ya que la natalidad no compensa la elevada mortalidad.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    La gráfica comparativa, elaborada a distintas escalas, nos indica una situación no muy diferente a la observada en la comarca. El crecimiento vegetativo de todos los ámbitos muestra un retroceso continuado desde el año 1976, estabilizándose en el periodo 2001-2005. El caso del último periodo no podemos generalizar ya que refleja el valor obtenido para el año 2006 por lo que no se puede decir que esta tendencia es la que se daría entre el 2006 y 2010, siguiente periodo de la secuencia.

    La curva que hace referencia al crecimiento vegetativo en España se muestra muy por debajo de las demás, la diferencia respecto a las otras escalas se va acentuando hasta llegar a diferenciarse en más de un 2‰ en el periodo 1991-1995 y llegando a su valor mínimo en el siguiente periodo (en torno a un 0,5‰). A partir del año 2000 se recupera llegando prácticamente a igualarse en torno al 2‰ con las otras escalas analizadas.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    En general vemos que las tendencias observadas en todas las escalas son similares en esta variable por lo que se evidencia que la población en estas escalas ha adoptado un desarrollo en el aspecto demográfico que impide el mantenimiento de la población por el lento desarrollo en su crecimiento. En este aspecto se han de desarrollar políticas que fomenten la natalidad o que aumenten la inmigración con el fin de asegurar un cierto mantenimiento y desarrollo demográfico positivo.

  • Crecimiento real, y saldo migratorio.

  • El crecimiento real es el incremento total de efectivos entre dos fechas, se relaciona con el crecimiento vegetativo para conocer, por otro lado, el saldo migratorio existente. Para reflejar estos datos se ha optado por la elaboración de una gráfica donde aparezcan las curvas referentes al crecimiento vegetativo, crecimiento real y saldo migratorio. De esta forma vemos que las curvas de crecimiento real y saldo migratorio son paralelas y la del crecimiento vegetativo indica la diferencia existente entre ambas.

    Como vemos en el primer periodo, el comprendido entre el año 1976 y 1980, el crecimiento vegetativo era el más alto del periodo estudiado, no obstante no se evidencia un crecimiento de los efectivos por lo que el saldo migratorio negativo en estos cinco años fue muy acusado.

    En el segundo periodo se empieza a detectar la tendencia regresiva en cuanto al crecimiento vegetativo, la población total aumenta en este periodo por lo que el saldo migratorio pasa a ser positivo, variando entre el primer y segundo periodo más de un 10‰. En el tercer periodo (1986-1990) sigue bajando el valor de crecimiento vegetativo, también lo hacen el crecimiento real y el saldo migratorio.

    En cuanto a los periodos que comprenden de los años 1991 al 2000 sigue descendiendo el crecimiento vegetativo, en el primer periodo se nota un aumento en el crecimiento de la población por lo que aumenta el saldo migratorio, en el segundo se produce un retroceso acusado del crecimiento real (de casi un 15‰) dando lugar a un saldo migratorio negativo.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    A partir del año 2000 vemos que en el primer periodo, del 2001 al 2005, se produce un aumento importante de la población, además del sostenimiento del crecimiento vegetativo, sostenimiento pero no incremento, por lo que el saldo migratorio aumentó mucho en este periodo. En cuanto a los datos del 2006 solo miden los cambios de las variables en un año por lo que carecen de significación, eso sí, nos muestra el crecimiento real en solo un año.

    Viendo el saldo migratorio en el 2007, elaborado a partir de los datos de la estadística de variaciones residenciales, se puede afirmar que a nivel de la mancomunidad existe un balance migratorio positivo en este año pero la tendencia no es la misma en todos los municipios si los analizamos por separado.

    Villanueva de la Mesía el único municipio que tiene un balance de población emigratorio, la pérdida es de exactamente 14 habitantes. Esta situación refleja que en este municipio no hay un desarrollo de las actividades económicas que garantice la persistencia de la población, por lo que tienen que emigrar a otros municipios que si lo hagan.

    Destaca también que el mayor saldo migratorio positivo registrado se da en Moraleda de Zafayona, en este municipio el balance es positivo, con una incorporación de más de 75 personas. Salar tiene un flujo de emigrantes e inmigrantes menor que el de Moraleda, no obstante, muestra un saldo migratorio nada desdeñable, este es superior a 50 habitantes.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    El balance interior del saldo migratorio en Huétor-Tájar nos muestra un incremento de 155 habitantes, solo este municipio ha atraído más población que el resto de la comarca. Huétor-Tájar es el municipio que registra un mayor número de emigraciones e inmigraciones y, sin duda, es el que contribuye en mayor medida en el balance total comarcal del saldo migratorio, que es de 269 efectivos. Este volumen de población incorporada al municipio de Huétor-Tájar se debe principalmente a la oferta de trabajo generada en las actividades agrarias, de construcción y de servicios, así como, de las agroindustriales derivadas del cultivo del espárrago y alcachofa, estas son la industria conservera y las de producción de utensilios y maquinaria para la recolección de estos productos.

  • Análisis de la estructura demográfica.

  • El análisis de la estructura de la población es una fase muy importante en los estudios de población. Varias son las variables que se utilizan en este apartado, variables que nos dan una idea, una imagen detallada de lo que está sucediendo en la población estudiada.

    Las variables como la edad media de la población, el índice de juventud, vejez, recambio, etc. nos aportan información clara en lo que se refiere a la estructura de la población pero sin duda es la pirámide de población la que representa de forma clara la situación por edades y sexos de la población. En general, el estudio de la información obtenida a través del uso de estas técnicas de análisis nos proporciona una información básica de cara a descubrir las tendencias que subyacen a la población actual.

  • Edad media de la población.

  • La edad media de la población en la comarca muestra en la gráfica una variación considerable en el periodo de tiempo estudiado. Parte en 1986, por la mayor cantidad de población joven, de un valor de algo más de 34 años de edad media; en el 91 parece descender a menos de 34 años de edad media porque se produce un aumento de la población entre 20 y 24 años. Posteriormente el aumento de la edad media va a ser continuado por el retorno de emigrados para disfrutar de su jubilación y, en general, por en envejecimiento de la población en edad de trabajar.

    Comparando entre municipios vemos en 2008 que Huétor-Tájar es el municipio mas joven con una edad media en torno a 38 años. Moraleda de Zafayona es la que muestra más envejecimiento con casi 40,5 años de media. En cuanto a Villanueva de la Mesía y Salar están en torno a 39,5 años. Los datos muestran que en Moraleda se está produciendo un aumento importante de la población anciana respecto de la total, haciendo elevar la edad media por encima de la de los demás municipios.

  • Índice de masculinidad.

  • El índice de masculinidad es la relación del total de población masculina entre el total de población femenina. Vemos mediante este índice que la Mancomunidad Ribera Baja del Genil tiene un carácter masculino muy marcado debido a que la actividad económica predominante es la relacionada con el sector primario, por lo que es mayor la población ocupada de hombres. De todas formas la masculinidad ha sido más marcada al principio del periodo, en 1986 cada 104 hombres había 100 mujeres. Esta diferencia entre sexos se redujo considerablemente en el 1996 Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    cuando la población de mujeres mayor de 65 años y la población joven de mujeres adquirieron mayor peso frente a los hombres. A partir de 1996 el índice parece estabilizarse en torno a 101%.

    La evolución por municipios de este índice nos muestra variaciones importantes entre estos. Moraleda de Zafayona es la que tiene una mayor cantidad de población masculina llegando hasta el 106% en el año 1991, cifra más alta alcanzada en la comarca. Por otro lado es Villanueva de la Mesía el que presenta una menor masculinidad, siendo favorable el índice para las mujeres desde el año 1991hasta 2001, a parir de este último año el índice pasa a ser favorable a los hombres.

    En cuanto al municipio de cabecera, Huétor-Tájar, ha tenido un índice que se ha mantenido equitativo para ambos sexos hasta el año 2001 y a partir de este año muestra una mayor masculinidad. Esto se ha debido a la mayor inmigración masculina que se ha producido en este municipio y, en general, en toda la comarca menos en Moraleda de Zafayona.

    Por último Salar es el que ha tenido una evolución más contrastada. Al principio parte de in índice de poco más de 98% subiendo en 5 años al 102%, en los dos años siguientes va a tender a reducirse la masculinidad pasando a ser del 98% en 2001. A partir de este año, como en otros municipios, en Salar se va a incrementar el número de hombres respecto al número de mujeres pasando a ser de 104 hombres por cada 100 mujeres en 2006. Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

  • Índice de juventud y envejecimiento.

  • En índice se juventud nos expresa el porcentaje que significan los efectivos menores de 15 años respecto al total de la población. Como vemos en la comarca el índice de juventud parte de una buena situación en 1986 donde los jóvenes representan en torno al 25% de la población, en el año 1991 ya se empieza a ver una pérdida en el valor que se va a mantener hasta el año 2001 y situándose en torno al 17%. En año 2001, aparte de la reducción de la natalidad, la juventud pierde mucha representación por el mayor peso que adquieren los efectivos mayores de 15 años.

    En el año 2006 apreciamos que el índice se ha estabilizado en torno a la cifra de 2001, esta tendencia se observa también en el año 2008. A partir de esto se puede afirmar que aunque la población mayor de 15 años gane peso, los efectivos menores de 15 años también lo hacen por lo que el índice se mantiene estable.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    Si atendemos al índice de juventud por municipios podemos observar que la curva en todos los municipios es relativamente similar. El municipio que refleja una mayor variación del índice de juventud es Salar que pasa de 1986 con un 25% de población joven a 1991 con menos del 15%. En el año 1996 se incorpora a la tendencia de los demás municipios mejorando hasta llegar al 20% de población joven, en 2001 se produce un descenso hasta el 17% y a partir de este año se produce una estabilidad en cuanto al índice en todos los municipios.

    Moraleda de Zafayona es el municipio que más retroceso muestra en el índice de juventud, a partir de 1986 el índice cae en torno a un 10% en 15 años pasando a ser de un 15%. A partir del año 2001 se produce una estabilidad en su curva al igual que en los demás municipios de la comarca. Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    En cuanto al índice de envejecimiento, o porcentaje que significa la población mayor de 65 años, en la Mancomunidad Ribera baja del Genil se ve como la curva es ascendente aunque, como en el índice de juventud, se estabiliza a partir del año 2001. Podemos decir que el índice de envejecimiento toma una tendencia contraria la del índice de juventud.

    El índice envejecimiento parte de un valor de un 12% en 1986, entre este año y el 1991 no va a reflejarse una variación considerable. Es a partir de 1991 cuando de produce un incremento en el porcentaje hasta alcanzar en 2001 un valor mayor a un 17%. En los años siguientes, 2006 y 2008 vemos que el índice se tiende a hacer menor aunque no de forma considerable, desciende en torno a un 1%.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    Si analizamos la tendencia que tiene el índice de envejecimiento por municipios vemos que las diferencias son más acusadas que en el índice de juventud. Salar es con diferencia el que tiene un mayor índice, tiene una curva parecida a los demás municipios pero en los cuatro primeros años se mantiene en torno a un 3-4% por encima. En los dos últimos años, 2006 y 2008, las diferencias entre este municipio se reducen respecto a Villanueva de la Mesía y, en menor mediada, a Moraleda de Zafayona.

    La variación más importante en cuanto a este índice se produce en Villanueva de la Mesía. En 1986 parte de un índice parecido al de Huétor-Tájar o Moraleda de Zafayona, en 1991 alcanza el menor valor para la comarca (7,2%). El 1991, tal y como indican los índices de juventud y envejecimiento en Villanueva de la Mesía se produce una incorporación importante de población entre 15 y 64 que hace disminuir el valor de ambos índices. La diferencia más acusada se produce entre 1991 y 1996 en el que el porcentaje se duplica y aumenta respecto al resto a partir del 2001 situándose en 2008 como la segunda con mayor índice de vejez.

    En cuanto a Huétor-Tájar y Moraleda de Zafayona tienen una evolución más parecida a la observada para el conjunto de la comarca. El valor del índice de envejecimiento sube hasta el 15% en 2001 y a partir de ahí se mantiene estable en torno a este porcentaje.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

  • Razón de dependencia.

  • La razón de dependencia o índice de dependencia es la relación de la población dependiente (menores de 15 años y mayores de 65 años) entre la población económicamente productiva (entre 15 y 64 años). De esta forma podemos hacernos una idea de la representación que tiene la población dependiente y su evolución a lo largo del periodo estudiado.

    Como vemos al comienzo del periodo, la media comarcal de la razón de dependencia tiene unos valores elevados, por cada cien personas económicamente productivas había más de 55 dependientes. Este valor de 1986 no empieza a tener una variación significativa hasta 2001, cuando se produce un mantenimiento más acentuado de la población en edad de trabajar, y posteriormente desciende paulatinamente el porcentaje de población dependiente hasta llegar a ser del 50% en el 2008. Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    Analizando esta variable por municipios se observa que los valores de las curvas se mueven en torno al 40% y 60%. Salar, tal y como se observaba en el índice de vejez, es el que registra una mayor dependencia, teniendo un porcentaje que se mantiene en todo el periodo en torno al 60% y registrando el valor más elevado de la comarca en todos los años analizados.

    En los demás municipios se observa una regresión en el periodo pero no se produce a la vez en todos sino que tienen una variación dispar. Villanueva de la Mesía, menos en 1991 que tiene un valor de casi un 60%, registra una razón de dependencia más o menos estable entre el 50% y el 55%.

    En Huétor-Tájar vemos que el mayor índice de dependencia tiene lugar en 1996 con casi un 60% gracias al aumento de la población jubilada y de la población menor de 15 años. A partir de este momento se va a reducir la dependencia pasando a ser menor del 50% en 2006 y manteniéndose en 2008.

    En lo que respecta a Moraleda de Zafayona cabe destacar que es la que menor dependencia tiene en todo el periodo menos en el 1986. En el 2008 registra un índice de dependencia menor al 45%, el menor índice registrado en la comarca desde al 1986 hasta el 2008. Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

  • Índice de recambio.

  • Este índice es el resultado de la relación de la población menor de 15 años y la población de 65 años y más, por lo tanto indica que para que se produzca un reemplazo de la población jubilada tiene que haber un número igual o mayor de población menor de 15 años, o sea un valor del 100% o más.

    En el total de la comarca vemos que en 1985 este índice estaba en torno al 200%, solo la mitad de los ancianos tenían asegurado el reemplazo. El aumento paulatino de la población edad de jubilación a partir de esta fecha ha hecho que se reduzca el valor de recambio hasta el 100% 15 años después, en 2001. En el año 2006 y 2008 vemos que el índice de recambio se sitúa entre el 90% y el 100% aunque desciende lentamente. Se puede decir que a partir del 2001 la natalidad y la alta mortalidad de la población mayor de 65 años han hecho que se empiece a tener mayor garantía de recambio en la comarca teniendo la misma representación la población mayor de 65 años y la menor de 15 años.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    Si nos fijamos en la evolución del índice de recambio en cada municipio es destacable que las tendencias de las curvas se mantienen más o menos iguales entre municipios, a partir de 2006 el recambio en los distintos municipios variará. Es salar el que más difiere en la comarca respecto a la curva de los demás.

    Es Salar el que destaca por tener un índice de recambio más homogéneo en casi todo el periodo estudiado. Este municipio parte en 1986 con el valor más bajo, de 150 ancianos por cada 100 niños. En 2001 alcanza el valor más alto en cuanto al recambio de la comarca, había alrededor de 80 ancianos por cada 100 niños por lo que el reemplazo queda garantizado.

    En Huétor-Tájar, Moraleda de Zafayona y Villanueva de la Mesía la evolución ha sido más acusada, sobre todo de 1986 a 2001 que pasan de alrededor de 220% al 100%. La población mayor de 65 años ha tenido una regresión respecto al total de niños bastante acusada. En 2006 y 2008 todos los municipios se estabilizan en un índice de recambio del 100%. Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

  • Pirámides de población.

  • Como ya se ha comentado previamente, la información que nos muestra la pirámide de población resulta muy útil a la hora de conocer la situación de la estructura poblacional. Sin duda se trata de la representación más clara para estar al tanto de la situación de la población por edades y sexos.

    Para poder establecer una comparación evolutiva de la estructura de la población el la Mancomunidad Ribera baja del Genil se ha considerado oportuno representar mediante pirámides la población comarcal en los años 1986, 1991, 1996, 2001 y 2006.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    En esta primera pirámide de población, referente al año 1986, podemos destacar tres cuestiones fundamentales que saltan a la vista, y que determinaran la evolución de las tendencias de las demás pirámides posteriores.

    Empezando el análisis por la cúspide, el primer punto que quiero subrayar de la pirámide parte de la generación de los cincuenta en adelante, donde se aprecia una rápida reducción a medida que avanzamos hacia la cúspide. Existen dos razones fundamentales para este descenso.

    Por un lado, la esperanza de vida en 1986 evidentemente no es la misma que en la actualidad, y por otro habría que destacar que fue en este mismo año en que se promulgó la Ley General de Sanidad en España por lo que las condiciones sanitarias mejorarán y la esperanza de vida aumentará en todo el ámbito nacional.

    Por otro lado, concurren otras dos situaciones generacionales: una en lo que atañe a la población comprendida entre los cincuenta y los cincuenta y nueve años, los cuales tuvieron la fortuna de ser demasiado jóvenes para luchar en la guerra civil por lo que sus efectivos de población son medios; y dos, la población de sesenta años en adelante tuvo la desdicha de ser jóvenes cuando estalló la Guerra Civil y por tanto con edad para luchar, por lo que el número de personas que llegaron a esta edad también se ve afectado. Este aspecto se constata por contraste entre la población femenina y masculina en la cúspide de la pirámide que, además de ser más longevas las mujeres, evidencia una mayor mortalidad masculina durante el periodo de guerra civil.

    El segundo punto a destacar es la notable disminución de población en la franja de edad de entre 30 a 49 años. La reducción de efectivos en la generación de 30 a 34 años puede deberse a la epidemia de gripe del 1956, epidemia que provocó una pérdida de vidas importante a nivel nacional. Los entrantes que muestra la gráfica en estas “quintas” coinciden con el fuerte flujo emigratorio hacia Europa (hacia Alemania, Francia y Suiza fundamentalmente) y hacia las regiones donde se inició el desarrollo industrial español (polos de promoción y desarrollo industrial). La merma de la población en la comarca se debe a la fuerte emigración que se produjo, este fenómeno migratorio se empezó a producir en los años a partir de 1960 y generalmente se marchaba la población que tenía alrededor de 20 o 25 años por lo que los efectivos de la comarca entre 30 y 49 años se verán disminuidos de forma considerable en 1986. Hasta 1980 no se observa una reducción de la emigración en Andalucía, en la comarca también se notará cuando analicemos las pirámides de población siguientes.

    Por último, incidir en el importante crecimiento de población de entre 20 y 24 años, tanto de hombres como mujeres, aunque en éstas es levemente más elevado. Este corte de edad corresponde a la generación del “baby boom” de los 60´ (estabilidad económica, extensión del cuidado sanitario), generación caracterizada por nacer en un periodo de avance en la economía Española. La llegada de esta cohorte a la mayoría de dad, supuso su entrada masiva en el mercado de trabajo, lo que sin duda conllevó una subida de la tasa de paro dentro de la comarca y, por lo tanto, una fuerte emigración posterior.

    A partir de la generación del “baby boom” se observa un descenso continuo de la población en las generaciones posteriores, producto de la importante pérdida de efectivos en edad de procrear por la emigración. Esta emigración se va a reducir en los siguientes periodos por lo que la merma poblacional en la base de la pirámide va a ser menor a partir de esta fecha. Por otro lado, a las consecuencias de la emigración hay que sumarle el cambio en el sistema político producido 10 años antes, el paso de la dictadura franquista a la democracia permitió que se produjese un cambio en la natalidad ya que se empezó a permitir el uso de métodos anticonceptivos, la mujer se incorpora al trabajo con mayor intensidad, se produce un cierto retraso en la nupcialidad y en la tenencia del primer hijo, etc.

    Los fenómenos que mayor repercusión han tenido en la estructura de la población de la comarca en el año 1986 van a ser sin duda, desde la cúspide hasta la base, la guerra civil, la fuerte emigración producto de la situación económica precaria y la fuerte natalidad registrada en lo que hoy se conoce como el periodo del “baby boom”. Estos aspectos dejarán su huella impresa en la evolución posterior de la estructura poblacional.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    Esta segunda gráfica, la correspondiente a los datos del año 1991, se ve un ligero envejecimiento de la población, aumenta levemente el número de población de los cincuenta y cinco años en adelante, con una esperanza de vida femenina un poco mayor.

    Como se ha mencionado, el aumento de la población a partir de los 60 años se ve de forma clara en la cúspide, este aumento se produce especialmente por el retorno de la población emigrada en periodos anteriores que deciden volver a su tierra natal para pasar la jubilación.

    Cabe destacar una leve disminución de población de la generación del “baby boom” (de 25 a 29 años). Este hecho se debe a que la economía comarca no puede garantizar el mantenimiento de esta población por la ausencia de trabajo por lo que se producirá una emigración de los jóvenes a las zonas urbanas de cierta importancia dentro de la comunidad autónoma o del país. El hecho de que se produce emigración se deja ver por la mayor presencia de mujeres en las edades de 20 a 24 años.

    Otro aspecto destacable es la presencia de menos población femenina en edad de trabajar, esto se puede deber a que en una economía principalmente agraria, como la de la comarca, la población femenina tiene menos posibilidad de encontrar trabajo por lo que se ven obligadas a buscarlo fuera de la comarca.

    Por otro lado, analizando la base de la pirámide, se puede percibir un aumento de la natalidad respecto a las cifras de 1986, probablemente esto se deba al retroceso del fenómeno de emigración, el desarrollo de la economía comarcal y, por lo tanto, por la retención de más población joven por la mayor oferta de trabajo.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    En los datos reflejados en la gráfica de 1996 se percibe un aumento mayor de la población en edad de jubilación respecto al observado en 1991, los efectivos mayores de sesenta y cinco años, particularmente de las mujeres, tienen una mayor significación respecto a la población total. Esto como hemos dicho antes se produce por la vuelta de la población que emigra a partir de 1960 y que decide volver a disfrutar de la jubilación a su municipio de origen.

    Un aspecto a destacar respecto a la población en edad de trabajar es que vemos que se produce un mantenimiento bastante importante de la población de 30 a 34 años y, aunque con menor importancia, de 35 a 39 años. El origen de este mantenimiento se debe a que la población puede quedarse a vivir y trabajar en la comarca. También hay que decir que los cambios sociales, políticos y laborales han hecho que la suba la edad media de inserción en el mundo laboral por lo que puede ser otra, aunque menos determinante, de las causa del mantenimiento de la población de estas edades.

    Por otro lado, fijándonos en la base de la pirámide, vemos que se produce un mantenimiento de la representación de la población joven respecto a la pirámide de 1991. La posibilidad de aumento de la población en edad de procrear ha dado lugar a que se produzca un cierto receso en la evolución negativa de la natalidad.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    Poco a poco se ve como en 2001, la pirámide de población comienza a tomar un carácter más o menos ya definido previamente pero que se hace habitual, este carácter impreso en la estructura es la forma regresiva, aunque de forma sostenida en la base.

    En la cúspide vemos que el envejecimiento de la población sigue estando patente aunque no muestra un aumento destacable respecto al total de población desde lo que reflejaba la pirámide de 1996.

    La población en edad de trabajar, concretamente desde de los veinte a los cuarenta y cinco han ganado una mayor importancia respecto al total de población. Este fenómeno aparece asociado también a las mujeres, seguramente esté ligado a la incorporación de la mujer al trabajo, aspecto que ya se había producido con anterioridad pero cuyas consecuencias se van notando de generación en generación en la comarca. Sin embargo son los hombres los que tienen una mayor representación en estas edades, el carácter agrario sigue teniendo un impacto importante por lo que la población trabajadora va a ser mayoritariamente masculina. También hay que sumarle a lo anterior que la llegada e instalación de inmigrantes en la comarca va a ser predominantemente masculina.

    En la base de la pirámide vemos que no hay diferencias considerables, se mantiene la representación, respecto al total de población, de los efectivos de 0 a 19 años.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    En la pirámide de 2006, vemos como en cierto modo la evolución de la estructura ha sido progresiva y gradual. Su base es más estrecha que la del 2001, el centro de la pirámide ensancha de forma importante y la cúspide de la pirámide aumenta, sobre todo de 65 a 79 años.

    Empezando el análisis por la cúspide, como en las pirámides anteriores, vemos que la población a partir de 65 años gana protagonismo de forma importante respecto a la población total. El envejecimiento en la comarca sigue en aumento.

    La población en edad de trabajar sigue aumentando en proporción, ahora vemos como se sigue manteniendo a población trabajadora. Destaca que la tendencia observada en cuanto a la evolución de las edades de la primera franja de población trabajadora que se consiguió mantener en la comarca, esta pasa al grupo de los 40 a 44 años. Esta franja de población mencionada figura en la pirámide anterior con edades de 35 a 39 años.

    Otro aspecto destacable es la pérdida de importancia del sector de grupos de la base, acentuando el carácter regresivo de la pirámide y el envejecimiento de la población. Los grupos que comprenden las edades de 0 a 9 años son los que pierden mayor importancia respecto al total de población, esto se puede deber al aumento de la población adulta que hace disminuir el peso de los jóvenes en su conjunto.

    Comparación de la pirámide de población comarcal con la de Granada provincia, Andalucía y España en el año 2008.

    La comparación de la estructura de la población de la mancomunidad con los distintos niveles territoriales nos puede dar una idea de cómo la estructura poblacional de la comarca ha evolucionado respecto a la de población española, andaluza y del resto de la provincia de Granada.

    Como podemos observar las diferencias entre las escalas provincial, autonómica y nacional no son tan acusadas como la diferencia entre estas y la escala comarcal. Si cabe decir que en la pirámide de población de España el estrechamiento de la base es más acusado que en Andalucía y Granada provincia.

    En primer lugar, empezando por la cúspide, la población mayor de 70 años es mayoritariamente femenina, este aspecto destaca más porque la mayor mortalidad de los efectivos en estas edades es bastante apreciable respecto a las otras escalas estudiadas. La población masculina, además de sufrir más bajas en la guerra civil, ha tenido que desarrollar trabajos más duros por el carácter agrario de la comarca, esto puede justificar la mayor feminidad en estas edades.

    La forma en la estructura de la pirámide en los grupos de edad de 50 a 69 años es la huella, que aún permanece, producto de la sangría emigratoria que sufrió la comarca desde 1960 hasta 1980. Esta huella está más patente a nivel comarcal puesto que en los demás niveles, sobre todo en Andalucía y Granada provincia, la inmigración o la mayor población han hecho que esta diferencia se diluya.

    En cuanto a la población entre 25 y 49 años no se muestran muchas diferencias en los distintos niveles territoriales por lo que se puede decir que en la comarca se produce un mantenimiento de la población en estas edades. Aspecto que se nota en el mantenimiento de la natalidad.

    En cuanto a los grupos que hacen referencia a las edades inferiores a 24 años vemos que en la comarca no se produce una regresión tan acusada como la que se produce en las otras escalas. Esto se ve si nos fijamos que en la provincia de Granada que la silueta de la base es marcadamente más regresiva, la de Andalucía más que la de Granada provincia y la de España más que todas las otras escalas. Hay que destacar que, sobre todo en Andalucía y España, se está produciendo un pequeño ensanche en la base, síntoma de que las políticas pronatalistas actuales están invirtiendo el proceso de regresión.

    Sin duda vemos como, en la comparación de los distintos niveles, que el envejecimiento de la comarca no es tan acusado porque en comparación el número de mayores de 65 años no tienen tanta representación, sobre todo la población masculina. Vemos también que la sangría emigratoria sufrida en la comarca es un carácter impreso en su estructura y, por último, vemos que el rejuvenecimiento en la comarca es más acusado que en los demás niveles. La población en los grupos de menos de 25 años tiene considerablemente más representación en la comarca que en los demás niveles y, además, también muestra un ensanchamiento más pronunciado en la base.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia.

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia

  • Nivel de instrucción de la población.

  • En este apartado del estudio de la comarca nos vamos a centrar en los aspectos relativos a nivel de alfabetización y de estudios que tiene la población de la Mancomunidad de la Ribera Baja del Genil, si tienen o no estudios, número de personas que no saben leer ni escribir, etc. Estos aspectos son muy útiles para analizar la influencia de la economía, en este caso agraria, en los estudios, por ejemplo.

  • Tasa de analfabetismo, analfabetismo funcional, y estudios superiores: diferencial para ambos sexos.

  • En primer lugar vamos a analizar la situación del analfabetismo en la comarca, es decir, que porcentaje, respecto a la población mayor de 10 años, representan las personas que no saben ni leer ni escribir.

    Para conocer la evolución de la tasa de analfabetismo se han tomado los datos del censo de los años 1991 y 2001. La característica más destacable reflejada en la gráfica es que las tasas son muy altas en general y se muestran bastante más elevadas en 2001 que en 1991. Este hecho se puede deber a que en la comarca entre estos 10 años ha habido un importante aporte de población inmigrante, personas con poca o ninguna formación principalmente de África y de Sudamérica, esto hace que se incremente esta tasa entre estas dos fechas.

    En 1991 vemos como la tasa ronda el 10% en los municipios de Salar y Huétor-Tájar, una tasa bastante elevada teniendo en cuenta que 10 de cada Fuente: www.ine.es, Elaboración propia

    100 habitantes no saben ni leer ni escribir. Por otro lado Moraleda de Zafayona y Villanueva de la Mesía presentan tasas que rondan el 7 y 8% respectivamente, más bajas y más acordes con el conjunto de la provincia de Granada y de Andalucía que se encuentran en torno al 5%.

    El cambio brusco se observa en el año 2001 en el que vemos un incremento importante de la tasa de analfabetismo. Huétor-Tájar vuelve a ser el que mayor tasa obtiene, también es el municipio con mayor atracción de inmigrantes por su desarrollo agrario, inmigrantes que como hemos dicho carecen de formación en gran medida.

    Moraleda de Zafayona es el que mayor aumento registra respecto al año 2001 ya que en 1991 era la que registraba la tasa más baja y en 2001 es la segunda más alta, esto se puede deber a que pierde la población que está formada, por esto la analfabeta obtiene una mayor representación respecto al total de población, además, según los datos de la estadística de variaciones residenciales es el segundo municipio en cuanto a la atracción de mano de obra por lo que se le puede atribuir el mismo fenómeno que en Huétor-Tájar.

    Salar no incrementa mucho su tasa de analfabetismo llegando en este año al 14%. En cuanto a Villanueva de la Mesía es el que menor tasa tiene en este año rozando el 12%, tasa bastante alta para ser la más baja de la mancomunidad. En el caso de este último municipio podemos atribuir este incremento de la tasa de analfabetismo a la emigración de la población más preparada, por lo que la población analfabeta gana progresivamente más significación respecto al total de población.

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia

    La tasa de analfabetismo, si la analizamos haciendo una segregación por sexos nos da una información interesante porque, de esta forma, obtenemos el porcentaje de mujeres y de hombres que no saben leer y escribir.

    A primera vista se puede ver que las tasas de analfabetismo femenino son bastante más altas que las de analfabetismo masculino, el origen de esto se puede atribuir a la llegada de mujeres inmigrantes y, también, a la población mayor de 50 años que en su juventud no tuvo la oportunidad de aprender a leer y escribir, de esto se deriva también que el analfabetismo en esta zona es un problema arrastrado desde hace varias décadas.

    Se puede apreciar en el año 1991 que las diferencias entre hombres y mujeres están en torno al 5% y 10%, diferencia bastante acusada que en el caso del municipio de Huétor-Tájar supera el 10%. El valor más alto en el 1991 lo alcanzan las mujeres en el municipio de cabecera donde dieciséis de cada cien son analfabetas. Según los datos elaborados, son los hombres de Moraleda de Zafayona los que registran la tasa más baja del gráfico, esta menor del 5%.

    En el año 2001 el aumento de las tasa, tanto de hombres como de mujeres es considerable. En Huétor-Tájar y Moraleda de Zafayona se llega a alcanzar una tasa de analfabetismo femenino de más del 20%. En el Salar vemos que hay una variación de la tasa femenina entre las dos fechas contraria a la de los demás municipios, es decir, regresiva en cuanto al analfabetismo, aunque esta regresión es mínima.

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia

    El analfabetismo funcional muestra un dato mucho más acentuado, el número de población que carece de estudios es muy importante en la comarca haciendo que la tasa de analfabetismo funcional sea bastante más elevada que la de analfabetismo, eso sí, vemos que, al contrario que la tasa de analfabetismo, entre 1991 y 2001 se produce en algunos municipios tanto en los hombres como en las mujeres una disminución de la tasa. Cabe decir que las tasas en general se muestran muy altas tanto para hombres como para mujeres pero también hay que decir que este valor elevado va a tender a corregirse en el futuro por la obligatoriedad de la enseñanza hasta los dieciséis años. Esta situación se debe a la formación de las nuevas generaciones y a la pérdida de población sin estudios.

    Salar es con diferencia el que destaca por sus mayores tasas de analfabetismo funcional. Vemos como en 1991 las tasas de hombres y de mujeres no tenían mucha diferencia estando las dos en torno al 60%, ligeramente se mostraba más baja la tasa de los hombres. Hay que decir que en 2001 las tasas de ambos sexos se incrementaron un 10% y, en este año, las mujeres presentaban una menor tasa de analfabetismo funcional.

    Moraleda de Zafayona es el segundo municipio de la comarca en cuanto a la mayor tasa de analfabetismo funcional en los dos años pero, hay que añadir que, en este municipio la reducción de la tasa ha sido más destacable entre los dos años analizados, tanto en hombres como en mujeres. Esto se puede deber a la menor llegada de inmigrantes junto con la pérdida de los efectivos más mayores por defunción, efectivos que por la situación de desarrollo existente en su juventud no tuvieron la misma oportunidad de aprender a leer, escribir y formarse en general que la que tenemos hoy día.

    En Huétor-Tájar la situación que vemos es que se ha producido una reducción de las tasas de analfabetismo funcional, no se producen con mucha intensidad pero tanto hombres como mujeres tienen una menor tasa en 2001. En este municipio es apreciable que el número de personas sin estudios no tiene una representación tan destacable como en los otros municipios ya que es el municipio que mayor diferencia registra entre las dos fechas en cuanto a la tasa de analfabetismo y a la tasa de analfabetismo funcional.

    Villanueva de la Mesía, junto con Salar, no muestra una mejoría entre ambos años en las tasas. Mientras la de tasa de analfabetismo funcional de los hombres, un 8% más baja que la de las mujeres, se estanca entre las dos fechas, la tasa de mujeres aumenta sobrepasando en 2001 el 40%.

    El nivel de estudios o de formación de la población pretende darnos una idea de los porcentajes de población mayor de 10 años que han obtenido estudios de primer, segundo y tercer grado. Así se han podido elaborar dos gráficas que nos muestren por sexos la tasa de habitantes que hayan superado el primer, segundo y tercer grado en los años 1991 y 2001.

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia

    En 1991 apreciamos que en todos los municipios menos en Salar hay un mayor número de población que tiene los estudios de primer grado completos. Las tasas en cuanto al primer grado no llegan a superar el 40%, el municipio que más se aproxima a esta cifra es Villanueva de la Mesía. La población con estudios de tercer grado es prácticamente irrisoria en los cuatro municipios tanto para hombres como para mujeres. En Huétor-Tájar las mujeres son las que tienen una mayor tasa en este nivel seguidas por los hombres de Villanueva del Mesía, ambas tasas en torno al 4%.

    Sin duda en 1991 es en Villanueva donde encontramos mayores tasas de estudios de primer y segundo grado. Tal y como vimos en las tasas de analfabetismo y analfabetismo funcional se puede decir que este municipio es el más culto de la comarca en relación a su población.

    Por el contrario, Salar es el que tasas más bajas en cuanto al nivel de estudios de primer grado y Moraleda de Zafayona en cuanto al segundo y tercer grado. De Salar cabe destacar que es el único que tiene una tasa de estudios de segundo mayor a la de estudios de primer grado. Estos municipios son los más atrasados de la comarca en muchos aspectos, hecho que no se deja de notar en cuanto al nivel de estudios.

    En Huétor-Tájar en el primer grado las mujeres tienen menos representación teniendo una de las tasas más bajas, en segundo grado el valor de la tasa no es tan distinta a la de los hombres y en el tercer grado vemos que las mujeres toman más protagonismo alcanzando la tasa más alta de la comarca en este nivel.

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia

    En lo que respecta al año 2001, vemos que las tasas se muestran más altas como norma general. Se puede ver que en esta fecha se han equiparado las tasas de primer y segundo grado hasta alcanzar tasas similares. Este hecho nos hace pensar que hay una tendencia hacia la mejora de la formación importante a nivel de la mancomunidad.

    Moraleda de Zafayona es el que tiene un aumento más importante , tanto en hombres como en mujeres, de las tasas de estudios de primer grado y, sobre todo, las de segundo grado.

    Villanueva de la Mesía sigue siendo el municipio con tasa media más alta en cuanto a los estudios de primer grado y segundo grado, perdiendo este año importancia en el nivel de estudios de tercer grado.

    En cuanto a la tasa de estudios de tercer grado vemos que es Huétor-Tájar el que sigue en cabeza. Las mujeres son las que alcanzan una tasa más alta, seguida por las mujeres de Salar. Moraleda de Zafayona sigue sin salir de la última posición en lo que se refiere a este grado de estudios pero presenta un aumento de la tasa que refleja el comienzo de una transición hacia la consecución del aumento generalizado de todas las tasas de estudios superiores.

    Como conclusión respecto al nivel de instrucción de la población podemos decir que en general la mancomunidad presenta una deficiencia importante en el año 1991, sobre todo se constata en las tasas de analfabetismo y analfabetismo funcional, pero esta deficiencia tiende a subsanarse progresivamente gracias a los cambios relativamente recientes en la educación y formación realizados a nivel nacional y a los que se están llevando a cabo dentro de la mancomunidad..

  • Análisis de la actividad económica de la población.

  • El estudio de la actividad económica es el estudio de los indicadores económicos que afectan a la población. Estos indicadores miden a través de unos determinados parámetros la situación socioeconómica de los habitantes, en este caso, de los de la Mancomunidad Ribera Baja del Genil.

    Los indicadores que se van a utilizar en esta parte del estudio van a ser esencialmente la tasa de actividad, de ocupación y de paro, estas tasas nos pueden ayudar a entender la situación socioeconómica actual. Para conseguir un mayor detalle en el análisis de la situación se han estudiado las tasas por edades y sexos, de esta forma conocemos los sectores de población que tienen una mayor actividad, ocupación y paro.

    Con este análisis de la estructura económica podemos acercarnos a la economía de la comarca, elemento fundamental para comprender el modo de vida y los puntos fuertes y débiles del ámbito. A partir del conocimiento de los puntos débiles y fuertes en la comarca se desarrollarán las iniciativas que tendrán como objetivo fundamental la organización equilibrada, funcional y sostenible de la Mancomunidad Ribera Baja del Genil.

  • Tasa de actividad, ocupación, y paro.

  • Para el análisis y comparación de las tasas de actividad, ocupación y paro se han utilizado los datos referentes al año 2001, último año en el que podemos hacer un análisis comparado ya que es el último año en el que tenemos datos del censo, por lo tanto, último año en que tenemos datos detallados de la relación de la población con la actividad.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    En el año 2001 vemos como en la comarca tenemos una tasa de actividad bastante importante, se observa que alrededor del 70% de la población en edad de trabajar lo hace (población ocupada) o por lo menos lo intenta (población parada).

    Por otro lado, la ocupación es del 62,7%, esta tasa es baja porque si tenemos en cuenta las variables relacionadas para su obtención se puede decir que seis de cada diez personas clasificadas como activas consigue acceder a un trabajo y, por lo tanto, acceder a una remuneración por la actividad laboral que desempeña. La tasa de ocupación está inversamente relacionada con la tasa de paro, es decir, que al tener tasas relativamente bajas de ocupación tendremos altas tasas de paro. El paro en la mancomunidad en 2001 es de un 37,3%, las actividades económicas que se desarrollan en esta comarca no pueden proporcionar un trabajo a casi un 40% del total de población activa.

    Analizando estos datos del año 2001 se constata una deficiencia en cuanto al desarrollo de las actividades económicas, dando lugar a un volumen de población parada considerable. El desarrollo de políticas para promocionar el empleo es una medida que en este nivel organizativo podría servir para disminuir la tasa de paro.

    Comparando estas tasas con las de los años 1986 y 1991 podemos ver que en cuanto a la tasa de actividad se constata un incremento gradual del 5% entre las fechas analizadas, pasando de un 58% en el año 1986 a un 68% en el 2001. Este aumento gradual de la tasa de actividad se puede decir que está asociado a la mayor importancia que adquieren las mujeres en el mercado de trabajo, fruto de su incorporación generalizada al mundo laboral. Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    En cuanto a las tasas de ocupación y paro, a simple vista, se evidencia una evolución más contrastada entre las distintas fechas. La tasa de ocupación y paro en 1986 parten de unos valores de 62,5% y 37,5% respectivamente, en este año la situación no es muy alentadora en lo ya que el paro es elevado. En el año 1991 se produce un incremento de más de un 23% de la tasa de ocupación por lo que la tasa de paro pasa a rondar el 18%, se trata de un incremento de la ocupación que, junto con el aumento de la tasa de actividad, muestra que en el conjunto de la mancomunidad se esta produciendo un desarrollo general de la actividad económica. La situación que encontramos reflejada en los datos del 1991 está relacionada con el desarrollo de las actividades ligadas a la industria agroalimentaria en el municipio de cabecera de la Mancomunidad Ribera Baja del Genil, la verdad es que este desarrollo es muy importante si tenemos en cuenta que entre estas dos fechas trascurren solo cuatro años.

    En lo que se refiere al año 2001 se retoma la situación de 1986 en cuanto a la ocupación y el paro, no se produce ninguna variación en el incremento de la tasa de actividad por lo que la comarca no pierde capacidad en lo que a mano de obra se refiere, pero si evidencia una importante deficiencia en cuanto a la oferta de trabajo ya que no satisface las necesidades del 40% de población que se encuentra en paro. En la comarca se crean nuevos puestos de trabajo pero el volumen total de estos, al no frenase el incremento de la población activa, no tiene capacidad para mantener a más de un 63% de tasa de ocupación.

    Si comparamos las tasas de actividad, ocupación y paro obtenidas en la mancomunidad en el año 2001 con las correspondientes a la provincia de Granada, Andalucía y España en el mismo año, podemos ver en un primer momento que la tasa de actividad y de paro son mucho más altas en la comarca que en resto de escalas.

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia

    La tasa de actividad de la mancomunidad supera en torno a un 20% las tasas correspondientes a las otras escalas analizadas, las cuales rondan el 50% de tasa de actividad. La población potencialmente activa del ámbito de estudio es más propensa a trabajar, esto está asociado a su carácter agrario donde la edad con la que se comienza a trabajar es más temprana, aspecto que se aprecia también en cuanto al nivel de instrucción de la población.

    La tasa de paro en la mancomunidad es casi cuatro veces mayor que la escala nacional y dos veces mayor que las escalas provincial y autonómica. La tasa de paro es considerablemente elevada por lo que la capacidad de las actividades productivas de generar trabajo no es suficiente para la gran demanda de trabajo existente, casi cuatro de cada 10 personas que quieren trabajar no tienen la posibilidad de hacerlo.

    La tasa de ocupación, al estar asociada a la de paro, se muestra considerablemente baja en el 2001, esta se sitúa en torno al 60%. En el año analizado vemos que a el nivel nacional encontramos una tasa de ocupación del 90% se puede decir que en esta fecha la economía española está en una buena situación, la construcción y los servicios, por su gran desarrollo, son los principales sectores en cuanto a la oferta de empleo. En el nivel comarcal se puede decir que se ha producido un estancamiento en cuanto al desarrollo de nuevas actividades que hacen que las personas calificadas de ocupadas tengan menor representación respecto al total de población activa.

    Con el fin de llevar a cabo un análisis más detallado se van a analizar las tasas de actividad, ocupación y paro por separado y prestando especial atención a las variaciones existentes en cuanto a sexos y edades De esta manera sabremos los sectores de población que tienen más porcentaje de ocupación, de actividad o más dificultades para conseguir un trabajo.

    Tasas de actividad.

    La tasa de actividad se muestra muy dispar si hacemos una comparación entre hombres y mujeres, como vemos en la gráfica las mujeres tienen un porcentaje de actividad bastante menor en todas las fechas analizadas. Eso sí, cabe destacar que el porcentaje de actividad referente a las mujeres ha aumentado considerablemente, sobre todo a partir de 1991.

    En lo que se refiere a los hombres vemos que la tasa de actividad en todas las fechas analizadas ronda el 80%, es decir, de cada diez personas potencialmente activas son ocho las que realmente lo son, el número de personas restante corresponde a los hombres a los que no les interesa trabajar. Aunque se puede apreciar una cierta oscilación de los valores de la tasa de actividad, esta no es muy significativa ya que las variaciones del valor entre las distintas fechas no representan más de un 5%. También observamos que en 1991 se produce la menor tasa de actividad masculina con un 79% y en el 2001 la mayor con un 83%.

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia

    La tasa de actividad referente a la población femenina tiene, como ya se ha dicho anteriormente, una evolución más variable tendente en todo el periodo al incremento del valor de la tasa. En 1986 esta tasa parte de un valor del 35%, una tasa baja que señala que nos encontramos en un medio rural donde la mujer no tiene mucha representación en la economía por ser de carácter principalmente agrario. En el año 1991 la tendencia registrada refleja un incremento de un 15%, se trata de una incorporación fuerte de las mujeres en el mercado laboral pero seguimos observando una marcada influencia de la economía comarcal, en la que más de la mitad de las mujeres no están interesadas en trabajar.

    En el año 2001 la tasa de actividad femenina pasa a ser del 53%, se puede decir que el incremento no es tan significativo entre estos diez años que en los cuatro años que separan las fechas previamente comentadas. Las mujeres van, poco a poco, involucrándose en labores productivas locales gracias al incremento de actividades donde las mujeres toman mayor protagonismo como las de servicios o las industriales ligadas a la conserva.

    Analizando la tasa de actividad por edades se vuelve a evidenciar que las altas tasas registradas en la comarca están asociadas al gran número de jóvenes entre 16 y 29 años que se incorporan al mundo laboral. Este especto está asociado al medio rural donde la edad en la que los jóvenes empiezan a trabajar es como norma general más temprana ya que los trabajos que han de desarrollar no exigen un alto nivel de estudios o una cualificación elevada.

    Los habitantes con edades de entre 16 y 19 años registran una tasa de actividad de un 48%, casi la mitad de estos empieza a interesarse por desempeñar una actividad laboral. En cuanto a los jóvenes de entre 20 y 24 años ya más del 70% se ha incorporado al mundo laboral. Estas altas tasas de actividad juvenil van a hacer que el nivel de estudios sea bajo en general ya que es un porcentaje bajo el de jóvenes que no deciden involucrar en el mundo laboral y, por lo tanto, de jóvenes que deciden seguir estudiando.

    La población con edades comprendidas entre los 25 y 29 años alcanzan la mayor tasa de actividad, esta es de más del 80%. Es el sector de la población donde tenemos una mayor actividad, solo dos personas de cada diez no están interesadas en trabajar.

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia

    Los grupos de edad comprendidos entre los 30 y 44 años muestran una cierta estabilidad en la tasa de actividad, situándose esta tasa en torno al 75%. A partir de los 45 años se empieza a constatar un retroceso en el número de personas activas, esto se debe a que poco a poco se van incrementando el número de pensionistas y de personas realizando o compartiendo tareas del hogar.

    El descenso más brusco en cuanto a la tasa de actividad se produce en la edad de jubilación, a partir de los 65 años. A partir de esta edad se produce un descenso de casi un 40% de la actividad, evidentemente esto está relacionado con que a partir de los 65 años la población puede permitirse dejar de trabajar, es decir, puede empezar a disfrutar de la jubilación.

    Tasas de ocupación.

    La tasa de ocupación refleja una predominancia masculina clara en todos los años analizados aunque las diferencias existentes entre hombres y mujeres no son constantes sino que varían de forma considerable entre las distintas fechas. La tasa de ocupación en el periodo comprendido desde el año 1986 hasta el 2001 se muestra mayor tanto en hombres como en mujeres al final del periodo aunque su evolución es contrastada.

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia

    En el año 1986 es en el que existe una mayor diferencia entre las tasas de ocupación masculina y femenina, esta supera el 30%. La tasa referente a la ocupación de las mujeres es de alrededor de un 40%, se puede afirmar que en esta fecha las condiciones laborales son más precarias para este sexo ya que aún no se ha formalizado su situación laboral de forma efectiva. Además, hay que añadirle a esto último, que los puestos de trabajo que generalmente se ofrecen en la comarca están relacionados con actividades donde la mujer tiene un menor papel por ser de tipo agrario, actividades donde el esfuerzo físico es grande.

    En el año 1991 se produce un notable aumento de las tasa de ambos sexos y las diferencias entre estos se hacen mínimas, de alrededor de un 10%. Es, sobre todo, la tasa de ocupación femenina la que registra un incremento mayor, del 40% por lo que dobla la tasa de 1986. La tasa de ocupación masculina alcanza el valor máximo registrado por sexos en este periodo siendo de más de un 90%, es decir, solo uno de cada diez que quieren trabajar no lo consigue. En el año 1991 se constata un incremento importante de la ocupación producto del enorme impulso de la economía comarcal donde empiezan a desarrollarse nuevas actividades, asociadas o no a las actividades preexistentes.

    En el último año analizado, el 2001, se produce un descenso importante de las tasas de ocupación de ambos sexos llegando casi a la situación existente en 1986. El repunte que se registra en 1991 indica que se produjo un fuerte desarrollo pero, tal y como reflejan lo valores del 2001, este desarrollo no ha continuado, produciéndose un estancamiento de la actividad.

    Antes de empezar a comentar la tasa de ocupación por edades cabe decir que la población ocupada a partir de los 65 años tiene unas tasas de ocupación elevadas por las siguientes razones: por representarse en valores absolutos, por ser igual o parecido el número de activos que el de personas ocupadas en un determinado grupo o por no haber parados en estas edades ya que obtienen la jubilación y se despreocupan de trabajar. Por esta situación es más lógico fijarse en los valores de los grupos de edad comprendidos entre los 16 y 64 años por ser los que tienen una mayor representación de la situación laboral de la población.

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia

    El los grupos de edad que reflejan las edades de entre 16 a 29 años vemos como se va incrementando la tasa de ocupación conforme aumenta la edad. La tasa supera el 50% de ocupación entre los 20 y 24 años, porcentaje que no se rebajará hasta el grupo de edad entre los 60 y 64 años.

    Entre los grupos con edades de 25 a 49 vemos como la tasa de ocupación se mantiene como norma general en torno al 67%, estas son las tasas de ocupación más destacables puesto que son las que representan a un volumen muy importante de población. Cabe destacar el pico que se produce en el grupo de los 40 y 44 años sobrepasando el 70% de tasa de ocupación. A partir de esta edad el decrecimiento del valor va a ser continuado hasta los 60 y 64 años.

    El descenso más acusado se produce entre el grupo de 55-59 años y el grupo 60-64 años, se trata de un descenso de casi el 20% producido principalmente por la perdida de capacidad de trabajar y por la competencia que suponen los sectores de población más jóvenes.

    A la hora de analizar la población ocupada conviene hacer un desglose de esta en función de la distribución por sectores económicos. De esta forma podemos obtener conclusiones que nos permitan establecer unas pautas en cuanto a la situación de la economía comarcal en sus distintos sectores.

    Por un lado se ha hecho una clasificación de la población ocupada por sectores económicos, de esta forma podemos ver cuales son los sectores con mayor relevancia en cuanto a la generación de empleo dentro de la mancomunidad.

    En primer lugar hay que citar el alto porcentaje de población que emplean las actividades del sector primario (agricultura, ganadería y pesca), este porcentaje es del 28%. Fuente: www.ine.es, Elaboración propia

    La caracterización agraria que se le atribuía a la Mancomunidad Ribera Baja del Genil a partir de los datos de analizados previamente en este estudio se hace patente al ver estos valores que nos indican que casi tres de cada diez personas que trabajan lo hacen en la agricultura y, en menor medida, en la ganadería. Los datos que podemos encontrar con respecto al sector primario en regiones y comarcas consideradas desarrolladas no nos muestran porcentajes de ocupación superiores a un 9%, es decir, la comarca presenta un cierto retraso en el desarrollo de otras actividades por no ser rentables o económicamente atractivas, aspecto que se evidencia por el alto volumen de población que emplea en la agricultura.

    En cuanto al sector secundario o industrial vemos que, aunque tiene una cierta representación, el porcentaje no es muy importante. La actividad industrial que se desarrolla en la mancomunidad está ligada a la agricultura, el ejemplo claro es la industria conservera que se ha desarrollado recientemente a partir del cultivo extensivo de productos como el espárrago y la alcachofa. El volumen de población ocupada en la industria depende en cierto modo del mantenimiento de la producción agrícola por lo que el carácter primario de la economía comarcal es un factor que condiciona a otros sectores económicos. Hay que decir que el sector industrial tiene una concentración bastante importante en el núcleo de Huétor-Tájar, siendo la población del conjunto de la comarca, aunque más la de este municipio, la que trabaje en las actividades industriales.

    La construcción es otro de los sectores de los que tenemos datos. El porcentaje de población ocupada en la construcción tiene una representación bastante significativa teniendo un valor en el año 2001 del 21%, se puede decir que en la comarca la construcción juega un papel muy importante en la economía suponiendo una quinta parte del total del empleo generado en la mancomunidad. La importancia de este sector de la construcción se deriva del amplio radio de acción que suelen tener estas actividades, aunque los trabajadores de este sector estén censados en la los municipios que comprenden la mancomunidad pueden desempeñar su actividad lejos de esta. Una previsión para el futuro es que la decadencia de la construcción que se está registrando a nivel nacional se dejará sentir en el próximo censo del 2011 en la comarca con el descenso del volumen de población empleada en la construcción y en el aumento de las tasas de paro.

    El sector que tiene un mayor porcentaje de población ocupada es el de los servicios, como norma general esto es así en todas las economías desarrolladas. Cabe decir que el desarrollo de actividades de servicios es limitada por su volumen respecto al total si lo comparamos con otros ámbitos pero, considerando que casi cada cuatro de cada diez personas que trabajan lo hacen en este sector, no hay que menospreciar la importancia a la hora de generar trabajo que tienen los servicios. En general, se trata de un sector muy dinámico en el que constantemente se producen y se desarrollan actividades que pueden servir para satisfacer necesidades de todos lo demás sectores, a través de esto se consiguen afianzar los lazos económicos y, en general, crear una economía cohesionada y sólida que tenga la posibilidad de competir a escalas superiores.

    Otra clasificación a la hora de analizar la distribución de la población ocupada es la desarrollada por el instituto nacional de estadística referente a la situación profesional. El INE establece en esta clasificación seis grupos, los cuales, analizaremos detenidamente a continuación.

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia

    El primer grupo que encontramos en cuanto a la situación profesional hace referencia a los empresarios o profesionales que emplean personal. En este primer grupo no tenemos una representación muy significativa, el valor que nos muestra la gráfica es de un 6%. Se puede decir que este porcentaje es bastante bajo pero, teniendo en cuenta la importancia de las actividades agrarias y de servicios, es significativo ya que el impulso de este grupo implica un cierto grado de avance de la economía comarcal para poder desarrollarse, sobre todo en lo que se refiere a las actividades de servicios que son las que tienen una mayor tasa de población ocupada.

    El segundo grupo del que tenemos constancia es el de empresarios o profesionales que no emplean personal, este grupo tiene un porcentaje del 15% por lo que se puede decir que este es más del doble del porcentaje del grupo anteriormente analizado. Se aprecia a nivel comarcal que las microempresas tienen una importancia destacable, sobre todo, en cuanto a la implantación de actividades de servicios.

    Los trabajadores por cuenta ajena con carácter fijo o indefinido es otro de los grupos, dada la importancia de la agricultura y la construcción, que tiene una mayor representación que los otros dos grupos de empresarios o profesionales. Este grupo cuenta con un porcentaje respecto al total de ocupados del 18% siendo el segundo con mayor volumen de población ocupada, en este grupo toman mucha importancia las personas con explotaciones agrarias y los autónomos, estos últimos destacan más en la construcción.

    Los trabajadores por cuenta ajena con carácter eventual o temporal son sin lugar a dudas el grupo más numeroso de población ocupada con un 59%, se trata de un valor muy alto que da muestras de que la economía no presenta mucha estabilidad dado que este sector de población cuenta con contratos temporales. Este volumen importantísimo de eventualidad o temporalidad depende de forma considerable del mantenimiento de las actividades económicas en la comarca de forma que si alguno de los sectores tiene una tendencia crítica, esta tendencia repercutirá directamente sobre este sector de la población ocupada.

    Las dos clasificaciones que tenemos posteriormente, las que hacen referencia a otras situaciones, no tienen una importancia relevante representando de forma conjunta un 2% del total de población ocupada. Entre estas otras situaciones podemos encontrar a los miembros de las cooperativas o a los que ayudan en un negocio familiar entre otros. Por un lado está el grupo de otra situación (ayuda familiar) que tiene un porcentaje de un 1%, se puede decir que este sector de población ocupada se enmarca principalmente en actividades de servicios. En cuanto a las otras situaciones (miembro de cooperativas) estos solo tienen un 1% a pesar de la importante actividad agraria, este grupo está estrechamente ligado con las actividades primarias.

    En conclusión, al analizar la distribución de la población ocupada en función de la situación profesional, hay que destacar la fuerte temporalidad del trabajo o de los contratos. Este aspecto influye enormemente en el desarrollo de la economía comarcal ya que al no haber un sensación de seguridad laboral en cuanto al mantenimiento del empleo y, por lo tanto, en el mantenimiento de los ingresos básicos, no se produce una inversión importante de capital para el desarrollo de otras actividades.

    Tasa de Paro.

    La tasa de paro muestra la proporción de personas paradas en función de la población activa total. En el caso de la mancomunidad Ribera Baja del Genil, evidentemente, muestra una situación contraria a la de ocupación, es decir, aunque a lo largo del periodo la tasa de paro decrece levemente, la oscilación entre las distintas fechas analizadas va a ser importante por lo que las conclusiones que podemos obtener van a ser concordantes.

    Se aprecia de forma clara la mayor tasa de paro femenina, tasa que parte de un valor del 60,7% en 1986 y alcanza un 56,6% en el 2001. El mayor contraste entre sexos se produce en 1986 donde es más de un 30% la diferencia entre el paro femenino y el masculino. Es el año 1991 en el que se registran unas tasas de paro más bajas y también más equiparadas entre sexos.

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia

    Podemos decir que la tasa de paro femenina está asociada al gran volumen de trabajo ofertado en sectores como el agrícola o el de la construcción, trabajos para los que la mujer está menos capacitada por ser labores que exigen un esfuerzo físico importante. Es el sector servicios y el de la industria donde las mujeres tienen una mayor posibilidad de obtener un empleo, es en los servicios sobre todo donde la mujer tiene un papel predominante.

    En el año 1991 se produce un retroceso muy importante de las tasas de paro que alcanzan un valor del 16% en los hombres y del 21% en las mujeres. El auge de la actividad económica en este año es evidente por el poco volumen que representa la población parada, se puede atribuir este descenso en las tasas de paro al desarrollo importante que se produce en las actividades industriales y de servicios en los años previos a esta fecha. Este aspecto hace que se registre un descenso en lo que se refiere a la tasa de paro femenina que, aunque también descienda la tasa de paro masculina, evidencia un descenso mucho más acentuado con respecto al 1986. En el año 2001 las tasas de paro se acercan a la situación de 1986, aspecto que también observábamos, evidentemente, en la tasa de ocupación.

    Analizando la tasa de paro por edades se puede apreciar que los grupos de edad que tienen una tasa superior al 50% son los de edades comprendidas entre los 16-19 años y los de 60-64 años, es decir, los más jóvenes que empiezan a trabajar y los más mayores antes de obtener la jubilación. En cuanto a la población de 90 años y más tiene una tasa de paro del 50%, este dato se debe a que en este grupo de edad hay registrada una persona como ocupada y una como parada que ya ha trabajado antes, se trata de un valor poco significativo pero que hay que tener en cuenta puesto aparece reflejado en los datos recopilados por el Instituto Nacional de Estadística.

    Fuente: www.ine.es, Elaboración propia

    Los grupos que tienen edades comprendidas entre los 16 a 29 años muestran un descenso paulatino de la tasa de paro de más de un 20% entre el primer grupo y el último, partiendo de un valor superior al 50% y registrando de 25 a 29 años un porcentaje poco superior al 30%.

    El dato obtenido para el grupo de edad 25-29 años, que está en torno al 30 %, se mantiene hasta los 45 y 49 años. Se trata de los sectores de población que tiene más aptitudes para desarrollar trabajos de explotación agraria y de construcción por lo que tiene una mayor facilidad de obtener y mantener un trabajo dentro de la mancomunidad.

    Es a partir de los 50 años cuando se va a producir un cambio de tendencia que va a consistir en el aumento acentuado de las tasas de paro conforme aumentamos la edad de la población activa. El grupo que tiene una mayor tasa de paro, tal y como refleja la gráfica, es el de las personas activas con edades comprendidas entre los 60 y 64 años, este grupo alcanza un valor de casi un 65% por lo que hay que añadir que es el sector de población más afectado por el desempleo. Esta población en muchos casos se encuentra con esta situación a edades avanzadas por lo que los que las personas que se lo puedan permitir empezarán a tramitar su jubilación, saliéndose del grupo de población activa por lo que se va a notar un descenso constante de las tasas de paro desde la edad de los 65 años en adelante.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración propia.

    Con el fin de conocer la situación del paro en la mancomunidad en la última década, se ha optado por la elaboración de este gráfico que refleja el porcentaje que representa la población parada dentro del total de población de los municipios que componen la mancomunidad. Para el análisis del paro en este periodo hemos recurrido los datos del Sistema de Información de los Servicios Públicos de Empleo (SISPE) al ser estos datos más actuales y accesibles. De esta forma no obtenemos una tasa de paro propiamente dicha sino un porcentaje que nos puede ayudar a entender la evolución actual de esta variable.

    Como vemos en el gráfico la situación del paro no se ha mantenido uniforme, observándose oscilaciones más que significativas que nos muestran una tendencia, a lo largo del periodo, a incrementar la proporción de población parada. Entre 1998 y 2008 se puede decir que la proporción de personas paradas respecto al total de población se ha duplicado.

    Por un lado entre 1998 y 2000 se observa un ligero descenso del porcentaje que pasa de 2,4% al 1,7%, en este último año se alcanza el mínimo valor del periodo. A partir del 2000 se observa un ascenso tenue del valor superando el 2% en 2002 que nuevamente vuelve a descender aunque de forma irrisoria estabilizándose en torno al 2% en el año 2003 y 2004.

    En el año 2005 se dispara el número de población parada superando en casi un 1% la situación del año 1998. Sin duda en este año es cuando se produce un aumento fuerte del porcentaje de población parada, porcentaje que incluso se va a mostrar en ascenso en los años posteriores.

    En el año 2006 y 2007 el valor del paro va a mantenerse estable en torno al 3,2% e incluso muestra una ligera mejora de la situación entre las dos fechas, mejora muy poco significativa. Es en el año 2008 cuando el problema del paro se hace evidente, en este año el porcentaje es del 4,7%. El ascenso del valor es de un 1,5% respecto al año anterior, se trata de la diferencia interanual más acusada de la gráfica y nos indica que la situación de la economía comarcal no es capaz de garantizar la ocupación de casi cinco de cada cien personas en la mancomunidad.

    A modo de conclusión, la tasa de paro en la mancomunidad Ribera Baja del Genil se ha disparado en el transcurso de las últimas décadas y aunque ha mostrado recuperación en determinados periodos no se ha llegado a conseguir una estabilidad en la oferta de empleo, aspecto que evidencia el limitado desarrollo de su economía. Es en este aspecto en el que las autoridades han de insistir llevando a cabo políticas encaminadas al fomento de puestos de trabajo estables.

    Análisis de los Indicadores Socioeconómicos.

    Introducción:

    El análisis del estado socioeconómico en la Mancomunidad Ribera Baja del Genil se puede hacer teniendo en cuenta muchos y muy variados indicadores, se trata de parámetros que miden la situación referente a aspectos como el mercado laboral, alfabetización, renta disponible, salud, etc. Para analizar un ámbito comarcal como el analizado, los datos disponibles frecuentemente son escasos, dependiendo del aspecto que queramos conocer.

    A partir de los indicadores socioeconómicos analizados podemos contemplar, ahora de una forma más aproximada el sentido que podemos darle a lo que hoy día entendemos como desarrollo, frente a los análisis de la evolución estudiada en los apartados anteriores, es decir, el crecimiento, el comportamiento demográfico y el económico, basado en los indicadores que nos mostraban la situación de la población en relación con la actividad laboral.

    En el caso del presente estudio se han tenido en cuenta indicadores variados como la renta per cápita disponible, tasa de paro juvenil y femenino, razón de dependencia, agua corriente, etc. De esta forma se analizarán varios aspectos relacionados con la economía local, el mercado laboral o las instalaciones de las viviendas. Estos indicadores se han comparado con los de la provincia de Granada, la comunidad andaluza y el conjunto de España para así poder determinar los desequilibrios existentes entre los distintos ámbitos territoriales.

    Renta per cápita disponible:

    La renta per cápita disponible se refiere al nivel de renta de que disponen las economías domésticas para gastar y ahorrar, o bien como la suma de todos los ingresos efectivamente percibidos por las economías domésticas durante un período. Por lo que podría considerarse como el total de ingresos procedentes del trabajo, más las rentas de capital, prestaciones sociales y transferencias, menos los impuestos directos pagados por las familias y las cuotas pagadas a la seguridad social. Se trata de un indicador muy empleado para conocer las disparidades económicas interterritoriales o el nivel de desarrollo de las distintas regiones.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración Propia.

    A simple vista se evidencia que el ámbito analizado en el presente trabajo muestra una menor renta per cápita disponible, de hecho, al expresarse este dato por intervalos de ingresos disponibles, la Mancomunidad no refleja el dato más exacto ya que es el intervalo en el que se ubica es el mínimo (hasta 7.200€). Se trata de un dato aproximativo que nos indica que, según el baremo utilizado, la disponibilidad de renta por habitante no puede ser más reducida o peor.

    La escala analizada que tiene un mayor nivel de renta per cápita disponible es el nacional con una media del intervalo de 9.250 €, le siguen la comunidad de Andalucía y la provincia de Granada con una media de 8,800 €. Se trata de valores aceptables que, si los comparamos con el de la Mancomunidad, reflejan que existe una disparidad entre distintos ámbitos.

    Al ser la renta per cápita disponible una variable que en cierto modo define el grado de desarrollo, vemos que en el ámbito de la Mancomunidad el desarrollo, sobre todo económico, deja bastante que desear. Si tenemos en cuenta que se trata de una comarca de base agroganadera, el grado de desarrollo es equiparable a el de infinidad de comarcas o mancomunidades de todas las escalas analizadas. En definitiva, se puede decir que el grado de desarrollo es más bajo que en las comarcas industriales o de base turística pero, comparando con las comarcas con condiciones similares, el grado de desarrollo es aceptable.

    Tasas de paro juvenil y femenino.

    La comparación de las tasas de paro juvenil y femenino son otras de las variables que se identifican con el grado de desarrollo, siendo el mismo mayor cuanto menos paro se observe dentro de estos sectores de población. De esta forma se entiende como un síntoma de desarrollo el que la población femenina experimente una accesibilidad adecuada al mercado laboral y también se entiende como un buen síntoma la incorporación temprana de los jóvenes de entre 16 y 24 años al desempeño de una actividad laboral.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración Propia.

    La tasa de paro juvenil nos indica de forma clara que la Mancomunidad refleja una situación poco favorable a la incorporación de los jóvenes a la actividad laboral. España es la escala analizada que presenta un dato inferior aunque elevado ya que más de veintisiete de cada cien jóvenes que desean incorporarse a una actividad remunerada no lo consiguen.

    En general, en los ámbitos encuadrados dentro de Andalucía nos muestran unos datos bastante menos esperanzadores para la juventud. La tasa obtenida para Andalucía es del 40%, la de la provincia de Granada es un poquito inferior con 39,4% y en la Mancomunidad, la situación es bastante más acusada superando el 45%.

    Los datos que nos proporciona la tasa de paro juvenil son bastante desastrosos en la comarca de estudio y, en general, en todas las escalas analizadas. En la mancomunidad poco más de la mitad de los jóvenes que desean trabajar lo consiguen, el sector que más aptitudes presenta para la incorporación de la juventud a la actividad laboral es el de la construcción por lo que se puede decir que, tras los acontecimientos recientes de decadencia del sector, el futuro de los jóvenes se presenta incierto. Es por esta razón por la que se deben fomentar medidas que permitan crear un entorno donde la juventud adquiera una mayor competitividad, sobre todo, en lo que al incremento de las actividades de formación se refiere.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración Propia.

    Comparando las tasas de paro femenino a distintas escalas, se aprecia de forma evidente una menor tasa de paro femenino a nivel nacional, que ronda el 18%, y una mayor similitud en las tasas andaluza, granadina y de la Mancomunidad, las cuales rondan el 25%. Se trata de una diferencia acusada que pone de manifiesto que en ciertas regiones españolas el papel de la mujer en el mercado laboral ha sido mucho más importante de lo que lo está siendo dentro del ámbito de la comunidad andaluza en general.

    Andalucía presenta la mayor tasa de paro femenino de los ámbitos analizados con un 27%, la provincia de Granada la sigue de cerca con un 26,8%, en cuanto a la Mancomunidad, esta presenta una tasa apreciablemente inferior en el año 2001 con un 25,54%.

    En el ámbito de la Mancomunidad existe una menor tasa de paro femenino gracias a que la mujer ha tenido una importancia creciente en el conjunto de la economía, tal y como veíamos en los datos referentes al análisis de la actividad. Se trata de un proceso en el que las mujeres han ganado peso gracias al desarrollo de actividades de servicios e industriales ligadas a la conservación de productos primarios, actividades casi inexistentes hace unas décadas cuando la actividad agraria y la construcción absorbían la mayor parte del mercado laboral local, dejando apartada la labor femenina.

    Sin duda la capacidad de mantener ocupadas a las mujeres de la comarca es apreciablemente mayor a la que ha podido desarrollarse en los ámbitos de la provincia de Granada y de la comunidad andaluza, aunque, hay que señalar que en los tres casos la tasa de paro sigue siendo pronunciada ya que más de un cuarto de las mujeres que quieren trabajar no lo consiguen dentro de este espacio por lo que, dependiendo de su necesidad, esta mujeres han de salir a buscar trabajo en otras comarcas, provincias o comunidades españolas.

    Tasas de analfabetismo y analfabetismo femenino.

    El nivel educativo de los territorios es otra variable que nos indica en cierta medida el desarrollo de estos. Analizando estas variables se puede concluir, dentro del estado del bienestar, si en determinados entornos se garantiza una disponibilidad o accesibilidad a la educación. El indicador más orientativo y más utilizado para medir el nivel en cuanto al desarrollo es el de la tasa de analfabetismo o porcentaje de personas respecto al total de población mayor de dieciséis años que no saben leer ni escribir. La tasa de analfabetismo femenino también suele ser tenida en cuenta, es por eso por lo que se ha añadido a la grafica inferior, de esta manera podremos ver las variaciones entre las distintas escalas.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración Propia.

    A primera vista se observa como es la Mancomunidad Ribera Baja del Genil la que presenta unas tasas de analfabetismo más acusadas. En cuanto a la que menores tasas presentan está el conjunto de España respecto al analfabetismo total y está la provincia de Granada respecto a la de analfabetismo femenino.

    En cuanto a las tasa de analfabetismo total, la Mancomunidad se acerca al 7% lo que supone casi un 3% de diferencia respecto a la provincia y la comunidad autónoma, y un 4% más que la registrada para el conjunto nacional. En el año 2001 en la comarca existe una proporción de casi siete personas de cada cien mayores de dieciséis que no saben leer ni escribir.

    Esta tasa de analfabetismo es comparablemente bastante más elevada en el área de estudio por tratarse de una comarca rural donde el envejecimiento es cada vez más acusado, donde existe un volumen de inmigrantes extranjeros importante y en el que el hecho de saber leer o escribir no supone una limitación muy grande para el desarrollo de la actividad laboral. Básicamente se puede decir que estas razones son las que explican la existencia de un volumen importante de población analfabeta en el seno de los núcleos rurales de base agroganadera, integrados también dentro de espacios desarrollados, aunque son muestra de las disparidades interterritoriales en estos.

    Estaríamos, según el analfabetismo, hablando de una comarca periférica en lo concerniente a desarrollo, enclavada en un ámbito provincial y regional que presentan también tasas de analfabetismo superiores a la media nacional, de lo que extraemos la idea de que la escala de la comunidad autónoma es ya de por sí menos desarrollada que la nacional en conjunto. En general, Andalucía por su evolución histórica y por sus características socioeconómicas, siempre ha registrado un analfabetismo comparablemente superior a la media nacional.

    Granada provincia muestra una tasa de analfabetismo sensiblemente menor a la de Andalucía, se puede decir que dentro de las provincias andaluzas es esta una de las que concentra un mayor número de actividades formativas debido, entre otras cosas, a la importancia a nivel internacional que ha adquirido su universidad a lo largo de la historia, esto ha influido de forma notoria en su área de influencia.

    En cuanto a la tasa de analfabetismo femenino se evidencia una superioridad de tasas en todos los ámbitos analizados, se trata de un aspecto generalizado en España que progresivamente tiende a solventarse, equiparándose esta tasa con la de analfabetismo masculino. Es sobre todo la población de mujeres de avanzada edad el factor que hace que esta tasa sea mayor, este sector de población es generalmente es más longevo haciendo que en estos núcleos tenga una representación apreciable respecto al total de población.

    La tasa de analfabetismo femenino el la Mancomunidad Ribera Baja del Genil es de casi el 10%, en torno a un 4% superior a la de las escalas provincial, autonómica y nacional que se sitúan alrededor del 6%. Se trata de una diferencia importante que solo se manifiesta en la escala comarcal ya que los demás ámbitos analizados presentan situaciones similares. Si acaso cabe decir que Andalucía en su conjunto tiene una mayor tasa aunque la diferencia respecto a España y Granada provincia es pequeña.

    En general, podemos decir que en el ámbito estudiado por el presente trabajo carece en cierta medida de formación respecto a los demás ámbitos analizados. Sin duda esto es una muestra del cierto retraso en el desarrollo de esta zona, retraso que se va reduciendo conforme esta adquiere los elementos indispensables en la sociedad del bienestar como, lo serían en lo referente a lo analizado en este apartado, la implantación de centros educativos, desarrollo de actividades de formación y , en general, la adecuación formativa de la población de la comarca a las exigencias actuales con el fin de incrementar su competitividad o su competencia respecto a los demás ámbitos territoriales.

    Razón de dependencia.

    Este indicador suele ser utilizado para determinar en cierta medida el grado de desarrollo existente en las distintas regiones o espacios diferenciados por la afinidad de sus rasgos geográficos más importantes. Este nos muestra el volumen que representa la población dependiente respecto a la población en edad de desempeñar una labor productiva. Se entiende como población dependiente a los menores de quince años y a los mayores de sesenta y cinco años.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración Propia.

    Como vemos e la grafica superior, la razón de dependencia calculada para la Mancomunidad en el año 2008 se muestra bastante más pronunciada que en el resto de ámbitos. De las escalas territoriales analizadas es Andalucía la que tiene una menor razón de dependencia por lo que la población en edad de trabajar es significativamente más elevada que en los demás ámbitos.

    El dato de la Mancomunidad se acerca al 50%, es decir, el número de personas consideradas dependientes es ligeramente menor que las personas en edad de trabajar. En la comarca, por lo tanto, se pone en compromiso el reemplazo generacional y progresivamente se muestra un envejecimiento en su estructura, estos aspectos denotan que el grado de desarrollo es menor que en las otras escalas.

    La razón de dependencia en la provincia de Granada con un 45,4%, la comunidad andaluza con un 44,4% y el conjunto de España con un 44,8 tampoco tienen unas condiciones muy buenas.

    Por último, teniendo en cuenta el estudio de la evolución de esta variable expresado en el apartado dedicado al análisis de la estructura de la población, vemos que la razón de dependencia ha tendido a disminuir paulatinamente en las últimas décadas. Se trata de un aspecto que denota que el desarrollo de las actividades económicas en la comarca está ayudando al mantenimiento de la población en edad de trabajar.

    Instalaciones de las viviendas, agua corriente.

    Para conocer de forma aproximada el nivel de vida de la población se puede recurrir a multitud de variables relacionadas con la vivienda (fecha de construcción, estado, instalaciones…). En este estudio se tendrá en cuenta la disponibilidad de agua corriente en las viviendas, este tipo de instalación ha sido enormemente desarrollada en las últimas décadas por las políticas urbanísticas pero, aún así, este indicador nos puede aportar información interesante.

    Fuente: www.iea.es, Elaboración Propia.

    A simple vista se diferencia que en la provincia de Granada se registra un mayor índice de viviendas sin agua corriente, por otro lado, la Mancomunidad y la comunidad de Andalucía presentan valores similares. En este aspecto se puede apreciar que las mejores condiciones son las presenta es la Mancomunidad.

    Granada, con un índice que dobla a los otros dos ámbitos, tiene un valor de casi el 0,5%, o lo que es lo mismo, cinco de cada mil personas viven sin disponibilidad de agua corriente en sus hogares. Un factor que hace que este valor se eleve para la provincia de Granada está relacionado con un modo de vivienda típico o tradicional que es el de la casa-cueva, se trata de un modo de habitar que en muchos casos no cuenta con servicios por estar alejados o porque no es de interés para las autoridades locales.

    Por otro lado, la Mancomunidad y Andalucía tienen un índice de disponibilidad de agua corriente que se sitúa en torno al 0.26%, se puede decir que en cierto modo este valor se muestra acorde con lo que viene a ser normal en otras regiones o comarcas españolas. En cuanto al dato referente al ámbito del conjunto de España hay que decir que no se muestra en la gráfica por su inexistencia en los medios estadísticos consultados.

    Porcentaje de líneas telefónicas y ADSL respecto a la población total.

    Actualmente los medios de comunicación son elemento fundamental en nuestra sociedad, en el desarrollo de nuestra vida cotidiana, etc., es por eso por lo que se dice que vivimos en la llamada “sociedad de la información” Se trata de una de las variables que expresan el desarrollo y la calidad de vida de la población. En este análisis socioeconómico se tendrán en cuenta dos variables que pueden de utilidad para comprender el arraigo o desarrollo de los medios de comunicación en el ámbito de estudio. Se trata de dos elementos, en cierto modo, comunes en nuestros hogares, estos son la línea de telefonía fija y el Internet de banda ancha o ADSL.

    Fuente: Anuario económico de la Caixa. www.lacaixa.es, Elaboración Propia.

    La mancomunidad Ribera Baja del Genil evidencia en esta gráfica un menor desarrollo en la implantación de los medios analizados, es el ADSL el que presenta una mayor diferencia respecto a los demás ámbitos. En cuanto a la provincia de Granada, la comunidad andaluza y España, estas presentan unos valores similares en lo que se refiere al volumen de contratos de ADSL y una ligera diferencia en cuanto al de líneas de teléfono.

    Analizando primero el índice de líneas de teléfono, la Mancomunidad tiene un valor de 25,5%, es decir, cada cuatro personas residentes en este ámbito hay una línea de teléfono. La provincia de Granada con un valor de 36,5%, Andalucía con un 34,5% y España con 40% difieren en gran medida de lo registrado en el ámbito de estudio.

    Por otro lado, teniendo en cuenta el tanto por ciento de líneas de banda ancha por habitante, la Mancomunidad muestra un dato que es la mitad de lo mostrado por las otras escalas territoriales. La Mancomunidad tiene un porcentaje del 7% mientras que en Granada provincia, Andalucía y España este indicador ronda el 13,5%.

    Los resultados proporcionados por estas variables nos dan una muestra de que en esta comarca los medios como Internet o el teléfono fijo no se han generalizado como en el conjunto de España. El número de teléfonos fijos, últimamente, está siendo relevado como indicador del grado de desarrollo socioeconómico debido, principalmente, a la proliferación actual de contratos de telefonía móvil.

    Por otro lado, en los entornos rurales actuales no encontramos, como norma general, una implantación importante de líneas de ADSL. Esto se debe principalmente a que el desarrollo del cableado que permite navegar a la velocidad de la banda ancha no se ha desarrollado como debería en las comarcas rurales y comarcas con escasa población, a parte, se trata de entornos donde no podemos encontrar una asociación tan clara a este medio de comunicación como la que se puede observar en los ámbitos metropolitanos o urbanos en general.

    Como norma general, podemos concluir que la Mancomunidad Ribera Baja del Genil se encuentra en un nivel de desarrollo aceptable teniendo en cuenta sus características socioeconómicas, aunque la dotación o la disponibilidad de recursos no es la misma que podemos encontrar en ciudades de su ámbito como Loja, se puede afirmar que la Mancomunidad y, en concreto, Huétor-Tájar como núcleo de más influencia gozan de un nivel de bienestar que nada tiene que envidiar a otros ámbitos comarcales de la geografía española.

  • Situación de la comarca dentro del Planeamiento Territorial.

  • El Planeamiento Territorial u Ordenación del Territorio, tal y como se expresa en la Carta Europea de Ordenación del Territorio (1983), se define como “la expresión espacial de la política económica, social, cultural y ecológica de toda sociedad, con multitud de objetivos, entre ellos el desarrollo socioeconómico y equilibrado de las regiones, la mejora de la calidad de vida, la gestión responsable de los recursos naturales, la protección del medio ambiente, y por ultimo, la utilización racional del territorio.

    En el caso de España, en atención a lo dispuesto en el artículo 148.1.3ª de la Constitución, las Comunidades Autónomas adoptaron en sus respectivos Estatutos las competencias, con carácter exclusivo, en materia de ordenación del territorio, urbanismo y vivienda. Es por ello que la legislación urbanística, en sentido estricto, sea de ámbito autonómico. La Junta de Andalucía emprendió desde el principio de su constitución como órgano de gobierno de la Comunidad Autónoma una política orientada a reconocer su propia realidad territorial, y a desarrollar una política activa de ordenación del territorio, de acuerdo con las competencias recogidas por su Estatuto de Autonomía.

    Eso si, la normativa a nivel autonómico habrá de seguir lo estipulado en la última ley del suelo, la Ley 8/2007 de 28 de Mayo del Suelo. Esta según su artículo 1 “regula las condiciones básicas que garantizan la igualdad en el ejercicio de los derechos y en el cumplimiento de los deberes constitucionales relacionados con el suelo en todo el territorio estatal. Asimismo, establece las bases económicas y medioambientales de su régimen jurídico, su valoración y la responsabilidad patrimonial de las Administraciones Públicas en la materia”.

    Refiriéndonos al ámbito analizado en este estudio, la Mancomunidad Ribera Baja del Genil se encuadra dentro del territorio de la Comunidad Autónoma de Andalucía y, por lo tanto, ha de respetar las determinaciones contenidas en los documentos referentes a la Ordenación del Territorio y Urbanística de la comunidad andaluza.

    Los documentos que concretan los aspectos referentes a la ordenación del territorio en Andalucía son la Ley de Ordenación del Territorio de Andalucía (LOTA) y, acorde con esta, el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA). En materia urbanística es la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA).

    El POTA, elaborado conforme dicta la Ley de Ordenación del Territorio de Andalucía (1995) y aprobado por el Decreto 206/2006 de 28 de noviembre, es fruto de una amplia participación pública e institucional. Este plan aporta a la Junta de Andalucía el marco estratégico territorial que a largo plazo orientará sus planificaciones y políticas públicas y, a tal efecto, establece el Modelo Territorial de Andalucía y un conjunto de Estrategias de Desarrollo Territorial.

    En materia urbanística, es la LOUA (2002) la que regula la actividad y establece los usos del suelo en Andalucía. Entre otras cosas, esta ley configura el sistema de planeamiento urbanístico y regula mediante la intervención pública en el mercado del suelo. A partir de las medidas contenidas en el plan se pretende incidir en el precio del suelo y de la vivienda. En materia de vivienda, la ley pretende regular el precio de estas a partir de la disposición de reservas de terrenos para la construcción de viviendas protegidas.

    Planes de orden supramunicipal:

    En lo que se refiere al Planeamiento Territorial de ámbito supramunicipal o subregional, la mancomunidad solo se ve alterada por el Plan Especial de Protección del Medio Físico de la provincia de Granada. Tal y como vemos en el mapa Planes de Ámbito Subregional en Andalucía, ni la mancomunidad en su conjunto, ni ningún municipio de esta se ven afectados por planes de ordenación de este tipo.

    Son las principales aglomeraciones urbanas y el litoral, principalmente, las áreas donde encontramos planes de ordenación territorial. Se trata de entornos en los que se ha hecho necesario este tipo de planificación por su situación, ya que precisan una consideración conjunta y coordinada de sus problemas territoriales, en especial en lo relativo a sus recursos, infraestructuras y equipamientos.

    'Mancomunidad de Municipios Ribera Baja del Genil'

    Fuente: Conserjería de Vivienda y Ordenación del Territorio. www.juntadeandalucia.es

    En cuanto al Plan Especial de Protección del Medio Físico de Granada, este incluye bajo su protección la mayor parte del término municipal tal y como vemos en la página siguiente. El plan tiene como finalidad determinar o establecer las medidas necesarias en el orden urbanístico para asegurar la protección del medio físico natural en la provincia.

    Este determina las zonas de la provincia de Granada que deben someterse específicamente a protección, señala los distintos usos que puede hacerse del suelo en las zonas protegidas, sienta criterios de protección de los valores que dentro de su ámbito se ubican y fija normas específicas para la realización de determinadas actividades en todo el territorio provincial. En cuanto al planeamiento urbanístico, constituye un elemento más a tener en cuenta a la hora de proceder a la ordenación integral del territorio mediante el correspondiente Plan General de Ordenación Urbana.

    Espacio protegido: Vega de Loja, Huétor-Tájar y Láchar. AG-14

    Fuente: BOJA núm. 61 Sevilla, 27 de marzo 2007

    De esta forma el suelo incluido bajo protección ha de ser clasificado como “suelo no urbanizable de especial protección por el PEPMF”. Estos espacios quedan sujetos a una serie de restricciones como actividades extractivas, industriales no agrarias, etc. También define una serie de usos compatibles que deben realizar un Estudio de Impacto Ambiental para su implantación como instalaciones industriales agrarias, los usos residenciales ligados a la explotación de productos primarios, adecuaciones naturalísticas, etc.

    2. Análisis del estado del planeamiento en la Mancomunidad Ribera Baja del Genil.

    No es hasta en año 1998 cuando se empiezan a introducir figuras de planeamiento urbanístico en los municipios de la mancomunidad. El primer municipio que adopta una figura de planeamiento urbano es Huétor-Tájar, esto se debe principalmente, además de a la evolución seguida en el plano de la ordenación urbanística, a que se trata del municipio que ha experimentado un mayor crecimiento demográfico y un mayor incremento de las actividades económicas, estos aspectos se hacen patentes en la evolución de espacio urbano y de los usos del suelo.

    Tabla 1. Planeamiento vigente y en elaboración en la Mancomunidad Ribera Baja del Genil.

    Municipio

    Figura

    Situación

    Publicación

    HUÉTOR-TÁJAR

    NNSS

    Aprobación Definitiva.

    BOP 24/03/1998

    PGOU

    Fase de Avance.

    BOP 16/01/2008

    MORALEDA DE ZAFAYONA

    NNSS

    Aprobación Definitiva.

    BOP 06/11/2001

    PGOU

    Aprobación Inicial.

    BOP 13/02/2008

    SALAR

    NNSS

    Aprobación Definitiva.

    BOP 16/06/2003

    PGOU

    Fase de Avance.

    BOP 18/01/2007

    VILLANUEVA DE LA MESÍA

    PGOU

    Aprobación Definitiva.

    BOJA08/03/2006

    NNSS: Normas Subsidiarias de Planeamiento Urbanístico Municipal.

    PGOU: Plan General de Ordenación Urbana.

    Fuente: Conserjería de Vivienda y Ordenación del Territorio. www.juntadeandalucia.es

    Como vemos en la tabla 1, la adopción de figuras de planeamiento no ha sido uniforme temporalmente en la mancomunidad. Es perceptible que, además de Huétor-Tájar, los municipios de Moraleda de Zafayona y Salar adoptaron Normas Subsidiarias de Planeamiento Urbano en los años 2001 y 2003, respectivamente.

    Villanueva no tendrá una planificación urbanística hasta 2006, año en el que se incorpora una nueva figura de ordenación en el ámbito de la mancomunidad, es el llamado PGOU o Plan General de Ordenación Urbana. Estos planes, que sustituyen a las antiguas Normas Subsidiarias, serán, entre otras cosas, los que ordenen la actividad urbanística, es decir, clasificarán el suelo para la aplicación del régimen jurídico correspondiente; definirán los elementos fundamentales de la estructura general adoptada para la ordenación urbanística del territorio; establecerán el programa para su desarrollo y ejecución; y señalarán el límite temporal al que hayan de entenderse referidas el conjunto de sus previsiones, a partir del cual, y según el grado de cumplimiento de éstas, deba procederse a su revisión.

    Huétor-Tájar, Moraleda de Zafayona y Salar se encuentran en un estado de tramitación del PGOU aunque este procedimiento no se ha desarrollado dentro del plazo establecido por la LOUA, plazo que concluiría en 2007, por lo que la Junta no autorizará ni el crecimiento ni las operaciones urbanísticas de recalificación en los municipios de la mancomunidad hasta que no se aprueben de forma definitiva el plan. Estos municipios están elaborando el PGOU de acuerdo con las determinaciones de la LOUA, ya que, si no se desarrolla dentro del marco de esta ley, no obtendrá su aprobación por parte de la Junta de Andalucía y habrá de ser revisado y modificado.

    También hay que tener en cuenta, por no haber desarrollado antes el PGOU, que los municipios que no lo tengan aprobado ya han de tener en cuenta las pautas que establece el POTA. Este define limitaciones para los PGOU, por ejemplo, destaca la medida que define que en los primeros ocho años de vigencia, los Planes Generales de Ordenación Urbana, no podrán permitir crecimientos superiores al 40% del suelo urbanizable y al 30% de la población.

    En cuanto al estado de tramitación de los PGOU que se están desarrollando en la mancomunidad, solo Moraleda de Zafayona tiene su plan aprobado de forma inicial mientras que Huétor-Tájar y Salar lo tienen en fase de avance.

    3. Análisis del planeamiento en Huétor-Tájar.

    3.1. Presentación Municipio escogido para analizar el PGOU.

    Con la idea de hacer una comparación evolutiva del planeamiento en uno de los municipios de la Mancomunidad Ribera Baja del Genil, he creído oportuno la elección del Municipio de Huétor-Tájar para el análisis de su ordenación urbana y de las políticas que la han condicionado. Actualmente Huétor-Tájar no cuenta con un Plan General de Ordenación Urbana aprobado de forma definitiva sino que el plan se encuentra en fase de avance, es decir, se ha desarrollado un documento que tiene por objeto definir los criterios, objetivos, alternativas y propuestas generales de la ordenación que sirvan de orientación para la redacción del futuro PGOU del municipio.

    Las razones por las que he elegido Huétor-Tájar para analizar su planeamiento son varias, destacando principalmente las siguientes:

    • Se trata del municipio de cabecera de la comarca, donde el fenómeno de expansión urbana ha sido más significativo, debido a que es la localidad que mayor población concentra, por lo que el proceso de planificación urbana ha sido más intenso, más regulado y delimitado.

    • Huétor-Tájar, por su influencia en el ámbito comarcal y por el desarrollo de su economía, es un municipio atractivo para el análisis de su planeamiento por la variedad de usos que en su término agrupa, destacando el industrial que tiene buena representación.

    • Al ser Villanueva de la Mesía el único municipio con un Plan General de Ordenación Urbana aprobado de forma definitiva y al no contar este con ninguna figura de planeamiento previa, he creído oportuna la elección de Huétor-Tájar por contar con planeamiento previo más maduro (Normas Subsidiarias de Planeamiento Urbanístico Municipal desde 1998), aunque el PGOU se encuentre en fase de avance.

    3.2. Análisis del planeamiento actual y futuro.

    En Huétor-Tájar, la normativa vigente en cuanto al planeamiento viene marcada por las Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal (NNSS). Actualmente, tal y como se define en la LOUA, los municipios han de elaborar un Plan General de Ordenación Urbana que sustituirá a las NNSS constituyendo un nuevo marco en la organización y gestión del urbanismo municipal. Huétor-Tájar actualmente está en estado de elaboración y tramitación del nuevo PGOU encontrándose este en la fase de avance.

    Para abordar el estudio del planeamiento vigente y futuro de Huétor-Tájar se van a analizar los aspectos más relevantes del planeamiento vigente y del que propone el nuevo avance del PGOU.

    Hasta el año 1998 no existía en Huétor-Tájar figura alguna de planeamiento que no fuera una simple delimitación de suelo urbano. Sin embargo la presión ejercida sobre el recurso del suelo en década de los ´90 ha hecho que la planificación urbanística se convierta en una necesidad y, actualmente, en una obligación por parte de los poderes locales ante el desarrollo de las zonas urbanas.

    El 24 de Marzo de 1998 se publicaron en el B.O.P de Granada las Normas Subsidiarias de Planeamiento Urbanístico de Huétor-Tájar, con lo que se producía un ordenamiento global dentro del municipio.

    Las principales deficiencias urbanas detectadas por el proyecto de revisión de las NNSS fueron: crecimientos discontinuos, la segregación de los usos, las alteraciones del parcelario tradicional con sus repercusiones en cuanto a la modificación de las tipologías tradicionales, deterioro de muchas de las viviendas, la mala distribución de los servicios y equipamientos urbanos y la falta de conservación y protección del patrimonio histórico-artístico.

    Tal y como vemos en los mapas 2 y 3 del anexo, las acciones acometidas por estas NNSS más destacables han sido:

    • La creación de una ronda de circunvalación oeste que disminuya sensiblemente el tráfico en el interior del municipio y ante todo elimine el tráfico de vehículos pesados.

    • La proyección de urbanización de La Raya con la dotación de zonas comerciales y un instituto de secundaria, además de un nuevo recinto ferial.

    • La proyección del nuevo polígono industrial de La Catalana de gran importancia.

    • Numerosas obras de ampliación y acondicionamiento de la barriada de la Venta Nueva que ha producido un cambio drástico en la fisionomía de este núcleo urbano.

    • La remodelación y acondicionamiento de la calle Ancha para dotarla de funciones eminentemente comerciales.

    • La mejora y ampliación de numerosos caminos rurales.

    • La remodelación y ampliación del llamado Parque de los Patos.

    El 16 de enero de 2008 se ha aprobado el primer avance del nuevo Plan General de Ordenación Urbana de Huétor-Tájar, este tendrá como misión marcar las pautas para, tras la aprobación definitiva del plan, seguir ordenando y planificando el desarrollo urbanístico y territorial del municipio.

    El avance del PGOU, tal y como vemos en el mapa 1 del anexo, contempla principalmente las siguientes medidas y actuaciones:

    • Mantenimiento y desarrollo de los aspectos positivos del planeamiento vigente, sobre todo en cuanto a la llamada urbanización de La Raya y a la ampliación del polígono industrial de La Catalana.

    • Ampliación importante de la superficie de espacios libres, así como, adopción de lo definido en el PEPMF sobre la protección de la Vega de Huétor-Tájar.

    • Promoción de la remodelación del interior de los núcleos urbanos para mejorar las condiciones de habitabilidad, siempre teniendo en cuenta los valores arquitectónicos actuales, el respeto al medio ambiente.

    • La dotación de una importante superficie de suelo para el desarrollo de actividades terciarias.

    • Demarcación de dos grandes áreas de reserva que satisfagan la futura posible necesidad de suelo, estas se sitúan en torno al Cerro Beylar y a continuación del polígono industrial de La Catalana.

    • Ejecución de las vías urbanas como la ronda de circunvalación oeste y proposición de una nueva vía de acceso que comunicaría más eficientemente el núcleo urbano principal con Venta Nueva y la autovía.

    • Mejora de las condiciones de acceso a La Catalana y al núcleo urbano por autovía.

    • La integración y cohesión de los núcleos urbanos a fin de no dejar espacios urbanos aislados.

    • Integración urbana de La Catalana.

    • Mejora de la dotación de servicios públicos y adaptación de estos a las necesidades futuras.

    A grandes rasgos se puede decir que las Normas Subsidiarias siguen las pautas que marca el texto refundido de la Ley del Suelo del 92, en cuanto al documento de avance del PGOU, este va en la línea de lo que establece la Ley de Ordenación Urbana de Andalucía.

    Las diferencias entre uno y otro planeamiento están relacionadas con la adopción de lo estipulado en las normativas supramunicipales, es decir, el PGOU en elaboración adapta su planeamiento a lo que se demarca en básicamente tres documentos: el POTA, la LOUA y el PEPMF. Las Normas subsidiarias vigentes no han tenido en cuenta estos documentos pues aun no se encontraban vigentes, es por esto principalmente por lo que se hace necesaria la renovación de la figura de planeamiento.

    3.3. Ajuste del incremento de suelo urbanizable y del crecimiento demográfico.

    Para conocer de forma aproximada la futura necesidad de suelo y para destinar a este un uso coherente de acuerdo con la demanda estimada en el futuro, se tienen en cuenta las proyecciones demográficas de la población, herramienta básica en la planificación. Es una información muy a tener en cuenta a la hora de tomar medidas para un futuro, de esta forma se pueden prever las demandas de servicios, infraestructuras, equipamientos y suelo de acuerdo con las evolución esperada de la población y de las actividades productivas.

    Mediante los datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística de demografía y población se estima el crecimiento medio de la población y, así, obtenemos un crecimiento medio anual que se utilizará para prever el comportamiento de la población. A partir de los datos proporcionados por el avance del PGOU las estimaciones demográficas y de suelo urbanizable serán las siguientes:

    • Cálculo de la proyección de la población:

      • La proyección elaborada muestra un incremento de un 27,17% entre 2005 y 2020, se trata de un incremento de 2.481 personas en estos 15 años de los 9.154 habitantes que tenía en 2005.

      • A partir de la evolución seguida en los últimos años se prevé un índice de crecimiento real anual de 1,81%, es decir, se espera que se incorporen 166 personas cada año.

      • Tal y como define el POTA no puede darse en un periodo de ocho años un incremento de población de más del 30%. En el caso de Huétor-Tájar el incremento en los próximos ocho años sería de 14,48% por lo que estaría a menos de la mitad del umbral demarcado.

    A partir de los datos de población total de 1991 y 2006, con 7.502 y 9.340 habitantes respectivamente, podemos extraer conclusiones que nos permitan contrastar en cierta medida la información expuesta en el plan:

      • Vemos que entre estas dos fechas ha habido un incremento de población de 1838 habitantes.

      • El incremento de habitantes sería en el periodo analizado de algo menos de 115 personas por año.

      • En cuanto al índice de crecimiento real anual para este periodo sería de 1,36% (incremento anual de población/población media del periodo). En cuanto a estos datos elaborados tampoco se contemplaría un rebase de los límites de crecimiento establecidos por el POTA ya que en ocho años el incremento sería del 10,88%, bastante más bajo de lo proyectado por el documento de avance del PGOU.

    Evidentemente, esta hipótesis sobre evolución de la población se ha planteado teniendo en cuenta únicamente lo sucedido en el municipio durante las últimas décadas, en el caso de los datos del avance, y de 1991 a 2006 en el caso de la comparación elaborada. Probablemente, las cifras que se ofrecen van a sufrir variaciones conforme pase el tiempo si, por ejemplo, cambian significativamente los flujos de natalidad, atracción de mano de obra, desarrollo de las actividades económicas…

    En base a la proyección de la población es importante tener en cuenta la posible necesidad de viviendas en el futuro. Para determinar este aspecto en el avance del PGOU se detalla la situación de los aspectos que pueden influir en la demanda de vivienda. Para hacernos una idea de la situación actual de Huétor-Tájar de la vivienda es importante conocer su estado, el Censo de 2001 recoge que las viviendas familiares principales suponen el 75,01%, las viviendas están consideradas como secundarias el 4,31% y, finalmente, el porcentaje de viviendas que se encuentran desocupadas equivale al 19,81.

    A partir de los datos que proporciona la estadística oficial referentes a viviendas familiares principales vemos que estas se incrementado a un ritmo medio anual del 3,20% al tiempo que la población censada ha crecido un 1,37% anualmente, esto se debe al descenso de la densidad de personas por vivienda. Según la previsión ofrecida por el avance la densidad de personas por vivienda principal se situará, como término medio, en 2,73 durante los próximos años.

    De acuerdo con los datos sobre población proyectada, para 2010 (9.726 habitantes) y para 2020 (11.641 habitantes), las personas empadronadas en Huétor Tájar en 2010 requerirán unas 3.563 viviendas y en 2020 serán precisas unas 4.264 viviendas.

    En el censo de 2001 muestra que el total de viviendas principales es de 2.908 y el de secundarias es de 969 por lo que el número total de viviendas era de 3.877. De acuerdo con las previsiones en el año 2010 se necesitarán 655 viviendas más solo, además de las que ya hay, para los empadronados en Huétor-Tájar; en el 2020 esta cifra será de 1.356.

    A esta previsión habría que añadir la futura demanda de viviendas secundarias ya que en 2001 mostraron un incremento de más de 75%, sin embargo, se espera que esta tendencia disminuya a corto plazo.

    • Ajuste del crecimiento del suelo urbanizable:

    En lo que se refiere al incremento de suelo urbanizable, este es principalmente destinado a usos terciarios e industriales y se encuentran localizados en torno al asentamiento de Venta Nueva y el polígono industrial de La Catalana. El avance del plan no proporciona datos exactos del incremento de suelo urbanizable, solo delimita unas zonas concretas en torno a los espacios antes mencionados y propone la alteración de básicamente tres Unidades de Ejecución contempladas en el Proyecto de Revisión de las Normas Subsidiarias del año 1998.

    En general, el crecimiento que propone el avance del PGOU del suelo urbanizable si se ajusta a lo establecido en el POTA ya que no supera el incremento del 40% del suelo urbano. Tal y como vemos en el Mapa 1 (adjunto en el Anexo) el avance propone el cambio de uso a urbanizable de siete sectores que unirían los núcleos de Venta Nueva y La Catalana. Los usos que tendrían estos espacios propuestos serían: uno de uso residencial ubicado dentro de Venta Nueva y seis de uso terciario que se distribuirán en torno a Venta Nueva y entre esta y el polígono de La Catalana.

    En cuanto a las Unidades de Ejecución contempladas en la revisión de las

    NNSS, estas son tratadas en el PGOU como suelo en transición, dentro del llamado Planeamiento en Transición. Estas áreas están ya proyectadas y son tres, dos de ellas unen los espacios inconexos del núcleo urbano de Huétor-Tajar dándole más compacidad y la otra está planeada para la ampliación del polígono industrial de La Catalana aprovechando la cercanía al la autovía A-92. Básicamente en estos espacios lo que se ha hecho en el avance ha sido reconfigurar su disposición en cuanto al planeamiento, es decir, se han proyectado las vías y la parcelación de estos espacios adecuándose a las estrategias perseguidas.

    A modo de conclusión creo que es importante señalar que el avance del PGOU acierta en cuanto a la distribución y la asignación de los usos ya que habilita en mayor medida espacios para el desarrollo de actividades productivas y de servicios que son los que actualmente tienen una mayor demanda. En cuanto al uso residencial, la demanda de suelo prevista será abastecida con los solares, o suelo de uso residencial consolidado, situados dentro de los espacios urbanos. Estos solares son objeto de procesos especulativos que afectarán al precio de la vivienda por lo que, a mi juicio, se debería forzar a los propietarios a urbanizar cuando se requiera.

    3.4 Adecuación del avance del PGOU al Pliego de Prescripciones Técnicas.

    En el caso de Huétor-Tájar, este tiene que adecuar su PGOU a lo establecido en el Pliego de Prescripciones Técnicas para los municipios entre 5.000 y 20.000 habitantes que no sean de relevancia territorial. Este documento establece una serie de pautas en lo que a procedimiento, elaboración y presentación del PGOU se refiere.

    Para nuestro caso el Pliego define una serie de fases que constarán de una serie de documentos, estas fases son las siguientes:

    • Programa de trabajo (Opcional).

    • Documento previo. Problemas urbanísticos, criterios y objetivos de ordenación (Opcional).

    • Información, análisis y diagnóstico.

    • Documento de avance del Plan General.

    • Informe de sugerencias.

    • Documento de Plan General

    • Información y participación pública. Informe de alegaciones.

    • Documento apto para aprobación provisional.

    • Documento del cumplimiento de resolución y texto completo del Plan General.

    El PGOU analizado en este trabajo actualmente se encuentra en la fase de avance por lo que aún está en proceso de elaboración. Este documento es un adelanto de los objetivos y estrategias que se pretenden a perseguir durante la vigencia del plan, también consta de propuestas generales de ordenación que sirvan de orientación para la redacción del Plan, según lo dispuesto en la legislación urbanística (art. 29 LOUA).

    Tal y como se presenta en el avance, actualmente expuesto en el ayuntamiento de Huétor-Tájar, este sigue al pie de la letra lo determinado el Pliego de Prescripciones Técnicas en cuanto a la presentación de este documento.

    El documento de avance del PGOU de Huétor-Tájar consta de:

    -Diagnóstico territorial: este analiza en primer lugar, la posición territorial de Huétor Tájar en su contexto comarcal y autonómico y sus relaciones con el medio socioeconómico; en segundo lugar, se realiza un análisis profundo de las características naturales del municipio; en tercer lugar, se describe la estructura interna del territorio; en cuarto lugar, se describe el patrimonio cultural y natural de Huétor Tájar, con especial incidencia en los valores paisajísticos y ecoculturales; y por último, se analizan las afecciones territoriales derivadas, tanto de los posibles riesgos naturales, como de la aplicación de las distintas figuras de protección y legislaciones sectoriales.

    -Diagnóstico urbano: comienza con un análisis de la influencia del soporte territorial en el proceso de asentamiento del núcleo y en su configuración actual, así como la importancia de los caminos históricos que hicieron posible su crecimiento. En un segundo apartado se estudia la morfología tra­dicional del núcleo y su evolución en los crecimientos más recientes para a continuación analizar la articula­ción urbana derivada de estos condicionantes topográ­ficos y morfológicos. Finalmente se considera el núcleo a través de sus es­pacios construidos y de sus espacios no construidos.

    -Documento de avance: Este es el más importante pues sintetiza la información de los diagnósticos territorial y urbanístico, así como, propone unos objetivos y estrategias que se han de seguir para solventar los problemas detectados. También detalla la propuesta de ordenación urbana y un avance del Estudio de Impacto Ambiental.

    -Plano de la propuesta de ordenación (Anexo, Mapa1): se trata de un plano donde se recogen de forma agrupada todas las medidas e intervenciones propuestas en el plan. Además de esta cartografía, a lo largo del los documentos de diagnóstico y de avance encontramos una serie de planos informativos.

    En el documento de avance, cabe señalar que en el contenido de la memoria, el documento carece, tal y como se dice en el Pliego de Prescripciones Técnicas, de una “aproximación a las previsiones de recursos financieros y a la viabilidad económica de las propuestas”. Para el desarrollo del avance del plan el ayuntamiento la Junta de Andalucía ha dotado de una subvención al ayuntamiento.

    Determinaciones del avance del PGOU:

    De forma esquemática podemos hacer una clasificación de las determinaciones que establece el avance del plan agrupándolas en distintos temas:

    • La funcionalidad del municipio en su contexto:

      • Fomentar y potenciar nuevas oportunidades de empleo basadas en una producción agrícola tradicional y rentable y un turismo sostenible.

    • Medio socioeconómico:

      • Adecuar el suelo a la actual demanda, con las suficientes reservas para satisfacer un escenario potencial más dinámico.

      • Reforzar la diversificación del actual tejido económico del municipio y rediseñarlo mediante el fomento de iniciativas empresariales capaces de promover y desarrollar la economía local.

      • Incrementar los equipamientos de ser público y adecuar a los mismos a las tendencias potenciales.

    • Medio físico:

      • Protección y conservación de los valores naturales del término municipal mediante su adecuada clasificación y/o catalogación.

      • Gestión sostenible y valoración de las singularidades naturales presentes con potencialidad para incrementar la oferta turística del municipio.

      • Fomentar la interrelación del medio urbano y las actividades económicas con los valores naturales presentes.

    • La estructura territorial:

      • Potenciación del municipio y adecuación del planeamiento a la realidad poblacional de un hábitat con importante fragmentación.

    • Patrimonio:

      • Preservar las invariantes del paisaje y las singularidades propias de Huétor-Tájar, como manifestaciones del patrimonio territorial.

      • Corregir situaciones de impacto visual.

      • Proteger los elementos inventariados, catalogados o no, de interés patrimonial, tanto cultural como natural.

      • Potenciar la percepción del paisaje con la implantación de nuevos miradores y la adecuación de sendas visuales.

    • Las afecciones territoriales:

      • Consideración de los riesgos naturales en la concepción del plan.

      • Adoptar la normativa urbanística de Huétor-Tájar a los planes de carácter supramunicipal.

      • Protección de vías pecuarias.

      • Protección del dominio público hidráulico.

      • Protección del dominio público viario.

    • Espacios afectados por figuras de protección natural:

      • Adopción de los criterios de protección establecidos en el PEPMF relativos a la zona catalogada como AG-14 Vega de Huétor-Tájar.

    • Medio ambiente urbano:

      • Promover un modelo urbano y una arquitectura respetuosos con el medio.

      • Garantizar a los habitantes unas condiciones de salubridad urbana adecuadas.

      • Mejorar la habitabilidad y calidad de vida.

      • Servicios ambientales, sociales y económicos básicos a todos los habitantes sin poner en peligro la viabilidad de los entornos naturales suministradores de estos servicios.

    • Configuración urbana:

      • Potenciar la función de espacios libres y las dotaciones en la articulación urbana.

      • Plantear nuevos espacios de crecimiento respetando el carácter tradicional del núcleo.

    • Plan vigente:

      • Considerar el nuevo Plan General como la siguiente etapa de Huétor-Tájar, manteniendo los aciertos de la vigente y corrigiendo sus aspectos negativos.

    En general, las determinaciones propuestas en el avance del PGOU pretenden fomentar un desarrollo equilibrado del entorno urbano, esto se hace teniendo en cuenta el futuro desarrollo territorial, demográfico y económico y, sobre todo, respetando las particulares condiciones naturales que hacen de este entorno un lugar con excelentes propiedades tanto para la agricultura tradicional, el ocio y el turismo rural.

    3.5 Análisis del Planeamiento de Desarrollo de las Normas Subsidiarias.

    Al no estar vigente el Plan General, en este apartado se va a hacer un estudio pormenorizado de los instrumentos de planeamiento o figuras complementarias de desarrollo aprobadas hasta la actualidad.

    El Planeamiento de Desarrollo contempla tres figuras:

    • Planes Parciales de Ordenación: Estos básicamente se ocupan del establecimiento de la ordenación detallada precisa para la ejecución integrada del suelo urbano no consolidado y suelo urbanizable. Cinco son el número de figuras de este tipo actualmente aprobadas.

    • Planes Especiales: Desarrollan y complementan las determinaciones del plan vigente. En el caso de Huétor-Tájar solo hay uno aprobado.

    • Estudios de Detalle: Estos completan o adaptan las determinaciones del plan vigente en áreas o suelos de carácter urbano y en un ámbito reducido. En la actualidad vemos como están aprobados hasta veinte Estudios de Detalle.

    En la siguiente tabla se muestran las figuras aprobadas de planeamiento de desarrollo hasta el momento (Tabla 2):

    Figura

    Objeto

    Observaciones

    Plan parcial.

    Sector PP-VR-1, Venta Nueva

    Planeamiento de la dotación de la red de infraestructuras necesarias para la construcción de viviendas.

    Plan parcial.

    Sector PP-1, La Catalana

    Planeamiento de la dotación de la red de infraestructuras necesarias para la implantación de actividades industriales.

    Plan parcial.

    Sector PP-VR-3, Venta Nueva

    Planeamiento de la dotación de la red de infraestructuras necesarias para la construcción de viviendas.

    Plan parcial.

    Sector 2 La Catalana

    Planeamiento de la dotación de la red de infraestructuras necesarias para la implantación de actividades industriales.

    Plan parcial.

    Sector 1, La Catalana

    Planeamiento de la dotación de la red de infraestructuras necesarias para la implantación de actividades industriales.

    Plan especial.

    Paseo de la Redonda y C/ San Sebastián

    Regular y desarrollar una bolsa de suelo en suelo urbano sin urbanizar.

    Estudio de detalle.

    Entre C/ Eras Bajas y C/ Ingeniero Sánchez del Corral.

    Apertura de un vial.

    Estudio de detalle.

    C/ Del Instituto.

    Alineación y ordenación de la C/ "Del Instituto".

    Estudio de detalle.

    C/ Doctor Félix Rodríguez de la Fuente

    Ordenación de un ámbito en suelo urbano sin consolidar.

    Estudio de detalle.

    Polígono Industrial Los Bermejales

    Ordenación de un ámbito en suelo urbano sin consolidar.

    Estudio de detalle.

    UE-6

    En suelo urbano sin consolidar, desarrollar una actuación de urbanización residencial y de equipamiento.

    Estudio de detalle.

    Entre C/ Redonda y C/ San Sebastián

    En suelo urbano sin consolidar, desarrollar una actuación de urbanización residencial.

    Estudio de detalle.

    UE-1

    En suelo urbano sin consolidar, desarrollar un proyecto de urbanización para uso residencial.

    Estudio de detalle.

    P.I. Lapachares

    En suelo urbano no consolidado, proyecto de reparcelación para uso industrial.

    Estudio de detalle.

    Modif. nº 8 de las NNSS.

    Agrupación de dos parcelas con el fin de destinar la planta baja de una de ella a la instalación de un local comercial, las demás plantas serán de uso residencial.

    Estudio de detalle.

    C/ Félix Rodríguez de la Fuente

    Apertura de un vial perpendicular.

    Estudio de detalle.

    P.I. Lapachares

    En suelo urbano no consolidado, proyecto de reparcelación para uso industrial.

    Estudio de detalle.

    Polig. Ind. Lapachares, C/ del Cementerio.

    Apertura de un vial.

    Estudio de detalle.

    UE-12

    Ordenación de un ámbito en suelo urbano sin consolidar.

    Estudio de detalle.

    Polígono Industrial Lapachares

    En suelo urbano no consolidado, proyecto de reparcelación para uso industrial.

    Estudio de detalle.

    UE-11

    En suelo urbano sin consolidar, desarrollar una actuación de urbanización residencial.

    Estudio de detalle.

    UE-4

    En suelo urbano sin consolidar, desarrollar una actuación de urbanización residencial.

    Estudio de detalle.

    Redonda Sur.

    Apertura de un vial perpendicular.

    Estudio de detalle.

    UE-10

    En suelo urbano sin consolidar, desarrollar una actuación de urbanización residencial.

    Estudio de detalle.

    P.I. Lapachares

    En suelo urbano no consolidado, proyecto de reparcelación para uso industrial.

    Estudio de detalle.

    UE-3

    En suelo urbano sin consolidar, desarrollar una actuación de urbanización residencial.

    Fuente: Conserjería de Vivienda y Ordenación del Territorio. www.juntadeandalucia.es

    3.6 Evolución de los usos del suelo.

    Al no disponer de datos exactos sobre las superficies asignadas a los distintos usos he creído oportuno hacer un análisis de las Unidades de Ejecución propuestas en la planificación vigente y las que se detallan en transición en el avance del próximo PGOU. De esta forma podremos ver de forma aproximada las tendencias registradas durante la vigencia del plan en cuanto a la evolución de los usos del suelo.

    A continuación podemos ver las unidades de ejecución establecidas y desarrolladas por el planeamiento vigente (Tabla 3), los datos de la tabla se expresan todos en metros cuadrados.


    Unidad de ejecución.

    Superficie Total.

    Cesión: Viales.

    Cesión: Espacios libres.

    Cesión: Equipamientos.

    Superficie lucrativa

    Tipología.

    UE-1

    33.310

    8.499

    7.359

    0

    17.452,00

    Residencial

    UE-2

    30.506

    5.245

    3.189

    1.595

    18.290

    Industrial

    UE-3

    20.254

    5.988

    1.538

    1.596

    10.127

    Residencial

    UE-4

    36.842

    11.003

    3.684

    1.895

    18.234

    Residencial

    UE-5

    51.114

    16.720

    3.234

    1.752

    26.468

    Residencial

    UE-6

    18.932

    3.466

    2.229

    947

    11.061

    Residencial

    UE-7

    16.843

    4.021

    1.684

    842

    9.266

    Residencial

    UE-9

    39.281

    12.744

    3.394

    3.404

    19.739

    Residencial

    UE-10

    4.610

    1.208

    496

    0

    2.616

    Residencial

    UE-11

    12.758

    4.874

    1.496

    0

    6.388

    Residencial

    UE-12

    10.376

    3.936

    1.252

    0

    5.188

    Residencial

    UE-13

    31.900

    7.728

    3.200

    1.600

    17.435

    Residencial

    UE-14

    9.685

    1.730

    974

    489

    5.843

    Residencial

    PP-VR-1

    32.422

    7.922

    3.242

    1.621

    17.674