Maltrato intrafamiliar en pacientes seniles del sexo femenino

Sociología. Violencia familiar. Maltratos. Demencia senil. Ancianos

  • Enviado por: Marco Antonio Dávila Marquina
  • Idioma: castellano
  • País: Perú Perú
  • 75 páginas
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Estudio de Investigación

I.- Datos Generales

1-1 Titulo Tentativo:

MALTRATO INTRAFAMILIAR EN PACIENTES SENILES DEL SEXO FEMENINO, DEL GRUPO DEL ADULTO MAYOR, DEL HOSPITAL WALTER CRUZ VILCA DEL CENTRO POBLADO MENOR DE MIRAMAR-TRUJILLO 2010

1.2. Autor:

Ps. MARCO ANTONIO

1.3. Tipo de investigación:

Descriptivo, Prospectivo, Transversal, Cuantitativo, Cualitativo.

1.4. Lugar de investigación:

Centro poblado menor de Miramar, Distrito de Moche

1.5. Duración de la Investigación

4 meses

II.- Plan de Investigación

2.1. El problema

El maltrato en el adulto mayor es un problema social que gradualmente comienza a ser considerado como temática prioritaria en el conglomerado internacional y en nuestro país. Algunos estudios efectuados por asistentes sociales comprueban la existencia de esta oscura realidad que acontece en la población mayor, particularmente, en aquellos que se encuentran postrados o con alguna limitante que lo convierten en persona dependiente. Sin embargo, sólo constituyen referencias locales del problema que no representan la realidad de esta violencia en la población mayor nacional, no se conocen estadísticas.

El maltrato en la mujer desarrolla un cuadro de estrés permanente que se asocia con depresión, angustia, baja autoestima, aislamiento, terminando muchas veces en un suicidio u homicidio. Ante este problema es urgente que se considere a la violencia doméstica como un problema de salud pública, el cual pone en peligro el bienestar y la vida de las mujeres y desde luego de las ancianas maltratadas en los hogares.

2.1.1. Selección del problema

De todos los problemas antes mencionados hemos seleccionado al que se refiere al maltrato hacia las ancianas que participan del club del adulto mayor del Hospital Walter Cruz Vilca del Centro Poblado menor de Miramar.

El problema se ha seleccionado en base a los siguientes criterios:

a) Desconocimiento de las formas de violencia, situación social y condiciones de vida de los Adultos Mayores Maltratados y/o abusados.

b) Se considera que es importante investigar sobre esta problemática actualmente ya que no existe documentaciones ni investigaciones al respecto.

c) Tener resultados distinguiendo el sexo femenino en maltrato intrafamiliar, ya que existe estudios estadísticos para ambos géneros, pero como es sabido el maltrato es con mayor frecuencia el dirigido hacia la mujer.

d) Desinterés social y familiar hacia los adultos mayores en nuestra sociedad.

e) Permitirá a los investigadores enriquecer sus conocimientos a través de los datos que serán encontrados.

2.1.2. Formulación del problema

¿Existe maltrato intrafamiliar en pacientes seniles del sexo femenino del grupo del Adulto Mayor del Hospital Walter Cruz Vilca del Centro Poblado Menor de Miramar-Trujillo 2010”?

2.1.3. Justificación:

Vivimos en un país que avanza aceleradamente hacia el envejecimiento poblacional y se preocupa por mejorar la calidad de vida de los ancianos. La violencia en general y el maltrato intrafamiliar a las personas ancianas en particular es un fenómeno oculto y en ascenso, con repercusiones directas en la salud física y mental de las victimas. Las mujeres de la tercera edad, según las estadísticas, sobreviven a los hombres y por sus desventajas económicas y sociales en el pasado, presentan una mayor vulnerabilidad a este fenómeno en el presente. Mientras exista un anciano maltratado la sociedad debe tomar medidas adecuadas ya que el asunto es grave con independencia de la incidencia

2.1.4. Limitaciones

  • Dificultades auditivas y visuales en los entrevistados.

  • Pobre nivel académico en los encuestados (Analfabetismo).

  • Escasos antecedentes sobre investigaciones de maltrato intrafamiliar en los adultos mayores en nuestro medio.

  • La no existencia de instrumentos validados y baremados que permitan medir los niveles de violencia intrafamiliar.

  • Objetivos

  • Objetivo general:

    Determinar la existencia o no de maltrato intrafamiliar en pacientes seniles de sexo femenino del grupo Adulto Mayor del Hospital Walter Cruz Vilca del Centro poblado menor de Miramar en la provincia de Trujillo.

    Objetivos específicos:

    1. Determinar aquellas formas de abuso y/o abandono que reconoce la persona senil como maltrato.

    2. Identificar los tipos de maltrato predominantes.

    3. Determinar las respuestas más comunes frente al maltrato, de las ancianas victimizadas.

  • Identificar aquellos indicadores prevalentes de maltrato hacia el adulto mayor femenino que derivan de la convivencia familiar.

  • 5. Describir los principales aspectos sociodemográficos de aquellos adultos mayores maltratados.

  • Marco Referencial Científico

  • 2.3.1. Marco Teórico

    Torres Vidal, R. M., Martínez Morales, M. A (2003) La violencia doméstica es tan antigua como la humanidad misma, en la actualidad se reconocen la violencia contra los niños, las mujeres y los ancianos, siendo este último grupo una población en ascenso por las mayores expectativas de vida de los últimos años. Como resultado, se supone que el número de personas ancianas maltratadas se incremente, dada la falta de preparación social e individual para enfrentar este envejecimiento poblacional, masivo y acelerado.

    Historia

    Los pueblos de la antigüedad, tuvieron actitudes de abandono hacia las personas ancianas en épocas de sequías o guerras; pero por lo general eran veneradas como seres humanos de gran valor. “En muchas comunidades, los ancianos tenían gran importancia en cuanto a toma de decisiones. En África se han conservado esas tradiciones de manera que aún hoy, en los países ya independientes, siguen siendo fundamentales los criterios y la participación de los viejos “que han acumulado sabiduría”.

    Las tribus nómadas de Norte América y los esquimales aceptaban que los individuos envejecidos, cuando perdían las habilidades productivas por ellos desarrolladas, se apartaran del grupo para sucumbir a expensas de las inclemencias, la inanición o devorados por los depredadores.

    En Chile, las tribus Yagas, con precaria subsistencia tenían en elevado aprecio por sus mayores, mientras que los nativos de la isla de Tonga, en Oceanía, con estable economía imponían onerosos maltratos sobre las personas de más edad.

    En el imperio Inca el papel de los adultos en la vejez era cambiante y sus funciones variaban hasta llegar, en el ocaso de la vida, a fungir como espantapájaros en los campos de cultivo.

    Según Hipócrates, en la Grecia antigua, cuando se tenía la suerte de llegar a la tercera edad, se le ofrecía al geronte una celebración, y posteriormente lo precipitaban desde lo alto de un risco, pues el resto de su vida sería una “enfermedad crónica e incurable”. No obstante con los ancianos se tenían importantes consideraciones sociales, por ejemplo ocupaban los puestos claves en las asambleas populares donde el pueblo daba gran valor a sus consejos y apreciaciones, en las flotas de guerra los comandantes, por lo general, eran los marinos de más edad y se les denominaba navarcas.

    Los ciudadanos romanos consideraron a las personas ancianas verdaderas instituciones. La figura del”pater” era respetada en sus facultades de potestad, cualquiera que fuese su edad. En la política surgió el Senado, que era el Consenso de Ancianos, cuya influencia en el desarrollo del imperio fue trascendental.

    En la Edad Media comienza a usarse el concepto de jubilación para evitar, en lo posible, las prácticas difundidas, por entonces, de abandono y expulsión de los ancianos de sus hogares.

    Durante el llamado “Siglo de las Luces” el parricidio se puso de moda en las cortes de la época.

    Hasta la actualidad, la sociedad mundial, machista y patriarcal se ha debatido en una insoluble dicotomía: por un lado, el trato honorable a los hombres ancianos con poder económico, social y político, expresado en miedo o respeto, veneración y subordinación. A grado tal, que no pocos jóvenes idealizan a estos poderosos gerontes, ansiando llegar a la tercera edad para ser tratados con veneración; incluso se esfuerzan por aparentar ser físicamente mayores, ya que el hombre adulto es una garantía de respetabilidad. Por otra parte se distinguen los malos tratos a las personas ancianas con pobre solvencia económica, limitadas condiciones productivas y/o gran necesidad de cuidados, especialmente a las mujeres de sesenta años o más, triplemente discriminadas por ser del “sexo débil”, pobres y ancianas.

    Durante los últimos 50 años el enfoque sobre lo valioso de la edad ha variado significativamente. Se idolatra lo joven, lo bello, lo eficaz en términos productivos y comerciales modernos. Poco a poco a surgido una forma de maltrato psicológico, basado en la desvalorización, por el sólo transcurso de los años.

    Literatura

    En las Sagradas Escrituras Hebreas, fuente de la que bebieron tres de las más importantes religiones monoteístas del mundo el Judaísmo, el cristianismo y el Islam, se utiliza la palabra “Zaken”, que en lengua hebrea significa vejez, pero también sabio o decano. Y se relatan asombrosas epopeyas protagonizadas por personas longevas, escogidas por Díos para liderar a su pueblo.

    El antiguo testamento, conjunto literario conformado por escritos de diversos autores, es abundante en señalamientos éticos dirigidos a prevenir el maltrato orientado a las personas ancianas, así en el quinto de los Diez Mandamientos se advierte “Honra a tu padre y a tu madre, para que vivas una larga vida...”, y en libro Eclesiástico, el texto por excelencia de instrucción a los nuevos creyentes, se aconseja “Hijo mío, empéñate en honrar a tu padre; no lo abandones mientras tenga vida. Aunque su inteligencia se debilite, se comprensivo con el, no lo avergüences mientras viva”.

    La monumental obra teatral de los Antiguos Griegos refleja los conflictos generacionales existentes en la sociedad de entonces, como se representa en la Trilogía edípica de Sófocles.

    En la literatura clásica posterior, Shakespeare, E. Zola, H. de Balzac, D. Buzzati, A. Biay Caseres, se exponen los conflictos intergeracionales, de los viejos víctimas y los viejos odiosos.

    “El viejo y el mar”, novela de ambiente cubano, que le valiera el Premio Novel de literatura al escritor E. M. Hemingway, en 1954, narra la asombrosa historia de un pobre y viejo pescador que cada día se hace solo a la mar, en una frágil embarcación, luchando contra los elementos por la subsistencia. En uno de sus monólogos el viejo marino nos deja un optimista mensaje, antídoto contra los maltratos y las adversidades de la vida “un hombre puede ser destruido, pero jamás derrotado”.

    S. Freud (1930) sostuvo la idea de que la etapa edípica básica, en el desarrollo psicológico de cualquier individuo, es equivalente al parricidio primario en el que los jóvenes de la tribu asesinaron al padre y luego lo devoraron para terminar con su tiranía en la horda patriarcal. Es decir la estructura psíquica sobre la que se construye la personalidad, según este autor, tiene su origen en un hecho simbólico de naturaleza violenta perpetrado sobre un anciano.

    Hogonot, R. (2000) Según la literatura médica existente las primeras publicaciones sobre maltrato en las personas ancianas de las cuales se tiene conocimiento, como parte de la violencia familiar, se publicaron en 1975 en el British Medical Journal de Inglaterra, donde aparecen los primeros testimonios de médicos y enfermeras que atendían pacientes ancianos maltratados por sus familiares; por entonces G. R. Burston define el “Síndrome de la Abuelita Golpeada”.

    Acciones sociales

    Hacia los años 80, del pasado siglo, se realizan toda una serie de investigaciones sobre el maltrato a los ancianos en Gran Bretaña, Canadá y Estados Unidos, en el primer país mencionado se origina el interés por la temática, sin embargo en los dos últimos la conciencia pública y profesional es mayor y se le dedican considerables recursos tanto en el ámbito investigativo como en el político. Por ejemplo en EEUU se crea el “Centers for elderly abuse” que contribuye de manera fundamental al análisis de dicho fenómeno y el Congreso de esta nación lo conceptualiza. Ha partir de los 90 se observó una paulatina incorporación de otros estados al estudio del tema, como: Dinamarca, Noruega, Suecia, Finlandia, Irlanda, Francia, Hong Kong y Australia.

    Cicapolleta G. E., López, A. (2000) En 1994, con el patrocinio de la International Association of Gerontology, se crea la “Comisión Latinoamericana de Prevención del Maltrato en la Vejez”, cuya sede radica en Buenos Aires capital de la Argentina.

    Sombra, B. (2001) En 1996 la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Naciones Unidas consideró necesario que el grupo de las personas ancianas fuese apoyado y reconocido como sujeto de derecho, tanto para el esclarecimiento de su problemática, como para denunciar la discriminación a que es sometido, creándose la Comisión " Los Adultos Mayores y sus Derechos", que entre sus objetivos prioritarios se propuso:

    1) El respeto por los Derechos Humanos de quienes han dado y siguen dando tanto.

    2) La desmitificación de perjuicios y falsas creencias, que implican una representación social denigrante de la vejez.

    3) La capacitación de recursos humanos, la más eficaz herramienta que permitirá crear conciencia en la sociedad sobre un tema poco conocido.

    Posteriormente en 1998 como resultado del trabajo de dicha comisión se elabora el Programa “Violencia, abuso y maltrato de la vejez” para la lucha contra este flagelo.

    Kalache   A., Perel S. (2002) Las Naciones Unidas en 1999, denominado “Año Internacional de las Personas Mayores”, propone la idea de “una sociedad para todas las edades” a partir del pleno reconocimiento de los derechos de las personas ancianas, señalando que las sociedades que valoran la justicia social deben esforzarse por asegurar que todas las políticas y prácticas mantengan y garanticen los derechos de todas las personas, sin tener en cuenta su edad.

    La Organización Mundial de la Salud , en Ginebra, en el año 2002, reconoce que ha llegado el momento de instaurar un nuevo paradigma que considere a los viejos participantes activos de una sociedad capaz de integrar el envejecimiento y los valore contribuyentes activos y beneficiarios del desarrollo. El paradigma del Envejecimiento Activo posee un enfoque intergeneracional, pues aprecia la importancia de las relaciones familiares y el apoyo que se prestan entre sí los miembros y las generaciones en una familia. Señala la autentica necesidad de asumir planes y conductas basados en los derechos, las necesidades, las preferencias y las capacidades de los ancianos. Dicho concepto se basa en el reconocimiento de los derechos humanos de las personas de la tercera edad y en los principios de las Naciones Unidas de independencia, participación, dignidad, asistencia y realización de los propios deseos.

    CAUSAS DEL MALTRATO

    Encinas Jaime (1998) Es necesario investigar más el papel que desempeña el estrés en las personas encargadas de cuidar a las personas mayores, teniendo en cuenta que este se consideró inicialmente como la causa principal de maltrato.

    La prevalencia creciente de la enfermedad de Alzheimer en el mundo y el agravamiento de las conductas agresivas en las familias donde uno de los miembros padece la enfermedad, hace necesario prestar mayor atención a la relación entre el que brinda la asistencia y el que la recibe. Si bien puede resultar obvio que el aislamiento social o la falta de apoyo pueden contribuir al maltrato o descuido, también es cierto que las personas que se encuentran en esta situación y sufren malos tratos generalmente son reacias a participar en los programas que promueven la interacción social, tales como los centros para ancianos o las actividades de asistencia

    Todavía es necesario investigar adecuadamente el papel de los prejuicios contra la vejez (la discriminación contra los ancianos y su estigmatización) como una causa posible del maltrato de ancianos, aunque algunos especialistas en esta materia han señalado que la marginación del anciano es un factor que interviene en este fenómeno.

    Resulta claro que en algunos países en desarrollo ciertos factores sociales y culturales están directamente vinculados con el maltrato, como las creencias en la brujería y el desamparo de las viudas, a las cuales también se les conoce como “Tradiciones del Maltrato” y para eliminar estas costumbres se necesitaría un alto grado de colaboración entre diversos grupos, probablemente durante mucho tiempo.

    Para impulsar este proceso:

    • Deben crearse grupos integrados por adultos mayores y jóvenes que promuevan esta causa en los planos local, provincial y nacional, mediante campañas en favor del cambio.

    • Los programas gubernamentales de salud y bienestar social deben tratar de mitigar activamente las repercusiones negativas que tienen para las personas de edad muchos procesos de modernización y los cambios en la estructura familiar que suponen.

    • Los gobiernos deben establecer un sistema de pensiones adecuado en todos los países donde todavía no exista.

    Así mismo es necesario examinar otras practicas que muchas veces se citan también como factores causales importantes, ya que no se han realizado investigaciones que confirmen las afirmaciones en este sentido.

    Otros factores culturales y socioeconómicos, como la pobreza, la modernización y los regímenes sucesorios, pueden ser causas indirectas del maltrato, como ya se ha mencionado.

    Repercusiones del maltrato

    El aspecto del maltrato de los ancianos al que quizá se haya prestado menos atención es el efecto que tiene en la propia víctima. Por consiguiente, los estudios longitudinales en los que se realice un seguimiento durante un período prolongado de las personas maltratadas y de las que no lo han sido deberían formar parte de las investigaciones.

    En particular, son escasos los estudios en los que se han evaluado los efectos psíquicos sobre las personas maltratadas. Con excepción de los problemas de depresión, es poco lo que se conoce acerca del daño emocional causado a las víctimas.

    Así mismo en atención a su salud no se emplean protocolos para detectar y tratar los problemas de maltrato y rara vez se abordan las cuestiones relacionadas con la salud mental o los signos conductuales como los intentos de suicidios, abuso del alcohol o de drogas. Es importante señalar que los profesionales de la atención de salud a menudo se sienten más cómodos tratando a los jóvenes que a los ancianos y muchas veces prestan poca atención a las inquietudes de estos últimos. Sin embargo en algunos países latinoamericanos y europeos, así como en Australia, los profesionales de la medicina han desempeñado un papel protagónico en la difusión y atención pública del problema del maltrato de los ancianos.

    Por lo tanto es importante el papel que el personal sanitario puede desempeñar en los programas orientados a detectar el maltrato ya que cabe suponer que los médicos son quienes están en mejores condiciones para detectar los casos de maltrato, debido en parte a la confianza que la mayoría de las personas de edad depositan en ellos.

    Un médico u otro trabajador de la salud debe estar al pendiente u observar si su paciente adulto mayor presentará algunos de los siguientes signos entonces deberían investigar la situación del para determinar la posibilidad de que sea víctima de maltrato:

    El anciano tarda en solicitar atención médica cuando se lesiona o enferma

    Las explicaciones del anciano o de la persona que lo cuida sobre las lesiones o la enfermedad son vagas o inverosímiles; Las versiones del paciente y de la persona que lo cuida sobre los antecedentes clínicos son distintas.

    La concurrencia frecuente a los departamentos de urgencia porque una afección crónica ha empeorado, a pesar de que se ha indicado un plan de atención y el paciente cuenta con los recursos necesarios para cumplirlo en su hogar.

    Una persona de edad con deficiencias funcionales llega a la consulta sin que la acompañe la persona que la cuida; Los resultados de laboratorio no son coherentes con el relato del paciente.

    Cuando se realiza un examen, el médico o el trabajador de la salud deben:

    - Entrevistar al paciente solo, preguntándole directamente si ha sido objeto de actos de violencia física, si se han restringido sus movimientos o si se lo ha descuidado

    - Entrevistar al presunto agresor solo

    - Prestar especial atención a la relación entre el paciente y el presunto agresor, y a la conducta de ambos.

    - Realizar una evaluación geriátrica integral del paciente, con inclusión de los aspectos médicos, funcionales, cognoscitivos y sociales.

    - Registrar las redes sociales del paciente, tanto formales como informales.

    - Es importante señalar que muchos médicos o trabajadores de salud no son capaces de diagnosticar el maltrato porque este tipo de situaciones no son parte de su adiestramiento formal o profesional y, en consecuencia, no figuran en su lista de diagnósticos diferenciales.

    CONSECUENCIAS DEL MALTRATO EN LOS ADULTOS MAYORES

    Para los ancianos, las consecuencias del maltrato pueden ser graves, ya que se trata de personas físicamente más débiles y más vulnerables, sus huesos son más quebradizos y los procesos de convalecencia son más prolongados. Incluso una lesión relativamente leve puede causar daños graves y permanentes.

    Es importante señalar que se han realizado muy pocos estudios para determinar las consecuencias del maltrato, aunque en los estudios clínicos y de casos existe información sobre las graves dificultades emocionales sobre las personas mayores maltratadas.

    También se ha señalado que existen otros síntomas asociados con los casos de maltrato como: los sentimientos de impotencia, alineación, culpa, vergüenza, temor, ansiedad, negación y el estrés postraumático (el cual puede aumentar el riesgo de muerte), la depresión y los intentos de suicidio.

    El maltrato y el descuido de un adulto mayor pueden producirse no solo en el ámbito doméstico sino también en diversos tipos de instituciones, aún en las que parecen prestar una atención de excelente calidad a los residentes.

    Algunas investigaciones realizadas sobre escándalos ocurridos en la atención institucional, dan motivos para creer que un régimen aceptable o bueno de atención podría transformarse en maltrato con facilidad y rapidez, sin producirse cambios detectables, además de ser comprobado que existe el maltrato de personas mayores en los establecimientos de atención permanente en casi todos los países.

    Son varias las personas que pueden infligir malos tratos: un miembro del personal asalariado, otro residente, un visitante voluntario o como ya se ha mencionado los familiares y amigos.

    Una relación de maltrato o descuido entre el anciano y la persona que lo atiende en su hogar no se interrumpe necesariamente cuando aquel ingresa al sistema de asistencia institucional. A veces, el maltrato continúa en el nuevo ámbito.

    La variedad de actos de maltrato y descuido en las instituciones es considerable y puede estar relacionada con cualquiera de los factores siguientes:

    • La prestación de la atención: lo que conlleva a la resistencia a los cambios en la medicina geriátrica, el deterioro de la atención individual, la alimentación inadecuada y las deficiencias en la atención de enfermería.

    • Los problemas del personal: por ejemplo, el estrés laboral y el agotamiento, el trabajo en condiciones materiales deficientes, la falta de capacitación, y los problemas psíquicos.

    • Las dificultades en las interacciones entre el personal y los residentes: por ejemplo, la falta de comunicación, la agresividad de los residentes y las diferencias culturales.

    • Las condiciones externas como: la falta de privacidad esencial, el deterioro de los establecimientos, el uso de medios de inmovilización, la falta de estimulación sensorial adecuada y la propensión a los accidentes dentro de la institución.

    • Las políticas institucionales: las que se adoptan para beneficio de la institución dejando a los residentes pocas posibilidades de elección en lo que respecta a su vida cotidiana, las actitudes burocráticas o de indiferencia hacia los internados, la escasez de personal o su rotación frecuente, el manejo fraudulento de las pertenencias o el dinero de los pacientes y la inexistencia de un consejo de residentes o de un consejo de familiares de los residentes.

    SUICIDIOS

    Como sabemos el suicidio es una forma de muerte violenta resultado de una decisión individual que, si bien puede parecer incomprensible, obedece a diversas condiciones de orden psicológico, de salud y social y forma parte de una de las consecuencias más graves de un anciano maltratado.

    En gran parte del mundo el suicidio está estigmatizado por razones de diversa índole, que van desde religiosas hasta culturales, y en algunos países es considerado un delito.

    Según la OMS, en su último informe, manifiesta que los hombres están en mayor riesgo de morir por suicidio que las mujeres, en contraste el número de intentos de suicidios fallidos de mujeres es mayor que el de hombres.

    Imagen Social de la Vejez: los adultos mayores en la sociedad

    Nuestra sociedad es una forma de organización industrial1 en donde predomina la producción y el consumo. Es una sociedad preparada para personas jóvenes, capaces de enfrentar los desafíos del mercado altamente competitivo y acelerado, privilegiando la ciencia a la experiencia, por lo que envejecer en Chile significa estar en una situación social y de vida marginada.

    En esta cultura marcada por el “edaísmo” (término acuñado por Oscar Domínguez, 1982), el modelo médico tradicional acentúa el envejecer como proceso degenerativo. Esto llega a su máxima expresión con Matras (1990) refiriéndose hacia esta población como “físicamente disminuido, mentalmente deficitario, económicamente dependiente, socialmente aislado y con una disminución del estatus social”.

    Concepto de Maltrato en el Adulto Mayor.

    El maltrato al adulto mayor es un acto único, reiterado o una omisión que causa daño o aflicción a una persona mayor y que se produce en cualquier relación donde exista una expectativa mínima de confianza.

    2.3.2 Marco Conceptual

    Definición de Maltrato:

    Según INPEA 1995 (Red Internacional para la prevención del abuso contra los ancianos) “Es un acto único o repetido, o la falta de medidas apropiadas que se produce dentro de cualquier relación donde hay una expectativa de confianza que causa daño o angustia a una persona mayor”

    Según Centro Nacional Americano del Maltrato al anciano (1995) “Cualquier acto u omisión que produzca daño, intencionado o no, practicado sobre personas adultas mayores de 60 años ó más, que ocurra en el medio familiar, comunitario o institucional, que vulnere o ponga en peligro su integridad física o psíquica, así como el principio de autonomía o el resto de derechos fundamentales del individuo, constatable objetivamente o percibido subjetivamente”

    Conceptualización de Maltrato

    La palabra violencia viene del latín “Vislatus”, significa fuerza y Latus es un participio pasado del verbo “Ferus” cuyo significado es llevar o transportar.

    Para la Real Academia de la lengua española, la violencia es, por una parte, “una acción impetuosa o efecto de violentarse. Impetuosa por hacerse con repugnancia, furia o ira. Es la aplicación de medios violentos a cosas o personas para vencer su resistencia y/o producir un daño”. Así mismo define que el maltrato es “tratar mal a uno de palabras o de obra”.

    Un interesante y cada vez mayor flujo de publicaciones e investigaciones acerca de la violencia ejercida contra las personas ancianas ha tratado de acercarse al tema, abordando aquellas manifestaciones que perjudican la integridad, física, sexual y psicológica, de las mismas, así como su bienestar material y financiero. Para esta aproximación se han empleado diferentes definiciones de Abuso y Maltrato, las primeras son más utilizadas en las publicaciones de lengua inglesa, mientras que las segundas son comunes en los textos de habla hispana.

    La revisión de la literatura especializada refleja que no existe un consenso, entre los autores, en cuanto a los aspectos que debe abarcar la definición de maltrato y si coinciden en reconocer la poca claridad de las mismas. Para la investigadora M. Hudsón, desde 1978 numerosos investigadores han tratado de aproximarse al tema del maltrato en las personas ancianas, no obstante, según ella, “la comprensión de este fenómeno todavía está en los primeros pasos”.

    Las primeras definiciones apuntaban a las necesidades no atendidas de las personas ancianas ya que provenían de investigaciones que hurgaban en la situación de carestía en que se encuentran los individuos más marginados. Por su amplitud este concepto fue abandonado.

    El Congreso de los EEUU, en el año 1985, define técnicamente el abuso como “…deseo de infligir daño, confinamiento injustificado, intimidación o castigo cruel que de origen a daño físico, dolor o angustia mental. También, deseo por parte del cuidador de privar a los ancianos de los alimentos o servicios que le resulten necesarios para evitar el daño físico, la angustia o el daño mental”.

    Por su parte la American Medical Association, en 1987, definió el maltrato a las personas ancianas como “toda acción u omisión que lleva como resultado un daño o amenaza de daño contra la salud o el bienestar de la persona anciana”. Esta definición incluyó el maltrato, físico, psicológico y económico.

    Un año antes, en 1986, habían visto la luz dos importantes conceptualizaciones acerca del maltrato, Valentine y Cash lo definen “como aquellas situaciones no accidentales en las cuales un anciano sufre daño físico, deprivación de sus necesidades básicas o daño psíquico como resultado de un acto o una omisión por parte de quien debe cuidarle”. Algunos de sus admiradores le adicionaron las afectaciones económicas. Beaucheming, por su parte enfoca los malos tratos a los ancianos como “la coacción física y psicológica ejercida sobre una persona. La violencia, según este autor cubre dos aspectos:

    a) Negligencia: que consiste en no atender las necesidades de las personas de edad, tanto a nivel psíquico, físico, afectivo como espiritual.

    b) Maltrato: que es el daño para la salud o el bienestar de una persona anciana.

    La 41 Asamblea Médica Mundial celebrada en Hong Kong, en Septiembre de 1989, considero en su declaración “El maltrato de ancianos se puede manifestar de diversas maneras, como físico, psicológico, financiero y/o material, maltrato médico o auto abandono. Las diferencias en la definición de maltrato de ancianos presentan dificultades al comparar las causas y naturaleza del problema”.

    Hutson (1991), desarrolla una taxonomía en base a una encuesta Delphi de más de 100 investigadores, médicos y educadores que operan en el campo del maltrato del anciano, planteando la siguiente definición: “El maltrato del anciano es una conducta destructiva que está dirigida a una persona mayor , ocurre en el contexto de una relación que denota confianza y reviste suficiente intensidad y/o frecuencia como para producir efectos nocivos de carácter físico, psicológico, social y/o efectos financieros de innecesario sufrimiento. Lesión, dolor, pérdida y/o violación de los derechos humanos y disminución de la calidad de vida de la persona anciana”. En esta definición se incluyen actos de comisión y omisión, intencionales o no. También incorporan dos nuevos elementos “frecuencia” e “intensidad” que en definitiva, según la autora, determinan la presencia de maltrato. En el curso de este mismo año la investigadora señala que el significado esencial del concepto de maltrato a las personas de la tercera edad “son culturalmente determinados, valoricamente cargados, emocionalmente establecidos y tienen ramificaciones éticas, por lo tanto el acuerdo de definiciones es difícil y algunas veces inapropiado”. De lo que se infiere que los criterios para calificar como maltratante una conducta varían de un contexto sociocultural a otro.

    Al año siguiente el Grupo de Estudio del Consejo Europeo analizó y rechazo todas las definiciones de maltrato existentes hasta ese momento y planteo la existencia de tres dimensiones en el maltrato intrafamiliar a los viejos:

    Primer nivel: Decidieron considerar como familia a cualquier individuo relacionado con la persona anciana “por sangre, matrimonio o cohabitación”.

    Segundo nivel: La violencia fue conceptualizada como “cualquier acto u omisión” que pueda ser dañino.

    Tercer nivel: Consideraron como persona anciana aquellas “por o sobre la edad nacional de retiro”.

    Posteriormente el grupo de estudio reconoció las variaciones nacionales y culturales en la comprensión del término maltrato. En lo que a violencia se refiere estableció que “… la definición y el diagnóstico depende de los valores subjetivos de juicio de cada investigador y los encuestados involucrados” y sugirieron definir abuso y malos tratos como “acto no accidental u omisión que menoscaba la vida, la integridad física o psicológica de una persona anciana o que amenaza seriamente el desarrollo de su personalidad o afecta o daña su seguridad financiera”.

    Por esta misma época Hudson y Yohnson (1991), señalan que las definiciones existentes de abuso a las personas mayores tienen carácter “extrínseco” ya que se limitan a describir el fenómeno, para ellos es necesario el empleo de términos analíticos o “intrínsecos” que especifiquen la naturaleza moral y social del problema.

    Apoyándose en la Semiología y en la Antropología social Johns y sus colaboradores (1991), señalaron que lo erróneo del abuso no radica en la tipología, sino en el contenido del acto, dependiente de la situación cultural y del juicio de valor que se le da al mismo. Con el objetivo de comprender la dinámica de la violencia toman los argumentos de Riches (1986) con relación al triangulo básico de la violencia, que contempla a la victima, al victimario y a las personas que observan la acción violenta.

    En 1996 la 43 Asamblea Mundial de la Salud nuevamente aborda este problema y adopta la resolución WHA 4925 en la que se declara que la violencia es un problema creciente de la Salud Pública a nivel mundial desarrollándose sobre todo en el hogar, centro de trabajo, instituciones médicas y sociales, además de valorarse otros tipos de violencia a mayor escala como el terrorismo y la guerra.

    López Pérez (López, 1996), conceptualizó el maltrato como “Toda acción, intencionada o no que produzca daño desde el punto de vista biológico, psicológico, social, financiero, material y las conductas negligentes, ya sean de forma transitoria o permanente”.

    Clasificaciones del maltrato.

    Maltrato Físico

    Cualquier forma de agresión intencionada, realizada a una persona anciana, que le produzca daños físicos, como lesiones, quemaduras, desfiguración y muerte. Algunos autores incluyen en este subtipo el abuso sexual dado por: cualquier forma de intimidación sexual realizada sin el consentimiento del anciano.

    Maltrato Psicológico

    Toda conducta que provoque angustia en el anciano, como: amenazas de castigo o de llevarlo a una institución en contra de su voluntad, ignorarlo, confinarlo de forma injustificada a cama o butaca, aislarlo socialmente, no responder a sus inquietudes, utilizar la palabra viejo en forma despectiva para referirse a el, o abuelo, infantilizarlo, entre otros.

    El maltrato psicológico es un conjunto heterogéneo de comportamientos que producen agresión psíquica y causa un perjuicio a la víctima. Puede ser intencionado o no, es decir, el agresor puede tener conciencia de que está haciendo daño a su víctima o no tenerla. Eso es desde el punto de vista psicológico. Desde el punto de vista jurídico, tiene que existir la intención del agresor de dañar a su víctima.

    La amenaza se distingue de la agresión, pero es una forma de agresión psicológica. Cuando la amenaza es dañina o destructiva directamente, entra dentro del campo de la conducta criminal, que es penada por la ley.

    El maltrato psicológico es un anuncio de violencia física, pero, muchas veces es peor, ya que su anuncio es una amenaza suspendida sobre la cabeza de la víctima, que no sabe qué clase de agresión va a recibir y vaya o no acompañada de esta, actúa en el tiempo. Cuanto más tiempo persista, mayor y más sólido será el daño.

    No se posible hablar de maltrato psicológico mientras no se mantenga durante un plazo de tiempo. Un agravio puntual, el menosprecio, una palabra o una mirada ofensiva, culpabilizadora, son un ataque psicológico, pero no lo que entendemos por maltrato psicológico.

    Para que el maltrato psicológico se produzca, es preciso, por tanto, tiempo. Tiempo en el que el verdugo asedie, maltrate o manipule a su víctima y llegue a producirle la lesión psicológica. Esa lesión, sea cual sea su manifestación, es debida al desgaste. La violencia, el maltrato, el acoso, la manipulación producen un desgaste en la víctima que la deja incapacitada para defenderse.

    Por sus características las formas de maltrato psicológico pueden agruparse en tres categorías:

    - Maltrato pasivo:

    Falta de atención hacia la víctima, cuando ésta depende del agresor, como sucede con los ancianos en cualquier situación de dependencia de la víctima respecto al agresor. Un ejemplo lo constituye el abandono emocional, senescentes abandonados por sus familias en instituciones y jamás reciben una visita, una llamada o una caricia.

    - Maltrato activo:

    Trato degradante continuado que ataca a la dignidad de la persona. Los malos tratos emocionales son los más difíciles de detectar, porque la víctima muchas veces no llega a tomar conciencia de que lo es. Otras veces toma conciencia, pero no se atreve o no puede defenderse y no llega a comunicar su situación o a pedir ayuda.

    - Acoso Psicológico:

    Violencia que se ejerce sobre una persona, con una estrategia, una metodología y un objetivo, para conseguir el derrumbamiento y la destrucción moral de la víctima. Acosar psicológicamente a una persona es perseguirla con críticas, amenazas, injurias, calumnias y acciones que pongan cerco a la actividad de esa persona, de forma que socaven su seguridad, su autoafirmación y su autoestima e introduzcan en su mente malestar, preocupación, angustia, inseguridad, duda y culpabilidad.

    Maltrato Espiritual

    Toda conducta que implique desconocer los valores religiosos, estéticos, culturales y políticos del anciano, así como interferir en el libre ejercicio de los mismos.

    Maltrato Social

    Todas las acciones que propendan al no reconocimiento del anciano como figura de valor, ejemplo: no ceder el puesto en el ómnibus, no ayudarlos a cruzar la calle, excluirlos, no tener en cuenta sus gustos en los programas, etc.

    Maltrato Financiero-material

    Todo uso inadecuado de los recursos de un anciano para beneficio de otro. Ejemplo: utilización indebida de su pensión, obligarlo a firmar documentos sin su consentimiento por no estar capacitado mentalmente para hacerlo, proporcionarle una atención suboptima en su propio domicilio.

    Maltrato Societario

    Se refiere a falta de adecuadas políticas sociales y de salud, mal ejercicio e incumplimiento de las leyes existentes, y presencia de normas sociales, comunitarias y culturales que desvalorizan la imagen del adulto mayor, que resultan en perjuicio de su persona y se expresan socialmente como discriminación, marginalidad y exclusión social.

    Violencia estructural

    En la configuración arquitectónica de la mayoría de las casas donde viven los mayores, no se tiene prevista ni la adaptación ni la seguridad que posibiliten la autonomía de la vida.

    Negligencia

    Toda acción de descuido intencional o por desconocimiento que pueda provocar pérdida de peso, deshidratación, falta de higiene, visión o audición deficiente sin corrección, agudización de patologías crónicas por retiro de medicamentos necesarios sin consulta previa que provoque dolor físico, exceso de medicamentos indicados por facultativos que conllevan riesgo para el anciano.

    Factores de riesgo asociados al maltrato a las personas ancianas

    Factores individuales

    Investigaciones recientes han aclarado que quienes aplican violencia física en el medio familiar sufren con probabilidad problemas de personalidad y trastornos asociados al abuso sustancias psicoactivas.

    Estudios anteriores indicaban que el deterioro cognitivo y las dificultades físicas de los ancianos eran factores de riesgo para ser victimizados, pero investigaciones más recientes han establecido que la fragilidad de los gerontes maltratados no es diferente a la de los no afectados e incluso podía ser menos significativa, principalmente en los casos de maltrato psíquico y verbal.

    Comparaciones de cohorte de pacientes con enfermedad degenerativa de tipo Alzhaimer han permitido inferir que el deterioro no constituye un factor de riesgo de maltrato, sin embargo los casos denunciados a las autoridades corresponden, de manera significativa, a personas muy ancianas y depauperadas.

    Otro factor a tener en cuenta en el maltrato a los viejos es el de los ingresos económicos, en especial si el victimario tiene hábitos tóxicos que pueden llevarlo a timar al geronte, además de las dificultades económicas que el perpetrador puede afrontar. El resentimiento de los miembros de la familia por los gastos que entraña la atención al senescente puede desempeñar un papel en este tipo de maltrato.

    Factores relacionales

    A partir de la evidencia científica acumulada no se descarta que el estrés tenga cierto protagonismo en la comisión de actos violentos contra los ancianos, sin embargo los especialistas prefieren valorarlo en un contexto mas amplio, teniendo en cuenta que la calidad de la relación entre el anciano y el cuidador es un factor importante, por lo que se cree que el estrés puede ser un factor co-ayudante en los casos de maltrato, pero, por si solo no puede explicar el fenómeno.

    El trabajo con pacientes demenciados ha evidenciado que las acciones violentas, de quienes reciben la atención, pueden actuar como factor desencadenante de la violencia correlativa al cuidado. El maltrato puede ser la consecuencia de la acción simultánea de diversos factores entre los cuales se hallan el estrés, las características de la relación anciano - cuidador, las conductas turbulentas, la agresión proveniente del sujeto cuidado, así como la depresión del cuidador.

    Condiciones de vida inadecuadas, como el hacinamiento y la falta de privacidad, se asocian a los conflictos familiares, considerándose que las conductas maltratantes son más frecuentes entre quienes conviven. También se valoran las relaciones de tipo dependiente, fundamentalmente las enmarañadas interdependencias entre la victima y el victimario, en las que existe un fuerte vínculo entre ambos, que en cuantiosas ocasiones obstaculiza la intervención de terceros.

    Factores comunitarios y sociales

    Prácticamente en todas las investigaciones, el aislamiento social resulta una forma de maltrato significativa en los ancianos, además de que puede ser causa o consecuencia del mismo y tener como fin único el aislamiento del anciano por dificultades físicas o mentales.

    Los factores sociales en la actualidad se consideran significativos factores de riesgo del maltrato a los ancianos en los países ricos y pobres. Hoy se reconoce que los patrones culturales y las tradiciones, entre los que se encuentran los estereotipos acerca de la vejez, del sexo y el genero, así como la cultura de la violencia, desempeñan un papel importante en la concepción de que los ancianos son frágiles, débiles y dependientes, por tanto, poco merecedores de los fondos del estado e incluso de la atención familiar.

    Los estudios sobre el maltrato a los ancianos se habían centrado, hasta ahora, en los conflictos interpersonales y familiares, pero existe la propuesta de un modelo ecológico que integra las posiciones individuales, interpersonales, comunitarias y sociales, reduciendo las limitaciones de enfoques anteriores, también considera las dificultades de todo tipo que enfrentan los ancianos, quienes por lo general no pueden satisfacer necesidades perentorias sin contar con el apoyo de la familia lo que eleva el riesgo de maltrato.

    Teorías que tratan de explicar el maltrato

    Numerosos investigadores, han planteado diferentes modelos que intentan explicar el maltrato a las personas ancianas.

    - Teorías de orientación sociológica:

    Desde una perspectiva sociológica, hay que considerar en particular dos enfoques teóricos que pueden facilitar el análisis del maltrato a las personas ancianas y tratan de exponer los elementos que subyacen en este fenómeno:

    - Teoría de la interacción social

    Concede atención especial a las relaciones de los ancianos con aquellas personas que le apoyan en su cuidado, considerando que el envejecimiento biológico y social modifica el papel de las personas mayores en sus grupos sociales de pertenencia y de esta forma cuestiona su identidad personal y genera tensión en sus relaciones sociales. En este sentido, considera que los cambios consecutivos al envejecimiento, tanto a nivel físico como psicológico inducen una modificación en la forma en que los sujetos se perciben a sí mismos (autoconcepto) y son percibidos por la sociedad (imagen), a la vez que pueden generar una repuesta de rechazo social que de lugar a la aparición de actitudes discriminativas y a comportamientos abusivos hacia los senescentes.

    Señalan que el paso del tiempo y sus consecuencias repercuten de forma negativa en el auto concepto y sobre todo en la imagen de las personas mayores, afectando las habilidades relacionales de los viejos y el modo en que el envejecimiento incide en los cuidadores y trabajadores vinculados a los ancianos. Con frecuencia estas personas los aprecian como una experiencia poco gratificante de la cual se derivan estereotipos negativos frente a la vejez, los cuales pueden ser proyectados incluso en la percepción del propio envejecimiento. En general puede decirse que esta teoría se focaliza en la manera particular en que los individuos se adaptan y responden a la etapa de la vejez como parte del ciclo vital.

    - Teoría de la economía política

    Considera que la dependencia en la vejez se deriva de la exclusión forzada de los mayores del ámbito laboral lo que deviene en pobreza, dependencia económica e institucionalización, simultáneamente reconoce la construcción social del abuso y la influencia del mismo en las dinámicas familiares y los grupos sociales. Es decir, para los partidarios de esta teoría, el maltrato surge a partir de las vías por las cuales la sociedad y los servicios que se ocupan de los mayores, marginan a las personas de más edad y se considera que la predisposición de las personas a maltratar se incrementa a partir de las fuerzas sociales que discriminan tanto a los mayores como a aquellas personas encargadas de su cuidado, deduciéndose que la solución del problema debe ser considerada tanto un asunto de política social como un aspecto que atañe a las disfunciones familiares en todas sus dimensiones. Este enfoque teórico ofrece una significación mayor a la influencia de la sociedad en los senescentes tanto en el seno familiar como fuera de él.

    La valía de ambos postulados teóricos reside en la contextualización de las contradicciones entre cuidadores y ancianos en la esfera de las ideologías políticas y los recursos socioeconómicos, estimando que numerosas experiencias negativas de la vejez son consecuencia de la división social del trabajo.

    - Teoría del aprendizaje social o de la violencia transgeneracional

    Plantea que la violencia se aprende por lo tanto es probable que niños maltratados cuando crezcan se conviertan en maltratadores de sus padres.

    - Teoría del cansancio del cuidador

    El maltrato y la negligencia aparecen cuando los factores estresantes tanto externos como relacionados directamente con el cuidado superan un determinado umbral en el cuidador, produciéndose el llamado “Cuidado Inadecuado”. Desde este punto de vista no hay nada intrínsecamente violento en la familia, se decir el maltrato aparece cuando los individuos son personalmente incompetentes para cuidar.

    - Teoría del aislamiento

    La ausencia de redes sociales es un factor de riesgo para recibir maltrato y negligencia.

    - Teoría de la dependencia

    Establece que la fragilidad funcional (pérdida de la autonomía) por enfermedades crónicas, demencias etc., son condiciones de riesgo para que se dé el maltrato.

    - Teoría de la psicopatología del maltratador.

    Aducen que el agente del maltrato posee características de personalidad patológicas (Esquizofrenia, RM, ideas paranoides, alcoholismo).

    Coincidencias teóricas

    Se aprecia entre los especialistas el consenso, de que la violencia intrafamiliar se genera por conflictos internos, que son condicionados por el contexto histórico, social y  político en el que se desarrolla la misma.

    El envejecimiento demográfico se considera un factor de segundo orden en el aumento de la conducta abusiva hacia los ancianos, en cambio, se le concede relevancia primordial a la magnitud de los recursos asignados para hacer frente a la vejez poblacional y a la ausencia social de claras definiciones normativas que garanticen el cuidado óptimo de los ancianos.

    Entre las dimensiones psicológicas de mayor influencia en la manera de envejecer esta la imagen de la vejez que cada individuo posee, la cual se conforma a partir de la representación social preponderante del viejo. En la construcción de esta imagen intrapsíquica intervienen las experiencias personales en interacción con las ideas y creencias provenientes del acervo cultural, las relaciones sociales, la ideología de base, los intereses económicos y los aportes de la ciencia.

    Occidente proyecta una imagen sombría de la vejez, caracterizándola como una etapa de pérdidas psicológicas, deterioro psíquico, cambios biológicos desfavorables y retiro forzoso de la actividad laboral, sin una definición socio-cultural de las actividades específicas de las personas jubiladas y cuyo desempeño los haría sentirse útiles, obtener reconocimiento social y elevar su autoestima. Ofrece, pues, un perfil de incapacidad, inutilidad social y rigidez que lleva a la llamada ideología del viejísimo.

    Las representaciones sociales constituyen el consenso normativo que regula las expectativas, actitudes y conductas de las personas más jóvenes hacia los ancianos como categoría social y de ellos hacia sí mismos como grupo e individuos .Por tanto se infiere que el maltrato a las personas mayores es una de las formas en que se manifiesta la existencia de una imagen negativa de la vejez y el envejecimiento, a través de la cual se emplean conductas abusivas de diversa índole.

    Podnieks identificó como elementos esenciales en el surgimiento del maltrato y la negligencia hacia los ancianos por parte de los cuidadores las siguientes situaciones:

    - Las actitudes negativas hacia los ancianos.

    - La carencia de conocimientos acerca del proceso de envejecimiento.

    - La falta de preparación de las personas dedicadas al cuidado de los ancianos.

    - La falta de oportunidades de promoción para los profesionales.

    Las actitudes hacia los ancianos están relacionadas con la manera de percibirlos, lo que a su vez es un indicador importante de la calidad de los cuidados que reciben. Es evidente que la gerontofobia existe y tiene consecuencias significativas tanto en el trato como en la atención sanitaria que se les brinda a los senescentes, especialmente cuando los recursos económicos son limitados, se argumenta que representan uno de los factores contribuyentes en la aparición del maltrato, lo cual se acentúa en aquellos casos portadores de algún grado de dependencia que les hace más vulnerables de sufrir conductas abusivas.

    En la actualidad se considera importante ampliar el espectro de la atención inadecuada a los senescentes, de forma que abarque tanto a las redes formales como informales. Señalándose que las actitudes negativas hacia los viejos suelen ser más frecuentes en los servicios asistenciales de permanencia prolongada, como resultado de la mayor concentración de ancianos en un mismo lugar y de la escasa preparación de los cuidadores, entre otros factores.

    La sociedad no ha logrado una representación social positiva y justa de la ancianidad, ya que se rechaza todo lo que es viejo. Por otra parte, en la representación social intervienen no solo otros sectores poblacionales, sino además participa de manera activa el propio envejeciente, quien la hace suya y a través de ella se autodefine. De esta forma la sociedad define qué es la vejez y cómo debe ser viejo.

    Posición del autor

    Para la realización de la actual investigación fue elaborada una definición de maltrato a las personas de la tercera edad, ajustada a la visión ideológica del autor con relación a dicho fenómeno, así como a las características del medio sociocultural en que se desarrolló el estudio.

    Maltrato

    Cualquier acción u omisión no accidental que por su naturaleza y/o significación, en un contexto sociocultural determinado, ocasione daño a la salud psíquica, espiritual, social y/o biológica, así como, menoscabo del bienestar material y/o económico de la persona anciana, implicando pérdida de los derechos humanos y de la calidad de vida, poniendo en riesgo el desarrollo armónico de su personalidad, con independencia del grado de conciencia, intensidad, duración y frecuencia de una u otra.

    En esta conceptualización se destacan las siguientes características del maltrato:

    1. Se establece que el maltrato puede ser resultado tanto de una acción como de una omisión, no accidentales.

    2. Un evento puede ser maltratante tanto, por su naturaleza (Agresiva o amenazante) como por el significado que la acción o la no acción tenga para el individuo afectado y la sociedad.

    3. El significado o la connotación de la acción maltratante están determinados, en gran medida, por el contexto sociocultural en que se encuentra el sujeto, por eso, en algunas culturas puede considerarse como maltrato lo que para otras no es visto como tal.

    4. Hace alusión al daño que el maltrato ocasiona a la salud psíquica, espiritual, social, sexual y/o biológica, así como menoscabo del bienestar material y/o económico de la persona anciana. Clasificando de esta forma los tipos de maltrato.

    5. Se Introduce el maltrato espiritual para destacar las acciones u omisiones que laceran los sentimientos religiosos o de otra índole, que venimos observando con cierta frecuencia en nuestra experiencia clínica.

    6. Se reconoce que el maltrato implica una violación de los derechos humanos de la persona maltratada, así como la afectación de su calidad de vida.

    7. Valorando el proceso de desarrollo de la personalidad como un continuo, que solo concluye con la muerte y la tercera edad como una etapa del mismo, en la que surgen nuevas formaciones psicológicas, se valora al maltrato como un estimulo externo de origen social que, por su naturaleza agresiva o amenazante, afecta la evolución armónica de esta formación psicológica durante el envejecimiento.

    8. Se aclara que las afectaciones tienen lugar con independencia del grado de conciencia, duración, frecuencia e intensidad de la acción u omisión.

    Para este autor el maltrato es multicausal en su surgimiento, desarrollo y consecuencias. En cualquier situación, tanto familiar, como social, intervienen numerosos determinantes y condicionantes:

    1. El medio intrapsíquico de cada uno de los implicados, que incluye: autovaloración, autoestima, imagen de sí mismo, concepción del mundo, necesidades, motivaciones, intereses, actitudes, hábitos, conflictos, capacidades intelectuales y de aprendizaje, ideología, ideales morales, creencias religiosas, etc.

    2. Patologías psiquiátricas tanto de la victima como del victimario, estado cognitivo, retraso mental, adicciones, presencia de distrés, etc.

    3. Características físicas, enfermedades invalidantes, minusvalías, etc., tanto del cuidador como de la persona cuidada.

    4. Las relaciones interpersonales entre anciano y cuidador: la historia de esas relaciones, las interdependencias entres los protagonistas de la situación de maltrato, capacidad de reconocimiento y agradecimiento del anciano hacia las personas que lo cuidan, etc.

    5. El medio intrafamiliar, con sus pautas de interacción, crisis relacionadas o no con el ciclo vital, la comunicación entre sus miembros, las normas de comportamiento, roles y limites, espacios físicos y psicológicos, conflictos pendientes, historia familiar y nivel de funcionabilidad.

    6. Condiciones materiales y económicas del anciano y sus cuidadores.

    7. La comunidad con y su capacidad de aceptación de los miembros más envejecidos, tradiciones, relaciones interpersonales, barreras de todo tipo, etc.

    8. La sociedad: estereotipos acerca de la vejez, los patrones de comportamiento social, programas de atención social y de salud a la ancianidad, capacidad de respuesta ante el envejecimiento poblacional, tanto en políticas como en el suministro de los recursos necesarios para la atención adecuada del anciano en las redes informales, normas estrictas de respeto a los derechos humanos y que regulen el cuidado de las personas ancianas. Es importante incluir el papel de los medios masivos de comunicación y de las organizaciones políticas y de masa.

    9. Instituciones geriátricas y gerontológicas con adecuadas condiciones materiales, abastecimiento suficiente, equipamiento conveniente y preparación optima de proveedores de cuidados y servicios, con permanente prevención del síndrome bornout.

    10. La cultura y las tradiciones, incluyendo la gerocultura del envejecimiento.

    El deterioro de cualquiera de estos factores, por si solo puede convertirse en una importante causa de maltrato a los ancianos, sin embargo lo típico es el menoscabo simultáneo de dos o más de ellos. Sin esta visión, en opinión de este autor, es imposible comprender el fenómeno del maltrato y por tanto encontrar estrategias y tácticas efectivas de enfrentamiento, tanto a nivel individual como social.

    Concepto de Adulto Mayor

    Según Procuradoría de los Derechos Humanos (2003) Al hablar de adulto mayor, resulta complicado ubicarlo como tal, aunque se logra cuantitativamente, mediante el concepto de adultez, sin embargo esta dicotomía ha originado un proceso de experiencias encontradas donde se considera adulto:

    1. al individuo que ha terminado su crecimiento.

    2. (legal) El que, según los términos de la ley, llega a la mayoría de edad”.

    Los sucesos significativos en la vida del adulto, son el proceso que se desarrolla a partir de la edad adulta abarcando la conformación del propio grupo familiar, el nacimiento y la crianza de los hijos, su socialización, aprendizaje y las alternativas de la carrera laboral.

    Resaltan aspectos encaminados a establecer condiciones de vida que permitan una adecuada satisfacción de las necesidades fundamentales desde la perspectiva individual, familiar y colectiva, lo cual, a largo plazo, se traduce en una vida tranquila al llegar a la etapa final de la vida y de haber desempeñado un rol productivo.

    En la pirámide etárea, el adulto ocupa la cima, concibiendo entonces por adulto a una persona que cuenta con la experiencia obtenida a lo largo de su vida.

    Adultez Mayor (Senilidad)

    Según La Instancia Multinacional de Atención a Mayores de Guatemala

    Séneca (1990) Edad avanzada llena de satisfacciones, señalando que la verdadera vejez no se relaciona con los años y sí con la sabiduría.

    Ortiz (2003) La adultez mayor es un concepto ambiguo, que es el último estadio en el proceso vital de un individuo, este concepto define a un grupo de edad o generación que comprende a un segmento de los individuos más viejos de una población.

    Padilla, (2002), La adultez mayor ha sido tradicionalmente usada para definir el comienzo de la vejez en estudios demográficos y gerontológicos, principalmente porque en muchos países es utilizada por los sistemas de pensiones para empezar a otorgar beneficios.

    OPS (Organización Panamericana de la Salud) 1994, Adulto mayor: Persona mayor de 60 años.

  • Hipótesis

  • H: “Si existe maltrato intrafamiliar en pacientes seniles del sexo femenino del grupo del Adulto Mayor del Hospital Walter Cruz Vilca del Centro Poblado Menor de Miramar-Trujillo 2010.

    Hipótesis Específicas

    • Hi1: Existen diferentes formas de abuso y/o abandono que reconoce la persona senil como maltrato.

    • Hi2: Existen algunos tipos de maltrato predominantes.

    • Hi3: Existen diferentes respuestas frente al maltrato, de las ancianas victimizadas.

    • Hi4: Existen diferentes indicadores prevalentes de maltrato hacia el adulto mayor femenino que derivan de la convivencia familiar.

    • Hi5: Existen diferencias sociodemográficos en aquellos adultos mayores de sexo femenino maltratados.

  • Variables:

  • Las variables del presente estudio por su relación de dependencia, tipo y escala de medición se pueden ajustar a la siguiente clasificación:

    Variables:

    • V.1 Maltrato intrafamiliar : Medida a través de la : "ENCUESTA SOBRE ABUSO Y MALTRATO" autoras S. Aguas, M. Bertone, N. Lew, P. Guido - 1995

    • V.2 Pacientes seniles del sexo femenino.

    • VARIABLE

      RELACION DE DEPENDENCIA

      TIPO

      ESCALA DE MEDICIÓN

    • Pacientes Seniles del Sexo Femenino

    • Independiente

      Cualitativa

      Nominal

    • Maltrato Intrafamiliar

    • Dependiente

      Cualitativa

      Nominal

      Definición de términos

      Sexo: se considero solo al sexo femenino.

      Mujer Senil: Mujer de sesenta años o más.

      Edad: 60 a más, se agruparon en los siguientes grupos de edades: 65 a 69, 70 a 74, 75 a 79, 80 a 84 y de 85 a 89.

      Nivel escolar: Se consideraron: Analfabeta, Primaria terminada, Primaria no terminada, Secundaria básica terminada, Secundaria básica no terminada, Técnico medio y Universitario

      Estado civil: contemplamos casada, soltera, viuda y divorciada.

      Convivencia: Sola, con cónyuge, con familia y otros.

      Situación laboral: Jubilada, Desocupada, Trabajadora activa y Trabajadora por cuenta propia.

      Condiciones económicas: buenas, regulares y malas.

      Maltrato: Cualquier acción u omisión no accidental que por su naturaleza y/o significación, en un contexto sociocultural determinado, ocasione daño a la salud psíquica, espiritual, social y/o biológica, así como, menoscabo del bienestar material y/o económico de la persona anciana, implicando pérdida de los derechos humanos y de la calidad de vida, poniendo en riesgo el desarrollo armónico de su personalidad, con independencia del grado de conciencia, intensidad, duración y frecuencia de una u otra.

      Maltrato Físico: Cualquier forma de agresión intencionada o no, realizada a una persona anciana como:

    • Golpes, lesiones, empujones, pellizcos, tirones de pelos, arañazos, laceraciones, asfixiamiento, escupidas, quemaduras, desfiguración y muerte, baños a temperaturas extrema, etc.

    • Demora y/o negación de prestación de servicios y auxilio. Intervenciones médicas injustificadas y/o desmedidas, así como, el suministro de medicamentos y sustancias psicoactivas sin prescripción facultativa o violando las indicaciones del especialista que las indicó, etc.

    • Invasión del espacio físico, visual, acústico y sonoro del anciano, etc.

    • Interferencia en la realización de necesidades básicas como alimentación, evacuación, aseo y sueño, etc.

    • Impedir la ejecución de actividades físicas, etc.

    • Desplazamiento de lugares tradicionales o habituales, confinamientos, restricciones e institucionalización, injustificadas e involuntarias, etc.

    • Maltrato Psicológico: Toda conducta que:

    • Lastime la autoestima de la persona anciana como: un trato inferior, subestimación, infantilización, lástima, utilización de lenguaje impropio e irrespetuoso, denigración, devaluaciones, burlas, críticas, intolerancia ante sus limitaciones, etc.

    • Desconozca sus gustos, necesidades, motivaciones e intereses. Violación de su espacio y límites psíquicos, etc.

    • Interfiera en el proceso de comunicación: creando barreras y obstáculos, no ayudarlo a garantizar el estado óptimo de los canales de acceso a la información, emplear dobles mensajes, contenido amenazantes en los mismos, ambigüedad y falta de claridad y no escucharlo con atención activa . Preferir la imposición a la persuasión. Aislarla, así como, insuficientes manifestaciones de afecto y cariño, etc.

    • Limite su desarrollo intelectual y cognitivo anulando sus capacidades de aprendizaje y creatividad: ya sea mediante el uso de sustancias psicoactivas, deprivación sensorial o no garantizando un ambiente estimulante y motivante, etc.

    • Genere tristeza, depresión, ansiedad o angustia por alusiones tendenciosas e injustificadas acerca de la muerte y las enfermedades. Desvirtuar u ocultar informaciones médicas, así como, no facilitar su comprensión por parte del anciano. Sobreprotección. Etc.

    • Maltrato Espiritual: Toda conducta que interfiera o impida la manifestación libre y adecuada de ideales, valores, sentimientos, creencias y actitudes de carácter, religiosas, políticas, filosóficas, estéticas y culturales de los ancianos. Negar u obstruir las vías de acceso al ejercicio de los mismos. Destruir o desaparecer imágenes, iconos, y bibliografía. Amenazarlos con daños, brujerías. Acciones discriminativas por causas de sus principios en alguno de los campos antes mencionados, etc.

      Maltrato Social: Toda acción u omisión dirigida a:

    • Impedir o interferir la participación activa de la persona anciana en actividades, eventos o procesos sociales. Oponerse a que pertenezca a organizaciones y grupos sociales con los cuales se siente identificado

    • No permitirle el establecimiento de relaciones interpersonales, recibir visitas y/o tener confidentes fuera del marco familiar.

    • No reconocer a la persona anciana como una figura de valor, ejemplo: no cederle el puesto en el ómnibus, no ayudarlos a cruzar la calle, excluirlos, no tener en cuenta sus gustos en los programas, etc.

    • Maltrato Sexual: Impedir la libre expresión de la sexualidad personal:

    • Oponiéndose a la manifestación de sentimientos y relaciones amorosas, a que se divorcie o separe de la pareja, a que contraiga nuevas nupcias, etc.

    • Violando la intimidad y la privacidad sexual de la persona anciana. Etc.

    • Acoso y violación sexual.

    • Maltrato Financiero-material: Uso inadecuado de los recursos de la persona anciana:

    • Manipulación, apropiación, dilapidación, o destrucción inconsulta de sus recursos materiales y monetarios, incluida la jubilación, la pensión o la ayuda económica que reciba, etc.

    • Estafarla, extorsionarla, engañarla o chantajearla, etc.

    • Obligarla a firmar documentos sin su consentimiento por no estar capacitada mentalmente para hacerlo, proporcionarle una atención suboptima, etc.

    • Maltrato Negligencia: Toda acción de descuido intencional o por desconocimiento que pueda provocar pérdida de peso, deshidratación, falta de higiene, visión o audición deficiente sin corrección, agudización de patologías crónicas por retiro de medicamentos necesarios sin consulta previa que provoque dolor físico, exceso de medicamentos indicados por facultativos que conllevan riesgo para el anciano.

    • Diseño de la ejecución

    • Tipo de diseño

    • El presente trabajo de investigación es cuantitativo, ya que en las características de la investigación se describen la cantidad de casos que padecen alguna forma de maltrato.

      Es cualitativo pues la información de los adultos mayores participantes se obtiene de manera inductiva a través de una encuesta.

      Es un Estudio Exploratorio-Descriptivo: Es exploratorio, ya que el tema a tratar presenta escasa referencia de experiencias nacionales que definan y describan el problema social, así como intervenciones en adultos mayores maltratados.

      Es descriptivo, ya que por medio de los resultados obtenidos se clasifica y caracteriza el tema en cuestión.

      Métodos teóricos y técnicas

      - Análisis y síntesis

      División del todo en sus múltiples relaciones y componentes, así como la posterior unión de los mismos, para descubrir las relaciones esenciales y características generales.

      - Histórico - lógico

      Para determinar los antecedentes históricos del maltrato en las mujeres ancianas e investigar las leyes generales y esenciales del funcionamiento y desarrollo de este fenómeno.

      - Análisis documental

      Para determinar los fundamentos teóricos y metodológicos que servirán de base a la realización de la investigación.

      * Método empírico

      - Encuesta

      Para recoger información sobre el maltrato a las ancianas en el medio intrafamiliar.

    • Población- Muestra

    • Población: La población estará conformada por el total de pacientes seniles de sexo femenino mayores de 60 años, que asistan al grupo del Adulto Mayor del Hospital Walter Cruz Vilca del Centro Poblado Menor de Miramar-Trujillo, que cumplan con los criterios de inclusión, durante los meses de Febrero del 2010 a Mayo del 2010.

      Tamaño de la Muestra:

      100 adultas mayores (Total de adultas mayores consignadas en el padrón de asistencia del Club del adulto mayor del Hospital Walter Cruz Vilca). Cuyas edades oscilan entre los 65 y 89 años. El promedio de edad general fue 74.4

      Criterios de inclusión:

      • Pertenecer al grupo del Adulto Mayor del Hospital Walter Cruz Vilca del Centro Poblado Menor de Miramar - Trujillo 2010.

      • Haber estado presente en la fecha que se aplicó las pruebas correspondientes a la investigación.

      • Que hayan respondido adecuadamente a la encuesta.

      • Se incluirá a Mujeres analfabetas, cuya información será tomada por un tercer evaluador

      Criterios de Exclusión:

      • No estar presente durante la recolección de datos.

      • No pertenecer al grupo del Adulto Mayor del Hospital Walter Cruz Vilca del Centro Poblado Menor de Miramar - Trujillo 2010.

      • Que hayan dejado de responder alguna pregunta de las pruebas aplicadas.

      UNIVERSO

      • Ancianas asistentes al Club del adulto mayor del Hospital Walter Cruz Vilca Miramar.

    • Técnicas, instrumentos, fuentes e informantes

    • “ENCUESTA SOBRE ABUSO Y MALTRATO”

      Ficha Técnica:

      • Nombre original : ENCUESTA SOBRE ABUSO Y MALTRATO

      • Autoras : S. Aguas, M. Bertone, N. Lew, P. Guido

      • Procedencia : Buenos Aires, Argentina

      • Administración : Individual o colectiva, tipo cuadernillo

      • Duración : Sin limite de tiempo. A aproximadamente de 30 a 40 minutos

      • Aplicación : Sujetos de 16 años a mas.

      • Puntuación : Calificación manual

      • Significación : Elaborada, en 1995, por las autoras argentinas, Susana Aguas, Marcela Bertone, Norma Lew y Patricia Guido. Consta de 24 preguntas abiertas y cerradas. La prueba se estructuro de forma intencional para lograr que el sujeto llegue desde su sistema de valores y creencias acerca del maltrato, al compromiso emocional, así como a las posibles conductas a ejecutar. Comienza con interrogantes sobre datos generales hasta la novena pregunta, en la décima se interesa por la conceptualización, personal, del maltrato en general y luego en la tercera edad: indaga sobre posibles maltrato recibidos y la reacción tras el mismo, por la resistencia de la personas a verbalizarlo. Las preguntas diecisiete y dieciocho exploran si la anciana conoce a “otras” personas victimas de malos tratos y el comportamiento posterior de estas. Cerrando la encuesta se hace una pegunta para indagar el nivel de involucración personal en el tema a partir de los a portes de la encuestada.

      III.- Administración del trabajo de investigación

      3.1. Recursos

      3.1.1. Humanos

      • Un investigador.

      • Un profesional en estadística

      3.1.2. Materiales

      • Un millar de papel bond “atlas” tamaño A-4, tipo A 80 g.

      • Sesenta (60) lapiceros

      • Sesenta (60) lápices

      • Sesenta (20) borradores

      3.2. Presupuestos

      Descripción

      Cantidad

      Costo S/.

      Papel bond A4

      1 millar

      28.00

      Lapiceros

      60 unidades

      45.00

      Lápices

      60 unidades

      25.00

      Borradores

      20 unidades

      10.00

      Correctores

      4 unidades

      10.00

      Cds

      5 unidades

      10.00

      Tinta de impresora

      2 unidades

      90.00

      Internet

      50 horas

      50.00

      Fotocopias

      1 millar

      100.00

      Anillados

      4 unidades

      12.00

      Movilidad

      90 pasajes

      90.00

      Total

      470.00

      3.3. Financiamiento

      Recursos propios.

      IV. CRONOGRAMA

      Actividad

      Duración (meses)

      Fecha de inicio: 1 de Febrero 2010

      1

      2

      3

      4

      Revisión bibliográfica

      Elaboración del proyecto

      Presentación y Aprobación del proyecto

      Recolección de datos

      Procesamiento y análisis de datos

      Elaboración del informe final

      Entregar el informe final

      PROCEDIMIENTOS

      Procedimiento de aplicación:

      Después de obtener el consentimiento informado de las ancianas y aclararles que se trata de una investigación sobre maltrato familiar, el siguiente paso, en la etapa de aplicación, fue realizar una entrevista individual explorando la presencia o no de antecedentes psiquiátricos en las ancianas, de existir, la  persona no formaba parte del estudio.

      Por último, después de solicitarles su consentimiento para integrarlas al estudio, se procedió a la aplicación individual de la Encuesta  Sobre Abuso y Maltrato elaborada, en 1995, por  los autores S. Aguas, M. Bertone, N.  Lew, P. Guido.

      El procesamiento estadístico de la información acopiada se realizó  de forma manual con calculadora y en el análisis se empleo la estadística descriptiva, con distribución de frecuencias, medidas de tendencia central y porcientos. Posteriormente se  empleo de una computadora  Pentium IV, con ambiente de Windows XP, procesándose los textos con Word XP, y los gráficos y tablas se ejecutaron con Excel XP.

      ANÁLISIS Y DISCUCIÓN DE LOS RESULTADOS 

      Tabla 1 Edades

      Edad

         %

      65 - 69

       25,21

      70 - 74

       30,43

      75 - 79

       22,6

      80 - 84

       13,04

      85 - 89

       8.,9

      Total

       100

      Fuente: encuesta

                                  

      Grafico 1

                       

      En la tabla 1 se observa que las edades de las 100 ancianas encuestadas oscilan entre los 65 y 89 años. El subgrupo de edad con mayor número de personas es el de 70 - 74 años, el 30,43% mujeres, le sigue el de 65 a 69, con el 25,21% senescentes y después el de 75 - 79, con el 22,6% sujetos. El subgrupo menos numeroso lo constituyo el de 85 - 89 años, con el 8,3% féminas. El promedio de edad de la muestra fue de 74,4 años.

      Tabla 2 Estado civil

          Estado Civil

       %

      Casadas

      13,04

      Solteras

       22,6

      Viudas

       47,2

      Divorciadas

       16,2

      Total

       100

      Fuente: encuesta  

      Grafico 2

      En la tabla 2 se aprecia las viudas, (47,2%) damas, resultaron ser las más numerosas, seguidas (16,52%) féminas y declararon estar casadas (13,8). Es importante  destacar que el 86,1%, de la muestra, por una u otra razón no tiene pareja.

      La magnitud numérica   de las ancianas viudas se corresponde con la tendencia mundial a que las mujeres vivan más años que los hombres, dado que la tasa de mortalidad de estos es más significativa  que la de las féminas

      Tabla 3 Convivencia

      Convivencia

      %

      Solo

      25,21

      C/cónyuge

      13,04

      Familia

      58,26

      Otros

      3,47

      Total

      100

      Fuente: encuesta

      Grafico 3

      En la tabla 3 se aprecia que viven con su familia (58,26%) personas encuestadas y no comparten la vida con nadie (25,21%) féminas. Dentro de los marcos de la relación conyugal se desarrolla la vida de (13,04%) señoras y conviven con familia sustituta (3,47) mujeres.

      En el mundo  desarrollado el incremento demográfico tardó con relación al desarrollo económico, brindando mayores oportunidades a los jóvenes,  lo que redundó en una mejor solvencia monetaria en la vejez. En los países tercermundistas, el envejecimiento poblacional aventaja al crecimiento de la economía, por tanto las personas viven más años, pero con una precaria calidad de vida y un elevado riesgo social, de lo que se infiere mayor  vulnerabilidad a los maltratos.

      Tabla 4 Organizaciones de la tercera edad

      Organizaciones

      %

      Pertenecen

      70,52

      No pertenecen

      29,48

      Total

      100

      Fuente: encuesta 

      En la tabla 4 EL 70,52 % de ancianas se encuentran incorporadas a los Círculos de Abuelos, el resto de los integrantes de la muestra, (29,48%) señoras, no están integradas a organizaciones que respondan a los intereses de las persona de la tercera edad.

      Tabla 5 Maltrato General

      Términos empleados

       %

      “Que te falten el respeto”

      47,82

      “Que empleen el golpe”

      38,26

      “Que te digan malas palabras”

      38,8

      “Que  griten cuando te hablan”

      36,52

      “Que te insulten”

      19,13

      “Que no traten bien a la gente”

      13,04

      “Que no hagan caso cuando le hablas a alguien”

      13,04

      “Que no respeten el derecho ajeno”

      11,3

      “Que te empujen en las colas”

      2,6

      Fuente: encuesta 

      En la tabla 5 se aprecia que el grupo de ancianas encuestadas para definir el maltrato hacia las personas de cualquier edad empleó, entre otras, las siguientes frases:

      §  Que te falten el respeto”, (47,82%).

      §  Que empleen el golpe”, (38,26%).

      §   Que  griten cuando te hablan”, (36,52%).

      Tomando como referencia los términos empleados, por las mujeres encuestadas y las ejemplificaciones expuestas por ellas, puede afirmarse que conocen de qué platican cuando se refieren al término maltrato y que sus conceptualizaciones al respecto están estrechamente vinculadas a las características sociales, económicas y culturales del medio en que se desenvuelven.

      Resalta  la frecuencia con que emplearon la frase “falta de respeto”, (47,82%), haciendo alusión, en opinión de este autor,  a un estado  generalizado de insatisfacción personal con relación al trato que recibe la mujer anciana de otros individuos.

      Las situaciones utilizadas para ejemplificar, en todos los casos, fueron congruentes con la idea de maltrato que cada una conceptualizó.

      En la muestra estudiada por López Pérez (López, 1996) el 37,1% de los ancianos se referían al maltrato como las malas acciones dadas  por comportamientos inadecuados de los jóvenes, problemas entre familias, tratos bruscos gestos despectivos e ignorar a los viejos, entre otros y al analizar este aspecto atendiendo al género las ancianas se referían a malas acciones, injusticia y falta de afecto

      Tabla 6 Maltrato en la vejez

        Maltrato

      %

      “Que le falten el respeto a los viejos”

      25,21

      “Que hables y no te hagan caso”

      19,13

      “Que les griten”

      16,52

      “Que no se ocupen de sus necesidades”

      11,3

      “No tener en cuenta que son los dueños”

      11,3

      “Que les digan malas palabras”

      8,69

      “Que los dejen solos”

      8,69

      “Que se burlen de los viejos por su problemas”

      5,21

      “Que no los saluden”

      5,21

      “Engañarlos”

      2,6

      “No cederles el asiento en la guagua”

      2,6

      “Aprovecharse de sus dificultades para robarles”

      0,86

      Fuente: encuesta

      En la tabla 6 las expresiones más empleadas para definir el maltrato en la vejez fueron las siguientes:

      ¡ “Que le falten el respeto a los viejos”, (25,21%).

      ¡ “Que hables y no te hagan caso”, (19,13%).

      ¡ “Que les griten”, (16,52%).

      ¡ “Que no se ocupen de sus necesidades” y “Que hagan cosas en la casa sin tener en cuenta que son los dueños” (11,3%) respectivamente.

      Como puede apreciarse la frase “falta de respeto” asoma con  reiterada frecuencia (25,21%) y emergen nuevas expresiones vinculadas a la ocupación de otras personas por  las necesidades de los ancianos, a que no se respete la condición de los gerontes como propietarios, con el 11,3% de las menciones respectivamente y la negación del  saludo a los senescentes, (5,21%), etc.

      Los ejemplos aportados por las ancianas ilustraron de manera adecuada las definiciones de maltrato.

      En términos generales puede asegurarse que las ancianas encuestadas definieron, de manera adecuada el maltrato orientado a los viejos, aunque de manera muy circunscrita al medio sociocultural en el que se desenvuelven y a sus propias problemáticas.

      El 27,9% de las ancianas de la muestra investigada por de López Pérez (López, 1996) lo definen como desprecio hacia los viejos.

      Tabla 7 Maltrato directo

      Maltrato directo

      %

      Si

      41,73

      No

      58,26

      Total

      100

      Fuente: encuesta

      Grafico 7

      El 41,73% de las personas, plantearon haber sido víctimas de malos tratos y el resto, (58,26) encuestados, señalaron que no. Esto puede estar condicionado, en opinión de este autor, por las dificultades de los ancianos para reconocer tales tratos en sus propias familias, por la pena que les genera.

      Tabla 8 Tipos de maltratos sufridos y su clasificación

      Tipos de maltratos sufridos

      Clasificación

      %

      Falta de respeto

      M. Psicológico

      45,83

      Gritos

      M. Psicológico

      33,33

      Equipos  con  volumen elevado

      M. Psicológico

      25

      Disminuir los problemas de salud

      M. Psicológico

      20,83

      Soledad

      M. Psicológico

      20,83

      No preocupación por sus gustos

      M. Psicológico

      16,6

      No prestarle atención al hablar

      M. Psicológico

      10,4

      Obstaculizan su alimentación

      M. Físico

      8,33

      No acompañarlas al medico

      M. Físico

      13,3

      No respetar su religión

      M. Espiritual

      13,3

      No contar ellas

      M. Psicológico

      6,6

      Desconfiar del  dolor

      M. Psicológico

      6,6

      No saludar

      M. Psicológico

      6,6

      Empujones

      M. Físico

      6,6

      Fuente: encuesta

      Aquí se reflejan  los maltratos que más indican haber sufrido las 48 mujeres maltratadas.

      ¡ “Falta de respeto”, (45,83%).

      ¡ “Gritos”, (33,33%).

      ¡ “Poner la grabadora  a todo lo que da”, (25%).

       En este registro puede apreciarse la insistencia reiterada de las ancianas en la falta de respeto, como un tipo particular de mal trato.

      Los malos tratos apuntados, por las damas afectadas, están circunscritos a la esfera de relación con sus familiares y los mismos tienen su  base en las actitudes discriminativas hacia las personas de la tercera edad.

      Se recoge el irrespeto hacia las creencias religiosas de las ancianas (13,3%), como una forma emergente de maltrato orientado a las ancianas en nuestro país.

      Tabla 9 Clasificación de los maltrato recibidos

      Clasificación

      Frecuencia

      %

      M. Psicológico

      176

      95,65

      M. Físico

      7

      3,8

      M. Espiritual

      2

      1,08

      Total

      185

      100

       

      Fuente: encuesta

      Grafico 8

      Atendiendo a la clasificación de los tipos  maltratos,  propuesta por este autor, puede apreciarse en la tabla una significativa presencia del maltrato psicológico, forma más sutil de violentar a una persona de difícil demostración mediante palabras e identificación por tercera personas.

      Tabla 10 Sentimientos generados por los maltratos sufridos

        Sentimiento generado

        %

      Impotencia

      54,16

      Pena 

      45,83

      Sentimientos de soledad

      33,33

      Desesperanza

      20,8

      Dolor

      20,8

      Indiferencia

      2,08

      Fuente: encuesta

      Entre los sentimientos generados por los maltratos recibidos se destacan por su frecuencia de presentación: Impotencia (54,16%), pena (45,83%), sentimientos de soledad (33,33%).

      Tabla 11 Conducta ante los maltratos sufridos

      Conducta

      %

      Activo

      20,8

      Pasivo

      72,91

      Indiferente

      6,25

      Total

      100

      Fuente: encuesta

      Grafico 9

      La conducta de respuesta ante los maltratos fue clasificada en activa, pasiva e indiferente. El 72,91% de las féminas maltratadas asumió un comportamiento pasivo. Asumieron cierto nivel de actividad 10 (20,8%) ancianas y permanecieron indiferentes 3 (6,6%) mujeres.

      Tabla 12 ¿Qué le hubiera gustado hacer?

      ¿Qué le hubiera gustado hacer?

      %

      Darles un escarmiento

      52.08

      Hacer justicia

      20.83

      Perdonarlos

      12.5

      Lo que hice

      6.25

      Reclamar mi derecho

      6.25

      Fuente: encuesta

      A esta pregunta poscomportamientos mencionados con mayor frecuencia fueron:

      §  Darles un escarmiento 25 (52,08%).

      §  Hacer justicia 10 (20,83%).

      §  Perdonarlos 6 (12,5%).

       

      Tabla 13 ¿A quién recurrió?

      ¿A quién recurrió?

      Sujetos

      %

      A nadie

      48

      100

      A alguien

      ______

      ______

      Total

      48

      100

      Fuente: encuesta

      El 100% de las féminas maltratadas no recurrió a nadie para tratar de resolver situación.

       

      Tabla 14 Maltratos presenciados

      Maltratos presenciados

      Sujetos

      %

      Si

      71

      61,73

      No

      44

      38,26

      Total

      115

      100

      Fuente: encuesta

      El 61,73% de las ancianas declararon haber presenciado malos tratos hacia otras personas.

      Tabla 15 Tipos de maltratos presenciados en otras familias

      Tipos de maltratos presenciados

      %

      Gritos

      67,60

      Falta de respeto

      47,88

      Malas palabras

      40,84

      Golpes

      32,39

      Malas acciones

      26, 76

      Empujar

      9,85

      Halar el pelo

      7,04

      Fuente: encuesta

      En la tabla 15 los maltratos más observados en otras familias son: Gritos, Falta de respeto (47,88%), Malas palabras (40,84%), Golpes (32.39%) y Malas acciones 19 (26,76%).

      Tabla 16 Sexo de las personas maltratadas

      Sexo

      %

      Femenino

      63,38

      Masculino

      36,61

      Total

      100

      Fuente: encuesta

      Grafico 10

      De acuerdo a las testificantes, el sexo femenino  represento el 63,38% de las personas victimizadas y el masculino el 36,61%

       

      Tabla 17 Edades de las personas maltratadas

      Edades

      %

      Niños

      52,11

      Jóvenes

      9,85

      Adultos

      38,02

      Total

      100

      Fuente: encuesta

      Conforme a lo expresado por las testigos las edades aproximadas de las víctimas fueron: 37 (52,11%) niños, 27 (38,02%) adultos y 7 (9,85%) jóvenes.

       

      Tabla 18 Conducta de las personas maltratadas

      Conducta

      Sujetos

      %

      Llorar

      34

      47,88

      Defenderse

      14

      19,71

      Protestar

      9

      12,67

      Lamentarse

      9

      12,67

      Patalear

      5

      7,04

      Total

      71

      100

      Fuente: encuesta

      Las respuestas asumidas con mayor frecuencia ante los malos tratos fueron: llorar 34 sujetos (47,88%) y defenderse 14 personas (19,71%).

      Tabla 19 Edad / Maltrato directo y presenciado

      Edad

      %

      M. presenciado

      %

      65 - 69

      6,25

      18

      25,35

      70 - 74

      27,08

      26

      36,61

      75 - 79

      45,83

      20

      28,21

      80 - 84

      14,58

      7

      9,85

      85 - 89

      6,25

        ----

      ----

      Total

      100

       71

      100

      Fuente: encuesta

      Aquí apreciamos que el  subgrupos de 75 a 79 años fue el más afectado por los malos tratos, pues el 45,83% de las ancianas victimizadas correspondía al mismo, sin embargo, al declararse testigos de agresiones  perpetradas sobre otras personas, pasaron al segundo lugar con el 28,21%  del total. Lo contrario se evidencio en las féminas de 70 a 74 años, quienes representaron el 27,08% de las afectadas por el maltrato directo, pero fueron las que más acciones violentas presenciaron (36,61%). Si nos guiamos por los presupuestos teóricos de los creadores de la encuesta es probable que determinado número de las féminas, que plantean ser espectadoras de agresiones, sean ellas mismas y no otras las víctimas directas de los daños, pero se resisten a personalizarlo.

       Tabla 20 Estado civil / Maltrato directo y presenciado

      E. civil

      M. directo

      %

      M. presenciado

      %

      Casadas

      4

      8,33

      12

      16,9

      Solteras

      11

      22,91

      24

      33,80

      Viudas

      23

      47,91

      19

      26,76

      Divorciadas

      10

      20,83

      16

      22,53

      Total

      48

      100

       71

      100

      Fuente: encuesta

      Las viudas  resultaron ser las victimas más frecuentes de malos tratos con el 53,3% de las afectadas, no así como espectadoras donde representaron el 15,3%. Las solteras constituyeron el 13,3% de las féminas maltratadas, pero su implicación al presenciar conductas abusivas fue la de mayor significación con el 36,8%.

        Tabla 21 Convivencia / Maltrato directo y presenciado

      Convivencia

      M. directo

      %

      M. presenciado

      %

      Solo

      9

      18,75

      16

      23,88

      C/cónyuge

      14

      29,16

      11

      16,41

      Familia

      25

      52,08

      31

      46,26

      otros

      __

      ___

      7

      13,43

      Total

      48

      41,73

       67

      58,26

      Fuente: encuesta

      La vivencia de malos tratos  fue experimentada por las mujeres cuya vida transcurre en familia (52,08%) y además representaron el 46,26% de aquellas que fueron testigos de los  mismos cuando se ejercían sobre otras personas. Las féminas casadas (29,16%), fueron las segundas en ser victimizadas, pero ocuparon el tercer lugar (29,16%) al presenciar malos tratos hacia otras personas.

       

      Tabla 22 ¿UD cree que valdría la pena que este tipo de cosas se sepan?

      Que se conozcan

      %

      Si

      72,17

      No

      27,82

      Total

      100

      Fuente: encuesta

      Grafico 11

      El 72,2% de las integrantes de la muestra respondieron afirmativamente a esta pregunta y el 27,7% no considero adecuado que el maltrato se haga público.

      Tabla 23 ¿Como se podría dar a conocer?

          ¿Como se podría dar a conocer?

      %

      Programas de radio y Televisión

      50,43

      Demuna

      26,95

      Charlas educativas del médico de familia

      22,6

      Escritos periodísticos

      6,08

      Fuente: encuesta

      Las ancianas que consideraron valiosa la difusión de los maltratos hacia las personas seleccionaron medios adecuados para lograr este objetivo:

      §  Programas de radio  y Televisión, (50,43%).

      §  Prensa escrita, (6,08%) .

      §  Programas de radio  y Televisión, (50,43%)

      §  Demuna, (26,95%).

      §  Charlas educativas del médico de familia, (22,60%).

      Tabla 24¿Quiere agregar algo al tema del maltrato?

                     Temas señalados

      %

      La culpa la tiene la mala educación de hoy en día

      34,78

      La policía tenía que intervenir más en estos asuntos

      32,17

      La ley tiene que ser dura y castigar severamente

      27,82

      Educar en el respeto a los ancianos

      22,60

      Tienen que dar moral y cívica en las escuelas

      15,65

      Quitar las películas de violencia de la televisión

      12,17

      La gente no tiene sentimientos religiosos

      5,21

      Los padres son agresivos y los hijos los imitan

      3,47

      Fuente: encuesta

      Las ancianas abordan aspectos referidos a la vida social del país y que tiene que ver con la disciplina social, la educación, la programación televisiva, etc.

      CONCLUSIONES

      1.     Las ancianas de la muestra son capaces de conceptuar el maltrato de forma global y en particular hacia las personas de la tercera edad.

      2.     El maltrato intrafamiliar hacia las mujeres ancianas de Miramar, que participan del Club del adulto mayor del Hospital Walter Cruz Vilca, existe, pues  el 41,73% de las encuestadas dijo haber sufrido  maltrato directo y el 61,73%  haberlo presenciado  hacia otras personas.

      3.     La forma preponderante de maltrato fue el psicológico y en particular “la falta de respeto”, que podemos describir como un estado de insatisfacción general de la persona anciana con relación al trato que recibe de otro u otros.

      4.     La pasividad fue la respuesta más común frente al maltrato, de las ancianas victimizadas. 

      5.     Que la existencia de maltrato hacia los ancianos en el seno  familiar se  conozca y  divulgue, a través de la radio y la televisión, fue el deseo de la mayoría de las  féminas de la muestra.

       

      RECOMENDACIONES

      1.   Ampliar el estudio a un mayor número de personas y áreas de salud para determinar la epidemiología del maltrato hacia las mujeres de la tercera edad.

      2.   Efectuar investigaciones más profundas que nos permitan precisar las causas del maltrato hacia las ancianas.

      3.   Diseñar instrumentos de mayor validez y confianza para el estudio del maltrato.

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      20. Belmonte N. “Variaciones sobre la violencia”. Rev. Psicología 

      Iberoamericana 1995;3(3):9-10.

      ANEXOS

      Encuesta Sobre Abuso y Maltrato

      (S. Aguas, M. Bertone, N. Lew, P. Guido - 1995)

      Datos Generales

    • Edad: _____ Años.

    • Sexo: _____ M _____ F

    • Estado civil: ______ Soltero ______ Casado _____ Viudo.

    • Nacionalidad: _________

    • Nivel Escolar: _____Primario ____ Secundario _____­­­­­­­­­­­­ Medio Superior

    • _____ Universitario _____ Técnico medio.

      6. Convivencia: _____ Solo ______C/ cónyuge _____ C/ familia ______ Otros.

      ¿Cuál?_________________________________________________________

      7. Situación laboral: ____ Jubilado ____Trabajador activo____ T. por c/propia_____

      8. Su situación económica es:___ Buena ___ Regular ___ Mala

      9. Participa en alguna organización de la tercera edad: ______ No ____ Si

      ¿Cuál?__________________________________________________________________________________________________________________________

      10. Maltrato es: ________________________________________________________________

      ________________________________________________________________________________________________________________________________

      ________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

      a) De un ejemplo: ________________________________________________________________

      ________________________________________________________________

      ________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

      ________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

      11. Maltrato en la vejez es:__________________________________________

      ________________________________________________________________________________________________________________________________

      ________________________________________________________________________________________________________________________________

      a) De un ejemplo: ______________________________________________

      _____________________________________________________________

      _____________________________________________________________

      12. ¿Recibió UD alguna forma de maltrato? ______Si ______No

      ¿Cuál?­_______________________________________________________

      ______________________________________________________________

      13. ¿Qué sintió?________________________________________________

      14. ¿Qué hizo?________________________________________________

      ______________________________________________________________

      15. ¿Qué le hubiera gustado hacer?________________________________________________________

      ______________________________________________________________

      16. ¿A quién recurrió?__________________________________________

      ______________________________________________________________

      17. ¿Tiene UD conocimiento de alguna persona allegada halla recibido maltrato?_____ No _____ Si ¿Cuál?_______________________________________________________

      18. ¿Qué hizo la persona?_______________________________________

      ______________________________________________________________

      19. ¿A quién recurrió?__________________________________________

      20. ¿Qué hizo UD?_____________________________________________

      ______________________________________________________________

      21. ¿UD cree que valdría la pena que este tipo de cosas se sepan?

      ______ No ______Si

      22. ¿Cómo?_____________________________________________________ ________________________________________________________________________________________________________________________________

      ________________________________________________________________

      23. ¿UD lo haría? _____No ____ Si ¿Cómo?_________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

      24. ¿Quiere agregar algo al tema del maltrato?

      ________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

      MUCHAS GRACIAS POR SU COLABORACIÓN

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