Maltrato infantil

Violencia familiar. Niños maltratados. Maltrato emocional. Agresividad. Registro de casos. Denuncias maltratos. Prevención

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Página 25 Cirillo, Sthepano. “Niños maltratados: Diagnóstico y terapia familiar”. Ed. Paidós Terapia Familiar

MODELO ECOLÓGICO D MALTRATO INFANTIL: 1) Factores que predisponen 2) Factores de mediación 3) Factores que precipitan

1) INDIVIDUALES FAMILIARES SOCIALES CULTURALES

123

2)

3)

- Página 118. Cuadro 7. Barudy Labrin, Jorge. Ed. Paidós Terapia Familiar: “El dolor invisible de la infancia: Una lectura ecosistémica del maltrato infantil”

AGRESIVIDAD,VIOLENCIA Y MALTRATO

AGRESIVIDAD: Regulada por

Emociones, comportamientos y palabras

vinculadas a la función autopoiética.

Rituales para evitar la autodestrucción y

destrucción de los miembros de la familia

Existencia de vínculos.

Participes del mismo mundo perceptual/conceptual .

Distancias>diferenciación

Impregnación. APEGO

R

ara es la vez que no encontramos en los medios de comunicación, un titular acerca del maltrato infantil. Y aunque no siempre se cumple, las denuncias van en aumento, pero, ¿Es esto una situación nueva o algo que se ha mantenido en silencio hasta ahora?

La violencia existe desde que el hombre es hombre, pero según han ido evolucionando los tiempos, el hombre se dio cuenta de que no todo se soluciona con violencia y que para solucionar los problemas existe algo conocido como el diálogo. Aunque por desgracia, aún existen personas ancladas en el pasado que la siguen practicando.

Esta situación es un círculo vicioso porque, según Jorge Barudy en su libro “El dolor invisible de la infancia” Ed. Paidós Terapia Familiar, en su página 133 “los padres que fueron maltratados en su infancia exigen que sus hijos les demuestren un amor incondicional, reparador de todo el sufrimiento que soportaron durante niños. Como ningún hijo puede responder a esa expectativa, los padres castigarán a sus hijos poniéndose en el lugar d sus propios padres, trasformándose el hijo en un objeto de venganza generacional”. A ésto el autor añade que “ Los hijos tienden a una mayor disposición a usar estos métodos violentos. En tanto el pasado esté más cargado de violencia, mayor será la tolerancia a ésta, ya sea en el papel de agresor o agredido”. Resumiendo, el autor quiere decir que , la persona está ya tan acostumbrada a la violencia que, el empleo de ésta le parece una situación de lo más normal. Por tanto, se debe de educar en la no violencia ( sí, es un tópico, pero es la única manera de que ésta desaparezca), usando como vías los centros educativos o sanitarios por poner unos ejemplos, donde se podría enseñar que no es lo normal que un padre de una paliza a su hijo porque cometa un error, mostrarles que en caso de vivir una situación de este calibre deben denunciar o acudir al centro de salud u hospital para poder remediarlo, citando algunas sugerencias.

Pero en muchas ocasiones, esta denuncia no se produce ya que, el hijo de un maltratador hay veces que espera que cambie, o como dice Jorge Barudy en su libro (anteriormente citado) en la página 199 “ para un niño, el progenitor es sinónimo de supervivencia el estar al lado de un adulto, independientemente de que el hecho sea adecuado o no”.

En el caso de que la agresión se haya producido y haya una denuncia de por medio con su respectivo juicio o se produzca desgraciadamente una muerte, se debe exigir a las autoridades competentes el total cumplimiento de las penas por parte de lo agresores, porque en nuestro código penal, el máximo de años que puede cumplir una persona en la cárcel son treinta, aunque en la mayoría de los casos no se cumple, exista o no muerte de por medio.

La desprotección de los menores ante esta situación es total puesto que, por citar un ejemplo, tomando como referencia una sentencia de octubre de 1995 en Badalona, un padre fue condenado solamente con una falta leve tras dar una paliza a su hijo.

Pero aún así, hay progenitores se han dado cuenta de que no pueden controlar su violencia y que ésta se está convirtiendo en un problema tanto para su familia como para ellos mismos y desean cambiar esta situación, pero no pueden ¿por qué? “Porque todos sabemos que los niños son frágiles y se sabe que se ha roto un tabú muy arraigado de una conducta que es sancionada por la ley y se va a enfrentar a una desaprobación generalizada y al reproche, por eso, no se atreven a pedir ayuda” (Stefano Cirillo, “Niños maltratados y terapia familiar”, página 33, Ed. Paidós terapia familiar, 1997).

Ante esta situación no defiendo el cumplimiento total, puesto que son conscientes de que están haciendo algo mal y desean “curarse” de ese problema.

Es una situación muy parecida a la que sufren los drogadictos que han estado en la cárcel por un delito como es el robar. Al igual que el maltratador ha cometido una falta considerada grave por la sociedad. Esta persona ya ha pagado por su error, y, por ejemplo está totalmente recuperado de su adicción, pero aún así, le es muy difícil insertarse de nuevo en la sociedad o recuperar el perdón de la familia. Pero hay en situaciones que esto se logra, si esto lo perdonamos, ¿podríamos llegar a perdonar a un maltratador? Yo personalmente, creo que habiendo seguido alguna terapia adecuada puede llegar a tener una vida normal, sin usar la violencia en la y, de nuevo integrarse tanto en la sociedad como en su propia familia

.

Aún así, mantengo mi postura de que se cumpla la totalidad de la pena cuando como dice Stefano Cirilllo en su libro anteriormente citado en la página 33 “ la ausencia o demanda de ayuda marca siempre y de todos modos la ausencia de cualquier motivación para cambiar” Y por ello, no podrá realizar una vida normal, sin violencia, hacia sus hijos.

Desde el punto de vista sanitario, el maltrato se considera también un problema de desamparo y desprotección y, como dice el Programa de Atención al Maltrato Infantil Desde el Ámbito Sanitario, los profesionales de la salud, ocupamos una posición privilegiada en la prevención, detección e intervención.

Por desgracia, no todos están lo suficientemente preparados para atender una difícil situación como ésta y por ello, creo que se deberían fomentar un mayor número de cursos acerca de los cuidados, destrezas etc. a llevar con una niño/a de este tipo.

El enfermero o cualquier profesional de la salud, debe de estar en continuo contacto con otras instituciones de tipo social (Asistentes Sociales) para informarles a cerca del seguimiento de niños a los que han descubierto que son maltratados (Tratamiento, evolución, secuelas etc.). Pero ante todo, hay que promocionar la prevención ( Programa de Atención al Maltrato Infantil desde el Ámbito Sanitario”), esto quiere decir que no sólo debemos fijarnos en los niños con sanos con signos evidentes de maltrato, sino que veremos si en niños aparentemente normales encontramos reacciones extrañas ante determinadas preguntas o situaciones, lesiones leves habituales en determinados sitios típicos del maltrato tales como cabeza, brazos, etc. (Este punto se desarrolla más en el punto de la hoja de registro del Programa posteriormente citada)

Además, el enfermero debe de informarse, dentro de sus propios límites, sobre el ambiente familiar que rodea al niño, para así poder hacer un estudio más profundo de los posibles malos tratos al niño y como dice este Programa de Atención, “evitar al niño repercusiones en el desarrollo socio-emocional del niño y evitarle problemas psicológico-psiquiátricos”, por ello, el servicio de Salud Mental tendrá un papel relevante no sólo en el tratamiento de secuelas sino en la prevención. Así preparará a los padres con características de riesgo en el modo de tratar al hijo en las distintas etapas evolutivas y a los niños a defenderse de los padres y a ejercer el correcto rol parental, entre otras intervenciones

Es importante señalar que, según el Código Deontológico de la Enfermería Española en su capítulo VII artículo 39 establece que:

“La enfermera denunciará y protegerá a los niños de cualquier forma de abusos y denunciará a las autoridades competentes los casos de los que tenga conocimiento”.

Pero a pesar de todos nuestros esfuerzos, aún no se dispone de datos fiables para así poder elaborar programas para mejorar los derechos y el bienestar de los niños y tratar adecuadamente los malos tratos.

Si conociéramos los datos exactos, mejoraría la atención y se conocerían las particularidades de los casos de maltrato y se podría elaborar un baremo donde se colocaría :

Situación del niño/ Familias de riesgo. Pero conocer todos dos datos con una fiabilidad elevada es prácticamente imposible puesto que aun existe mucho miedo a denunciar tanto por la familia como amigos que conocen la situación.

¿Cómo se realizan los registros de casos de maltrato para poder así llegar a un estudio más detallado? (Información obtenida del Programa de Atención al Maltrato Infantil desde el Ambito Sanitario)

Tomamos una Hoja de Registro. Este papel no es un elemento de diagnóstico, sino más bien una vía para recoger los principales indicadores de maltrato ya sea físico, mental, sexual emocional o por negligencia.

La hoja se rellena, en primer lugar con un listado cerrado de síntomas que se seleccionaran en presencia del niño, y se si son graves, o si es un caso de sospecha o confirmación de maltrato.

Después en el dibujo anatómico que está impreso, se señala las zonas aproximadas donde vemos las señales.

Posteriormente en el cuadro de identificación, ser recogen los datos del niño y del notificador.

Se escribe en otro apartado si se han encontrado síntomas que no evidencian tan claramente el maltrato.

Se toma como referencia a todo niño atendido en la red sanitaria de la Comunidad de Madrid.

En el tema de la prevención, este plan realiza unos grandes esfuerzos en prevenir los malos tratos en los momentos de gestación, maternidad y neonatología.

  • Prenatal: La prevención no sólo se realizará para detección de casos de riesgo, sino también para la preparación y apoyo a los padres y orientaciones para la planificación familiar

  • Neonatología: Se observa en primer lugar si existen factores de riesgo en esa relación madre-hijo, y se comienza a estimular y facilitar la relación entre los progenitores y los hijos.

  • Atención Primaria: Estos centro destacan en la prevención puesto que son visita obligada para todos hasta los cinco años.

Dentro de Atención Primaria destacamos también la visita domiciliaria que es una estrategia que hace que disminuyan los casos de maltrato infantil y la hoja de riesgo social que es un elemento obligatorio en la historia clínica.

- Percepción de las propias experiencias infantiles

- Lugar del control

- Prácticas educativas

- Imagen de sí mismo

- Salud física y mental

- Capacidad de hacer frente a dificultades

- Tolerancia a las frustraciones

- Acercamiento a la solución del problema

- Estabilidad de la pareja

- Interacción entre los miembros de la familia

- Necesidades particulares de miembro

- Redes de relaciones familiares

- Violencia familiar

- Redes sociales formales e informales

- Bienestar general de la comunidad

- Condiciones de habitabilidad

- Integración social

- Recursos económicos

- Desocupación

- Actitud frente a la violencia

- Actitud frente a castigos

- Actitud frente a la educación

- Concepción de familia

Concepción de sociedad

- Concepción de instituciones de apoyo a la familia

- Significado atribuido a los conceptos de método, individualismo, progreso y tecnología

Grado de conexión y calidad de las relaciones interpersonales de familia. Afiliación a instituciones y organizaciones

Sucesos de las distintas etapas de la vida

Maltrato del niño

Interpretación de los hechos

Estrés subjetivamente percibido

VIOLENCIA

Amenaza vital

Desorden !

Ecológico Desbordamiento de la

agresividad

Fallo de niveles

Trastornos de apego

FALLO EN LA Violencia agresiva

CAPACIDAD Violencia ideológica

DE COMUNICACIÓN Violencia educativa

Violencia reparativa

(venganza)