Mal de Alzheimer

Enfermedades neurológicas degenerativas. Demencias. Evolución histórica. Síntomas. Diagnóstico. Tratamiento. Calidad vida

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TRABAJO PRÁCTICO

ALZHEIMER

Mal de Alzheimer

ALZHEIMER

¿QUÉ ES LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER?

La enfermedad de Alzheimer (AD), la causa más frecuente de demencia senil, es un proceso degenerativo que afecta al sistema nervioso central generalmente de manera crónica o progresiva. La enfermedad de Alzheimer, a causa de diversas alteraciones neuropatológicas asociadas como son los depósitos amiloides extracelulares y los nudos neurofibrilares intraneuronales, impide desarrollar múltiples funciones corticales superiores, entre ellas la memoria, el pensamiento, la comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje y el juicio.

Durante la autopsia de pacientes de Alzheimer se observa pérdida de neuronas en las áreas cerebrales asociadas con las funciones cognitivas. Las lesiones características de esta enfermedad consisten en la formación de proteínas anómalas conocidas como placas seniles y degeneración neurofibrilar. Se ha logrado identificar la naturaleza de estas proteínas anómalas y la localización de los genes que producen la proteína precursora. La enfermedad de Alzheimer también se caracteriza por un importante déficit de neurotransmisores cerebrales, las sustancias químicas que trasmiten los impulsos nerviosos, en particular la acetilcolina, vinculada con la memoria. La cuestión científica más importante que se plantea respecto a la enfermedad de Alzheimer se centra en averiguar cuál es la causa de que determinados tipos de neuronas sean vulnerables y mueran

¿QUIÉN LA DESCUBRIÓ?

ALOIS ALZHEIMER

Alzheimer nació en Alemania el 14 de junio de 1864, en un pueblo llamado Marktbreit. Estudió medicina en las universidades de Berlín, Tübingen y Würzberg. En esta última completó su tesis doctoral titulada Über die Ohrenschmalzdrnsen (Sobre las glándulas ceruminales) en 1887. Comenzó su carrera profesional en diciembre de 1888, como residente en el Hospital para Enfermos Mentales y Epilépticos, de Frankfurt am Main, donde alcanzó la posición de médico jefe.

Alzheimer llevó a cabo investigaciones sobre una amplia gama de temas incluyendo las demencias de origen arterioesclerótico y degenerativo y también las psicosis, la psiquiatría forense y el control de la natalidad.

El 4 de noviembre de 1906, en la XXXVII Conferencia de Psiquiatras del Sudoeste Alemán en Tübingen, Alzheimer presentó la primera descripción de una demencia que, posteriormente y por sugerencia del famoso psiquiatra alemán Emil Kraepelin, recibió el nombre de enfermedad de Alzheimer.

SU HIPÓTESIS:

La presentación de Alzheimer al congreso en Tübingen consistió en la descripción de una paciente de 51 años de edad llamada Augusta D. que había sido admitida en el hospital de Frankfurt el 25 de noviembre de 1901 donde fue examinada por Alzheimer.

A pesar de que dejó Frankfurt en 1903 y luego de una corta estadía en Heidelberg, se instaló en la Clínica Psiquiátrica Real de Munich, cuyo director era el ya mencionado Kraepelin; Alzheimer continuó interesándose en la evolución de Auguste D. hasta la muerte de la paciente en Frankfurt el 8 de abril de 1906. Luego del fallecimiento de Augusta D., Alzheimer encaró el estudio de las lesiones cerebrales de la paciente. Para ello logró que el cerebro de Augusta fuese enviado a Munich. Seis meses después realizó la ya mencionada presentación en el congreso, en Tübingen. En 1907 Alzheimer publicó sus hallazgos con el título "Sobre una enfermedad específica de la corteza cerebral".

Alois Alzheimer murió el 19 de diciembre de 1915.

La historia clínica de Augusta D. se había extraviado en 1909, pero se encontró en Frankfurt dos días después de este aniversario en los archivos del hospital. El material hallado consistía en 32 hojas de papel en las que figuraba el informe producido para la admisión de tres versiones de su historia clínica. Incluye también notas manuscritas de Alzheimer que detallan los síntomas de la paciente durante sus primeros cuatro días de internación.

¿Quién la padece de manera más frecuente?

Respecto al índice de probabilidad de padecer la enfermedad de Alzheimer, éste se acentúa exponencialmente a partir de los 85 años de edad, donde la probabilidad estaría cerca del 30%.

Por debajo de los 65 años, el índice es sólo de un 0,1%, mientras que entre los 65 y los 74 años dicho índice está sobre el 1% de la población.

La mortalidad a causa de la enfermedad no es excesiva comparándolo a las muertes por consecuencias indirectas de dicha enfermedad, por ejemplo: infecciones, desnutrición, etc.

¿Cómo es el diagnóstico de la enfermedad?

Para diagnosticar cualquier demencia hay que hacer un estudio exhaustivo del paciente durante al menos unos seis meses. Hay que estudiar los síntomas así como llevar ciertas pautas que se explican a continuación:

  • Pruebas del deterioro de la memoria a corto y largo plazo. Por ejemplo, la incapacidad de recordar el nombre de algún objeto que el paciente acaba de observar, o el hecho de olvidar el propio nombre, o algún hecho concreto ocurrido en el pasado.

  • Deterioro del pensamiento abstracto, dificultad para definir cosas, encontrar diferencias y semejanzas entre dos objetos, etc.

  • Incapacidad para poder encontrar soluciones a problemas sencillos.

  • Afasia: Trastornos en el lenguaje. Apraxia: Incapacidad de llevar a cabo actividades motoras. Agnosia: Incapacidad de identificar cosas. Y otras dificultades constructivas.

  • Modificaciones en la personalidad.

  • Incapacidad de relacionarse con los demás, tanto social como laboralmente.

  • Grados de la demencia:

    • Leve: Se mantiene la capacidad de autonomía, así como la higiene, etc.. aunque hay un deterioro significativo de las actividades laborales y sociales.

    • Moderado: El paciente no es del todo autónomo, necesita un control preventivo.

    • Grave: Es necesario que el paciente tenga un control continuo, ya que ha perdido totalmente la capacidad de valerse por si mismo.

    Clasificación de las demencias:

    • Clasificación por áreas y síntomas comunes.

  • Demencias corticales: Trastornos en todas las fases de la memoria. (almacenamiento, evocación, conocimiento, etc) Demencias como la de Alzheimer o Pick.

  • Demencias subcorticales: Disfunciones precozes en el movimiento. También se observan trastornos en la memoria, sólo en la evocación. Enfermedad de Parkinson, de Corea, etc.

  • Demencia por afectación de sustancia blanca: Trastornos en el tiempo de reacción, ausencia de movimientos involuntarios y también afectación de la memoria. Ejemplo, esclerosis múltiple.

  • Demencias mixtas: Reúnen varios síntomas nombrados anteriormente. Ejemplo: Creutzefeldt-Jakob.

  • Depresión y demencia: Según la evolución de un paciente depresivo se pueden dar casos de demencia que, dependiendo de la cual seguirán un tratamiento u otro.

  • En la enfermedad del Alzheimer hay ciertos rasgos neuropatológicos y neuroquímicos característicos.

    Cuando la enfermedad se manifiesta de manera precoz, es decir antes de los 65- 70 años, se cree que es de origen hereditario, es posible que haya antecedentes en la familia. En este caso, la enfermedad se desarrolla muy rápidamente y hay lesiones en los lóbulos temporales y parietales. Cuando la enfermedad se manifiesta a partir de los 70 años de edad, el deterioro cerebral es más lento y global de las funciones corticales superiores. Los enfermos de síndrome de Down tienen un alto riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer.

    La demencia en la enfermedad de Alzheimer se considera irreversible, a pesar de que hay muchas investigaciones y estudios con fármacos que pueden apaliar la enfermedad, pero difícilmente detenerla del todo.

    A parte de las condiciones para el diagnóstico expuestas anteriormente, hay otros factores que también influyen al diagnosticar esta enfermedad, así como la existencia de una deficiencia de la vitamina B12, hipotiroidismo, deficiencia de niacina, etc..

    En la EA los signos histopáticos fundamentales, entre otros, son la observación de:

  • Placas Seniles, amiloideas, o neuróticas (PS)

  • Degeneración neurofibrilar de Alzheimer (DNF)

  • Pérdidas de neuronas en determinados sectores (PN)

  • Degeneración Vacuolar Neuronal (DVN)

  • Angiopatía Congófila (AC)

  • Inclusiones Celulares (IC)

  • De ellas, las placas seniles y la degeneración neurofibrilar, son las más destacadas y representativas, por lo que se consideran, según ciertos parámetros, indicadores diagnósticos. Las placas seniles son cuerpos esferoides de 50 a 200 micras de diámetro que presentan un cure central, relativamente homogéneo, contorneado por un espacio claro y circundado todo esto por una estructura densa irregular. Están compuestas por depósito de amiloide y neuritas distróficas; se las localiza preferentemente en cortezas asociativas e hipocampo. La degeneración neurofibrilar, descripta por Alzheimer, es un enrarecimiento y condensación en el citoplasma de la neurona dando un aspecto de un rulo perinuclear. A veces esta estructura es lo único que queda de la neurona simulando un esqueleto en medio de la sustancia intercelular. Se debe a una fosforilación irregular de la proteína tan, componentes de los neurofilamentos.

    Factores de Riesgo en la Enfermedad de Alzheimer

  • Factores socio-poblacionales: La edad avanzada es el mayor factor de riesgo para la Enfermedad de Alzheimer (EA), el sexo femenino parece estar más expuesto a desarrollar la enfermedad, en cuanto al impacto que tiene la raza o el lugar donde se reside, no está muy claro aunque se sabe que es más común la enfermedad de Alzheimer en judíos israelíes de ascendencia europea y americana en comparación con los de orígen africano o asiático.

  • Causas genéticas y familiares: una historia familiar con EA, constituye el riesgo más importante luego del de la edad avanzada. La edad de inicio de la enfermedad es un dato a tener en cuenta, la historia familiar de enfermedad es mucho más importante en el grupo de inicio más temprano. Los adultos con Síndrome de Down, son más susceptibles de adquirir EA.

  • Incidencia de causas ginecológicas y perinatales: no existen datos concluyentes con respecto a la edad materna avanzada y el desarrollo de EA.

  • Causas Ocupacionales: No se ha podido concluir en que determinados agentes físicos o químicos puedan tener una relación directa con el desarrollo de EA.

  • Enfermedades Previas: Se mencionan a los traumatismos de cráneo repetidos, meningitis o encefalitis o historia previa de cuadro depresivo pueden causar demencia.

  • Hábitos Personales: El tabaco y el alcohol no han sido consignados como causantes de desarrollar EA. Se ha relacionado a la Inactividad Física de varios años previos al inicio de la enfermedad, como una característica común en muchos pacientes.

  • Factores socioeconómicos: Se ha encontrado una incidencia mayor en aquellos enfermos de bajo nivel económico y pobre nivel educacional.

  • Estadios de deterioro de la enfermedad de Alzheimer

    Estadio I: No hay empobrecimiento intelectual. Estadio clínico de normalidad.

    Estadio II: Empobrecimiento intelectual muy leve. Inicio de amnesia. El paciente sufre una inquietud justificada porque se percata de su pérdida de memoria, aunque aún es leve.

    Estadio III: Empobrecimiento intelectual ligero. Además, padece dos de estos factores que se citan a continuación:

    • El enfermo se pierde en su entorno familiar

    • Su rendimiento laboral disminuye.

    • Dificultades para encontrar la palabra adecuada.

    • Dificultades para recordar el nombre de personas que acaba de conocer.

    • Incapacidad de retener un texto leído.

    • Ha perdido algún objeto de valor.

    • Dificultad para concentrarse.

    No se puede diagnosticar el estadio de demencia sin antes hacer una serie de tests neuropsicológicos.

    Estadio IV: Empobrecimiento intelectual moderado.

    • Está menos al corriente de la actualidad.

    • No recuerda acontecimientos de su vida.

    • La concentración está afectada durante los tests.

    • Dificultades para ir solo de viaje, y administrarse.

    • Desorientación en el tiempo.

    • Incapacidad de llegar a sitios conocidos.

    Como norma general, en este estadio el paciente niega el proceso.

    Estadio V: Empobrecimiento intelectual bastante grave. Demencia inicial, el individuo no es autónomo, necesita siempre ayuda de alguien. Dificultad para contar de 4 en 4 a partir de 40 y de 2 en 2 a partir de 20.

    Estadio VI: Empobrecimiento intelectual grave. Demencia demostrable.

    • Puede olvidar el nombre de su cónyuge.

    • Dificultades para contar de 10 a 0 y a veces de 0 a 10.

    • Puede ser incontinente.

    • Depende de los demás para cosas muy cotidianas.

    • Sabe su apellido y puede distinguir a sus familiares de las demás personas.

    • Puede presentar alucinaciones, agresividad y ansiedad.

    Estadio VII: Empobrecimiento intelectual muy grave. El enfermo no es capaz de desarrollar sus capacidades cognitivas, sufre incontinencia, mutismo y dependencia total.

    NOVEDADES RELACIONADAS CON LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

    Se va conociendo cómo progresa el mal de Alzheimer

    Los científicos han identificado variaciones en un par de genes que posiblemente determinen el momento en que el mal de Alzheimer decide o no atacar a la gente anciana.

    Los descubrimientos en dos grandes estudios de la susceptibilidad genética al mal de Alzheimer son especialmente prometedores, dicen los científicos, porque ayudan a aclarar el complejo progreso del mal incurable en su manifestación más común.

    Esa manifestación, denominada mal de Alzheimer de advenimiento tardío, se hace presente después de los 60 años de edad. Por lo menos, uno de los genes parece obrar en una conjunción crucial con otros genes asociados con el mal, con lo que se constituye en un blanco apropiado para el ensayo de terapias potenciales.

    Los resultados de estudios en laboratorios de Boston y Baltimore se publicarán en la edición de agosto de la revista Nature Genetics.

    La mayor parte de la investigación genética ha girado en torno a la modalidad de advenimiento temprano del mal, que afecta a personas de 50 años aproximadamente.

    Pero el 90% de los 4 millones de enfermos de Alzheimer en los EEUU padecen de la modalidad de advenimiento tardío, contraído después de los 60 años.

    Los estudios revisados podrían facilitar el logro de tratamientos noveles basados en genes o en medicamentos directamente en el punto de descomposición de las interacciones claves de proteínas en el cerebro de los enfermos de Alzheimer.

    Empero, los científicos advierten que el mal está resultando ser mucho más complejo que otras enfermedades, y ofrece mucho mayor número de variantes, y que un enfoque biológico tal vez no sea el común para todas las versiones de la enfermedad.

    "Si se logra replicar, sería un hallazgo de consideración", dijo Steve Moldin, de la Rama de Investigación Genética de los Institutos Nacionales de Salud Mental.

    El Ibuprofeno puede ayudar en la enfermedad de Alzheimer

    19 Marzo de 1997 - San Francisco.

    Un experto en epidemiología ha dicho en una reunión internacional en San Francisco que el uso de los Aines (Fármacos Antiinflamatorios no Esteroideos) puede reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

    El Dr. Walter Stewart, Profesor Adjunto de Epidemiología de la Escuela Johns Hopkins de Salud Pública, en Baltimore, dijo en la reunión que "Hemos visto evidencia consistente que la inflamación está ligada al desarrollo del Alzheimer. Por tanto, tendría sentido que una medicación antiinflamatoria pudiese rebajar la profesión de la enfermedad, o incluso jugar un papel en prevenirla".

    La primera vez que se publicó el estudio fue en la edición de Neurología de Marzo de 1997. Controló el uso de la medicación en 1.686 hombres y mujeres mayores, durante un periodo de 14 años, desde 1980 a 1995. Aquellos que habían usado las AINEs tuvieron una reducción de entre un 30% y un 60% de riesgo de desarrollar el Alzheimer, comparado con los que no usaron AINEs o que usaron otras medicaciones para el dolor. Solamente aquellos que usaron AINEs que no fuese aspirina, como el ibuprofeno o el naproxeno, experimentaron una reducción significativa en el riesgo. Además, la reducción fue mayor para aquellos que usaron AINEs- no aspirina- durante un periodo de tiempo más largo. Ni la aspirina, ni el paracetamol parecieron ofrecer protección significativa.

    Aunque otros estudios han observado el nexo entre los AINEs y el Alzheimer, el Dr. Stewart es la primera persona que ha demostrado que la duración incrementada del uso de AINEs está asociada con el riesgo decreciente de la enfermedad de Alzheimer. El Dr.Stewart hace hincapié en la necesidad de más ensayos clínicos para probar de manera concluyente que un AINE específico puede conferir protección. Los investigadores toman precauciones contra un giro hacia la venta masiva de AINEs, puesto que el uso crónico se ha asociado con un número de efectos adversos.

    Aumentaría la incidencia de la enfermedad de Alzheimer

    Debido al aumento en la sobrevida de las perosnas, para el año 2030 la enfermedad de Alzheimer será uno de los padecimientos neurodegenerativos de mayor incidencia, afirmó el Dr. Amarnado Pichardo Fuster, jefe por oposición del Servicio de Geriatría del Hospital General de México.

    • Esta enfermedad, conocida clínicamente como el tipo de demencia más frecuente en México - hasta el 24%- y de la cual aún se desconocen sus causas, ya se ha observado en personas de 40 a 60 años de edad incluso más jóvenes- subrayó. Con la conferencia magistral Enfermedad de Alzheimer, el Dr. Pichardo Fuster participó en el III Congreso Peninsular de Actualización Médica con Ejercicio Privado y la Reunión de Médicos Generales Certificados del Estado de Yucatán.

    Científicos Argentinos detienen el progreso del Alzheimer con melatonina.

    Los doctores Daniel Cardinali, docente y jefe del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires; Miguel Márquez, jefe del servicio de neuropsiquiatría del Hospital Francés, e Ignacio Brusco, del mismo servicio, lograron detener el avance del mal de Alzheimer en 14 pacientes, suministrándoles diariamente 9 miligramos de melatonina, una hormona natural segregada por la glándula pineal y encargada de sincronizar los ritmos circadianos del organismo.

    El tema fue discutido en la Academia Nacional de Medicina con la presencia de algunos de los máximos especialistas del tema, como Robert Robinson, de la Universidad de Iowa, y Jeffrey Cummings, de la Universidad de California.

    El doctor Brusco relató: "Pudimos comprobar los efectos de la medicación en un caso testigo de dos gemelos univitelinos; es decir, que comparten absolutamente su herencia genética. Ambos habían comenzado a sufrir la enfermedad al mismo tiempo; uno era paciente nuestro y el otro no.

    El que está en tratamiento con melatonina hoy viene a la consulta, charla, está sin psicofármacos, vive con su mujer y sigue exactamente igual que antes. El otro está con dificultades de deglución, incontinencia, no habla..

    Hay una diferencia clara entre el paciente tratado y el no tratado. La pregunta es por qué.." Los investigadores confiesan que aún no pueden ser absolutamente estrictos en la valoración de los hechos, porque para ello necesitarían realizar un estudio anatomopatológico del cerebro de los pacientes estudiados.

    Sin embargo, ellos sugieren que, al mejorar el sueño, la melatonina mejora la actividad durante el día y hace posible evitar la administración de psicofármacos que - aunque hasta ahora eran imprescindibles- provocan aún más deterioro.

    Según Cardinali "el tema pasa por la restauración del sueño, porque ese estadio en el que nos pasamos el tercio de la vida es tan importante que, al recuperar un sueño más juvenil, se recupera la capacidad de soñar y de secretar hormonas, como la del crecimiento, por ejemplo.

    En la medida en que uno recupera ese sueño también recupera todas estas funciones de reparación." El investigador agregó: "La melatonina, esa llave maestra que gobierna nuestros ritmos biológicos, es una molécula muy simple que se produce químicamente y resulta llamativamente económica."

    En la Argentina, la melatonina es un medicamento de venta libre.

    Functional Neuro-Imaging

    Los científicos han comenzado a comprender en qué área del cerebro quedan almacenados los recuerdos, usando una nueva tecnología conocida como Functional Neuro-Imaging.

    Aseguraron que pudieron observar el cerebro mientras la persona imaginaba un dibujo o una palabra y predecir si el paciente podía luego recordar lo que había visto o leído.

    Remarcaron que este método puede proveer un buen test para el Mal de Alzheimer u otras enfermedades que mediante el daño cerebral afectan a la memoria.

    Los investigadores utilizaron el MRI para ver los niveles de oxigenación sanguínea y por ende las áreas del cerebro que la memoria usa.

    En otro estudio publicado en la revista Nature, los científicos aseguraron haber descubierto cómo el stress afecta la memoria en estudios que utilizaron ratas de laboratorio.

    Descubren una proteína que podría ayudar a enfermos con Alzheimer

    Un fármaco que ayuda a sanar fracturas óseas ha probado su efectividad en lesiones cerebrales, informó la revista New Scientist.

    La proteína del crecimiento podría acelerar la recuperación en víctimas de embolias e incluso permitir la recuperación de parte de la memoria perdida por la enfermedad de Alzheimer, aseguró un artículo publicado en la citada revista científica.

    Un estudio de la proteína osteogénica 1 (OP-1), un agente para el crecimiento óseo elaborado por el hombre, que interviene en la recuperación de varios tipos de tejidos dañados, demostró - en ratas- que permitía recuperar el movimiento perdido en las patas, después de la embolia.

    La firma Creative Biomolecules de Massachussets desarrolló la proteína para rellenar espacios entre fracturas óseas y descubrió que puede estimular el crecimiento de dendritas, proyecciones de las células nerviosas cerebrales que reciben las señales para controlar el movimiento.

    Marc Charette, de Creative Biomolecules, y sus colegas de la Escuela de Medicina de Harvard y el Hospital General de Massachussets, indujeron embolias en ratas y les inyectaron la proteína en el cerebro para comprobar sus reacciones. Los roedores que recibieron Op - 1,. Se recuperaron más rápido que aquellos a los que no se les suministró. "La región del cerebro dañada muere, pero la proteína restablece el sistema de circuitos alrededor de la lesión a través de tejido que sobrevivió", explicó Charette.

    La OP- 1 es la primera proteína que parece reparar las dentritas destruídas por la Enfermedad de Alzheimer, agregó. Además, el profesional aseguró que "si las pruebas se completan exitosamente en animales, podrán realizarse ensayos clínicos en un año".

    El ácido fólico

    Agregar ácido fólico a los cereales del desayuno puede ayudar a evitar las enfermedades cardiovasculares según un estudio divulgado por The New England Journal of Medicine.

    Investigaciones recientes mostraron que el ácido fólico puede reducir la cantidad en la sangre del aminoácido conocido como homocisteína. Y por ende, el riesgo de enfermedades cardíacas.

    Además, según científicos de la Universidad Bergen de Noruega: aseguran que una dienta rica en ácido fólico podría ser un factor preventivo contra el mal de Alzheimer.

    Los alimentos naturales ricos en ácido fólico son la espinaca, las fresas y los coles o repollos de Bruselas, entre otros.

    Las fuentes de alimentos enriquecidos con ácido fólico son el pan, los cereales, el arroz y la pasta. En el estudio, los investigadores alimentaron diariamente en el desayuno a 75 hombres y mujeres con enfermedades cardíacas en el Centro Médico Providence St. Vicent en Portland.

    Se determinó que en la medida en que aumentaba el ácido fólico en sus cereales, declinaban sus niveles de homocisteína en la sangre.

    El aumento inmediato de los niveles de ácido fólico en la sangre "potencialmente evitaría 50.000 muertes anuales por causas vasculares al año", señaló el doctor Malinow, jefe de la investigación.

    La resonancia magnética como detección precoz.

    Los escaneos por medio de resonancia magnética, conocidos por las siglas IRM o MRI, podrían ser útiles para localizar indicios tempranos del mal de Alzheimer.

    Según el doctor Scott Small, del centro médico de Columbia Presbiteriano en Nueva York "las investigaciones más prometedoras en torno al Mal de Alzheimer se dirigen a frenar la progresión de la dolencia, tan pronto como sea posible".

    El especialista agregó: "no prevemos que seremos capaces de corregir la pérdida de memoria y razonamiento después de un pleno deterioro cognitivo del paciente hacia la enfermedad. Por lo tanto, mientras más pronto podamos diagnosticar a los pacientes de Alzheimer y diseñar métodos para su tratamiento, mejor."

    "Ésta técnica no invasiva, llamada IRM funcional, es capaz de determinar las disfunciones en la región entorinal del hipocampo cerebral, la estructura cerebral clave para el control de la memoria" expresó Small.

    Relató que cinco de los 13 voluntarios con que experimentaron mostraron una actividad anormal en esta región entorinal, para luego mostrar peores síntomas de Alzheimer. Los otros sufrían de lo que probablemente era un deterioro normal de la memoria producto de su envejecimiento.

    "Creemos que los pacientes con disfunción en la región entorinal padecen de las fases iniciales de Alzheimer. Aquellos con deterioro de la memoria vinculado a la edad sufren de disfunciones en diferentes regiones del hipocampo".

    Una enzima podría ser responsable del Mal de Alzheimer.

    Si se encuentra un inhibidor para las reacciones químicas de la enzima beta-secretasa se podría llegar a combatirla de modo eficaz. Esto afirman los investigadores del departamento de Neurología de la Escuela de Medicina de Harvad, en Massachussets, y de la empresa biotecnológica Amgen Inc. De California, en un artículo publicado en Science.

    Según dicen los científicos Robert Vassar y Brian Bennett, la beta-secretasa contribuye de manera decisiva a la formación, en al corteza cerebral del paciente, a las placas de proteínas que caracterizan el Mal de Alzheimer, y desata la destrucción de las células nerviosas.

    La consecuencia de este proceso es la pérdida de la memoria y del sentido de la orientación y dificultades en los movimientos y en el habla, hasta llegar a un envejecimiento total en pocos años.

    En EEUU se calcula que cinco millones de personas sufren el mal de Alzheimer. En la Argentina no existen estadísticas, pero la incidencia es la misma que a nivel mundial: un 20% de los mayores de 70 años puede sufrirlo.

    Extraño factor de riesgo de enfermedad de Alzheimer entre los latinos.

    Los negros y latinos en EEUU presentan un adicional y desconcertante factor de riesgo que los hace mucho más susceptibles que los anglosajones a contraer la enfermedad de Alzheimer, según un nuevo estudio.

    Desde 1992 se sabe que las personas con cierto tipo de gen tienen un riesgo mucho más elevado para desarrollar esa enfermedad. Pero ahora los científicos indican que aun sin ese presunto gen, los negros y los latinos corren mucho más peligro que los anglosajones de padecer ese mal.

    "Creemos que es otro factor biológico, otro gen o genes lo que causa esto", dijo el doctor Richard Mayeux, un neurólogo en la Universidad de Columbia, y uno de los investigadores participantes en el estudio, publicado por The Journal of the American Medical Association.

    Alrededor del 25% de la población de EEUU tiene el gen apolipoproteína E-4 (apo E-4) que se sabe que está estrechamente relacionado con el mal de Alzheimer, aunque se desconoce el vínculo exacto.

    Un estudio de 1.079 hombres y mujeres de edad avanzada estableció que los negros que carecen de ese gen tienen 4 veces más probabilidades que los anglosajones de contraer la enfermedad, mientras que el riego para los latinos es el doble que el de los anglosajones.

    En esos dos casos se descartó la influencia que pudieran tener otros factores como edad, sexo, educación, hipertensión y antecedentes familiares de demencia.

    Según el estudio, se prevé que alrededor del 10% de la población anglosajona que carece del mencionado gen contraiga la enfermedad, dijo Mayeux.

    Ya se sabía que hay mayores tasas de negros y latinos que pueden presentar ese mal, aunque las cifras exactas no son firmes, y han sido disputadas, añadió.

    Otros investigadores no vinculados con el estudio dijeron que los resultados sugerían que "ser un africano-norteamericano podría conllevar uno de los mayores riesgos de la enfermedad de alzheimer observados hasta ahora".

    Los resultados del análisis son "novedosos" porque sugieren nuevos enfoques para comprender plenamente las causas de la enfermedad, escribieron los científicos Walter A. Kukull y George M. Martin en un editorial que acompaña a la investigación. Ambos están relacionados con el Centro para Investigaciones de la Enfermedad de Alzheimer en la universidad de Washington, estado de Seattle.

    El Mal de Alzheimer es una condición médica que progresivamente deteriora las células del cerebro. Los pacientes llegan a olvidarse por completo de sus propias identidades y de las personas que les rodean.

    CONCLUSIÓN:

    Es indudable que uno de los terrenos que más afecta el Alzheimer como enfermedad es el de la familia y los seres queridos porque son ellos quienes la viven y sufren, más aún que los pacientes directamente afectados.

    Por esta razón, el desconocimiento del padecimiento ha sido un problema: no tener noción de él significa no poder enfrentarlo y sobrellevarlo, y aunque es cierto que cada vez hay más gente que conoce un poco más de la enfermedad, aún falta mucho por hacer.

    En una de las sesiones durante la Quinceava Conferencia Internacional de Alzheimer “El Reto de nuestro Tiempo”, se hizo énfasis en que se debe reforzar la lucha para que la gente tome conciencia del impacto de este padecimiento y, para ello, es necesario involucrar a un gran numero de gente, desde familias, médicos, enfermeras, autoridades, personal de salud, medios de comunicación y muchas otras personas y organismos. Esta colaboración y unión de esfuerzos es vital si se desea salir adelante y ayudar a quienes padecen por Alzheimer.

    También se manejó la importancia de difundir la cultura de la enfermedad como lo que es, un padecimiento; porque todavía hoy, muchas décadas después de que se descubrió, hay quienes insisten en verla como un proceso natural del envejecimiento.

    Las familias que viven con el Alzheimer, no importa en que país estén, siguen teniendo una carga sumamente pesada en sus hogares, y como cuidadores de los enfermos, sobre quienes se centra la atención en el aspecto asistencial, enfrentan los mismos temores, angustias y disyuntivas.

    ¿Dónde atender a los enfermos o enfermas?, ¿en casa?, ¿en una casa de reposo?, ¿eso está bien? La respuesta suele determinarla el recurso disponible en la familia, pero aún así, nunca se tiene la certeza de estar haciendo lo correcto.

    En los hogares suelen hacer falta algunas cosas para atender a los enfermos, y las crisis familiares llegan a extremos de división; mientras que las casas, residencias, asilos o centros de atención para enfermos demenciados no siempre son la mejor opción ni tampoco cuentan con los programas necesarios para darle una buena atención a un enfermo con Alzheimer.

    La cultura influye mucho cuando se toma una decisión de este tipo, pero nunca es fácil. La tendencia sigue siendo la de mantener al enfermo en casa, pero también es cierto que cada vez es mayor el número de gente que busca un sitio a dónde llevarlo, al menos por un espacio de 3 a 4 horas al día para poder descansar y seguir adelante con su labor.

    En este sentido están desarrollándose mucho los programas orientados a proporcionar a los enfermos atención especializada por horas, incluidas las terapias de psicoestimulación a fin de que el enfermo no pierda las facultades que aún le quedan y a través de las cuales se mantiene en contacto con el mundo.

    Otra área destacada es la relacionada con las muestras de afecto hacia las personas afectadas por el mal, que son la mejor terapia. Se hizo énfasis en la importancia del contacto físico, como los abrazos, caricias, besos, el que se les toque y hable, a pesar de que ya no entiendan nada o casi nada.

    Además, se manejó la necesidad de sociabilización y la aplicación de técnicas de reentrenamiento para recuperar las rutinas que el enfermo ha olvidado con el avance de la enfermedad. La idea es que el enfermo no se deteriore más y que con el uso de herramientas, letreros, señales y el apoyo incondicional del cuidador, el enfermo con Alzheimer pueda ser más él mismo.

    En nuestro medio, el de los países latinos, aún falta mucho por hacer en este campo, pero se están dando los primeros pasos para cambiar. Lo más importante es tener siempre en mente que una persona con Alzheimer podrá olvidarlo todo, pero siempre sabrá reconocer el amor y el afecto de quienes la rodean.

    COMENTARIO FINAL:

    Nos interesó mucho hacer este trabajo porque esta enfermedad se puede manifestar en cualquier persona y es interesante saber los tratamientos y las innovaciones que se están consiguiendo gracias a la ciencia.

    El hecho de haber conocido a personas que han sufrido esta enfermedad, y observar el desarrollo de la misma, el deterioro que puede llegar a sufrir una persona de sus capacidades intelectuales nos llamó mucho la atención.

    Es bueno saber que cada día se conocen más cosas para frenar el desarrollo de esta enfermedad que no sólo afecta a las personas enfermas, sino también a sus familias y seres queridos, algunos de nosotros tuvimos la oportunidad de experimentar las consecuencias que trae aparejada este estado de demencia para las personas que rodean al paciente.

    Bibliografía:

    Real Academia Española: Diccionario de la lengua española, vigésima primera edición. Editorial Espasa Calpe S.A. 1992

    Martínez Lage JM, Martínez-Lage Álvarez P. Concepto, criterios diagnósticos y visión general de las demencias. En: Manual de demencias. López-Pousa S, Villalta J, Llinás J (eds.). Prous Science, Barcelona 1996

    Martínez Lage JM, Láinez Andrés JM. El Alzheimer: teoría y práctica. Aula médica ediciones, Madrid 2000

    Material bajado de internet

    Enciclopedia Encarta 2000

    ANEXO 1:

    PERSPECTIVA HISTÓRICA: La Paciente Augusta D

    En noviembre de 1901 ingresó una paciente de 51 años de edad llamada Augusta D en el hospital de Frankfurt a causa de un llamativo cuadro clínico que, tras comenzar con un delirio celopático, inició una rápida y progresiva pérdida de memoria acompañada de alucinaciones, desorientación temporoespacial, paranoia, trastornos de la conducta y un grave trastorno del lenguaje.

    Fue estudiada por Alois Alzheimer primero y después por parte de médicos anónimos hasta su muerte en 1906 por septicemia debida a escaras de decúbito y neumonía.

    El cerebro de la enferma fue remitido a Alzheimer, quien procedió a su estudio histológico. El 4 de noviembre de 1906 presentó su observación anatomoclínica con la descripción de placas seniles, ovillos neurofibrilares y cambios arterioescleróticos cerebrales. El trabajo se publicó al año siguiente con el título "Una enfermedad grave característica de la corteza cerebral".

    La denominación del cuadro clínico como enfermedad de Alzheimer fue introducida por Kraepelin en la octava edición del "Manual de psiquiatría" en 1910.

    Alzheimer describió su segundo caso en 1911, fecha en la que también aparece una revisión, publicada por Fuller, que comprende a un total de 13 enfermos con una media de edad de 50 años y una duración media de la enfermedad de 7 años

    La histopatología del cerebro de Augusta D ha podido ser estudiada de nuevo y publicada en 1998 en la revista Neurogenetics. En este trabajo no se han encontrado lesiones microscópicas vasculares, existiendo solamente placas amiloideas y ovillos neurofibrilares, lesión ésta última descrita por primera vez por Alzheimer en este cerebro.