Maese Pérez el organista; Gustavo Adolfo Bécquer

Literatura española romántica del siglo XIX. Leyendas becquerianas. Muerte. Música. Personajes. Espacio y tiempo. Recursos lingüísticos y literarios. Argumento

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TEMA

En esta leyenda el misterio gira entorno a la muerte de maese Pérez y cómo su espíritu sigue tocando después de muerto.

RESUMEN

La leyenda empieza el día de Nochebuena, cuando se iba a celebrar la misa del Gallo en el convento de Santa Inés, en Sevilla. La iglesia estaba iluminada de forma asombrosa, y allí se encontraba lo mejor de la nobleza sevillana, el arzobispo y su familia porque maese Pérez era el mejor organista de la ciudad.

Era la hora de empezar la misa y ésta no comenzaba porque maese Pérez se había puesto enfermo. La noticia corrió al instante entre toda la gente, y entonces un hombre mal trazado, seco, huesudo y bisojo (bizco) se presentó delante del prelado y se ofreció para tocar él el órgano. El arzobispo aceptó el ofrecimiento, pero de repente, se oyeron gritos de alegría que decían que maese Pérez había llegado al convento.

Maese Pérez estaba pálido y desencajado y entraba en la iglesia conducido en un sillón. Él sabía que era la última noche que podría tocar el órgano y quería despedirse de él. Empezó la misa y el órgano sonaba majestuoso, hasta que de repente, se oyó un grito desgarrador de mujer, era la hija de maese Pérez que acababa de ver cómo su padre moría.

Al año siguiente, a la iglesia del convento de Santa Inés, llegó el organista de San Román (el que el año anterior se había ofrecido cuando maese Pérez no llegaba), al que todos consideraban un mal músico, pero cuando empezó a tocar, el órgano sonaba igual que con maese Pérez. La gente estaba maravillada, pero el organista cuando acabó juró que no volvería a tocar ese órgano, y entonces el arzobispo le invitó a que tocara el de la Catedral al año siguiente, y él aceptó.

Al año siguiente, es decir dos años después de la muerte de maese Pérez, la abadesa del convento de Santa Inés le pidió a la hija de maese Pérez, (se había metido a monja a la muerte de su padre), que tocara el órgano en la misa del Gallo. Ella le contestó que tenía mucho miedo porque la noche anterior había visto a su padre tocar el órgano. La abadesa le dijo que eso eran fantasías y que lo olvidara, porque su padre estaba en el cielo y desde allí la inspiraría para que tocara bien en esa ceremonia solemne.

Comenzó la misa y no ocurrió nada notable hasta que llegó la consagración, en ese momento se oyó un grito de la hija de maese Pérez, a la vez que decía que veía a su padre tocar el órgano. El órgano estaba solo, pero seguía sonando. Era el espíritu de maese Pérez quien tocaba el órgano.

Así también se resolvía el misterio del organista de San Román, es decir, él no tocó el año anterior sino que fue el espíritu de maese Pérez.

ESPACIOS Y TIEMPO

1- ESPACIOS: Sevilla, Convento de Santa Inés.

2- TIEMPO: En el Siglo de Oro, en tiempo de Felipe II. La acción transcurre durante dos años, desde que muere maese Pérez hasta que su espíritu vuelve a tocar el órgano.

PERSONAJES

1- PROTAGONISTA

- Maese Pérez: organista viejo y ciego de nacimiento que maravilla a los feligreses del convento de Santa Inés en la misa del Gallo.

2- SECUNDARIOS

- La hija de maese Pérez

- El organista de la iglesia de San Román

- La abadesa del convento de Santa Inés

- La demandadera

- Doña Baltasara

- El arzobispo

RECURSOS

  • LINGÜÍSTICOS

      • Epítetos: opulento señor, colosal fortuna, poco avaro, extraña melodía, diáfanas ondas, estruendosa algarabía…

      • Frases hechas

    - Hablando del ruin de Roma, cátale aquí que asoma

    - No cabe ni un grano de trigo

    - ¿Dónde va Vicente? Donde va la gente

    - Cada loco con su tema…

    -Comparación

    - “Le arranca con su órgano lágrimas como puños”

    - “Es humilde como las piedras de la calle, que se dejan

    pisar por todo el mundo”

    -Polisíndeton

    - “Pasó el introito, y el evangelio, y el ofertorio, y llegó

    el instante…”

      • Reiteración

    - “Cuando sonó un grito en la tribuna, un grito desgarra-

    dor, un grito de mujer”

      • Muletilla

    - “Vamos, vamos…”

    - “Mirad, mirad…”

    - “Vedlos, vedlos…”

    - “Vecina, vecina…”

    -Personificación

    - “El órgano exhaló un sonido discorde y extraño,

    semejante al de un sollozo, y quedó mudo”

  • LITERARIOS

      • Esta leyenda está escrita en prosa y su estilo literario es narrativa de ficción o fantástica.

      • Abundan las descripciones de espacios, lugares y personas. Éstas son muy precisas, porque Bécquer era sevillano y conocía muy bien su tierra y sus gentes.

      • Escritura romántica, porque destaca en ella la imaginación y la fantasía.

      • Esta leyenda es pura invención del autor, porque no se tiene noticia de que exista un relato popular que sirva de apoyo.

      • En esta leyenda se pone de manifiesto la religiosidad y devoción del pueblo sevillano a sus imágenes.

      • Bécquer crea un ambiente de misterio cuyo objeto es la exaltación de la música tocada en el órgano.

      • También se habla en esta leyenda de la vida después de la muerte: el espíritu del organista vive eternamente para hacer lo que más le gusta, tocar el órgano.

      • En la narración se va alternando lo que cuenta la demandadera del convento, y un relato impersonal.

    OPINIÓN PERSONAL

    Es una leyenda sevillana que se publicó en diciembre de 1861 para que fuese leída en las fiestas navideñas.

    Esta leyenda me ha gustado bastante porque la he encontrado entretenida, aunque cuando habla la vieja demandadera me cuesta más trabajo su lectura porque utiliza palabras que tengo que ir mirando su significado a pie de página. Pero, sin embargo, me hace gracia la forma que tiene de expresarse cuando habla con doña Baltasara.

    Mi nota es de 8.