Madame Bovary; Gustave Flaubert

Literatura universal del siglo XIX. Realismo literario. Novela realista. Argumento. Personaje de Charles. Emma. Personalidad

  • Enviado por: Baby B
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 7 páginas
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1. INTRODUCCIÓN

La obra de Gustave Flaubert está basada en un hecho real del siglo XIX que el autor leyó. Aunque en muchas ocasiones lo negara, se sabe y está comprobado que la mujer de un médico se suicidó en una situación y ambiente muy parecido, casi idéntico, al de Madame Bovary. Flaubert escribió una de las mejores obras de toda la historia de la literatura, muy comparada con El Quijote de Cervantes; lo que se llama <bovarismo> no es más que una forma especial de quijotismo, según Joan Sales:

Flaubert había leído y releído El Quijote ya desde niño y solía decir que es el <libro de los libros>. […]Como ya dijimos hasta el dualismo de protagonistas (don Quijote y Sancho) se halla en Madame Bovary: Emma y el boticario Homais. He afirmado ya otras veces que de los innumerables libros que se han descrito bajo la influencia del Quijote el de Flaubert es el más importante […]. Quijotismo y bovarismo nacen del afán de gloria, del deseo acuciante de ser protagonistas de sucesos gloriosos, lejos de la gris existencia cotidiana.”

Esta obra tan sumamente realista nace a partir de la decepción de Flaubert ante el romanticismo. Llega a ser tan real que en algunas ocasiones se sumerge en el naturalismo, como por ejemplo en la muerte agonizante de Emma, o cuando Charles amputa un pie a un enfermo. Estas descripciones naturalistas son una de las muchas razones por las que Flaubert fue llevado a juicio por “ofensas a la moral y a la religión”, también las descripciones eróticas que sutilmente encarnan sexo; todas estas razones culminan con el subtítulo de la obra: <Costumbres provincianas>.

Madame Bovary no es especialmente brillante por su espontaneidad, ya que Flaubert trabajó cada frase hasta la perfección; tardó cinco años en acabarla.

2. CARACTERÍSTICAS COMO PERSONAJE

Charles es un personaje simple, es decir, no podemos percibir una evolución a lo largo de la obra. Se nos presenta al inicio de la obra como un niño inseguro y no muy espabilado, y cierra la novela muriéndose de la misma manera.

A pesar de no ser el protagonista de esta obra y de no aparecer muy a menudo, Charles es el más importante después de Emma. A partir de él, se nos presenta a Emma y en cierta manera muchos comportamientos de Emma son gracias a él, aunque este tema lo trataré en otro punto. También es importante tener en cuenta que Charles es el protagonista del primer capitulo, en el cual Flaubert nos cuenta la biografía de este personaje.

Como Flaubert quería huir del romanticismo, donde el autor opina demasiado, siempre se mantiene al margen y no muestra su opinión; muchas de las descripciones sobre Emma las hace a través de los ojos de Charles.

  • ¿POR QUÉ CHARLES ABRE Y CIERRA LA OBRA?

  • Otro punto a destacar de esta fantástica obra es la forma de presentarnos a Emma. Como bien sabemos, Emma es la protagonista y como tal la más importante de la novela. Aun así, el primer capítulo sólo se refiere a Charles, el que será el futuro esposo de Emma, y es muy importante destacar que él la encuentra. Flaubert cierra la obra con dos capítulos donde nos narra como acaban el enamorado Charles y la hija que tenían en común, dando más importancia a la muerte de Charles por pena. Este hecho se puede explicar conociendo un poco la sociedad del siglo XIX: La mujer de ese siglo era dominada por el hombre de tal manera que Flaubert optó por presentarnos a Emma al conocer a Charles. Es posible que este punto haga incluso más interesante la obra, ya que podría haber optado por empezar la obra con Emma. Recordemos también que el título de la obra no es solamente Madame Bovary, si no que también Costumbres provincianas. Con este título Flaubert nos indica que sus descripciones sobre las costumbres y el ambiente de los pueblos donde se desarrolla la obra se podían aplicar a toda Francia. También por esta razón creo que Charles abre y cierra la obra, un reflejo de la sociedad francesa del siglo XIX.

    3. ANÁLISIS DE PERSONALIDAD Y ACTITUD

    En el primer capitulo, Flaubert se centra en los antecedentes de Charles como introducción al segundo capitulo, cuando conoce a Emma y empiezan una vida como marido y mujer. Al principio, Charles está en el colegio y aparece como un niño inseguro y poco brillante (como he comentado en el punto dos). Al hacerse mayor, sus padres lo sacaron del colegio para que estudiara medicina, al igual que su padre, aunque no se le daban nada bien las asignaturas, trabajaba sin cesar. De esta situación podemos deducir que era una persona sumisa sin ninguna ambición, siempre hacia lo que le mandaran, le gustase o no.

    Charles es un hombre enamorado que se desvive por Emma, él haría cualquier cosa por la felicidad de su esposa aunque lo conllevara a la ruina. Esto lo podemos ver reflejado al final de la primera parte: Emma se ve abrumada por la realidad conyugal, desea vivir en una ciudad más aristócrata. Así que, como su esposa necesita un cambio, Charles decide salir de Tostes para vivir en Yonville, a pesar de que empezaba a situarse como médico en el pueblo. Al cabo de poco tiempo los problemas económicos surgen a raíz de la mudanza y de los caros caprichos de Emma, además de empezar de cero en un nuevo pueblo:

    “Pero la cuestión del dinero le tenía preocupado. Había gastado tanto en reparaciones en Tostes, y vestidos para su esposa, y ahora en el camino, que toda lo dote, algo más de tres mil escudos, se había evaporado en un par de años.”

    Más adelante, los caprichos de Emma no cesan y pide préstamos que no se pueden permitir, al final acaban embargándole la casa.

    También podemos darnos cuenta del amor tan profundo, ciego y dependiente que sentía por su mujer en este extracto del libro:

    “El universo, para él, no se extendía más allá del contorno sedoso de sus faldas; llegaba a reprocharse a sí mismo que no la quería bastante, sentía deseos acuciantes de volver a verla […] Emma, en su cuarto, estaba arreglándose; él llegaba a pasos silenciosos, la besaba en la espalda […] No podía resistir al deseo de acariciar continuamente su peineta, sus anillos, su pañoleta; dábale a veces grandes besos a boca llena en las mejillas, o, al contrario, besitos en hilera a lo largo del brazo desnudo, […]”

    Este mismo carácter sumiso a su mujer permanecerá a lo largo de la obra. De todos modos, existe un pequeño cambio en la actitud de Charles cuando se entera a través de unas cartas que su mujer le había sido infiel:

    “Allí estaban todas las cartas de León. ¡No quedaban dudas, aquella vez! Devoró con los ojos hasta la última, hurgó en todos los rincones, todos los muebles, todos los cajones, tras las paredes, sollozando, aullando, trastornado, loco. Descubrió una caja, la desfondó de una patada. El retrato de Rodolphe le saltó a los ojos, entre cartitas de amor revueltas.”

    Desde mi punto de vista es una de las pocas veces, si no la única, donde Charles pierde lo nervios. Con toda la tensión acumulada desde de la muerte de Emma y todo el sufrimiento que estaba pasando, enterarse de que su mujer lo engañaba fue un golpe muy duro que no pudo aguantar. Aunque él sospechó algo en cierto momento al encontrar una notita, no quiso darle importancia. Seguramente no quiso darse cuenta de lo que pasaba por miedo a perderla, o por miedo a saber que ella no lo amaba, ni antes, ni nunca. Podemos verlo en la siguiente cita:

    “<Se habrán amado platónicamente, quizá>, pensó.

    Por otra parte, Charles no era de los que penetran hasta el fondo de las cosas; retrocedió ante las pruebas, y sus celos inciertos se dispararon en la inmensidad de su pena.”

    La muerte de su esposa lo fue matando poco a poco, aunque tenía a su preciosa y cariñosa hija, nunca soportó el vacío que había en su vida. Todo le recordaba a ella, incluso, para agradarla y quizá sentirse más cerca de su amor, empezó a vestir con zapatos de charol, corbatas blancas, tal y como a Emma le gustaba. También se arreglaba el bigote y seguía aceptando préstamos, que llegó a un extremo donde sólo quedaban muebles en la habitación y en la suya a causa de los embargos.

    Este apego que sentía a su difunta esposa se ve muy bien en las citas siguientes, donde vemos como pone por encima de todo a su mujer ya muerta. Creo que es un punto muy importante que resumiría la personalidad y actitud de Charles, todo giraba entorno a Emma incluso después de muerta:

    “Berthe, a su lado, se entretenía iluminando grabados.

    El pobre hombre sufría de verla tan mal vestida, con sus borceguíes sin lazo y la escotadura de sus blusas desgarrada hasta las caderas, […]. Él componía sus juguetes, le fabricaba monigotes con cartón, recosía el vientre desgarrado de sus muñecas.”

    “Tuvo hermosas ideas respecto de la tumba de Emma. […] Charles se decidió por un mausoleo que tenía que ostentar en cada una de sus caras principales <un genio con una antorcha apagada>”

    Como he mencionado antes, para mí, esta situación me da a entender que Charles realmente ya no desea vivir y que a su hija la quiere pero no lo suficiente como para cuidarla y seguir en este mundo sin su mujer. Es muy duro leer como la pequeña parece una pordiosera y acaba con una tía paupérrima, trabajando en una explotación de algodón, después de la muerte de su padre y su abuela. Mientras que cuando vivía Charles se gastaba mucho dinero en la tumba de su esposa y en ropa para agradar a Emma desde la tumba.

    4. INFLUENCIA EN EMMA

    Charles Bovary tuvo una influencia más bien negativa en la vida de Emma en mi opinión. Ella realmente no estaba enamorada de él, aunque estuvieran casados; para ella lo importante era salir de la aldea donde vivía con un hombre de clase social alta, que coincidiera con sus ideales románticos. Pensó que Charles tendría muchas de las cosas que buscaba en un hombre, pero realmente Charles era todo lo contrario a ella. No tenía ningún sueño que quisiera cumplir, se conformaba con lo mínimo, a pesar de que era médico, no tenia dinero ni era reconocido por sus labores. En resumen, él era una persona convencional, y Emma quería el hombre de sus novelas románticas.

    Poco después de casarse, Emma se da cuenta que no está enamorada y comienza a criticar la actitud de Charles, sobre todo lo cariñoso que se muestra con ella:

    “[…] ella le rechazaba, entre sonriente y aburrida, como haría un niño que se le hubiera pegado a las faldas”

    Aquí podemos darnos cuenta que ya empieza a rechazar a Charles haciendo una comparación de un niño con su madre.

    Emma culpaba a Charles de su desgracia, le culpaba por no ser un hombre de los que a ella le gustaban, como los que había visto en el baile y en la opera.

    “< ¡Ah! ¡No es más que un pobre hombre! ¡Un pobre hombre! >, se decía bajito, mordiéndose los labios.”

    Emma se irritaba por cualquier gesto o costumbre de su esposo, lo odiaba más y más cada día. Creo que fue la razón por la que Emma se refugió en las novelas románticas y eso la llevó a una locura aun mayor. Intentaba resguardarse de la cruel realidad en la que vivía, los libros eran en muchas ocasiones su realidad.

    Se avergonzaba de su esposo, de la persona que daría la vida por ella. No creo que se diera cuenta de lo que tenía, un hombre maravilloso que la amaba por encima de todo. Emma se convirtió en una persona egoísta, todo lo que hiciera por su marido era pensando en ella; aunque por cualquiera de sus amantes Léon o Rodolphe hubiera dado la vida.

    Las citas siguientes nos demuestran por el calvario que madame Bovary estaba pasando; un calvario aumentado por el odio a Charles y el amor hacia Léon. Su calvario no era Charles ni su vida, sino ella misma.

    “La irritaba un guiso mal servido o una puerta medio abierta, se lamentaba por el terciopelo que no tenía, por la dicha de que carecía, por sus sueños demasiado elevados por su casa excesivamente mezquina.

    La exasperaba que Charles no advirtiera ni remotamente su suplicio. Vivía en la convicción de que la hacía feliz, y eso le parecía a ella un insulto imbécil, y su seguridad respecto a sus una ingratitud. […] ¿A caso no era él, pues, el obstáculo a toda felicidad, la causa de toda miseria, y la aguda espiga de la hebilla de aquella correa compleja que la envolvía por todos lados?

    […]Emma, centró en su marido el odio múltiple que resultaba de sus aburrimientos, […] “

    Emma fue infiel a su marido, y después de toda una vida llena de mentiras y engaños, de una visión de la realidad distorsionada se suicidó. Una muerte dolorosa y llena de agonía.

    5. BIBLIOGRAFÍA

    • http://www.el-mundo.es/magazine/2004/256/1093015392.html

    • Gustave Flaubert, Madame Bovary, Editorial Planeta, Barcelona, 1999.

    • Joan Sales, Introducción a Madame Bovary, Editorial Planeta, Barcelona, 1999.

    • Mario Vargas Llosa, La orgía perpetua: Flaubert y Madame Bovary, 1975

    Joan Sales, Introducción Madame Bovary, Editorial Planeta, 1999. página XXV

    Gustave Flaubert, Madame Bovary, Editorial Planeta, Barcelona, 1999. página 87

    Id., página 35

    Id., página 341

    G. Flaubert, op.cit., página 336

    Id., página 337

    Id., página 339

    G.Flaubert, op.cit., página 35

    Id., página 62

    G. Flaubert., página 108