Lugares históricos y coloniales de Barcelona (Venezuela)

Geografía Venezolana. Arquitectura de Venezuela. Monumentos históricos. Viajes

  • Enviado por: Tekken Soujiro
  • Idioma: castellano
  • País: Venezuela Venezuela
  • 8 páginas
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El 7 de abril de 1817, después de una heroica resistencia de los patriotas al mando del general Pedro María Freites, el jefe realista Aldana toma la Casa Fuerte de Barcelona, a sangre y fuego.

La Casa Fuerte, el antiguo convento de San Francisco, convertido por Freites y Mariño en fortaleza, sirvió de refugio al pueblo que huía despavorido luego de la invasión de Aldana, que llegó a Barcelona con más de 4.000 soldados.

Los defensores del recinto, heroicos y crecidos en la acción, no pudieron resistir la furiosa acometida realista, quienes al penetrar vencedores, dieron muerte de la manera más cruel a los ancianos, mujeres y niños que estaban allí refugiados. El General Pedro María Freites fue apresado y enviado a Caracas donde fue fusilado en la Plaza Mayor, el 17 de abril de ese mismo año.

Nuestra insigne heroína Eulalia Burros defendió la bandera como el más bizarro soldado.

Se encuentra ubicada en frente de la Plaza Bolívar de Barcelona.

El mayor atractivo del centro histórico de Barcelona es la hermosa iglesia de San Cristóbal “Catedral”, pues su historia, sus coloniales formas y joyas religiosas invitan a propios y a extraños a admirar su belleza.

Historia de blancas paredes

Con sus blancas paredes la iglesia de San Cristóbal o Catedral de Barcelona fue consagrada e inaugurada el 10 de octubre de 1773. El honor de su apertura le correspondió al obispo de la Diócesis de Puerto Rico Fray Manuel Jiménez Pérez quien para entonces era la primera autoridad religiosa el oriente venezolano y al párroco local el prelado Fernando Bastardo y Loaisa quien logró la culminación de la iglesia tras 35 años de construcción y la venia del obispo para que está casa de dios fuese la primera iglesia de América en ser consagrada, lo cual implica el resguardo de parte de los restos y pertenecías originales de varios santos.

Arquitectónicamente la Catedral de Barcelona cubre un espacio rectangular de 47 metros de largo por 18 metros de ancho divididos en tres naves, 14 columnas y 18 arcos que sostiene el extenso techo de manera. Por su parte la fachada actual se distingue por sus tres puertas, el ventanal del frontis y la torre de tres niveles con cúpula piramidal que resguardan seis campanas entre las que destacan las coloniales Nuestra Señora del Socorro, Santa Eulalia y Santa Gertrudis.

Los espacios interiores son toda una experiencia religiosa por la gran variedad de reliquias e imágenes. En el pasillo derecho están las del padre Claret, San Antonio de Padua, San José, el Sagrado Corazón de Jesús y la capilla de El Calvario que tiene a Ecce Uomo, el Santo Sepulcro, Cristo, La Dolorosa, San Juan Evangelista y un Cristo Crucificado.

En el pasillo izquierdo esta la capilla del Santísimo que tiene la tumba del exobispo de la Diócesis de Barcelona Monseñor Constantino Maradei Donato; la capilla de San Celestino (santo patrono de la ciudad) en donde reposan desde 1777 los restos totales de dicho santo que es el único caso de América; La capilla de Nuestra Señora del Coromoto (santa patrona de Venezuela) esta su imagen acompañada por un busto de Cristo, la Santísima Trinidad y María Auxiliadora. Finalmente en ese mismo lado están la pila de bautismo y las imágenes de San Martín de Porras, San Rafael Arcángel, San Juan Bosco, Santa Cecilia, la Virgen de Fátima y Nuestra Señora del Carmen.

Estando en el pasillo central es apropiado sentarse para escuchar al coro y admirar diversas pinturas y el retablo principal enchapado en oro en donde destaca la presencia de la Santa Cruz, San Miguel Arcángel, Nuestra Señora del Socorro o la virgen de El Totumo, San Juan Bautista, Santa Eulalia (Patrona de Barcelona) San Cristóbal (patrono de la iglesia) y un Cristo Crucificado que resguarda el sagrario de la bella e inigualable Catedral de Barcelona.

Desde el Siglo XVI, los españoles estudiaron la posibilidad de construir un castillo en el Cerro El Salado (actual Cerro Venezuela) para así defender las bocas del Río Neverí en donde se encontraba el puerto fluvial de Barcelona que en tiempos de la Colonia fue varias veces saqueado por piratas ingleses y holandeses.

Luego de varios estudios la Corona Española finalmente decidió instalar a unos 38 metros sobre el nivel del mar en el Morro de Lecherías al histórico Fortín de La Magdalena. Para ello en 1794 se contrataron a don Francisco Jacot y al ingeniero Militar Don Casimiro Isava Oliver quienes iniciaron su construcción la cual tuvo un costo estimado de 2.593 pesos y seis reales.

Ya para mediados de 1799, El Fortín de la Magdalena estaba totalmente construido. Ello lo certifica una referencia del sabio científico alemán Alejandro Von Humboltd quien en el conocido libro "Viajes a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente" señala que visitó El Fortín y quedó encantado del lugar, diciendo entre otras cosas que "....La Perspectiva que se goza desde lo alto del Morro es bastante hermosa....".

La Toma del Fortín

El Fortín de la Magdalena ubicado en El Morro de Lecherías, es uno de los lugares más místicos de la Región Oriental, en donde se conjugan perfectamente sus bellezas naturales y sus leyendas históricas.

Desde que el Ingeniero Militar Casimiro Isava Olivier inició la construcción de este Fortín en 1794, este lugar por su estratégica posición se convirtió en un sitio muy codiciado.

Por esa razón en más de una oportunidad fue ocupado por corsarios, patriotas y realistas.

Uno de los que mayor interés mostró por el Fortín de la Magdalena, fue el propio Libertador, quien en varios ocasiones intentó tomarlo. Por ello cuando en 1819 él se encontraba en Guayana enfrascado en organizar la liberación de la región, a distancia, le encargó la peligrosa tarea al General Rafael Urdaneta quien para cumplir con tal misión, el 14 de Julio de 1819, zarpó desde la Isla de Margarita rumbo a las costas de Barcelona, en compañía de otros importantes jefes patriotas.

Entre el 16 y 17 de Julio el General Urdaneta finamente llegó a un punto cercano a el Morro, sin ningún contratiempo, pues el General realista Juan Saint-Just y los 1300 soldados que estaban a su mando, acuartelados en El Fortín de la Magdalena, no le dieron mucha resistencia, tan solo cañonearon un rato antes de rendirse en horas de la tarde de aquel 17 de Julio de 1819, que terminó siendo muy sangriento, ya que en este lugar se llevó a cabo una injustificada matanza, tan numerosa como la suscitada en 1817 en la Casa Fuerte de Barcelona, con la diferencia que en este caso la mayoría de las víctimas fueron soldados realistas que murieron a manos de la indisciplinada legión británica los que posteriormente tomaron el pueblo de Pozuelos y luego saquearon a Barcelona en donde, incluso, robaron las vestimentas de oro de San Celestino, pese al disgusto de Urdaneta quien le hizo saber al Libertador Simón Bolívar, los horrores cometidos por los legionarios británicos en lo que fue su primera actuación en tierra venezolana.

Comentario de el diario El Norte sobre El Fortín de “La Magdalena”

El Fortín La Magdalena al igual que el Cerro El Morro guarda muchas historias, la mayoría de ellas son reales, otras productos de la imaginación de abuelos que cuentan a sus nietos las más irreales pero divertidas anécdotas que cualquiera pudiera pensar que de verdad vivió lo que cuenta.       En vista que en El Morro vivieron españoles quienes se escondían en lo alto para resguardar sus tesoros y avisar si se acercaba alguna embarcación enemiga, los margariteños que desde hace muchos años residen en la zona tienen la creencia de que en los alrededores de La Magdalena existen grandes tesoros escondidos, los cuales fueron enterrados para evitar que los patriotas se apoderaran de el cuando atacaron la batería militar.       Pero han pasado casi doscientos años desde que El Fortín La Magdalena fue atacado y ese botín nunca fue encontrado, en el libro de Rafael Armas Alfonzo "Lechería, su historia y su Gente", comenta que, "hace unos años unos estudiantes universitarios provistos de un detector de metales, hicieron unas exploraciones en los alrededores de la fortaleza de El Morro, en Lechería, en donde sacaron algunas lanzas, unos carcomidos cañones de fusiles y una gruesa cadena con grilletes en sus extremos".       Esta experiencia universitaria puede reforzar la teoría de los viejitos margariteños quienes residen en El Morro, pues ellos cuentan que hay tesoros escondidos, además, existen otras historias que hablan de aparecidos, de personas que han bajado como "alma que lleva el diablo" del cerro porque han visto cosas sobrenaturales, otros dicen haber escuchado ruidos desgarradores y de dolor salir entre las ruinas de La Magdalena. ¿Será que estas historias son reales o sólo leyenda de los viejitos para sorprender y hasta para asustar a sus nietos? quién sabe, lo cierto es que estos y muchos cuentos más forman parte de la historia del pueblo Morreño, quienes viven rodeados de mar, dedicados a la pesca y que aún conservan vivas sus tradiciones como las fiestas en honor a la Virgen del Valle.  Lágrimas de Magdalena

      Si el libertador Simón Bolívar, el botánico francés Aimé Bonpland, el científico alemán Alejandro Von Humboldt (padre de la geografía moderna), Pedro María Freites, José Antonio Anzoátegui, miembros de la corona española y otros personajes que se deleitaron con lo espectacular de El Morro y más aún que entre los pasillos de La Magdalena dibujaron la historia de esta tierra, pudieran ver cómo se encuentra este lugar, seguramente lloraran de dolor.       Desde la batalla en que los patriotas sacaron a los españoles del fuerte este había quedado en ruinas, hasta que la Compañía Anónima para el desarrollo de la Zona Turística de Oriente (Caztor) realizó unos trabajos de restauración en 1990, levantando sobre las ruinas una nueva edificación que, según el arquitecto Roberto Armas Alfonso encargado de la obra, sería una réplica de la original.       A pesar que esta histórica instalación permaneció en ruinas por casi dos siglos, cuando la empresa Caztor comenzó la restauración muchas personas se opusieron, pues decían que no era una réplica exacta a La Magdalena original, a pesar de las críticas la edificación se levantó y desde hace once años se encuentran tan solas y tan abandonadas como cuando se libró la batalla.

      Solamente proyecto. A pesar que el Fortín La Magdalena se encuentra en el Municipio Turístico Diego Bautista Urbaneja, no es responsabilidad directa de la municipalidad, porque es propiedad de la empresa Caztor, el presidente de esta, Leonardo Silva Russo, explicó, que desde su restauración se han presentado varios proyectos, pero ninguno se ha llevado a cabo.     El lugar se encuentra totalmente abandonado, se pueden observar cualquier cantidad de grafittis, obscenos, amorosos, de recuerdo, excremento en las paredes y pisos, restos de botellas de licor, y cualquier cantidad de cosas, que de seguro no lo dejaron allí los colonizadores.    Cuando se restauró habían asignado un vigilante para que resguardara el fortín, pero como el lugar es tan solitario en varias oportunidades fue víctima del hampa, por lo que decidieron prescindir de este servicio, la falta de vigilancia ha causado que las instalaciones en donde se guardan una parte de la historia de Oriente sea un lugar inaccesible.

Es un Monumento Cultural, fue consruido a finales del Siglo XIX, esta ubicada en el Municipio Bolívar de Barcelona, en la Calle Carabobo frente a la Plaza Rolando, siempre a funcionado como un Teatro, anteriormente pertenecía al Ejecutivo Regional, ahora pertenece a la gobernación. Fue construido bajo la administración del General Nicolás Rolando entre los años 1894-1895. Su arquitecto fue Don Ramón Irigoyen y para su decoración se contrató a Sirit, un pintor de Caracas.

Es un Monumento Cultural, fue construida a finales del Siglo XVII, esta ubicada en el Municipio Bolívar de Barcelona, en la Calle Juncal, frente a la Plaza Bolívar, su utilidad Original fue residencial y perteneció al Tte. Gobernador Don Pedro de Mesones, actualmente funciona como Museo.

Por sus patios y corredores deslizaron sus botas el Gral. Páez (1834), el Gral. Guzmán Blanco, el Gral. Cipriano Castro y los ex- presidentes López Contreras y Medina Angarita ahora pertenece a la Gobernación..

En ella en precisa clasificación con sus correspondientes notas y leyendas se encuentran las reliquias religiosas y piezas históricas que en el lenguaje de su propio silencio le hablan a las generaciones actuales de su ancestro histórico y religioso, así como también del folklore, la cultura, el quehacer y hasta de la idiosincrasia de la gente de épocas que empiezan a dibujarse en la lejanía del pasado para enlazarlas con el presente...

De estilo Neo Renacentista, su construcción se inició en las postrimerías del siglo XVII, con la ayuda de particulares y las cofradías. Los trabajos se paralizaron por falta de recursos económicos, hasta que en el año 1895, se recomenzó su construcción con el apoyo del Gral. Nicolás Rolando, concluyéndose los trabajos el 7 de Diciembre de 1895. Hace algunos años fue restaurada.

La mayor parte del casco histórico de Barcelona se ha mantenido prácticamente intacto desde hace más de 100años, es por ello que al caminar por sus calles o pasear por sus plazas aún se respira un ambiente colonial que nos transporta a tiempos pasados, tal parece, a veces, que te cruzarás con el mismísimo Simón Bolívar, a pesar de que algunas casas han sido restauradas o modificadas muchas de ellas han preservado el estilo colonial exceptuando algunas, que lamentablemente han sido demolidas para construirt edificios y/o locales más modernos.