Lota

Geografía de Chile. Ciudades chilenas. Población minera. Costumbres mineros. Vida social. Minas de carbón. Chiflón del Diablo

  • Enviado por: Pancha
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 6 páginas

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Informe de Castellano Diferencial:

LOTA

(ALGO MÁS QUE UNA CIUDAD)

Integrantes: Natalia Bórquez

Francisca de la Sotta

Profesora : Carmen Petermann

Fecha :4/07/2002

Curso :3Ma y 3mb

Informe sobre la ciudad de Lota:

Hace alrededor de un siglo, la tecnología mundial, siempre de gran importancia, dependía en gran parte, de una pequeña ciudad en el centro - sur de Chile, llamada Lota. Esta ciudad se caracterizó por la presencia de minas de carbón y la explotación de ellas hasta el año 1998, la cual comenzó con la familia Cousiño. Pero Lota no sólo se caracteriza por su ámbito económico sino también por su lado humano.

La estructura de Lota, resulta bastante interesante e inusual. Se divide en Lota alto y Lota bajo. En Lota alto, se concentran los locales comerciales y lugares públicos como iglesias, escuelas, el Teatro etc. , y en Lota bajo está el sector residencial. Desde Lota Alto puede verse Lota Bajo (sector residencial) y llama la atención el orden de las casas, ya que no responde al orden tradicional (la plaza al medio, las casas importantes alrededor, etc.), sino que están dispersas desordenadamente y la plaza no se encuentra entre ellas. Estas casas pertenecen a la población de Lota, en su gran mayoría ex mineros que trabajaron en las minas pertenecientes a la familia Cousiño.

La familia Cousiño es reconocida en Chile, como una familia dedicada principalmente al desarrollo de nuestro país, durante el siglo XIX. Tuvieron una enorme influencia positiva en Chile, tal como, traer adelantos tecnológicos, construcción de monumentos, considerados hoy en día nacionales (como el Palacio Cousiño o el Parque Isidora, en Lota), y lo más importante, la explotación de las minas de Atacama y Lota. Matías Cousiño fue un acaudalado empresario, "patriarca" de la familia ya mencionada, el cual se dedicó a la explotación de minerales en Atacama y Lota. Cooperó con la construcción del ferrocarril entre Santiago y Valparaíso. Hoy en día sus restos se encuentran en la Parroquia San Matías Apóstol.

La Parroquia San Matías Apóstol fue construida entre los años 1923 y 1926, por la compañía Industrial de Chile, dirigida por Carlos Cousiño, nieto del fundador. Fue construida de piedra tallada y hormigón con un estilo medieval. Se construyó como réplica de la Iglesia de Rouen, en Francia, debido a que ésta tenía como fin acoger a los trabajadores del carbón, al igual que la Parroquia en Lota. Presenta un estilo entre neorománico y neogótico. La existencia de esta Iglesia fue y es de gran importancia, ya que con ella los mineros, sus hijos y esposas podían identificarse. Fue restaurada en el año 1999. Hoy en día ante los problemas socioeconómicos, la iglesia, ha tomado ciertas medidas, como enseñar a tejer o a bordar a las mujeres para apoyar a sus familias.

El teatro de Lota, era otro lugar con el cual interactuaban los mineros. Allí se reunían. Se construyó en 1948 y se mantiene hasta hoy. Hoy en día se usa para eventos culturales.

En cuanto a la diversión de los mineros, fuera del teatro, la empresa tenía para sus trabajadores, El Casino de Minero, sin embargo eran más concurridos los cabarets de la época, donde los mineros (casados y solteros) pasaban gran parte de sus horas libres.

Sin embargo, aparte de los mineros, trabajaron en Lota una pequeña, pero distinguida cantidad de extranjeros, de preferencia ingenieros ingleses franceses, etc. Ellos y sus familias también necesitaban divertirse y se construyó en 1942, un lugar con los requisitos suficientes para satisfacer las necesidades de su estrato socioeconómico, llamado Club Social. Este contaba y cuenta hoy en día, pero sin uso, con una piscina (construida en 1951), dos canchas de bowling y una cancha de tenis de baldosa. También contaba con múltiples salones y un bar en el cual los ejecutivos se reunían. Este club era familiar y hoy en día se usa como restaurante. Es otro legado que dejó la familia Cousiño en Lota, además del Parque Isidora.

El Parque Isidora, más conocido como El Parque de Lota, está ubicado en una colina que se interna en el mar, en la bahía de Lota. Los grandes espacios, de aproximádamente catorce hectáreas de extensión, están rodeados de miradores hacia la bahía y el Golfo de Arauco. El estilo botánico fue proyectado en el siglo pasado por los paisajistas Barlet y O'Reilly. Isidora de Cousiño le dedicó tiempo y pasión, dejándolo como legado a la ciudad. En este parque, trabajan como guías jóvenes lotinas disfrazadas de época.

Y es que el rol de la mujer ha cambiado notablemente en los últimos tiempos. En párrafos anteriores ya se ha mencionado, sobre la importancia del apoyo económico de la mujer hacia la familia. La mujer está trabajando fuera del hogar, aportando económicamente. Sin embargo, el rol de la mujer a principios de siglo, especialmente en Lota, solía ser muy distintos. Según la escritura de Baldomero Lillo la mujer solía quedarse dentro del hogar esperando que su marido e hijos, volvieran sanos y salvos. Cabe destacar también importancia de las mujeres como objetos sexuales, teniendo en cuenta la cantidad de Cabarets que habían en aquella época y los términos que se usaban como Patas Negras y Camas Calientes, referidos a la infidelidad de las esposas de mineros con sus compañeros de trabajo.

En cuanto a términos locales, Lota, posee una gran cantidad. Además del Patas Negras y el Camas Calientes, se encuentran varios términos relacionados con el manche (pan). Este es vocabulario netamente "minero". Se le llamaba manche al pan que traían los mineros de almuerzo. Solía ser pan sólo o con mantequilla, pero nunca faltaba, quien trajera manche tropical (pan con plátano), manche con cobre (pan con carne) o aún mejor, manche con cañería de cobre (pan con longaniza). Este "lujo", podía producir más de alguna disputa (sobre si compartir o no), pero generalmente todo terminaba en un ambiente bromista.

Estos ambientes eran necesarios que se produjeran, debido al inhóspito trabajo en las minas. Las bromas, entre los mineros, solían ser constantes, referentes a la infidelidad de sus esposas, y por ejemplo al clima. Podían decirle a uno de ellos, que había afuera, un temporal y que su casa, había volado. La víctima de esta broma, corría el largo trayecto hasta la salida de la mina, donde se daba cuenta de que no había ninguna nube en el cielo. Tal vez para él no era gracioso pero el resto de los mineros mantendría un buen humor, durante la jornada.

La jornada laboral de los mineros, no era fácil. Legalmente trabajaban 8 horas aunque eso no se cumplía con regularidad. Probablemente la gran mayoría de los mineros, nunca vieron la luz del día ya que salían de sus hogares a las cinco de la mañana y volvían entre las diez y doce de la noche, trabajando entre catorce y dieciséis horas, llegando a duplicar lo que debían trabajar oficialmente.

A lo anterior se le unen las degradantes condiciones en las cuales trabajaban. Múltiples heridos y de vez en cuando, muertos, eran víctimas de la eterna jornada laboral y de las mínimas medidas de seguridad. Lo principal era usar casco y linternas, antiguamente faroles. Para medir la existencia de algún gas tóxico, como el metano, se usaban ratones, debido a que ellos, se van de los lugares con dicho gas. También usaban pajaritos en jaulas. Si el pajarito moría o estaba moribundo, el lugar era peligroso para el minero. Estas medidas de seguridad, son de antaño. Hoy en día no serían aceptadas. Tomando en cuenta las "denigrantes" medidas de seguridad, resulta fácil imaginarse la cantidad, de muertos, enfermos y heridos, semana tras semana.

Sin embargo, lo que se presenta peor aún, eran las medidas higiénicas. Cada minero, debía preocuparse de traer su propio papel sanitario, diario, o lo que fuera y una vez hechas sus necesidades, debía tirarles cal para eliminar el olor. Al final de la jornada, un encargado se llevaría todo.

Considerando jornada, seguridad e higiene, es cuestionable el porqué trabajaban en las minas generaciones tras generaciones, si ser minero no tenía un buen ingreso económico y era arriesgado. Esta situación se explica como producto de una tradición generacional y una tendencia a la conformidad. Desde pequeños los niños sabían que serían mineros y con suerte terminada la enseñanza básica comenzaban a trabajar. La falta de medios económicos les impedía cuestionar su futuro y adoptar la idea de surgir. Ir a trabajar al Chiflón del Diablo era lo que los jóvenes acostumbraban a hacer, sin terminar su educación.

La Mina El Chiflón del Diablo es la única mina del mundo que está bajo el mar, ventilada naturalmente y que está abierta al público. Los visitantes pueden internarse bajo el mar por 850 metros En el fondo de la mina, donde la temperatura alcanza los 23 grados, los guías explican la vida de los mineros: sus costumbres, sueños y dificultades y sobre todo, cómo trabajaban arduamente, especialemente en el siglo XIX y XX.

El trabajo de estos mineros, en esa época se vio reflejado en el resultado económico. En 1870, la producción total de las minas de Lota ascendía a siete mil toneladas mensuales. Ese año se exportaron ochenta mil toneladas. En 1900, se extrajeron trescientas setenta mil toneladas, ganando un capital aproximado de $20.000.000. Sin embargo, posteriormente, el carbón fue reemplazado por otros materiales y comenzó a ser más barato importarlo que exportarlo. Por esta razón, en 1998 la mina se cerró dejando alrededor de tres mil cesantes.

Hoy en día considerando la enorme cantidad de cesantes que dejó el cierre de las minas, se habla de una supuesta reinserción, organizada por el gobierno. Dicha reinserción, según los ciudadanos de Lota, ha sido un fracaso. De alrededor de tres mil cesantes, se han reinsertado no más de trescientos. Esto se debe a la baja educación de los mineros. Los reinsertados, debieron terminar su enseñanza básica/media, para poder prepararse para realizar otro trabajo. Dicho ejemplo de lo anterior, es el caso, de uno de los guías de las minas, el señor, Rojas, quién luego de quedar cesante, terminó la enseñanza media, para poder tomar un curso, para hacer su actual trabajo.

Políticamente hablando, el pueblo Lota, creía absolutamente en el comunismo. Tenía grandes esperanzas en el gobierno de Allende, sin embargo, este no cumplió con las expectativas del pueblo. Esta "decepción" produjo en el pueblo un sentimiento de incertidumbre, pues al dejar de creer en algún partido político tan marcado en la zona, como lo era el comunismo, no supieron bien en qué creer. Hoy en día el destino del pueblo de Lota, está siendo guiado por el gobierno, pero para los ciudadanos, la ayuda que este proporciona no es suficiente.

Cabe preguntarse, ahora; ¿Qué harán los jóvenes? No es una respuesta fácil, ya que recién están empezando a orientarse las nuevas generaciones, hacia otros futuros. Ya no pueden ser mineros. Si es así no tienen la necesidad de vivir en Lota, por eso los jóvenes se están yendo de Lota en busca de mejores oportunidades. Dentro de Lota es difícil surgir, ya sea por la pobreza, ocasionada por la cesantía, que a la vez es ocasionada por la misma ignorancia por falta de educación. Es posible darse cuenta de eso, al escuchar su habla.

El habla de la gente de Lota, es una consecuencia directa de la falta de educación. Por esto es un medio socioeconómico bajo. La gente en general y especialmente las generaciones más antiguas, tienden hablar bajo la antinorma, ya que usan ultracorreciones, modismos "lotinos" y, como no podía faltar, groserías. Además es posible darse cuenta del estrato social bajo, tomando como ejemplo el habla de la gente que se dedica al turismo en Lota y debe estar en contacto constantemente con la gente. Habla formalmente, pero ciertas ultracorreciones lo delatan.

Resulta curioso, el contraste que se produce con el habla descrita y el habla de los cuentos de Baldomero Lillo. Este escritor, ya mencionado anteriormente, originario de Lota, es conocido por sus dos libros de cuentos Sub-terra y Sub-sole, en el cual describe el ambiente de trabajo y familiar de antaño en Lota. Gracias a sus cuentos, una incontable cantidad de personas ha conocido la realidad de la época. En Lota, el nombre de Baldomero Lillo, es muy reconocido y respetado, ya que en sus narraciones, él destacó al minero como humano, contando las características bajo las cuales él trabajaba tal y cual como eran. También destacó el sufrimiento de las familias. En el fondo Baldomero Lillo es muy querido por Lota, ya que el pueblo se siente absolutamente identificado con sus cuentos a pesar de ciertas variaciones de la realidad, como lo es, por ejemplo el habla.

Concluyendo, Lota, es una ciudad con una estructura atípica. Es una ciudad con historia. Fue la primera ciudad de Chile en presentar luz eléctrica, adelanto traído por la familia Cousiño, quién protagonizó también la explotación de las minas de carbón de la ciudad. Es una ciudad absolutamente minera y se conservan diversos "monumentos" de la época, como lo son la Parroquia, el Teatro, el Club Social y el Parque Isidora. Sin embargo detrás de esta descripción tan positiva, se oculta el arduo trabajo de miles de mineros que trabajaron sin quejarse, por generaciones en condiciones inhumanas. Ahora que las minas cerraron, los problemas sociales son graves. Cesantía pobreza e ignorancia, gobiernan en una ciudad llena de historia y nostalgia que algún día fue gloriosa.

Lota
Fotos:

Lota
Parque Isidora

Entrada al "Chiflón del Diablo"

Lota
Guía al interior de la mina