Los Sacramentos

Teología. Bautismo. Conformación. Eucaristía. Penitencia. Unción de enfermos. Rito. Significado. Análisis

  • Enviado por: Rul-lo
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 13 páginas
publicidad
publicidad

-CARACTERÍSTICAS-

  • SIGNIFICADO:

  • El Bautismo constituye el nacimiento a la vida nueva en Cristo. Según la voluntad del Señor, es necesario para la salvación, como lo es la Iglesia misma, a la que introduce el Bautismo.

    En el Bautismo (como veremos más adelante) el elemento más característico es el agua. Por ello, podemos encontrar relación entre el agua y algunos acontecimientos y elementos de la historia cristiana:

    -La bendición del agua bautismal en la liturgia de la Noche Pascual.

    -El arca de Noé, donde la Iglesia aprecia una prefiguración de la salvación del mundo. (La salvación a través del agua)

    -El paso del mar Rojo, gracias al cuál, el pueblo de Israel fue liberado.

  • RITO:

  • El sentido y la gracia del sacramento del Bautismo aparecen claramente en los ritos de su celebración:

    -LA SEÑAL DE LA CRUZ: al comienzo de la celebración, señala la impronta de Cristo sobre el que le va a pertenecer y significa la gracia de la redención que Cristo nos ha adquirido por su cruz.

    -EL ANUNCIO DE LA PALABRA DE DIOS: ilumina con la verdad revelada a los candidatos y a la asamblea y suscita la respuesta de la fe, inseparable del Bautismo. En efecto, el Bautismo es de un modo particular “el sacramento de la fe” por ser la entrada sacramental en la vida de fe.

    -EXORCISMOS: debido a que el Bautismo significa la liberación de los pecados y de su instigador, el diablo. El candidato es ungido con el óleo de los catecúmenos o bien el celebrante le impone las manos y el candidato renuncia explícitamente a Satanás.

    -EL AGUA BAUTISMAL: se consagra por medio de una oración de epiclesis (en el instante o en la noche pascual). La Iglesia pide a Dios que, por medio de su Hijo, el poder del Espíritu Santo descienda sobre esta agua, a fin de que los que sean bautizados con ella “nazcan des agua y del Espíritu”.

    -RITO ESENCIAL: es el Bautismo propiamente dicho. Se realiza con una triple inmersión en el agua bautismal (o derramar tres veces agua sobre la cabeza)

    Además, en la Iglesia latina el ministro recita las siguientes palabras: “N., Yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”.

    -UNCIÓN CON EL SANTO CRISMA: óleo perfumado y consagrado por el obispo, significa el don del Espíritu Santo al nuevo bautizado.

    -LA VESTIDURA BLANCA: simboliza que el bautizado se ha “revestido de Cristo”

    -EL CIRIO: se enciende en el cirio pascual y simboliza que Cristo ha iluminado al neófito. En Cristo, los bautizados son “la luz del mundo”.

    -LA BENDICIÓN SOLEMNE: cierra la celebración del Bautismo.

  • MINISTRO Y QUIÉN PUEDE RECIBIRLO:

  • Son ministros ordinarios del Bautismo el obispo y el presbítero, y en la Iglesia latina, también el diácono. En caso de necesidad, cualquier persona, incluso no bautizada, si tiene la intención requerida, puede hacerlo. Esta “intención requerida” consiste en querer hacer lo que hace la Iglesia al bautizar, y emplear la fórmula bautismal trinitaria.

    “ Es capaz de recibir el bautismo todo ser humano, no bautizado, y sólo él”.

    BAUTISMO DE ADULTOS: común en los primeros tiempos del bautismo. Toma importancia el concepto de catecumenado, o formación de los catecúmenos. Consiste en una formación a lo largo de la vida cristiana. Se debe iniciar a los catecúmenos en le ministerio de la salvación, en la práctica de las costumbres evangélicas y en los ritos sagrados que se celebrarán en tiempos sucesivos, e introducidos en la vida de fe, liturgia y la caridad del Pueblo de Dios.

    BAUTISMO DE NIÑOS: al nacer manchados por el pecado original, han de ser liberados y trasladados a la libertad de Dios. De esta forma, logran la gracia de ser hijos de Dios.

  • QUÉ APORTA el creyente a la comunidad/ la comunidad al creyente:

  • El bautismo nos hace miembros del cuerpo de Cristo, nos incorpora a la Iglesia. Por el sacerdocio participamos del sacerdocio de Cristo, o lo que es lo mismo, en el sacerdocio común de los fieles.

    Una vez convertidos en miembros de la Iglesia, estamos llamados a someternos los demás, a servirles y a considerarlos con respeto y afecto. A su vez, el bautizado tiene derecho a: recibir los sacramentos, ser alimentado con la palabra de Dios y ser sostenido por los otros auxilios espirituales de la Iglesia; pero también es su deber confesar delante de los hombres la fe que recibe de Cristo por medio de la Iglesia y participar en la actividad apostólica y misionera.

    El Bautismo constituye un vínculo sacramental de unidad, vigente entre los que han sido regenerados por Él.

    -CARACTERÍSTICAS-

    A) SIGNIFICADO:

    Es el sacramento que perfecciona la gracia bautismal; es el sacramento que da el Espíritu Santo para enraizarnos más profundamente en la filiación divina, incorporarnos más firmemente a Cristo, hacer más sólido nuestro vínculo con la Iglesia, asociarnos todavía más a su misión y ayudarnos a dar testimonio de la fe cristiana por la palabra acompañada de obras.

    B) RITO:

    En el rito de la confirmación, destaca de forma importante, el signo de la unción: la UNCIÓN posee numerosas significación: el aceite es signo de abundancia y de alegría; purifica y da agilidad; es signo de curación, así como también de belleza, santidad y fuerza.

    Por medio de esta unción el confirmado recibe el sello del Espíritu Santo. Éste, marca la pertenencia total a Cristo, la puesta a su servicio para siempre, pero también la promesa de la protección divina de la gran prueba escatológica.

    CELEBRACIÓN:

    -RITO ESENCIAL: incluye: unción del santo crisma en la frente, hecha imponiendo la mano, y diciendo: “Accipe signaculum doni Spiritys Sancti” (recibe por esta señal el don del Espíritu Santo):

    -RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS DEL BAUTISMO Y PROFESIÓN DE FE: significa el comienzo de la celebración. Da a entender que la Confirmación supone una continuación del Bautismo.

    -IMPOSICIÓN DE LAS MANOS: gesto que significa el don del Espíritu Santo.

    -BESO DE LA PAZ: con él concluye el sacramento y manifiesta la comunión eclesial con el obispo y con todos los fieles.

    C) MINISTRO Y QUIÉN PUEDE RECIBIRLO:

    Todo bautizado, aún no confirmado, puede y debe ser confirmado. La tradición latina pone como punto de referencia para recibir la confirmación, “la edad de uso de razón”. Sin embargo, en peligro de muerte, se debe confirmar a los niños incluso si no han llegado a la “edad de uso de razón”.

    Para recibir la Confirmación es preciso hallarse en estado de gracia, esto es, ser purificado en atención al don del Espíritu Santo gracias al sacramento de la penitencia.

    Para la confirmación, al igual que para el bautismo, conviene que los candidatos busquen la ayuda espiritual de una padrino o madrina.

    Por su parte, el ministro originario de la confirmación es el obispo. Sin embargo, el obispo puede, por razones graves conceder a presbíteros la facultad de entregar el sacramento. Sin un cristiano está en peligro de muerte, cualquier presbítero puede y debe darle la confirmación.

    D) QUÉ APORTA: el creyente a la comunidad/ la comunidad al creyente:

    El efecto de la confirmación es la efusión plena del Espíritu Santo. Por ello, la confirmación crecimiento y gracia bautismal:

    -nos introduce más profundamente en la afiliación divina que nos hace decir “Abba, Padre”.

    -nos une más firmemente a Cristo.

    -aumenta en nosotros los dones del Espíritu Santo.

    -hace más perfecto nuestro vínculo con la Iglesia.

    -nos concede una fuerza especial del Espíritu Santo para difundir y defender la fe por medio de las palabras y las obras como verdaderos testigos de Cristo, para confesar valientemente el nombre de Cristo y para no sentir jamás vergüenza de la cruz.

    -CARACTERÍSTICAS-

  • SIGNIFICADO:

  • La eucaristía es el corazón y la cumbre de la vida de la Iglesia, pues en ella Cristo asocia su Iglesia y todos sus miembros a su sacrificio de alabanza y acción de gracias ofreciendo una vez por todas en la cruz a su Padre; por medio de este sacrificio derrama las gracias de la salvación sobre su cuerpo, que es Iglesia.

    La eucaristía es el memorial de Pascua de Cristo, es decir, de la obra de la salvación realizada en la vida, la muerte y la resurrección de Cristo, obra que se hace presente por la acción litúrgica.

    La eucaristía significa y realiza la comunión de vida con Dios y la unidad del Pueblo de Dios por las que la Iglesia es ella misma. En ella se puede encontrar a la vez la cumbre de la acción por la que, en Cristo, Dios santifica el mundo, y por él al Padre.

    En resumen, la eucaristía es el compendio y la suma de nuestra fe: “nuestra manera de pensar armoniza con la Eucaristía, y a su vez, ésta confirma nuestra manera de pensar.

    B) RITO:

    Los signos esenciales del sacramento son pan de trigo y vino de vid, sobre los cuales es invocada la bendición del Espíritu Santo y el presbítero las palabras de la consagración dichas por Jesús en la última Cena: “Esto es mi cuerpo, entregado por vosotros... Este es el cáliz de mi sangre..."

    Por la consagración se realiza la transubstantación del pan y del vino en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Bajo las especias consagradas del Pan y del Vino, Cristo mismo, vivo y glorioso, está presente de manera verdadera, real y substancial, con su Cuerpo, su Sangre, su alma y su divinidad.

    En cuanto sacrificio, la Eucaristía es ofrecida también en reparación de los pecados de los vivos y de los difuntos, y para obtener de Dios beneficios espirituales o temporales.

    La liturgia eucarística se desarrolla conforme a una estructura fundamental que se ha conservado a través de los siglos hasta nosotros. Comprende dos grandes momentos que conforman una unidad básica:

    -LA LITURGIA DE LAS PALABRAS: con las lecturas, la homilía y la oración universal. Comprende el Antiguo Testamento y las cartas y Evangelios de los apóstoles, después la homilía que exhorta a acoger esta palabra como Palabra de Dios y ponerla en práctica.

    -LA LITÚRGIA EUCARÍSTICA: con la presentación del pan y el vino, la acción de gracias consecratoria y la comunión. Comprende el ofertorio: se llevan al altar el pan y el vino que serán ofrecidos por el sacerdote en nombre de Dios en el sacrificio eucarístico en el que se convertirán en su Cuerpo y en su Sangre. Desde el principio, junto con el pan y el vino, los cristianos presentan sus dones para compartirlos con los necesitados (colecta).

    Otros componentes y oraciones son: la Anáfora: oración de acción de gracias y de consagración; la Epíclesis: la Iglesia pide al Padre que envíe su Espíritu Santo sobre el pan y el vino; el Relato de la Institución: la fuerza de la spalabras y acciones de Cristo y el poder del Espíritu Santo se hacen presentes bajo el pan y el vino; el Anamesis: la Iglesia hace memoria de la pasión, de la resurrección y del retorno glorioso de Cristo Jesús. Presenta al Padre la ofrenda de su hijo; las Intersecciones: la Iglesia expresa que la Eucaristía se celebra en comunión con toda la Iglesia del cielo y de la tierra, de los vivo s y los muertos... ; La Comunión: precedida por la oración del Señor y de la fracción del pan, los fieles reciben “el pan del cielo” y “el cáliz de alianza”.

    C) MINISTRO Y QUIÉN PUEDE RECIBIRLO:

    Sólo los presbíteros válidamente ordenados pueden presidir la Eucaristía y consagrar el pan y el vino.

    El que quiere recibir a Cristo en la comunión eucarística debe hallarse en estado de gracia. Si uno tiene conciencia de haber pecado mortalmente no debe acercarse a la Eucaristía sin haber recibido previamente la absolución en el sacramento de la Penitencia.

    La Iglesia recomienda vivamente a los fieles que reciban la sagrada comunión cada vez que participan en la celebración de Eucaristía; y les impone la obligación de hacerlo al menos una vez al año.

    D) QUÉ APORTA: el creyente a la comunidad/ la comunidad al creyente:

    La sagrada comunión del Cuerpo y la Sangre de Cristo acrecienta la unión del comulgante con el Señor, le perdona los pecados veniales y lo preserva de pecados graves. Puesto que los lazos de caridad entre el comulgante y Cristo son reforzados, la recepción de este sacramento fortalece la unidad de la Iglesia.

    Cristo, que pasó del este mundo al Padre, nos da en la Eucaristía la prenda de la gloria que tendremos junto a Él: la participación en el Santo Sacrificio nos identifica con su corazón, sostiene nuestras fuerzas a lo largo de nuestra peregrinación por la vida, nos hace desear la vida eterna y nos une ya desde ahora a la Iglesia del cielo, a la Santísima virgen María y a todos los santos.

    -CARACTERÍSTICAS-

  • SIGNIFICADO:

  • El perdón de los pecados cometidos después del Bautismo es concedo por el sacramento de la Penitencia.

    Quien peca lesiona el honor de Dios y su amor, su propia dignidad de hombre llamado a ser hijo de Dios y el bien espiritual de la Iglesia, de la que cada cristiano debe ser una piedra viva.

    Volver a la comunión con Dios después de haberla perdido por el pecado, es un movimiento que nace de la misericordia de Dios y de su deseo de salvarnos.

    B) RITO:

    Ordinariamente los elementos de la celebración son: saludo y bendición del sacerdote, lectura de la Palabra de Dios para iluminar la conciencia y suscitar la contrición, y exhortación del arrepentimiento; la confesión que reconoce los pecados y los manifiesta al sacerdote la imposición y la aceptación de la penitencia; la absolución del sacerdote; alabanza de acción de gracias y despedida con la bendición del sacerdote.

    El sacramento de la Penitencia se puede celebrar también en un marco de celebración comunitaria, en la que los penitentes se preparan a la confesión y juntos dan gracias por el perdón recibido.

    C) MINISTRO Y QUIÉN PUEDE RECIBIRLO:

    El sacramento de la Penitencia puede ser suministrado por los obispos y los presbíteros que han recibido de la autoridad de la Iglesia la facultad de absolver. Lo hacen en virtud del sacramento del Orden y “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.

    El que quiere obtener la reconciliación con Dios y con la <Iglesia debe confesar al sacerdote todos los pecados graves que no ha confesado aún y de los que se acuerda tras examinar cuidadosamente su conciencia.

    D) QUÉ APORTA: el creyente a la comunidad/ la comunidad al creyente:

    El fin y efecto del sacramento son la reconciliación con Dios. Los que reciben la Penitencia obtienen la paz y la tranquilidad de la conciencia, así como un profundo consuelo espiritual.

    El sacramento reconcilia al penitente con la Iglesia. El pecador es fortalecido por el intercambio de los bienes espirituales entre todos los miembros vivos del Cuerpo de Cristo. El pecador anticipa, en cierto modo, el juicio al que será sometido al final de esta vida terrena.

    Los efectos espirituales del sacramento de la Penitencia son:

    -la reconciliación con Dios por la que el penitente recupera la gracia.

    -la reconciliación con la Iglesia.

    -la remisión de la pena eterna contraída por los pecados mortales.

    -la rem8isión, al menos en parte, de los pecados temporales, consecuencia del pecado.

    -la paz y la serenidad de la conciencia, y el consuelo espiritual.

    -el acrecentamiento de las fuerzas espirituales para combate cristiano.

    -CARACTERÍSTICAS-

    A) SIGNIFICADO:

    Tiene por fin conferir una gracia especial al cristiano que experimenta as dificultades inherentes al estafo de enfermedad grave o de vejez.

    Con la Unción de los enfermos y con la oración de los presbíteros, TODA LA Iglesia entera encomienda a los enfermos al Señor sufriente y glorificado para que los alivie y los salve.

    B) RITO:

    Suele tener lugar en hospitales o en la iglesia. Es conveniente que se celebre dentro de la Eucaristía, y si es posible, precedida de la Penitencia y seguida de la Eucaristía.

    La liturgia de la palabra, precedida de un acto de penitencia, abren la celebración. Las palabras de Cristo y los testimonios de los apóstoles suscitan la fe de los enfermos y de la Comunidad para pedir al Señor la fuerza de su espíritu.

    La celebración del sacramento comprende básicamente estos elementos: los presbíteros de la Iglesia imponen las manos a los enfermos; oran por los enfermos en la fe de la Iglesia; es la epiclesis propia de este sacramento; luego ungen al enfermo con óleo bendecido, si es posible, por el obispo.

    C) MINISTRO Y QUIÉN PUEDE RECIBIRLO:

    La unción se otorga a aquellos que se encuentran en peligro de muerte por enfermedad o vejez. Puede ser aplicado tras una recaída después de una enfermedad o incluso antes de una operación peligrosa.

    Los ministros en este caso son los sacerdotes. Los fieles deben animar a los enfermos a que reciban este sacramento.

    D) QUÉ APORTA: el creyente a la comunidad/ la comunidad al creyente:

    Es un don particular del Espíritu Santo que renueva la confianza y la fe en Dios y fortalece contra las tentaciones del maligno. Se intenta que el enfermo cure su alma y su cuerpo.

    El enfermo recibe la fuerza y el don de reunirse más íntimamente a la pasión de Cristo.

    También los enfermos que reciben este sacramento adquieren una gracia eclesial, a través de la Iglesia y de la comunión de los santos. Por su parte, el enfermo contribuye a la santificación de la Iglesia y al bien de todos los hombres por los que la iglesia sufre y se ofrece, por Cristo, a Dios Padre.

    La unción de enfermos acaba por conformarnos con la muerte y resurrección de Cristo. Ésta, que supone la última unción (Bautismo, Confirmación) ofrece al término de nuestra vida terrena un escudo para defenderse en los últimos combates y entrar en la Casa del Padre.

    -RELACIÓN ENTRE LOS SACRAMENTOS-

    -Para empezar, creo que todos los sacramentos están muy relacionados, por el mero hecho de que su función, como no podía ser de otra manera, es prácticamente la misma: librarnos del pecado y acercarnos lo más posible a Dios. Sin embargo, a pesar de esta homogeneidad en cuanto a una posible función, los “medios” en los que se basan unos y otros para conseguir esa función u objetivo, sí que son diferentes. De ahí que se puedan diferenciar tres grandes bloques: los mandamientos conocidos como “de iniciación cristiana”, los “de curación” y los de “al servicio de la comunidad”.

    También se puede observar que tiene otra posible relación e interpretación: los sacramentos corresponden a todas las etapas y momentos importantes de la vida de un cristiano: dan nacimiento y crecimiento, curación y misión a la vida de fe de los cristianos. De ahí que se hable de una relación entre las etapas de la vida natural y las etapas de la vida esiritual.

    Sin embargo a pesar de estar todos muy relacionados, hay uno que está por encima de todos y que une a los demás: la Eucaristía. En torno a ella se articula todo lo demás o todos los demás la tienen como fin: en todos ellos, o está presente (unción de enfermos, matrimonio, confirmación...) o tiene como fin permitirnos participar de ella (bautismo, la llamada primera comunión, o la penitencia) El que la Eucaristía sea el principio y el final de los sacramentos, el más importante, creo que tiene una clara explicación, ya que si para un cristiano Cristo es lo máximo, la perfección en sí misma, es lógico que la posibilidad, o mejor dicho, el hecho de poder “formar” parte de Él, de que Cristo enytre en su cuerpo, se convierta en algo deseado, así como también un elemento indispensable para gozar de una vida cercana a Cristo llegando a constituir una de las cotas más altas a las que puede optar un buen cristiano.