Los Pazos de Ulloa; Emilia Pardo Bazán

Literatura española del Siglo XIX. Novela del Realismo español. Narrativa realista. Galicia decimonónica y rural. Crítica e interpretación

  • Enviado por: Koke
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 16 páginas
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Índice

Índice 1

Autora 2

Tema. Asunto 5

Punto de vista. Narrador 6

Personajes 7

Tiempo 9

Espacio 10

Estructura 11

Registro lingüístico 13

Otros elementos de la obra 14

Valoración 16

Autora

Emilia Pardo Bazán nació el 16 de septiembre de 1851 en La Coruña, ciudad que siempre aparece en sus novelas bajo el nombre de "Marineda". Hija única de don José Pardo Bazán y Mosquera y de doña Amalia de la Rúa Figueroa y Somoza, recibe una educación esmerada.

     Lectora desde los 8 años, a los nueve compuso sus primeros versos, y a los quince su primer cuento, Un matrimonio del siglo XIX, que envió al Almanaque de La Soberanía Nacional, y que sería el primero de los numerosísimos (cerca de 600) que publicaría a lo largo de su vida.

     Su formación se completó en Madrid, donde solía pasar los inviernos la familia, debido a las actividades políticas de su padre, militante en el partido liberal progresista.

     El año 1868 supone un hito en la vida de Emilia: "Tres acontecimientos importantes en mi vida se siguieron muy de cerca: me vestí de largo, me casé y estalló la Revolución de septiembre de 1868". Emilia tenía 16 años, y su marido, José Quiroga, estudiante de Derecho, veinte. La boda se celebró el 10 de julio en la capilla de la granja de Meirás, propiedad de los padres de la novia.

     En 1873 la familia Pardo Bazán abandona temporalmente España. El viaje se prolonga por varios países de Europa, lo que despierta en Emilia la inquietud por los idiomas, con el deseo de leer a los grandes autores de cada país en su lengua original. Su inquietud intelectual va en aumento y, al regresar a España, entra en contacto con el krausismo a través de Francisco Giner de los Ríos, con quien le uniría una gran amistad. El influjo de los krausistas la empuja a la lectura de los místicos y de Kant, y éstos, a su vez, la conducen hasta Descartes, Santo Tomás, Aristóteles y Platón.

     En 1876, año del nacimiento de su primer hijo, Jaime, se da a conocer como escritora al ganar el concurso convocado en Orense para celebrar el centenario de Feijoo. Todavía no ha abandonado totalmente la poesía. Gracias a Giner de los Ríos se edita en 1881 el libro de poemas de doña Emilia, titulado Jaime.

Emilia consideraba la novela un género menor, de mero pasatiempo y prefería completar, siguiendo un orden, su formación intelectual, en la que encontraba muchas lagunas.

     Sin embargo, el conocimiento de las obras de sus contemporáneos la anima a escribir su primera novela, Pascual López. Autobiografía de un estudiante de medicina, poco antes de aceptar la dirección de la Revista de Galicia, en 1880.

   

  En 1881 publica Un viaje de novios, novela para la que utilizó las experiencias de un viaje a Francia, y ese verano, en Meirás, acaba San Francisco de Asís, ya embarazada de su segunda hija, Carmen. El prólogo de Un viaje de novios es importantísimo para comprender lo que significa el naturalismo en la obra de Emilia Pardo Bazán, así como la serie de artículos que publica entre 1882 y 1883 bajo el título de La cuestión palpitante, la del naturalismo, corriente literaria que dio a conocer en España.

     En esta línea naturalista se inscribe la tercera novela de doña Emilia, La Tribuna (1883), así como las posteriores de Los Pazos de Ulloa (1886), La madre naturaleza (1887) y La piedra angular (1891), aunque entre La Tribuna y Los Pazos de Ulloa escribe Emilia Pardo Bazán una novela en la que se aparta de la técnica naturalista. Se trata de El cisne de Vilamorta, en la que conjuga la observación realista con ciertos elementos románticos. Además, entre La madre naturaleza (1887) y La piedra angular (1891) publica cuatro novelas que tampoco pueden considerarse naturalistas: Insolación y Morriña, ambas de 1889 y ambientadas en Madrid, han sido consideradas por la crítica dentro de las coordenadas del realismo, y Una cristiana y La prueba, las dos de 1890, como participantes de cierto idealismo, tendencia que se observa también -con el paréntesis de La piedra angular-, en el ciclo de Adán y Eva, formado por Memorias de un solterón (1891) y Doña Milagros (1894).

     En 1891 emprende una nueva aventura periodística con Nuevo Teatro Crítico, revista fundada y escrita completamente por ella, que tanto en su título como en su planteamiento misceláneo, cultural en sentido amplio, y divulgativo quiere rendir homenaje a su admirado Feijoo, y ese mismo año funda y dirige en 1892 la Biblioteca de la Mujer.

     Desde tiempo atrás doña Emilia venía colaborando en numerosas revistas y periódicos, con crónicas de viajes, artículos, ensayos y numerosísimos cuentos que agruparía en varias colecciones: Cuentos de Marineda, Cuentos de amor, Cuentos sacro profanos, En tranvía (Cuentos dramáticos), Cuentos de Navidad y Reyes, Cuentos de la patria, Cuentos antiguos... Y también en la prensa, en La Lectura, empieza a salir en 1903 su novela La Quimera, que dos años después vería la luz como libro. Confirmando su criterio de que la novela debe reflejar el momento en que es escrita, pueden apreciarse en La Quimera ciertos rasgos modernistas y simbolistas.

     En 1908 publica La sirena negra cuyo tema central es el de la muerte, que ha escrito en el Ateneo de Madrid, donde ha sido nombrada Presidenta de la Sección de Literatura en 1906.

     Viajera infatigable, continúa además consignando sus impresiones en artículos de prensa y en libros. En 1900 van apareciendo en El Imparcial sus artículos sobre la Exposición universal de París, que cuajarán en el libro Cuarenta días en la Exposición; en 1902 se edita Por la Europa católica, fruto de un viaje por los Países Bajos.

     Todavía no había intentado llevar a la escena sus obras de teatro, y en 1906 estrena en Madrid, sin éxito, Verdad y Cuesta abajo.

Emilia es una figura reconocida en la vida literaria, cultural y social. En 1908 comienza a utilizar el título de Condesa de Pardo Bazán, que le otorga Alfonso XIII en reconocimiento a su importancia en el mundo literario; desde 1910 fue consejera de Instrucción Pública; socia de la Sociedad Matritense de Amigos del País desde 1912 y dos años después se le impondría la Banda de la Orden de María Luisa, y recibiría del Papa Benedicto XV la Cruz Pro Ecclesia et Pontifice. En 1916 el ministro de Instrucción Pública la nombra catedrática de Literatura Contemporánea de Lenguas Neolatinas en la Universidad Central.

     El 12 de mayo de 1921, una complicación con la diabetes que padecía le provoca la muerte. Al día siguiente, toda la prensa hablaba de la escritora fallecida el día anterior, que fue enterrada en la cripta de la iglesia de la Concepción de Madrid.

Punto de vista. Narrador

El punto de vista general es el de un narrador omnisciente que ve a sus personajes por dentro y por fuera, que nos dice lo que sienten, cuál ha sido su pasado y que comenta irónicamente sus circunstancias.

Aunque la omnisciencia narrativa predomina en esta obra (debido a su carácter realista), dentro de esta novela también podemos ver como el narrador cambia en algunas ocasiones ya que en diversos capítulos el narrador es alguno de los personajes que protagoniza la escena o el suceso que ocurre, como por ejemplo Perucho, el capellán o Nucha.

Tema. Asunto

Esta novela es una novela de carácter realista con pinceladas naturalistas, por lo que los temas principales son siempre un reflejo de la sociedad de la época.

La sociedad estaba dividida en diferentes estamentos sociales, hecho que provocaba una segregación de las clases más bajas, que en muchas ocasiones tenían como oficio la servidumbre a las personas de clase alta o con titulo nobiliario (como ocurre en esta novela). Por eso, un tema que esta novela trata es las diferencias entre estas clases y el “escándalo” social que podía provocar un suceso como el que ocurre en los Pazos (el marqués deja embarazada a la criada), algo que intentan ocultar por todos los medios, ya que ella pertenece a un estamento inferior.

Asimismo, esta novela también trata el tema de la influencia del medio en los personajes y el choque de los diversos personajes de la ciudad con otros representativos de la aldea gallega, todos ellos muy influidos por el entorno.

Personajes

Julián Álvarez: Muchacho joven, que es mandado por el señor de la Lage, para ayudar a su sobrino, el marqués de Ulloa, a resolver los problemas que surjan en los Pazos de Ulloa. En cuanto a los rasgos físicos, Julián es joven, sin barba, con cara de niño y ejerce como cura. Su atuendo es el típico de los curas, de paño negro y liso, viste con guantes, sombrero y levita negros

El marqués de Ulloa: Su nombre real es Don Pedro Moscoso de Cabreira y Pardo de la Lage. Es sobrino del señor de la Lage, se quedo huérfano de padre (Alberto Moscoso), siendo niño. Tiene entre 28 y 30 años, es alto, de complexión robusta, de cuello y cara quemado por el sol, pero de pecho blanco por no estar en contacto con el sol, de pelo rizado.

Primitivo: Es el criado del marqués, pero actúa como su secretario. De edad madura y condición, sin complementos de vestuario, pelo cortado al rape, rostro afeitado, ojos negros y marcadas facciones.

Sabel: Criada del marqués de Ulloa, madre de Perucho e hija de Primitivo. En cuanto al físico, tienen el pelo rizado y castaño en dos trenzas, ojos azules.

Perucho: niño de tres o 4 años, es hijo del marqués de Ulloa y Sabel, una de las criadas, en una noche de debilidad. Su atuendo es pobre: chaquetón acastañado y calzones de blanca estopa.

Fray Venancio: es el actual párroco de Ulloa y el administrador del dinero en la casa de Ulloa cuando el padre del marqués vivía. El estaba junto al marqués y Primitivo cuando conocieron a Julián al ir hacia los Pazos. Tiene el pelo gris y cerdoso.

Manuel Pardo: Tío del marqués de Ulloa. De complexión enorme, exuberancia y plétora, bastante robusto, su vida es bastante sedentaria por vivir en la ciudad.

Rita Pardo: Es la mayor de las cuatro hermanas. Bella de rostro, buena proporción de torso y miembros, amplitud y redondez de las caderas tiene entre 27 y 28 años. De las cuatro, es la que mas gusta al marqués, pero no se acaba casando con ella.

Manuela Pardo: es la segunda de las cuatro hermanas. Es de lozanas carnes y bastante gracia, no muy desarrollada como mujer. De carácter masculino mezclado con poca feminidad. Tiene 23 años.

Marcelina Pardo: Sus hermanas la llaman Marcelinucha o Nucha. Es la tercera de las hermanas. Es parecida a carmen, la más pequeña pero menos bella, ojos grandes y negros, no muy alta, de boca pequeña, es decir, pocos encantos físicos. Tienen un carácter bastante religioso. Tiene 21 años. A pesar de su carácter y físico, es la que se casa con el marqués de Ulloa.

Carmen Pardo: Es la menor de las hermanas. Melancólica, preocupada, aunque muy bella. Blanca con cabellos negros, alta y esbelta. Tiene 20 años.

Gabriel Prado: Es el menor de los hermanos de la Lage, tiene 17 años. Vive en Segovia, ya que es alumno de la Academia de artillería.

También aparecen más personajes, pero menos importantes que estos por su poca aparición o participación:

El tuerto; Ama; Cristobo; Don Eugenio; Ama del cura de Cebre; Trampeta; Señorito Limioso; Don Víctor de la Formoseda; Enamorado de Carmen; Nemesio Angulo; Gaitero de Naya, el gallo; Pepa; Filomena, la Doncella.

Tiempo

El tempo interno narrativo de esta novela es muy desigual: algunos capítulos corresponden a unas horas, otros, sin embargo, corresponden a días y semanas o a todo un invierno. Dentro de la novela también podemos encontrar un flash back que narra la historia de la familia del marqués. Y por último, en el final de la novela, también hallamos un avance de 10 años en los sucesos, ya que don Julián se marcha de los Pazos y vuelve a los 10 años, recibiendo la noticia de la muerte de Nucha y viendo como los hijos de don Pedro con Sabel y Nucha han crecido y se han hecho mayores.

El tiempo externo de esta novela lo podemos situar a finales del siglo XIX y principios del XX, época en la que se escribe esta novela, ya que plasma la sociedad que existía en aquellos años.

Espacios

La novela nos sitúa en diversos espacios, donde transcurren los diferentes sucesos que van ocurriendo en el transcurso de la historia que se nos explica. Los espacios más significativos son:

  • Camino real de Santiago a Orense: Es el camino que lleva Julián cuando se dirige a los Pazos de Ulloa.

  • Pinar: Camino de los Pazos, cruza un camino bastante frondoso, ya que se pasa por un pinar.

  • Cebre: Es el pueblo de donde viene Julián recomendado del señor de la Lage.

  • Pazos de Ulloa: Es la casa del marqués de Ulloa, adonde se dirige Julián para encontrarse con él. El valle que le rodea tiene una suave pendiente, extendiéndose ante los Pazos, donde se encuentran cultivos de maíz, viñas y castañares. Durante el relato van apareciendo diferentes lugares de la casa, donde se ve lo antiguo y descuidado que está todo.

  • Bodega: Se encuentra en el sótano del piso, es de bóveda de piedra.

  • Huerta

  • Salón: Con destartalado moblaje, sin cristales en las vidrieras, pintura descolorida, húmedo todo.

  • Cocina: En ella, se ve una mesa de roble desgastado por el uso, y un mantel manchado de vino y grasa.

  • Archivo de la casa: Es una habitación en la que se encuentran todos los papeles de la economía de la casa, y en la que todo esta desordenado.

  • Castrodorna: Es el pueblo donde el marqués va a buscar al médico.

  • Soto de Rendas: Es un arbolado que se encuentra entre los Pazos y Cebre.

  • Casino de Cebre: Es el lugar donde el marqués pasa grandes ratos por no encontrar otra cosa que hacer durante su estancia en la casa de su tío. Tiene el moblaje maltratado.

  • Villamorta: Pueblo en el que se celebra una feria y las señoritas de Molende se encuentran allí cuando el marques y su esposa van de visita.

Estructura

Si nos fijamos en los cuatro factores enumerados en el título, la novela de Los Pazos de Ulloa puede dividirse en cinco partes de distinta longitud:

1ª parte: capítulos I-VII.

El centro de atención del narrador es don Julián, que es el personaje enfocado directamente. La novela se desarrolla siguiendo sus peripecias, pensamientos, encuentros…

En esta parte también se nos presentan a los personajes principales de la obra (el marqués (don Pedro),Sabel, Primitivo…)

Esta parte termina con una escena de clímax: el intento de asesinato de Julián por parte de Primitivo.

Segunda parte: capítulos VIII- XIII.

El centro de atención se traslada a don Pedro, que toma la decisión de marchar a Santiago, lugar donde aparecen cuatro nuevos personajes femeninos de los que se destacan dos: Rita y Nucha. El único capítulo que se centra en Julián es el XII (viaje de regreso a los Pazos). Esta parte también acaba con una escena de clímax: el anuncio del embarazo de Nucha.

Tercera parte: capítulos XIV-XVIII

El centro de atención es Nucha. El capítulo XV está narrado desde el punto de vista de Nucha, que es desde el que se narran las visitas a los vecinos: es una visión divertida y, melancólica en el caso de los Limioso. Esta visión contribuye a crear la imagen del personaje: sensible y con buen humor. La prolongada espera del parto crea un clima de tensión que culmina cuando Julián oye “una niña”. El capítulo XVI acaba anticlimáticamente con don Pedro rabioso y decepcionado y Julián y Nucha abatidos. En estos capítulos ha aparecido un nuevo personaje: Máximo Juncal. El capítulo XVIII narra la convalecencia de Nucha y los episodios de la crianza de la niña; acaba con nuevo suspense cuando Julián descubre que don Pedro y Sabel han reanudado sus relaciones.

Cuarta parte: capítulos XIX-XXVIII

El foco de esta parte es la pareja Julián-Nucha y el tono sombrío se va acentuando a lo largo de los capítulos. Abundan las premoniciones que crean un clima propicio a la tragedia: la bruja y las cartas, la araña, el sueño de don Julián… Los capítulos XXI y XXII narran los preparativos de una cacería.. La tensión dramática sigue creciendo, pero de tanto en tanto, el ritmo se calma un poco cuando el narrador mezcla tension con elementos de más calma .La tensión vuelve en el XXIII cuando Nucha descubre que Perucho es hijo de Pedro. En el capítulo XXIV vuelve la calma con el relato de la campaña electoral, que termina con un nuevo clímax: Julián ve las huellas de violencia en las muñecas de Nucha y cuando las tiene cogidas, son sorprendidos por don Pedro, Primitivo y otros visitantes de la capilla.

El capítulo XXV mezcla la lucha de los caciques y las murmuraciones acerca de Julián y Nucha. El tema político y el psicológico se unen. El capítulo XXVI contiene las sospechas de don Julián ante la hostilidad de todos los que le rodean y concluye con la paliza que le dan a los seguidores de Trampeta. Acaba con presagios siniestros.

En el capítulo XXVIII tiene lugar un cambio en el punto de vista del narrador que ofrece una perspectiva nueva e insólita para los hechos que se relatan: El asesinato de Primitivo y el enfrentamiento en la capilla de don Julián y don Pedro está visto desde los ojos de Perucho. La perspectiva del niño refuerza el carácter inevitable de los hechos que desencadenan el drama: Perucho actúa para conseguir los dos cuartos que le habían prometido e inocentemente provoca la tragedia. Julián y Nucha también son inocentes, pero el mal los envuelve a todos.

Quinta parte: capítulos XXIX-XXX

El foco de atención de esta parte vuelve a ser Julián. El punto de vista es el de un narrador omnisciente y el tempo narrativo es muy rápido. El capítulo XXIX muestra las escenas de la capilla, la salida de Julián de los Pazos y los diez años siguientes de su vida. El capítulo XXX se inicia con un resumen de esos diez años en los Pazos y en la villa de Cebre.

La novela se cierra con dos escenas: la visita del cura al cementerio de Ulloa ya que Nucha ha muerto y la posterior aparición de Perucho y Manolita, la hija de Nucha y Pedro.

Registros lingüísticos

En esta novela podemos encontrar un registro estándar, ya que la autora no pretende utilizar un registro excesivamente culto porque la novela realista trata de plasmar la realidad tal y como es, por lo tanto utiliza el lenguaje que cada personaje hablaría en la vida real, dependiendo de la clase social de cada uno de ellos y del momento de su vida en el que se encuentren.

Una característica lingüística muy importante en esta novela es la abundancia de galicismos, es decir, palabras provenientes del gallego, ya que Emilia Pardo Bazán nació en La Coruña (Galicia) y por lo tanto hace referencia en sus novelas a su lengua natal, el gallego.

Otros elementos de la obra

·La sociedad

La sociedad que nos muestra esta novela es la sociedad de finales del siglo XIX, una sociedad marcada por las grandes diferencias entre los diversos estamentos sociales. Unas diferencias que marcaban la vida de las personas y que se ven reflejadas con gran claridad en esta novela, ya que se da mucha importancia a las apariencias y a la unión y convivencia de las personas con otras de su misma clase, estando “mal visto” que personas de diferentes clases sociales se casaran o mantuvieran cualquier tipo de relación que no fuera laboral, hecho que sucede en la novela cuando la criada (Sebel) se queda embarazada del marqués (don Pedro) y todas las personas que sabían de la existencia de ese embarazo y del posterior nacimiento del bebé, trataban de ocultarlo como fuera, ya que la criada era de una clase social baja.

·Ambientes:

Espacios rurales: los Pazos de Ulloa y alrededores: mundo incivilizado y feudal, representado por una naturaleza virgen, salvaje, impermeable a la humanización y por los personajes antagonistas de la historia, embrutecidos y de pensamiento tan oscuro como los paisajes de la última parte de la historia. Reflejan la realidad gallega que Emilia Pardo Bazán intentaba criticar y reparar.

Espacios urbanos: Santiago de Compostela: representa la civilización y una influencia positiva, tanto como elemento conceptual en la trama de la novela, como, literalmente, dentro de la historia, para el Marqués. Abogados, políticos, etc, viven o provienen de allí, aunque, siguiendo con el realismo de la novela, también son personas humanas, y sufren y fallan como todo hombre (se puede observar sobretodo en el transcurso de las elecciones).

·Costumbres:

La obra mantiene relación con la época en que vivió la autora, finales del siglo XIX, con las costumbres típicas de tierras gallegas.

·La naturaleza

La sordidez de la vida en los pazos, donde los criterios morales parecen estar ausentes, y los desmanes de la vida rural son descritos con crudeza. Es frecuente en la autora el recurso constante a las razones ambientales, fisiológicas y médicas para explicar conductas, aunque sin llegar a un completo determinismo.

En la misma línea naturalista hay que situar el enfrentamiento entre la ciudad y la aldea. La novela simboliza el triunfo de esta última, con un Perucho vestido elegantemente, según la costumbre tradicional que exige que la sucesión nobiliaria siga la línea masculina. La hija legítima, sin embargo, va pobremente vestida, como si no fuera hija del marqués. Sabel, la mujer de la aldea, permanecerá en la casa, mientras que la mujer de la ciudad, Nucha, será tachada de infiel y morirá a causa de su debilidad física pocos meses después. Ha sido la concubina, y no la mujer legítima, quien ha dado un hijo varón al señor semifeudal. Pero, por otro lado, el triunfo de la aldea y de la naturaleza supone también el triunfo de la barbarie y de la injusticia. La novela adquiere en este punto, aunque no de una manera explícita, un tono agudamente crítico. La farsa en que se convierten las elecciones y la amoralidad como criterio de conducta son ejemplos significativos.

Valoración

Esta novela es un claro ejemplo del tipo de novela realista con toques de naturalismo. Aunque la trama argumental es bastante interesante a causa de que no dejan de suceder hechos durante toda la novela, la autora se extiende demasiado al explicar y produce una sensación de pesadez que ofusca ligeramente la genialidad de esta novela. En conclusión, Los Pazos de Ulloa es una novela que nos muestra las características más importantes del realismo y es un claro reflejo de la sociedad rural y urbana del siglo XIX.

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