Los pasos perdidos; Alejo Carpentier

Literatura Hispanoamericana contemporánea siglo XX. Narrativa y novela. Trasfondo mitológico

  • Enviado por: Catalina
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 3 páginas
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“Los pasos perdidos”

Alejo Carpentier

Introducción

La frase “Los pasos perdidos” simboliza a mi parecer dos cosas: primero, el encuentro del personaje principal con sus orígenes; el hecho de volver a aquellos pasos donde se esta en el inicio de las todo; y segundo, que el viaje físico hecho por el protagonista “se borró” una vez que volvió a Europa y al querer reencontrarse con la vida selvática y no pudo, emprendió la búsqueda de los lugares por donde anduvo, o sea buscando sus pasos perdidos.

Desarrollo

En el texto que analizo esta vez, puedo identificar claramente que existe descrito un viaje que realiza el personaje, pero más que un viaje físico (desde Europa a América latina) es un viaje espiritual, o sea estamos ante la presencia del viaje interior. En este, el protagonista de la obra va en busca de los orígenes de la música, de los primeros y más primitivos instrumentos musicales, dejando tras de sí su inútil y agotada vida -ya sin vida- que tiene en un mundo al cual él no se siente acogido. Al llegar a este continente tan ajeno a la “realidad”, el personaje primeramente se encuentra con su idioma de origen; con el español con el que creció y aprendió a hablar. Éste le es un poco extraño en un principio, pero al pasar de los capítulos, se va habituando a tan hermoso idioma, ya que es su única manera de comunicarse, además de servir de traductor para Mounche, su pareja.

Cuando nuestro personaje se va acercando cada vez más a la selva y comienza a perder lentamente todo aquello que lo une al mundo moderno, también va ganado una forma diferente de ver las cosas, y se da cuenta lentamente de algunos valores que tiene la vida que él no había notado hasta entonces, por ejemplo, tuvo que dejar de fumar por las circunstancias de escasez, pero luego se adaptó a ésta idea y terminó agradándole.

Lentamente se va internando más en las profundidades del la selva y conociendo gente nueva. Es aquí cuando conoce a Rosario y comienza a despreciar a Mounche. Encuentra en Rosario a una mujer acogedora, en la cual se encapsulan muchas épocas y edades, sin poderla ubicar en une espacio especifico determinado; “Era evidente que varias razas se encontraban mezcladas en esa mujer india por el pelo y los pómulos, mediterránea por la frente y la nariz, negra por la sólida redondez de los hombros y una peculiar anchura de la cadera…” Es en este momento cuando el protagonista se haya en las inmediaciones del amor, y descubre que este cariño y relación que se va formando con Rosario le recuerda a una niña, la que fue su primer amor. Entonces, podemos ver como el personaje vuelve en una especie de viaje a su infancia y al amor inocente que sentía, por vez primera, hacia esa niña, redescubriendo un amor que creía perdido.

Una vez que nuestro personaje se encuentra en una zona que apenas aparecía en algunos mapas y donde no se veía prácticamente más vida humana que la de él con su grupo de expedición, encuentra el verdadero origen de la música. Este descubrimiento lo deja atónito y estupefacto, ya que realmente no se lo esperaba. Esto ocurre en una aldea de indios donde estuvo alojado nuestro protagonista, junto con los demás personajes de la obra que lo acompañaban, en la cual un hombre muere y emite ciertos sonidos; “…dice que ha muerto hace varias horas… Y en la gran selva que se llena de espantos nocturnos, surge la Palabra... Una sale de la garganta del ensalmador; la otra, de su vientre. Una es grave y confusa como un subterráneo hervor de lava; la otra, de timbre mediano, es colérica y destemplada. Se alternan. Se responden… Hay como portamentos guturales, prolongados en aullidos; sílabas que, de pronto, se repiten mucho, llegando a crear un ritmo… Pero luego es el vibrar de la lengua entre los labios, el ronquido hacia adentro, el jadeo a contratiempo sobre la maraca. Es algo situado mucho más allá del lenguaje, y que, sin embargo, está muy lejos aún del canto…”. De aquí en adelante, el protagonista siente un fervoroso deseo de seguir con la trayectoria del inicio de la música. Se siente apasionado y vivo después de tanto tiempo de inerte existencia. Quiere componer melodías y comienza a escribirlas con impaciencia. Luego de llenar un par de cuadernos, la inspiración de este Treno (así llamo él a este descubrimiento) no se detenía y continuó escribiendo, incluso, en rocas y cortezas de árboles.

Conclusión

Podemos ver claramente como nuestro personaje realiza un viaje mítico hacía sus orígenes, reencontrándose con su idioma originario y natural, con el amor verdadero redescubierto dentro de si, con el nacimiento real de la música y con el hallazgo mitológico de su propio ser y de la existencia. Representado esto principalmente en el comienzo de las ciudades, expresado en esas aldeas primitivas en las que estuvieron nuestros personajes, que eran menos que una ciudad y lógicamente nada junto a una civilización, aunque se podía visualizar que así se produjeron en sus inicios las ya consolidadas. De esta forma podemos decir que el protagonista verdaderamente halló sus “pasos perdidos” dentro de las inmediaciones de la selva y de su ser. Aunque quizás no todo estaba “perdido”, lo importante es que se dio cuenta del valor que tienen ciertas situaciones y objetos que el consideraba sin importancia.

El destino del protagonista llega a ser una muestra del conflicto entre lo occidental y lo indígena, de los subjetivo y objetivo, del ser auténtico y la fachada de la vida cotidiana sin significado.

“Los pasos perdidos”, Alejo Carpentier, Schapire Editor, pág. 83-84.

“Los pasos perdidos”, Alejo Carpentier, http://www.cubaliteraria.com/autor/alejo_carpentier/obras/fragm2.htm