Los Jóvenes y la Política

Educación. Política. Sociedad. La Juventud en la Política Ayer. La Juventud en la Política Hoy. La Juventud en la Política Mañana

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LOS

JÓVENES

Y

LA

POLÍTICA

Curso: IºB

Asignatura: Sociedad, Cultura y Religión I

Fecha: 07 de Junio de 1999

INDICE

  • Introducción

  • La juventud en la política ayer

  • La juventud en la política hoy

  • La juventud en la política mañana

  • Comentario personal

  • Introducción

  • Los jóvenes de hoy, en general, están sumidos en una profunda apatía. Y no es esta una moda, si no que algo que tiene motivos y razones justificables. ¿Por qué llegamos hasta este punto?, ¿Cuáles son los errores que cometimos y tenemos que remediar lo más pronto posible?. Este trabajo trata de ahondar en estas preguntas y buscar posibles soluciones, para un tema, la política, que forma parte de nuestra vida diaria y en el que es necesario participar.

  • La juventud en la política ayer

  • Voy a referirme específicamente la los años ´70 en donde la posibilidad de un cambio en la forma de gobierno motivo profundamente a los jóvenes de la época, participando como nunca en los frentes socialistas, mayoritariamente universitarios.

    En general se vivió una época de totalitarismos, en el sentido que los distintos grupos de expresión política, antagónicos entre si, proponen proyectos refundacionales de la sociedad. (se debe hacer todo de nuevo, desde cero).

    Se polarizan las posiciones a tal punto que los adversarios políticos pasan a ser considerados enemigos, lo que inevitablemente acarrea violencia verbal que luego desencadena la violencia física.

    El candidato ícono de esa época, Salvador Allende, llevaba 18 años en la carrera por la presidencia del país por lo tanto la mayoría de estos jóvenes partidarios habían visto sus derrotas, la maduración de sus ideas y su inminente triunfo. Fueron ellos los que participaron en su candidatura y fueron ellos los que hicieron posible su triunfo.

    Motivados por una igualdad social que en esos tiempos era impensable fueron precisamente los jóvenes los más motivados al momento de las votaciones. En la siguiente tabla se puede apreciar la cantidad de votos con el cuál contó el candidato del partido socialista. Cabe señalar que la mayoría de estos votos corresponden a jóvenes que se inscribieron el los registros electorales para que su candidato ganara.

    Total Votos

    Porcentaje

    Salvador Allende Gossens (P.S)

    1.070.334

    36.6%

    Jorge Alessandri Rodríguez (Derecha)

    1.031.159

    34.9%

    Radomiro Tomic Romero (P.D.C)

    821.801

    27.8%

    Votos en blanco y nulos

    31.505

    1.1%

    Total de votos

    2.954.799

    Abstención

    584.958

    16.5%

    Total inscritos

    3.539.757

    Fuente: "Elecciones Nacionales", Biblioteca del Congreso Nacional

    Según la izquierda política, con el triunfo de la Unidad Popular la gente de derecha se puso en campaña para derrocar al gobierno mediante la inestabilidad económica. Pero aún así los jóvenes se sentían felices de lo que habían hecho mediante su esfuerzo y siguieron vitoreando al "Compañero Presidente".

    Cabe hacer notar, que la simple aritmética de la tabla anterior, muestra que las espectativas de cambio radical de la sociedad, fueron apoyadas por 1/3 de la población, estando los otros 2/3 por una menor velocidad de cambio. En general no había una voluntad de consenso sino de imponer mi visión, es decir la actitud no era muy democrática.

    Los jóvenes de izquierda apoyaron en todo lo que pudieron para que el gobierno no cayera. Pero finalmente el pronunciamiento militar desvaneció todos los sueños de aquellos jóvenes y marcó una brecha en el pensamiento político de muchos.

    Mientras se censuraba todo, mientras perseguían y torturaban a todos los jóvenes izquierdistas que participaban en la política, mientras que las actividades para compartir ideas fueron vetadas, los jóvenes que creían haber encontrado un medio de expresión en la política se desilusionaron y vieron como el gobierno que habían imaginado y construido juntos, lo estaba manejando gente que no necesitaba de ellos, que imponía otra visión totalizadora de la sociedad. Se pasó de un extremo al otro.

    Incluso los jóvenes que eran partidarios del Gobierno Militar vieron que no podían participar expresando sus ideas porque eran inútiles en este nuevo gobierno, que en general se manejaba por una lógica militar, en la que la antigüedad constituye grado y por ende los mayores deciden lo que se debe hacer, no tomando en cuenta la opinión de los jóvenes.

    En los siguientes 17 años la política pasó a ser un tema para gente mayor o con mucha preparación técnica, era un tema tabú. En muy pocas familias sé hacia referencias al tema y preferían no hablar de ello.

    Se difundió la idea de que la política se reducía a la economía doméstica. Si la gente compra auto, casa, refrigerador, etc. ; entonces se está en buen sistema político.

    Esto es correcto en sus aspectos básicos, pero muy pronto pasa a ser insuficiente. La gente que nació durante la dictadura no tenía referentes políticos pues conocieron solo a una junta militar y sus familias no hablaban del tema.

    Los grandes lideres políticos de centro e izquierda en aquella época se fueron al extranjero para empaparse de nuevas ideas para traerlas a Chile cuando la democracia pudiera retornar al país. A ellos les toca ver y vivir la caída del socialismo en Europa y una vez más los jóvenes chilenos quedan al margen de estos acontecimientos por la apatía vigente en nuestro país.

    En el año ´89 debido a las presiones extranjeras el gobierno decide legitimarse ante la comunidad internacional, mayoritariamente democrática. Plantea al pueblo un plebiscito para decidir si seguía o debía re-establecerse plenamente la democracia. El pueblo vio una salida y con ayuda del extranjero y de los políticos exiliados y auto-exiliados, hizo que la democracia plena volviera.

    En este corto período (89-90), el cambio que se vislumbra involucró a una gran cantidad de jóvenes.

    III La juventud en la política hoy

    Hoy los jóvenes no están interesados mayoritariamente en política, debido principalmente a la falta de credibilidad que le tienen al sistema actual.

    Esta falta de credibilidad se alimenta en la sensación y observación de la realidad, en cuanto a que cualquier cosa que se diga que se hará o no se hace no tendrá un efecto real, por ej. Se dice que hay que mejorar la educación y esto no se hace realmente o eficientemente. Idem con la pobreza, delincuencia, salud, gastos excesivos por la autoridad, gastos militares, etc.

    A los jóvenes se les dice que deben prepararse para ejercer la dirección de la sociedad, pero no se les dan ni la educación ni las herramientas.

    Los jóvenes que quisieran participar se verían trancados en los partidos políticos. Ya que para optar a senador se necesitan como mínimo 40 años. Lo que en general puede parecer correcto, porque la experiencia tiene un valor pero que no puede ser total. Se requiere energía nueva para generar cambios a partir de la experiencia acumulada. Es entonces posible postular que aquellos jóvenes destacados puedan acceder a estos puestos en un determinado cupo. (Recordemos que los grandes avances han sido forjados por personas jóvenes antes de los 40s, por ej. A. Einstein)

    Otro punto notable, es la marcada tendencia al nepotismo que está vigente cada vez más en nuestra sociedad. (esto sin duda es sinónimo de inmobilismo o extremo conservadurismo).

    En nuestra sociedad ser "hijo de" o "pariente de" tiene un alto valor y se traduce en una marginación de las nuevas corrientes e ideas. Lo establecido resta apoyo a lo nuevo y diferente. Lo establecido tiende a apoyar lo conocido, lo que tiene un proyecto predecible.

    Aunque los partidos políticos tienen juventudes políticas propias, el apoyo que les ofrecen es mínimo y siempre dentro de los lineamientos que ellos los mayores fijan, si los jóvenes se salen de esos lineamientos violan las normas prefijadas y se les margina o resta apoyo. La juventud es tomada en cuenta solo si esta apoya lo establecido.

    Los jóvenes no son ambiciosos por el poder, son ambiciosos por la participación, por la justicia, por el desarrollo sustentable, por la equidad e igualdad de oportunidades.

    Nada de esto se ve como meta en los actuales partidos políticos, en donde lo que prevalece es la ambición por el poder. En general un buen político es aquel que manipula para ser reconocido por sus pares como el jefe. Se observa un marcado afán de figuración en los líderes, más que de servicio anónimo por ideales.

    Esto genera un desfase entre las necesidades reales de la sociedad y las preocupaciones del grupo político. Por ejemplo ¿quienes fueron capaces de prever el conflicto Mapuche?, existiendo precedentes en Chiapas y Canadá.

    Se debe reconocer que es más fácil criticar que hacer, pero justamente los jóvenes tiene margen para experimentar, les es más fácil hacer o intentar hacer que sentarse a criticar. Si no se incentiva a hacer cosas a la juventud (cosas por los demás, cosas productivas no económicamente pero si muy productivas socialmente), esta juventud pasará a la etapa siguiente en la que lo importante es acumular bienes para la vejez, en donde se es egocéntrico sin experimentar el servicio a los demás, que es en definitiva el fin de la sana y verdadera política.

    Y todo el tiempo que pasa entre que uno tiene 20 años y alcanza los 40 degenera las ideas y hace crecer la ambición por el poder y el tener.

    IV La juventud en la política mañana

    Los actuales candidatos presidenciales hacen un llamado permanente a los jóvenes para que se motiven y participen.

    En realidad, se debe incentivar la participación concreta de los jóvenes, un poco de impulso generará una retroalimentación por parte de los jóvenes al proceso de participación. De esta participación a todo nivel, saldrán los líderes naturales de los jóvenes, estos líderes deben ser educados por sus pares y por sus profesores, esto se hace con recursos concretos para materializar proyectos reales. Estos líderes no pueden ni deben ser escogidos a dedo por la autoridad, según sus ideas y preferencias.

    Deben salir de entre sus pares y competir por concitar su apoyo; y así solo los mejores llegarán a ser los verdaderos líderes del mañana.

    Además estos jóvenes líderes serán apoyados por sus pares que habrán participado activamente en su promoción y estarán orgullosos de su participación en el proceso, en una etapa en que el tener y el poder no son el motor de la vida.

    Si los candidatos presidenciales actuales logran un proyecto real con estas ideas, tendrán apoyo y participación de los jóvenes, pero en definitiva se tiene que generar un impulso a partir de la autoridad, que es la que tiene los recursos y la obligación de actuar.

    De lo contrario se caerá en un círculo vicioso en el que los jóvenes no hacen nada porque no hay incentivos y no se crean incentivos porque los jóvenes no se interesan en nada.

    V Comentario personal

    De seguir el actual curso de acontecimientos sin la participación de los jóvenes, se correrá el peligro de una total separación de intereses entre los grupos dirigentes y la sociedad emergente compuesta por los jóvenes, la que podría derivar en propuestas totalizadoras o refundadoras de la sociedad, porque todo lo que se hace está malo y no sirve y se debe partir de cero. Este proceso se dio ya en nuestro país y es traumático y debiera evitarse en lo posible.

    Como jóvenes nuestro deber es participar para extraer lo mejor de lo actual y mejorar lo mejorable, no para romper y anular todo lo actual, esto en definitiva es hacer política.