Los diez negritos; Agatha Christie

Literatura universal contemporánea del siglo XX. Narrativa. Novela de misterio. Argumento. Personajes

  • Enviado por: mata
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas
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Los diez negritos:

Cuando era pequeño siempre me habían interesado aquellos libros sobre crímenes, acusaciones y casos sin resolver. La gente de mi entorno decía que yo no le daba importancia a la vida, y que sabrá aquella gente de la vida. Yo, tras la muerte de un gran amigo mío, me di cuenta de que la vida no tenía ningún sentido, ya que a mi amigo lo asesinaron unas tropas de racistas a los cuales odiaban el color de mi amigo negro. Esa pandilla de gente no tuvo castigo ninguno, lo cual me pareció injusto.

Llegué a cometer una serie muertes indirectas o involuntarias, como el atropello de dos niños, debido a mi falta de interés por todo y por mi mala experiencia como conductor, aún tenía muy reciente lo de la muerte de mi amigo. Al no recibir castigo, me di cuenta de lo que le pasó a mi amigo y a mí, y pensé - cuántos casos habrán iguales que los míos. Esto se tenía que solucionar, y ya que la justicia no interviene en estos casos alguien lo tenía que hacer y esa persona era yo.

Compacte de antemano todos estos crímenes con el doctor Amstrong el cual yo sabía que aceptaría por conocerlo yo de la niñez. También era uno de los tipos como yo y que pensaba igual que yo.

Primero, pedí a un amigo que me prestaran la isla de Devon, haciendo parecer que la había comprado, porque tenía poco dinero. Luego tuve que informarme poco a poco sobre mis víctimas, las cuales iban a ser diez, el porqué era por una sencilla razón, utilicé como guía una canción que conocía de pequeño.

El general Macarthur. Arthurd Richmond, servía en Francia para él y cayó muerto en acción. Ellos se llevaban muy bien y eran buenos amigos. Dos oficiales retirados me pusieron sobre su sospecha y fue eso por lo que lo vi culpable de aquella muerte.

Emily Brent tenía a su servicio a una criada, que al verla embarazada optó por echarla y conducirle así a una desesperación hasta tal punto que se arrojó al río.

Wargrave era un juez de categoría, había resuelto muchos casos impecablemente, hasta que un día acusó a pena de muerte a un tipo del cual se creía totalmente inocente. Se dice de una venganza personal del juez contra Stone.

Amstrong era un médico popular, integro y competente, hasta que tuvo la mala fortuna de matar a un paciente de una operación sencilla. Venía de fiesta y estaba borracho. Gracias a su historial como culpable de la muerte en una operación también me ayudó para construir un crimen perfecto.

Blore no era una persona honrada, en cuanto al caso de Landon sabía perfectamente que él era el culpable a pesar de pocas pruebas a causa de la poca investigación.

Claythorne era institutriz en una familia en la que un niño se ahogó por falta de atención y falta de precaución.

Lombard había estado en muchos escándalos en el extranjero. Era un hombre sin escrúpulos, llegó a rozar varias veces la frontera de la legalidad.

Morris no tenía ninguna salvación, a aquel hombre se le podía clasificar de muchas maneras. Era un traficante de estupefacientes, era el culpable de inicios de drogas a menores de edad.

Busqué una manera peculiar de cometer los asesinatos y clasificando cuidadosamente los ordenes. EL plan era perfecto, solo tenía que enviarles una carta haciéndome pasar por conocidos suyos invitándoles a la isla del Negro.

Todo ocurrió de la siguiente manera...

Morris sería mi primera víctima condenándolo a muerte mediante unas pastillas, las cuales le había aconsejado por su fuerte indigestión. Todo esto ocurrió cuando estábamos todos en Londres. No desconfió en ningún momento.

Después vendrían Anthony Marston y Mrs.Rogers. Yo, que estaba pactado con el doctor Amstrong, simulé la primera muerte. La gente estaba confusa ya que era la primera muerte y no se esperaban que yo me suicidase. En el vaso de Mrs.Rogers, mientras los demás discutían sobre mi muerte Amstrong le colocó un chorrito de veneno, el cual tardó un poca más en hacer el efecto.

Cuando Macarthur se dirigió hacia la terraza, lo que no sabía era que yo estaba allí, y tras asegurarme de que lo tenía lo suficientemente cerca y de que no me veía nadie, le di un golpe seco en la nuca apareciéndole por detrás.

Rogers estaba cortando leña cuando me apresuré por detrás y le golpee en la cabeza con un hacha dejándolo muerto al instante. Se le cayeron las llaves del comedor, las cogí ya que él había cerrado las puertas por la noche.

Aprovechando el despiste de la gente al ver el cadáver, entré en la habitación de Lombard para quitarle su revolver; sabía que lo llevaba porque se lo vi en Londres.

En el desayuno, Amstrong echó lo que le quedaba de ese veneno a miss Brent. Luego solo se quedó ella, por detrás vio como estaba inconsciente, entonces fue cuando la intoxicó con un spray que encontró por allí cerca.

Cuando todos estaban arriba entré de nuevo en acción desde fura de la casa con un disparo directo a la frente hacia el juez Wargrave. Lógicamente llevaba un silenciador.

Cuando Claythorne bajó corriendo y chillando fue cuando vio el cadáver. Rápidamente mi aliado cogió a la víctima y no la movió un poco para que no se pudiera apreciar el ángulo de tiro.

Quedé para encontrarme con Amstrong a las afueras de la isla, donde mi cómplice se cayó por la pendiente, traté de ayudarle pero resultó en vano, el doctor murió tras la espeluznante caída. Los que quedaban, fueron en busca del doctor y escucharon mis pasos, yo me fui a hacer mi papel de muerto. La pistola se encontraba en la mesilla de noche de Lombard. Solo quedaban tres personas, y una de ellas tenía un revólver.

Desde la ventana de miss Claythorne tenía preparado un trozo de mármol que arrojé hacia Blore sin pensármelo dos veces.

Tras solo quedar dos personas pude ver como Vera disparó hacia Lombard, y luego vi como ella misma se ahorcó. Quité la silla y la puse en la pared.

Ahora como justo pecador yo también tomé del veneno que tenía Amstrong y a la media hora después de quedarme en mi posición, me quedé inconsciente y me morí. Antes de eso escribía esta carta y la lancé al mar en una botella, la cual contiene la respuesta de esta historia.

Marston

MARSTON