Los antiguos mexicanos; Miguel Portilla

Historia de México. Cultura indígena. Creencias. Civilizaciones aztecas. Ritos. Costumbres. Mitología indígena. Dioses

  • Enviado por: Dimas
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 5 páginas
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REPORTE DE LECTURA

MIGUEL LEON PORTILLA, LOS ANTIGUOS MEXICANOS, MEXICO, FCE, 1990, 12-30pp.

CAPITULO I, LOS ANTIGUOS MEXICANOS

8 DE SEPTIEMBRE DE 2008

LOS ANTIGUOS MEXICANOS.

El pensamiento indígena era que, el mundo había existido, no una sino varias veces. Que la primera ya fue hace mucho tiempo, que en conjunto habían existido ya cuatro soles y cuatro tierras. Ellos los llamaban Soles. Tuvieron su evolución en espiral. Que los primeros hombres habían sido hechos de ceniza, pero el agua los convirtió en peces, los segundos habían sido unos gigantes, que en realidad eran seres débiles, se decía de ellos, que cuando caían, caían para siempre. Los del tercer sol o edad del fuego se convirtieron en guajolotes. Los hombres del cuarto sol se dice que fueron a vivir en los montes convirtiéndose en “Tlacaozomatin” u hombre monos. Y por ultimo fue la quinta edad, se podría decir, que es la época en que se vive ahora, del sol de movimiento, tuvo su origen en Teotihuacan en ella también se resonó mucho sobre la grandeza de Quetzalcoatl, otra característica de las edades fue, el sustento o el alimento, primero fue, se alimentaban con bellotas, después con maíz de agua, luego con algo muy semejante al maíz y por ultimo el maíz genuino, que se los dio el príncipe mencionado. Habiendo ya existido todo esta primera parte, vendría la cuestiónate para los dioses ¿Quién habitara?, fue pues Quetzacoatl el que restauraría al ser humano, este va al lugar de los muertos o el Mictlan por los huesos, pero el que reinaba era el Mictlantecuhtli, señor de la región de los muertos, le pone dificultades al dios, para impedir que se llevara los huesos de generaciones pasadas; fue así cuando su doble lo ayuda, su nahual, con ayuda de Quilaztli muele los huesos, se ensangrentó el miembro sobre ellos y les dio la vida. Así aparecen los hombres como un resultado de la penitencia de un dios, de ahí el nombre que les dio, los macehuales. Después se narra que llegaron por las costas del Golfo de México y se establecieron en un lugar que se llamaba Tamoanchan: nosotros buscamos nuestra casa, aquí fue donde floreció la cultura por vez primera, heredado después por los pueblos náhuatl. Después de este lugar se pasaron al México central o Teotihuacan en donde nació el centro ritual más grande. Durante los primeros siglos de los cristianos según arqueólogos sitúan la aparición de ciudades mayas como: Uaxactun, Tikal, piedras negras, Yaxchilan y Palenque; monumentos de Monte Alban en Oaxaca y el centro de México, la ciudad de los dioses. Se habla de la fundación de esta ciudad; se ofrecen dos dioses el primero fue Tecuciztecatl: señor de los caracoles, el segundo fue Nanahuatzin: el purulento o bubosillo. Se tenían que arrojarse a una hoguera ardiendo para convertirse en sol o en luna, el segundo fue el que se volvió sol y el primero en luna, paso el tiempo y los dioses hay reunidos descubrieron la salida del sol y la luna, contra esta ultima le fue arrojado un conejo para que solo alumbrara de noche y por ultimo el problema era que tenían que darle movimiento a ambos astros, ese fue el motivo a que se sacrificaran todos los dioses. En Teotihuacan fue donde se tuvo el máximo esplendor intelectual y material de las culturas antiguas del México central. Sus pinturas, la ciudadela en donde se daban los cultos religiosos a Quetzalcoatl-Kukulcan. Símbolo de la sabiduría náhuatl y maya, el Dios barbado, las cabezas de serpiente emplumada. Pero a pesar de que esta ciudad estaba bien organizada social y políticamente se dice que, a mediados del siglo IX d.C sobrevino su inexplicable y misteriosa ruina y el abandono de otras ciudades ya mencionadas. Después de esta tragedia, poco a poco fue surgiendo un segundo brote cultural en Tula, en Hidalgo. Se han tenido vestigios del antiguo lugar de culto religioso llamado Huapalcalco, inmediato a Tulancingo, se dice que fueron obra de los teotihuacanos. Después de aquí se pasaron a Xicocotitlan, o Tollan. Aquí también llagaron grupos nómadas del norte, eran de orígenes náhuatl. En este lugar se empezó a dar el culto a Quetzalcoatl, de sus comienzos en Teotihuacan. Este grupo se llamaba los Toltecas y era dirigido por su jefe Mixcoatl. Estos eran constructores de palacios, pintores y escultores; no eran gente bárbara ellos provenían de estirpes náhuatl. Entre los toltecas hubo un sacerdote llamado también Quetzalcoatl que se empeñaba en mantener la tradición del culto al mismo; de aquí nace la gran doctrina teológica del Dios dual u ome teotl; este sacerdote nunca quiso aceptar los sacrificios humanos, el se tubo que marchar por lo mismo, se lleno de seguidores que lo acompañaron en la huida a Quetzalcoatl. Se dice que se marcho por el oriente a Tlapalan: la tierra del color rojo y que algún día tenía que regresar para salvar a su pueblo e iniciar nuevos tiempos. Los seguidores se dispersaron por el valle de México, en los que a mediados del siglo XII d.c, se empezaron a formar nuevos centros que se convertirían en nuevas culturas mezclándose con grupos venidos del norte, otomíes tal vez, dieron origen de ciudades como Coatlichan, Texcoco, Coyoacan así como otras: Azcapotzalco, Culhuacan, Chalco, Xochimilco etc. Tal era la concentración en el valle que a mediados del siglo XIII, hizo su aparición de un nuevo grupo llamado aztecas o mexicas, venidos del norte, el pueblo cuyo rostro nadie conocía. Los aztecas o mexicas antes de llegar al valle de México a mediados del siglo Xll d. c. se cuentan un relato donde su dios, el numen tutelar Huizilopochtli, les venia hablando, señalándoles el camino que habrían de seguir:

-“Yo os iré sirviendo de guía,

Yo os mostraré el camino.”

Los aztecas se establecieron propiamente en lo que actualmente conocemos como Chapultepec, pero al establecerse en ese lugar empezaron a ser hostilizados por la gente de Azcapotzalco. Lo cual los llevo a continuar con su marcha, refugiándose en la región sur del lago, en las inmediaciones del señorío de Culhuacán. Llegados ahí, hacía el año de 1299 d. c. pidiendo al señor Coxcoxtli, rey de los culhuacanos, les concediera un lugar donde vivir. Los culhuacanos aceptaron y los mandaron a vivir a la región pedregosa de Tizapán. Con el propósito que de que las víboras ponzoñosas que existían en ese lugar acabaran con ese pueblo indeseable. Cuando llegaron a Tizapán en vez de morir por las serpientes los aztecas las consumieron como alimento. Así es como fue naciendo poco a poco el pueblo azteca que el paso del tiempo tendría un lugar importante en la historia de México. De este modo vivieron loa aztecas hasta el año de 1323, año en el que su dios tutelar Huitzilopochtli les dio a conocer a conocer un designio, visto con ojos no-aztecas, siniestro. El nuevo mandato era que le fueran a pedir al rey, Achitómetl, les cediera a su hija para convertirla en su diosa guerrera. El rey acepto, pero no se percato que la rarificarían. El rey de los culhuacanos mando a perseguirlos para vengar a su hija. Siguiendo el mandato de su dios los aztecas demostraron que eran un pueblo completamente diferente tanto en la forma de vivir como pensar. Huyendo de la gente de Culhuacán, penetraron en el lago y muy poco tiempo después, en el año de 1325, llegaron por fin al lugar donde habían de construir su gran capital: el islote de México-Tenochtitlan. Establecidos ya los aztecas en México-Tenochtitlan, eligieron allí su primer señor o tlatoani, de nombre Acamapichtli. Durante su gobierno de 21 años, las persecuciones continuaron. El rey de Azcapotzalco, vio con alarma a los aztecas establecidos en el islote del lago. Reuniendo a los grandes de su gobierno decidieron establecer cobrarles grandes tributos. Después de tener varios señores y ser perseguidos aparece la figura de un hombre extraordinario, Tlacaélel, a quién iba a darse la creación de una nueva y extraordinaria visión del mundo, y en una palabra, la grandeza de su pueblo. Rey azteca Itzcoatl fue electo hacia 1427, fue entonces controlado por la tiranía de Maxtlatzin de Azcapotzalco; ante semejante rebaja reacciono el joven Tlacaelel, de 29 años de edad, insito a la guerra y cambiar el pensamiento de su pueblo, el otro rey se dice no hacia nada, mas que lo que mandara este ultimo, el mismo nunca quiso ser rey, y solo fue consejero de varios reyes después; entre las grandes cosas que realizo fue que alzo un templo máximo en honor a Huitzilopochtli, distribuyo tierras, dio organización al ejercito, a los comerciantes, la triple alianza en Texcoco; los aztecas realizaron nuevas conquistas, Chiapas y hasta Guatemala. Se celebraban con mayor frecuencia los sacrificios humanos. También y por ultimo se dio la presencia de poetas como; Nezahualcoyotl y Tecayehuatzin. Los aztecas se esforzaban por tener una visión místico-guerrera del mundo y de la vida y otros por el simbolismo oculto de las cosas.

De esta manera es pues como se narra la historia de una gran civilización, mejor dicho la gran etapa de nuestra cuna cultural. Es tan impresionante el transcribir o traducir los documentos o los códices en la que vienen todos estos escritos. Varias veces nosotros desconocemos nuestra procedencia pero con la ayuda de estos personajes escritores y su gran esfuerzo debemos estar agradecidos; es mas deberíamos de interesarnos mas por nuestra cultura, ella es tan rica en cuanto a su pensamiento, arquitectura, artesanía, idioma. Creo que todavía hay lugares por explorar, ya que hay zonas en las que nadie puede acceder para buscar nuevos vestigios, es tarea de nosotros el rescatar nuestra cuna, así mismo a mí me pongo y me ago llamar salvador de cultura. En verdad impresionante, la narración del autor rescata datos que realmente para mí considero desconocidos. En lo largo de mi estancia en la educación primaria y consiguiente, esto es realmente nuevo.