Locura e Inquisición en Nueva España 1571-1760; María Cristina Sacristán

Ensayo colombiano contemporáneo. Inquisición. Creencias religiosas. Herejías. Locura

  • Enviado por: Martha Márquez Gutiérrez
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 7 páginas

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Ensayo: “Locura e Inquisición en Nueva España 1571-1760”

INDICE

Introducción 1

  • El Santo Oficio 2

  • Breve Reseña 2

  • Castigo ¿Sólo por herejía? 3

  • Influencia de las creencias religiosas 4

  • Conclusiones 6

    INTRODUCCIÓN

    Este trabajo pretende desarrollar un ensayo crítico con el objetivo de conocer más sobre la locura en la época de la inquisición en el periodo del Virreinato de la Nueva España, donde el Santo Oficio era la máxima autoridad que había para juzgar a los locos de esa época.

    Para poder situarme mejor, consulté bibliografías y los medios con los que cuento para poder informarme mejor de qué era el Santo Oficio, a quiénes se juzgaba, a raíz de qué se instituyó. Y a partir de ahí poder situarme en un contexto más claro, preciso y entendible.

    Pero otro término del cuál había duda era el de locura, que dentro del periodo de la Santa Inquisición ( del año 1571 al 1760) la locura se veía como la expresión de las contradicciones que inundan la vida cotidiana, “como el hombre que ha perdido el juicio el seco y la cordura teniendo enajenada la razón”, por lo tanto, si alguna persona tenía comportamientos o actitudes diferentes eran blanco de sospecha por locura.

    Pero en la lectura del libro no se toma en cuenta el lado orgánico o biológico que contribuyen a la demencia, sólo se dejaban llevar por la tendencia social y/o comportamiento del individuo.

    Veamos en la actualidad el término de demencia: “Definimos la demencia senil de acuerdo con criterios DSM-III-R como un síndrome mental orgánica que se caracteriza por un deterioro de la memoria a corto y largo plazo, asociado a trastornos del pensamiento abstracto, juicio, funciones corticales superiores y modificaciones de la personalidad. Todas estas alteraciones son lo suficientemente graves como para interferir significativamente en las actividades de relación, laborales o sociales” Aquí podemos ver que no tiene un origen orgánico e involuntario, así que podemos ver que en la época en que se basa el libro esto no lo tomaban en cuenta.

    Mi trabajo constará de una consulta a textos donde se habla del Santo Oficio para poder situarme mejor y tener un contexto más claro y también el punto de vista desde la religión y lo mucho o poco que podía influir en ese entonces.

    1.EL SANTO OFICIO

    1.1 BREVE RESEÑA

    Creo que para poder entender mejor lo que se explica en el libro es bueno situarnos en la época y conocer qué era el Santo Oficio.

    “Fue hasta 1571 que el doctor Moya de Contreras, inquisidor mayor de la Nueva España estableció en México el Tribunal de la Fé, este año, se considera oficialmente, como el del establecimiento del Santo Oficio en México.”

    Los procedimientos seguidos por el Tribunal Inquisitorial no se diferenciaban mucho de los usados por la justicia común, así como las inhumanas cárceles en donde eran recluidos los condenados. Era frecuente la delación o difamación, en donde una o varias personas acusaban al sujeto de herejía. En estos casos, se sometía la averiguación a los calificadores, quienes consideraban si era necesario o no enjuiciar al acusado. En cambio, cuando las faltas denunciadas eran consideradas desde el principio como graves, sin más consideraciones el sujeto era aprehendido y encarcelado. No se le comunicaba el motivo de su detención, ni de quién provenía la acusación. El primer objetivo era el de obtener una confesión libre del acusado; y según la misma Inquisición lo que les preocupaba en todos los casos era la salvación del alma del reo.

    Una recomendación del Papa a los obispos era la diligencia para que desterraran las herejías de sus diócesis. En la Edad Media la influencia de la Iglesia era tan poderosa que más de una ocasión enardecido por las prédicas contra herejes y hechiceros, los victimaba sin ningún juicio y en forma atroz; generalmente eran llevados a la hoguera, convencidos de que los herejes o rebeldes, con la aceptación de la doctrina imperante, no eran sino representantes del propio Satanás y por ello merecedores de suplicio y muerte.

    “...se tomó juramento al pueblo todo para que denunciase a los herejes y prestara apoyo incondicional al Santo Oficio. No era necesaria una denuncia formal para que alguien fuera procesado por en Santo Oficio, cualquier rumor o carta anónima era suficiente para que se iniciase el juicio.”

    La herejía fue definido como un acto deliberado de negación de la fe católica y su pública insistencia en el supuesto error. Así que en algunos casos como lo señala el libro. Algunas persona eran acusadas de herejes, pero su familia o parientes decían que estaban locos para así evitar el castigo que la Santa Inquisición les otorgaría y optaban mejor por hospitalizarlos.

    1.2 CASTIGO ¿SÓLO POR HEREJÍA?

    Los delitos que se cometían eran investigados por los inquisidores, algunos de los delitos eran: una postura contra la fe y la religión: herejía, blasfemia, etc., otra era contra la dignidad del sacerdocio y los votos sagrados: hacerse pasar como religioso sin serlo, acusados de actuar en contra del orden público.

    En general esto era la Santa Inquisición, un tribunal que tenía el poder de juzgar y condenar a aquellos considerados herejes, donde sobrepasaban la dignidad humana. Así, la manera en que el Santo oficio llevaba sus procesos, provocaba en cualquier ciudadano la posibilidad de delatar o ser también colaborador del mismo.

    Con la mentalidad de ahora me cuesta trabajo entender cómo en ese entonces se podía juzgar a la gente sólo por su “simple herejía” y darles tan duros castigos y provocar reacciones sorprendentes en la sociedad

    Las condenas variaban y podían ser desde una multa hasta la pena máxima para herejes reincidentes o impenitentes era la muerte en la hoguera.

    Gracias a esta pequeña reseña que plasmo en este trabajo y las lecturas encontradas, pude darme una idea del Santo Oficio, cómo se llevaba a cabo, qué se hacía, quiénes podían ser juzgados. Ya que en la lectura se muestra de una manera rápida y sin fondo.

    2. INFLUENCIA DE LAS CREENCIAS RELIGIOSAS

    Las personas que mostraban creencias o ideas religiosas desviadas de la fe católica, y que tuvieran un comportamiento que hiciera estar en peligro a su familia, amigos y sociedad eran motivo más que suficiente para que se les señalara como loco.

    Obviamente sabemos que a una persona que en la actualidad se juzga como loco, no tiene absolutamente nada que ver con la concepción que tenía la sociedad en ese tiempo.

    “Se llama herejía a la negación pertinaz, después de recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse con fe divina y católica, o la duda pertinaz sobre la misma» (Código de Derecho Canónico - CIC can. 751). -CIC# 2089”

    Independientemente de que yo pueda negar algo de esa manera o se me considere hereje, los señalamientos y los castigos recibidos por el Santo Oficio eran duros. Un caso se nos muestra en la lectura cuando como podría ser uno en el que la persona juzgaba a Dios por haber mandado a su Hijo a la tierra y dejar que lo mataran, en la gente provocó alarma escuchar esto y terminó por ser denunciado ante los tribunales.

    Vemos también en la lectura que no era respeta la libertad de expresión que tenemos, la libertad de culto o simplemente la libertad que uno tiene al cuestionarse sobre lo que cree y basa su fe. A veces es necesario preguntarnos en qué es lo que creemos, de dónde se origina o que me lleva a creer en ello. Y al externarlo se pueden provocar muchas reacciones, que en la actualidad, si se ve objetivamente y con madurez, son simples puntos de vista diferente y que tiene que ser respetados. Pero en la época de Inquisición, el externar, dudar, o cuestionarse sobre su fe, sobre su fe católica ya eran denunciados, que igual y si estaban locos y requerían atención o tratamiento especial pues se les otorgaba (ya que la locura era concebida como una enfermedad) y si no, el castigo era inminente.

    La Inquisición no mostró la misma actitud con los locos. Supo darles una “clasificación”, unos desamparados, otros que fingían, otros que realmente querían su recuperación, una cura.

    En pocas palabras decían que dentro de una institución de salud mental estarían mejor y no provocarían peligro en la sociedad. Se les atendería para su recuperación.

    Algo que preocupaba mucho a las autoridades y a la familia de los locos era cuando el enfermo estaba endemoniado. Las familias y personas involucradas con el enfermo toleraban las blasfemias, puesto que decías que quien hablaba no era el enfermo, sino los demonios a través de ellos. Por lo tanto iban a pedirle milagros a algún santo, en la lectura decían que el santo de devoción era Juan Diego, o los llevaban a exorcizarlos con agua bendita y crucifijos. El caso que la lectura nos muestra es de un hombre que fue exorcizado, pero como tuvo el demonio dentro y podía aparecer de nuevo lo encarcelaron en el pueblo en una iglesia y fue llamado loco. (qué falta de criterio!)

    Las personas sí llegaron que a creer que por ejemplo la epilepsia, era causada por demonios, y que se curarían a través de un exorcismo. Esto también lo creían las autoridades y los médicos.

    CONCLUSIONES

    Este ensayo realizado sobre el libro “locura e inquisición en Nueva España 1571-1760, se realizó con la finalidad de dar a conocer cómo era que se identificaban los locos de esa época.

    Y me pareció importante estudiar más a fondo el procedimiento que se hacía para condenar a un hombre hereje o que se le podía considerar como loco.

    Pude conocer más ampliamente cómo se fue originando el Santo Oficio y cómo es que fue llegando a México, cómo procedía y los castigos que se les daban a las personas que no defendía con ahínco su fe y hablaban mal o en contra de ella.

    Conocí por qué se les absolvía del castigo a los que se llamaban locos, pero la locura desde su punto de vista. Ya que ahora la locura no se define igual que antes, sabemos que tiene un síndrome orgánico, deterioro de varias funciones, de puede ser hereditaria y tiene trastornos en las funciones mentales que van modificando la conducta.

    Antes se enfocaban mucho en el rol que se jugaba en la sociedad, en las relaciones sociales del enfermo y en el ámbito en el que éste se desarrollaba.

    Traté de comparar la concepción que se tiene ahora de los locos y la que se tenía antes, por momentos me provocaba ironía conocer cómo se identificaba a aquellas personas que decían estaban locas y que era porque tenían algún trastorno o porque simplemente no estaban de acuerdo o no compartían lo que la Iglesia Católica trataba de transmitir.

    No es posible que por dudar, o cuestionar uno nuestra religión, nos merezcamos un castigo, simplemente para preservar y hablar todo bien del catolicismo.

    Sí, sabemos que tiene muchas fallas la iglesia (al fin humana), que tiene sus limitaciones y errores. Pero si a mi percepción hay algo que no me agrada, y por manifestarlo me vana castigar...entonces dónde queda mi libertad de expresión, de culto, de pensamiento.

    Durante el transcurso de nuestra historia nos damos cuenta que estamos rodeados de autoridades, que nos regimos por algo o alguien, como lo era la Santa Inquisición, no basándonos sólo en la religión, sino en el comportamiento hacia los enfermos, la indiferencia que tenemos, los maltratos, el racismo...pero está en nosotros irlo cambiando y en lugar de sólo criticar, aportar algo a nuestra sociedad para que se desarrollo y continúe en crecimiento por aquellas personas que necesitan de una ayuda.

    Cfr. Sacristán María Cristina. La locura e inquisición en Nueva España 1571-1760 Edit. Fondo de Cultura Económica. México 1992 Pág. 35

    http://www.arrakis.es/~cassan/demencias.htm

    www.geocities.com/CapitolHill/Lobby/2679/inquisic.htm

    http://www.angelfire.com/ar3/cristianismo/santooficio.html

    http://www.corazones.org/diccionario/herejia.htm