Locke y la libertad religiosa

Filosofía racionalista siglo XVII. Filósofos empiristas. Empirismo. Ciencia y religión. Tolerancia y libertad de culto

  • Enviado por: Jorge Darrouy
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 21 páginas
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“ Honorable señor:

Ya que Ud ha tenido a bien a preguntarme cuales son mis pensamientos sobre la tolerancia mutua de los cristianos de diferentes confesiones religiosas, debo contestarle, con toda franqueza, que estimo que la tolerancia es la característica principal de la verdadera Iglesia....”

John Locke ( Carta sobre la Tolerancia)

INDICE

John Locke.-

John Locke.-

John Locke nació en 1632, en la ciudad de Wrington, cerca de Bristol, y murió en Oates, en 1704. Estudió en Londres y Oxford, donde se familiarizó con la filosofía escolástica en una forma nominalista. Las verdades que aquí conoció no le satisficieron mucho, pero marcaron decisivamente su propio pensamiento. La claridad y coherencia metodológica del pensamiento cartesiano le produjo una gran impresión, aunque no fue realmente capaz de seguirle. También Locke fue un hombre de múltiples intereses científicos. Junto a la filosofía cultivo también la medicina, la meteorología y otras ciencias naturales. Vivió algunos años en Francia, desde 1675 a 1679, y más tarde huyó exiliado a Holanda, hasta que, con la llegada la poder de Guillermo de Orange, pudo regresar a Inglaterra. Allí trabajó en política y administración, hasta 1700.

Su periodo más fructífero fue como emigrado político en Holanda, donde escribió su obra filosófica más notable: Ensayo acerca del entendimiento humano (1690), que en vida del autor fue reeditada muchas veces y traducida al francés y al latín. La filosofía política de Locke aparece en Tratados sobre el gobierno civil (1690), la doctrina pedagógica en Pensamientos sobre la educación (1693), y su filosofía religiosa en Razón de ser del Cristianismo según las Sagradas Escrituras (1695) y Carta sobre la tolerancia (1692).

El Empirismo.-

En filosofía occidental, doctrina que afirma que todo conocimiento se basa en la experiencia, mientras que niega la posibilidad de ideas espontáneas o del pensamiento a priori. Hasta el siglo XX, el término empirismo se aplicaba a la idea defendida sobre todo por los filósofos ingleses de los siglos XVII, XVIII y XIX. De estos filósofos ingleses, John Locke fue el primero en dotarlo de una expresión sistemática, aunque su compatriota, el filósofo Francis Bacon, había anticipado algunas de sus conclusiones. Entre otros empiristas también se cuentan David Hume y George Berkeley. Opuesto al empirismo es el racionalismo, representado por pensadores como el francés René Descartes, el holandés Baruch Spinoza y los filósofos de los siglos XVII y XVIII Gottfried Wilhelm Leibniz y Christian von Wolff. Los racionalistas afirman que la mente es capaz de reconocer la realidad mediante su capacidad para razonar, una facultad que existe independiente de la experiencia. El pensador alemán Immanuel Kant intentó lograr un compromiso entre el empirismo y el racionalismo, restringiendo el conocimiento al terreno de la experiencia, a posteriori, y por ello coincidía con los empiristas, pero atribuía a la mente una función precisa al incorporar las sensaciones en la estructura de la experiencia. Esta estructura podía ser conocida a priori sin recurrir a métodos empíricos, y en este sentido Kant coincidía con los racionalistas.

En los últimos años, el término empirismo ha adquirido un significado más flexible, y ahora es utilizado en relación con cualquier sistema filosófico que extrae todos sus elementos de reflexión de la experiencia. En Estados Unidos William James llamó a su filosofía empirismo radical y John Dewey acuñó el término de empirismo inmediato para definir y describir su noción de la experiencia. El término leyes empíricas se aplica a aquellos principios que expresan las relaciones que, según se aprecia, existen entre los fenómenos, sin que impliquen la explicación o causa de los fenómenos mismos.-

Podríamos comenzar refiriéndonos al concepto de Tolerancia, que quiere decir “respeto a las opiniones y prácticas de los demás, aunque no coincidan con las propias”. En este sentido, la obra de Locke apunta al problema planteado por la Reforma Protestante durante el siglo XVI en la Iglesia cristiana la cual acabó con la supremacía eclesiástica del Papa en el mundo católico y propició la instauración de iglesias protestantes. Constituye, entonces, una etapa decisiva en la conquista de este principio, por parte del pensamiento moderno. El autor, en ella propugna no sólo la libertad de conciencia sino también da un planteamiento histórico - jurídico al respecto

Comienza, pues, con una justificación religiosa, observando que la tolerancia es un carácter esencial de la verdadera Iglesia de Cristo, “en la que todo título es nulo mientras falte la caridad hacia todo el género humano comprendidos los no cristianos”. Luego de esto, pasa a considerar el tema desde el punto jurídico al que ya nos referíamos, proponiéndose fijar exactamente los límites de las respectivas competencias entre Iglesia y Estado.

Locke afirma que la Iglesia, siendo una sociedad libre y voluntaria, como así la llama, constituida por el fin de servir a Dios en público, para conseguir la salvación de las almas, no vincula a nadie indisolublemente. El poder eclesiástico, por lo tanto, no puede ser

nunca coactivo, pues no se refiere a los bienes externos, de exclusiva competencia de la magistratura civil; las únicas armas de la sociedad religiosa respecto a sus miembros son la exhortación, las amonestaciones y los consejos, y también, la expulsión de los obstinados o excomunión, “ siempre que no se acompañe de palabras injuriosas o actos violentos que puedan lesionar de algún modo los derechos civiles y humanos de los particulares”

El poder del magistrado civil solo consiste, entonces, de la imposición, de modod que no puede ejercerse de ningún modo sobre la conciencia, que por supuesto es incoercible, ya que sobre ella no debiera actuar jamás fuerza alguna. Ni siquiera la adhesión del “principe” puede dar a una iglesia una autoridad que no le compete por naturaleza. Y es allí donde el autorinsiste sobre la necesidad de mantener separados los límites de ambos poderes, observando que la opinión de que el poder civil está basado o de que la religión haya de ser propagada por la fuerza, ha sido siempre causa de infinitas guerra y violencia.

El derecho de gobernar a los pueblos no da al Magistrado la capacidad de conocer cúal sea la verdadera religión ni de atribuir a una iglesia determinada la prerogativa de la ortodoxia.

En cuanto a los artículos de Fe, que se dividen en dogmas especulativos y en principios de moral, Locke advierte de la creencia de los primeros, no puede imponerse, desde el momento que no depende de nuestra voluntad el creer o no hacerlo; en cambio los segundos, es decir los principios de moral, que se refieren a la vida civil, caen también bajo la competencia del magistrado, pero con el siguiente límite preciso: Que el poder civil sólo ha de oponerse a las doctrinas que sean contrarias a los fines para los cualesha sido constituido y, en general, al bien del estado y de las buenas costumbres. Respecto a las costumbres, señala que la más peligrosa para la paz del estado, es precisamente al Intolerancia, la cual tiende a violar ”Los derechos del Estado, los bienes y la libertad de los ciudadanos” ( Tr) . Pero es en este momento en que Lockehace una ampliación particular, en contradicción, con otras partes de la obra: La Iglesia Católica no puede ser tolerada por el magistrado civil, en cuanto “ quienes le están adheridos pasan por ello mismo a las ordenes de otro príncipe” (TR), no pudiendo distinguirse en el Papa la caridad de jefe de la Iglesia, la de Soberano de un Estado.

Tampoco puede tolerarse a los ateos, ya que para ellos “ Las promesas, los contratos o los juramentos, vínculos de una sociedad civil, no son ni sagrados ni inviolables” (TR), y que sin la creencia en Dios “ Todo en el mundo se corrompería” (tr).

Locke concluye reivindicando explicitamente igualdad de derechos para todas las confeciones - comprendiendo la católica - sin excluir a ninguna. El principio de la tolerancia es, pues, concebido por él con una amplitud insólita, desde el punto de vista de su concepción política sobre la base del a-confecionalismo del Estado y del derecho de libre asociación.

Eso es a grandes razgos lo que establece la epistola sobre la tolerancia de John Locke de la cual destacaremos dos tópicos, como son los referentes a las dimensiones de la libertad y la tolerancia frente a la religión.

Acerca de la Libertad diremos, entonces, que es la condición o estado de una persona , que no está sujeto, preso o sometido a otro, y en ese sentido, el hombre es absolutamente libre de profesar el Credo que más le acomode, ya que como el mismo Locke señala, no debe existir sobre la conciencia humana coacción alguna. En otras palabras, no se es libre si la conducta humana está condicionada por la amenaza de un daño que una voluntad ajena a la mía, es decir, de quien detenta la acción, ha anunciado que yo realice actos que no están expresamente permitidos. “ La libertad presupone el poder actuar sin someterse a limitacionesy violencias que proceden de otros” (tr 57)

la libertad

La clave, por lo tanto reside en conceptos tan grandes como lo de la misma Libertad, la Iglesia e el Individuo y sus interrelaciones.

Desde un comienzo en todo el Drama que significó esta gran crisis, la libertad personal se vio, desde el punto de vista Lockeano, violado. La sumisión de la conducta humana a un orden normativo coactivo, el derecho, supone el reconocimiento por parte del poder, de una esfera de autonomía individual que queda, en principio, marginada del proceso socializador de la coacción .

El valor de la Libertad, el que cada cultura ha enfrentado tratando de adecuarlo a lo político y su limitación social, debe garantizar un dominio de acción reservado al individuo. De este modo debió surgir rápidamente en la conciencia social, la idea de la libertad de derecho, o sea, como una pretensión jurídica protegida al goce pacífico de una situación dad frente a la injerencia arbitraria de terceros o del propio Estado.-

La libertad, en otras palabras, radica en una explicación negativa: Ausencia de coacción.- No soy libre si mi conducta está condicionada por la amenaza de un daño que una voluntad ajena a la mía interfiera en mi propio querer .-

La libertad, en el plano social, tiene una inseparable condición social: La Ley.- Sobre ésta, podemos decir que se es libre cuando se “ puede” hacer todo lo que no está prohibido hacer o dejar de hacer todo lo que no está expresamente exigido

la libertad

La idea de Tolerancia alcanza pleno sentido en Occidente como consecuencia de la división religiosa operada por la Reforma. Históricamente hablando, al romperse en orden Cristiano medieval e intitucionalizarse la rebeldía contra la autoridad espiritual en Roma en las diversas iglesias y sectas reformadas, se traspuso el problema religioso desde el plano puramente especulativo de la teología al plano histórico-concreto de la realidad política.-

En la Europa del siglo XVI, estaba religiosamente dividida gracia a la Reforma Protestante. Fruto de esto las sectas, las organizaciones gubernamentales e incluso Roma, se vieron afectadas produciendo una gran crisis que hasta el día de hoy nos afecta.

La clave estaba en conceptos tan grandes como lo de la Libertad, la Iglesia e el Individuo y sus interrelaciones.

Desde un comienzo en todo el Drama que significó esta gran crisis, la libertad personal se vio, desde el punto de vista Lockeano, violado. La sumisión de la conducta humana a un orden normativo coactivo, el derecho, supone el reconocimiento- en el plano de los hecho, si no en el de los principios - por parte del poder, de una esfera de

autonomía individual que queda, en principio, marginada del proceso socializador de la coacción .

Así se nos plantea el tema de la libertad individual como una norma necesaria para el desempeño de lo Jurídico. El valor de la Libertad, el que cada cultura ha enfrentado tratando de adecuarlo a lo político y su limitación social, debe garantizar un dominio de acción reservado al individuo. De este modo debió surgir rápidamente en la conciencia social, la idea de la libertad de derecho, o sea, como una pretensión jurídica protegida al goce pacífico de una situación dad frente a la injerencia arbitraria de terceros o del propio Estado.-

La libertad, en otras palabras, radica en una explicación negativa: Ausencia de coacción.- No soy libre si mi conducta está condicionada por la amenaza de un daño que una voluntad ajena a la mía interfiera en mi propio querer .-

La libertad, en el plano social, tiene una inseparable condición social: La Ley.- Sobre ésta, podemos decir que se es libre cuando se “ puede” hacer todo lo que no está prohibido hacer o dejar de hacer todo lo que no está expresamente exigido

Desde la tolerancia a la Libertad Religiosa.-

Entre otros, los conceptos “ Tolerancia”; “Libertad”; “ Religión” y “Política” forman el esqueleto de la obra de John Locke. En un Clima Político creado por la Reforma Protestante, Locke se disponía a escribir su Carta sobre la tolerancia. Inglaterra ya tenía ganada una batalla, pero esta victoria había sido en buena medida fruto del compromiso político y no de la universal aceptación de unos principios abstractos. En este sentido podemos considerar la Carta como una obra de mayor alcance para justificar el sentimiento tanto de la revolución de 1688 como del Segundo Tratado del Gobierno.-

Por este motivo no es extraño que su defensa de la Tolerancia se base sobre los mismos principios que forman su teoría política. El mismo plantea el tema como

.. un problema político al que fue conducido naturalmente desde su particular concepción de Estado como sociedad nacida por el consentimiento de hombres libres, que se reúnen con el fin de preservar su vida, libertad y propiedades.”

Desde esta perspectiva, podemos decir que se niega desde un principio a la competencia del poder político sobre aquellas materias que afecten al orden público o la preservación de los bienes civiles. Locke, en su ensayo sobre la tolerancia, precisó que la propia teoría de la tolerancia era consecuencia lógica de su teoría sobre la naturaleza de la sociedad y el gobierno.

Cabe destacar aquí que la obra de Locke marca su notable interés por la historia de las ideas. Esto hace de esta obra, un hito dentro del tema de la libertad religiosa después de la Reforma.-

Para reafirmar la idea anterior, existen algunos argumentos donde la obra de Locke alcalza su máximo nivel: Estos son:

1.- Argumento Político.- Hay males que aquejan a la sociedad como los son las guerras civiles, los tumultos y las facciones, todas testas producidas por esta división religiosa. O sea, la unidad de Fe y de culto no es presupuesto necesario para la vida del Estado

El mismo Locke señala que si el Magistrado diese a los disidentes los mismos privilegios civiles que a los demás súbditos, verá rápidamente como estas asambleas

religiosas ya no serán más peligrosas. También hace referencia que en los lugares donde reina la paz pública, los gobiernos son justos y moderados.-

2- Argumento Religioso.- a) La Iglesia es una sociedad libre y voluntaria, donde los hombres se unen a un fin común: El culto público a Dios, y por el logra la Vida Eterna.- Nadie puede ser obligado por el Magistrado a pertenecer a una iglesia particular, ni a abandonar a una cuando ya se está dentro de ella. Con esto, Ninguna organización de esta especie puede autoproclamarse con la posesión del origen divino, ni tampoco pues tener una autoridad superior a la establecida por sus propios miembros. En Resumen, Lo civil queda fuera de lo Eclesiástico.-

b) La sinceridad y la creencia de culto.- Este es un argumento que es anterior respecto a la carta del Autor. Ambas puede ser catalogadas como vías para lograr la salvación. Dentro de la mente podemos escoger los caminos que nos llevarán a la consecución de la salvación del hombre. Lo que dicta la conciencia es lo que me llevará a la mansión de los Bienaventurados. De aquí se desprende le hecho de que los esfuerzos religiosos que hacen los Gobernantes para constreñirnos a entrar en la “verdadera” religión son considerados como Irreligiosos.” No existe testimonio en las Escrituras de que se pueda deducir que Dios haya conferido una Autoridad a ningún hombre sobre otro para obligarle a profesar su propia religión” La persecución es, en fin, anticristiana.-

3.- Argumento Racionalista.- La conciencia es coercible y ningún hombre puede conformar su Fe a los dictados por otro hombre. Locke pone a la libertad religiosa como un Derecho Natural , extrae el carácter teológico y la convierte en un derecho a la libertad de conciencia y su libre expresión. La justificación de esto descansa en la aceptación Humilde de la ignorancia humana. El individuo debe explorar libremente de las diversas alternativas que están frente a sus ojos, utilizando la verdad como único método de la experiencia-” de todos los caminos que el hombre sigue, todavía es dudoso al saber cual es el justo” .

Además , el propio Locke clarifica que el camino hacia el cielo no es mejor conocido por el magistrado, como por los hombres en general, por lo cual no se le puede tomar como un guía seguro. Puede ser tan ignorante como cualquier hombre en este tema.-

Lo que realmente se ataca aquí es el dogmatismo fanático, el entusiasmo de las secta, el principio de que cualquier medio es adecuado para fundar la fe.-. El propósito es armonizar Revelación y Razón.-

En resumen... Existe una religión cuyo conocimiento es accesible a la razón y cuyos postulados están en la base de toda religión.-

Bibliografía.-

  • Locke John, “Carta sobre la tolerancia” Editorial Tecnos, S.A. segunda edición 1991

  • Hairschberger Johannes, “Breve Historia de la Filosofía” Editorial Herder, Duodécima edición, España 1993.-

  • Verneaux Roger, “ Historia de la Filosofía moderna” Editorial Herder, España Sexta edición 1989

  • Giannini Humbeto, “ Breve Historia de la Filosofía” Editorial Universitaria , Décima edición, Santiago, 1991

  • Martínez Marzoa Felipe, “ Historia de la Filosofía II “ Editorial Itsmo, España, 1994

  • Bréhieer Emile, “ Historia de la Filosofía II” Editorial Tecnos, España, 1988

  • Coreth Emerich y Schöndorf Harald, “ La filosofía de los siglos XVII y XVIII” Editorial Herder, España, 1987

  • Sanz Santacruz Víctor, “ Historia de la Filosofía Moderna” Ediciones Universidad de Navarra, España, 1991.

  • Enciclopedia Microsoft “Encarta 1997” Capítulo referente a filosofía, John Locke

Para comenzar podemos hacerlo refiriéndonos al concepto de Tolerancia, que quiere decir “respeto a las opiniones y prácticas de los demás, aunque no coincidan con las propias”. En este sentido, la obra de Locke apunta al problema planteado por la Reforma Protestante durante el siglo XVI en la Iglesia cristiana la cual acabó con la supremacía eclesiastica del Papa en el mundo católico y propició la instauración de iglesias protestantes. Constituye, entonces, una etapa decisiva en la conquista de este principio, por parte del pensamiento moderno. El autor, en ella propugna no sólo la libertad de conciencia sino también da un planteamiento histórico - jurídico.

Comienza, pues, con una justificación religiosa, observando que la tolerancia es un carácter esencial de la verdadera Iglesia de Cristo, “en la que todo título es nulo mientras falte la caridad hacia todo el género humano comprendidos los no cristianos”. Luego de esto, pasa a considerar el tema desde el punto jurídico del que ya nos referíamos, proponiéndose fijar exactamente los límites de las respectivas competencias entre Iglesia y Estado.

Locke afirma que la Iglesia, siendo una sociedad libre y voluntaria, como así la llama, constituida por el fin de servir a Dios en público, para conseguir la salvación de las almas, no vincula a nadie indisolublemente. El poder eclesiástico, por lo tanto, no puede ser nunca coactivo, pues no se refiere a los bienes externos, de exclusiva competencia de la magistratura civil; las únicas armas de la sociedad religiosa respecto a sus miembros son la exhortación, las amonestaciones y los consejos, y también, la expulsión de los obstinados o excomunión, “ Siempre que nos acompañe de palabras injuriosas o actos violentos que puedan lesionar de algún modo los derechos civiles y humanos de los particulares”(X)( Idem encartas)

El poder del magistrado civil solo consiste, entonces, de la imposición, de modod que no puede ejercerse de ningún modo sobre la conciencia, que por supuesto es incoercible, ya que sobre ella no debiera actuar jamás fuerza alguna. Ni siquiera la adhesión del “principe” puede dar a una iglesia una autoridad que no le compete por naturaleza. Y es allí donde el autorinsiste sobre la necesidad de mantener separados los límites de ambos poderes, observando que la opinión de que el poder civil está basado o de que la religión haya de ser propagada por la fuerza, ha sido siempre causa de infinitas guerra y violencia.

El derecho de gobernar a los pueblos no da al Magistrado la capacidad de conocer cúal sea la verdadera religión ni de atribuir a una iglesia determinada la prerogativa de la ortodoxia.

En cuanto a los artículos de Fe, que se dividen en dogmas especulativos y en principios de moral, Locke advierte de la creencia de los primeros, no puede imponerse, desde el momento que no depende de nuestra voluntad el creer o no hacerlo; en cambio los segundos, es decir los principios de moral, que se refieren a la vida civil, caen también bajo la competencia del magistrado, pero con el siguiente límite preciso: Que el poder civil sólo ha de oponerse a las doctrinas que sean contrarias a los fines para los cualesha sido constituido y, en general, al bien del estado y de las buenas costumbres. Respecto a las costumbres, señala que la más peligrosa para la paz del estado, es precisamente al Intolerancia, la cual tiende a violar ”Los derechos del Estado, los bienes y la libertad de los ciudadanos” ( Tr) . Pero es en este momento en que Lockehace una ampliación particular, en contradicción, con otras partes de la obra: La Iglesia Católica no puede ser tolerada por el magistrado civil, en cuanto “ quienes le están adheridos pasan por ello mismo a las ordenes de otro príncipe” (TR), no pudiendo distinguirse en el Papa la caridad de jefe de la Iglesia, la de Soberano de un Estado.

Tampoco puede tolerarse a los ateos, ya que para ellos “ Las promesas, los contratos o los juramentos, vínculos de una sociedad civil, no son ni sagrados ni inviolables” (TR), y que sin la creencia en Dios “ Todo en el mundo se corrompería” (tr).

Locke concluye reivindicando explicitamente igualdad de derechos para todas las confeciones - comprendiendo la católica - sin excluir a ninguna. El principio de la tolerancia es, pues, concebido por él con una amplitud insólita, desde el punto de vista de su concepción política sobre la base del a-confecionalismo del Estado y del derecho de libre asociación.

Eso es a grandes razgos lo que establece la epistola sobre la tolerancia de John Locke de la cual destacaremos dos tópicos, como son los referentes a las dimensiones de la libertad y la tolerancia frente a la religión.

Acerca de la Libertad diremos, entonces, que es la condición o estado de una persona , que no está sujeto, preso o sometido a otro, y en ese sentido, el hombre es absolutamente libre de profesar el Credo que más le acomode, ya que como el mismo Locke señala, no debe existir sobre la conciencia humana coacción alguna. En otras palabras, no se es libre si la conducta humana está condicionada por la amenaza de un daño que una voluntad ajena a la mía, es decir, de quien detenta la acción, ha anunciado que yo realice actos que no están expresamente permitidos. “ La libertad presupone el poder actuar sin someterse a limitacionesy violencias que proceden de otros” (tr 57)

la libertad

La clave, por lo tanto reside en conceptos tan grandes como lo de la misma Libertad, la Iglesia e el Individuo y sus interrelaciones.

Desde un comienzo en todo el Drama que significó esta gran crisis, la libertad personal se vio, desde el punto de vista Lockeano, violado. La sumisión de la conducta humana a un orden normativo coactivo, el derecho, supone el reconocimiento por parte del poder, de una esfera de autonomía individual que queda, en principio, marginada del proceso socializador de la coacción .

El valor de la Libertad, el que cada cultura ha enfrentado tratando de adecuarlo a lo político y su limitación social, debe garantizar un dominio de acción reservado al individuo. De este modo debió surgir rápidamente en la conciencia social, la idea de la libertad de derecho, o sea, como una pretensión jurídica protegida al goce pacífico de una situación dad frente a la injerencia arbitraria de terceros o del propio Estado.-

La libertad, en otras palabras, radica en una explicación negativa: Ausencia de coacción.- No soy libre si mi conducta está condicionada por la amenaza de un daño que una voluntad ajena a la mía interfiera en mi propio querer .-

La libertad, en el plano social, tiene una inseparable condición social: La Ley.- Sobre ésta, podemos decir que se es libre cuando se “ puede” hacer todo lo que no está prohibido hacer o dejar de hacer todo lo que no está expresamente exigido

Diccionario Esencial. Editorial Santillana, España, 1994. Pág. 1212

Enciclopedia Microsoft Encarta`97. Tolerancia.

idem cit 2 pag 12y ss

idem cit 2 pag 13

Querer: en el original aparece” La negación de la voluntad”

Locke lo dice así: La libertad presupone el poder actuar sin comprometerse a limitaciones y violencias que proceden de otros, y nadie puede eludirlas donde se carece de leyes.- Locke John, “Segundo Tratado” sección 57.-

Reforma protestante:Gran revolución religiosa del siglo XVI en la Iglesia cristiana, que terminó con la supremacía eclesiástica del Papa en el mundo católico y propició la instauración de las iglesias protestantes. La Reforma, precedida por la cultura renacentista y de alguna forma, seguida por la Revolución francesa, alteró por completo el modo de vida de la Europa occidental e inició la historia moderna.

Locke John, “Carta sobre la tolerancia” Editorial Tecnos, S.A. segunda edición 1991 pag. 43

idem cit 2 pag 12y ss

idem cit 2 pag 13

Querer: en el original aparece” La negación de la voluntad”

Locke lo dice así: La libertad presupone el poder actuar sin comprometerse a limitaciones y violencias que proceden de otros, y nadie puede eludirlas donde se carece de leyes.- Locke John, “Segundo Tratado” sección 57.-

Locke John, “Carta sobre la tolerancia” Editorial Tecnos, S.A. segunda edición 1991 pag 44 y ss.-

Idem cit.2

idem Cit. 2 pg 45.-

citado por el profesor Pedro Bravo Gala en “Discusión sobre la carta de la tolerancia” Artícula adjunto a la obra “Tratado sobre la tolerancia” John Locke, Editorial Tecnos, S.A. segunda edición 1991

Contraste con y las deas de B.Spinoza. Concibe que todo hombre(individuo) será libre en el sentido de ser capaz de fundarse a sí mismo y de regirse, no según nada externo, sino según la convivencia de todos o de la mayoría de sus componentes.-

Giannini Humberto “Breve Historia de la Filosofía” Editorial Universitaria,Décima edición,Santiago, 1991, pág 198

Idem cit 2 Pag. 54

Diccionario Esencial. Editorial Santillana, España, 1994. Pág. 1212

Enciclopedia Microsoft Encarta`97. Tolerancia.

idem cit 2 pag 12y ss

idem cit 2 pag 13

Querer: en el original aparece” La negación de la voluntad”

Locke lo dice así: La libertad presupone el poder actuar sin comprometerse a limitaciones y violencias que proceden de otros, y nadie puede eludirlas donde se carece de leyes.- Locke John, “Segundo Tratado” sección 57.-