Literatura

Literatura. Obras literarias. Cuentos. Novela. Poesía. Teatro. Cándido. El hijo pródigo. La tempestad. Canción del pirata. Voltaire. José de Valdivieso. William Shakespeare. José de Espronceda. Libre albedrío. Crítica e interpretación

  • Enviado por: Noelia Rojas
  • Idioma: castellano
  • País: Paraguay Paraguay
  • 26 páginas
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CÁNDIDO

(De Voltaire)

Novela

Biografía del autor

Voltaire (1694-1778), escritor y filósofo francés que figura entre los principales representantes de la Ilustración.

François Marie Atouet nació en París, el 21 de noviembre de 1694, hijo de un notario y a partir de 1718 adoptó definitivamente el nombre de Voltaire. Estudió con los jesuitas en el colegio Louis-le-Grand.

Primeros éxitos

Voltaire decidió desde muy joven emprender una carrera literaria. Comenzó a moverse en los círculos aristocráticos y pronto fue conocido en todos los salones literarios de París por su ingenio sarcástico. Varios de sus escritos, especialmente un libelo en el que acusaba al regente Felipe II, duque de Orleans, de atroces crímenes, precipitaron su ingreso en la prisión de la Bastilla. Durante los once meses de encierro completó su primera tragedia, Edipo, basada en la obra homónima del dramaturgo griego Sófocles, y comenzó un poema épico sobre Enrique IV de Francia. Edipo se estrenó en el Théâtre-Français en 1718 y fue acogida con enorme entusiasmo. La obra sobre Enrique IV se imprimió anónimamente en Génova bajo el título de Poème de la ligue (1723). En su primer poema filosófico, Los pros y los contras, Voltaire ofrece una elocuente descripción de su visión anticristiana y su credo deísta de carácter racionalista.

Tras una disputa con un miembro de una ilustre familia francesa, Voltaire fue encarcelado por segunda vez en la Bastilla, pero fue liberado al cabo de dos semanas bajo la promesa de abandonar Francia y establecerse en Inglaterra. Pasó entonces dos años en Londres, y no tardó en dominar la lengua inglesa. Con la intención de preparar al público británico para una edición ampliada de su Poème de la ligue, Voltaire escribió dos notables ensayos en inglés: uno sobre poesía épica y otro sobre la historia de las guerras civiles en Francia. Durante algunos años, el católico y autocrático gobierno francés prohibió la edición ampliada del Poème de la ligue, que finalmente adoptó el título de La Henriade. La aprobación para publicarlo llegó en 1728. Esta obra, una elocuente defensa de la tolerancia religiosa, obtuvo un éxito sin precedentes, no sólo en la Francia natal de Voltaire, sino en todo el continente europeo.

Ataques a la religión

Por espacio de algunos años Voltaire llevó una existencia itinerante, pero finalmente se estableció en Ferney, en 1758, donde pasó los últimos veinte años de su vida. En el intervalo comprendido entre su regreso de Berlín y su establecimiento en Ferney, terminó su obra más ambiciosa, el Ensayo sobre la historia general y sobre las costumbres y el carácter de las naciones (1756). Esta obra, que no es otra cosa que un estudio del progreso humano, censura el supernaturalismo y denuncia la religión y el poder del clero, si bien afirma su creencia en Dios.

Una vez establecido en Ferney, Voltaire escribió varios poemas filosóficos, como El desastre de Lisboa (1756), sobre el tremendo terremoto que asoló la ciudad en 1755, varias novelas satíricas y filosóficas, entre las que cabe destacar Cándido (1759), la tragedia Tancredo (1760) y el Diccionario filosófico (1764). Desde la seguridad que le proporcionaba su retiro, lanzó cientos de panfletos en los que satirizaba los abusos del poder. Quienes eran perseguidos por sus creencias encontraron en Voltaire un elocuente y poderoso defensor. El talante de sus actividades podría resumirse en una frase que el propio autor empleaba muy a menudo: écrasons l'infâme (`aplastemos al infame'). Con esta frase se refería a cualquier forma de religión que persigue a quienes no la profesan, que practica el fanatismo. Oponía el deísmo, una religión puramente racional, a la religión cristiana. En Cándido, Voltaire analiza el problema del mal en el mundo y describe las atrocidades cometidas a lo largo de la historia en nombre de la Religión. Voltaire murió el 30 de mayo de 1778 en París.

Critica

El carácter contradictorio de Voltaire se refleja tanto en sus escritos como en las opiniones de otros. Parecía capaz de situarse en los dos polos de cualquier debate, y en opinión de algunos de sus contemporáneos era poco fiable, avaricioso y sarcástico. Para otros, sin embargo, era un hombre generoso, entusiasta y sentimental. Esencialmente, rechazó todo lo que fuera irracional e incomprensible y animó a sus contemporáneos a luchar activamente contra la intolerancia, la tiranía y la superstición. Su moral estaba fundada en la creencia en la libertad de pensamiento y el respeto a todos los individuos, y sostuvo que la literatura debía ocuparse de los problemas de su tiempo. Estas opiniones convirtieron a Voltaire en una figura clave del movimiento filosófico del siglo XVIII ejemplificado en los escritores de la famosa Enciclopedia francesa. Su defensa de una literatura comprometida con los problemas sociales hace que Voltaire sea considerado como un predecesor de escritores del siglo XX como Jean-Paul Sartre y otros existencialistas franceses.

Todas las obras de Voltaire contienen pasajes memorables que se distinguen por su elegancia, su perspicacia y su ingenio. Sin embargo, su poesía y sus obras dramáticas abusan a menudo de un exceso de atención a la cuestión histórica y a la propaganda filosófica. Cabe destacar, entre otras, las tragedias Brutus (1730), Zaire (1732), Alzire (1736), Mahoma o el fanatismo (1741), y Mérope (1743); el romance filosófico Zadig (1747); el poema filosófico Discurso sobre el hombre (1738); y el estudio histórico Carlos XII (1730).

CÁNDIDO

Cándido, (título original en francés: Candide, ou l'Optimisme) es una novela picaresca publicada por el filósofo ilustrado Voltaire en 1759. Voltaire nunca admitió abiertamente ser el autor de la controvertida novela, la cual está firmada con el seudónimo «Monsieur le docteur Ralph» (literalmente, «el señor doctor Ralph»).

Desde un punto de vista sardónico, la obra sigue las peripecias del protagonista Cándido en su primer encuentro con el precepto del optimismo leibniziano de que «todo sucede para bien en este, el mejor de los mundos posibles» y en una serie de aventuras subsecuentes que refutan de forma dramática el famoso precepto a pesar del obstinamiento con el que el personaje se aferra a éste.

La novela satiriza la filosofía de Leibniz, y es un muestrario de los horrores del mundo del siglo XVIII. En Cándido, Leibniz está representado por el filósofo Pangloss, tutor del protagonista. A pesar de observar y experimentar una serie de infortunios, Pangloss afirma repetidamente que «tout est au mieux» («todo sucede para bien») y que vive en «le meilleur des mondes possibles» («el mejor de los mundos posibles»).

La novela en capítulos

La narración se compone de 30 breves capítulos y presenta una rápida estructura mostrando las etapas del viaje del protagonista.

CAPITULO 1: en el castillo viven alegres y felices Cándido, Cunegunda, hija del barón, y Pangloss preceptor de Cándido, convencido que “las cosas no pueden ser de otro modo: porque todo esta hecho para un fin, entonces necesariamente todo tiene un fin mejor”. Cunegunda, descubre a Pangloss con la camarera entre los arbustos, imita la experiencia abrazando a Cándido detrás de un biombo. Ellos se besan y son sorprendidos por el señor Barón, Cándido es echado a patadas del castillo. “El mejor de los castillos posibles”, según Pangloss.

CAPITULO 2 - 3: Cándido se encuentra de repente con la atrocidad del mundo. Muerto de hambre y de cansancio, es inscrito por la fuerza con los búlgaros y obligado para hacer el servicio militar durante la guerra. La batalla entre Avaros y búlgaros es una carnicería. Cándido huye saltando montaña de cadáveres, entre pueblos incendiados. Se refugia en Holanda, donde encuentra después un pordiosero desfigurado por la sífilis.

CAPITULO 4: El pordiosero es Pangloss que, ha sobrevivido en la destrucción del castillo realizada por los soldados búlgaros, quien encuentra todavía el coraje para justificar su mal como cosa indispensable en el mejor de los mundos. Los dos se embarcan al regreso de Lisboa.

CAPITULO 5 - 6: Se describen algunas catástrofes naturales: la tempestad, el naufragio y el terremoto. Pangloss y Cándido acaban en las manos de la Inquisición que busca herejes para alejar la desgracia con un acto de fe. A Cándido se le acerca misteriosamente una anciana.

CAPITULO 7, 8, 9, 10: La anciana conduce a Cándido hasta Cunegunda. Esta, violentada y destripada por los búlgaros, que habían atacado el castillo, no estaba muerta, como había contado Pangloss. Vendida a un banquero hebreo, que la comparte con el gran Inquisidor. Cándido mata a los dos. Cunegunda, la anciana y Cándido se embarcan en una nave que transporta tropas contra los jesuitas del Paraguay. En la nave se hace una gran discusión sobre el mal y la felicidad. La anciana comienza la narración de su vida.

CAPITULO 11 - 12: Los dos capítulos se ocupan de la desgracia de la anciana. Este paréntesis consiente a Voltaire para denunciar las violencias y las obscenidades perpetradas diariamente contra las mujeres.

CAPITULO 13, 14, 15: Llegados a Buenos Aires, Cunegunda es acogida por el gobernador, y se vuelve su favorita, pero Cándido, perseguido por la justicia, es forzado a huir. Guiado del siervo Cacambó, pasa al reino de los jesuitas. Cándido encuentra aquí al hermano de Cunegunda. Cándido le manifiesta la intención de casarse con la hermana, éste golpea a Cándido. Él lo mata y se pone los hábitos, huyendo antes de que sea descubierto el delito.

CAPITULO 16: Cándido y Cacambó se internan en la selva y allí, son capturados por los indios que están en guerra con los jesuitas, que han tomado sus tierras. Estaban a punto los dos de terminar en la olla, cuando Cacambó convence a la tribu que Cándido no sólo no es jesuita, sino que además viene de matar a uno. Liberados, reciben de los indios una suerte de honor.

CAPÍTULOS 17 - 18: Cándido y Cacambó llegan al país de El dorado. Es el reino de la felicidad, donde no existe dinero, ni violencia, ni tribunales, ni curas. El Dorado es el “país donde todo esta bien”. Cargados de oro, ellos parten en búsqueda de Cunegunda.

CAPITULO 19: Cándido y Cacambó abandonan El Dorado con destino a las Guayanas. Cándido, encarga a Cacambó rescatar a Cunegunda y quedaron en encontrase en Venecia. Mientras Cándido espera la oportunidad de volver al Viejo Mundo, con Martín, su nuevo sirviente... Martín es muy pesimista, totalmente contrario a Pangloss.

En los siguientes y últimos capítulos la trama continua en Europa, concretamente en París, Venecia y Turquía. Cacambó llega a Venecia, pero lo hacen esclavo. Luego los tres, Cándido, Cacambó y Martín se embarcan para Constantinopla, donde también Cunegunda se vuelve esclava de un aventurero. En la nave Cándido reconoce en dos forzudos encadenados, al filosofo Pangloss, que había estado mal ahorcado, y el revivido baroncillo jesuita, hermano de Cunegunda. Cándido rescata a los dos y todos llegan a Turquía donde encuentran a Cunegunda, fea y envejecida. Ambos deciden casarse y viven en una granja que había comprado Cándido.

Argumento de la obra

En el castillo viven alegres y felices Cándido, Cunegunda, hija del barón, y Pangloss preceptor de Cándido, convencido que “las cosas no pueden ser de otro modo: porque todo esta hecho para un fin, entonces necesariamente todo tiene un fin mejor”. Cunegunda, descubre a Pangloss con la camarera entre los arbustos, imita la experiencia abrazando a Cándido detrás de un biombo. Ellos se besan y son sorprendidos por el señor Barón, Cándido es echado a patadas del castillo. “El mejor de los castillos posibles”, según Pangloss.

Cándido se encuentra de repente con la atrocidad del mundo. Sus aventuras comienzan en Bulgaria, De allí se va a Holanda, donde se embarca hacia Portugal. Establecido en Lisboa, y después de escapar de la tormenta y el naufragio, le espera la terrible experiencia del terremoto, concretamente el de 1755. De Portugal pasa Cándido a España, y en Cádiz se embarca con destinación a América meridional, esperando encontrar allí al mejor de los mundos posibles. Después del largo viaje, Cándido llega a Buenos Aires, donde el gobernador español le roba a su prometida, Cunegunda. Huyendo de las amenazas del aquél, Cándido se traslada a Paraguay, donde busca refugio en las reducciones establecidas por los jesuitas alemanes. Allí descubre al hermano de Cunegunda convertido en sacerdote, a quien cree matar a raíz de una desafortunada discusión. Después del incidente, él y Cacambo huyen de Paraguay hacia el país de los "orejones", que capturan a los fugitivos y a punto están de devorarlos, puesto que los suponen enemigos jesuitas. Esclarecidas sus respectivas identidades, prosiguen su camino hacia Cayena y Surinam. En el largo trayecto a través de selvas y montañas les espera la sorpresa de llegar a un país insospechado y utópico: El Dorado, "el país donde todo está bien".

La estancia en el Dorado se perlonga un mes, gracias a la gentileza y generosidad de sus habitantes, al atractivo de sus costumbres y a la abundancia de sus riquezas. "Quien ha vivido en El Dorado", confesará Cándido, "no se cura de ver cosa ninguna de este mundo". Cargados de oro y piedras preciosas, Cándido y Cacambo abandonan El Dorado con destinación a las Guayanas. Cacambo vuelve desde allí a Buenos Aires, mientras que Cándido espera la oportunidad de volver al Viejo Mundo, con Martín, su nuevo sirviente. La trama continua en Europa, concretamente en París, Venecia y Turquía, donde Cándido encuentra finalmente a Cunegunda, fea y envejecida. Ambos deciden casarse y viven en una granja que había comprado Cándido.

Características físicas y morales del personaje principal

- Personaje principal:

  • Cándido: Sencillo, ingenuo, sin malicia ni doblez. Joven, a quien la naturaleza dotó de un carácter amabilísimo, su fisonomía anunciaba la bondad de su corazón y eran iguales en él la solidez del juicio y la sinceridad.

- Personajes secundarios: El Señor Barón, Cunegunda, Cacambó, Martín, Paquette, el hermano de Cunegunda, la anciana.

Figuras Literarias

*Comparación

  • Cándido, que temblaba de pies a cabeza, como buen filosofo.

  • La mujer marcho a la cocina como un relámpago.

*Hipérbole

  • Desfallecido de necesidad.

  • Heroica batalla.

*Personificación

  • El fantasma le miró con inquieta curiosidad.

*Repetición

  • ¡Jesuita! ¡Jesuita!.

Imágenes sensoriales

* Visual

  • Su hija Cunegunda, era una muchacha colorada, fresca, gordilla, apetitosa.

  • El señor barón echó a Cándido del castillo a patadas y empellones.

*Auditivo

  • Oía Cándido todo con mucha atención.

  • “Si, señor, esa es mi estatura - dijo Cándido.

*Táctil

  • Caía nieve en gran abundancia.

  • Pasmado de frío.

*Gustativa

  • Se sentaron a comer.

Tema

“Libre albedrío”

Porque del titulo

La novela lleva éste titulo ya que justamente ese es el nombre del protagonista principal de la novela.

Cándido representa la “candidez” de las personas y con la que el autor Voltaire no esta de acuerdo, y es eso lo que nos muestra en su obra.

Género

Narrativo

Sub-género

Novela

Corriente

Modernismo

Posición del narrador

Al comenzar a leer el libro nos damos cuenta, con la primera frase que es un narrador omnisciente, es decir, exterior e invisible con relación al mundo a lo mundo narrado.

Se puede apreciar que el narrador se encuentra fuera de la historia, es importante recordar que el narrador omnisciente sabe el pasado, presente y futuro de los personajes y de la historia. Pero también éste desaparece y da paso a los diálogos de los personajes.

Tema Central

El optimismo de Cándido.

Idea principal

El viaje de Cándido en búsqueda de Cunegunda.

Ideas secundarias

La guerra entre búlgaros y avaros.

Las catástrofes naturales.

Simbolismo

Cándido = Optimismo

Cándido representa la ingenuidad. Es el pensamiento honesto, guiado por un corazón honrado. Es un optimista, como suelen serlo los ingenuos, quienes no suelen tener la perspicacia de advertir la maldad humana.

Tiempo real o imaginario

El tiempo de la novela no es sucesivo, cíclico o cronológico, sino cerrado.

Época de la recreación de narración

La realidad de la época - la Guerra de los Treinta Años y el terremoto de Lisboa - son incorporados como marco especial en Cándido.

Opinión personal

Cándido nos habla de la ingenuidad de un personaje que no parece estar hecho para vivir en su época: el ilustrado siglo XVIII. Un hombre que no tiene la suficiente malicia, que le falta la astucia necesaria para hacer frente al mundo en el que crece. Sin embargo, a pesar de lo que pueda parecer, en el Cándido de Voltaire prevalece el optimismo. El héroe, que viaja a la búsqueda de un mundo perdido en el espacio (el mejor de los mundos posibles), nunca se da por vencido. La búsqueda del héroe se lleva a cabo dentro del universo exterior y lejano que persigue, animado por su amigo Panglos y por su amor a Cunegunda, que no son ni la ilustración ni el saber, sino el prejuicio y el oscurantismo, o en opinión de Voltaire, la estupidez humana. Y es precisamente por eso que Cándido nunca podrá conseguir su objetivo; no se llega al mejor de los mundos posibles montado al caballo de los prejuicios, de las fábulas y de las leyendas, sino que sólo puede uno encontrarlo mediante la locomotora de la ilustración. Así pues, a pesar de la candidez de Cándido, la Razón triunfa en la novela de Voltaire.

Mensaje

“Cándido” es la clara manifestación de oposición de Voltaire hacia el conformismo. Voltaire no acepta que “éste sea el mejor de los mundos posibles”, sin embargo, considera posible que este mundo sea mejor, esa es su gran enseñanza, su autentico legado, su definitiva propuesta al optimismo.

EL HIJO PRÓDIGO

(De José de Valdivieso)

Cuento

Biografía del autor

José de Valdivieso 1565 -1638

Poeta y autor dramático barroco perteneciente al Siglo de Oro español.

Fue sacerdote y capellán de grandes personajes toledanos, como el arzobispo Bernardo Sandoval y Rojas o el cardenal infante don Fernando de Austria. Tuvo a su cargo asimismo el rito mozárabe en la catedral primada de Toledo. Fue protegido por Felipe III, quien alentó la preparación de algunas de sus obras. En 1609 se trasladó a Madrid, donde fue censor de libros. Fue un gran amigo de Miguel de Cervantes y sobre todo de Lope de Vega, a quien asistió a la hora de la muerte, según la Fama póstuma de Juan Pérez de Montalbán.

Obras

Como lírico su visión es ingenua, popular, de tono menor. Tuvo como el Fénix una gran sensibilidad para captar la belleza de la lírica popular, que insertó con frecuencia en sus obras. Como poeta su obra es casi toda religiosa y la obra principal es su Romancero espiritual del Santísimo Sacramento, Toledo, 1612. Es una colección de poemas en que se adaptan los cantares infantiles y villancicos a los temas eucarísticos. Pero la obra que tuvo más éxito en su época fue sin duda el extenso poema narrativo Vida, excelencias y muerte del gloriosísimo patriarca San José, (Toledo, 1604), composición llevada a cabo por encargo del prior de Guadalupe. Compuso también el poema heroico Sagrario de Toledo. Como autor dramático se le debe el libro Doce autos sacramentales y dos comedias divinas (Toledo, 1622), en la que los autos sacramentales destacan más que las obras extensas y no en vano se le considera el precursor de Pedro Calderón de la Barca en otorgar a los autos dimensión alegórica y conceptual. Son particularmente conocidos El hospital de los locos, El villano en su rincón, Psiquis y Cupido, El hijo pródigo, El peregrino, La serrana de Plasencia y La amistad en el peligro. Hace poco se editaron además Las pruebas del linaje humano y encomienda del hombre, representado en Sevilla durante el Corpus de 1603, y Las probanzas e hidalguía del hombre. Otros autos suyos son El árbol de la vida, Los cautivos libres y Las ferias del alma. Entre sus comedias destacan El ángel de la guardia, representada en las fiestas de Casarrubios del Monte en 1609, y La flor de lis de Francia (representada en Salamanca antes de 1603). Otras son El loco cuerdo, San Simeón y El nacimiento de la mejor.

Tema

Libre Albedrío

¿Porque del titulo?

Lleva ese titulo ya que la obra trata de un hijo que no valoro lo que tenía, que desperdició todo lo que la vida le ofreció y que lo malgastó; por eso el nombre de “Hijo Prodigo”.

Según el diccionario, “Prodigo” es: Dicho de una persona: Que desperdicia y consume su hacienda en gastos inútiles, sin medida ni razón.

Género

Narrativo

Sub-género

Cuento

Corriente

Argumento de la obra

El Hijo Prodigo no reconoció la bondad de su padre que le entrega parte de sus riquezas y se aparta de él. Emprende su vuelo dejando atrás mucha tristeza y dolor.

Lejos de su padre, el joven vive sumergido en los placeres mundanos, entre mujeres y vicios haya su perdición, su vanidad no lo deja, y en su locura, hasta se olvida de Dios, se pierde y aparta completamente del buen camino.

Hasta que un día, se acaban sus fortunas, se queda sin dinero y sin riquezas, y es ahí donde conoce la realidad de la vida, ya que no tiene como sobrevivir al hambre y al abandono. Entonces se da cuenta de que había dejado algo atrás y que podía recuperarlo.

El joven decide volver a su casa en donde sobraba amor y comprensión para él.

Y efectivamente, así lo esperaba su padre, con amor, alegría y comprensión. Entonces el Hijo, reconociendo su error, pide perdón dispuesto a humillarse como un simple trabajador más; su padre lo perdona y además de ser perdonado, recibe de nuevo su puesto de hijo.

Características físicas y morales del personaje principal

- Personaje principal:

  • El Hijo Pródigo: joven, vanidoso, engreído, presumido, necio, lozano. Interesado más en las cosas mundanas.

    • Personajes secundarios: el Padre del prodigo, la Juventud, la Inspiración, Lascivia, Justino, Chaparro, Demonio, Ángeles, la Locura, el Olvido.

Simbolismo

Prodigo

El Hijo prodigo no se conforma con lo que tiene y no sabe apreciar lo que está a su alcance

Idea Central

El hijo prodigo.

Idea Principal

El padre encuentra a su hijo perdido.

Ideas secundarias

  • Las vanidades del mundo.

  • El arrepentimiento del joven prodigo.

Figuras Literarias

*Comparación

  • Duermo como un pecador.

  • Tan grande como el de Adán.

  • camina como una reina

*Metáfora

  • En el abril de tus días.

  • Cara de rosa.

*Hipérbole

  • Una docena, y mil más si quieres.

  • Veinticinco mil soldados.

*Repetición

  • Démosle peluz! ¡Peluz!

  • ¡Guerra, guerra! ¡Al arma, al arma!

Imágenes sensoriales

* Visual

  • Cubiertas de oro y perlas.

  • Viene encima de una bestia.

  • Un cáliz lleva en la mano.

*Auditivo

  • Suenan hechiceras voces de hermosísimas sirenas.

  • ¡Toquen pífaros y cajas, chirimías y trompetas!

*Táctil

  • Toma, bésame la mano.

*Gustativa

  • Como ajo, cebolla y puerro.

  • Miel dulce.

Opinión personal

Me pareció un buen cuento ya que la figura del “Hijo prodigo”, reúne las condiciones humanas, no se conforma con lo que tiene y no sabe apreciar lo que está a su alcance. Es el caso de muchas y muchos de nosotros, no apreciamos las gracias y bendiciones que Dios nos da todos días y vivimos quejándonos de insatisfacción, tanto material como espiritual.

Mensaje

Del cuento “El hijo prodigo” podemos sacar varios mensajes como por ejemplo: “La reconciliación”, “El amor de un padre”, “Nunca es tarde para cambiar” y muchos otros valores que enriquecen la obra.

LA

TEMPESTAD

(William Shakespeare)

Teatro

Biografía del autor

William Shakespeare (1564-1616), poeta y autor teatral inglés, considerado uno de los mejores dramaturgos de la literatura universal.

Resulta imposible llevar a cabo una exposición completa y rigurosa de la vida de este famoso autor inglés, pues son muy pocos los datos comprobados que se tienen de él. Se mantiene tradicionalmente que nació el 23 de abril de 1564, y se sabe a ciencia cierta que fue bautizado al día siguiente, en Stratford-upon-Avon. Tercero de ocho hermanos, fue el primer hijo varón de un próspero comerciante, y de Mary Arden, hija a su vez de un terrateniente católico. Probablemente, estudió en la escuela de su localidad y, como primogénito varón, estaba destinado a suceder a su padre al frente de sus negocios. Sin embargo, según un testimonio de la época, el joven Shakespeare tuvo que ponerse a trabajar como aprendiz de carnicero, por la difícil situación económica que atravesaba su padre. Según otro testimonio, se convirtió en maestro de escuela. Lo que sí parece claro es que debió disfrutar de bastante tiempo libre durante su adolescencia, pues en sus obras aparecen numerosas y eruditas referencias sobre la caza con y sin halcones, algo poco habitual en su época y ambiente social. En 1582 se casó con Anne Hathaway, hija de un granjero, con la que tuvo una hija, Susanna, en 1583, y dos mellizos —un niño, que murió a los 11 años de edad, y una niña— en 1585. Al parecer, hubo de abandonar Stratford ya que le sorprendieron cazando ilegalmente en las propiedades de sir Thomas Lucy, el juez de paz de la ciudad.

Se supone que llegó a Londres hacia 1588 y, cuatro años más tarde, ya había logrado un notable éxito como dramaturgo y actor teatral. Poco después, consiguió el mecenazgo de Henry Wriothesley, tercer conde de Southampton. La publicación de dos poemas eróticos según la moda de la época, Venus y Adonis (1593) y La violación de Lucrecia (1594), y de sus Sonetos (editados en 1609 pero que ya habían circulado en forma de manuscrito desde bastante tiempo atrás) le valieron la reputación de brillante poeta renacentista. Los Sonetos describen la devoción de un personaje que a menudo ha sido identificado con el propio poeta, hacia un atractivo joven cuya belleza y virtud admira, y hacia una oscura y misteriosa dama de la que el poeta está encaprichado. El joven se siente a su vez irresistiblemente atraído por la dama, con lo cual se cierra un triángulo, descrito por el poeta con una apasionada intensidad que, no obstante, no llega a alcanzar los extremos de sus tragedias, sino que, más bien, tiende al refinamiento en el análisis de los sentimientos de los personajes. De hecho, la reputación actual de Shakespeare se basa, sobre todo, en las 38 obras teatrales de las que se tienen indicios de su participación, bien porque las escribiera, modificara o colaborara en su redacción. Aunque hoy son muy conocidas y apreciadas, sus contemporáneos de mayor nivel cultural las rechazaron, por considerarlas, como al resto del teatro, tan sólo un vulgar entretenimiento.

La vida de Shakespeare en Londres estuvo marcada por una serie de arreglos financieros que le permitieron compartir los beneficios de la compañía teatral en la que actuaba, la Chamberlain's Men, más tarde llamada King's Men, y de los dos teatros que ésta poseía, The Globe y Blackfriars. Sus obras fueron representadas en la corte de la reina Isabel I y del rey Jacobo I con mayor frecuencia que las de sus contemporáneos, y se tiene constancia de que sólo en una ocasión estuvo a punto de perder el favor real. Fue en 1599 cuando su compañía representó la obras de la deposición y el asesinato del rey Ricardo II, a petición de un grupo de cortesanos que conspiraban contra la reina Isabel, encabezado por un ex-favorito de la reina, Robert Devereux, y por el conde de Southampton, aunque en la investigación que siguió al hecho, la compañía teatral quedó absuelta de toda complicidad.

A partir del año 1608, la producción dramática de Shakespeare decreció considerablemente, pues al parecer se estableció en su ciudad natal donde compró una casa llamada New Place. Murió el 23 de abril de 1616 y fue enterrado en la iglesia de Stratford.

Obras

Aunque no se conoce con exactitud la fecha de composición de muchas de sus obras, su carrera literaria se suele dividir en cuatro periodos: 1) antes de 1594; 2) entre 1594 y 1600; 3) entre 1600 y 1608; y 4) desde 1608. Dada la dificultad para fechar con exactitud sus obras, estos periodos son aproximativos y están basados en que el autor extraía los temas de sus obras de crónicas de su tiempo, así como de cuentos y narraciones ya existentes, tal y como era costumbre en aquellos años.

Importancia literaria

Hasta el siglo XVIII, Shakespeare fue considerado únicamente como un genio difícil. Se han propuesto teorías según las cuales sus obras fueron escritas por alguien de una educación superior, tal vez por el estadista y filósofo sir Francis Bacon, o por el conde de Southampton, protector del autor, o incluso por el dramaturgo Christopher Marlowe, el cual, segú n la opinión de algunos estudiosos, no murió en una reyerta de taberna, sino que huyó al continente, donde siguió escribiendo. A pesar de la controvertida identidad de Shakespeare, sus obras fueron admiradas ya en su tiempo por Ben Jonson y otros autores, que vieron en él una brillantez destinada a perdurar en el tiempo; Jonson dijo que Shakespeare “no era de una época, sino de todas las épocas”. Del siglo XIX en adelante, sus obras han recibido el reconocimiento que merecen en el mundo entero. Casi todas sus obras continúan hoy representándose y son fuente de inspiración para numerosos experimentos teatrales, pues comunican un profundo conocimiento de la naturaleza humana, ejemplificado en la perfecta caracterización de sus variadísimos personajes. Su habilidad en el uso del lenguaje poético y de los recursos dramáticos, capaz de crear una unidad estética a partir de una multiplicidad de expresiones y acciones, no tiene par dentro de la literatura universal. Autores teatrales ingleses posteriores, como John Webster, Philip Masinger y John Ford tomaron prestadas ideas de sus obras, y su influencia en los autores de la restauración, en especial sobre John Dryden, William Congreve y Thomas Otway resulta más que evidente. Por otro lado, en numerosos escritores de nuestro siglo, como Pinter, Beckett y George Bernard Shaw se ven las huellas de Shakespeare.

Tema

El libre albedrío

¿Porque del titulo?

A mi parecer, la obra lleva el título de La Tempestad ya que es un símbolo de la revolución: es la fuerza de los oprimidos que se alzan. En este caso, fue la forma de venganza del personaje principal de la obra, contra los que lo traicionaron.

Género

Dramático

Sub-género

Teatro

Corriente

Argumento de la obra

Próspero, el duque de Milán, desposeído por su hermano del trono, ha encontrado refugio en una isla con Miranda, su hija, aún muy de niña, Ariel, un espíritu benéfico y sus libros de magia que lo enseñan a ser poderoso. Prospero posee magia, que a pesar de que no le avisaron con anterioridad la traición que iba a sufrir, si que le revela la aproximación de una nave que trae al usurpador de su puesto, el rey de Nápoles; su cómplice, un buen hombre, del que se burlan; y algunos nobles canallas.

Prospero desencadena sobre ellos la una tempestad que parece destruirlo todo y separa al rey de Nápoles de su hijo, de manera que el uno y el otro se creen muertos. Fernando (el hijo), llorando a su padre, encuentra a Miranda y se da el habitual flechazo entre los dos. Sin embargo, el usurpador de Milán, sin perder tiempo, surgiere al hermano del rey de Nápoles, asesinarle mientras duerme con el fin de ocupar su puesto. La magia de Próspero hará que su brazo pare y después los perdona a todos por ser gentes de buena compañía.

Prospero trata durante toda la obra de vengarse de su hermano y recuperar su trono, pero al final se arrepiente y decide perdonarlos a todos, presentarse ante el rey de Nápoles y dejar que sus hijos continúen juntos para siempre sin impedir el amor que ha nacido dentro de ellos.

Decide abandonar sus poderes y marchar a Italia a celebrar la unión de los jóvenes.

Características físicas y morales del personaje principal

- Personaje principal:

*Próspero: Un hombre de mediana edad, con barba, quien es destronado y vive desde hace doce años en una isla desierta junto con su hija Miranda. Ha estudiado ciencias ocultas y ha desarrollado el arte de la magia.

- Personajes secundarios:

Miranda, hija de Prospero

Ariel, espíritu de aire

Alonso, Rey de  Nápoles

Sebastián, su hermano

Antonio, su hermano; usurpador del ducado de Milan

Fernando, hijo del rey

Caliban, esclavo de Prospero

Esteban, mayordomo

Capitán del barco

Contramaestre

Marineros

Iris, un espíritu

Ceres, un espíritu

Juno, un espíritu

Simbolismo

La tempestad

La Tempestad, es desde lo antiguo, un símbolo de la revolución: es la fuerza de los oprimidos que se alzan, es el poder de la conciencia que asalta el gobierno de nuestra mente.

Idea Central

El perdón de Prospero a sus traidores.

Idea Principal

El destrono de Prospero.

Ideas secundarias

  • El naufragio del Rey de Nápoles y su hijo.

  • Enamoramiento entre Miranda y Fernando.

Figuras Literarias

*Comparación

  • ¡Portaos como hombres!

  • Seguro que él no se ahoga, aunque el barco fuera una cáscara de nuez e hiciera aguas como una incontinente.

*Metáfora

  • Venas de la tierra.

*Personificación

  • Sobre nube ondulante cabalgar.

*Hipérbole

  • Con viveza extraordinaria.

*Repetición

  • ¡Corre, corre!

  • ¡Deprisa, deprisa!

Imágenes sensoriales

* Visual

  • Entran un Capitán y un Contramaestre.

  • Se duerme MIRANDA.

*Auditivo

  • Se oye un fragor de tormenta.

  • ¡Y atentos al silbato del capitán!

*Táctil

  • Caía nieve en gran abundancia.

  • Pasmado de frío.

*Gustativa

  • Un poco de agua dulce.

Análisis y contexto

La Tempestad es considerada por muchos como el testamento de William Shakespeare, debido a que fue probablemente su última obra. Se representó por primera vez en 1611 y tuvo una segunda puesta en escena hacia febrero de 1613, con el motivo de celebrar la boda de Isabel Estuardo, hija del rey Jacobo I, con el príncipe Frederick de Heidelberg. Muchos paralelismos encuentran su correspondencia con las personalidades más destacadas del período jacobeo. Así, la máscara nupcial que Próspero crea para el disfrute de Miranda y Ferdinando, con las figuras divinas de Ceres y Juno asegurando un dichoso porvenir si la feliz pareja prometía guardar castidad hasta después del matrimonio, podría haberle sentado muy bien al monarca, bien conocido por su arte disciplinario con respecto a los súbditos de su corona. Otro dato que se ve reflejado en la tarea shakespeariana, es el interés del rey por cuestiones relacionadas a la magia y a la brujería. Estas prácticas eran consideradas un tabú en la época que nos ocupa, y fe de ello nos brindan algunos documentos en los que constan la quema de mujeres, generalmente en hogueras, entre los siglos XVI y XVIII. En este sentido, Jacobo I sentenciaba a muerte a todas aquellas personas que estuvieran bajo sospecha de llevar a cabo tales acciones. La temática de La Tempestad no podría menos, entonces, que manifestarse en un monarca—Próspero— interesado en acabar con el maleficio de una vieja bruja, que acechaba con irrumpir en el orden social de la isla.

El soberano disfrutaba además, del exhibicionismo y de las alegres danzas teatrales—más conocidas como mascaradas—, en donde tenía lugar una serie de cortejos, movimientos escénicos, aparición de figuras mitológicas, cantos, niños disfrazados de moros y aborígenes de Virginia, y otros tantos que encuentran su correlación con numerosos pasajes de la obra de Shakespeare.

En cuanto a la ambientación de los hechos, es menester puntualizarlos en la atmósfera de una nueva era de viajes y descubrimientos. Ya hacia el reinado de Isabel I, tumultuosas embarcaciones emprendían su viaje rumbo a América. Al arribar al Nuevo Mundo, los colonos ingleses se encontraban con un pueblo primitivo enclaustrado en una poderosa sociedad de costumbres bárbaras, que siempre se interponían a sus pretensiones imperialistas. A todo esto, una gran porción de aventureros y hombres de letras solían sumarse a la empresa, con fines puramente ilustrativos, y a modo de mantener informada a la corona británica de los movimientos de un entorno inexplorado.

Los famosos libros de viaje sirvieron a muchos autores que partieron de la base de una tierra pagana, incivilizada y abierta a un sinfín de mitos y leyendas que hablaban de la existencia de monstruos feroces y caníbales que practicaban la magia negra para arrasar con los blancos europeos que ostentaban sus dominios. Es este el motivo por el cual, quizás, La Tempestad supo adaptarse a las intrigas del momento, y diferenciarse, en consecuencia, del resto de la producción dramática shakespeariana. El papel de la esclavitud y el dominio que ejercían los colonizadores sobre las tierras que descubrían se tradujo al mundo del teatro y, como no podía menos, al universo de Shakespeare.

El romanticismo, que tendría su mejor partida en el siglo XVIII, gozaba de popularidad y prestigio durante el reinado de Jacobo I y sus sucesores. Ante la inminente situación de un país que buscaba extender sus alas y competir con España, la ganancia y el usufructúo de tierras americanas se presentaba como la mejor opción a las pretensiones monárquicas británicas.

En la creación literaria, en cambio, esta era de hallazgos y apropiamientos dio lugar a dimensiones alternas, islas embrujadas, terribles caníbales, bestias indomables y paisajes exóticos que contrastaban con los de Gran Bretaña.

La Tempestad, si bien no es ajena al momento histórico en la que fue compuesta, tampoco se ajusta en su totalidad al paradigma romántico de la época.

Opinión personal

En la obra se dibuja a los hombre europeos de siglo XVII, enajenados por la ambición de riquezas y poder. A tal punto que traicionan su propia naturaleza y actúan en contradicción a su conciencia.

El proyecto de Próspero consiste en restituirles el corazón y devolverlos a sí mismos.

Para ello se vale de la magia; les representa sus felonías; les enseña el poder del destino para castigar esas faltas; y, finalmente, los conduce al centro en que todos los seres se unen, para compartir con ellos el perdón, el amor, la fuerza que mueve a los hombres y que nace de su mismo centro, de nuestra propia esencia.

Me pareció una obra sumamente interesante.

Mensaje

A mi parecer, la obra nos enseña y tiene como mensaje el perdón.

Perdonar en el sentido de renunciar al odio y su ciclo de constante destrucción, se asocia al ejercicio de empatizar con el otro; sentir con él; emocionarnos con él.

Al perdonar el engaño del otro, curamos nuestras propias mentiras; al tener misericordia por la violencia del otro, apaciguamos nuestra agresividad; al disculpar la envidia del otro, ponemos límite a nuestro deseo de lo ajeno.

El perdón, es en consecuencia, un ejercicio de sanación. En el campo social, porque conlleva la paz. En el nivel individual, porque significa templar los vicios que moran en nuestro espíritu y que rivalizan con los que observamos en el prójimo.

canción del pirata

(José de Espronceda)

Poesía

Biografía del autor

José de Espronceda (1808-1842), poeta y revolucionario español, fue uno de los más grandes románticos, y su vida integra la rebelión moral y la política.

Nació en Almendralejo (Badajoz) hijo de un militar, durante la guerra de Independencia contra los franceses. Pocas personalidades son tan representativas del Romanticismo español como José de Espronceda. La pasión y el inconformismo que caracterizan su obra se evidenciaron también en su vida pública y privada, llevándolo a tomar actitudes reñidas con lo que la sociedad de su época consideraba correcto. A los quince años funda con Patricio de la Escosura, Ventura de la Vega y otros amigos, la sociedad secreta que denominaron Los Numantinos; dos años después, sufriría prisión por pertenecer a ella. En 1827 emigra a Portugal, de donde es expulsado; vive en Londres y luego en Francia, escenario de una audaz hazaña: en París rapta a Teresa Mancha, inmortalizada en sus creaciones.

La reina María Cristina vuelve a concederle una amnistía; amparado en ella regresa a España, de donde se lo destierra por haber leído versos opositores durante una reunión. Un año después, sufre prisión en la cárcel de corte a causa de los artículos publicados en el periódico El Siglo. Su ideal político se manifestará una vez más, llevándolo a integrar como oficial de milicianos nacionales una sublevación contra el gobierno. No obstante su accionar, obtiene el cargo de diputado por Almería y secretario de la legación de Su Majestad en los Países Bajos. Su breve pero azarosa vida se extingue el 23 de mayo de 1842, en su tierra natal.

Espronceda cultivó la novela, el drama, la épica y la lírica; sus logros en estos géneros no fueron similares. A criterio de Rodolfo Ragucci, "poco vale como novelador y dramaturgo; tiene raras dotes para la epopeya (...); pero su especialidad es la lírica. Sus poesías se ocupan de diferentes temas, tanto es así que pueden clasificarse según sean personales o eróticas, patrióticas o revolucionarias. Si bien en un principio se inició como neoclásico, con el poema "El Pelayo", pronto optó por el Romanticismo, bajo la influencia de Byron y Victor Hugo; sin embargo, la condesa de Pardo Bazán considera que mucho de la formación clásica subyace en la breve obra de Espronceda.

En una lectura realizada en el Ateneo de Madrid, señaló: "Espronceda, tipo para nosotros del poeta romántico, es clásico no sólo en su educación literaria, debida a un maestro tan jurado enemigo del Romanticismo como don Alberto Lista, sino en la forma de la mayor y acaso mejor parte de su obra poética.

Visión crítica

Nos ha interesado, dentro de su obra lírica, el tratamiento que da al tema de la sociedad. Como no podía ser de otra manera, sus escritos encierran el enjuiciamiento de lo establecido, de las pautas con las que, según pudimos ver en su biografía, nunca estuvo de acuerdo. Dos creaciones evidencian esta posición ante su época; nos referimos a la "Canción del pirata" y "El mendigo", inspiradas -dice Narciso Alonso Cortés- en las obras de Berenguer, pero el poeta, "como siempre, supo crear algo propio y distinto". El pirata y el mendigo, como personajes, no parecen tener mucho en común a primera vista, pero pronto advertiremos que no es así.

La "Canción del pirata" nos muestra a un hombre que ha huido voluntariamente de la sociedad y ya no reconoce límites ni posesiones. A bordo del bergantín que ha denominado significativamente "Temido", su felicidad es inmensa; el mundo le pertenece: "Asia a un lado, al otro Europa/ y allá en su frente Stambul".

Entretanto, en tierra firme, los poderosos combaten por un palmo de suelo, sin advertir que la posesión que puedan obtener será mínima comparada con la grandeza marina. El pirata, aislándose del mundo, consiguió un territorio mayor, que nadie osará arrebatarle. Su vida peligra, es cierto, pero no lo amilana esta verdad; tiempo atrás, ya la había dado por perdida, "cuando el yugo/ del esclavo/ como un bravo/ sacudió sus hombros". El pirata canta sus andanzas al son de un estribillo que repite sin cesar: "Que es mi barco mi tesoro,/que es mi Dios la libertad,/ mi ley la fuerza y el viento,/ mi única patria la mar", estas pocas palabras resumen un ideal de vida que Espronceda reconocería como suyo, aunque sin barcos ni piratas, en una censurada tierra firme signada por la codicia y la prepotencia.

La idea de la vastedad de las posesiones aparece también en el poema que lleva por título "El mendigo"; el protagonista canta: "Mío es el mundo, como el aire libre,/ otros trabajan porque coma yo;/ todos se ablandan si doliente pido/ una limosna por amor de Dios". Al igual que el pirata, el mendigo vive de las posesiones ajenas, a uno se las dan, otro las toma... Este extraño personaje ejerce una inusual venganza hacia quienes poseen riquezas; los persigue, haciéndoles notar, con sus harapos malolientes, "cuán cerca habitan/ el gozo y el padecer,/ que no hay placer sin lágrimas,/ ni pena que no transpire/ en medio del placer".

Como el capitán del bergantín, no echa de menos cuanto abandonó; por el contrario, a la distancia, la sociedad le parece un cúmulo de contradicciones al que no quiere pertenecer. En su miseria, rescata el antiguo carpe diem latino, al que se asocia el tópico clásico de la aurea mediocritas, "Vivo ajeno/ de memorias,/ de cuidados/ libre estoy;/ busquen otros/ oro y glorias,/ yo no pienso/ sino en hoy", aunque, ciertamente, el protagonista no vive en la "dorada medianía", sino que cobija su desamparo donde le hacen un lugar. Y hasta ese mismo amparo es una revancha, pues sabe que se lo dan sólo por temor a Dios.

Un pirata y un mendigo, personajes forjados por un hombre en visible conflicto con su tiempo, nos hablan del repudio que el poeta sintió por la sociedad; pero este repudio albergaba en su seno la esperanza en un mundo mejor. No se trataba de la destrucción per se, sino de la denuncia como fuerza vivificante, como el medio más propicio para remover viejas estructuras y dar paso a otras nuevas. La marginación se presenta, en las poesías que transcribimos, como un acto de valentía y de paz; la comunidad que se abandona es, para el pirata, para el mendigo, la causa de los males, el refugio de las inequidades.

Así lo creyó un escritor del que dijo don Marcelino Menéndez Pelayo: "La poesía de Espronceda tiene un carácter más moderno y más francamente revolucionario, así en la esfera de las ideas como en la de las formas (...). Pertenecía, sin duda, a la esfera de los ingenios soberanos.

Canción del pirata


Con diez cañones por banda, =
viento en popa, a toda vela, =
no corta el mar, sino vuela =
un velero bergantín. =
Bajel pirata que llaman, =
por su bravura, El Temido, =
en todo mar conocido =
del uno al otro confín. =

La luna en el mar riela =
en la lona gime el viento, =
y alza en blando movimiento =
olas de plata y azul; =

y va el capitán pirata, =
cantando alegre en la popa, =
Asia a un lado, al otro Europa, =
y allá a su frente Estambul: =

Navega, velero mío =
sin temor, =
que ni enemigo navío =
ni tormenta, ni bonanza =
tu rumbo a torcer alcanza, =
ni a sujetar tu valor. =

Veinte presas =
hemos hecho =
a despecho =
del inglés =
y han rendido =
sus pendones =
cien naciones =
a mis pies. =

Que es mi barco mi tesoro, =
que es mi dios la libertad,
=
mi ley, la fuerza y el viento,
=
mi única patria, la mar.
=

Allá; muevan feroz guerra =
ciegos reyes =
por un palmo más de tierra; =

que yo aquí; tengo por mío =
cuanto abarca el mar bravío, =
a quien nadie impuso leyes. =

Y no hay playa, =
sea cualquiera, =
ni bandera =
de esplendor, =
que no sienta =
mi derecho =
y dé pechos mi valor. =

Que es mi barco mi tesoro, =
que es mi dios la libertad, =
mi ley, la fuerza y el viento, =
mi única patria, la mar. =
cómo vira y se previene =
a todo trapo a escapar; =
que yo soy el rey del mar, =
y mi furia es de temer. =

En las presas =
yo divido =
lo cogido =
por igual; =
sólo quiero =
por riqueza =
la belleza =
sin rival. =

Que es mi barco mi tesoro, =
que es mi dios la libertad, =
mi ley, la fuerza y el viento, =
mi única patria, la mar. =

¡Sentenciado estoy a muerte! =
Yo me río =
no me abandone la suerte, =
y al mismo que me condena, =
colgaré de alguna antena, =
quizá; en su propio navío =
Y si caigo, =
¿qué es la vida? =
Por perdida =
ya la di, =
cuando el yugo =
del esclavo, =
como un bravo, =
sacudí. =

Que es mi barco mi tesoro, =
que es mi dios la libertad, =
mi ley, la fuerza y el viento, =
mi única patria, la mar. =

Son mi música mejor =
aquilones, =
el estrépito y temblor =
de los cables sacudidos, =
del negro mar los bramidos =
y el rugir de mis cañones. =

Y del trueno =
al son violento, =
y del viento =
al rebramar, =
yo me duermo =
sosegado, =
arrullado =
por el mar. =

Que es mi barco mi tesoro, =
que es mi dios la libertad, =
mi ley, la fuerza y el viento, =
mi única patria, la mar. =


¿A quien va dirigida?

El poema esta dirigido a la sociedad en general..

Sus escritos encierran el enjuiciamiento de lo establecido, de las pautas con las que, según pudimos ver en su biografía, nunca estuvo de acuerdo.

"Que es mi barco mi tesoro,/que es mi Dios la libertad,/ mi ley la fuerza y el viento,/ mi única patria la mar", estas pocas palabras resumen un ideal de vida que Espronceda reconocería como suyo, aunque sin barcos ni piratas, en una censurada tierra firme signada por la codicia y la prepotencia. He ahí un gran mensaje.

Figuras literarias

*Comparación

  • Por perdida ya la di, cuando el yugo del esclavo, como un bravo, sacudí.

**Metáfora

    • Mi barco mi tesoro,

    • Mi dios la libertad,

    • Mi ley, la fuerza y el viento,

    • Mi única patria, la mar.

*Hipérbole

    • “y han rendido sus pendones cien naciones a mis pies”

*Personificación

    • “En la lona gime el viento/y alza en blando movimiento/olas de plata y azul”

    • “Navega, velero mío/sin temor”

*Sinestesia

  • En la lona gime el viento. (visual y auditiva)

  • Va el capitán pirata, cantando alegre en la popa. (visual y auditiva)

*Nro. de versos:

*Nro. de estrofas:

*Sinalefa

  • Vien-to_en po-pa_a to-da ve-la.

  • Del u-no_al o-tro con-fín.

  • No me_a-ban-do-ne la suer-te.

  • Cantando alegre en la popa.

Sinéresis

  • Sólo quiero.

  • A quien nadie impuso leyes.

  • Quizá; en su propio navío.

  • Sea cualquiera.

Diéresis

Dentro del poema no aparecen diéresis.

Hiato

  • Navega, velero mí-o.

  • Que ni enemigo na-ví-o.

  • Yo me rí-o.

Conclusión

Dentro de las obras analizadas aparece el “Libre albedrío” como tema común en cada una de ellas.

El libre albedrío, se puede interpretar como la libertad del ser humano, para decidir sus acciones, haciendo uso de un razonamiento deliberado, reflexión que le ha de indicar lo que más conviene, dominando los impulsos o el automatismo.

Sin embargo han existido y existen pensadores, que no aceptan ésta y ninguna otra definición, porque según ellos, en el hombre no existe ni existirá el libre albedrío. Para ellos, todo está predeterminado.

A juicio muy personal, el Libre Albedrío no tiene su origen sólo en motivos interiores e ideales (el hombre actúa independientemente, por decisión voluntaria); considero que las decisiones de la voluntad que llevan a los actos humanos, están sujetas también, a una condición o causa externa (circunstancias, condiciones sociales, ideologías, etc.). Causa que pone en juego el razonamiento, la conciencia y la valoración de la acción. Considero que el Libre Albedrío, se haya vinculado a toda la estructura del individuo, a su razón, a sus sensaciones, a sus experiencias y a sus valores morales e ideológicos; siendo necesario todo ello, para tomar las decisiones.

En conclusión, el LIBRE ALBEDRÍO, no es otra cosa que la autonomía y la autodeterminación del ser humano.

Bibliografía

La tempestad, William Shekespeare.

Cándido, Voltaire.

Canción del viejo marinero, José de Espronceda.

El Hijo Prodigo, José de Valdivieso.