Literatura francesa

Literatura. Francés. La chançon de Roland. Novela bretona, tristana, artúrica. Lírica provenzal

  • Enviado por: Galeguiña
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TEMA 1-LE MOYEN AGE

1. CONTEXTO HISTÓRICO IDEOLÓGICO: HOMBRES Y MUJERES EN EL MEDIEVO

La mentalidad del hombre medieval es totalmente distinta de la nuestra, en la medida en que están convencidos de la contingencia. Lo único necesario es Dios (“Soy el que soy”), como sostiene Santo Tomás en la Suma Teológica.

A partir de los antiguos se define al hombre como compuesto por alma y cuerpo (Aristóteles y su hilemorfismo), y se distinguen tres categorías: alma vegetativa, sensitiva e intelectual.

La existencia de las personas se produce con la existencia del alma, algo creado de la nada directamente por Dios según el hombre medieval. En esta línea se entiende la definición de persona hecha por Boecio: “sustancia individual de naturaleza racional”.

En esta época se desarrollan los bestiarios, catálogos de animales fantásticos, heredados de Plino el Viejo y Heráclito. Del carácter contingente se colige la finitud, y así aceptan que exista la desigualdad social, puesto que creen en el azar y en la fortuna. Dios dirige el destino del hombre y el destino colectivo se encuentra irremisiblemente ligado a la rueda de la fortuna.

No todos piensan lo mismo sobre el alma humana (ex real), sino que existe un grupo defensor de las ideas de Platón (teoría de la trasmigración de las almas): los platónicos de Plotino.

Por otro lado, están las teorías de tipo gnóstico, maniqueo, según las cuales el bien y el mal son los principios conformadores del mundo que regulan nuestra existencia. El hombre ha caído o bien es una emanación divina, en proceso de reintegración.

La nueva lengua

A partir del S. IX, cuando sólo leían los clérigos y algunos privilegiados, los analfabetos se diferencian por no hablar latín, un hecho que empieza a ser público, de forma que los sacerdotes comienzan a oficiar en otras lenguas.

Se implanta el uso de los pergaminos, códices (codex), volúmenes… en los scriptoria, los talleres de copista. Si estos clérigos vivían en un castillo se les conocía como ministrèles, y cuando además de copiar se dedicaban a buscar y encontrar tropos (nuevas formas literarias), eran denominados trovadores. Los que sólo se dedicaban a repetir aquello que otro ha encontrado eran los juglares.

Toda la producción literaria de esta época era oral y cantada, se trataba de una transmisión musical, excepto en el caso de las crónicas, que se escribían en prosa.

2. LA ÉPICA MEDIEVAL

Se difunde oralmente y sobre todo mediante el cantar de gesta, algo que ha pervivido gracias a las cantinelas: narraciones cantadas. Son poemas épico-líricos que se trasmiten oralmente.

Existen diversas teorías sobre los cantares de gesta. Según Martínez Pidal, son transmitidos por el pueblo de modo folclórico, colectivo y popular, y así es como han llegado a nosotros de forma fragmentaria.

En cuanto a la temática, narran conflictos entre cristianos y sarracenos, señores y vasallos, conflictos territoriales o sucesorios. Están protagonizados por uno o varios guerreros, que encuentran su máxima expresividad en el combate épico. Sus virtudes son su ornato y les mueve el honor, sujeto a un férreo código.

LA CHANÇON DE ROLAND

Es el cantar de gesta más famoso en la narrativa francesa. Roland era sobrino de Charlemagne, cuyas huestes consiguen someter a los musulmanes en el 778 en España. Para evitar el ataque de los sarracenos, envía a Olivière, su hombre de confianza, acompañado de su sobrino. Roland se encuentra en el paso de los Pirineos con sus hombres. El rey musulmán, quien busca vengarse de Charlemagne, es avisado por Gamelón y dirige a su ejército hacia Roncesvalles. Roland no quiere llamar a su tío, a pesar de verse rodeado por los sarracenos, y sólo lo hace cuando están casi vencidos, de forma que Charlemagne llega demasiado tarde. La leyenda dice que antes de morir, Roland intentó destruir su espada lanzándola a un acantilado, donde se abrió una brecha. Después de que sea subido al cielo por los ángeles, su tío derrota a los musulmanes y apresa a Gamelón, que en condenado en un juicio a morir descuartizado por cuatro caballos.

  • Composición y estilística: la obra está escrita en anglonormando, en versos en asonancia en los que abunda la simbología. Se da la prolepsis y se asiste a momentos maravillosos: el sueño de Roland, etc. Se utiliza mucho la hipérbole y el estilo es muy primitivo: construcciones hipotáxicas y paratáxicas (abundancia de la coordinación).

Es una canción, de modo que prima el elemento espacial en la descripción y el temporal en la narración. Se recurre, así, a ciertas fórmulas y recursos nemotécnicos, como los sintagmas nominales con los que terminaban los versos y que se repetían.

En los cantares de gesta las estrofas (laisse) tienen un número indeterminado de versos, con contenido temático propio. Las laisse pueden ser similares (no información) o paralelas (con información).

El manuscrito es del S. XII y se encuentra en Oxford.

3. NARRATIVA

La novela de la Edad Media es un híbrido que proviene de la epopeya. Está escrita en verso y tanto el autor, como el narrador y el personaje buscan su identidad. Es la búsqueda de lo infinito, frente a la constatación de un mundo limitado. Los personajes se buscan a sí mismos, en un ansia de eternidad frente a la caducidad de lo que les rodea.

No se debe confundir con el relato mitológico, ya que es mucho más compleja. El mito es de origen cosmogónico, a veces también escatológico, y suele tener siempre una relación con lo trascendente. Aunque en todas estas novelas haya una dimensión mítica, no debe confundirse con un mito ni con un relato (relación folclórica).

El enfrentamiento dialéctico y la relación arquetípica entre los diferentes elementos (amor, guerra, muerte), tienen como objetivo solucionar la identidad del protagonista.

Se clasifica según su temática:

  • Le roman ancient: materia de Troya del S. XII. La referencia es la Eneida.

  • Le roman bizantine: es de temática amorosa y repite siempre el mismo esquema (encuentro, obstáculos, reencuentro).

  • Le roman de Bretagne: es la novela cortesana, que bien puede ser de materia bretona (Lais de María de Francia), tristiana (Tristan et Iseo) o artúrica (Chrétien de Troyes).

NOVELA BRETONA: MARIA DE FRANCIA. 1165

Vive en Inglaterra y escribe en anglonormando sobre los lais bretones. Posteriormente se decide a escribir el suyo propio y llega hasta 12, que repiten siempre la misma fórmula:

-Razón: exposición de la aventura.

-Lais bretón.

-Lais de la autora.

Se pueden dividir en aquellos en los que hay elementos maravillosos y en los que faltan.

El paso a lo extraño y lo maravilloso también aparece en Perceval y en algunos cantares de gesta.

Lo fantástico, según Togorov, es la sensación de vértigo ante la experimentación de lo irracional, lo insólito. Para Bretón era aquello que formaba parte de la ficción, pero sin consecuencias, mientras que lo maravilloso “brilla en todo movimiento vital y compromete nuestra afectividad”. Lo fantástico nunca se sale de lo real, sino que es una especia de espejuelo, una cuestión de distorsión óptica, el paso al otro lado del espejo. Aquí el personaje duda sobre la realidad de los sucesos.

En lo maravilloso, sin embargo, se da una aceptación de ese segundo mundo como si fuera parte de la realidad. Decimos que hay dos mundos que interaccionan dentro de la dimensión de la realidad.

Un último nivel sería el de lo extraño, que es un recurso de la razón para explicar lo que parece irreal. El personaje rechaza lo irracional.

La duda está ligada a la fantasía y la pericia del autor consiste en hacer durar esa duda y jugar con el vértigo que produce la ambigüedad.

LAIS DE GUIGEMAR

Es la historia de un caballero de la corte que no ama a ninguna mujer, el único requisito del que adolece para ser todo un caballero (“frígido”). Un día sale a cazar con su perro por el bosque, una zona donde tienen lugar hechos maravillosos, un lugar de frontera. Allí le sale al encuentro una cierva blanca y con cuernos acompañada de su cervatillo, a la que mata con su saeta, pero, de tal mala suerte, que ésta rebota y le hiere en la entrepierna. La cierva vaticina que sólo se curará hasta que aprenda a amar. Más tarde, Guigemar ve una barca y se acerca para verla mejor: se trata de una barca maravillosa, de la que no podrá descender hasta que arriba a una playa, ya moribundo, donde le recoge una joven que le cuida y le cura. Ésta le verá a escondidas de su anciano padre, hasta que juntos huirán a una isla para poder disfrutar de su amor. A partir de ahí se suceden diversas aventuras, en las que él deberá probar su amor y luchar contra todo tipo de impedimentos.

Existe una dicotomía entre la realidad del castillo y la realidad de lo maravilloso. En Guigemar se produce la simbiosis de ambas realidades, y en su viaje por lo maravilloso se opera un cambio fundamental en él: se convierte en un auténtico guerrero, consiguiendo su prenda y luchando por defenderla.

LAIS DE LAUVAL

Este caballero residía en la corte de un rey ajeno, donde todos le hacen el vacío por estar fuera de lugar, y no tiene amor en su vida. Se siente hastiado a pesar de todas sus cualidades y decide salir a pasear con su caballo por el bosque. Tras vadear un río, se detiene a descansar y el caballo se echa a temblar: en ese momento pasan unas doncellas que le proponen que las acompañe hasta lo profundo del bosque, donde hay una tienda. Allí yace una hermosa doncella de la que se enamora y que le propone ser su amante. Le dice que basta con que le convoque para que ella acuda, pero a condición de que no revele a nadie su enamoramiento. Al principio lo cumple, pero la reina se enamora de él y acaba confesando estar enamorado de otra. La reina se enfurece, le acusa de violación y Lauval es condenado a muerte. De camino al cadalso le franquean el paso unas doncellas, entre ellas una cubierta de muselina a la que él reconoce como a su amada y, ante la estupefacción de todos, huyen juntos.

No hay una conjunción perfecta de ambos mundos, sino que tras la revelación se produce una ruptura y Lauval vuelve definitivamente al mundo maravilloso.

El amor cortés en María de Francia es purificador.

NOVELA TRISTANA: TRISTAN ET ISEO

Existen varias versiones de autores anónimos y conocidos, y todas ellas son muy distintas. Son importantes las de los dos principales autores germanos, Thomas y Beroul, e incluso existe una traducción en nuestro Romancero.

La historia se ambienta en un contexto bélico, en el que se enfrentan Bretaña y Cornwell. Éstos últimos deben entregar cada año 150 muchachos como tributo al Margold, un monstruo. Es algo que consideran penoso, pero no son capaces de negarse por temor a su poder. Tristán se ofrece a combatir contra él y, tras un día entero de lucha, vence, pero no sin antes recibir un tajo con la espada envenenada de Margold.

Iseo, la de los rubios cabellos, hija del rey de Irlanda, será quien le recoja y le cuide. Un día, mientras bruñe la espada de Tristán, se da cuenta de que le falta una esquirla y de que se corresponde con aquella que recogiese del cráneo de su tío, Morhold. Iseo le perdona la vida, pero Tristán debe abandonar el reino y regresar al suyo. Allí le imponen que se case para seguir reinando.

Tras beber los dos del mismo bebedizo, un lovendrink, que tiene el mismo efecto que la madreselva del lais: hace que no se puedan separar.

La versión de Beoul es más popular, de cantar de gesta. En ella aparece la escena de las golondrinas y se prueba más la inocencia de los amantes (escena del bosque, fin del filtro), aparece Arturo, los leprosos, se describe la traición de los barones…

La versión de Thomas es posterior. Es la más amplia y cortesana, aquella mejor estructurada y con mayor carga de intimismo, en la que da una mejor conjunción de amor y pasión. Tristán aparece como un caballero cortés y sin igual, un sabio de pies a cabeza.

El amor de Tristán e Isolda es cortés, nacido de la visión de la belleza de la dama y de sus virtudes. Como tal, es un amor que perfecciona al amante y ordena el deseo sexual (sin lujuria, sino que es un vehículo de perfección). Sin embargo, quedan clarísimos siempre tres conflictos:

1. Su amor supone una deslealtad para con el rey Marco (marido y tío).

2. Oposición amor-caballería: contradictorio con el ideal caballeresco: cuando Tristán empieza a amar, cae en el recréatisme y deja de ser útil a los caballeros y al rey.

3. Confrontación entre individuo y sociedad: la concepción del amor que posee Tristán debido al filtro es una folie, según Beoul, ya que no son libres en su amor.

NOVELA ARTÚRICA

Contexto: en 1166 se produce la batalla de Hastings.

Los descendientes de William the Conqueror, el duque de Normandía y vencedor de la batalla de Hastings, se inventan un linaje que les conecta con un pasado glorioso para reclamar sus derechos sobre Normandía, ante la amenaza del imperio Carolingio. Así, la dinastía de los bretones sería descendiente de Bruto, el nieto de Eneas.

King Arthur lucha y vence a los sajones en el S. V, hasta que su hijo le hiere mortalmente y es conducido hasta la isla de Avalon son su hermana Morgana.

La historia del grial (ðρðððρðð tiene una doble explicación cristiana y celta.

En 1135 Geoffrey de Mantmouth escribe Historia regnum Britannae, donde se relata al mito por vez primera, y más tarde la historia será recogida por Wace, en su Roman de Brut (1155), escrito en anglonormando. Wace se centra en King Arthur y añade varios detalles a la historia de su propia cosecha, como: la mesa redonda, el bosque de Brocelianda o la fuente de Berenton.

PERCEVAL OU LIS CONTES DEL GRIAL

Chrétien de Troyes (1160-1185) se inspira directamente en la novela de Wace y compone cinco obras, entre ellas Lis contes del Grial, también conocida como Perceval.

Es la aventura de un joven caballero itinerante, en la que se revela su identidad y su esencia. Ya no se dedican a luchar, sino que en el curso de sus peripecias se da cuenta de que no es igual al resto se producen acontecimientos extraordinarios.

El significado de la historia es el conocimiento de la identidad del caballero, algo que le dará sentido a su existencia. Esto mismo se verá demostrado a lo largo de sus aventuras: impredecibles, maravillosas e indeterminadas -a diferencia de lo que ocurre en Wace, donde se dan en lugares concretos-, que anexan elementos del folclore con el mundo real. El individuo está en conflicto con la sociedad y lo sabe, como sucede en El caballero de la carreta (Lancelot), y reafirma su autonomía frente a la colectividad, se desgaja de la sociedad y de los demás caballeros y la corte, que le rechazan.

Son aventuras abiertas a la trascendencia.

Es importante también el bagaje cristiano (sentimientos como la piedad, la historia del rey pescador, etc.). Arturo es un rey sin voluntad, tiene mucho prestigio pero está en decadencia, de ahí la autonomía de los caballeros.

4. LA LÍRICA PROVENZAL

En la Francia de entonces distinguimos dos zonas lingüísticas: al norte de Loire, donde se habla la langue d'oïl, y al sur del Loire, donde se habla la langue d'oc.

Durante la segunda mitad de S. XII y la primera del S. XIII, florece la poesía lírica de origen latino, que canta al amor. Las fuentes son el Ars Amandi de Ovidio, Virigilio, S. Agustín, S. Bernardo…

Llama la atención una corriente con especial fuerza: la herejía cátara y albigense. Los albigenses se inspiran en las teorías maniqueas que condenan la dimensión carnal del amor. Es una concepción elitista del amor. Los cátaros se distinguen por su voto de pobreza.

La condena al sexo era común en cátaros y albigenses e influyó en la lírica de la época.

Los trovadores del sur (trubadurs) están influidos por los cátaros y desarrollan una poesía más rica. Los autores cantan a una donna, una señora, a cambio de un servitium (poético-amoroso) que ellos llevan a cabo. La señora o bien les ofrece su protección, o bien les deja seguir cantando.

La base de la poesía trovadoresca es la del amor que no quiere poseer, sino gozar de un estado de no posesión. Dan consistencia concreta a una dimensión abstracta: el amor.

Dialéctica del deseo inalcanzable: lo que más les satisface es el deseo, de modo que la sexualidad no es ignorada, sino aceptada y transformada en goce psicológico. No importa tanto la identificación de la mujer como su canto, su ideal de amor. Cantan en una situación atemporal un deseo insatisfecho, un sufrimiento y un goce, pues, prolongado. La dama es ignorante del deseo que despierta y el amante no puede desvelarlo, sino que debe callar por temor a los celosos, porque la dama está casada o porque no la conoce. Es un amor inaccesible y la amada es perfecta física y moralmente.

Será mediante el uso de señales como se dirija a la amada y la identifique: bello bien, dulce amada…

Es lo denominado fin'amour: la sublimación del sentimiento amoroso, diferenciado del amor cortés, donde no se produce esa sublimación y se conoce a la amada, etc.

No se puede entender la literatura de esta época sin la música: toda la lírica se cantaba al son del laud: les mots et les sons.

No hay una base social de trovadores con dinero, sino que son pobres al servicio del señor del castillo y están al cuidado de una dama casada.

6. LA DIDÁCTICA

GUILLAUME DE LORRIS: LE ROMAN DE LA ROSE

Está basada en una alegoría. Se trata de una peregrinación amorosa basada en un sueño. Macrobio decía en El sueño de Escipión que se podían clasificar los sueños en cinco categorías: insomnium, visum, oraculum, visio y somnium… Los tres últimos están relacionados con el futuro y el propio Guillaume de Lorris cita a Macrobio en su obra.

La novela de la Rosa, del S. XIII, es el sueño de un personaje sin nombre en el que se suceden las alegorías: un muro separa al protagonista del Jardin del Divertimento, del que se queda prendado. En él hay un zarzal con un capullo de una rosa, pero Vergüenza no le permite que se acerque, hasta que encuentra un subterfugio. Rubor y Razón encarcelan al capullo, que poco a poco va creciendo, y el protagonista contempla esta evolución gracias a Buen Entendimiento. Desea darle un beso, pero Mala Forma no le deja. Al final consigue olerlo, pero justo cuando está a punto de arrancarlo, se acaba la historia. La versión de Jean de Meung continúa la historia, pero es procaz y obscena. El relato es una alegoría de la conquista amorosa. Los aliados y enemigos (internos y externos) son figuras alegóricas. Una interpretación apunta a la conquista amorosa de una joven virgen, pero no es la única lectura, sino que está muy presente la inefabilidad del deseo: la flor nunca puede ser cogida. Podría ser considerada una restauración del fin'amours.

Se trata de un tema aristocrático: el jardín es guardado por Ociosa y su dueño es Divertimento. Es una metáfora de la vida cortesana.

El discurso cortés es eufemístico, aunque habla de un tema carnal.

Estamos ante un comentario interpretativo: al lector no le es dado conocer literalmente lo que ha ocurrido. El recurso al sueño se usa para expresar de forma cubierta y velada el avenir.

Innovaciones:

1. Ausencia de simbolismo animal.

2. El sueño comparte la estructura básica del relato.

3. El sueño está centrado en el acontecimiento excelente del amor.

TEMA 2-S. XVI: LA RENAISSANCE

1. INTRODUCCIÓN: CONTEXTO HISTÓRICO

El Renacimiento nace en Italia ya que éste es un país de gran tradición clásica pero se extenderá posteriormente por toda Europa. El Renacimiento en Francia abarca el periodo comprendido entre la subida al trono de François I (1515) y las guerras de religión que culminan en 1598, año en el que se produce el edicto francés.

Es un siglo que anuncia un gran desarrollo social por adelantos médicos, pero que se ven interrumpidos por el azote de la guerra, que provoca un descenso de población. Francia vive un gran desarrollo económico, pero lastra los cien años de guerras contra Italia y España, seguidas más tarde por las guerras de religión.

El principal rey es François I, el último de los Valois, que se enfrenta a Carlos I de España. Tras la derrota de Francia y la humillación de Pavía, Carlos V es considerado como emperador de las armas y François I como el de las letras.

El rey propone un reinado presidido por las letras, trayendo a la corte multitud de artistas italianos. Será un siglo de influencia italiana, en particular de Tetrarca. Así, siguiendo las normas del clasicismo italiano construye castillos y extiende la pintura y las letras italianas.

La dinastía de los Valois era católica, de ahí que se origine el conflicto religioso en 1560 hasta finales del XVI. En este siglo la religión pasa a ocupar un lugar preeminente, pero junto a las querellas religiosas se produce un deterioro de la imagen de la Iglesia, debido a escándalos relacionados con la vida de la jerarquía eclesiástica, como por aspectos ajenos a la religión. Estas protestas provocan un rechazo explícito por parte de algunos religiosos en Francia, Alemania, Suiza… entre ellos Zuinglio, precursor de Lutero. Este, según cuenta la leyenda, clavó sus 95 tesis contra las indulgencias a principios del siglo. En Alemania se escinden en católicos y protestantes, mientras que en Suiza será Calvino el principal reformador.

Al enfrentamiento entre hugonotes (calvinistas, confederados contra Carlos II que se extienden por toda Francia y sostienen la predestinación) y católicos, hay que añadir una terma por la descendencia que surge tras la muerte de François I y que gana Henri IV, un Borbón y protestante. Si los hugonotes habían sido expulsados de Francia y obligados a exiliarse en Holanda y Suiza durante el reinado de François I, una de las primeras medidas de Henri IV (Enrique de Navarra) será la firma del Edicto de Nantes en 1598, por el cual se restablecía la paz. El edicto sería revocado años más tarde por Louis XIV y como consecuencia más de 200.000 hugonotes habrían de huir de Francia.

Humanismo

Estamos en un siglo humanista, en el que se combina el paganismo grecolatino con el catolicismo, como defiende Calvino. En Alemania el humanismo será anticristiano, cosa que no ocurre en el resto de Europa. El principal humanista de la época es Erasmo de Rotterdam, que muere en 1536.

En el S. XVI se considera que lo ideal es acceder directamente a las fuentes literarias, evitando los intermediarios. Se produce un resurgimiento de los clásicos y se dice que la literatura tiene que enseñar deleitando. Para ello hay que conocer las lenguas correspondientes: latín, griego, arameo y hebreo. Aparecen también nuevas técnicas de traducción, asistidas por la imprenta, y se cotejan los manuscritos con las traducciones. El saber deja de transmitirse de modo oral o copiado, sino que se empieza a usar la imprenta, lo que amplía el acceso al saber.

En 1530 François I de Valois funda el Colegio Real, alejando así la enseñanza del monopolio de la Iglesia.

RABELAIS (1494-1553)

Fue monje franciscano, se pasó a la orden benedictina y finalmente llegó a médico. De los franciscanos extrae su vena popular, mientras su erudición es herencia de los benedictinos.

Escribe muchos libros, los principales sobre gigantes, como el Pantagruel, que publica en 1532, y Gargantúa, de 1534. Ambos son firmados bajo el anagrama de Alcofribas Nasier. Pantagruel conoce un gran éxito, de modo que se anima a escribir las aventuras de su hijo, Gargantúa, y más adelante los libros tercero (libro de máximas), cuarto (donde Gargantúa encuentra la “divina botella”) y quinto (cuya autoría es muy discutida). Rabelais cuenta los hechos y gestas de dos gigantes, Pantagruel y Gargantúa, desde su nacimiento hasta su madurez. No se trata de crueles ogros, sino de gigantes bondadosos y glotones. El gigantismo de sus personajes permite a Rabelais describir escenas de festines burlescos y explotar la vena cómica. Sin embargo, el tema del gigante no ha sido explotado solamente por su lado más cómico, sino que los libros son una especie de popurrí donde habitan las bufonadas groseras, la falta de pudor, el realismo y muchísima erudición (inventa nuevas etimologías, entre otras). Esta oscilación entre fantasía desbocada y simbolismo intelectual hace difícil saber cuál era la verdadera intención del autor. En el "Aviso al lector" del Gargantúa, dice querer ante todo hacer reír. Después, en el "Prólogo", con una comparación con los Silenos de Sócrates, sugiere una intención seria y un sentido profundo oculto tras el aspecto grostesco y fantástico. Pero en la segunda mitad del prólogo critica a los comentaristas que buscan sentidos ocultos en las obras. En conclusión, Rabelais quiere dejar perplejo al lector y busca la ambigüedad para perturbarlo.

En cuanto al contenido, se trata de una parodia de las novelas de caballerías, de los libros de gigantes que se estilaban entonces y de la novela cortés. Se dice también que el gigante representa el ideal del humanista y que es una transposición del voraz apetito intelectual del hombre renacentista. Rabelais aunaría así cultura humanística erudita y tradición popular.

Mezcla los asuntos populares y elevados, algo típico de la Edad Media, donde la fórmula tenía fines didácticos y serios, mientras que en Rabelais la inversión de la realidad es burlesca, un anacronismo surrealista. Un ejemplo de todo esto sería el pasaje de la abadía de Téleme, con la que Gargantúa premia a frère Joan. Se trata de una abadía para ambos sexos, con horarios arbitrarios, donde se permite la caza, el tiro al arco… es aristocrática y dirigida a los bien nées, una antiabadía. La obra de Rabelais puede inscribirse dentro del género de lo grotesco (del italiano grotta, gruta) que designa a lo absurdo y vulgar y cuyo modelo pudo ser el Carnaval (descubrimiento del S. XIV). Lo carnal y lo procaz, la caricatura y la hipérbole tienen preeminencia sobre lo intelectual.

2. POESÍA DEL S. XVI

Florecen una serie de autores agrupados en la conocida como generación de la Pléyade: Ronsard y du Bellay serán los más conocidos.

Joaquim du Bella escribe Défense et Illustration de la langue française, donde propone el uso de la lengua francesa para la literatura (griega, latina e italiana eran las dominantes).

Pierre de Ronsard escribe sonetos en los que aborda el tema amoroso desde la sensualidad e idealización femenina. También aparece la cosmología, la religión y la política.

Es una época de mimesis perfecta, en la que la originalidad no es sello de perfección. Se imita no sólo a los antiguos, sino a la naturaleza: poesía descriptiva. No hay un interés por el proceso temporal y se tiende al elogio. La naturaleza es vista como la fuerza rectora del universo. Se canta a las musas y se vuelve a la pastoral (Virgilio). La naturaleza es alegorizada por el recurso a la mitología, substituyéndose en muchas ocasiones los mitos paganos por los cristianos. Se sacraliza la gloria.

3. NARRATIVA DEL S. XVI

Se caracteriza por ser original en el tratamiento personal. El yo es elevado a la máxima potencia igual que Rousseau. La originalidad radica tanto en el hablar de uno mismo como en el modo en que se hace: “la autoconciencia no ha sido nunca expresada tan plenamente y tan bien”, como diría Montaigne.

MONTAIGNE: ESSAIS

Abogado de gran herencia y sabio en cultura grecolatina, va a inaugurar el género del ensayo. Son tres libros en los que el autor habla de sí mismo, de modo que el discurso ensayístico es reflexivo y puede ser base de máximas o reflexiones prolijas.

Escribe para conocerse a sí mismo a través de la reflexión sobre lo que han dicho los antiguos, que conoce de memoria.

Considera que su fin es “pintar al hombre, y en particular a mí mismo”. Piensa también que puede hacerlo bien o mal, pero que lo que importan son las intenciones: “es un riesgo moderno: lo que cuentan son las intenciones”.

El principio de autoridad es durante siglos el principio de todo conocimiento y no se discute su razón de ser. A partir del S. XVI se pone en cuestionamiento y uno de los primeros artífices será Montaigne, lo cual constituye un segundo rasgo de modernidad.

Habla de sí sin estudio ni artificiosidad, con naturalidad, de manera que parece espontánea: “Quiero que se me vea en mi forma simple, natural y ordinaria, sin contención ni artificio, pues yo soy el objeto de mi libro". “Tout homme porte en soi l'exemplaire de la humaine condition”. Cada hombre lleva dentro de sí todo lo que nos ocurre: en su singularidad florece su universalidad.

Habla de todo desde su punto de vista, con pluma festiva y franca, y revolviendo un pensamiento con otro, "a salto de mata". Su texto está continuamente esmaltado de citas de clásicos grecolatinos, por lo cual se excusa haciendo notar la inutilidad de "volver a decir peor lo que otro ha dicho primero mejor". Obsesionado con evitar la pedantería, omite a veces la referencia al autor que inspira su pensamiento o que cita. Juzga que la variabilidad y la inconstancia son dos de sus características esenciales. "No he visto nunca tan gran monstruo o milagro como yo mismo". Se refiere a su pobretona memoria y su capacidad para ahondar lentamente en los asuntos rodeándolos en espiral para no implicarse emocionalmente, su disgusto ante los hombres que persiguen la celebridad y sus tentativas para desasirse de las cosas del mundo y prepararse para la muerte. Su célebre mote o divisa, Que sais-je?, refleja bien a las claras ese despego y ese deseo de interiorizar en su rico mundo interior y es el punto de partida de todo su desarrollo filosófico.

Contrariamente a la filosofía escolástica que le ha precedido, él se constituye el único objeto de interés. A partir de ahora toda la literatura será individual e irá firmada.

Montaigne es un autor escéptico, pesimista y tradicionalista. Su famosa frase demuestra su pirronismo. Todo conocimiento humano es frágil e incierto.

Su tradicionalismo es una postura a la defensiva, que le ayuda luego a ser libre e independiente como escritor, también de pensamiento.

Es asimismo tolerante: “puesto que no estamos ciertos de nada, de qué sirve cocer a un hombre todo vivo”. Es indemostrable cualquier religión o dios. Tras su tolerancia hay mucho escepticismo y relativismo.

Con Montaigne nace el concepto del “honnête homme”, aquel que sabe estar en sociedad y cuya consigna es “ne jamais se piquer de rien”. No es colérico, sabe agradar, es elegante, liberal, culto… pero nunca se da a los demás, sino que se da en él un “sano egoísmo”, que diría Montaigne. Para él este tipo forma parte del epicureismo práctico.

Su filosofía tiene también rasgos naturalistas, ya que considera que la naturaleza es el origen de todo bien. Para Montaigne la felicidad está en saber adecuar alma y espíritu, en la moderación. “Le bonheur se trouve dans l'équilibre parfait entre l'âme et le coeur”.

La muerte le hace sufrir y se basa en el estoicismo de Séneca y Plutarco para resistir. Piensa que se la debe mirar a la cara, “attendu sans pesaire”. Su otro gran miedo es el dolor.

Montaigne se ha hecho un hombre por su tradición clásica, su estudio psicológico de los personajes, su racionalismo y su nacionalismo. En el terreno de la filosofía, en cambio, su forma de ser se debe por su culto al yo (“Moi et moi-même”), su individualismo y su epicureismo. Es el paradigma del honnête homme: respeta al rey y el catolicismo de puertas a fuera, pero se reserva su conciencia.

En sus Essai también hay lugar para la reflexión sobre la pedagogía: sostiene que nada se debe aprender de memoria, sino que el niño debe aprender a discurrir y a criticar, ser tolerante, fuerte, viajar y no limitarse a las ciencias y a lo conocido, sino adquirir sabiduría mediante la reflexión y el auto-conocimiento.

TEMA 3-S. XVII: LE BAROQUE ET LE CLASSICISME

1. CONTEXTO HISTÓRICO

El siglo tiene dos reyes principales: Louis XIII y Louis XIV. La regente de Louis XIII será María de Médicis y el de Louis XIV será el cardenal Mazarin. Durante el reinado de Louis XIII la figura del cardenal Richelieu será fundamental, mientras que Louis XIV prescindirá de todo tipo de ministros y ayudantes: será un monarca absoluto. Muere guillotinado en 1715.

Es una época de bonanza en Francia, ya que en 1689 se firma la paz de Westfalia con España y la sangría económica que provocan las guerras se detiene.

Los criterios del siglo son la razón pura, el sentido común y la perfección de la forma. A todo ello contribuye la creación de la Academia Francesa (principal promotora del clasicismo) en 1635 y la cultura de los salones.

El jansenismo

Es una doctrina que sostiene la incapacidad humana de merecer el paraíso y que tuvo una gran repercusión en la literatura francesa, a la que tiñó de pesimismo. Según Lucero la naturaleza humana está definitivamente dañada, de modo que sólo podemos ir al cielo gracias a los méritos de Cristo. En los escritos de San Agustín se recuerda lo defectible de la naturaleza humana y la necesidad de la gracia divina. Cornelius Jansen recupera esta idea de S. Agustín en su obra Agustinus (1648), en la que sostiene lo contrario al jesuita español Molina, quien afirmaba que en nuestra tendencia estoica existe gracia suficiente. Jansen cree que la caída de Adán y Eva es irremediable y que el hombre está destinado a pecar, algo de lo que no le salvará nada de lo que haga. La salvación no está en nuestras manos, sino que depende de Dios. Es una gracia eficaz, ya que el hombre presta su persona para que Dios haga el bien, de modo que Él hace el bien mientras el hombre peca. La libertad está en la elección del tipo de pecado, no en la elección entre el bien y el mal. La libertad también se reduce a evitar la situación. De todo ello los jansenistas deducen que hay que evitar el trato material con el mundo, pues todo nos puede tentar al mal camino.

La secta jansenista es una especia de luteranismo dentro de la Iglesia y se organizan en órdenes religiosas diferenciadas por sexos, construyen monasterios… hasta el punto de constituir un partido teológico importantísimo en Francia. Llegan a ser considerados los rivales de los jesuitas y finalmente el Papa condena el jansenismo en una bula como anticatólico. El rey Louis XIV también se dio cuenta de que era una amenaza para su poder (rehuyen someterse al rey) y en 1717 ordena arrasar con la abadía de Port Royal, sede central del jansenismo, de modo que la orden se dispersa.

Racine, Pascal, Baudelaire, Prévost, Mauriac… son escritores jansenistas.

El preciosismo

En este período nace una institución, el salón francés, que no se puede comparar con ninguna otra europea. Tiene lugar la reunión en la casa de una dama, al margen de su marido, que periódicamente recibe a personajes relevantes de la vida política o cultural, mezclados o separados. Esto comienza a fines del S. XVI y se prolonga hasta mediados del S. XX. Sirve de propagación de ideas, en un régimen ajeno al pensamiento ortodoxo. Algunas de estas damas son conocidas como preciosas, un término no estético, sino de tipología, que se refiere al modo de comportarse y de hablar.

El salón más conocido fue el de Mdm. de Rambouillet. Los que acuden a estas reuniones evitan lo vulgar y se proponen el refinamiento del lenguaje, los modales y las relaciones sociales. Se produce el exceso, el uso de palabras fuera de contexto y el amaneramiento de la lengua (se crean nuevos vocablos como bravura, endiosar…). Todo ello será objeto de las burlas de autores como Molière (Las preciosas ridículas).

Se desarrolla toda una teoría del amor que se basa en una concepción espiritual del mismo: las damas no aceptan lo material porque supone un peligro, de forma que lo carnal se considera como algo negativo y re mira con recelo. Es una filosofía heredada del amor cortés.

Libertinaje

No se refiere sólo al exceso sensual o sexual, sino que existen muchas más formas de libertinaje, como el erudito o de espíritu, que supone un rechazo absoluto de cualquier dogmatismo en materia religiosa. Las mentes fuertes en libre erudición aceptan una existencia divina, pero no una religión revelada. Libertinos serían aquellos que no aceptaban la supervisión eclesiástica, según Bayle.

El tema del libertinaje será tratado por autores como Laclos o Stendhal.

El racionalismo

Corriente filosófica representada por Descartes y su “cogito ergo sum”. Se da el paso de una filosofía ontológica a un racionamiento lógico. Se basa en la intuición directa, la abstracción total de los sentidos. El mecanicismo es una consecuencia de este pensamiento. Supone el antecedente de autores como Kant, Wittgenstein, Sartre, etc.

René Descartes es considerado el padre de la filosofía moderna. Su método es el de la duda universal o metódica, que parte del reconocimiento de la ignorancia y de la idea de que los sentidos nos engañan y que busca el conocimiento veraz de la realidad, el conocimiento auténtico. Para Descartes únicamente será verdadero aquello sobre lo que existe certeza, las ideas indudables, excluyendo la verdad preestablecida hasta no someterla al juicio de la razón y constatar que de ella puede darse una prueba rigurosa. Su duda es racional y no escéptica, ya que tiene una finalidad: el conocimiento, y se basa en una metodología deductivo-matemática.

A lo largo de toda su obra, en la que sobresale El discurso del método, sostiene la evidencia de la libertad y del libre albedrío. También afirma la naturaleza del hombre como sustancia pensante, la característica que le define y diferencia de las otras dos sustancias existentes: res extensa y res divina. Afirma que el hombre está compuesto por dos sustancias: el cuerpo y el alma, que estarían unidos mediante la glándula pineal. Es una teoría dualista.

El Barroco

Es un movimiento artístico cuya influencia se deja sentir de 1780 a 1835 y cuya particularidad es el gusto por el fasto y el espectáculo. Se caracteriza por el gusto por el exceso, el desdoblamiento y el empleo de la imaginación y la ilusión frente a la verosimilitud clásica. Su símbolo es el pavo real, que representa la ostentación y las apariencias brillantes, así como las figuras de Circe (seducción) y Proteo (desdoblamiento).

La literatura barroca se caracteriza por la ambigüedad entre la unidad y la multiplicidad, por los juegos de ilusiones y la teatralidad (búsqueda del efectismo). Su estética se deja notar en las reflexiones de Montaigne y en el teatro de Corneille, pero sobre todo en el universo pastoral de L'Astrée.

El Clasicismo

Aparece en la recta final del siglo XVII y es un movimiento artístico que afecta a todas las artes y que supone la dictadura de las reglas. En el plano político asegura el poder real. Kierkagaard: “el clasicismo es la adecuación perfecta entre el fondo y la forma”. Fuera de este marco establecido no hay vida en sociedad.

Clasicismo es sinónimo de sobriedad, imitación de los clásicos y de la naturaleza, la elaboración de reglas compositivas y el arte de agradar (el preciosismo y la galantería de los salones, donde se reúnen “les honnetes gens”).

Los clásicos para los franceses son sus clásicos, los teóricos franceses del S. XVII. Dice La Fontaine que los clásicos no han dejado a los escritores del S. XVIII sino la gloria de seguirlos.

Se establece todo un código de conducta, unas reglas narrativas de percepción y composición para el escritor. D'Aubignac afirma que no están sometidas a la autoridad, sino que están fundadas en la razón.

La imitación de la naturaleza no quiere decir realismo, sino que más bien representan una naturaleza estilizada, sometida al orden de las reglas.

2. EL ESPLENDOR DEL TEATRO DEL S. XVII

El modelo a seguir será la regla de las tres unidades expuesta por Platón en su Poética. Boileau las sistematiza en su Arte poética: un solo lugar, un tiempo, una sola cosa cumplida. Esta unidad se deduce de la otra gran regla: la verosimilitud. Según la teoría, la concentración es una garantía de emoción. Se procura alcanzar el máximo patetismo con la máxima concentración (algo que se recoge de la Poética de Horacio).

D'Aubignac afirma que “la verosimilitud es la esencia del poema dramático”, algo con lo que coincide Sudéry: “es preciso preferir la verosimilitud a la verdad” y también Boileau: “nunca ofrezcáis al espectador algo increíble”.

Se diferencia también entre lo general y lo particular: literatura acota lo general, lo que podría haber ocurrido (verosimilitud) frente a lo particular de la historia.

Otra regla es el decoro: moral, religioso y estético.

Los personajes han de ser elevados (nobles) y nunca de condición baja, ya que sus preocupaciones se presumen elevadas: el deber del honor, la fidelidad…

CORNEILLE (1706-1784)

Escribe muchas comedias y tragicomedias, aunque hacia el final de su carrera se inclina por las tragedias. En los años treinta le prestan Las mocedades del Cid, una obra que le influye tanto que marca toda su obra literaria. Su obra más conocida será Le Cid, un conflicto entre amor y honor.

LE CID

En el drama, Rodrigo debe elegir entre vengar a su padre (ofendido por el conde de Gormaz, padre de Jimena) o el amor de su prometida. La obra supuso un gran escándalo por la actitud de Jimena, quien no respeta el decoro por seguir amando a Rodrigo. Lo que da vida a la obra es la generosidad del Cid y de Jimena, ese excederse en el cumplimiento del deber. Corneille pasa el honor español a la mentalidad francesa mediante el recurso de la generosidad, cualidad fundamental del personaje francés.

Es un drama de conciencia donde ya se dibuja la problemática de la razón de estado.

A parte de esta obra, sobresale la trilogía Horace, Cinne y Poliecto. Todas ellas validan la tesis de que en los momentos de crisis, es el Estado el que debe salir indemne. Se da prioridad al deber frente a los sentimientos, como se ejemplifica en Horace. En Cinne se produce el conflicto entre el estado y la gloria, triunfando la magnanimidad de Augusto; mientras que en Poliecto es Dios quien se sitúa por encima del estado.

En las cuatro obras hallamos la glorificación de la propia voluntad o conciencia, de la humanidad, del estado y de Dios.

RACINE (1639-1699)

En su segunda época será un autor marcadamente jansenista, que cree en la predestinación y la imposibilidad de salvación.

Sus dos obras principales son Fedra y Andromaque.

FEDRA

Fedra (1677) es la más conocida de las dos. Tuvo un enorme éxito y se basa en las obras de Eurípides y Séneca. Fedra, segunda esposa de Teseo, confiesa a Eunone, su confidente, la pasión que experimenta hacia su hijastro Hipólito, enamorado a su vez de Aricia. Este amor la avergüenza hasta el punto de que ha decidido darse muerte. Pero llegan noticias de que Teseo ha muerto en una lejana campaña, de modo que acaba confesándole su amor a Hipólito. El drama se desencadena cuando Teseo reaparece justo tras la escena entre Fedra e Hipólito y ésta finge que su hijastro ha intentado violarla. La obra acaba con el suicidio de Eunone y Fedra y la muerte de Hipólito, devorado por el mar.

Se trata de una historia de pasiones inconfesables, que no son aceptadas (herencia del jansenismo) ni tampoco controlables. Fedra ama a Hipólito porque no puede no amarle: con el tiempo averigua que es el objeto de una venganza celeste. Son amores no correspondidos, marcados por la inevitable desgracia. El fatalismo tiñe la vida de los personajes, condicionados por su estirpe, que llegan a un alto grado de enajenación (falta de libertad).

La estructura es rigurosa y concentrada: versos alejandrinos con rima consonante. Se siguen las reglas de la unidad de espacio y tiempo.

ANDROMAQUE

Andromaque (1667) es la primera tragedia que publica y le reporta una gran reputación. Es una tragedia de Eurípides y se inspira también en La Eneida de Virgilio y en Séneca. Se muestran ya con toda nitidez la mayor parte de las características dramáticas de Racine, que son la pureza de la tragedia nacida del ser humano condenado por la fatalidad, el fondo legendario y la sucesión de los diferentes estados de ánimo. En esta obra, al igual que sucede en la mayor parte de las tragedias de Racine no existen acontecimientos externos. Tras la guerra de Troya, en la que Aquiles dio muerte a Héctor, su esposa Andrómaca es entregada como esclava a Pirro, hijo de Aquiles. Sin embargo Pirro está obligado a casarse con Hermione, hija del rey de Menelao. La estructura de la obra es una cadena amorosa de un solo sentido: Orestes ama a Hermione, que desea a Pirro, que ama a Andrómaca. Ésta, por su parte, sólo piensa en su difunto esposo Héctor y en su hijo Astianacte. La llegada de Orestes a la corte de Pirro señala el desencadenamiento de los acontecimientos trágicos.

Son amores desacompasados, marcados por el destino y la trágica voluntad de los dioses. Se reitera la idea de que la pasión provoca desorden y de que no existe la libertad.

Otra de sus obras será Berenice, basada en una despedida, en la que no hay muertos, sino que es un dilema trágico.

En Racine prevalece el amor sobre la razón de estado, de ahí que sean auténticas tragedias, a diferencia de lo que ocurre con Corneille.

MOLIÈRE (1622-1673)

Se le considera el jefe de la Comédie française y es el autor más representado. Su principal objetivo era el de “hacer reír a la gente honradas”. Sus inicios fueron bastante difíciles. Debuta en una compañía de teatro, el Ilustre Teatro, que fue un fracaso económico y fue encarcelado debido a las deudas. Durante unos años se forma como actor y dramaturgo, hasta que vuelve a París y triunfa en 1659 con Les précieuses ridicules. Ese mismo año aborda el tema de la condición de la mujer en L'École des femmes.

En la tercera y más importante de sus etapas, la de la gran comedia, estrena sus tres obras principales: Tartuffe (1664), Dom Juan (1665) y Le Misanthrope.

Hay dos puntos temáticos en Molière: la concepción clásica de la comedia y la involución de los personajes.

1. La comedia: se parte de una situación que desordena el statu quo. La comedia versará sobre el proceso de vuelta al statu quo anterior. Lo importante es que la recuperación del orden se haga por medios no catastróficos. A ello se puede añadir un estilo o unos personajes cómicos o elevados: tragicomedia.

2. La involución de los personajes: estos son como cartas de una baraja, que no cambian de valor de principio a fin. Son clichés, lo único que se modifica es el entorno, las circunstancias. No se da la evolución del realismo decimonónico. Es algo propio de la commedia dell'arte. Se trata de una pintura de personajes inmóviles.

La intención de Molière es moralizante, pero también le importa el valor estético.

TARTUFFE

Orgon, un personaje bastante importante, que ha caído bajo la influencia de Tartufo, un hipócrita beaturrón, que además es bastante torpe. De hecho, los únicos que no se han dado cuenta de la verdadera naturaleza de Tartufo son Orgon y su madre. Tartufo exagera la devoción y ha llegado a ser el director espiritual de Orgon. Este aventurero está tratando, además, de casarse con la hija de su benefactor, al tiempo que trata de seducir a la segunda esposa de éste, Elmira. Una vez desenmascarado, tratará de aprovecharse de unas donaciones (firmadas) que Orgon le ha transmitido para tratar de echar a éste de su propia casa. Va incluso ante el rey, pero éste, recordando los antiguos servicios que Orgon le prestó, anula dichos papeles y hace que Tartufo sea detenido.

Tras la crítica de la hipocresía, que es el tema principal de la obra, se esconde también un ataque al papel demasiado influyente que tenían algunos devotos directores espirituales, que en realidad eran saqueadores de herencias. Así se entiende que la obra llegase a ser censurada durante cinco años.

Alrededor de Orgon y de Tartufo (que sólo aparece cuando la obra ya está bastante avanzada) aparecen otros personajes habituales en Molière: los jóvenes ingenuos e impetuosos (Damis, Mariana y Valerio), los sabios y razonables (Elmira y Cleanto), la sirvienta de sentido común y lenguaje directo (Dorina) la vieja fuera de tiempo y de razón (Mme Pernelle).

A pesar de que todos estos ingredientes hacen de Tartufo una comedia de factura más bien clásica, la obra es revolucionaria por el modo en el que pone en cuestión una religión que se convierte en dictadura. Es, junto a Don Juan, una de las obras que más polémica y oposición suscitó.

DOM JUAN OU LE FESTIN DE PIERRE

Siguiendo al Tenorio español, la obra presenta a un personaje infiel, seductor, libertino, blasfemo e hipócrita: Don Juan, un joven noble y vividor que vive en Sicilia, colecciona conquistas amorosas, seduciendo a jóvenes de la nobleza y a sirvientas con el mismo éxito. Lo único que le interesa es la conquista y abandona a las mujeres tan pronto las consigue. Sus conquistas le valen algunas enemistades y le obligan a participar en algunos duelos, de los que, por otro lado, tampoco huye. Plantea sus relaciones con las personas de su entorno con un cierto cinismo, y cuestiona los dogmas religiosos. Le gustan los desafíos, hasta el desafío final: la cena con al estatua del Comendador que se lo llevará al más allá.

Don Juan no cree en Dios ni en la Iglesia, sólo cree en la geometría. Es la encarnación de la inconstancia, de la incapacidad de compromiso. El Don Juan de Molière no es el libertino de El Burlador de Sevilla, sino que es ante todo acción, la búsqueda de la conquista. Es un personaje extremadamente inteligente, dinámico y provocador.

Esta obra de Molière suscitó una enorme polémica y que los devotos se levantaran contra Molière. Obra escrita inmediatamente después del Tartufo, aparece a los ojos de algunos religiosos de su época como una apología del libertinaje. El único defensor de la religión parece ser Sganarelle, para quien la religión se parece mucho a la superstición y cuyo papel cómico es evidente. La obra sufrirá desde su segunda representación un ataque en toda regla. Se pedirá a Molière que suprima ciertas escenas (la del pobre) y algunos diálogos que aparentemente se mofaban de la religión. Sólo conseguirá publicarla en 1682 y en versiones censuradas. Habrá que esperar hasta 1884 para poder ver la representación en su versión original.

De hecho, la obra es una reflexión sobre el libertinaje y sus excesos. El final de Don Juan sirve de conclusión y moraleja: el cinismo y la hipocresía del personaje se castigan con la muerte del seductor incrédulo.

3. NARRATIVA DEL S. XVII

Predomina la novela, que no es el género de mayor difusión ni prestigio, a diferencia de lo que ocurrirá en los siglos posteriores. La novela es un modelo híbrido, confuso, en el que confluyen géneros como la epopeya y el teatro. No goza de mucha reputación y la que triunfa es la más cercana a la epopeya.

TIPOLOGÍA

  • Novela de caballería: Tiene mucho éxito (continuaciones en prosa). A partir de 1540 se empiezan a hacer traducciones de novelas españolas, como el Amadís de Gaula y sus continuaciones, algo que también se hizo en Italia. En 1624 aparece el último.

  • Novela heroica: desciende de la tradición clásica bizantina. Se perpetúa la tradición de las grandes aventuras y sentimientos heroicos con protagonistas de alta extracción social que tienen que vencer dificultades. Algunos autores serán de Gomberville (Polexandre), François Cassandre y Madelaine de Scudéry (Clélie). Una novela importante será el Dom Carlos de Saint-Réal, una novela histórica y amorosa, con puntos en común con La princesa de Cléves, pero un tono más trágico y negro.

  • Novela alegórica: relata los viajes de personajes imaginarios.

  • Novela cómica: se asemeja a la picaresca española. Destacan el Francion de Sorel, El Paje desgraciado de Tristan L'Hermite o la Novela burguesa de Furetière. El Francion, protagonizado por Naïs, es una de las obras más importantes de la narrativa francesa del S. XVIII.

Le roman comique, de Paul Scarron, quien escribe un buen número de obras remitiendo a los novelistas españoles, por ejemplo las de María de Zayas. Aquí trata la historia de unos cómicos ambulantes en su recorrido por los pueblos, entre ellos Ledestin y L'ètoile, dos personajes que parecen hermanos pero que están casados. También hace traducciones y adaptaciones de novelas corteses españolas, que emplea para ejemplificar y comparar con su novela.

  • Novela pastoril: las novelas italianas La Arcadia y La minta tienen una gran influencia, tanto la versión original como la española. L'Astrée de Honoré d'Urfé será la novela pastoril más importante de toda la literatura francesa y creará toda una corriente. La obra se sitúa en el sur de Francia en el S. VI y en ella todos los personajes son pastores de alta extracción social. Los personajes son Astrea y Celadón, cuya historia se verá obstaculizada constantemente y sólo al final se resolverá. Es un modo de dar rienda suelta a los sentimientos amorosos en un medio bucólico (tópico del locus amoenus).

Sorel escribirá La vergé extravagante, en la que Lysis está enamorado de una mujer arquetípica, extraída de sus muchas lecturas. Hay una similitud con El Quijote. Es una parodia de la novela pastoril en la que se ridiculiza al pastor.

  • Novelas trágicas: como consecuencia de las guerras de religión y del asesinato de Henri IV, aparecen novelas como la de François Rosset.

  • Novela galante: tendrá mucha importancia en el S. XVII. Se hermana con la novela heroica por la calidad de los personajes y sus elementos característicos son la cortesía, el clasicismo y la honestidad. La autora principal será Mdm. de Lafayette, que escribe La princesa de Clèves, La princesa de Montpensier y La contesse de Tende, en las que sobresale la pasión amorosa, la virtud de la mujer y la aristocracia como valor. Los protagonistas son mujeres de sociedad, nobles y la familia real. La princesa de Clèves es una novela amorosa y preciosista. Narra la historia de un amor culpable y confesado, con buen final, mientras que La contessa acaba mal. Es una novela de análisis psicológico de la protagonista, en la que por primera vez una mujer confiesa su pasión a su marido (a quien estima pero no ama), que en cambio sí la ama. Se propone la rivalidad entre amante y marido, un tema preciosista, ya que para esta corriente el amor pasional no puede darse dentro del matrimonio, sino fuera, donde siempre será efímero. El preciosismo se caracteriza también por la ternura en el hablar, la distancia en el tratamiento del marido, la virtud de la mujer, los pensamientos y valores elitistas… Toda la atmósfera resulta irrespirable, de lo que se ayuda la autora para alcanzar el clímax de la novela.

TEMA 4-SIGLO XVIII: LE LUMIÈRE

1. CONTEXTO HISTÓRICO Y SOCIAL

El Siglo de las Luces es el siglo del triunfo de la razón libre, pero es también el siglo del sentimiento, en el que se dan alas al Romanticismo.

La Revolución que inicia el período estalla con optimismo, enarbolando el emblema de la libertad, pero poco a poco se va transformando en una revolución tiránica. Los acontecimientos históricos que convulsionan toda la estructura social, se ven reflejados también en la literatura, en las obras de autores como Hugo o

Es un siglo de autores filosóficos, relacionados con la Enciclopedia, que defienden una sociedad nueva, alejada del autoritarismo que empaña la razón. Los escritores son en su mayoría burgueses, de clase media-baja como Diderot, y pocos nobles (Montesquieu). Si en el siglo XVII los escritores pertenecían a la corte y todo lo que escribían era por encargo real, en el siglo XVIII los escritores van a ser independientes de la corte, y la preocupación fundamental de dichos autores va a ser, ante todo, la política, seguida de cuestiones sociales y religiosas.

Estos escritores del siglo XVIII combaten con la autoridad del rey y de la Iglesia, puesto que en este siglo los escritores creen más en la ciencia y en el progreso que en las instituciones. Por ello critican duramente la corte y la Iglesia, instituciones principales, y se sienten filósofos plenamente independientes. Son filósofos en el sentido de lo que hoy se conoce como sociólogos.

Hay mucha censura debido al absolutismo, de modo que se publican muchas novelas de forma clandestina.

Se produce la democratización de la cultura gracias a la Encyclopédie o Diccionario razonado de las Artes y los Oficios.

Salones y cafés

Pervive la tendencia del S. XVII de los salones aristocráticos donde se reúnen personalidades del mundo de la política y del mundo de la cultura por separado. Los escritores se reúnen en estos salones o en los cafés para hablar de política y literatura, y algunas de sus obras se ambientan en estos lugares, como El Sobrino de Rameu, de Diderot.

El francés se constituye primera lengua durante casi doscientos años: lengua universal, gracias al poder absolutista de Louis XIV y Louis XV, quien asienta el absolutismo.

Monarquía

A Louis XIV le suceden Louis XV y Louis XVI, quien será guillotinado en 1789, en plena Revolución. El siglo XVIII comienza en 1789 y la crisis de conciencias da lugar a la Ilustración, conocida también como Le Lumière. En el libro de Hazard se habla de un “prélude de Lumière”, en el que se produce un cambio con respecto a la razón heredada del cartesianismo, y aunque se conservarán la duda metódica y el espíritu crítico que proponía el filósofo, se añadirá una perspectiva empirista procedente de la filosofía inglesa.

Cambia también la concepción de la historia: a partir del nuevo método, que parte de los hechos, se produce una confrontación de los mismos, exigiéndose una mayor rigurosidad y naciendo así un afán documentalista desconocido hasta entonces. Ahora la historia es independiente de la Biblia: si bien no niega la Providencia, se considera una entidad diferenciada.

Religión

El jansenismo ya no está presente de forma oficial, pero su influencia será un hecho sobre la sociedad en general y determinados grupos políticos en particular. También gozan de influencia los jesuitas. No obstante, la corriente que alcanza gran poder en este siglo será el deísmo, que afirma que Dios no se revela y que no hay ninguna traza de él en la humanidad. Según los deístas, se puede racionalizar su existencia, pero no dialogar con Él. Seguidores de esta filosofía serán pensadores como Voltaire, que junto con Rousseau y Victor Hugo será la figura fundamental del deísmo en la literatura.

Los viajes

Los destinos son Asia, África y América, de donde se extraen no sólo materias primas, sino también costumbres y puntos de vista.

La retórica

Se emplea la ironía y la paradoja. Ya no se critica con la sátira, sino que el tono es más sibilino.

2. LA NOVELA ILUSTRADA

La enciclopedia tuvo un éxito de ventas sin precedentes. Los libros de Voltaire y las novelas también empiezan a tener buena acogida entre el gran público.

TIPOLOGÍA

  • Novela de memorias: hay dos tipos: la propiamente dicha y la pseudo memoria. En las primeras alguien cuenta su vida: sobresale Saint-Simon (Memorias de la corte de Louis XIV). En cuanto a las pseudo memorias, los autores más relevantes serán Chasles (Las ilustres francesas), Marivaux (La vida de Mariana), Lessage (La vida de Lazarillos, Gil de Blas de Santillana, traductor del Quijote apócrifo, etc.), el abade Prévost (Historia del caballeto Des Grieux y de Manon Lescaut -séptimo volumen de las Memorias de un hombre de cualidad-).

  • La novela epistolar: sus fuentes son las cartas de Ovidio: Las Heroicas, donde canta los dolores de una mujer que ha perdido a su amado, y cartas tradicionales pastoriles: Cartas portuguesas de Guilleragues, en el S. XVII. A pesar de los precedentes, será en el S. XVIII cuando la novela epistolar detente una posición privilegiada. Distinguimos entre las cartas ficticias (secretarios que se ofrecen a las jóvenes aristocráticas para que aprendan a escribir) y las reales, que llegan a compilarse y a publicarse. Así se inaugura toda una moda del secréter en el siglo XVIII.

La carta es un género de gran verosimilitud, tanto en lo relativo a los hechos contados, como en su autoría y sentimientos. Se concibe como un documento de la vida real. Es el medio favorito de la expresión femenina del siglo, en el que se pone de manifiesto la enorme capacidad de la mujer para “contar los hechos de la vida cotidiana y encontrar las palabras adecuadas para expresarlos”.

Se escriben en primera persona y en enunciación monódica. Un ejemplo será la novela de Marivaux, Memorias epistolares, o las obras de autores como Montesquieu (Las cartas persas, de gran influencia), Rousseau (La nueva Eloisse), Laclos (Les liasons dangereuses) o Sade (Alina y Valcourt).

MONTESQUIEU (1689-1755)

Es considerado uno de los precursores del liberalismo y ha pasado a la posteridad por elaborar la teoría de la separación de poderes.

LETTRES PERSANES (1721)

Supone toda una revolución sociológica: el extranjero contempla Francia sin prejuicios, con una mirada limpia que Montesquieu recomienda a sus paisanos.

La novela tiene también una lectura sentimental: Houzbec ha dejado atrás un harem, en el que comienzan a aflorar problemas, hasta el punto de que la sublevación de Roxanne supondrá un auténtico drama.

El protagonista es un hombre que lanza una mirada franca sobre una Francia sometida al despotismo, pero que no es capaz de ver los problemas que inundan su propia casa. Es una novela filosófico-política, en la que se muestran el despotismo occidental y el oriental como contrapunto.

L'ESPRIT DES LOIS (1748)

Fue uno de los tratados de teoría política más influyentes de su tiempo y fomentó importantes disputas intelectuales que desembocaron el la Revolución Francesa.

Montesquieu pretendió describir cómo se han originado las leyes, de acuerdo a qué condiciones, y cómo contribuyen a formar una adecuada comunidad política. En la obra hay dos niveles diferenciados: el análisis de lo que son las leyes y la descripción de lo que deben ser. Junto a esto, el autor propuso diferentes ejemplos y demostró una abundante erudición. También aportó nuevas ideas para el establecimiento de un régimen político diferente, caracterizado por la división de poderes políticos y por una nueva consideración del poder real.

L'esprit está integrado por 31 libros, los primeros 12 analizan las diferentes formas de gobierno y el carácter del legislador, así como la influencia del poder político en la vida de un pueblo. Montesquieu distingue tres formas de gobierno: el despotismo, la monarquía y la república, y sus preferencias se inclinan hacia la monarquía constitucional. En los libros del 12 al 18 estudia la relación existente entre las leyes de un país y sus condiciones naturales, mientras que del 19 al 26 presenta la relación existente entre las costumbres de un país y sus leyes, afirmando su convicción de que las leyes varían a lo largo de la historia y que pueden ser modificadas para adecuarse a los cambios de costumbres. En la última parte analiza los rasgos de las antiguas leyes romanas y feudales, prestando una especial atención al desarrollo de las leyes francesas.

DENIS DIDEROT (1713-1784)

Lo más importante en Diderot es su visión materialista del mundo que se apoya en el razonamiento filosófico y en la observación científica. Se trata pues de un materialismo entusiasta y lleno de perspectiva.

L'ENCYCLOPÉDIE

L' Encyclopédie (1747-1772) nació de un proyecto del editor Le Breton, que pretendía traducir la Cyclopaedia del inglés Chambers. Colaboraron con él autores como d'Alembert, Montesquieu, Voltaire, Rousseau, Bufón… El propósito de la obra es el de reunir todos los conocimientos adquiridos por la humanidad, un ambicioso proyecto que también pretende la crítica de los fanatismos religiosos y políticos y la apología de la razón y la libertad de pensamiento. Diderot aúna el proyecto enciclopédico con la filosofía (sensualismo y empirismo). La publicación de los 35 volúmenes fue un escándalo y suscitó muchas burlas y algunos tomos fueron censurados por el Consejo del Rey en 1759, de modo que Diderot tuvo que continuar su trabajo en secreto.

LE NEVEU DE RAMEAU (1761)

Es una novela satírica dialogada que satiriza los valores morales de la época y se presenta cargada de matices materialistas que representan opiniones extremas y opuestas en relación con dicha tendencia materialista del sobrino y el tío. Es una digresión sobre la condición humana, en la que se habla del tema del buen salvaje.

Lui es el sobrino de Moi, el filósofo. En el primer párrafo del fragmento se presenta una parodia del acto religioso de la consagración, puesto que el sobrino, tras exponer su teoría materialista sobre la vida, dice que si encuentra a un mendigo le muestra la moneda, la levanta, dirige sus ojos hacia el cielo y le muestra todo lo que dicha moneda le puede proporcionar. El tío Moi es, sin embargo, más precavido y así presenta sus ideales de forma más calmada. En el texto se satiriza la religión y la sociedad de la época, como al final del texto cuando dice que si fuera una mujer, refiriéndose a las mujeres de la corte, tendría muchas más posibilidades de hacerse rico.

Cada uno de los personajes es un doble negativo del otro: el amo necesita del trabajo del esclavo, de quien a su vez es dependiente y esclavo (dialéctica del amo y el esclavo). Es también la revelación de un conflicto interno entre el deseo de sí y del otro, en el cual cada uno quiere ser reconocido por los demás y busca para ello reducirlos.

JACQUES LE FATALISTE (1796)

Se produce el desarrollo irónico de las cuestiones filosóficas del fatalismo y el determinismo. Se narra la historia de un criado que está de viaje con su amo. Se rompe cualquier tipo de referencia tradicional y los cánones de la literatura: es un diálogo más que una novela, en el que se nos habla de un viaje sin sentido. Se pone en tele de juicio cualquier interpretación tradicional y se rechaza la verosimilitud.

Hay dos lecturas posibles: sobre el amor y sobre el determinismo. Los personajes hablan entre sí y a veces también con el narrador. Describe a los personajes por lo que son, sin hacer retratos.

El tema del destino y el libre albedrío se analizan también en la novela: Jacques es un hombre supersticioso. Diderot hace toda una digresión sobre la libertad y juega con el lector, llevándole la contraria para obligarle a reflexionar.

L'ABBÉ PRÉVOST: MANON LESCAUT

Publicada en 1731 bajo el título completo de L'Histoire du chevalier Des Grieux et de Manon Lescaut, es el séptimo tomo de un conjunto de novelas más amplio, Mémoires et Aventures d'un homme de qualité qui s'est retiré du monde (1728-1731).

En el libro Des Grieux relata al marqués de Renancourt sus amores con Manon Lescaut, una plebeya destinada al convento. Ambos escapan a París, pero al cabo de un mes Manon engaña a Des Grieux, quien vuelve al seminario y se convierte en abad. Ella va a buscarle y renuevan su relación y, tras una sucesión de situaciones desgraciadas que van conduciendo a Des Grieux al desenfreno (Manon no puede vivir sin dinero y él sin ella), acaban siendo encarcelados por estafa. Una vez libertado, Des Gieux sigue a Manon, que ha sido deportada a Louisiana. Allí, tras unos meses de felicidad, son obligados a huir y Manon, transformada por el amor de Des Grieux, muere de agotamiento en una escena cargada de patetismo.

Por más que la presentó como un “tratado de moral que se reduce agradablemente a simple ejercicio”, la novela, parcialmente autobiográfica, le valió a Prévost la reputación de autor escandaloso. Toda su audaz ambigüedad se integra en el fino análisis de un moralista y, más que libertina, es una novela de sentimientos donde la condición humana está trágicamente sometida a una fuerza superior (la pasión amorosa). Es la historia de una marginación que reafirma el statu quo, no es romántica.

VOLTAIRE (1694-1778)

Es el icono del Siglo de las Luces y de la lucha contra todo tipo de fanatismos. Las ideas de Voltaire, en cuanto a religión, se muestran resistentes al cristianismo, pero él no es ateo, sino que cree en un dios común a todas las religiones y considera un fanatismo la práctica de una sola religión: es deísta. Por eso en todas sus obras hay una predicación de la tolerancia en materia religiosa.

Todas sus obras están impregnadas de filosofía y en todas ellas expone teorías sobre política, religión y moral. Su moral es práctica. Para él lo bueno es todo aquello que es útil y lo que es útil es útil porque es bueno.

DISCURSO SOBRE LA RELIGIÓN NATURAL (1756)

Los acontecimientos humanos concurren a los fines propuestos por la naturaleza. Lo pone en tela de juicio Spinoza con su Ética demostrada según el orden geométrico, donde dice que el mundo se rige por causas universales y efectos que forman parte de un todo (sólo hay una naturaleza).

HISTOIRE DE CHARLES XII (1730) es un estudio histórico, en el que concluye que la historia se rige por los caprichos y el zar de un rey y no por Dios

LE SIÈCLE DE LOUIS XIV (1751) es un estudio histórico sobre su reinado. La evolución de Francia se debe a los caprichos de un rey absolutista.

LETTRES PHILOSOPHIQUES (1734): relata el cambio de su mente frente al descubrimiento del mundo inglés. Frente al absolutismo francés, propone el parlamentarismo y el empirismo británico.

ZADIG OU LA DESTINÉE (1748): es un romance filosófico en el que Zadig pasa por una serie de trastornos debido al azar.

CANDIDE OU L'OPTIMISME (1759): analiza el problema del mal en el mundo y describe las atrocidades cometidas a lo largo de la historia en nombre de la religión. Es una denuncia del providencialismo, en la que niega la intervención divina en los asuntos humanos.

En sus cuentos explica de modo geográfico el destino del hombre, el origen del mal y la posibilidad de ser feliz. Son reflexiones sobre la condición humana.

ROUSSEAU (1712-1778)

Filósofo, teórico político y social, músico y botánico francés. Es uno de los escritores más elocuentes de la Ilustración. Llegó a ser íntimo amigo de Diderot, quien le encargó escribir determinados artículos sobre música para la Enciclopedia.

En 1750 ganó el premio de la Academia de Dijon por su Discurso sobre las ciencias y las artes y en 1752 fue interpretada por primera vez su ópera El sabio del pueblo. Tanto en las obras anteriores, como en su Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres (1755), defendió la teoría de que la ciencia, el arte y las instituciones sociales han corrompido a la humanidad y según la cual el estado natural, o primitivo, es superior en el plano moral al estado civilizado.

Su célebre aserto: “todo es perfecto al salir de las manos del Creador y todo degenera en manos de los hombres” y la retórica persuasiva de estos escritos, provocaron comentarios burlones por parte de Voltaire, quien atacó las opiniones de Rousseau y suscitó una eterna enemistad entre ambos.

DU CONTRAT SOCIAL (1762)

Expone sus argumentos sobre la libertad civil y contribuyó a la posterior fundamentación y base ideológica de la Revolución Francesa, al defender la supremacía de la voluntad popular frente al derecho divino. Ganó el premio de la Academia de Berlín y después le siguen 12 años de intensa producción literaria, en los que publica las obras que le han hecho célebre.

Es un tratado de política, en el que se alaba la utopía del estado natural del buen salvaje.

En el estado primitivo la propiedad privada no existiría, el hombre utópico es igualitario. La sociedad establece un pacto por el cual todos los hombres tienen que ceder libremente sus derechos para que así el soberano pueda regir la sociedad. Cedemos nuestros derechos en pro de la libertad y de la igualdad, y quien se sale del pacto será excluido de la sociedad.

Según Rousseau, la democracia no es posible en los países granes y la monarquía deriva en absolutismo, de modo que sólo queda la aristocracia selectiva.

L'EMILE OU DE L'EDUCATION (1762)

Es un tratado sobre pedagogía, en el que explica mediante la negativa cómo se debe educar a un joven: no enseñar la religión hasta los 18 años, no imponer…

Es una de las piezas clave de la teoría rousseaniana, puesto que se contempla diacrónicamente el paso del estado natural al estado social. El tratado de pedagogía es una consecuencia lógica de su reflexión sobre el origen y el lenguaje. Remarca la importancia de la expresión sobre la represión, para que el niño sea equilibrado y librepensador.

JULIE OU LA NOUVELLE HÉLOÏSE (1761)

Es una novela epistolar, una de sus obras cumbre. Es una novela autobiográfica, prototipo del pre-romanticismo y de la novela sensible. Se narra la pasión amorosa entre Julie y su preceptor, que intercambiarán una larga correspondencia para discurrir como solucionar su situación catastrófica. La protagonista encarna el ideal de Rousseau y acabará consagrada al deber por encima del amor. A pesar de ceder a la tentación y perder su virtud, su deseo de rehabilitarse es fuerte y lucha continuamente contra el mundo para demostrar sus remordimientos. Se trata de un mundo idílico, en el que Julie escribe un tratado de educación y moral.

LAS CONFESIONES (1782-1789)

Son autobiográficas, en ellas hace un profundo auto-examen y revela los intensos conflictos morales y emocionales de su vida. Explica el porqué de su enfado con Voltaire o Diderot. Es un misántropo, rehuye la sociedad y sólo encuentra el placer de la vida en la botánica.

LACLOS: LES LIASONS DANGEREUSES (1782)

Choderlos de Laclos intenta describir un proyecto de seducción psicológica dentro de una sociedad depravada. Para ello recurre al género epistolar, donde se entrecruzan varias intrigas que escenifican todos los resortes del libertinaje. El vizconde de Valmont y la Marquesa de Merteuil se asocian para conseguir la perdición de la joven Volanges y de Mdm. de Tourvel. Esta no es una aristócrata, sino una burguesa, y ejemplifica la virtud: su honestidad se basa en la religión.

La idea de la novela supone un acto de defensa del proyecto fundador de las Luces: mientras exista una sociedad ociosa las luces no podrán triunfar. Es, pues, necesaria una sociedad burguesa o trabajadora.

El libro trata el tema del libertinaje, que puede ser de dos tipos según Baylle: mental o de espíritu y material o de los sentidos. El libertinaje de espíritu se basa en la incredulidad, mientras que el de los sentidos (físico y psíquico) es el que se narra en la novela. Los personajes son crueles y egoístas, utilizan su inteligencia y astucia para conseguir sus perversos objetivos y su propio placer.

Subyace, pues, una crítica la sociedad francesa, especialmente a la aristocrática, totalmente depravada. Es una obra con un argumento inmoral y un fin moral: Danceny mata a Valmont y la marquesa acaba deformada por la viruela.

LE MARQUIS DE SADE (1740-1814)

Fue un aristócrata, escritor y filósofo francés, autor de varias novelas que aúnan los relatos pornográficos con la exposición de un sistema filosófico materialista y ateo. Su filosofía es la de la libertad extrema, sin el freno de la ética, la religión o las leyes, con la búsqueda del placer personal como principio más elevado. Escribió la mayor parte de sus obras durante los 29 años de su vida que pasó en prisión., donde estuvo encerrado por diversas acusaciones. Está convencido de que tiene que haber una revolución en cada persona y que ésta se hace a través de la razón y no de los sentidos.

Para él la literatura es un recurso de la razón mediante el cual intenta descubrir por qué algunas personas son felices cuando sufren o provocan dolor. Persigue la explicación de su libertad y de su republicanismo y definirá sus obras como filosóficas.

ALINE ET VACOURT OU LE ROMAN PHILOSOPHIQUE (1786)

Es la historia de dos amantes, prometidos en matrimonio con el convencimiento de sus padres, que oficialmente quieren entregar a su hija para que se case con Valcourt, pero que oficiosamente pretenden prostituirla. Madre e hija están aisladas en el campo, pero un amigo de Valcourt escribe en cartas todo lo que ocurre, incluso una panorámica de sus viajes por África. Aline es víctima de la intriga de su padre, M. Balmont, quien aliado con Dolbourg se dedica a prostituir a jóvenes y no duda en hacer lo propio con su hija. Al final de la obra Aline morirá envenenada y su madre de pena.

Lo más importante de la obra es la descripción de los lugares que visitan, que contrasta una sociedad de indígenas depravados con una sociedad utópica (Tamoe) donde reina la igualdad, la religión natural y la paz, y la sociedad inquisitorial de Portugal (represión fanática). En la novela se muestra claramente un desequilibrio, pues de las 250 cartas, dos ocupan 80 páginas cada una. Todas ellas son la plasmación del subtítulo (le roman philosophique).

Sade estaba por entonces en prisión, donde estuvo retenido 29 años, y pretende escribir una novela que exponga su pensamiento social y político. Es una narración sensual y sexual, pero lo importante es la aventura de sus principios morales. Explica por qué no debe existir pena capital ni de prisión a través de Zumó, el rey de la primera utopía.

Su idea de la utopía es semejante a la de Rousseau: no existe la necesidad de hacer el mal, la gente está obligada a hacer el bien.

Es un autor dado a la marginalidad, que va siempre a la contra: defiende el divorcio, el incesto…

BERNARDIN DE SAINT-PIERRE: PAUL ET VIRGINIE

La primera versión es de 1788 y la segunda de 1806. En todas aparece la palabra pastoral, tanto en el preámbulo como el subtítulo, lo que nos da idea del sentido de evasión de la novela. Margarita y Mdm. de la Tour tienen a Paul y a Virginie, ambas están solas en la vida y viven en la Île de France (Reunión). Allí educan a sus hijos, íntimos amigos, hasta que Virginie se hace mujer. Este hecho coincide con la visita del gobernador y del párroco, que acuerdan que abandone la isla y se vaya a Francia para recoger la herencia de una tía y contraer matrimonio.

A pesar de sus resistencias, se acaba marchando, pero con la impresión de ser prostituida (presa de las convenciones sociales). Decide regresar y cuando está a 200 yardas del puerto, el barco naufraga y se queda sola con un marinero, que le dice que se desnude para poder saltar a la quilla. Sin embargo, se encuentra con la renuencia de ella, que decide morir virtuosa y virgen.

No es una novela epistolar, sino una utopía de la naturaleza: los personajes son víctimas de la sociedad, sobre todo Marguerite (seducida por un campesino y exiliada por su embarazo).

Saint-Pierre es discípulo de Rousseau y dice: “Je suis donc je suis”, con lo que afirma que lo importante es el sentimiento y no la razón. Diverge de su maestro al pensar que el hombre puede y debe aspirar a ser virtuoso fuera de la sociedad, en la naturaleza, lo que queda demostrado en la relación de Paul y Virginia, y que significa el fracaso de las Luces.

3. TEATRO DEL S. XVIII

Es un género en crisis que cuenta con la inercia de la tragedia clásica francesa, con la lucha por hacerse con la escena del drama burgués, con la institucionalización del género. La tragedia era clásica, no sólo en formas sino en inspiración. Voltaire y Rousseau abundan en los temas clásicos grecolatinos, pero este género está en declive, sobre todo por la pureza del drama burgués, heredero de la comedia molieresca. Beaumarchais y Diderot son sus exponentes. Los personajes deberán tener sentimientos humanos: vuelta a la compasión, pero siendo normales.

Se produce la institucionalización del teatro: por un lado existe una gran censura y prohibición en algunos casos, a veces orientación en función de las salas. Esta institucionalización llega hasta la subvención económica, algo que indigna a los autores porque suprime el genio de la escritura.

De todos los autores de la época, han pervivido dos: Marivaux, que domina el primer tercio, y Beaumarchais, quien domina en el último.

MARIVAUX: LE JEU DE L'AMOUR ET DU HASARD (1730)

Abunda la descripción del nacimiento de la pasión amorosa. Sus comedias son enredos de amor. Cuando Marivaux escribe comedias no imita a ningún autor. Él decía que prefería “estar sentado en los escalones de aquellos que no imitan a nadie a estar en el podium de los imitadores”. Él no imita en absoluto los procedimientos de las farsas. Sus personajes puramente cómicos son los secundarios pues los principales son más que cómicos, son más complejos.

BEAUMARCHAIS: LA TRILOGIE DE FIGARO

Está compuesta por las obras Le Barbier de Seville (1775), Le marriage de Figaro (1784) y La mére ocupable (1792). La primera es una comedia de enredo.

Beaumarchais satirizaba la clase dirigente francesa y reflejaba la creciente insatisfacción del pueblo contra la nobleza en los años anteriores a la Revolución.

TEMA 5-SIGLO XIX

1. CONTEXTO HISTÓRICO

El Imperio napoleónico concluye en 1815. En 1814 Napoleón es desterrado, aunque vuelve y reorganiza el “imperio de los cien días”, que concluye con la batalla de Waterloo y la derrota de Francia ante Inglaterra y los aliados.

Se produce la restauración monárquica de la dinastía, que durará de 1815 a 1848. Reinará Louis XVIII de 1814 a 1824 y le sucederá Charles X hasta 1830, año en el que se produce la gran revolución en Europa, que supone la creación de nuevos estados. Derrocado Charles X, le sucede Louis Felipe de Orleáns hasta 1848, cuando se ve obligado a abdicar debido a la revolución que se extiende por toda Europa y que origina la segunda República francesa, de vida muy breve y capitaneada por Napoleón III.

2. NOVELA DEL S. XIX

El romanticismo (1800-1850)

Se caracteriza por el rechazo al poder de la razón y por la exaltación de la sensibilidad o imaginación del individuo. El término Romanticismo proviene de roman = novela, pero poco a poco pasa a designar cualquier producción artística que sea opuesta al clasicismo. El romanticismo francés se ve muy influenciado por dos escritores extranjeros: Hoffman (alemán) y Walter Scott (inglés). Sin embargo, es en Francia donde una mujer da a conocer estas culturas: Mme de Staël. Ella, junto a Chataubriand, proporciona el gran impulso al movimiento

Romántico que pasa a establecerse también en Francia donde las teorías románticas se elaboran en el Fenáculo, lugar donde Víctor Hugo era el centro de las reuniones. Además, también se producían esosencuentros en el Salón de Nodier. Los objetivos principales de este movimiento son los siguientes:

CHATEAUBRIAND (1768-1848)

Fue ministro de Asuntos Exteriores y el artífice de la restauración borbónica en España.

Sus principales obras son “Le Génie du Christinisme”, “Atala” y “René”. En la primera obra, Chateaubriand defiende el cristianismo y destierra las ideas de Voltaire, ya que el romántico incluye la religión como lugar de escape (Dios representa el mundo del ideal). En las otras dos obras encontramos el exotismo, profundizando en las ideas de Rousseau. Quería ser la voz del siglo, que se conociera la época a través de la historia de su vida. Finalmente, no escribe la historia de su siglo, sino la suya propia y, a través de ella, conocemos esa época. Es más su ficción la que cuenta la historia del siglo y no tanto su vida real.

VICTOR HUGO (1802-1885)

A Victor Hugo se le considera el líder del movimiento romántico. Sin embargo, ya que su vida se transcurre a lo largo de todo el siglo, también se pueden encontrar en sus obras características realistas, pero básicamente seguirá todas las pautas románticas y por ello se convierte en uno de los más conocidos románticos.

Llega a conocer a Walter Scott y escribe una tesis sobre él.

En el prefacio de su drama romántico, Cronwell, hace un alegato de lo grotesco como esa fusión entre lo feo y lo sublime, que tiene gran trascendencia para el desarrollo del realismo.

NÔTRE-DAME DE PARIS (1831)

Es la novela del realismo grotesco, en la que Cuasimodo representa la belleza de corazón frente a la belleza física. Es un desarrollo épico que sirve para hablar de arquitectura, de la evolución de la imprenta… Esmeralda será ajusticiada y enterrada en una fosa común. La imagen de su bello cuerpo sobre los cadáveres y la de Cuasimodo yaciendo junto a ella, es un ejemplo de ese toque grotesco característico de Hugo. Es una novela con elementos históricos, épicos y caballerescos, en la que el amor es el elemento purificador, lo mismo que en Los trabajadores del mar.

LES MISERABLES (1862)

Es la novela de la rehabilitación social y humanitaria de los menesterosos del sufrimiento. Jean Valjean decide reformar su vida tras un robo que comete al salir de prisión. Bajo seudónimo llega a convertirse en un ciudadano ejemplar en la corte de Francia, pero Jabert, el inspector de policía, dará al traste con todas sus esperanzas. Es una metáfora de la persecución de la conciencia y de la tenacidad del estado, que no entiende de piedad.

También se preocupa de las prostitutas (Fontine).

La novela cambia de escenario y llega a situarse en el París de la revolución.

Lo más importante de esta epopeya es ese deambular de Valjean como Orfeo por los infiernos a través de los alcantarillados de París: redención de la humanidad, algo que comulga con la visión deísta y maniquea del autor. Hugo acaba inclinándose por el bien, aunque todas sus novelas concluyen con la frustración del mito del eterno retorno. Jabert acaba suicidándose, no sin antes perdonar a Valjean. Éste también morirá, pero lo hará en la cama, algo sin precedentes en una novela de Hugo, lo que significa la paz definitiva.

Hugo clasifica su novela como una obra filosófico-social: “mientras haya hombres que no puedan cenar, niños sin educación, libros como éste no serán inútiles”.

El realismo y el naturalismo (1850-1890)

Todos los “ismos” son considerados desde el Realismo, contrapuesto al idealismo. Con la llegada del Realismo no podemos decir que el Romanticismo desaparece, sino que simplemente los autores que siguen poseyendo rasgos románticos se vuelven más realistas. El Realismo incluye todos los temas. El principal autor de este período es Balzac.

En el realismo las estructuras espacio-temporales se emplean en razón de una temática, que suelen ser aquellas que mejor reflejan los condicionamientos socioeconómicos. “La novela es un espejo que se pasea a lo largo del camino”, según Stendhal, cita que hace referencia al realismo y la verosimilitud.

Novela realista se preocupa por representar las estructuras socio-históricas, los grupos humanos. Cuando se quiere representar la sociedad de la calle, no se puede ignorar la calle y el pueblo. Con las revoluciones se hace patente el poder del mismo.

Hay tres pantallas donde se refleja el mundo:

-El clasicismo, que refleja la realidad según un canon, un dibujo.

-El romanticismo: elegirá un prisma, los colores.

-El realismo: la representa sobre una pantalla fotográfica, fielmente. Se llega a un grado tal de búsqueda del realismo, que nace el naturalismo: un movimiento que predica la determinación biológica del individuo y que trata de representar la realidad lo más objetivamente posible, desde un punto de vista objetivo y exterior.

Se pueden representar las leyes fundamentales del mundo, lo que permite la narración, mientras que la descripción tiene fines estéticos. La descripción tiene que recurrir al tiempo, a la narración.

Siempre que podamos identificar unas formas lingüísticas que se adapten a ese objetivo y que suelen coincidir.

Cuando Balzac se fija en una parte de la sociedad que le interesa, pone un espejo frente a la burguesía (floreciente), mientras que Flaubert mostrará una burguesía languideciente y desilusionada. La de Zola será una burguesía oprimida por el pueblo obrero y la mina. Balzac, sin embargo, empleará un lenguaje familiar, mientras que el de Flaubert será más prosaico o más vulgar que en el caso de Zola.

El realismo decimonónico va a tener sobre todo el interés por reflejar unas estructuras mediante una retórica con unas funciones temáticas.

Hay que distinguir distintas corrientes dentro del realismo:

  • Realismo romántico: manifiesta sentimientos directos del corazón y su reflexión. Puede ser autobiográfico (Memoires d'ultratumbe de Chateaubriand), histórico (decurso de un capítulo social. Nuestra Señora de París, Stendhal y Balzac) y social (convulsiones que afectan a la sociedad, sobre todo en el presente. Los miserables).

  • Realismo objetivo: objetividad en la narración. Flaubert.

  • Realismo científico o naturalismo: aplica en el texto las bases de la mera experiencia científica. Sus representantes serán Guy de Maupassant y Zola.

El Naturalismo es una exageración del Realismo, es decir, cuando el Realismo se hace más duro aparece el Naturalismo. El Naturalismo nace en la segunda mitad del siglo, en parte influenciado por la perdida de confianza en el hombre y en un mundo que se desarrolla rápidamente. Al igual que el Realismo, el Naturalismo se concentra en las injusticias sociales, la diferencia es que el Naturalismo SI intenta un cambio en la actitud de la sociedad: El mal se encuentra en la sociedad y en el hombre, y hay que modificarlos como sea.

En el Naturalismo se tratan todos los temas, y se procura pintar la realidad aunque esta sea cruda y desagradable. El naturalista francés quiere copiar la ciencia y más concretamente las novedosas ideas de Darwin, por lo que piensa que el hombre es determinado (determinismo darwiniano), es decir, que el hombre no goza de plena libertad sino que está atado a su pasado genético, tanto psicológica como físicamente.

El determinismo del hombre, una sociedad podrida, las injusticias sufridas durante la revolución industrial y el ateísmo característico del naturalista, suman al autor en un gran pesimismo.

STENDHAL (1783-1842)

Debido a que está a caballo entre el Romanticismo y el Realismo (su Realismo es psicológico) debemos situarlo justo entre ambas corrientes. Es lo contrario que Nerval, ya que para él la felicidad sí existe, y la podemos encontrar en el amor. Stendhal es un autor egotista, es decir, escribe para realizarse a sí mismo, no para los demás. Para el egotista el trabajo mutila al hombre, así pues se debe trabajar por gusto y placer. La obra de Stendhal, como el mismo nos dice en su dedicatoria “to the happy few”, no ha sido creada para todo el mundo, sino que va destinado a la gente sensible que siente y no razona (a los pocos felices). Según el autor existe una jerarquía de la sensibilidad.

El análisis de las pasiones, de los comportamientos sociales, el amor por el arte y por la música, además de la búsqueda epicúrea del placer, se expresaban con un modo de escribir personalísimo, en el que el realismo de la observación objetiva y el carácter individual de su expresión se fundían de modo armónico.

LE ROUGE ET LE NOIR (1830)

En las novelas de Stendhal se vuelve al mito romántico de Napoleón: reaparece la batalla de Waterloo, lo mismo que ocurre en Los Miserables de Hugo.

Julien Sorel consigue ser un jinete de la guardia imperial, asemejándose a su ídolo Napoleón. Comienza una fulgurante ascensión social en casa de M. Renald y utiliza el amor para ascender y triunfar.

Sorel reflexiona sobre el amor, diferenciando el “amour de tête” del “amour de coeur” a propósito del enamoramiento de Mdm. de Rênal, al cual acabará renunciando. Al final se enamora de Matilde de la Mole, justo antes de ser decapitado. Es una novela didáctica y moralizante, de trasfondo filosófico y mítico.

LA CHARTREUSE DE PARME (1839)

Se describe también el ascenso social del protagonista. Se ambienta en el decorado mítico de Italia. Stendhal era italófilo, aunque los personajes italianos de sus novelas eran más cercanos al carácter español que al italiano. La cartuja de Parma narra la historia del joven patricio italiano Fabrizio del Dongo y sus aventuras durante los últimos años del dominio napoleónico en Europa. Los hechos transcurren principalmente en la ciudad de Parma y en el castillo familiar del lago de Como.

BLAZAC (1799-1850)

En su obra mezcla Romanticismo y Realismo. Balzac no cree en nada, solo piensa que la sociedad es muy injusta. Esta injusticia es individual, es decir, la maldad está en cada persona, y aunque existen buenas personas (pobres, mujeres, explotados...), estas son discriminadas por la sociedad de tal forma que solamente la gente malvada triunfa. También sabe que no se puede hacer nada para cambiar esta realidad, así que no se molesta en proponerlo, sino que solamente indica este hecho mediante su obra.

Su principal obra es “La comédie humaine”, un ciclo de varias decenas de novelas, titulada así porque piensa que la situación anterior convierte la vida en una comedia. En sus novelas nos habla de lo que no funciona en la vida y la sociedad, pintando la injusticia social y criticando el materialismo. Son muy famosas y detalladas las descripciones literarias de Balzac, que a veces pueden ser muy extensas. Su realismo es profundamente pesimista.

En Piel de Zapa procura indagar en la búsqueda de lo absoluto.

GUSTAVE FLAUBERT (1821-1880)

Cuida el estilo y ahí encuentra la razón de su existencia: en la escritura, una fuente de esperanza frente a la intrascendencia del mundo y lo angustiante de la historia.

Su estilo va a mostrar la fusión cósmica del escritor con su escritura, no encadenado al tiempo pasado.

MADAME BOVARY

Narra la anodina vida de una mujer burguesa, cuyo único momento de entusiasmo es el baile. Este desencanto está potenciado por los sueños de Mdm. Bovary: las ilusiones de las heroínas del pasado. Tras vivir sendas aventuras amorosas con Rodolfo y Leon, acabará suicidándose.

Lo importante de la novela es el distanciamiento de Flaubert, que no quiere comprometerse con nada y describe desapasionadamente todo lo que ocurre.

ZOLA (1840-1902)

Es el representante del naturalismo, que se inspira en el Origen de las especies de Darwin. Su intención es disecar a la sociedad: naturalista es igual a taxidermista. De este modo podrá ver lo que hay dentro del hombre y actuar con los personajes igual que el naturalista hace en su laboratorio. Expuso su teoría en una obra titulada Le Roman Experimental. Para él la novela es un experimento puesto que traslada y cambia a las personas de lugares, tanto de posición social como de lugares geográficos, y analizar las consecuencias de esos cambios. Los personajes están marcados por el fatalismo. Sin embargo su escritura no es sólo objetiva sino que posee una inmensa cantidad de rasgos imaginativos y sus novelas están llenas de lirismo y de momentos épicos. Aunque aparentemente desprecia la forma, alaba el estilo que está siempre en armonía con la atmósfera de fatalidad que predomina en sus obras.

Escribió Les Rougon " Macquart, un ciclo de 20 novelas entre las que destacan: La Fortune des Rougon, La Faute de l´Abbé Mauret, L'Assomoir, Germinal, Nana, Le Docteur Pascal.

LA CONFESSION DE CLAUDE

En la novela autobiográfica en la que narra la historia de un médico que escribe tratados en los que intenta demostrar cómo el cuerpo evoluciona siguiendo unas leyes insoslayables, inscritas en su ideología. Hay un determinismo darvinista y en consonancia con Compte y su Curso de filosofía positiva. Zola intenta demostrar que todo ocurre de un modo necesario.

GERMINAL

En ella quiere demostrar cómo los hijos de Rougon y Macquart van a ser el reflejo de los problemas genéticos de sus padres, y cómo esta herencia se transmitirá a lo largo de las generaciones, condicionando su vida y su carácter. Habla sobre la terrible situación del trabajo en una mina.

3. POESÍA DEL S. XIX: EL SIMBOLISMO

La poesía para los románticos es un estado del espíritu. Practican una poesía subjetiva que tiende a la simplificación gramatical y todo está al servicio de la movilidad.

La gran revolución poética del siglo fue la que supuso el simbolismo. Si el parnasianismo procura obtener una belleza incontestable, la belleza de las formas, el simbolismo trata de alcanzar la esencia de la naturaleza, persiguiendo la sustancia de las cosas.

El romanticismo, al igual que el parnasianismo, acentúa la forma, lo objetivo, no lo sustancial. Esto es algo que desaparece con el simbolismo, donde lo importante no es decorar la prosa, sino expresar con la palabra la esencia de la naturaleza. Es un tipo de poesía que no se identifica sólo por la forma exterior, sino por el contenido: es una puerta de fondo.

En el simbolismo lo importante es la idea, aunque también las formas sensibles. La poesía simbolista es conceptual, está relacionada con el idealismo platónico. No es una poesía didáctica, sino que su intención es mostrar, no enseñar. El poeta simbolista es vidente, como dirá Balzac, trata de llegar a lo desconocido.

BAUDELAIRE, RIMBAUD, VERLAIN Y MALLARMÉ

Baudelaire es el poeta de la ciudad, de la modernidad. Sus pequeños poemas suponen una revolución, como “Soleen” (tedio), en donde se manifiesta el mal de los poetas simbolistas (le mal du fin du siècle): el desencanto y la desilusión, el aburrimiento del mundo.

Escribe estudios en prosa sobre la modernidad, pequeños poemas en prosa (Les fleurs du mal) y estudios sobre el poeta moderno.

La modernidad busca lo efímero y significa la conciencia del paso del tiempo para Baudelaire. El tiempo les angustia, de modo que prefieren la dimensión espacial.

Otro tema es el de la mujer amada pero cruel, la femme fatal.

El viaje será siempre imaginario, menos discursivo y conceptual. Se pretende desorientar al lector.

Metáfora simbolista: es una poesía semántica, no adjetival, que procura expresar lo absoluto, incluso la creación poética. El símbolo es arbitrario e irracional. El lenguaje del poeta simbolista persigue expresar los mundos desconocidos tanto reales como mentales. Procura ser una vía de acceso a lo irracional. El simbolismo tiende a la dispersión.

Abunda el empleo de la imagen, que substituye al concepto. Así, Rimbaud llegará a dar color a las vocales.

El simbolismo nos da pistas sobre quién es para que lo entienda quien quiera, pero lo dice de manera irracional. El simbolismo nace con Baudelaire, la irracionalidad con Rimbaud.

Hay un acoplamiento metafórico directo, irracional, que el poeta percibe más allá de la lógica exterior y la elaboración gramatical.

El ritmo es un gesto de esa imagen metafórica.

Para los románticos, el símbolo es una comparación más o menos desarrollada, un ornamento, también para el clasicismo. Para los simbolistas es una transposición, una comparación prolongada de la que sólo se da el segundo término. El símbolo es la figura o imagen empleada como signo de una cosa, que para los simbolistas será inconsciente. El poeta debe de estar en una actitud pasiva, de receptividad, para poder encontrarlo.

El simbolismo reacciona contra todos:

-Contra los románticos, ya que tratan de mostrar la relación entre el mundo, los personajes y sus percepciones y dicen que hay una realidad mucho más profunda, la que tratan de encontrar.

-Contra los parnasianistas, ya que para ellos todo se reduce a la forma exterior plástica.

-Contra los naturalistas y positivistas, ya que para ninguno de ellos existe el misterio.

Verlaine añade a todo esto la música, que considera un medio de sugestión y de embrujamiento evocador por su ligereza. La música llega más allá del intelecto.

Rimbaud habla en dos cartas sobre la videncia y dice que el poeta se hace vidente por un largo e inmenso desarreglo de los sentidos.

TEMA 6-SIGLO XX

1. EL SURREALISMO

Rabelais, Diderot, Cyrano, los románticos y los simbolistas son las raíces del surrealismo, junto con otros movimientos existencialistas.

De los simbolistas heredan la idea de la autonomía de la imaginación. Sugerir es el sueño del poeta, para que nazca en el lector el descubrimiento.

El primer Manifiesto Surrealista lo publica André Breton en 1924. En él señala cuatro puntos de diferente importancia:

1. La inadecuación de la vida al hombre.

Según Breton, el hombre no es capaz de desarrollar en la vida real sus virtualidades, ya que algunas están prohibidas, de ahí que propugne una libertad de la imaginación y la desaparición de todos los límites, sobre todo psicológicos. Por este motivo Breton condenará la novela y elogiará la poesía, ya que la novela es sierva de la lógica, y en particular la realista, que incapacita el acceso a las emociones extraordinarias de la belleza.

2. La definición del surrealismo.

Se pone en cuestión el concepto tradicional de naturaleza humana. Se identifica a los principales surrealistas y se define el estado surrealista.

3. El estudio del lenguaje.

El lenguaje sometido a la razón no permite la entrada en la belleza, de modo que ha de ser desestructurado. Breton propone esto para provocar una desorientación en el espíritu. Aborda la imagen desde un punto de vista existencial.

El surrealismo no es un movimiento literario ni una poética, es un modo de vida.

4. La implantación de una nueva moral.

El surrealista debe de estar dispuesto para todo lo que acaezca, se requiere una amplitud de espíritu al margen de toda otra consideración moral.

El Segundo Manifiesto data de 1929 y en él se reafirma la dimensión metafórica de la búsqueda surrealista. Esta dimensión está muy ligada a una dimensión revolucionaria, de ahí los continuos intentos de provocación por parte de los surrealistas para incitar la crisis de la conciencia. No se dará tal crisis si el lector no está dispuesto a ello, para esto hay que sacarlo de la costumbre, de ahí que el surrealismo sea un movimiento antiburgués.

El recuento de efectivos: hay una batalla y muchos han muerto espiritualmente, otros se han cambiado de bando… Breton cuenta las traiciones al movimiento: los intelectuales que se han pasado al marxismo.

La metodología surrealista: se basa en la escritura automática y en los relatos de sueños, dos herramientas que conducen al punto sublime donde deja de haber diferencias entre el pensamiento y la vida. Ese es el momento ideal de la emoción surrealista, en el que la vida se adecua al pensamiento.

Alquimia y ocultismo: ven la dimensión más íntima del hombre.

El surrealismo es sustantivo y masculino. El automatismo psíquico puro, por cuyo medio se intenta expresar verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral.

2. LA NOVELA DEL S. XX

MARCEL PROUST: À LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU (1908-1922)

Pasamos de la ciencia positiva a otro ámbito no ordenado por el positivismo decimonónico, en el que la vida sirve para descubrir si hay otra realidad más allá de la común. La reacción al positivismo es el simbolismo, el surrealismo y la literatura de Proust. Frente al racionalismo, el surrealismo, Proust y Exupéry promueven una recuperación de esas pasiones más íntimas del hombre.

Proust desarrolla en esta obra aspectos antropológicos y sociales, la contradicción entre vida y arte, la estética, el amor, la burguesía, la vida y el arte.

À la recherche du temp perdu está compuesto por siete libros :

1. De la côté du Swann: en él descubre que deja de ser contingente y se narra el idilio entre Swann y Odette.

2. À l'ombre des jaunes filles en fleurs: encuentro en la casa de vernao, van a París al hotel de los Guermantes y acude a las veladas de los salones (salón de los Verdurin).

3. Le côté de Guermantes: la pasión que tiene por la duquesa de Guermantes.

4. Sodome et Gomorrhe: homosexualidad del Barón de Charlus y de Albertine.

5. La prisonnière: dedicado al tema de los celos, que justificarían el amor. Para que Albertine no vaya con otras mujeres, le propone que vaya a su casa.

6. Albertine disparue: Albertine se va con su tía y muere en un accidente de caballo.

7. Le temps retrouvé: la única realidad es aquella que el artista descubre despojado de la costumbre que le cegaba. El arte es la esencia.

Más que del relato de una serie determinada de acontecimientos, la obra se mete en la memoria del narrador: sus recuerdos y los vínculos que crean, de ahí que el título no sea El tiempo perdido (como era El paraíso perdido de Milton), sino En busca del tiempo perdido.

La novela está escrita en primera persona por Marcel, joven hipersensible perteneciente a una familia burguesa de París de principios del siglo XX, quiere ser escritor. Sin embargo, las tentaciones mundanas le desvían de su primer objetivo; atraído por el falso brillo de la aristocracia o de los lugares de veraneo de moda (como Balbec, ciudad imaginaria de la costa normanda), crece a la vez que descubre el mundo, el amor, y la existencia de la homosexualidad. La enfermedad y la guerra, que le apartarán del mundo, también propiciarán que tome conciencia de la extrema vanidad de las tentaciones mundanas y de su aptitud para llegar a ser escritor y ser capaz de fijar el tiempo perdido.

En la novela también se hace una reflexión sobre lo que es el arte y el protagonista se enfrenta al drama de la impotencia creadora: ¿es el arte algo real? Marcel empezará a desconfiar del arte, que es sólo técnica y representación. Al final se da cuenta de que el talento convierte al arte en algo más. Hay que entregarse completamente al arte para ser un artista. Mediante el arte es posible conocer la esencia de la persona, con el amor no.

ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY (1900-1944)

Emplea la técnica del reportaje y conjuga el documental y la autobiografía.

La lírica es también muy importante en su escritura: la preeminencia de los sentimientos, los pensamientos, la difuminación de lo temporal… No se narra un pasado, sino que se produce el estatismo del presente.

Su escritura alcanza en algunas ocasiones rasgos épicos, al representar la lucha singular del hombre contra la naturaleza, por sobrevivir en el desierto, los Andes…

Hace la reflexión del ensayo literario, el ensayo humanista, que busca las razones que subyacen bajo la acción humana y la reconciliación del hombre conciso mismo.

TIERRA DE HOMBRES (1939)

Narra el viaje de un piloto que anhela llegar a sitios adonde nadie ha llegado, pero no lo consigue. Se trata de una historia de rasgos autobiográficos: durante días están aislados en el desierto y narra su epopeya.

La simbología del terreno: consta de elementos aglutinantes que elevan o bajan el espíritu, como el agua, la ciudad y el avión. El agua es para S. Exupery ascendente, lo cual es una paradoja, ya que el agua ascendente es la de los pozos.

Las estrellas para él suponen el infinito, mientras que la ciudad embrutece a los hombres.

Le preocupa es deseo ascensional que hay en nosotros y que es negado por la injusticia, pero afirma que hay que reponerse y sobrellevarlo.

LE PETIT PRINCE (1943)

Saint-Exupéry sueña que en un accidente de avión se le presenta un niño con un guijarro, y este es el motivo que le inspira a escribir el relato. Se trata de una reflexión sobre la edad mental, una apología de la infancia y la inocencia. Los valores que se ensalzan en el libro son la sencillez, el amor y la amistad, cuya moraleja es que la libertad del amor consiste en crear lazos.

El existencialismo y el absurdo

En la filosofía existencialista el dualismo entre el espíritu y la materia es dramático y absurdo.

La filosofía del absurdo y el existencialismo parten de un axioma fundamental: el sinsentido de las cosas. Los conceptos fundamentales en la literatura existencialista son los hechos, la ignorancia y la lucha, que conduce a “una interminable derrota”.

Ninguno de los dos, ni Camus ni Sartre, se consideran a sí mismos existencialistas.

CAMUS (1913-1960)

Argelino de madre española. Siente la pérdida de un mundo soñado.

Para el existencialismo el concepto de héroe es imposible.

L' ESTRANGER

Se da la parataxis: como el existencialismo no explica nada, ya que no hay nada que comprender, se deriva la sencillez sintáctica.

LE MYTHE DE SISIPHE (1942)

Es un ensayo en el que explica la noción filosófica del absurdo frente a la vivencia personal de Meaursault.

Camus dice que va a “hablar del único problema filosófico serio: el suicidio”. Sísifo se encuentra con esa tentación, ante la alternativa de una vida absurda, pero no hace porque precisamente en la aceptación de nuestra condición humana consiste la aceptación de esa conciencia absurda. Existe una contradicción entre nuestra naturaleza finita y nuestro espíritu, que ansía la libertad. Esta binomia puede solucionarse mediante el suicidio o la rebelión. El existencialismo es sinónimo de rebelión. Un ejemplo serían los personajes de Meaursault, un apátrida, y Rieux. El asunto es un estado de hecho, un dato original que se nos da en bruto.

Sartre dirá en El existencialismo es un humanismo que el absurdo no está en el mundo ni en el hombre, pero como el hombre está en el mundo, es lo mismo que su condición humana: “el hombre empieza por existir, se encuentra, surge en el mundo, y que después se define. El hombre, tal como lo concibe el existencialista, si no es definible, es porque empieza por no ser nada”.

Nada tiene sentido, como afirma Meaursault (“M' aimes-tu? Ça ne signifie rien”). El existencialismo simplemente da hechos, sin pretender explicarlos o racionalizarlos, porque en sí son absurdos.

Camus explica L'Estranger, Le mythe de Sisiphe y la teoría del absurdo mediante la metáfora de la cabina: “no hay nada más inepto que unos hombres tras un cristal”. No hay sentido, sólo unos gestos. El cristal es a conciencia del extranjero: opaco a las significaciones a pesar de trasparentar las cosas.

Sartre define al hombre como “una pasión inútil”, con un imposible y constante anhelo de eternidad.

La postura de rebeldía frente al absurdo dignifica y reafirma al hombre, que prefiere vivir con sus certezas sin suicidarse. No hay esperanza, pero tampoco resignación.

El hombre absurdo se fija en la muerte con una atención apasionada y esa misma fascinación le libera. Conoce la “divina irresponsabilidad” del condenado a muerte.

Para los existencialistas la única liberación es el reto y el desafío. Mantienen una actitud estoica, que no buscan el perfeccionamiento ni tienen ninguna finalidad. Ambos luchan denodadamente contra el destino.

LA PESTE

Es otra metáfora literaria del absurdo, protagonizada por Rieux, un médico que vive en Orán. Es también una metáfora sobre el nazismo, lo mismo que en Le Rhinocêront de Beckett se ve una parábola sobre el comunismo.

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