Literatura española del siglo XV

Letras españolas. Prerrenacimiento. Alfonso X el Sabio. Conde Lucanor. Romancero. Cancionero. Jorge Manrique. Novela picaresca

  • Enviado por: Laura
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PROSA

Histiografía. (s.XIII)

La labor histórica de Alfonso X

Entre los proyectos que impulsó el rey Alfonso X se incluye la redacción de grandes obras de historia, sumamente ambiciosas, que fueron pensadas como recopilación de todo lo que sabía sobre el pasado. Se trata de la General estoria, que cuenta los hechos ocurridos desde el origen del mundo hasta el presente, y la Estoria de España, una crónica sobre la península Ibérica desde sus primeros tiempos.

Para escribir esas estorias, el rey formó un equipo de redactores y puso a su disposición las principales bibliotecas del reino. Cualquier información sobre el pasado era susceptible de integrarse en ese gran proyecto narrativo.

Otras obras históricas

A partir del ejemplo de Alfonso X, la redacción de una crónica del reino será impulsada y supervisada por los monarcas. A lo largo del siglo XIV, el género histórico se desarrolla progresivamente, hasta culmina en la obra de Pero López de Ayala que escribe al final de su vida las crónicas de tres reinados sucesivos. En el siglo XV la narración de los hechos del pasado reciente se enriquece con un mayor interés por la personalidad individual. Así puede apreciarse El Victorial, biografía del conde Pero Niño escrita por su alférez, Gutierre Diez de Game. En la misma dirección cabe citar las Generación y semblanzas de Fernán Pérez de Guzmán, y los Claros varones de Castilla, de Fernando de Pulgar, breves retratos de nobles y eclesiásticos de la época.

CUENTOS

El conde Lucanor (s.XIV)

Los autores medievales se valieron del cuento con fines didácticos. Las primeras colecciones castellano se inspiraban en modelos árabes, traducido y adaptado a las características de la cultura cristiana. La colección de cuentos más célebres es el Conde Lucanor, en la que el poderoso don Juan Manuel, sobrino de Alfonso X, dota de intención moral cincuenta relatos de tipo muy diversos, entre los que hay fábulas de animales, cuentos tradicionales y algunas anécdotas de origen histórico. El libro fue redactado entre 1325 y 1330, y se escribió para ayudar a los miembros de la nobleza a observar un comportamiento moral correcto, mejorar su reputación, incrementar su patrimonio. Para que su libro no fuera una mera sucesión de relatos, don Juan Manuel creó una situación dramática que lo vinculaba entre sí. Ese recurso tenía su origen en las colecciones orientales de cuentos, en las que era habitual el llamado relato-marco, una historia que hacia posible las demás. En El Conde Lucanor, los ejemplos son narrados por el consejero Patronio a su señor El conde Lucanor. Lucanor y Patronio son individuos de personalidad muy diferente: mientras el conde es un guerrero impulsivo, su criado es un hombre razonable y prudente. Al finalizar cada cuento, don Juan Manuel resume su moraleja en un pareado y una ilustración.

El romancero (s.XIV)

Origen de los romances.

Muchas veces los juglares se limitaban a presentar aislados cortos pasajes de las gestas que gustaban especialmente al público. El auditorio podía pedir un fragmento especialmente dramático, intenso o poético. Esas piezas cortas constituyen el origen de los romances. El Romancero comenzó como una serie de fragmentos desgajados de las gestas, pero acabó atrayendo a su ámbito todas las posibilidades de la poesía narrativa.

La métrica de los romances

Como en el cantar de gesta, la rima es asonante, pero aquí solo riman los versos pares. Últimamente se prefiere analizar los romances como una serie monorrima de versos de 16 sílabas, divididos en dos mitades o hemistiquios .

El estilo de los romances: entre la épica y la lírica tradicional.

Junto con los temas y las características métricas, hay ciertos rasgos de estilo que también proviene de la épica. Algunos romances, utilizan el epíteto épico o fórmulas.

El Romance no nos aclara quienes son los personajes ni el lugar que menciona. Pero el público no necesitaba que le dieran estos detalles, porque conocían el contenido de la gesta de la que procedía el romance. Ese singular fragmentarismo hubo de gustar muchísimo, porque se advierte también en romances que no dependen de cantares anteriores. A los rasgos heredados de la épica y a ese estilo fragmentario se añaden otros matices poéticos tomados de la lírica tradicional. Por otra parte, la influencia de la lírica va separando los romances de lo puramente narrativo.

POESÍA

La poesía cancioneril del XV

La poesía cancioneril castellana es la continuación y desarrollo de la lírica amorosa que hasta entonces se había escrito en gallego nueva etapa, conocemos cerca de un millar de poetas cortesanos y decenas de miles de poemas, que han llegado en antologías llamadas cancioneros, que suelen agrupar a los poetas en función de la corte en la que se movieron. Muchos autores cancioneriles eran miembros de las más altas familias de la nobleza, y fueron caudillos militares en mayor medida que hombres de letras.

El estilo cortés

La poesía cancioneril se caracteriza por el recurso de dos verso fundamentales: el octosílabo, que se suele designar a la poesía amorosa y el llamado verso de arte mayor castellano, que se reserva para las composiciones extensas y narrativas, como las obras morales y políticas, por lo que respecta al léxico, es habitual el recurso a términos abstractos, que se van retirando lo largo del poema. Un buen ejemplo del gusto por jugar con los conceptos es la canción de Juan Rodrigues del Padrón en la que el poeta se despide de su amada.

Por lo que respecta al ¨yo¨ de las composiciones líricas, suelen presentarse como un perfecto servidor de su dama según los preceptos del amor cortés; a cambio de su devoción y entrega pide un galardón o premio por su amor.

Gracilazo de la Vega SIGLO XVI

Gracias a Boscán y sobre todo a su amigo Garcilaso de la Vega el endecasílabo y el heptasílabo adquirieron carta de naturaleza en la literatura española. Gracilazo no publicó en vida sus poemas, y fue su amigo Boscán quien decidió darlos a la imprenta, junto a los suyos. Boscán murió antes de ver realizado ese deseo, y fue su viuda quien se encargó de que se cumpliera su voluntad: las obras de Gracilaso y Boscán se imprimieron en Barcelona en 1543.

Introspección amorosa

En la breve obra del poeta hallamos, además de treinta y ocho sonetos, una amplia variedad de formas estróficas italianas, hasta entonces ignoradas por la tradición hispánica. Los temas, el vocabulario, el estilo y el repertorio de imágenes empleadas en esas composiciones se remontasen la última instancia a la poesía de Tetrarca. El poeta se finge enamorado de una mujer en particular, en el caso de Tetrarca esa dama se llama Laura; en el caso de Gracilazo, Elisa. El mundo interior del poeta le es marcado por el sufrimiento y alegría que le procura su amor.

Juan de Mena (alegorio dantesca)

Hombre de notable cultura y extraordinaria reputación, que ocupó importantes cargos en la corte de Juan II. Su poema más célebre, es El Laberinto de Fortuna conocido también como Las Trescientas. Se trata de una extensa obra alegórica, en la tradición inaugurada por Dante a principios del siglo XIV con la Divina comedia un carro conduce al poeta fuera del mundo terreno y lo deja en un gran desierto en el que se alza el Palacio de la Fortuna. Allí se hallan tres grandes ruedas: la del pasado, la del presente y la del futuro. Cada rueda tiene siete círculos que lleva el nombre de los astros y se asocia en una conducta determinada. El poeta se detiene a describir todas las secciones y los personajes del pasado o del presente que habitan en ellas. El poema concluye cuando, al llegar a la rueda del futuro, la Provincia pronostica prosperidad para el reino de Juan II. De esta forma, la obra adquiere también una significación política. A lo largo de todos y cada uno de los versos del Laberinto, Mena demuestra su conocimiento de los poetas clásicos

Jorge Manrique (poesía moral)

Nacido en la villa palentina de Paredes de Nava y muerto en una escaramuza militar en tierras de Cuenca, Jorge Manrique es el hombre más importante de la lírica castellana del siglo XV. Conservamos unos cincuenta poemas suyos fundamentalmente de corte amoroso. Manrique inclinó por una mayor naturalidad en la expresión y por cierto conceptismo. La composición más famosa son las Coplas a la muerte de su padre. A lo largo de cuarenta estrofas, el poeta reflexiona sobre la fugacidad de la vida, ilustra esa reflexión con ejemplos clásicos y castellanos y se concentra en la figura de su padre y en la serna aceptación de la muerte por parte de este. Por el acento que se pone en el tema de la fama, Las Coplas han sido consideradas una obra que muestra ya otros que anuncian la nueva mentalidad del Renacimiento.

El difícil equilibrio de las coplas de Jorge Manrique.

Los versos iniciales no se introducen de lleno en el tema fundamental de las primeras14 coplas: la rapidez con la que transcurre nuestra existencia y la inevitable llegada de la muerte. Pedro Salinas señaló que en la copla inicial están concentrados los principales rasgos del poema. Los elementos descriptivos hacen referencia sobre el rápido transcurrir del tiempo. Por último una nota sentenciosa, que resumen en pocas palabras las ideas expuestas a lo largo de la copla.

Las coplas 15 a 24 ofrecen ejemplos concretos de los estragos del tiempo. Manrique manifiesta aquí su originalidad al rechazar explícitamente en la historia reciente de Castilla, lo que confiere mayor proximidad y mayor eficacia a esta evocación. En la copla XVI, el poeta se pregunta por el rey Juan II de Castilla y por sus primos los infantes de Aragón, los personajes más poderosos de la península en la primera mitad de siglo. En esta sección, Manrique acuña algunas imágenes inolvidables, como la que cierra la copla XIX.

La parte final del poema comprende las coplas 25 a 40, y se concentra en el ejemplo particular del maestre Rodrigo Manrique. En este punto, el poeta rechaza presentar a la muerte como una entidad pavorosa y terrible, y prefiere convertirla en una intermediaria del mas allá, de una vida mejor. La muerte se dirige a don Rodrigo, exhortándolo a que acepte su destino con felicidad, pues está a punto de abandonar los engaños del mundo. El poeta cede entonces la palabra a su padre quien, asume a con dignidad y resignación su destino. El Maestre expira como buen cristiano, a los demás les queda su recuerdo.

PROSA. NOVELA.

NOVELA DE CABALLERÍA. Amadis de Gaula.

Estas obras, que relatan la vida guerrera y amorosa de los caballeros andantes hunden sus raíces en antiguas leyendas celtas que narraban las aventuras del mítico rey Arturo y de los caballeros de la Tabla Redonda. Una serie de autores franceses, convirtieron estas viejas leyendas en relatos novelescos.

El Amadís de Gaula ha llegado hasta nosotros gracias a una adaptación realizada a finales del s. XV por Garci Rodríguez de Montalvo. Montalvo tomó esa vieja historia, se encargó de abreviarla en unas partes y ampliarla en otras, modernizó el lenguaje y la completó con algunos comentarios morales y un capítulo de carácter didáctico sobre la vida caballeresca, pues deseaba que el libro valiese también como manual de comportamiento para príncipes, y no sólo como novela de aventuras. La obra relata la vida de un caballero llamado Amadís, originario del país de Gales. El narrador afirma haberla encontrado en un viejo manuscrito. Amadís es hijo de unos príncipes que se han unido en secreto, por lo que le es arrojado al mar en un arca nada más nacer. El niño crece al cuidado de un noble escocés y, ya adulto, se enamora de la princesa Oriana. Tras ser armado caballero, Amadís inicia sus hazañas, que lo convierten en el prototipo de perfecto caballero. El caballero se enfrenta a reyes gigantescos y monstruos aterradores, recobra a sus verdaderos padres, sufre encantamientos y visita reinos mágicos, sin que su amor por Oriana desfallezca nunca. Tras vencer en numerosas batallas y liberar a su amada del emperador que la tenía prisionera, se casa con ella en unas solemnes bodas públicas y se retira a la Ínsula Firme, una isla encantada en la que ejerce como rey.

NOVELA SENTIMENTAL

El género fue inaugurado por el Siervo libre de amor, de Juan Rodríguez de Padrón. A finales del s.XV destacaron obras como Cárcel de Amor de Diego de San Pedro. Todos los poemas relatan amores trágicos que tienen lugar en un marco cortesano. Su filosofía es la del amor cortés, que considera al amado como un siervo al servicio de su dama. Sus protagonistas así los explican ellos mismo en sus cartas, en las que emplean el lenguaje conceptista, los razonamientos laberínticos y las sutilezas retóricas propias de la poesía cancioneril. La pasión descrita suele ser tan intensa que puede cumplirse por completo.

POESÍA. SIGLO XVI

Poesía pastoril las églogas de Gracilazo. Sus églogas se inspiraban en la poesía pastoril grecolatina, en especial en las Bucólicas de Virgilio. Se trata de tres poemas extensos en los que los pastores conversan entre sí sobre sus cuitas amorosas.

En la égloga I, la voz de un narrador introduce las tristes quejas de Salicio y Nemoroso. El primero ha sido rechazado por su amada Galatea; el segundo llora por la muerte de su querida Elisa. Lo más probable es que los dos pastores reflejen el desbordamiento del ¨yo¨ del poeta, que planteáis el debate sobre qué pena de amores más intensa: la de ser rechazado o la del que ha perdido a su amada para siempre.

La égloga II, posee una estructura compleja y un desarrollo similar a las de una obra dramática. En ella intervienen varios personajes, que presentan la historia de amores infelices del pastor Albanio por Camila.

La égloga III tiene una estructura bipartita: en la primera parte cuatro ninfas tejen en un tapiz varias historias clásicas de amores trágicos y la historia de la muerte de la ninfa

Elisa, en la segunda parte los pastores Tirreno y Alcino cantan sus respectivos amores.

Fray Luís de León

Fray Luís de León miembro de la orden de San Agustín, profesor universitario en Salamanca, gran conocedor del latín, del griego del hebreo, fue víctima de la intransigencia de las autoridades eclesiásticas, quienes le encarcelaron durante cinco años por traducir directamente del hebreo algunos textos bíblicos y comentarlos en clase como su fueran simplemente obras literarias. En su breve obra poética, las notas dominantes son la sensación de serenidad y un evidente sabor clásico. El tema más recurrente en su poesía es la de la renuncia a las vanidades y fatigas de la vida mundana, para escoger una vía de sabiduría intelectual y moral. Para sus odas, Fray Luís empleó la lira de cinco versos. Esta forma estrófica se distingue por la alternancia de endecasílabos y heptasílabos. Un rasgo característico de Fray Luís es que suele forzar el ritmo interno de la lira mediante encabalgamientos de efecto sorprendente. La poesía de Fray Luís destaca por la ondura conceptual de sus temas, por la inteligente fusión de la tradición clásica y la cristiana, y por la elegancia y equilibro de su dicción poética.

San Juan de la Cruz

Su vida estuvo marcada por la incomprensión y el conflicto. Su obra lírica suele dividirse en poemas menores y tres poemas mayores, en los que refleja sus vivencias místicas.

La experiencia mística en estas piezas el poeta pretende reflejar una experiencia única: el encuentro del alma con Dios. San Juan, era un cristiano de convicciones muy profundas, y creía absolutamente que su alma podía gozar, si Dios así lo quería, de experiencias que iban más allá de la razón humana. Esas experiencias eran imposibles de expresar directamente ya que la contemplación de Disonó es comunicable a través del las funciones normales del lenguaje. Esta poesía está construida a través de una hábil combinación de elementos de influencias distintas: el petraquismo, el lenguaje de la poesía bíblica, la mezcla de términos cutos junto con otros de raíz popular.

Principales composiciones: Noche Oscura del alma es un poema formado por ocho liras. La amada sale de su casa en busca del Amado, con el que se reúne en plena noche. La noche se convierte en el símbolo con el que San Juan quiere referirse a la unión del alma (amada) y Dios (Amado).

Llama de amor vida, encuadró estrofas de versos endecasílabos y heptasílabos, es la sucesión de exclamaciones que quiere transmitir las sensaciones de la unión con Dios

El cántico espiritual, su obra está moldeado sobre el Cantar de los Cantares de la Biblia. La esposa (el alma) busca al esposo (Dios), y pregunta por él a las criaturas de la tierra. La obra expresa el desasosiegote la esposa, sola en el mundo y su felicidad cuando finalmente encuentra al Esposo.

NOVELA

Novela pastoril. La Diana. Las novelas pastoriles son novelas de amor de pastores que cantan sus penas en un marco natural idílico. Inspirado por Sannazaro y por las églogas de Gracilazo, el portugués Jorge de Montemayor escribió en castellano la Diana. Montemayor fundamenta la filosofía de su obra en las teorías neoplatónicas que definían el amor como un deseo de hermosura física y espiritual nacido de la razón. De acuerdo con esta premisa, Montemayor presenta el amor como un sentimiento puro y casto.

Todos los personajes de la Diana sufren posculpa del amor. Algunos de esos penados de amor logran solucionar sus problemas sentimentales, mientras que otros conflictos quedan pendientes para una segunda parte, que Montemayor nunca llegó a escribir.

Otros autores continuaron la obra donde Montemayor la dejó: es el caso de la Diana enamorada de Gaspar Gil Polo. Importantes novelas pastoriles son La Galatea, de Miguel de Cervantes, y la Arcadia, de Lope de Vega.

Novela morisca. En la segunda mitad del siglo XVI los autores de la novela no recurren a esa época de caudillos militares y luchas fronterizas entre cristianos y musulmanes para recrearla fielmente sino para idealizarla. Tres son las novelas moriscas escritas en el Siglo de Oro: El Abencerraje, la primera parte de as Guerras civiles de Granada, de Ginés Pérez de Hita y la historia de Ozmín y Daraja, intercalada en el Guzmán de Alfarache, de Mateo Alemán.

Novela bizantina. La novela bizantina tiene por marco preferente los espacios marítimos. Este género es el resultado de la recuperación de las novelas griegas de aventuras compuestas en los siglos II y III. La primera novela bizantina española es la Historia de los amores de Clareo y Florista, de Alonso Núñez de Rinoso, en la que se mezclan episodios propios de la novela de caballería con otros de índole mitológica y pastoril.

Narrativa picaresca: Lazarillo de Tormes.

A mediados del siglo XVI se publicó la vida de Lazarillo de Tormes. La obra se presenta como una carta de Lázaro de Tormes a un misterioso destinatario, a quien cuenta en primera persona los episodios más importantes de una vida miserable y vergonzosa. La historia de Lázaro es un recorrido por las capas más bajas de la sociedad española de la época. Su padre fue encarcelado por ladrón, y su madre era una mujer de reputación dudosa. Cuando llega a la adolescencia, el joven Lázaro empieza a servir a distintos amos de los que aprende las principales lecciones de la vida. Al final de la narración, Lázaro vive en Toledo y cuenta con la protección de un clérigo que le ha dado un oficio y la ha casado con una criada suya. El aspecto más revolucionario de esta obra es que se ofrece como una narración autobiográfica. No conocemos el autor del libro porque si indicaba su nombre, rompía la ilusión de estar ante una autobiografía verídica. Sólo al acabar la lectura el público se daba cuenta de que Lázaro de Tormes era una invención literaria: nadie se habría atrevido a confesar su íntima categoría en unos tiempos en los que la honra reconsideraba lo principal.

DON QUIJOTE DE LA MANCHA

El protagonista de la obra, Alonso Quijano, es un hidalgo de aldea en el umbral de la vejez, que dedica el mucho tiempo que le sobra a la lectura de novelas de caballerías. Su afición lo lleva a creer que el mundo caballeresco es real, y decide convertirse en caballero andante para reparar injusticias y ayudar a las doncellas desvalidas. En sus aventuras Don Quijote de la Mancha está secundado por Sancho Panza que a pesar de su falta de instrucción, está dotado de una notable sabiduría popular, que vierte sobre todo en los numerosos refranes que intercala en su conversación. La presencia de esta pareja hace que la novelase mueva constantemente entre dos mundos: el real de Sancho y el imaginario de don Quijote. La relación evolucionará a lo largo de la novela en un juego de influencias mutuas especialmente manifiesto en la segunda parte, en la que don Quijote irá cobrando mayores rasgos de sensatez y Sancho llegará asumir más profundamente la especial realidad propia de su amo. Con la introducción de Sancho, el dialogo se convierte en un elemento de gran importancia, diálogo al que se suman muchos otros personajes. Cervantes supo recrearlos niveles coloquiales de su tiempo, lleno de totalidades y registros, repletos de alusiones y juegos de palabras irónicos. A cada personaje le corresponde un nivel lingüístico verosímil, lo que supone una variedad no conocida en la ficción realista de la época. La primera parte de la novela termina con el regreso del hidalgo y su escudero a la aldea, sin que los propósitos descabellados de don Quijote se hayan variado. Diez años después Cervantes publicó la segunda parte. La segunda parte de la obra está más cuidadosamente construida que la primera, en la que el autor intercalaba numerosos episodios secundarios; tales digresiones desaparecen en el Quijote de 1615, lo que confiere a la continuación una estructura más unitaria y mejor trabada. La locura de don Quijote consiste en tomar al pie de la letra las increíbles aventuras que se narran en libros como el Amadís de Gaula.

Cervantes muestra el abismo que separa ambos mundos: las formas de la vida literaria que don quijote quiere llevar a la práctica son tan exageradamente fabulosas que su imitación está condenada necesariamente al fracaso. A partir del Romanticismo, se empezó a interpretar la obra como un libro serio y a ver en el protagonista la lucha simbólica entre el ideal y la realidad