Lírica, prosa y teatro en la Edad Media y el Renacimiento

Literatura española medieval. Poesía tradicional y vulgar. Cortesana o culta. Mester de juglaría y de clerecía. Épica. Romancero

  • Enviado por: Wen
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 26 páginas
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LITERATURA MEDIEVAL

LITERATURA LÍRICA EN LA EDAD MEDIA (expresa sentimientos)

Hay dos modalidades de literatura lírica que coexisten en el tiempo:

1. LÍRICA TRADICIONAL O POPULAR.

2. LÍRICA CORTESANA O CULTA.

  • LÍRICA TRADICIONAL O POPULAR.

  • Autor: casi siempre anónimo.

  • Extensión: canciones breves escritos en versos cortos muy sencillas y expresivas. Son canciones colectivas, es decir, se cantan en grupo o en coro.

  • Marco: son de ámbito rural: plaza, aldea, campo...

  • Temas:

  • Amor.

  • Trabajo (vendimia, cosecha…).

  • iii. El paso de las estaciones.

    iv. La muerte.

  • Transmisión: oral (sólo a partir del s. XV se recogen en los cancioneros).

  • Subgéneros / variedades:

  • Canciones de amor (en Galicia dieron lugar a las “Cántigas de Amigo”.

  • Albadas o alboradas (al amanecer).

  • iii. Cantos de boda y cantos de cuna.

    iv. Planto (llanto) o endecha: son canciones de dolor por un ser querido.

  • Canciones de trabajo.

  • vi. Marzas y mayas.

    g. Origen: desconocido.

    h. Principales corrientes geográficas:

    i. Jarchas (de las regiones meridionales) -> Andalucía.

    ii. Lírica galaico - portuguesa.

    iii. Lírica tradicional castellana.

    i. Métrica y estilo:

    i. Sencillez métrica.

    ii. Versos de arte menor.

    iii. Rima casi siempre asonante.

    iv. Brevedad.

    j. Lenguaje:

    i. Abundancia de palabras concretas que nombran elementos de la naturaleza (plantas, animales, estrellas…).

    ii. Diminutivos.

    iii. Exclamaciones afectivas / apóstrofes (vocativo).

    iv. Repeticiones y paralelismos que facilitan la recitación y el canto.

    v. Escasez de elementos ornamentales o descriptivos.

    k. Valor literario: Han perdurado hasta hoy por su inigualable capacidad de sugerencia e intensidad expresiva.

  • LÍRICA CORTESANA O CULTA.

  • Autor: conocido y culto.

  • Extensión:

  • Composiciones extensas.

  • Refinadas.

  • iii. Artificiosas.

    iv. Con abundante léxico culto.

    v. Poesía individualizada en cuanto al interés o punto de vista.

  • Marco: Típicamente cortesano

  • Temas:

  • Amor cortés: el poeta manifiesta su devoción hacia una dama inalcanzable por su situación social y no suele ser correspondido.

  • Muerte.

  • Transmisión: Manuscrito.

  • Origen: la tradición literaria greco-latina unida al concepto del amor cortés (originado en Provenza en el siglo XII y duró hasta el siglo XV).

  • Subgéneros / variedades:

  • Poesía cancioneril:

  • Tema: amor cortés.

  • Estilo: artificiosidad verbal, juegos de palabras, abundancia de hipérboles, contraposiciones y reiteraciones.

  • Obras: “Cancionero de Baena” y “Cancionero de Estúñiga”.

  • Poesía moral:

  • Temas:

  • Fugacidad de la vida.

  • Muerte que iguala a todos.

  • Estilo: sobrio, con lenguaje claro y llano e imágenes sencillas.

  • Obras: “Coplas a la muerte de su padre” (Jorge Manrique) y “Danzas a la muerte” (Anónimo).

  • Poesía alegórica:

  • Temas: variaciones de la fortuna y el destino incierto.

  • Estilo: artificioso y con abundantes cultismos.

  • Obras: “El laberinto de la fortuna” (Juan de Mena) y “El infierno de los enamorados” (Marqués de Santillana).

  • Poesía satírica:

  • Temas: crítica social y política.

  • Estilo: irónico, con expresiones coloquiales y lenguaje llano.

  • Obras: “Coplas del provincial” y “Coplas de Mingo Revulgo” (Anónimas).

  • Métrica: a menudo complicada: sobresalen las coplas de pie quebrado, enrriqueñas y arte real y el arte mayor.

  • Valor literario: algunas son magníficas y manifiestan ya la capacidad del castellano para expresar los temas más altos de la forma más bella y expresiva.

  • JORGE MANRIQUE:

  • 1440 - 1479

    Manrique se dedicó a las armas y a las letras. Entró al servicio de la reina Isabel, participó en varias batallas y murió en una de ellas ante el castillo de Garci Muñóz. Se dedicó principalmente a la poesía destacando sus “Coplas a la muerte de su padre”.

  • Obras: “Coplas a la muerte de su padre”:

  • 40 coplas de pie quebrado.

  • 3 partes:

  • Coplas 1º - 3º -> consta de reflexiones generales y abstractas sobre la muerte y el paso del tiempo.

  • Coplas 4º - 24º -> expone casos concretos de personajes históricos que encarnan lo efímero o lo inconsistente de la vida humana / terrenal.

  • Coplas 25º - 40º -> se centra el poeta en la figura del difunto del que se hace un retrato idealizado (lo iguala con los grandes personajes de la antigüedad). La obra concluye con un diálogo sereno entre el padre y la muerte.

  • Contenido: dolor por la muerte de su padre. Resume el concepto de la vida y de la muerte a lo largo de la Edad Media:

  • i. Tópico del “tempus fugit”.

    ii. Muerte que iguala a todos.

    iii. Idea cristiana de que la vida eterna es más importante que la vida de la fama y, por supuesto, que la vida terrenal.

  • Estilo: está a medio camino entre lo culto y lo popular, pero siempre expone con naturalidad y sin artificio imágenes insuperables que provocan una emoción honda y que cualquiera puede comprender.

  • Métrica: consta de 40 coplas de pie quebrado o manriqueñas: estrofa de 6 versos formada por 4 versos octosílabos (1,2,4 y 5) y 2 tetrasílabos (3 y 6).

  • 8 a

    8 b

    4 c

    8 a

    8 b

    4 c

  • Importancia / trascendencia: los temas no son originales, pues todos ellos se pueden rastrear en la Biblia (Eclesiastés, proverbios, etc …), literatura religiosa medieval, literatura estoica greco-romana (especialmente Séneca). Sin embargo, lo realmente sobresliente es la forma tan accesible en que las transmite a través de un lenguaje popular. Constituye una de las obras líricas más famosas de la literatura española.

  • ROMANCERO VIEJO

  • Romance: composición poética compuesta por un número indeterminado de versos octosílabos con rima asonante en los pares.

    El romancero viejo constituye la colección de lírica popular más brillante de la Edad media en castellano. Los romances se encuentran a medio camino entre la lírica popular y la poesía narrativa de los juglares.

    1. Orígenes: hay dos teorías:

    a. Los romances siempre existieron como una rama indepediente de la lírica popular y como un subgénero que se enriqueció a partir de los cantares de gesta.

    b. Los romances se formaron a partir de los poemas épicos a partir del s. SIV cuando decae el interés por los largos poemas épicos en qe se cantaban las hazañas de los héroes legendarios, pero los oyentes apreciaban trozos pequeños en que se ecentraba la tensión narrativa y así se lo exigian a los juglares. Entonces el verso épico monorrimo que oscilaba alrededor de las 16 sílabas experimenta una fragmentación a través d ela pausa central o cesura, dando lgar a series de vesos oxtosílabos con rima asontate en los pares.

    El conjunto de los romances primitivos y anónimos que surge a partir del siglo XIV se llama “Romancero viejo”. Más tarde, por la popularidad de la estrofa, lo utilizaron los escritores cultos y dará lugar al romancero nuevo de los s. XVI y XVII, con romances de Góngora, Quevedo, Lope de Vega… El romance es una estrofa que se sigue utilizando: es especialmente interesante el romancero de la guerra civil.

    2. Temas: los temas de los romances son muy variados y sirven para ofrecer una somera clasicación:

    a. Poemas épicos: son herederos de los cantares de gesta y están protagonizados por los héroes de los cantares populares: Cid, Infantes de Lara.

    b. Romances caralingios: que tratan de la tradición popular francesa. Con héroes como Carlo Magno, Roldán…

    c. Romances líricos: con temas amorosos.

    d. Romances novelescos: con argumentos fantásticos.

    e. Romances fronterizos: tratan de las luchas de cristianos y musulmanes.

    3. Estilo:

    a. Sencillez y espontaneidad propias de la literatura popular.

    b. Fragmentarismo, que va unido a la concentración y síntesis y a los principios y finales abiertos, abundancia de paralelismos, repeticiones, exclamaciones; apóstrofes propios de la transmisión oral (lo cual también explica la gran abundancia de variantes del mismo romance), abundancia de diálogos que ayudan a captar la atención del oyente; alternancia de tiempos verbales para narrar la misma acción y cuyo fin es romper la monotonía de las narraciones en pasado.

    4. Métrica:

    Composiciones poéticas formadas por versos octosílabos. Existen también los romances en que los versos tienen más de 8 sílabas y se llaman de arte mayor y naturalmente también existen los romances con menos de 8 sílabas y se llaman romancillos.

    5. Importancia: es una muestra inigualable de la literatura popular en lengua española. Por su gran calidad, por su riqueza, variedad y expresividad han servido de inspiración desde sus orígenes hasta el día de hoy.

    LITERATURA ÉPICA EN LA EDAD MEDIA

    1. Orígenes: la cultura greco - latina, las literaturas germánicas y probablemente la literatura árabe.

    2. Modalidades: coexisten las dos modalidades:

    1. Tradicional o popular.

    2. Culta o cortesana.

    Corresponden, grosso modo, al Mester de Juglaría y al Mester de Clerecía respectivamente.

    3. Forma: en verso, en el que se componen epopeyas y cantares de gesta. Con el paso del tiempo se incrementará el de la prosa, en el que se escribirá - a partir del s. XVI - la novela moderna. Esta poesía narrativa medieval presenta algunos rasgos:

  • Carácter histórico: surge a partir de acontecimientos históricos, batallas, héroes…

  • Función afirmativa ( o noticiosa): pues servía para conectar a las personas con los hechos de su entorno.

  • iii. Intención propagandística: a favor de empresas políticas (independencia de Castilla, reconquista) o religiosas (exaltación de los santos, lugares de peregrinos…) o de determinadas clases sociales.

    iv. Uso de expresiones o recursos de carácter popular en cuanto a la forma.

    4. Escuelas: hay dos escuelas:

    a. Mester de Juglaría (tradicional o popular).

    b. Mester de Clerecía (culta o cortesana).

    Mester de Juglaría.

    Es la escuela que representan los juglares. El oficio de los juglares consistía (entre otras cosas) en recitar comosiciones en verso en las que se relataban hazañas de héroes, batallas o leyendas de interés para la comunidad. Estos textos darían lugar a los cantares de gesta o poemas épicos.

    1. Origen: s. XII.

    2. Obras: anónimas.

    3. Temas: heroicos o legendarios con base histórica.

    4. Métrica: irregular a base de series de versos de arte mayor - de unas 16 sílabas - con rima asonante y con una cesura central (que posteriormente daría lugar al verso de 8 sílabas).

    5. Lenguaje:

    a. Característico de la expresión oral.

    b. Abundan las formas fijas (para facilitar la memorización).

    c. Epítetos épicos que caracterizan a las personas (Pelé -> oh rey!).

    d. Enumeraciones con la forma intensiva “tantos”, “tantas”.

    e. Apóstrofes (vocativo) y apelaciones al público para hacerle participar en la narración.

    6. Intención: propaganda política.

    7. Obras y autores: se conservan fragmentos de cantares de gesta como el de “Roncesvalles” o el “Cantar de los siete Infantes de Lara”. Pero, el más importante es el “poema del Mio Cid” o “Cantar del Mío Cid” (s. XII ó XIII) que se conserva casi completo si es que no lo está.

    POEMA DEL MIO CID.

    1. Estructura: casi 4.000 versos.

    2. Contenido: el poema nos narra el proceso de la pérdida y recuperación de la honra, primero, y el ascenso social por parte de Rodrigo Díaz de Vivar.

    3. Partes: consta de 3 partes:

    a. Cantar del destierro.

    b. Cantar de las bodas (de las hijas del Cid).

    El Cid recupera su honor.

    c. Cantar de la Afrenta de Corpes.

    El Cid recupera su honra y el ascenso social.

    4. Personajes:

    a. Principal: el Cid (Rodrigo Díaz de Vivar): personaje de gran humanidad, que representa el ideal del castellano medieval y que en sí reúne valores universales para todas las culturas (fidelidad, valor, generosidad, capacidad de sacrificio, inteligencia…).

    5. Estilo: típicamente medieval, pero los personajes y los hechos adquieren tintes de gran realismo.

    6. Métrica: casi 4.000 versos épicos de entre 13/18 reunidos en tiradas variables monorrimas.

    7. Lenguaje: épico, lleno de localismos, con muchas variaciones ortográficas, pero siempre en castellano normativo. A veces el lenguaje es sorprendentemente especializado en cuanto a campos semánticos como la organización religiosa o la ley.

    8. Autoría: anónimo, pero se admite que probablemente fue escrito por dos clérigos juglares distintos de la zona de San Esteban de Gormaz (Soria) y de Medinaceli (Soria). Esta autoría atribuida se basa en el conocimiento pormenorizado de la geografía de estas zonas así como al tipo de lengua utilizado de dialectismos de estas zonas.

    9. Significado en la historia de la literatura española: es el poema épico más conocido de la literatura española que no ha dejado de influir en toda la poesía posterior y cuyo tema y tratamiento han seguido siendo tratados y repetidos hasta nuestros días en español y en otras lenguas e incluso en el cine.

    Mester de clerecía (literatura épica culta).

    1. Origen: s.XIII.

    2. Autores: cultos y de nombre conocido.

    3. Temas: religiosos o ascéticos procedentes de la Biblia o de la tradición cristiana y latina (vidas de santos, historia sagrada, crónicas, etc).

    4. Métrica: es regular. Utilizan la estrofa llamada cuaderna vía (4 versos alejandrinos - 14 sílabas - rima consonante).

    5. Lenguaje: coexisten los cultismos y las palabras nuevas y las referencias librescas (que expresan la conciencia del autor de estar haciendo una obra artística) con el lenguaje popular de raíz juglaresca (con fórmulas, epítetos, vulgarismos, localismos, comparaciones y metáforas cotidianas).

    6. Intención: instrucción y adoctrinamiento religioso.

    7. Obras:

    a. “Los milagros de Nuestra Señora” de Gonzalo de Berceo (1º poeta español de nombre conocido. S. XII) que, en verso, narra 25 cuentos en que interviene la virgen María.

    b. “Libro del Buen Amor” de Juan Ruiz, arcipreste de Hita.

    i. Estructura: muy compleja, centrada alrededor de una autobiografía amorosa, probablemente ficticia, del protagonista. Comienza la obra con un prólogo ambiguo, supuestamente moralizador; composiciones líricas; una novela amorosa (historia de don Melón y doña Endrina); plantos (planto por trotraconventos); una batalla bufa (entre don Carnal y doña Cuaresma); composiciones religiosas a la virgen, etc

    ii. Contenido: opone el buen amor (el amor espiritual, a Dios y a la Virgen) al mal amor (amor pecaminoso a las mujeres, amor a lo material). El autor narra sus fracasadas aventuras con mujeres de todas clases y tipos y da consejos sobre el comportamiento humano en cualquier lugar y situación.

    iii. Personajes: aparecen multitud de personajes, los principales son:

    1. Narrador. Antecedentes claros con:

    2. D. Amor. - Calixto.

    3. D. Melón. - Melibea.

    4. Dña. Endrina. - Celestina.

    5. Trotaconventos.

    Generalmente bien delineados y diferenciados en sus rasgos más característicos.

    iv. Estilo: realista, con detalles concretos y conjuntos muy expresivos.

    v. Métrica: cuaderna vía.

    vi. Lenguaje: popular, variado, fresco y expresivo que alterna con nociones cultas y referencias a otros libros.

    vii. Significado: “El libro del Buen Amor” representa el más vivo, rico y variado retablo de la vida medieval en España-

    TEATRO EN LA EDAD MEDIA.

    1. Origen: eminentemente religioso: en las celebraciones litúrgicas en las que se daban elementos dramáticos: diálogos, cantos, antíforas, responsos o acompañamientos musicales.

    Quizás las primeras representaciones teatrales sean los tropos (breves diálogos con preguntas y respuestas sobre la vida de Cristo que ejecutaban los sacerdotes en las iglesias durante las fiestas principales:

    1. Navidad.

    2. Pascua de resurrección.

    3. Corpus Christi).

    Con el tiempo salieron las representaciones, primero a los pórticos y después a las plazas, al tiempo que se acrecentaba la variedad de temas y de personajes y se usa la lengua romance.

    2. Obras: “El auto de los reyes magos”: es el primer drama litúrgico en lengua castellana conocido, de finales del s. XII (1180) y consta de 147 versos polimétricos pertenecientes al ciclo de la epifanía.

    1. Estructura:

    Comienza con sendos monólogos de los 3 reyes magos ante la contemplación de la estrella. Se entrevistan con Herodes, quien se muestra preocupado por lo que le dicen.

    No se conserva ninguna otra obra dramática en castellano hasta casi 250 años después, lo que contrasta con la abundancia teatral del este de la península o de Inglaterra que tiene bastantes (“Miracle plays” y “Mistery Plays”) o Francia. Esto es debido a:

    1. El hecho de que Castilla esté empeñada en la reconquista y se prefieran y fomente las canciones épicas como propaganda política.

    2. Pervivencia de la liturgia mozárabe hasta el año 1180 en que se introdujo el rito romano más proclive a elementos literarios musicales.

    1. Modalidades dramáticas: hubo dos modalidades dramáticas con una fundición cercana al hecho teatral:

  • Los espectáculos preteatrales con representaciones populares que se organizaban para conmemorar las fiestas religioso - profanas de Nochebuena, los Santos Inocentes, San Juan, San Esteban, San Antón y el ciclo de carnaval.

  • Liturgia dialogada: textos medievales que e hayan entre la lírica y el teatro y que permiten una escenificación sencilla. Algunos de estos serían:

  • "Disputa de Alma / Cuerpo''.

  • "Disputa de Helena y María" (dos hermanas que discuten sobre las excelencias de sus respectivos enamorados: un caballero y un letrado, que representan las armas y las letras). Muchos años después este mismo tema será el tema del discurso de Don Quijote de la Mancha.

  • TEATRO EN EL S.XV.

    Dos líneas dramáticas bien definidas y, a veces, coincidentes:

  • Religiosa: heredero de los dramas litúrgicos, la obra más representativa es el "Nacimiento de Nuestro Señor" de Gómez Manrique. Éste escribió varias obras que en realidad son monólogos sucesivos con escasa acción dramática. También hay otros autores como Juan del Encina (1468 - 1529) que brilla más como autor de teatro profano y Lucas Fernandez.

  • Profana: escenificado en las cortes nobiliarias.

  • Obras y autores:

  • Juan del Encina: considerado el padre del teatro español, escribió varias "Églogas" que coexisten en diálogos entre pastores, a veces cómicos y a veces trágicos, en los que se ofrece una valoración del amor humano que anuncia la mentalidad renacentista. También escribió tragedias.

  • Pero la gran obra del teatro del siglo XV y que constituye a la vez la culminación de la dramaturgia medieval y una de las obras maestras de todos los tiempos es:

    “LA TRAGICOMEDIA DE CALIXTO Y MELIBEA" O "LA CELESTINA":

    Fue publicada por Fernando de Rojas en 1499 con 16 actos y en 1502 con 21, pero no se conoce el autor del acto 1º.

  • Antecedentes: las modalidades literarias en prosa que se desarrollaron en el s. XV:

  • Comedia elegiaca: escrita en latín por estudiantes de humanidades que versan sobre asuntos amorosos en los que una vieja alcahueta ayudaba a los enamorados.

  • Literatura didáctica y moralizadora: dictaba normas de comportamiento social. Destacaba el "Corbacho"; feroz sátira misógina y con un lenguaje cuajado de localismos.

  • Novela sentimental: narraba historias de amor con estilo culto y retórico.

  • Libro del buen amor.

  • Estructura: teatro (21 actos dialogados) pero destinada a ser leíada en voz alta.

  • Tema y sentido: F. de Rojas dice haberlo escrito para reprender a los locos enamorados que anteponen el amor carnal a todo, incluso a Dios.

  • Personajes:

  • Celestina.

  • Calixto.

  • Melibea.

  • Seprónio.

  • Pármeno.

  • Areúsa.

  • Pleberio.

  • Originalidad de "La Celestina":

  • Los personajes son completos: aparecen los primeros personajes de la literatura española dotados de individualidad, cuyo carácter evoluciona y se enriquece progresivamente: especialmente la Celestina y Melibea.

  • Profundo conocimiento de la naturaleza humana: sentimientos, vicios, virtudes, aspiraciones.

  • Realismo en la presentación de la sociedad: enfrentamiento amos / criados, materialismo, sentimiento de los criados, corrupción de los estamentos sociales. Se aprecia el cambio de la mentalidad medieval por la mentalidad renacentista: religión, vida como camino hacia el cielo, visión ordenada y optimista del mundo se ve sustituida por exaltación de la sexualidad gozosa, el materialismo terrenal, el egoismo, la avaricia, la envidia y pesimismo.

  • Lenguaje: gran riqueza lingüística y es la primera expresión de madurez de la lengua española: combina la expresión culta (latinismo, frases largas, enumeraciones, paralelismos) con la coloquial y familiar / popular (refranes, exclamaciones, expresiones malsonantes) según la clase social o la situación de los interlocutores.

  • El resutado es una experiencia vital compleja expresada por todos los medios que la lengua ofrece y que enseña al lector a comprender el mundo.

  • Significado en la historia de la literatura española:

  • Está considerada la mejor "obra de teatro" española y si no existiera "Don Quijote de la Mancha" probablemente la mejor obra escrita en lengua española. Cervantes escribía en unos versos famosos a propósito de "La Celestina": <<Obra a mi entender divina, si se encubriera más lo humano.

    LOS ORÍGENES DE LA PROSA

    La prosa en lengua castellana surge más tardiamente que el verso y en desigual competencia con el latín (la lengua de prestigio en la que se escribe la historia, en la que se enseña y en la que se practica la religión).

    Fue Alfonso X en el siglo XIII el que instituyó la utilización del español (lengua romance castellana) en documentos jurídicos históricos.

    El desarrollo de la prosa en castellano es la historia de la progresiva sustitución de la lengua latina por el idioma romance castellano, sustitución que estará consolidada a finales del siglo XV.

    En 1492 Nebrija publica la 1º gramática de la lengua castellana, que es la primera gramática de las lenguas romances.

  • Obras y autores: De mediados del siglo XIII son los libros "Calila y Dima", "Semdebar o libro de los engaños" y "Engaños y ensañamientos de las mujeres". Ambos son anónimos y recogen coleciones de cuentos y sentecias bíblicas, locales y hagiográficas (vidas de santos).

  • Alfonso X a finales del o mediados del siglo XIII representó un hito fundamental en la evolución del español, la evolución del español (fijación ortográfica, creación de helogismos, flexibilidad sintáctica y de las letras de la Edad Media). Dirigió los libros: "General estoria" y "Crónica general" entre otras, con este fin creo la escuela de traductores de Toledo e intentó poner en castellano y divulgar todo el saber organizado de la época.

    En el siglo XIV apareció la que probablemente fue la obra más relevante de la prosa medieval en la prosa castellana: "El conde Lucanor" o "Libro de Patronio" escrito por don Juan Manuel (1282 - 1349) que escribió otros libros. Don Juan Manuel aprovecha la tradición de las colecciones de cuentos medievales, populares o latinos, para construir algunos relatos magistrales con una supuesta intención moral.

  • Estructura (de "El Conde Lucanor"):

  • "El Conde Lucanor" contiene 50 cuadernillos que sólo tienen en común el diálogo entre el Conde y su ayo Patronio con que presenta el cuento. Éste diálogo presenta invariablemente los siguientes pasos:

    1º: El conde expone un problema a Patronio y pide consejo.

    2º: El criado cuenta una historia que presenta analogías con el caso del conde.

    3º: Patronio aplica el sentido del cuento al problema del cuento.

    4º: Don Juan confirma la solución del problema que da Patronio que resume en un pareado final la moraleja del relato.

  • Temas o contenido:

  • La defensa del honor personal, la conveniencia de afirmar los propios derechos, la desconfianza frente a los demás, la prudencia...

  • Personajes:

  • Figuras históricas, individuos de la época, etc.

  • Estilo:

  • Claridad, sencillez y concisión. El autor se centra en la acción eliminando cualquier elemento descriptivo que sí aparece en otros textos o versiones medievales.

  • Lenguaje:

  • Culto y coloquial, bien combinados y siempre precisos.

  • Significado:

  • Sienta las bases de lo que será la prosa narrativa castellana.

    Algunos cuentos aparecerán en Cervantes ("El retablo de las Maravillas"), Shakespeare, los fabulistas del siglo XVIII ("La fábula de la lechera"), Alejandro Casona, etc.

    LIBROS DE CABALLERÍAS:

    Tienen su origen en el s. XIV con el considerado el 1º de ellos "El caballero Cifar", que en realidad es una colección de cuentos árabes, cristianos y latinos al modo de "El conde Lucanor". La obra maestra de los libro de caballerías es el "Amadís de Gaula" de Garcirodríguez de Montalvo. Éste libro es el prototipo y el modelo que seguirán los numerosísimos libros de caballerías del siglo XV. En el se cuenta las hazañas del caballero Amadís hechas por amor a su dama y que incluyen batallas contra enemigos numerosos, contra magos o seres dotados de poderes sobrenaturales, así como combates con contrincantes individuales o colectivos. En este libro hay grandes dosis de imaginación, pero las situaciones son a menundo, verosímiles.

    Los libros de caballerías que siguieron fueron exagerando las situaciones hasta el punto de que se perdió cualquier verosimilitud y acabaron siendo ejercicios de fantasía desbocados.

    Los libros de caballería constituían la mayoría de las lecturas durante los siglos XV y XVIII. Igualmente eran los libros que viajaron a América tras el descubrimiento.

    Si el origen de los librs de caballerías hay que buscarlo en los cantares de gesta y en la literatura de origen francés que llegó por el camino de Santiago, si su desarrollo fue explendoroso con el "Amadís de Gaula" (o en el catalán "Tirant lo blane") su final es bastante abrupto: Cervantes escribió "El Quijote" como una sátira y una parodia de los libros de caballerías y acabó definitivamente con ellos. El significado histórico de los libros de caballerías es que abrió camino a la novela moderna occidental inagurada con el "Lazarillo de Tormes" y "Don Quijote de la Mancha" constituían, de hecho, una prolongada relación de hechos, situaciones y personajes que nos interesaba ya, no sólo por los hechos, si no por su carácter, individualidad y evolución psicológica.

    La novela en el siglo XVI

    El interés por el ser humano que caracterizó al renacimiento tuvo una repercusión importante en el desarrolló de la novela. En efecto, el punto de vista del autor se desplaza y deja de observar los héroes antiguos para detener la mirada en las gentes de su época, ya fueran pastores, mendigos, hidalgos, clérigos, soldados, zagalas, alcahuetas o monjas. Además se narrara su forma de vida y los conflictos que tengan, generalmente amorosos aunque también surgen conflictos de la vida cotidiana: económicos, de aventuras o de supervivencia. Esto supuso un cambio transcendental que marca el comienzo de la tendencia realista, con el nacimiento en España de la novela picaresca o autobiografía de un personaje de baja extracción social, vagabundo y servidor de una sucesión de amos: el pícaro. Los ejemplos más destacados del género son El lazarillo de Tormes (1554), de autor anónimo, y el Guzmán de Alfarache (1559-1604), de Mateo Alemán. Entre 1605 y 1612 el escritor español Miguel de Cervantes publica la primera gran novela del mundo occidental y obra cumbre de la literatura universal, Don Quijote de la Mancha. Esta novela narra las aventuras de un caballero enloquecido por sus innumerables lecturas de novelas de caballería. El Quijote es por tanto la primera gran novela en la que la finalidad moral se antepone a la forma con el fin de mostrar a los seres humanos lo que pueden hacer determinados hombres y mujeres que viven en determinadas sociedades.

    Frente a esta tendencia realista se desarrolló otra idealista o de evasión representada por la novela pastoril, cuya primera gran manifestación es Los siete libros de Diana (1559?) de Jorge de Montemayor, o la sentimental, que trata el tema amoroso desarrollado de una manera poética, como puede verse en Siervo libre de amor (c. 1440) de Juan Rodríguez Padrón.

    En la América española, a lo largo del siglo XVII aparecen ejemplares de obras en las que se mezcla la novela, el relato pastoril y ciertos elementos ascéticos y religiosos, reflejo fiel de la ideología dominante. El pastor de Nochebuena, de Juan de Palafox, obispo mexicano, es la muestra representativa de ese género, en el que también se inscriben Los sirgueros de la Virgen, de Francisco Bramón, una de las primeras novelas barrocas en América (1620), y El desierto prodigioso, de Pedro de Solís y Valenzuela.

    Novela sentimental, relato en prosa, con versos intercalados y tema amoroso, propio del renacimiento.

    Obra: “Proceso de cartas de amor”.

    Novela pastoril, género novelístico, procedente de Italia, cuya característica principal es un diálogo entre pastores sobre el amor (amor idealizado entre personajes nobles disfrazados de pastores ambientados en paisajes ideales).

    Novela morisca, género novelístico español de los siglos XVI y XVII cuyos protagonistas son musulmanes. Sus orígenes están en los romances fronterizos, pero a mediados del siglo XVI aparecen narraciones en prosa donde el amor y la guerra se entrecruzan, como en las novelas de caballerías, y cuyos personajes principales no son cristianos.

    Obra: “ y de la hermosa Jalifa”.

    Novela bizantina, género narrativo de novela de aventuras, que se desarrolló ampliamente en España y otros países europeos durante los siglos XVI y XVII, cuya característica consiste en que recurren a lo fantástico e inverosímil, y que el lector reconoce como irreales.

    Obras: “Los trabajos de Persiles y Sigismundo” (Cervantes) y “ El peregrino en su patria” (Lope de Vega).

    RENACIMIENTO

    Movimiento de recuperación de la cultura grecolatina en cuanto a la concepción del mundo, la literatura, el arte y la ética.

    Periodo de la historia europea caracterizado por un renovado interés por el pasado grecorromano clásico y especialmente por su arte. El renacimiento comenzó en Italia en el siglo XIV y se difundió por el resto de Europa durante los siglos XV y XVI. En este periodo, la fragmentaria sociedad feudal de la edad media, caracterizada por una economía básicamente agrícola y una vida cultural e intelectual dominada por la Iglesia, se transformó en una sociedad dominada progresivamente por instituciones políticas centralizadas, con una economía urbana y mercantil, en la que se desarrolló el mecenazgo de la educación, de las artes y de la música. También en esta época se inventó la imprenta que fomentó el desarrollo de la cultura (el 1er documento impreso es el “Sinodal de Aguilafuente”, en 1472).

    Ruptura con la tradición

    Por supuesto, la edad media no acabó de forma repentina. No obstante, sería falso considerar la historia como una perpetua continuidad y, por tanto, al renacimiento como una mera continuación de la edad media. Una de las más significativas rupturas renacentistas con la tradición medieval se encuentra en el campo de la historia. Las obras Historiarum florentini populi libri XII (Doce libros de historias florentinas, 1420) de Leonardo Bruno, las Istorie fiorentine (Historias florentinas, 1525) de Nicolás Maquiavelo, Storia d´Italia (Historia de Italia, 1561-1564) de Francesco Guicciardini y Methodus ad facilem historiarum cognitionem (Método para facilitar el conocimiento de la historia, 1566) de Jean Bodin (Bodino), estaban escritas bajo un punto de vista secular del tiempo y con una actitud crítica hacia las fuentes históricas. La historia se convirtió en una rama de la literatura más que de la teología; los historiadores renacentistas rechazaron la división medieval cristiana de la historia, que se iniciaba con la Creación, seguida por la encarnación de Jesús, para terminar con el posterior Juicio Final. La visión renacentista de la historia también constaba de tres partes: comenzaba con la antigüedad, continuaba con la edad media y se completaba con la edad de oro, o renacimiento, que acababa de iniciarse. Mientras que los eruditos medievales contemplaban con recelo el mundo pagano griego y romano creyendo que vivían en la última etapa histórica, previa al Juicio Final, sus colegas renacentistas exaltaban el mundo clásico, condenaban el medievo como una etapa ignorante y bárbara y proclamaban su propia era como la época de la luz y de regreso al clasicismo. Esta visión era expresada por muchos pensadores renacentistas que recibieron el nombre de humanistas.

    La idea renacentista del humanismo(interés por todas las manifestaciones del espíritu humano que se produjo a finales de la Edad Media) supuso otra ruptura cultural con la tradición medieval. Según el profesor estadounidense Paul Oscar Kristeller, este término, frecuentemente mal interpretado, significa la tendencia general del renacimiento a “conceder la mayor importancia a los estudios clásicos y a considerar la antigüedad clásica como la pauta común y el modelo a seguir en toda la actividad cultural”. Se estudiaron los textos clásicos y se enjuiciaron por sus propios valores; desde este momento ya no se utilizarían más para embellecer y justificar la civilización cristiana. El gran interés por la antigüedad tuvo su expresión en la febril y fructífera búsqueda de manuscritos clásicos; se redescubrieron los Diálogos de Platón, los textos históricos de Heródoto y Tucídides, las obras de los dramaturgos y poetas griegos, así como de los Padres de la Iglesia, que se publicaron críticamente por primera vez. El estudio de la lengua griega se desarrolló en los siglos XV y XVI gracias a la emigración de eruditos bizantinos que, tras la caída de Constantinopla en manos del Imperio otomano en 1453, la enseñaron en Florencia, Ferrara y Milán. El estudio de la literatura antigua, de la historia y de la filosofía moral, aunque a veces degeneró en una imitación de los clásicos, tenía por objetivo crear seres humanos libres y civilizados, personas de gusto y juicio, ciudadanos, en definitiva, más que sacerdotes y monjes.

    La perfección del cuerpo humano mediante el entrenamiento físico, ideal que raramente se conoció en la edad media, se convirtió en uno de los objetivos de la educación renacentista. Los estudios humanísticos, junto a los grandes logros artísticos de la época, fueron fomentados y apoyados económicamente por grandes familias como los Medici en Florencia, los Este en Ferrara, los Sforza en Milán, los Gonzaga en Mantua, los duques de Urbino, los dogos en Venecia y el Papado en Roma.

    Las artes

    La recuperación y estudio de los clásicos originó la aparición de nuevas disciplinas —filología clásica, arqueología, numismática y epigrafía— y afectó críticamente al desarrollo de las ya existentes. En el campo de las bellas artes la ruptura decisiva con la tradición medieval tuvo lugar en Florencia en torno a 1420, cuando el arte renacentista alcanzó el concepto científico de perspectiva lineal que hizo posible representar el espacio tridimensional de forma convincente en una superficie plana. Las obras del arquitecto Filippo Brunelleschi y del pintor Masaccio son deslumbrantes ejemplos del uso de esta técnica.

    Donatello, considerado fundador de la escultura moderna, esculpió una estatua de David, primer desnudo a tamaño natural desde la antigüedad. Desde mediados del siglo XV, las formas y temas clásicos volvieron a ser utilizados: los motivos mitológicos tomados de las fuentes literarias adornaron palacios, paredes, mobiliarios y vajillas; Pisanello retomó la antigua costumbre de acuñar medallas para conmemorar a eminentes figuras, como el político florentino Cosme de Medici; Piero della Francesca, Andrea Mantegna y Sandro Botticelli pintaron retratos de personajes de la nobleza, resaltando sus características individuales. Los ideales renacentistas de armonía y proporción culminaron en las obras de Rafael, Leonardo da Vinci y Miguel Ángel durante el siglo XVI.

    Evaluación

    Algunos medievalistas afirman que la hinchada elocuencia y el insípido neoclasicismo de muchos escritos humanistas debilitan la pretensión de que el renacimiento constituye un punto de inflexión en la civilización occidental. Aunque esas aseveraciones son válidas en cierta medida, el renacimiento fue sin duda una época en la que las antiguas creencias fueron puestas a prueba y la ebullición intelectual que entonces se produjo preparó el camino a los pensadores y científicos del siglo XVII. La idea renacentista de que la humanidad domina a la naturaleza es análoga al concepto del control del hombre sobre los elementos de la naturaleza explicado por Francis Bacon, concepto que inició el desarrollo de la ciencia y de la tecnología moderna. No obstante, el renacimiento ha legado, por encima de todo, monumentos de gran belleza artística que se mantienen como definiciones perennes de la cultura occidental.

    Corre el 24 de Mayo de 1526 (Granada). Navariego y Boscán se encuentran y el primero le propone al segundo que adopte la métrica italiana (el modo de escribir italiano) y cambiar el lenguaje. Éste acepta y comenta sus propósitos a su buen amigo Garcilaso, había comenzado una revolución.

    Los temas adoptados en sus escritos serán:

    • Clásicos.

    • Belleza de las mujeres.

    • Naturaleza: aparece como fondo de un estado de ánimo.

    Boscán y Garcilaso comenzarían a escribir juntos, poco más tarde quedó patente la superioridad de Gacilaso, por lo que se independizaron.

    Garcilaso de la Vega (c. 1501-1536), poeta renacentista español y uno de los mejores poetas líricos de la literatura española. Es el típico caballero del siglo XV, culto y guerrero.

    Vida

    Nació en Toledo en el seno de una familia ilustre —su padre había sido embajador en Roma durante el reinado de los Reyes Católicos— y recibió una buena formación humanística. Muy joven entra al servicio de Carlos I y empieza a cosechar honores. Entre 1520 y 1523 es nombrado contino, es decir, miembro de la Corte, Caballero de Santiago y armado caballero. Lucha en la guerra de las Comunidades al lado del Emperador contra los comuneros, contra los turcos y contra los franceses. En 1525 se casa con Isabel de Zúñiga, dama de compañía de la hermana del Emperador por instancias de éste. En 1526 se traslada la corte a Granada y allí conoce al embajador italiano, Andrea Navagero, el cual le incita a que escriba sonetos, y también a una dama portuguesa, Isabel de Freyre, de la que se enamora sin ser correspondido.

    Entre 1529 y 1530 viaja a Italia en compañía de Carlos I para que éste reciba la corona imperial de manos del papa Clemente VII. A su regreso a España, asiste a la boda de su sobrino, que no había autorizado el Emperador, por lo que sufre destierro en una isla del Danubio y de allí marcha a Nápoles, como lugarteniente del Virrey. Vive dos años interesándose por la cultura italiana y entabla amistad con el español Juan Valdés y los italianos Pietro Bembo, Bernardo Tasso, entre otros. En 1534 vuelve a España en misión diplomática y se entera de que Isabel ha muerto. Regresa afligido a Italia y es nombrado alcalde de Reggio di Calabria, cargo que abandona para incorporarse a las tropas imperiales que van a luchar contra los turcos de Barbarroja. Después Francia invade Saboya y el Emperador declara la guerra: en la campaña de Provenza, Garcilaso de la Vega es herido por una piedra al intentar escalar una fortaleza, unos días después, el 13 o 14 de septiembre de 1536, morirá en Niza.

    Obra

    Garcilaso encarna el ideal cortesano de la época al unir en su persona al poeta y al militar. Escribió una corta producción de versos pero que no publicó en vida. Fue su amigo Juan Boscán quien reunió los manuscritos, los revisó y publicó en Barcelona junto con sus propias obras bajo el título de Las obras de Boscán y algunas de Garcilaso de la Vega (1543). El libro fue un acontecimiento importante por los nuevos metros de origen italiano que contenía: el soneto, la canzone, las octavas, la rima interior y el verso libre (véase Versificación); por los temas mitológicos, arcádicos y discursivos y por su lenguaje hecho de frases cortas, imágenes plásticas y una gran musicalidad; como las obras de Garcilaso gustaban más que las de Boscán, los editores decidieron publicarlas independientemente, y un tomito de Garcilaso solo apareció en Salamanca en 1569. Desde entonces ha seguido siendo así.

    La obra completa de Garcilaso se compone de poco más de 4.000 versos que forman tres églogas, 38 sonetos, dos elegías, cinco canciones y una epístola.

    La transcendencia de la obra garcilasiana procede de haber introducido el verso endecasílabo en España, así como la poesía petrarquista, que no es otra cosa sino la gran poesía lírica del renacimiento.

    La mayor parte de sus composiciones tratan el tema amoroso pero no a la manera medievalista o tradicional castellana del romance, sino como un concepto lírico abstracto, de ideal de belleza, de creación artística. Otros temas son la belleza femenina, la naturaleza idealizada y el famoso “carpe diem”. Su maestría reside en una aparente sencillez y naturalidad conseguida por las formas métricas (sobre todo el soneto, 11 sílabas aunque el inventó una forma métrica llamada la lira de 7/11 sílabas), las rimas suaves, poco relevantes pero variadas, las metáforas delicadas, las paradojas, los juegos conceptistas con el fin de crear una atmósfera fútil, de nostalgia y evanescencia en la que el texto suene a confesión personal y sincera. Continua su influencia hasta hoy porque inventó una forma de escribir que lo que hace es ennoblecer al mundo y recrear el lenguaje en que se habla de él. Sin duda es el poeta de la elegancia, del que tantos otros, y grandes, se sentirán deudos, desde Luis de Góngora hasta Alberti, Juan Ramón Jiménez o Gustavo Adolfo Bécquer.

    Apuntillos extra:

    Ascética (literatura), término que procede del griego asketicós y que significa `ejercicio'. El vocablo, en su acepción más pura, se usa para indicar el esfuerzo que realiza el creyente para purificarse y estar así más próximo a la divinidad.

    Mística (literatura), término derivado del adjetivo latino mysticus, tomado del griego mystikós `relativo a los misterios religiosos'. La mística está vinculada con una práctica interior de lo religioso que supera y no puede explicarse sólo desde el punto de vista racional, doctrinal o dogmático.

    Luis de León, Fray (c. 1527-1591), poeta español de notable importancia en la literatura española del renacimiento.

    Vida

    Nacido en Belmonte (Cuenca), fue monje y más tarde vicario-general y provincial de la orden de los agustinos, en la que ingresó en 1543. Se licenció en Teología en la Universidad de Salamanca, y obtuvo la cátedra de Teología y Filosofía de la misma universidad en 1561. Prestigioso hebraísta y políglota que dominaba el griego, el latín, el caldeo y el italiano, tradujo el Antiguo Testamento, así como textos clásicos griegos y romanos y obras de escritores italianos contemporáneos. Fue encarcelado por la Inquisición durante cuatro años (1572-1576) a causa de sus disputas teológicas con los líderes de la orden de los dominicos (Orden de predicadores). La acusación se basó en que prefería el texto hebreo de la Biblia al latino de la Vulgata, que era el texto oficial de la Iglesia, y además en que había traducido al castellano, es decir, una lengua vulgar, el Cantar de los Cantares de Salomón.

    Una anécdota muy conocida, que expresa muy bien su espíritu estoico (véase Estoicismo), refiere que el primer día que se reintegró a su cátedra al salir de la prisión, todo el alumnado esperaba que hiciera mención a los años de cautiverio, sin embargo, comenzó la clase con la frase: “Dicebamus hesterna die… (`Decíamos ayer'…)”. En 1582 nuevamente volvió a tener problemas con el Santo Oficio, pero esta vez sólo recibió una amonestación. Murió, en 1591, en su convento de Madrigal de las Altas Torres (Ávila), donde se había retirado al abandonar sus clases de la universidad, por la edad.

    Obra

    Sólo se conservan 23 de sus poemas líricos, marcados todos ellos por el humanismo del autor y su profundo conocimiento de los clásicos y la Biblia. Su obra lírica no fue publicada hasta 1631 y se encargó de hacerlo Francisco de Quevedo, con el fin de mostrar lo que era el estilo de los primeros y grandes poetas renacentistas.

    Sus principales temas son:

    • El retiro o la soledad -> forma ideal de vida.

    • El anhelo de la perfección moral.

    • La naturaleza.

    Su lenguaje solo puede definirse con una palabra: PRECISO.

    De estas obras destacan Vida retirada, una imitación del Beatus ille de Horacio, y las odas A Salinas y Noche Serena. La Oda a Salinas está considerada como uno de sus poemas más hermosos. Subyace en él una filosofía neoplatónica y una estética basada en la musicalidad de las palabras, por acercarse al arte de su amigo y organista Salinas, y en el canto a la naturaleza renacentista. Como muestra de ello véase el comienzo de la oda:

    El aire se serena

    y viste de hermosura y luz no usada,

    Salinas, cuando suena

    la música extremada

    por vuestra sabia mano gobernada.

    En Noche Serena y en la Oda a Felipe Ruiz se percibe una nostalgia del cielo que hizo que algunos tratadistas lo consideraran como un escritor místico (véase Mística), sin embargo, no se aprecia el trance en estos versos y, además, el mismo autor, al saber que el padre Ángel Custodio Vega lo había definido como “gran místico doctrinal”, salió al paso diciendo. “Yo no soy uno de ellos (místicos), con dolor lo confieso”. Cierto que tiene obras de corte cristiano, como En la Ascensión o Morada del cielo, pero habría que considerarlas ascéticas (véase Ascética).

    Considerado un maestro de la prosa castellana, su libro De los nombres de Cristo (1583) no es sólo una investigación sobre las Escrituras, sino también un estudio profundo y moderno de filosofía del lenguaje. En La perfecta casada (1583), obra que hay que considerar dentro de las características culturales de la época, describe las virtudes que deben acompañar a la mujer. Otra obra también famosa es la Exposición del libro de Job.

    El significado de su obra es la síntesis perfecta entre el intelectualismo renacentista y la religiosidad universal.

    Juan de la Cruz, San (1542-1591), poeta místico más puro y de expresión poética más intensa de la literatura española.

    Nació en Fontiveros (Ávila) y su nombre original era Juan de Yepes y Álvarez. Estudió en la Compañía de Jesús, pero ingresó en la Orden de los carmelitas en 1563, y cursó estudios en la Universidad de Salamanca hasta que fue ordenado sacerdote en 1567. Su compatriota, Teresa de Jesús, le integró en el movimiento reformador iniciado por ella, y editó sus obras. En 1568, Juan de la Cruz fundó el primer convento de Carmelitas Descalzos, los cuales insistían en la contemplación y la austeridad extremas. Sus intentos de reforma monástica, y su actividad incansable como propagandista, le hicieron sufrir prisión en Toledo, en 1577, durante la cual compuso, según la tradición, los versos del Cántico espiritual y algún otro poema. Al igual que Santa Teresa, tuvo que sobreponerse, a fuerza de voluntad, a la debilidad física de una naturaleza enfermiza, agravada por los extremos ayunos.

    Huyó de la cárcel y se refugió en un monasterio. Posteriormente continuó la obra de la Reforma carmelitana, fundando diversos conventos. En 1584 inauguró el convento de Granada, y terminó el Cántico espiritual y la Subida del Monte Carmelo, y escribió la Noche oscura del alma y la Llama de amor viva, que constituyen toda su obra. Los últimos años de su vida fueron los más apacibles, entregado, después de las batallas de la juventud, a la soledad. En ella se hallaba muy bien, según escribe, cuando murió en Úbeda en 1591. Canonizado en 1726, y declarado doctor de la iglesia en 1926, es, sin la menor duda, el poeta místico más importante de la lengua española.

    A diferencia de otros místicos, vida y obra están disociadas en él, pues se ocupó exclusivamente de su experiencia interior, sin que aparezca lo personal. En su poesía aparece reflejado lo sensible en imágenes luminosas que transforman la naturaleza en símbolo, con objeto de comunicar una experiencia espiritual casi inenarrable. Consigue así un misterio verbal inconmensurable por medio de unas liras inconexas y unas imágenes delirantes que dejan al lector tan confundido como lo estaba su autor, que con este procedimiento transmite eficazmente los estados de arrobamiento místico. Para hacer más comprensibles sus versos, Juan de la Cruz añade algunos comentarios en prosa que le convierten en uno de los teóricos del misticismo más importantes.

    Su poesía se centra en la reconciliación de los seres humanos con Dios a través de una serie de pasos místicos que se inician con la renuncia a las distracciones del mundo. Consta tan sólo de tres poemas cortos que, en ocasiones, alcanzan la perfección al concentrar, con la máxima espiritualidad, la vehemencia erótica de un amor inefable. Su principal tema es la unión del alma con Dios. De hecho, con objeto de espiritualizar el mundo sensible, Juan de la Cruz llega a extremos donde necesita recurrir a imágenes de una sensualidad ardiente. La crítica ha destacado, además, la unión que realiza de dos tradiciones, una bíblica y otra italiana que le llega a través de Garcilaso de la Vega. También se ha señalado la riqueza y variedad de su léxico, sorprendente dentro de una obra tan breve, pero que explota a fondo las posibilidades de fervor religioso y estético que inspira el misticismo español, al que lleva a cumbres inalcanzables.

    Teresa de Jesús, Santa (1515-1582), religiosa, Doctora de la Iglesia, mística y escritora española, fundadora de las carmelitas descalzas, rama de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo (o carmelitas). También es conocida por el nombre de santa Teresa de Ávila.

    Teresa de Cepeda y Ahumada, su verdadero nombre, nació el 28 de marzo de 1515 en Ávila. Estudió en el convento de las agustinas y en 1535 ingresó en el convento carmelita de la Encarnación. En 1555, después de muchos años de sufrir grave enfermedad y someterse a ejercicios religiosos cada vez más rigurosos, experimentó un profundo despertar en el que vio a Jesús, el infierno, los ángeles y los demonios. En ocasiones sintió agudos dolores que, según sus palabras, estaban provocados por la punta de la lanza que un ángel le clavaba en el corazón. Disgustada a causa de la indisciplina de las carmelitas, decidió emprender la reforma de la orden y se convirtió, con el apoyo del Papa, en una dura oponente para sus inmediatos superiores religiosos. En 1562 consiguió fundar en Ávila el convento de San José, la primera comunidad de monjas carmelitas descalzas, en el que reforzó el cumplimiento estricto de las primitivas y severas reglas de la orden. Sus reformas fueron aprobadas por el director de la orden y en 1567 se le permitió fundar otros conventos similares para religiosos.

    Con la ayuda de san Juan de la Cruz, santa Teresa organizó una nueva rama del Carmelo. Contó también con el apoyo del padre Antonio de Heredia. Aunque siempre acosada por poderosos y hostiles funcionarios eclesiásticos, logró fundar 16 casas religiosas para mujeres y 14 para hombres. Dos años antes de morir, las carmelitas descalzas recibieron el reconocimiento del Papa como orden monástica independiente. Murió el 4 de octubre de 1582 en Alba de Tormes y fue enterrada en el convento de la Anunciación de este municipio salmantino.

    Además de una mística de extraordinaria profundidad espiritual, santa Teresa fue una organizadora muy capaz, dotada de sentido común, tacto, inteligencia, coraje y humor. Purificó la vida religiosa española de principios del siglo XVI y contribuyó a fortalecer las reformas de la Iglesia católica desde dentro, en un periodo en que el protestantismo se extendía por toda Europa.

    Sus escritos, publicados después de su muerte, están considerados como una contribución única a la literatura mística y devocional y constituyen una obra maestra de la prosa española. Destacan: su autobiografía espiritual, Camino de perfección (1583), libro de consejos para las monjas de su orden; Castillo interior (1577), volumen más conocido por el título Las Moradas, que contiene una descripción elocuente de su vida contemplativa, y El libro de las fundaciones (1573-1582), un documento sobre los orígenes de las carmelitas descalzas.

    Canonizada en 1622, en 1970 se convirtió (junto con santa Catalina de Siena) en la primera mujer elevada por la Iglesia católica a la condición de Doctora de la Iglesia. Su festividad se celebra el 15 de octubre.

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