Liquidación del imperio colonial. Crisis del 98

Historia de España. Paz de Paris. Regeneracionismo. Desastre de Cuba. Sagasta. Cánovas

  • Enviado por: Jorge Velasco
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 5 páginas
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TEMA 10 LIQUIDACION DEL IMPERIO COLONIAL. CRISIS DEL 98.

Introducción

España es en el siglo XVI una potencia mundial, en el siglo XVII comienza la decadencia económica y política que la va a tener en Francia e Inglaterra. En el siglo XVIII con los Borbones se recupera y en el siglo XIX perdemos las colonias de Centroamérica y Sudamérica. España desciende a la condición de potencia secundaria. Solo queda en América Cuba y Puerto Rico, y en Asia: Filipinas y otras pequeñas islas. España ya no es una gran potencia atlántica pero tampoco es todavía la España estrictamente peninsular, le quedan Baleares y Canarias, Ceuta y Melilla, Cuba, Puerto Rico y Filipinas.

Los gobiernos españoles de la Restauración, Canovas y Sagasta tendrán que esforzarse en contener la presión americana sobre Cuba. Conservar estos territorios va a ser difícil por motivos internos de Cuba.

A Las posturas ante la cuestión de Cuba.

Significado de Cuba para España.

A mediados del siglo XIX se empezó en Cuba una profunda transformación económica, a partir de este momento, casi la mitad de las exportaciones se dirigían a Estados Unidos, y una muy inferior parte a España. Con el tiempo, esta situación se iba confirmando, casi el 90% de las exportaciones se dirigían a Estados Unidos, mientras que de España procedían menos de la mitad de las importaciones. En definitiva, España conseguía equilibrar su balanza de pagos gracias a Cuba, de la que recibía azúcar y tabaco, aunque con el tiempo, este azúcar se fue convirtiendo en un peligroso competidor.

En España la presencia de Cuba era muy importante para el sector industrial catalán. Así, Estados unidos propuso una salida pacifica al conflicto cubano mediante una transacción económica, pero los políticos de la época consideraron que de Cuba no se podía salir sin combatir, porque esto supondría un gran deterioro político y pondría en peligro el sistema de la Restauración.

Cuba y Estados Unidos.

A partir de la guerra entre España y Cuba, Estados Unidos se confirmo como una gran potencia mundial con intereses exteriores. No fueron los intereses económicos quienes los guiaron como el nacionalismo y una cierta idea de superioridad que les obligaba a imponerse a los países decadentes, lo que se conoce como “idea del destino manifiesto”.

Los estadounidenses no deseaban una Cuba autónoma como alternativa a una Cuba española.

En esta época la capacidad militar de Estados Unidos en tierra era muy débil, incluso inferior a la Española, pero la flota naval estadounidense era muy poderosa, lo que explica el resultado de la guerra

Situación internacional.

En el momento en que se produjo la crisis colonial España había quedado integrada en el sistema de relaciones internacionales de la época, sin embargo esa integración era muy débil y no suponía ninguna garantía para las posesiones españolas. El inconveniente de la posición española no residía en el aislamiento patrocinado por Canovas o en la debilidad de la integración conseguida por los liberales, sino en el hecho de que la época estuvo caracterizada por el planteamiento de las cuestiones de fuerza, es decir, que no esperan su solución sino de la fuerza. Esto significa que en la practica, los mas débiles tuvieron que ceder ante los mas fuertes. Así el 98 español no puede considerarse como un acontecimiento aislado sino como coincidente con otros sucesos como la caída de Portugal ante Inglaterra en 1980.

La redistribución colonial fue una cuestión de relaciones de fuerzas en todo el mundo.

B El desarrollo de la guerra

El comienzo de la insurrección Cubana y el éxito experimentado por la misma a lo largo de 1985 tuvo como consecuencia el relevo del partido en el poder, así, Sagasta fue sustituido por Canovas. A partir de este momento la tarea gubernamental quedo concentrada en la guerra de Cuba.

La estrategia contra la guerrilla

Canovas envío a la isla al general Martínez Campos, con la esperanza de conseguir la pacificación igual que en los años setenta, pero no fue posible. En 1985 la sublevación se había impuesto en gran parte de la isla, en especial en oriente. Martínez Campos aconsejo el paso hacia una política de mayor dureza que el no se sentía capaz de llevar a cabo, por el en 1986 fue sustituido por Weyler y el volumen de las tropas españolas superaba los 200.000 soldados.

Con la llegada de Weyler la guerra se convirtió en una lucha antiguerrillera, concentraba la población agrícola, aislando así la población rural de la guerrillera independentista y acotando el terreno mediante barreras, de tal manera que los pacificados no pudieran volver a sublevarse. Así con indudable brutalidad comenzó a controlar gran parte del territorio.

Soluciones políticas

La idea de Canovas era introducir reformas autonómicas que permitieran estabilizar la situación política, sin embargo estas no satisfacían a los asimilitistas, representados en el partido conservador por Romero Robledo, ni tampoco a los estadounidenses. Por ello estados unidos reconoció la beligerancia cubana en mayo de 1897, de tal modo que era licito ayudar a los insurgentes. Además Sagasta se manifestó partidario decidido de la reforma en unos términos mucho mas amplios que Canovas y dando preferencia a los cambios políticos sobre las operaciones militares.

El asesinato de Canovas sucedido en agosto de 1897 supuso un cambio muy importante en la política referente a Cuba, en verano de 1897 la mitad de la isla podía considerarse como pacificada por la dura practica llevada a cabo por Weyler. Sin embargo, entonces, los liberales decidieron cambiar el rumbo y propusieron que la pacificación tenia que llegar ahora por la acción política. Así Weyler fue sustituido por el general Blanco, que recibió instrucciones de limitarse a combatir contra las partidas que surgieran en las zonas controladas por el ejercito español.

A finales de año se concedió una amplia amnistía y un régimen de autonomía política, el autor de los proyectos fue Segismundo Moret. El contenido de estos proyectos era mantener una absoluta igualdad entre los habitantes de la Península y los antillanos, incluyendo el sufragio universal y redacto una especie de constitución paralela para la isla en la que el gobernador general tendrá un papel similar al del rey.

Las reformas llegaron demasiado tarde y no hicieron otra cosa que incrementar la fuerza de los independentistas y las exigencias de los estadounidenses.

A la vez, en Filipinas, se suscribió el Pacto de Biacnabató que podía concluir con la insurrección.

C El desastre del 98.

El incidente de “Maine”

La situación cambio de forma sustancial en la primeras décadas del 98. La voladura del barco estadounidense “Maine” en el puerto de La Habana, atribuida por los estadounidenses al gobierno español sin pruebas suficientes, acelero el camino hacia la guerra de forma inevitable.

Al mismo tiempo, Estados Unidos, hizo una propuesta de compra de la isla por trescientos millones de dólares, que fue patrocinada por las potencias europeas, pero termino en fracaso. El día 18 de abril las dos cámaras del legislativo aprobaron una resolución que era un ultimátum para España, en el que se decía: Cuba debía ser libre e independiente, España debía retirarse de la isla y se autorizaba al presidente de Estados Unidos para que movilizara los recursos militares. Esta noticia produjo en España manifestaciones patrióticas, ahora la guerra era inevitable.

El desarrollo de la guerra con los Estados Unidos

La guerra comenzó a tener su desenlace no en Cuba, sino en Filipinas, donde la situación parecía a favor de los españoles. La intervención directa de la flota estadounidense, provocada por los sectores mas imperialistas en un momento en que ni siquiera estaba decidida la incorporación de Hawai, tuvo como consecuencia el envío de una flota a unas islas. En la batalla de Cavite (mayo de 1898) la flota española fue aplastada por la estadounidense, cuya superioridad fue tal que consiguió un numero de impactos que sobrepasaba en mas de diez al de sus adversarios. En España, nada mas llegar noticias de la derrota, se produjeron protestas sociales de escaso alcance político.

En cuanto a Cuba, la flota del almirante Cervera fue enviada a la isla, a pesar de la consciencia de todos de la superioridad estadounidense. Cuando la flota llego a Cuba, pronto se vio bloqueada en la ciudad de Santiago.

La Paz de París

La presión de la opinión publica y la actitud gubernamental, que pensaban que una rendición tendría como consecuencia la caída del régimen, acabo por provocar la salida de la flota y su hundimiento. Poco después se produjo la rendición de Santiago y se firmo el Protocolo de Washington hasta la llegada de un acuerdo definitivo. Sin embargo las tropas de tierra estadounidenses no habían conseguido éxitos importantes.

Por el Tratado de París firmado en 1898, España cedió Filipinas, Puerto Rico y Guam a Estados Unidos y concedió la independencia a Cuba. Aunque en Filipinas hubo una larga guerra de guerrillas en contra de los estadounidenses, que produjo mas bajas norteamericanas que la guerra con España, por lo que Estados Unidos se vio obligado a tener un gran ejercito de ocupación en la isla.

D Consecuencias

Políticas

En 1899 España vendió a Alemania los archipiélagos de las Marianas, Carolinas y Palaos, con lo que acabo con todo el antiguo imperio español.

Las potencias mas fuertes practicaron una especie de redistribución colonial, así en realidad si Alemania compro los archipiélagos de Oceanía fue porque se le permitió compensar la influencia anglosajona en Filipinas. España, por tanto, quedo reducida a la condición de pequeña potencia europea cuyas posibilidades colonizadoras se limitaban a Africa y cuyo interés estratégico residía en controlar el Estrecho de Gibraltar.

Posiciones ante la guerra

Para la clase política lo esencial fue conseguir la estabilidad del sistema político. Consideraron inevitable la guerra, pero hicieron todo lo posible para que concluyera cuanto antes.

También hubo un sector, el de Romero Robledo, que por sus intereses económicos fue partidario del mantenimiento de la situación colonial.

Los republicanos eran partidarios de una colonización ilustrada, pero cuando llego el conflicto pensaron en la posibilidad de un golpe de estado militar.

Los sectores medios industriales catalanes fueron los que mas insistieron en el mantenimiento de la colonia, mientras que los agricultores castellanos y los mineros vascos fueron mas reformistas. La Iglesia estuvo interesada especialmente en Filipinas, donde las ordenes religiosas eran las principales propietarias del suelo.

Los sectores populares y obreros, no tuvieron un elevado numero de prófugos que intentaran eludir el servicio militar, aunque si se produjeron motines, pero su origen fue la crisis de subsistencia.

La oposición mas cerrada contra la guerra fue la del Partido Socialista, que en estas fechas estaba experimentando un importante crecimiento. Los anarquistas tuvieron posiciones bastante diversas y contradictorias. La posición de los federales se integraba dentro de su doctrina, en la que consideraba a Cuba como un estado mas en el seno de España. Los nacionalistas periféricos oscilaron entre un violento antiespañolismo, en el caso de los vascos, y una actitud mas moderada, en el caso de los catalanistas.

Sobre el el sistema político de la Restauración

El antecedente obvio de todo ello lo encontramos en el gobierno de Silvela que duro un año y medio, desde el momento de la derrota y la firma del tratado de paz hasta principios de 1901. Francisco Silvela había había representado en el partido conservador la posición antitética a la de Romero Robledo y una voluntad de transformación y moralización de la vida política. Su articulo “España sin pulso” testimonia una voluntad de movilización ante la indudable pasividad de la vida publica española. En su gobierno supo contar con un conjunto de políticos que representaban la voluntad transformadora, que iba a aumentar con el desastre del 98. El general Polavieja era un militar prestigioso y además atractivo para la burguesía. Por su parte Duran y Bas representaba la defensa de la peculiaridad de la tradicion legal catalana y la posible satisfacción de los movimientos regionalistas. Eduardo Dato, seguidor de Silvela, fue uno de los primeros defensores del intervencionismo estatal en materia de legislación social. Rafael Gasset represento el interés por la política hidráulica que formo parte de muchos proyectos reformistas de fin de siglo. Finalmente Raimundo Fernandez Villaverde represento la política de ajuste de la Hacienda española, indispensable dadas las circunstancias de perdida de las colonias. El conjunto de este gobierno era ciertamente impresionante. Los programas de los ministros eran incompatibles y lo que se impuso fue el programa económico de Fernández Villaverde. En Marzo de 1901 Silvela dimitió y fue sustituido por Sagasta en el que seria el último gobierno de la regencia de María Cristina.

El Regeneracionismo

La quiebra ideológica del fin de siglo supuso una sustitución de los valores predominantes hasta entonces por otros nuevos, y en su mayor parte, contradictorios. Lo esencial será el cambio el cambio desde unos valores fundamentados en la razón a valores vitales, como la sensibilidad religiosa o voluntad de poder. Los representantes de este cambio en la cultura europea son Nietzsche (filosofo), Wagner (músico) e Ibsen (dramaturgo).

El Regeneracionismo se le define mas que como una escuela de pensamiento como una actitud profundamente critica respecto de la realidad española, en especial dadas las características con que esta se presenta en el momento de la Restauración. Esta critica a veces se refiere a unos males que derivan de la situación geografica de España o de sus condiciones físicas, pero sobre todo se centra en los aspectos políticos y sociales.

Los regeneracionistas suelen describir la realidad española en un tono muy encendido y proponen soluciones que pretenden ser laxativas y definitivas. Su conexión con el espíritu de la época se da en la frecuente critica al liberalismo y la democracia.

El origen del Regeneracionismo puede remontarse hasta Valentí Almirall, quien asegura que nuestro país solo es superior a los demás en deuda publica y numero de generales.

Aunque la figura mas destacada del Regeneracionismo fue Joaquín Costa, que estuvo identificado inicialmente con el krausismo liberal, Costa describió el estado político de España con los términos “oligarquía y caciquismo”, además para solucionarlo propuso un Cirujano de Hierro, es decir, una especie de gobernante autoritario temporal, destinado a salvar a España de sus males. Tras el desastre del 98 fundo una Liga Nacional de Productores de vida un tanto efímera, pero que fue muy influyente. De esta manera el regenaracionismo empezó por ser un talante de pensamiento para acabar siendo toda una época: así se puede designar a toda la época de Alfonso XIII.