Lingüística aplicada

Traducción. Lenguaje. Simbolismo. Efabilidad. Gramática universal. Relativismo. Comunicación. Significado

  • Enviado por: El remitente no desea revelar su nombre
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 34 páginas
publicidad

[BLOQUE A] Lingüística aplicada-Ling. Y traducción.

[…]

  • Sin embargo, esta teoría textual ha sido acusada en cierto modo de traicionar al autor del texto en la lengua original. En un extremismo sería igualmente clausurable que el de las teorías basadas en la Ling. Teórica (la gramática generativa) y, frente a las descripciones de ambos proyectos, se propone un modelo que no olvide el lector del nuevo texto, pero que tampoco traicione al autor del texto original.

2.4.2.- c) La pragmática

Los seguidores de este modelo acusan a la L. Teórica de ser perjudicial para los traductores porque lo que representaba por estructuralismo y generativismo no contempla ni el significado, ni las variables ling., ni el uso de los signos en un contexto, sino que atiende esencialmente a las invariantes, como unidades funcionales del sistema, por este motivo, numerosos teóricos de la traducción creen que solo los estudios de pragmática sirven de ayuda al traductor. La pragmática atiende al uso, a los actos del habla que hacemos con las palabras, podríamos decir que atiende fundamentalmente a la actuación ling.

3.- Definición de traducción

3.1.- La traducción no es un objeto, tenemos que definir la actividad equivalente. Nida dio una definición que ha sido muy repetida:

“La traducción consiste en reproducir mediante una equivalencia e mensaje de la lengua original en la lengua receptora; primero en cuanto al sentido y luego en cuanto al estilo.”

Después añade algunas precisiones que matiza o precisa el contenido de la definición. Considera que la equivalencia no es lo mismo que la identidad y también matiza que aunque lo fundamental es el sentido, el estilo es también importante.

3.2.- Hatim y Mason, al explicar en qué consiste la traducción, lo que hacen realmente es explicar en qué consiste la teoría del traductor, que desglosan en 3 fases:

  • Composición del texto original: del significado léxico-gramatical, de los aspectos contextuales y el significado pretendido por el autor.

  • Transformación del significado: del significado léxico, del significado gramatical, del significado retórico, etc.

  • Evaluación del texto traducido: que sea legible, que esté de acuerdo con las convenciones a las que pertenece el texto de la lengua de llegada y de que cumpla las funciones al que era destinado.

3.3.- Dos definiciones opuestas:

  • Schleiermacher dice que traducir es pasar de una lengua a otra el contenido, aunque es imposible transferir el espíritu de la lengua original.

  • J. Alsina afirma que traducir es trasladar el significante de una lengua al significante de otra lengua sin alterar el significado.

  • 4.- Tipos de traducción

    Si una definición de traducción es realmente la descripción de una actividad, los tipos de traducción son realmente los diferentes modos de traducir. El debate más antiguo en esta cuestión se plantea en torno a si debemos traducir ajustando fielmente el texto de la lengua T (traducida) a la lengua O (original), o bien buscar una equivalencia funcional entre varios tipos de textos con la intención de conseguir producir un efecto en el lector de la lengua T semejante al que produciría en el lector de la lengua O. Se trata del debate entra traducción fiel y traducción libre.

    4.1.- Perspectiva más abarcadora (Jakobson)

    Sitúa los tipos de traducción desde una perspectiva más amplia. En la opinión, un signo verbal se puede traducir mediante otros signos verbales de la misma lengua, mediante palabras de una lengua distinta o mediante lenguajes no verbales. Cada una de estas posibilidades recibe una denominación específica:

    • L traducción intraling. o reformulación (rewording).

    • La traducción interling. es la traducción propiamente dicha (translation).

    • La traducción interdiomática llamada transmutación.

    4.2.- La traducción interlingüística.

  • Considera que en el problema y en el debate acerca de si la traducción debe poner más énfasis en la LO o en la LT, él cree (se declara literalista) que la funcionalidad o equivalencia del texto no es algo que se pueda transferir de manera global, sino que siempre se da el resultado de la traducción de los elementos más pequeños que constituyen el texto. Esta equivalencia debe ser una consecuencia de una traducción bien hecha, pero no puede ser el objetivo del traductor.

  • Maimónides, en el año 1199, en una carta, escribió que si el traductor quiere verter cada una de las palabras del texto de LO y en el orden ene. Que aparecen, el resultado no puede ser aceptable. EL objetivo de la traducción es e contenido del texto y u, una vez que lo captemos, podremos traducirlo a la LT usando, de manera natural, esta lengua.

  • De manera parecida, Schleiermacher, insiste en que no es posible transferir los contenidos de una lengua a otra pensando de una lengua a otra, la llama “el espíritu de la lengua”, es decir, la especial manera de que cada lengua organiza la representación del mundo. EL traductor por lo tanto no pretende poner en relación en los lectores con el autor del texto del LO, sino, construir un texto que produzca en ellos una impresión parecida a la que produciría el texto en LO a esos lectores.

  • Francisco Ayala censura los inconvenientes de las 2 posiciones (libre y literal) si se aplica de manera radical. Una traducción literal tiene el peligro de incluir en la LT todos aquellos términos presentes en el texto que traducen para los que no encuentran una palabra adecuada o bien recurren al común ya, método de crear neologismos para aquellas palabras a las que no encuentran correspondencia. Una traducción libre en exceso pasaría a utilizar el texto como un pretexto para construir un nuevo discurso que como mucho seria un ejercicio de imitación.

  • 4.3.- Entre literalismo y liberalismo. (G. Steimer)

    Aplica a los tipos de traducción lo que él considera que es una constante del espíritu humano ante las realidades complejas y distingue tres tipos de traducción:

    • La literal, que es la que encontramos en diccionarios ling, en sustitución de palabras.

    • La liberal, que prescinde por completo de la forma de la LO y trata de reproducir, de recrear, de parafrasear u nuevo texto en la LT.

    • Entra ambas hay o puede haber un tipo de traducción que utiliza lo que él llama “enunciados fieles” a LO pero autónomos en la LT.

    4.4.- Qué se traduce

    Realmente, los tipos de traducción que son los modos de traducir van a depender de manera muy importante de qué textos tengamos que traducir, pues no es lo mismo traducir un texto literario que una técnica.

    5.- La equivalencia.

    Uno de los términos que con más frecuencia encontramos en la definición de traducción o en los tipos de traducción es el término equivalencia.

  • es un término muy discutido porque en realidad tiene un significado valorativo o apreciativo, y no se puede definir objetivamente. En segundo lugar es también un término que está íntimamente relacionado con las unidades de traducción. Por esto, algunos han propuesto que el término equivalencia sea sustituido por “similitud”; el mismo Newmark considera que no es un término útil en la teoría de la traducción.

  • En su relación con las unidades de traducción , el término equivalencia ha dado lugar a diferentes interpretaciones:

    • Para muchos, las unidades de pensamiento, léxico y las de traducción son la misma cosa.

    • En otros casos se considera que la unidad de traducción es el verbo con todos sus complementos. Parecida es también la consideración de que la unidad de traducción, aquella que es intercambiable entre dos lenguas, es la traducción.

    • Por último, en las teorías más recientes de traducción y de acuerdo con el desarrollo de la ling. Del habla se considera que la unidad de traducción es el texto.

  • Algunos estudiosos prefieren hablar de equivalencia dinámica, está en relación con algunos de los conceptos ya vistos de que el texto funcione de que produzca una impresión semejante a la del original. Esta equivalencia dinámica ha sido muy criticada porque, ante una novela japonesa, no se puede pretender que produzca en un lector español la misma impresión que en los lectores del original.

  • 6.- Los límites de la traducción

    6.1.- Traducción utópica

    Según Ortega y Gasset, la traducción es inalcanzable, pues cada sistema ling supone una forma diferente de organizar la representación de la realidad. Se han dado ejemplos de nivel léxico, morfológico y sintáctico que mostrarían que no hay posibilidad de transferir las formas entre unas lenguas y otras:

    • Uno de los ejemplos más repetidos en el nivel léxico es el de las palabras amita y matertera, que en latín significan tía materna y tía paterna respectivamente. En nuestra lengua no hay distinciones de este tipo, porque la realidad de la que surgió no es el nuestro, pero siempre es posible recurrir a procedimientos sintácticos que nos permitan suplir las carencias de vocabulario de una lengua.

    • Desde el punto de vista morfológico, son conocidas las diferencias entre el plural en inglés y entre el español y, por supuesto, no hay correspondencia entre las dos lenguas en el modo del verbo.

    • Desde el punto de vista sintáctico, es también un ejemplo repetido la imposibilidad de traducir en el mismo orden el siguiente verso latino:

    Garrula ramoja propexil abilile perdix.

    6.2.- Traducción de la realidad

    Frente a la opinión de la traducción utópica, tenemos la opinión de E. Coseriu, según la cual lo que se traduce no son las estructuras significativas, de una lengua, sino la realidad designada o referida en cada una de loas enunciaciones o actos ling. De acuerdo con este criterio, la traducción siempre es posible, porque no transfiere las formas, sino que a partir de un proceso semasiológico (interpretativo) se procede a una nueva recodificación en la LT.

    7.- Las unidades del traductor.

    7.1.- El conocimiento de la lengua término.

    Todos los teóricos consideran que es indispensable un bien conocimiento a la lengua que se traduce; todo supone que a la lengua a la que se traduce es a la lengua materna de cada uno, e insisten en que el traductor es esencialmente un escritor. El conocimiento de la LO no es tan necesario, pues la compresión de los textos siempre es algo más fácil que su escritura. Solo cuando se inspira a ser intérpretes necesario un dominio, próximo al bilingüismo, de la 2segunda lengua.

    7.2.- Necesidad de una teoría.

    Se considera de manera reiterada que para resolver las múltiples problemas que se van a plantear a la hora de traducir es necesario contar con algunos principios teóricos que nos permitan solucionar esos problemas de manera justificada.

    7.3.- Las malas traducciones.

    Indirectamente, podemos identifica las cualidades de un traductor a través de los juicios sobre la calidad de la traducción. Estos juicios valorativos insisten de manera uniforme en dos aspectos:

    • Una traducción es mala bien porque falló en la comprensión del texto en LO, no haciendo justicia al texto original.

    • El segundo caso puede ser porque no se expresa de manera correcta en la LT, en la que no se hace justicia a la lengua de llegada.

    BLOQUE 1.

    EL LENGUAJE Y SUS LENGUAS.

    1.- Caracterización del lenguaje.

    1.1.- Hecho complejo.

    1.1.1.- L. Hjelmlev afirma que el lenguaje es una fuente de tesoros múltiple, mediante él los individuos manifiestan sus emociones, sus deseos, reciben y ejercen influencia; el lenguaje es el fundamento de la propia vida social, pero no se trata de un mero acompañamiento externo, sino que en él se manifiesta la personalidad de los individuos, en él se encuentran todos los recuerdos del grupo social que lo utilice.

    1.1.2.- E. Coseriu considera que el lenguaje es un hecho complejo porque consta de elementos físicos, fisiológicos, lógicos, individuales y sociales. Dada esta complejidad, es normal que los diferentes filósofos del lenguaje o ling. presten más atención a unos aspectos que a otros, y es normal que las hipótesis sobre la naturaleza del lenguaje difieran bastante.

    2.- Caracterización

    2.1.- J. A. De Molina, en un libro dedicado a la enseñanza del español a extranjeros, afirma que no es el momento de especular sobre la naturaleza del lenguaje, pero aún así considera que hay que partir de alguna idea sobre el lenguaje. En esa opinión, una lengua es instrumento que nos permite poner nombre a las cosas y decidir algo sobre ellas.

    2.2.- J.J. Katz afirma que la cuestión de la naturaleza del lenguaje no es algo puramente especulativo, sino que la hipótesis de la que se parta va a determinar el enfoque y la interpretación del lenguaje.

    2.3.- A. Llorente escribió que si no hay en la actualidad una teoría compartida a cerca de lo que es la ling. o del objeto de la gramática es porque no tenemos una teoría compartida sobe la naturaleza de la lengua. Cada uno de los proyectos teóricos para su estudio está determinado por la hipótesis de la que se parte.

    2.4.-

  • Desde la teoría de la traducción, E Steimer afirma que la reflexión sobre la naturaleza de la traducción nos sitúa en el centro mismo de la reflexión sobre el lenguaje. Una teoría de la traducción, una transferencia de los contenidos semánticos es, o bien un modelo de trabajo orientado por la humanidad y aplicable a todos los intercambios significativos, o bien es una parte de ese modelo centrado exclusivamente en la traducción interling. Cualquiera de estos dos modelos está necesariamente ligado a una teoría del lenguaje o bien, entendiendo que entre teoría del lenguaje y teoría de la traducción hay una relación biunívoca, o bien entendiendo que una teoría de la traducción es una parte de una teoría del lenguaje. En cualquier caso, una reflexión acerca de las posibilidades y de la forma en que se realiza la traducción no es posible sin una teoría del lenguaje.

  • En otros casos se dice que cualquier reflexión sobre la traducción abre “la caja de Pandora” del lenguaje.

  • 3.- El lenguaje según E. Sapir.

    Hablar nos parece algo tan natural como caminar, sin embargo caminar es una función biológica y hablar es un hecho cultural. Si a un recién nacido lo aislamos de cualquier grupo social, aprenderá a caminar de la misma manera, pero no aprenderá a hablar, pero si lo cambiamos a otro grupo social, aprenderá a hablar de manera distinta, pues el habla es un hecho convencional cultural que varía sin límites fijos de unos grupos a otros. Los sonidos que producimos de manera instintiva o por una fuerte emoción no forman parte del habla, son sonidos naturales, no convencionales. Sin embargo, las interjecciones, aunque para algunos forman parte de los sonidos instintivos, son producidas por las convenciones fonéticas de cada lengua, de ahí que difieran bastante de una lengua a otra. De la misma manera, las onomatopeyas, aunque estén condicionadas por el sistema fonético de cada lengua, E. Coseriu señala algunos ejemplos que nos muestran como una misma onomatopeya tiene diferente realización fonética en diversas lenguas:

    Español-cuá, cuá

    Catalán-mech, mech

    Rumano-mac, mac

    Lo único en que coinciden estas onomatopeyas es en un silabismo repetido, pero cada una de ellas tiene una realización fonética distinta. Una vez señalados los límites del lenguaje, Sapir da las siguientes definiciones del lenguaje: “el lenguaje es exclusivamente humano y no instintivo de comunicar emociones y deseos mediante un sistema de símbolos producidos de madera deliberada. Estos símbolos producidos son sobre todo auditivos y producidos por los llamados órganos del habla.”

    Aunque Sapir se refiere a órganos del habla, reconoce que ningún órgano tiene la función de hablar, en un sentido biológico. Los pulmones o los labios los usamos para hablar pero como función secundaria, de la misma manera que podemos utilizar los dedos para tocar el piano, pero aunque esta sea su función biológicamente hablando, también se habla de la localización del lenguaje en el cerebro como si una parte de nuestra sustancia gris estuviera determinada biológicamente para hablar. Según Sapir la localización en el cerebro de la función del lenguaje es semejante a la localización de otras funciones superiores, pero sin que haya una especialización de una parte de nuestra anatomía para el lenguaje.

    4.-Sistema de símbolos.

    Respecto a la simbólica característica del lenguaje, Sapir la explica de la forma siguiente: “una palabra, house, tiene valor simbólica no por la percepción que podamos tener de ella cuando la oímos o la vemos escrita, solo cuando a esas percepciones se asocie la imagen de una casa empieza a adquirir valor simbólico, pero si la palabra nos sirviese para un único objeto resultaría muy pobre para la función del lenguaje. Solo cuando nuestras experiencias han sido generalizadas y simplificadas del tal manera que un número indeterminado de objetos son incluidos en la misma categoría, las palabras han adquirido su valor simbólico.”

    5.- Transferencia de simbolismo.

    La facilidad con que los signos auditivos o escritos son transferidos a otros sistemas (lenguaje de sordomudos) no se está mostrando que la esencia de la función simbólica no es el carácter auditivo, sino la función categorizadora o generalizadora de nuestras experiencias.

    6.- Caracterización basada en su función para los procesos mentales.

    6.1.- Según expone U. Eco un sistema de comunicación no puede entenderse sin un sistema de significación, en cambio, un sistema de significación puede ser estudiado al margen de su uso para la comunicación. U. Eco habla de la semiótica en general, y si aplicamos esta distinción al estudio de la lengua podremos afirmar que un signo aporta a la comunicación aquello a lo que se refiere. Podemos, y debemos, estudiar las funciones semióticas, referenciales de los signos dentro de un sistema de significación, al margen de su uso en la comunicación.

    6.1.1.- Sin signos no se puede pensar.

  • Codillac afirma que si alguien quisiera calcular, aunque sea solo para él, debe utilizar unos signos numéricos y muchos más si quisiera comunicar a los demás su cálculo. Esto mismo ocurre cuando hablamos de otras realidades. Las palabras son respecto a las ideas l mismo que los números a la aritmética. No podríamos hablar de ninguna sustancia si no tuviéramos la palabra que sirve de soporte a la idea que la representa. De la misma manera que las cualidades no pueden existir sin los objetos que le sirven de soporte, tampoco los componentes de una idea pueden existir sin la palabra que le sirve de soporte.

  • Pierce afirma de manera parecida que si nos atenemos a los hechos observables no podemos conocer ningún pensamiento sino se manifiesta en signos, por lo tanto, a efectos prácticos, el pensamiento que no se manifiesta no existe, pero en esta misma idea incide J. Tristeza cuando afirma que no podemos prestar atención a cosas que no podemos observar y por lo tanto, solo podemos atender al pensamiento si de alguna manera se manifiesta.

  • 6.1.2.- Instrumento para organizar la experiencia.

    W. Von Humboldt da especial relevancia en su filosofía del lenguaje a los aspectos psicológicos. Considera que el lenguaje es el instrumento a nivel social y al individual que sirve de fundamentos a nuestras capacidades cognitivas. Admite que también funciona como instrumento de comunicación, pero lo que lo configurará como es, es su función para los procesos mentales. Mediante el lenguaje organizamos el mundo fenomenológico, las palabras nos sirven para construir los conceptos.

    6.1.3.- Mi lenguaje es mi mundo.

    W. Marshall afirma que lo que podemos decir está en íntima conexión con lo que podemos saber. Cada uno de nosotros tiene un mando de experiencias que necesariamente está en correspondencia con su propio lenguaje. Desde este punto de vista se dice que las ciencias pretenden ser lenguajes bien hechos. Es cierto que algunas ecuaciones, diagramas, etc. Que parecen escapar a la expresión ling., pero ninguna de esas fórmulas adquiere sentido hasta que no la expliquemos mediante el lenguaje. La expresión mi lenguaje es mi mundo fue utilizada por L. Wittgestein.

    6.1.4.- Un lenguaje es un sistema de representación.

  • Sperber y Wilson afirman que las lenguas son necesarias para almacenar o representar la información. Todo mecanismo o ser vivo que almacene información necesitan alguna forma para representarla. Se suele decir que una lengua es un sistema de fórmulas interpretabas semánticamente que se utiliza para la comunicación; pero lo que ellos niegan es que sea la función comunicativa la que defina las lenguas. Una lengua es un sistema de representación regido por una gramática y esto es lo que explica la configuración especial de las lenguas maternales.

  • Harman afirma que sería un error pensar que cuando un niño aprende una lengua, aprende a comunicar sus pensamientos a los demás y a entender los pensamientos de los demás. Cuando un niño está expuesto a su propia lengua aprende realmente 2 cosas:

    • Aprende un sistema de representación.

    • Aprende a usar ese sistema para comunicase con los demás.

    • Bickerton afirma que lo que nos diferencia de las demás especies animales no es solo la conciencia y el poder sobre la naturaleza. Fue el lenguaje el que nos lanzó hacia esto. Esto fue así precisamente porque el lenguaje no es un instrumento para la comunicación, sino un instrumento para representar cognitivamente el mundo que nos rodea. Solo si asumimos esta hipótesis podemos entender el origen del lenguaje como especie de catástrofe sobrevenida y no como evolución continua a pasos pequeños.

    6.1.5.- El estudio del lenguaje es el estudio de la mente.

    Es normal encontrar afirmaciones que consideran que el estudio del lenguaje y de la mente sin inseparables:

    • J. Locke escribió que cuando empezó a tratar sobre las capacidades de nuestro entendimiento no creyó que tuviera que ocuparse del lenguaje, pero después de reflexionar sobre la formación y el funcionamiento de las ideas llegó a la conclusión de que no podría continuar esa reflexión sin atender al papel que desempeñan las palabras.

    • R. Jackendolf afirma que no existe una capacidad semántica independiente de la cognición. El estudio del significado de las palabras conlleva e estudio de la estructura de los conceptos. Su tesis es que son dos cuestiones inseparables: semántica y cognición.

    7.- Características basadas en la función comunicativa.

    • E. Coseriu afirma que un lenguaje es un sistema de signos que utilizamos para la intercomunicación entre las personas y en un sentido más externo se puede considerar que lenguaje es cualquier sistema de signos para la intercomunicación entre cualquier tipo de máquina o ser vivo.

    • A. Martinet repite en ocasiones una definición de lengua que considera como función primordial el servir de instrumento para la comunicación. De la definición por ser representativa nos interesa las consecuencias que él mismo expone. En su opinión, la función básica es la que determina las características del objeto. En arquitectura dice que la fundamental es la estructura de los edificios. Este carácter básico de la estructura es el que determina todos los demás aspectos que contribuyen a su configuración.

    MODULO I.

    TEMA 2. DEFINICIÓN DE LENGUA.

    El concepto de lengua y de lenguaje se utiliza de manera indistinta frecuentemente, pero cuando se quiere dar una definición precisa de ambos términos la palabra lenguaje es más abarcadora que el término lengua, pues se suele usar entre otras cosas para referirse a la capacidad de comunicación entre cualquier especie animal. En cambio, el término lengua se usa principalmente para as llamadas lenguas naturales o históricas, que son las diferentes formas en que ha cristalizado la capacidad humana para el lenguaje.

    1.1.-Caracterizaciones basadas en la efabilidad.

    1.1.1.- Efabilidad.

    Katz afirma que las lenguas son instrumentos de comunicación, pero esta característica no los diferencia de otros procedimientos utilizados por seres vivos o máquinas que también sirven para la comunicación. La especificidad de las lenguas radica en la capacidad de comunicación y en la forma en que esta se realiza, en este sentido, afirma que las lenguas se caracterizan por tener una capacidad ilimitada de comunicación. Esto es lo que se llama “efabilidad”. De acuerdo con esta, todo se puede decir en todas las lenguas y, por lo tanto, todos son íntertraducibles.

    1.1.2.- A. Rodríguez comenta en un texto del siglo XV de Alfonso de Madrigal “El tostado”, que no hay nada que pueda decirse en latín y no pueda decirse en español, aunque reconoce que a veces es preciso hacerlo dando algunos rodeos. Lo destacable de este texto es que pertenece a una época en la que era opinión común que unas lenguas eran mejores que otras y se solía afirmar que el latín era una lengua que aventajaba a todas las lenguas romances. Este testimonio debe ser tenido en cuenta por el traductor para hacer justicia a las lenguas con las que trabaja para no considerar a unas mejores que a otras.

    1.1.3.- R. Jakobson afirma que todas las lenguas disponen de los medios para referirse a cualquier aspecto de la realidad y si una lengua carece de algún elemento léxico, siempre tiene la posibilidad de construirlo mediante un préstamo, un calco semántico. En la lengua Churkchis, un pueblo del noroeste de Siberia con una tradición escrita muy reciente, utilizaron la expresión clavo giratorio para tornillo, hierro duro para acero, jabón de escribir para tiza; aunque sea con circunloquios, todas las lenguas tienen posibilidades para formar las expresiones que necesitan. Se recurre, por lo tanto, a una construcción léxica también en el nivel gramatical Todas las lenguas tienen los medios para expresar cualquier contenido, y cuando hay alguna carencia, siempre se recurre a la utilización del nivel léxico, la gramática de las lenguas nos impone lo que se debe decir, pero no limita lo que se puede decir.

    1.1.4.- C. Moreno pone en relación la traductibilidad con la efabilidad. Para él, una prueba clara de que todo se puede traducir a cualquier lengua la tenemos en algunas obras como El manifiesto comunista o El quijote, que han sido traducidas a muchas lenguas sin que se conozca ninguna a la que no haya sido posible realizar la traducción. La traductibilidad es una realidad, porque las lenguas tienen lo que llaman omnisimbolismo, es decir, cualquier contenido expresado en una lengua puede ser expresado en otra, la idea, por lo tanto, de que unas lenguas tienen más medios que otras es falsa, aunque sí es cierto que no todas las lenguas disponen del mismo caudal léxico, pero todas las lenguas tienen los mecanismos necesarios para construir las palabras que necesiten.

    2.- Algunas definiciones.

    2.1.- A. Martinet insiste en primer lugar en que es necesario definir qué es una lengua, y da una definición muy repetida por él mismo y por otros, según la cual una lengua es un instrumento de comunicación según el cual la experiencia humana se matiza de modo diferente para cada lengua y cada comunidad, en unidades dotadas de contenido semántico y expresión oral. Los monemas: esta expresión vocal se articula a su vez en unidades distintivas y sucesivas. Los fonemas: esta definición ha tenido muchos seguidores y entre los ling. españoles por ejemplo podemos citar a E. Alarcos, que confiesa que parte de una definición de lengua semejante a la de E. Martinet.

    2.2.- S. C. Sick ofrece una definición de lengua que podemos considerar d carácter pragmático. Afirma que una lengua es un instrumento de interconexión social que se utiliza fundamentalmente para la comunicación. La interacción se produce mediante una serie de convenciones que la regulan u que algunos han llamado principio cooperativo. A su vez, los productos ling. de esa interacción están también bien regulados por una serie de convenciones que determinan su estructura.

    2.3.- A pesar de que la mayoría de las definiciones de lengua que estamos viendo insisten en su definición como instrumento para la comunicación, no debemos olvidar, según ha quedado expuesto, que la función comunicativa es secundaria y lo que determina la estructura de las lenguas es su función de instrumento para el conocimiento.

    2.3.1.-Dificultades para la definición de la lengua.

    E. Coseriu dice que las lenguas naturales no son homogéneas, aunque todas son manifestaciones de la capacidad del lenguaje. El termino lengua pertenece al uso común y como todas las palabras pertenecientes a este espacio, es un termino ambiguo. Se habla de lengua española, pero también de la lengua de Cervantes…pues las lenguas imponen una organización a los fenómenos. Pero reconoce que hay muchas cuestiones por resolver, no sabemos por ejemplo en qué medida a lengua determina el pensamiento de los individuos, tampoco sabemos qué nivel de desarrollo debe alcanzar una lengua pura que puede ser útil a la expresión de las ideas filosóficas o científicas. Para Humboldt, la lengua en el fondo es la nación misma en el sentido autentico del termino.

    2.3.2.- Cuando se habla de relativismo ling. en nuestros días, el modelo suele ser Whorf. Su hipótesis ya fue formulada por Sapir, de ahí que se hable indistintamente de la teoría de Sapir o de Whorf. Esta teoría tiene dos versiones:

    • Una absoluta, según la cual la lengua determina por completo nuestra cognición.

    • Una relativa, según la cual la lengua influye en alguna medida y predispone a pesar de una u otra manera, pero defiende un determinismo radical. Los conceptos determinismo y relativismo van unidos.

    Un hablante que solo conozca su lengua (hopi) y su cultura no tiene la misma visión cósmica que los hablantes de las lenguas europeas. En nuestras lenguas hay dos intuiciones que se consideran universales; hay un espacio estático y unidimensional. Entendemos que estos dos hechos son universales, sin embargo, en la lengua hopi no hay realmente lo que nosotros llamamos tiempo, un fenómeno que camina hacia el futuro desde el pasado a través del presente. Encontramos en la lengua hopi dos intuiciones que intervienen en su captación del mundo y que podemos diferenciar como lo objetivo frente a lo subjetivo. Lo objetivo abarca todo lo que hemos percibido, si nos remontamos en su historia, podemos comprobar como se ha ido acumulando ese conocimiento, pues todo lo que pertenece al mundo de la naturaleza o de la cultura ha adquirido una forma ling.

    3.- Lengua y cultura.

    Por todo esto es normal que se haya producido una identificación entre lengua y cultura. La palabra cultura se opone a naturaleza, la naturaleza es lo dado y la cultura es lo hecho por la especie humana, que abarca tanto los objetos materiales como la realidad espiritual o mitológica. Se dice que la lengua es producto de la cultura, pero en un sentido más radical la lengua es el instrumento necesario para la cultura, pues solo a través de ella se pueden explicar todas las manifestaciones culturales. En teoría ling., cuando se habla de relativismo ling. se parte de las ideas de Humboldt y de Whorf.

    3.1.- Humboldt aconseja estudiar cada lengua en particular, pues si no conocemos la manera en que cada lengua expresa las ideas mediante su gramática o el mundo de los conceptos representados por las palabras, poco podremos sacar de la comparación de muchas lenguas. Nadie que haya reflexionado alguna vez sobre la lengua pensara que es un conjunto de signos más o menos arbitrarios que se han hecho convencionales por azar y que la única función de las palabras seria referirse a los objetos o a los conceptos que están fuera de ella. Esto supondría que hablar una lengua y otra seria lo mismo porque serian prácticamente intercambiables. Debemos suponer por el contrario que la reflexión sobre la lengua nos permite comprobar que en realidad son las lenguas las que construyen la realidad. Esta es valida, por supuesto, en el mundo de los conceptos, pero también para la realidad la lengua de Montevideo, la de los pescadores, etc. En realidad, las lenguas como tales no son observables, sólo podemos observar las actuaciones ling. completas que son muy variables. Se podría definir una lengua como el conjunto de isoglosas, las actuaciones iguales de una comunidad de individuos, así la lengua española seria los actos ling. comunes a la comunidad ling. española. La lengua de Montevideo se referiría a las isoglosas o actos ling. compartidos en los escritos de esta ciudad; y la lengua de Cervantes se referiría a los actos ling. compartidos en los escritos de este autor. Esta definición pretende dar un cierto rigor al uso corriente de la palabra lengua.

    4.- Dificultades para la relimitación de la lengua.

    4.1.- En la delimitación intervienen frecuentemente criterios sociopolíticos, esto lo expuso de una manera clara N. Chonsky mediante una serie de explicaciones en las que los limites entre dos lenguas están marcados por criterios políticos mas que ling., Se habla de esloveno y croata como dos lenguas distintas, pero en realidad están muy poco diferenciadas, algo semejante ocurre entre las lenguas germánicas, nórdicas o entre las lenguas semíticas, que son muy parecidas y sus hablantes que otros dialectos del propio alemán. Hallamos en cambio del italiano o del chino como una sola lengua, pero hay diferencias dialectales que hacen la comunicación prácticamente imposible. Por todo ello no es extraño que el mismo Chonsky concluya que una lengua es un dialecto que tiene un ejército.

    4.2.- Posibles criterios

    E. Coseriu ofrece unos posibles criterios para establecer los límites de las lenguas:

    • El criterio de la ínter comprensión según el cual dos hablantes estarían usando la misma lengua si la comunicación entre ellos se produce de manera normal. Este criterio es válido en muchos casos. Los hablantes de las diferentes lenguas románicas no suelen entenderse entre si cuando usa cada una su propia lengua, pero no vale en los casos en los que como hemos mencionado, hay una gran semejanza en las lenguas correspondientes a grupos políticos distintos.

    • Es la conciencia de los hablantes, según el cual serian los propios hablantes los que mejor podrían informarnos sobre la lengua que hablan, pero este criterio también se mezcla con posicionamientos políticos de los hablantes que le llevan a identificar su lengua con la comunidad a la que políticamente se sientan unidos.

    4.3.- En realidad no se pueden delimitar las lenguas de una manera clara, ya que una lengua nunca es un sistema homogéneo, es un diasistema. La homogeneidad solo la podemos encontrar mediante la abstracción en una lengua funcional. Una lengua funcional es un sistema sintónico, simétrico, sinfásico y sincrónico. Es un sistema en el que no hay variaciones perfectamente homogéneas. En realidad las lenguas están llenas de variaciones, que pueden ser:

    • Diatónicos

    • Diatráticos

    • Diafásico

    • Diacrónicos

    Todas las formas ling. presentes realmente en las lenguas pueden formar parte de algunas de estas variedades, por esto el conocimiento de la lengua debe abarcar en lo posible las variaciones correspondientes a cada una de estas perspectivas. Las variaciones suelen formar parte de alguna unidad funcional invariable.

    MODULO I.

    TEMA 3. LOS UNIVERSALES DEL LENGUAJE

    1.-Introducción a la teoría de los universales.

    1.1.- A. López et Alii señala que todos los ling. parten de que el lenguaje es un fenómeno unificado. Más allá, las aparentes diferencias, las lenguas humanas son sorprendentemente similares. Todos se encuentran en el mismo nivel de complejidad, no hay lenguas primitivas, todas usan recursos semejantes. Todo esto ha llevado a enfocar el estudio de las lenguas atendiendo a lo que tienen en común y es lo que se llaman universales del lenguaje.

    1.2.- J. C. Moreno dice que el estudio de los universales del lenguaje esta unido en la ling. actual al estudio de los tipos de lengua. Se trata de exponer los aspectos característicos de algunos grupos de lenguas y al mismo tiempo aquellos aspectos que son comunes a todas las lenguas. Respecto a la cuestión de los universales hay dos posturas claramente enfrentadas:

    • Los que creen que cada lengua tiene su propio sistema diferente de cualquier otra, de tal manera que los elementos comunes no son relevantes.

    • Los que afirman que todas las lenguas comparten una base común muy importante.

    J. C. Moreno se sitúa en este segundo grupo, lo cual le lleva a afirmar que las diferencias entre las lenguas son predecibles. Se dan dentro de nuestras expectativas de lo que es una lengua y si esto es así, ninguna lengua tiene especial hegemonía sobre las demás.

    1.3.- Los universales desde la teoría de la traducción:

  • G. Steimer afirma que la teoría ling. se esfuerza por determinar las posibilidades de la traducción. La filosofía del lenguaje ha ofrecido dos interpretaciones contrapuestas:

    • Basada en los universales del lenguaje considera que todas las lenguas tienen una base común, comparten una misma estructura profunda y las diferencias entre unas y otras son puramente superficiales. De acuerdo con este planteamiento la traducción siempre es posible, pues lo único que había que hacer es salvar las diferencias superficiales entre unas lenguas y otras.

    • La teoría contraria, llamada también moralista considera que cada lengua es distinta de las demás, que la aparente universalidad es algo de naturaleza tan abstracta que no sirve para explicar las estructuras superficiales de las distintas lenguas, según este punto de vista, toda traducción seria una aproximación basada en analogías que solo seria aceptable en lenguas que estén próximas tipológicamente o culturalmente. La búsqueda de los universales ha mostrado una serie de fenómenos compartidos por todas las lenguas. Parece que en todas hay pronombres personales, nombres propios, el vocabulario se organiza en clases distintas. En todas hay esquema estructural que permite decir algo de un sujeto y este es el esquema repetido hasta tal punto que las lenguas que no lo siguen resultan realmente extrañas.

    b) E. Sánchez considera que la cuestión de los universales esta íntimamente relacionada con la traductibilidad y expone como la gramática generativa transformacional (GGT) a partir de su consideración de que por debajo de cada estructura superficial hay una estructura profunda constituida por oraciones nucleares comunes a todas las lenguas ha dado lugar a una teoría de la traducción que consiste en buscar las estructuras profundas de cada oración, traducidas a las estructuras profundas equivalentes de las LT y posteriormente, mediante las transformaciones oportunas, construir las estructuras superficiales en esa lengua.

    2.- Momentos de énfasis en la gramática universal.

  • En el s. XIII los llamados modistas propusieron una gramática universal justificada en la filosofía aristotélica, según la cual lo que no tiene materia, como el espíritu humano, es único; desde este punto de vista, la mente de todos los humanos es la misma. Con este planteamiento explicaron las lenguas como relación entre modos del ser (modi essendí, modí intelligendi et modi dicendi).

  • El segundo momento importante en el estudio de los universales se produce a partir del final del s. XIV. En este caso se considera que las gramáticas son proyecciones de la lógica y como la lógica describe las normas del pensamiento, que son iguales en todos los seres humanos, las gramáticas también son iguales. Dicen los autores de Port-Royal que las operaciones del entendimiento son 3: el concepto, el juicio y el raciocinio. A partir de este esquema explica todas las categorías ling.

  • El tercer momento surge a partir de la gramática generativa de N. Chonsky. En la segunda mitad del s. XX su desarrollo ha tenido diferentes proyecciones, pero sobretodo ha tenido un gran impulso en la traducción automática. En sus manifestaciones actuales podríamos decir que son universales del mundo o del cosmos; se analiza la realidad de acuerdo con unos esquemas sintácticos-semánticas, pretendidamente universales y después se trata de comprobar como estos universales semánticos se expresan en las actuaciones ling. concretas.

  • 3.- Tipos de universales.

    3.1.- E. Coseriu establece una clasificación de los universales de carácter lógico: distingue tres a los que considera primarios, que son los siguientes:

    • Universales conceptuales o posibles, son todos los elementos presentes en cualquier lengua. Si una lengua, por ejemplo, tiene artículos, es posible que todas las lenguas los tengan.

    • Universales esenciales o necesarios, son aquellos que derivan de la propia naturaleza de las lenguas. Son aquellos aspectos sin los cuales no podemos imaginar una lengua, por ejemplo: todas las lenguas necesitan palabras clasificadoras.

    • Universales empíricos, son aquellos aspectos efectivamente comprobados en todas las lenguas. En realidad ningún aspecto ha podido ser verificado en todas las lenguas, por lo tanto, los supuestos universales empíricos son solo universales posibles.

    3.2.- J. C. Moreno establece una distinción entre universales formales y sustanciales, que es equivalente a la que estableció Coseriu entre esenciales y empíricos. También estableció entre universales absolutos e implicativos. Los primeros son los que derivan de la propia definición del lenguaje y los segundos son los que derivan necesariamente la presencia de otros. Así, tener artículo implica tener demostrativos, pues todas las lenguas que tienen artículos también tienen demostrativos. También habla de tendencias, que son aquellos fenómenos que aunque no universales están presentes en la mayoría de las lenguas. Así el esquema sujeto-verbo-objeto no es un universal, pero es la combinación más abundante en las lenguas. Por ultimo, relaciona la cuestión de los universales con lo que él llama la accesibilidad de las lenguas, cualquier lengua. Aunque esto no se puede aplicar a los aspectos no naturales como la escritura. Esta accesibilidad se usa reduciendo conforme avanza la edad de los individuos.

    4.- Actitud crítica de A. Martinet (estudios de sintaxis funcional).

  • Para A. Martinet la moda de los universales es una vuelta a la edad media, en principio se supone que una hipótesis acerca de cómo funcionan las lenguas es simplemente algo que después hay que comprobar y que sino se puede comprobar se abandonara la hipótesis en cuestión. Sin embargo, los universalistas practican lo que él llama apriorismo. Se decide previamente lo que se quiere comprobar y si no se puede hacer se buscan explicaciones ad hoc, pero no se abandonan las hipótesis de partida.

    • Hay una supuesta ley universal, según la cual las lenguas que distinguen significados mediante el acento no lo hacen mediante la cantidad. Sin embargo, es fácil comprobar que en ingles y en alemán podemos encontrar los dos fenómenos, pero la hipótesis de los universales no se abandonan, sino que se busca una explicación de carácter histórico que justifica la excepción.

    • Según los generativitas, la estructura de cada oración es sujeto y predicado, sin embargo, es fácil comprobar que en francés, enunciados como voici le premier no tienen sujeto y predicado, pero para justificar la afirmación universal se recurre al análisis de la estructura profunda.

    • Estos supuestos universales se fundamentan muchas veces en las traducciones que se hacen de unas lenguas a otras, así por ejemplo, en Eusquera gizona (el hombre) puede aparecer como sujeto de verbo intransitivo o como objeto de verbo transitivo, en cambio gizonak (por el hombre) solo puede aparecer como sujeto de verbo transitivo. Considerar por lo tanto que gizona es el sujeto en los verbos intransitivos es analizarlo no como funciona en Eusquera, sino como lo traducimos a otras lenguas.

    MODULO I

    TEMA IV. TIPOLOGIA LINGÜÍSTICA.

    Cuando se trata de organizar de alguna manera las numerosas lenguas que se hablan en el mundo, se suele recurrir a tres criterios:

    Geográfico: son numerosos los estudios que optan por este criterio a la hora de hacer una clasificación de las lenguas (entre ellos A. López et Alii) y lo justifican por el hecho de que las lenguas que durante mucho tiempo han convivido en un mismo territorio presentan semejanzas entre ellas, aunque tengan un origen distinto. El espacio geográfico puede ser un continente o pueden ser áreas más reducidas, como países o regiones. Así se puede hablar de las lenguas de la India o de las lenguas del Caúcaso. La convivencia de lenguas en un mismo territorio facilita influencias de unas en otras y tiene como resultado un importante número de semejanzas. Si comparamos las lenguas de E. Occidental con la parte oriental de Asia, comprobamos que en los primeros hay rasgos flexivos que no aparecen en las segundas, y en las segundas hay diferencias tonales con valor fonológico, con valor distintivo que no hay en las primeras. El caso del eusquera y el castellano es también un ejemplo clave, pues a pesar de no tener ninguna relación genética comparten una cantidad importante de vocabulario y un sistema fonológico bastante parecido. El japonés y el coreano son dos lenguas no emparentadas y que también comparten abundantes rasgos. Ambas se basan en la utilización de silabas abiertas, una morfología muy parecida, con una serie de fórmulas que expresan diferentes grados de cortesía y ambas utilizan un marcador para el tema del que se esta hablando.

    Genético:

  • Desconocimiento (D. Cristal). Es un hecho común insistir en que no sabemos nada de la mayoría de las lenguas que se hablan en el mundo y por lo tanto, cualquier clasificación que no sea geográfica tendrá muchas consecuencias. Parece que aún se siguen descubriendo lenguas nuevas en zonas no exploradas, como el Amazonas o Nueva Guinea. También es normal encontrar que grandes zonas en las que se suponía que todos hablaban las mismas lenguas, hay lenguas diferentes. No sabemos cuando una lengua deja de hablarse, un una generación pueden desaparecer todos sus hablantes. En el s. XIX en Brasil, había 2.000 lenguas distintas, ahora no parece que haya mas de 200. en este siglo, casi con toda seguridad desaparecerán la mitad de las lenguas que se hablan. Hay más de 2.000 de las que no tenemos testimonios escritos. Cuando desaparece el último hablante, desaparece el último rasgo de su existencia. En 1999 se publicaron una serie de informes entre los cuales aparecían los siguientes: hay 51 lenguas con un solo hablante, cerca de 500 con menos de 100 hablantes, más de 30.000 con menos de 10.000 hablantes. A lo anterior hay que añadir el hecho de que como ya sabemos, los factores económicos y políticos interfieren en lo que se considera que es o no una lengua.

  • Familia y parentesco. No podemos asegurar si todas las lenguas derivan de una lengua única a pesar de que algunos relatos como el Génesis así lo afirman. Hay datos que apoyan que todas las lenguas derivan de una lengua única, se trata de la extraordinaria homogeneidad que hay entre ellos, es lo mismo que ocurre con la especie humana, somos tan parecidos que es difícil pensar en que tengamos orígenes tan distintos. En cualquier caso, lo que sí sabemos es que muchos de las lenguas actuales derivan de una lengua anterior. Esto se puede comprobar mediante documentos o mediante histórico-comparado. Los conceptos de familia y parentesco no podemos entenderlos en un sentido biológico. Las lenguas no son seres vivos, sino hábitos y convenciones sociales. Podemos aceptar estos términos entendiendo que dos lenguas son parientes o pertenecen a la misma familia sin derivar de una misma etapa ling. anterior. La reconstrucción mediante el método histórico-comparativo permite hacer afirmaciones con cierta seguridad sobre el origen de las lenguas. Sabemos que debió existir una lengua germánica primitiva de la que derivan todas las lenguas germánicas actuales, pues todas comparten una serie de rasgos, todas tienen el fonema /f/ en la palabra padre. Frente a ello, en latín pater, en griego … Esto supone que el sonido primitivo que seria una bilabial oclusiva sorda se hace fricativa en las lenguas germánicas y desaparece en las lenguas célticas.

  • Dificultades. E. Benveniste señala que el modelo de clasificación genética utilizado para las lenguas indoeuropeas quizás no sea valido para otros tipos de lenguas. Las lenguas indoeuropeas representan modelos bien definidos y diferenciados unos de otros, pero esto no ocurre en otras zonas, en las lenguas bantúes que se extienden desde Sudan hacia el sur de África. Hay semejanzas entre las lenguas próximas, pero conforme nos alejamos las diferencias son cada vez más grandes de forma que no es fácil reconocer rasgos comunes que mostrarían un origen común, lo mismo ocurre en Asia, desde el chino hasta las lenguas de Oceanía, las lenguas próximas muestran semejanzas, pero las mas alejadas no muestran ningún rasgo un común. Por otra parte, el método histórico-comparativo que a veces se utiliza debe basarse en un nº importante de semejanzas, pues de lo contrario podemos estar ante simples coincidencias.

  • 3.- Clasificación tipológica.

    3.1.- Caracterización.

    Se trata de clasificar las lenguas atendiendo a sus elementos comunes, no debido a razones geográficas o genéticas. La clasificación tipológica presupone la existencia de rasgos comunes a todas las lenguas (universales) que son la base de comparación para observar los elementos distintivos que nos permiten establecer grupos.

    La actual gramática generativa no habla tanto de estructuras profundas y superficiales como de principios y parámetros. Los principios son aquellos rasgos comunes a todas las lenguas y los parámetros son las distintas maneras en que las lenguas manifiestan los principios. En la ling. actual, tienen una gran importancia porque tienen una orientación hacia la ling. aplicada, ya que permiten construir modelos para la representación de las lenguas y para su tratamiento informático. Si la comparación entre las lenguas se realiza limitándose a dos de ellas, tenemos lo que se llama ling. constructiva, que es de gran interés tanto para la enseñanza de las lenguas como para la traducción.

    3.2.- Dificultades.

    Como en los casos anteriores, la mayor dificultad para los estudios de topología ling. es el desconocimiento de las mayoría de las lenguas. De las 800 lenguas que se hablan en Nueva Guinea, prácticamente solo sabemos el nombre.

    3.3.- Criterios.

    En realidad, se puede utilizar cualquier criterio para establecer tipos de lenguas. Se pueden clasificar por ejemplo según si tienen o no fonemas vocálicos nasales, pero lo normal es que se busquen criterios relevantes, es decir, puntos de vista que sean significativos en el funcionamiento de las lenguas. A veces se utiliza un criterio único y se habla de tipologías unidimensionales, y cuando se utiliza mas de un criterio se habla de tipologías multidimensionales. A veces un rasgo implica otros, por ejemplo las lenguas del tipo objeto-verbo tienen posposiciones en vez de proposiciones.

    3.4.- Algunas propuestas.

    Las tipologías que se han establecido han sido esencialmente de tipo morfológico. Después aparecieron otros modelos que prestaban mas atención al significado o a la sintaxis.

  • Morfológicos. Desde este punto de vista, las lenguas han sido agrupadas en 3 o 4 tipos:

    • Aislantes: son aquellas en las que cada palabra representa una unidad significativa que no tiene ningún tipo de variación morfológica y la función sintáctica viene determinada por el orden de la frase. Tradicionalmente se consideraba que estas lenguas eran mas atrasadas, menos capaces para la cultura y la lengua prototípica era el chino.

    • Aglutinantes: son aquellas en las que las palabras están formadas por varias unidades significativas, pero perfectamente separables desde un punto de vista morfológico. Parece que el turco es un modelo de ese tipo muy representativo.

    • Flexivas: lo mismo que en las anteriores, las palabras están formadas por varias unidades significativas, pero no se pueden descomponer en segmentos que se corresponden con cada uno de esos significados. Por esto también se llaman lenguas fusionantes (puerí).

    • Incorporantes: son aquellas en las que todos los elementos significativos se unen unos a otros formando palabras mas o menos largas que equivalen a oraciones. Parece que el esquimal es una lengua de este tipo.

  • Clasificación según E. Sapir. Las clasificaciones anteriores son demasiado simplificadoras y difícilmente se corresponden por tipos puros de lenguas, pues muchas lenguas comparten rasgos de varios tipos. Junto a ello hay otro problema, y es el prejuicio evolucionista que se difundió en el s. XIX y según el cuales unas lenguas están mas desarrolladas que otras. A este prejuicio se sobrepuso otro mas humano basado en el hecho de que los estudiosos de las tipologías estaban familiarizados con algunas lenguas europeas, como el latín, el griego o el alemán, y estas lenguas fueron consideradas como el estado mas avanzado del lenguaje humano. Por todo ello, Sapir propone una clasificación que atiende simultáneamente a varios criterios, como el tipo de concepto expresado en cada lengua. Sapir distingue entre cuatro tipos de conceptos:

  • I) Conceptos básicos, referidos a cualidades, procesos, objetos, etc.

    II) Conceptos derivativos, representados por medio de afijos, son más abstractos que los anteriores.

    III) Conceptos relacionales concretos, como el género y el nº.

    IV) Conceptos relacionales abstractos, que se corresponden con los relacionales sintácticos. Si partimos de que todas las lenguas tienen los puntos I y IV, ¿cuántos tipos de lenguas habrá?

    MODULO I

    TEMA V. EL RELATIVISMO LINGÜÍSTICO.

    Introducción

    Frente a los planteamientos universalistas que inciden sobre la especificidad de cada una de las lenguas este planteamiento va a ser recurrente en todas las teorías de la traducción que se plantean los limites de esta actividad.

    1.- Algunos testimonios.

    Weisgerber afirma que cuando decimos que la lengua es la memoria de un pueblo se esta haciendo una afirmación correcta, pues todo lo que han aportado las generaciones anteriores ha cristalizado que está presente en la lengua actual, de tal manera que las personas están obligadas en cierto modo a seguir el modelo de pensamiento y de cultura de su lengua materna. Tanto si comparamos unas lenguas con otras como si abordamos la historia de una lengua particular comprobamos los mismos hechos. Las circunstancias de carácter geográfico, histórico, espiritual, etc. han dado lugar a diferentes visiones del mundo, y las distintas lenguas que reflejan historias diferentes no pueden coincidir en la imagen del mundo. La lengua materna es, en ultima estancia, la que piensa por uno y no puede desligarse de esa influencia.

    2.- D. Diderot afirma que el estudio del vocabulario de una lengua nos ofrece una imagen fiel de los conocimientos del pueblo que la habla, y de su presente o pasado, pero no incluye el futuro, perteneciendo a lo subjetivo. Las lenguas europeas distinguen de manera clara entre sustantivos contables y no contables, esta diferencia se manifiesta sobre todo en su combinación con el plural. En la lengua hopi hay una categoría de palabras que son los sustantivos claramente diferenciados, pero todos los sustantivos son usados como si se refirieran a entidades individuales, así no se dice un vaso de agua, sino un agua. Cuando los ling. conocieron lenguas muy distintas de las que normalmente habían estudiado, comprobaron que algunos fenómenos supuestamente universales no aparecían en muchas lenguas, comprobando así también que la gramática de una lengua no es un simple reflejo del pensamiento como si este tuviera existencia al margen de la lengua. Tuvieron que llegar a la conclusión de que las diferentes lenguas son los instrumentos mediante los cuales diseccionamos o analizamos la realidad. Esta conclusión es de gran trascendencia para el conocimiento científico, pues no todos tenemos la misma perspectiva sobre el universo. Cuando nos centramos en las lenguas europeas no captamos estas diferencias, pues todas derivan de un fondo ling. común que las hace bastante parecidas, pero conforme nos alejamos y observamos lenguas africanas o indígenas de América, comprobamos que en cada una de ellas hay como visiones distintas.

    3.- Ejemplo de relaciones entre lenguaje y cultura.

    • Las cuestiones relacionadas con la ideología suelen tener una manifestación en el lenguaje. En la época del nacional-socialismo en Alemania, conceptos como nación, raza o pueblo pasaron a ser representativas de un determinado proyecto político.

    • V, Vossiler afirma que el partitivo francés es una muestra del espíritu calculador de los franceses y que a su vez contribuye a aumentar este espíritu calculador.

    • En el New English Dictionary aparece el termino alemán schadenfrende que significa alegría del mal ajeno y añade el diccionario no hay ninguna palabra inglesa porque no existe tal sentimiento.

    • En una obra de Goethe se habla del adjetivo francés perfide, y dice que “el francés es una lengua admirable para las reservas y las mentiras, gracias a Dios, no encuentro ninguna palabra alemana que traduzca “perfide” que significa “ser leal con deleite”.

    • En latín tenemos ejemplos de relación entre lenguaje y cultura que son ya tópicos en cualquier manual de traducción: Patrus/anamculus (tío paterno, amita (tía paterna), matertera (tía materna). Son formas léxicas que como otras muchas reflejan una situación social y que desaparecieron cuando esta situación termino.

    • También es muy conocido el carácter mixto del léxico ingles, a partir del año 1065, con la conquista de los normandos, se llego a un vocabulario procedente de ambas lenguas y con usos a veces muy significativos. Los animales en la granja tenían nombre sajón, pero cuando estaban asados para comerlos tenían nombre francés. También ocurre en muchos casos que el sustantivo es sajón y el adjetivo es francés.

    4.- El relativismo lingüístico y los problemas de la traducción.

    • Si la reflexión sobre los universales servia de justificación teórica para la posibilidad de traducir la reflexión sobre el relativismo ling. apunta en la dirección contraria. La traducción no seria posible, pues la realidad solo la conocemos en la forma que cada lengua los representa y las diferentes representaciones de la realidad no serian intercambiables.

    • Smell Hornby afirma que los postulados universalistas y relativistas planteados de manera radical muestran una dicotomía insalvable. Entiende que hay que salir de la dicotomía y atender en cada caso al grado de traductibilidad de los textos. Este grado va a depender del nivel de inversión cultural del texto y de la diferencia de cultura general entre las lenguas que se producen. Un texto literario de siglos pasados tendrá un nivel de culturalismo muy alto, y su traducción a otras lenguas puede resultar difícil. De los textos científicos se dice que al no estar cargados de elementos culturales son fácilmente traducibles, pero si pretendiéramos hacerlo a lenguas que no tengan capacidad para asumir los elementos del texto también puede resultar difícil, en cualquier caso, insiste en que el traductor mas que bilingüe debe ser bicultural.

    • Nida y Taber tiene una visión un poco mas optimista, en vez de lamentar las diferentas culturales de las lenguas, lo que hay que hacer es aprovechar al máximo las posibilidades que nos ofrece con relación a la LT sin tratar de forzarla. Expone varias máximas que pueden servir de guías para resolver algunos problemas de traducción:

        • Todo lo que se dice en una lengua se puede decir en otra, señala el caso de una lengua que desconozca la palabra nieve y tuviera que traducir la expresión blanca como la nieve, situación que podría resolverse como blanca como las plumas de una oca.

    • Para conservar el contenido del mismo hay que cambiar la forma, pero ¿en qué sentido hay que cambiar la forma? Esto dependerá de la distancia ling. y cultural de las dos lenguas.

    • Todas las lenguas abarcan la totalidad de la experiencia, aunque no coinciden en la forma en que la organizan. Las palabras que se refieren a objetos concretos son mas semejantes que las que establecen clasificaciones de niveles superiores.

    • P. Newmark nos ofrece una clasificación de las palabras culturales que aunque no es muy precisa puede ser útil para saber donde pueden estar las dificultades. Entre los distintos tipos que establece recogemos los cuatro siguientes:

      • Palabras del mundo de la ecología.

      • Palabras que representan la cultura material (objetos).

      • Palabras que representan la cultura social.

      • Palabras que representan las instituciones.

    Más interesante es su observación acerca de cómo se pueden traducir las palabras culturales. Afirma que solo hay dos posibilidades:

        • La transferencia que realmente consiste en traspasar la palabra sin traducirla y puede ser una forma útil, pues da cierta ambientación cultural y en el caso de los tecnicismos puede ayudar a que sean fácilmente reconocidos.

        • La segunda forma es traducir una estructura en la LT que mediante el análisis de la palabra que queremos traducir, así la palabra dacha significa casa + verano o de campo. Podemos traducirla por lo tanto mediante la construcción de casa de verano o de campo.

    MODULO I

    TEMA VI. LAS FUNCIONES DEL LENGUAJE.

    La cuestión de las funciones del lenguaje es como cualquier otro tema u objeto de múltiples interpretaciones, pero al mismo tiempo tenemos que insistir en la gran importancia que tiene este tema para conocer que hacemos con los diferentes componentes del lenguaje. La interpretación que adoptemos va a condicionar el análisis de los textos y la aplicación a cualquier campo. Exponemos la cuestión agrupando las diferentes teorías según el nº de funciones atribuidas, aunque entre los componentes de un grupo haya diferencias importantes.

    1.- Un lenguaje con tres funciones.

    Incluimos en éste tres clasificaciones por orden cronológico, que son bastante diferentes en algunos casos:

    1.1.- Sapir:

    Después de definir el lenguaje nos advierte de que no todo lo que es significativo esta destinado a expresar imágenes y/o conceptos. Siempre esta presente el componente volitivo y el emotivo. Esta claro que la función predominante es la que esta orientada a la expresión de las ideas o conceptos, pero siempre habrá algún elemento que manifieste el alma del hablante. Sapir no esta estudiando directamente la cuestión de las funciones del lenguaje, pero al caracterizarlo esta aludiendo a tres dimensiones significativas que vienen a coincidir con las tres funciones que estableció K. Bühler.

    1.2.- K. Bühler:

    Partió de la definición del lenguaje que aparece en Platón; según la cual el lenguaje es un organismo mediante el cual uno dice a otro algo sobre las cosas. Cada uno de estos componentes representados en el triangulo da lugar a una dimensión significativa. El circulo representa lo que él llama el fenómeno verbal concreto, el hablar. Si los datos ling. se orientan hacia los objetos y sus relaciones funcionan como símbolos es lo que se llama función representativa.

    F. expresiva F. representativa

    (emisor) S (objetos y relaciones)

    F. apelativa

    (receptor)

    Si se orienta hacia el receptor, funcionan como una señal para este y es lo que llama apelativa. Si se orienta hacia el emisor son un sistema y se corresponde con la función expresiva. K Bühler no duda de que la función representativa es la más importante, pero el hablante y el oyente intervienen en el proceso y, frecuentemente, los signos en su dimensión significativa se orientan hacia uno u otro. Cada una de estas tres funciones se muestra en el lenguaje mediante un conjunto de formas bien delimitadas, de manera que la descripción completa una lengua requeriría un libro para cada una de las funciones.

    1.3.- M. A. Halliday insiste en que el tema de las funciones del lenguaje no se puede resolver enumerando sus usos, es necesario partir de la gramática de la lengua. Con este criterio distingue las tres funciones siguientes:

    • Ideativa, que es el papel que desempeña el lenguaje para expresar los contenidos, sean de la realidad extraling. o del mundo interior del hablante. Reconoce que es más o menos equivalente a la función representativa de Bühler, pero no acepta la teoría de este porque está hecha desde la psicología.

    • Función interpersonal, en la medida en que usamos el lenguaje para expresar los roles comunicativos que asumen los propios interlocutores.

    • Función textual, que estaría desempeñada por aquellos elementos ling. que sirven para establecer correspondencia entre los componentes del texto. Entre los teóricos de la traducción, como no podía ser menos, hay diferentes actitudes y algunos se declaran partidarios de la teoría de Halliday, tal es el caso de C. Jiménez, para la cual el funcionalismo de Halliday podía ser un buen instrumento para resolver algunos problemas de la traducción, pero reconoce que aún no ha habido una aplicación sistemática de esta teoría.

    2.- Un lenguaje con seis funciones.

    Ogden y Richard insisten en la necesidad de abordar la necesidad de las funciones del lenguaje y se sorprenden de que apenas se les haya dedicado atención. Señala 5 funciones, entre las cuales hay algunas como manifestar la actitud ante el referente o manifestar la actitud ante el oyente.

    2.1.- R. Jakobson esta entre los que atribuyen 6 funciones al lenguaje, la teoría más conocida es la de Jakobson. Realmente, lo que pretende es explicar la F. poética, pero para ello estudia los componentes del acto de comunicación y sitúa la f. poética entre las demás funciones del lenguaje. Cada uno de los elementos que intervienen en la comunicación dan lugar a una de las funciones del lenguaje: si la comunicación se alude hacia el contexto, tenemos la función referencial, si se orienta hacia el destinatario tenemos la f. emotiva, representada por las interjecciones. Si la comunicación se orienta hacia el destinatario tenemos la f. conativa. Jakobson reconoce que estas 3 funciones son elementales y son semejantes a las que estableció Bühler, pero añade la f. fática, destinada a comprobar, interrumpir o continuar la relación entre hablante y oyente. La f. metaling. que estaría orientada hacia el propio código y la f. poética que estaría orientada hacia el mensaje. Entre los teóricos de la traducción, es Newmark el que de manera más clara sigue esta clasificación y establece una clasificación de los textos basándose en cual de estas funciones sea la predominante.

    2.2.- G. Kech sigue la teoría de Jakobson, pero no incluye la f. metaling.

    2.3.- M. Stabbs también sigue esta teoría, pero en este caso añade una función más llamada f. contextual o situacional.

    3.- Un lenguaje con un número indeterminado de funciones.

    3.1.-Ingraham atribuye 9 funciones al lenguaje, entre las cuales hay alguna tan peregrina como que sirve para dar trabajo a los filólogos o para disipar la energía superflua u obstructiva.

    3.2.- M. Stabbs, antes de exponer las 7 funciones, siguiendo la teoría de Jakobson, afirma que uno de los problemas del lenguaje es la enorme cantidad de funciones que puede desempeñar:

    - Prometer, impresionar, consolar, protestar, cotillear…está claro que estas caracterizaciones de las funciones del lenguaje que nos muestran una serie indefinida no nos pueden servir.

    4.- Valorización crítica de las diferentes propuestas.

    4.1.- Para que una caracterización sea útil es indispensable que parta de un criterio desde el que se realiza la clasificación. Entre todas las propuestas vistas, las dos únicas que parten de un criterio claro son la de Jakobson y la de Bühler, pues una vez que exponen su punto de vista, es claro que en cada caso las funciones solo pueden ser 3 ó 6. Las demás no debemos tomarlos en consideración, pues no hay un punto de vista que determine el resultado.

    4.2.- La ventaja que tiene la clasificación de Bühler es que cada una de las funciones aparece asociada a un conjunto de formas ling. bien diferenciada y, tratándose del lenguaje, no debemos decir nada que no esté asociado a una forma ling. Las 3 funciones que Jakobson consideraba secundarias no se corresponden con formas ling. Son muchos los que opinaban que no hay formas literarias, sino que la literatura es el uso de todos los recursos que la lengua ofrece o que el hecho literario es una cuestión pragmática y depende de la actitud del hablante y de las expectativas del oyente. La llamada función fática no tiene formas específicas, sino que usa alguna de las formas de la función apelativa, la función metaling. no consiste en formas distintas, sino en temas distintos, hablamos lo mismo cuando nos referimos al código que cuando nos referimos a otros aspectos de la realidad.

    4.3.- La denominación que utiliza Bühler es más adecuada que la que utiliza Jakobson. En la función apelativa y en la expresiva también tenemos f. referencial. La llamada función emotiva solo recoge uno de los aspectos en los que se puede manifestar la actitud del hablante, ante un objeto o ante un hecho, además de “emoción”, el hablante puede expresar duda que no parece razonable caracterizar como “emoción”. Parece que la denominación de f. expresiva es más adecuada que la de f. emotiva. Es preferible el triángulo de Bühler a las de Jakobson.

    4.4.- Alguna forma que manifiesta la función expresiva. Una vez aceptada la teoría de Bühler, el paso siguiente sería explicar las diferentes formas que manifiestan cada una de las funciones, esto, aunque de manera no expresa, aparece en la gramática cuando se habla de subjuntivo, indicativo, imperativo…o cuando se habla de oraciones enunciativas, exclamativas o imperativas. En los casos en los que se hacen estudios dedicados únicamente a la f. expresiva suelen denominarse estilística de la lengua, que es otra forma de enfocar lo que tradicionalmente se ha llamado retórica. Los lectores de los textos no tienen por qué conocer los recursos expresivos de una lengua, pero el traductor, en opinión de C. Nord, debe ser consciente de estos recursos porque, a partir de ellos, puede conocer la intención del autor y el efecto que el texto puede producir en los lectores. Vamos a señalar algunos de los recursos que manifiesta la función expresiva en el nivel léxico (1) y en el gramatical (2).

  • En este nivel nos vamos a referir a 3 ó 4 aspectos:

  • Léxico valorativo. Según señala S. Ullman, hay una serie de términos cuya f. semántica consiste en manifestar algún tipo de apreciación o valoración de la realidad. Términos como bien, bueno, excelente… no se refieren a nada que tenga existencia objetiva, solamente manifiestan una actitud del hablante. Este recurso expresivo es muy frecuente en el lenguaje espontáneo, coloquial y poco elaborado. Es pobre estilísticamente, pues se expresa mediante valoraciones tópicas.

  • Imágenes (metáforas). Consisten en la utilización de los términos con un cierto significado personal para manifestar la intuición del hablante. Es la única forma de la que dispone la lengua para expresar la intuición personal, y esto es posible porque las palabras en su uso ordinario no tienen definida la realidad a la que se pueden aplicar. El único requisito lo expresa de manera clara L. Wittgenstein cuando señala que debe haber un cierto parecido de familia, respecto al uso de lo que los demás hacen de las palabras. El tema de las metáforas es muy discutido en la teoría de la traducción y encontramos algunas observaciones interesantes. Las metáforas culturales pueden ofrecer dificultades si implican sentidos no compartidos por las dos lenguas. La expresión she is a cat no se podría traducir al alemán porque el significado de rencoroso no se asocia a este animal. La palabra katze se asocia con la gracia y la agilidad. En cambio, la expresión alemana sie ist cine arte ziege (es una cabra vieja) no se puede traducir al inglés porque la palabra inglesa goat no se asocia el significado de estupidez y desagrado que se asocia a la palabra alemana. Las metáforas personales, en cambio, deben traducirse siempre aunque sean difíciles de entender en la LT, porque estas metáforas manifiestan de manera clara el estilo, la personalidad y el sentido del texto. En la literatura actual, a partir del simbolismo (1870) los poetas buscan, como escribió Mallarmé, cambiar las palabras de la tribu. Para ello se hacen usos que no se pueden explicar por la f. normal de la palabra. Se inventa una especie de idiolecto que no es comunicable. La literatura anterior hacía un uso razonable de los términos en el sentido de que si conocíamos el contexto, siempre podíamos descubrir el sentido. Estas metáforas no son realmente traducibles porque en último término no llegamos a conocer su significado.

  • Derivación. El mecanismo derivativo suele llevar consigo algún cambio en la realidad en la que a la palabra se refiere. Sin embargo, hay algunas formas derivadas en las que el único cambio que se produce es en la actitud que el hablante expresa. Todo lo que se conoce como diminutivos, aumentativos o despectivos se refiere a la misma realidad que la palabra primitiva, pero aportan siempre un matiz expresivo.

  • Hay un mecanismo sintáctico que consiste en realizar clasificaciones de la realidad más precisos que los que vienen en el diccionario, este mecanismo no tiene necesariamente f. expresiva, pero puede utilizarse para la f. expresiva.

  • En el nivel gramatical distinguimos dos tipos de funciones expresivas, las que expresan los morfemas y las que se manifiestan en la sintaxis.

  • Entre los morfemas, hay algunos auxiliares cuyo significado consiste precisamente en manifestar la actitud del hablante. Muchos de ellos significan intensidad. Entre los morfemas hay otros con referencia autónoma cuya f. semántica consiste exclusivamente en expresar la actitud del hablante. Forman parte de este grupo todos los llamados adverbios de duda y parte de las interjecciones. A este grupo pertenecen también todas las palabrotas usadas como tales.

  • La sintaxis. Hay algunas construcciones que manifiestan también la función expresiva. Todos aquellos aspectos que supongan un cambio en el orden normal son más expresivos. El cambio de orden supone un cambio de función, otras veces no, pero en todos los casos hay f. expresiva, es lo que a veces se conoce como focalización.

    • Todos los fenómenos de repetición, sobre todo si no aportan significados nuevos, son claramente enfáticos y por lo tanto, expresivos.

    • La forma en que cada oración como conjunto puede organizarse manifiesta lo que L. Wittenstein llamaba una figura de la realidad.

    • También podemos incluir la modalidad oracional como un aspecto de la f. expresiva.

    MODULO I.

    TEMA VII. LA COMUNICACIÓN.

    Hemos visto que muchas definiciones de lengua coinciden en considerarla un instrumento de comunicación. En otros casos se daba más importancia a su consideración como instrumento de representación o de interacción social, pero en ningún caso se negaba la f. comunicativa del lenguaje. Es necesaria, por lo tanto, plantearse en qué consiste la comunicación.

    1.- Información / Comunicación.

  • G. Mounin es uno de los primeros en insistir en la necesidad de separar los hechos que implican intención comunicativa de aquellos otros que aunque sean informativos no suponen ninguna intención de comunicar nada. Las nubes o la fiebre del enfermo pueden ser informativas para el meteorólogo o para el médico pero no son fenómenos producidos con la intención de comunicarla. También se dice que si dejo caer una pieza de porcelana, alguien puede entender que soy torpe, pero solo si lo he hecho con esa intención hay f. comunicativa.

  • C. Nord considera que uno de los factores extraling. a los que el traductor debe atender al analizar los textos es el espacio geográfico que puede reflejarse en el dialecto utilizado por el autor del texto y, para traducirlo, en algunas lenguas con ámbito geográfico muy amplia (como el inglés) se producen variantes que se reflejan en el diccionario. Los diccionarios de español suelen marcar algunos textos como americanismo, lo mismo suelen hacer los de ingles para diferenciar los usos del ingles de EEUU. En teoría, el traductor debe utilizar las formas empleadas por los hablantes a los que se dirige, pero tenemos que insistir en que estos hechos no son comunicativos ni teóricamente hablando son significativos.

  • 2.- La cuantificación de la información.

    El término información se utiliza también como tecnicismos para medir la cantidad de mensajes recibidos. Esta medida de la información se desarrolló a mitad del S. XX, ya que se pensaba que la diferencia entre las personas era en buena medida diferencia de información. El concepto de información hay que entenderlo como aquello que comparten dos personan cuando una dice algo a la otra. Si venimos de la calle mojados y nos dicen que está lloviendo, no recibimos ninguna información porque no se elimina incertidumbre sobre el estado de cosas. Si se lanza una moneda al aire y alguien dice cara, se elimina incertidumbre en la medida en que había dos respuestas posibles. Si lanzamos un dado, la cantidad de incertidumbre es mayor y la información que obtenemos también es mayor. La medida de la información depende, por lo tanto, de la incertidumbre que se elimina, y no tiene nada que ver con la trascendencia de la información. Se la información depende de la información que se elimina, la cantidad de incertidumbre depende del nº de respuestas posibles. Este mismo planteamiento lo ha aplicado J. Lyons a lo que se conoce como información de señales. Se considera que una señal es tanto más informativa cuanto menos predecible sea su aparición. En relación con esta cuestión está todo el fenómeno de la expresión literaria.

    3.- La comunicación como codificación y descodificación.

    Esta es la forma más frecuente de explicar el acto de comunicación, conocido también como teoría del código, siguiendo a B. Malmberg la dividimos en dos apartados:

  • El emisor.

  • Para que se produzca un acto de comunicación es necesario que alguien (A) quiera comunicar algo a alguien (B). Lo primero que debe realizar A es dar forma ling. a la experiencia que quiere comunicar, porque no hay ninguna realidad que tenga una organización ling. previa, esto se conoce como codificación, representación configuración, también llamado proceso onomasiológico. Una vez configurado el mensaje, se producen los impulsos nerviosos que ponen en movimiento los órganos de articulación, que dan como resultado una onda sonora. El proceso de producción del habla es objeto de la psicoling., pero al ser un fenómeno no observable, es muy difícil de estudiar. Se dice que el traductor es una especie de ghost-writer.

  • El receptor.

  • La onda sonora llega a los oídos de B y, después, al cerebro, dando como resultado una representación semejante a la que tenía A. la percepción no es un fenómeno fisiológico, sino que los sonidos son interpretados de acuerdo con el modelo fonológico de la lengua en cuestión. Hay algunas teorías de la traducción que siguiendo el modelo generativo proponen que la comprensión del receptor se alcanza no de manera global, sino analizando las oraciones nucleares. Decían los psicoling. Que la rapidez del proceso de comprensión dependía de la complejidad derivativa. Esta teoría fue después abandonada por los propios generativistas. La actividad del receptor se conoce como proceso semasiológico.

  • El traductor como emisor-receptor.

  • Los teóricos de la traducción coinciden en considerar que el acto de la traducción forma parte de los actos de comunicación:

    • L. A. Soto afirma que es un axioma el hecho de que la traducción, lo mismo que las lenguas, tiene una f. comunicativa y en este acto comunicativo, están presentes los tres componentes del proceso de la semiótica: el sintáctico, el semántico y el pragmático.

    • G Steiner identifica el proceso mediante el cual un mensaje pasa de una lengua a otra con la comunicación entre usuarios de una misma lengua. Este proceso lo denomina codificación y descodificación, aunque reconoce que puede haber dificultades de codificación a la segunda lengua. En definitiva, considera que la traducción es semejante a la reformulación. Otros consideran que el proceso onomasiológico y semasiológico son equivalente, pero en el proceso de la traducción se dan en orden inverso.

    • Gideon Foury expone una observación interesante que de alguna manera cambia o matiza lo que acabamos de decir. Dedica un capítulo a segmentos que reemplazan más segmentos reemplazados, lo que viene a decir que el traductor almacena progresivamente en su memoria una serie de correspondencias entre las dos lenguas con los que trabaja, de tal manera que hay un componente importante de automatización en el proceso del traductor.

  • Limitaciones que dificultan la comunicación.

  • La comunicación puede resultar fallida si A o B tiene algún tipo de dificultad en el conocimiento del código o en la percepción de los sonidos. Esto se conoce como defectos periféricos.

  • Canal.

  • Canal es el medio a través del cual los datos ling. llegan a B. desde el punto de vista de la traducción, es otro de los factores cuyo estudio se recomiendo, pues del canal va a depender la mayor o menos minunciosidad de la información, la cantidad y la identidad de los receptores, así como la expectativa del receptor.

    4.- La comunicación como proceso inferencial.

    La mayoría de las teorías desde Aristóteles se basan en el modelo del código. Para que exista comunicación lo único que necesitamos son dos dispositivos capaces de procesar información, uno modifica el entorno físico del otro y este adquiere las representaciones que había en el primero. El hablante modifica el entorno acústico del oyente y este alcanza las representaciones que tenia el hablante. La teoría del código se acepta como una evidencia cuando, en realidad, es solo una hipótesis que se comprueba que no es adecuada porque cualquier enunciado puede ser utilizado un numero ilimitado de pensamientos. Solo a través del contexto podremos inferir cual es la información transmitida en cada caso, un contexto es el conjunto de supuestos que el hablante tiene sobre el mundo y, a partir de estos supuestos, se produce la interpretación de los enunciados. No es cuestión de descodificación, sino de inferencia. Esto es semejante a lo que escribió C. Nord acerca de las presuposiciones, refiriéndose al traductor, que considera que éste debe conocer con bastante aproximación los presupuestos o supuestos acerca del mundo que tienen los receptores a los que se dirige, si quiere que puedan entenderlos. También es semejante a esto la observación de Stainer cuando afirma que la comunicación es como un árbol con muchas raíces o un iceberg con una parte importante sumergida. No toda la información esta presente en las formas ling., y en alguna medida, aunque no llegue a las mismas consecuencias, algo de esto esta también presente en aquellos teóricos de la traducción que como Reiss y Vermeer consideran que lo que tenemos que traducir no son tanto los datos ling. como el sentido del texto.

    MODULO II.

    TEMA I. LA LENGUA COMO SISTEMA DE SIGNOS.

    A partir del estructuralismo, los conceptos de sistema y de estructura son utilizados de manera habitual para explicar la naturaleza de las lenguas. Siguiendo a S. Gutiérrez se suele afirmar que una lengua es una estructura funcional semiótica.

    1.- Una lengua es una estructura.

    El concepto de estructura implica que hay un conjunto de elementos cuyo valor depende de su relación con los demás, implica también que hay un todo y unas partes que están en función del todo. El concepto de estructura implica los siguientes principios:

    • P. de finitud: según el cual los elementos de una construcción se dan siempre en número limitado.

    • P. de invariaciones: según el cual, detrás de la aparente diversidad de formas, es posible descubrir unidades funcionales y son las invariantes.

    • P. de discreción, según el cual las unidades ling. no están sometidas al mas o menos, sino al todo o nada.

    • P. de jerarquización, según el cual hay una relación de subordinación entre los componentes de una estructura.

    • P. de la doble relación, según el cual las relaciones que se dan entre los elementos en la combinatoria sintáctica no son suficientes para explicar su valor. Hay que atender también a las relaciones que se dan entre los elementos del sistema. Esto es lo que se llaman relaciones sintagmáticas y paradigmáticas.

    2.- Una lengua es una estructura funcional.

    El concepto de función ha sido interpretado de varias maneras, entre ellas como relación y también como rol, o papel que desempeñan los elementos en las estructuras. Este ultimo concepto es el mas utilizado en la ling. actual, pero a veces se interpreta de manera poco adecuada, porque al rol que se atiende es al que desempeña los elementos en la realidad extraling.

    El concepto de función que nos interesa es la función como rol, pero desempeñando dentro de la propia estructura.

    3.- Una lengua es una estructura funcional semiótica.

    Plantearse la naturaleza de la lengua obliga a analizar el concepto de signo, pues todos los fenómenos ling. forman parte de la semiótica o semiología, la naturaleza del signo ha sido interpretada de diferentes maneras y S. Gutiérrez ofrece un esquema que nos permite clasificar las diferentes teorías.

    Realidad material

    Realidad no material

    Significante

    significado

    Si el significado son las imágenes.

    3.1.- Teorías clásicas. Platón consideraba que el significante era el nombre (realidad material) y el significado eran las cosas nombradas (una realidad material también). Aristóteles en cambio considera que el significado no son las cosas, sino una realidad espiritual, los conceptos que él llamaba afecciones (perfecciones) del alma. La teoría platónica continua en la E. Media mediante la frase ali quid stat pro alicuo (una cosa está en lugar de la otra).

    3.2.- Saussure expuso la teoría del signo que mas éxito ha tenido. Su innovación fundamental fue situar también el significado entre las realidades mentales. El significante no es una cadena de sonidos, sino una imagen acústica y el significado es un concepto. También aporto la consideración de que entre ambos elementos existía una relación solidaria.

    3.3.- L. Hjelmslev desarrolla la teoría de Saussure y como hace en otra cuestiones, aporta un poco mas de rigor. Distingue entre el plano de la expresión y el plano del contenido. En cada uno de estos planos distingue entre forma y sustancia, y considera que el son está constituido por una forma de expresión y una forma de contenido, de tal manera que no pueden existir formas de contenido sino están asociadas a una forma de expresión y viceversa.

    3.4.- Teorías triangulares.

    Significado (concepto)

    Significante Referente/cosas/etc.

    (imagen acústica)

    A lo largo del s. XX, diferentes ling. ofrecen una explicación del signo y usan la figura del triangulo en lugar de la figura del plano. Esto supone incluir tres componentes en la composición del signo, aunque utilizan distintas denominaciones hay total coincidencia en los elementos que se señalan.

    3.5.- Teoría del trapecio. K. Heder.

    Significado senema monema

    Expresión

    Signema

    Contenido

    Significante Realidad, referente

    Las teorías anteriores le parecen a Heder inadecuadas porque no atienden a un hecho que era esencial para Saussure, que es lo él llamaba relación biunívoca entre significante y significado. Efectivamente, había muchos casos de polisemia u homonimia, sinonimia en los que este principio no se cumplía. También había problemas para justificar la onomasiología y la semasiología, pues de acuerdo con la teoría del signo de Saussure, seria el mismo estudio pero visto desde diferentes perspectivas. Para solucionar estos problemas Heder dice que el significado es único, pero esta compuesto por el conjunto de acepciones que tiene la palabra. Cada acepción es un senema, la palabra bote tiene un significado único, pero tiene al menos tres acepciones distintas o senemas. Usamos un signo por su significante y por la acepción correspondiente tenemos la unidad significativa que llama signema. Por ultimo, el monema parece que es el correlato mental del senema, pero ya no pertenece a los hechos ling. cada una de las acepciones de una palabra queda definida por lo que él llama la f. monosemizadora.

    3.6.- Por una definición instrumental.

    Todas las teorías anteriores coinciden en afirmar que el significado es un objeto (mental o material). Podríamos intentar de acuerdo con la función instrumental que hemos atribuido al lenguaje, considerar que el significado no es un objeto, sino una función. La pregunta que tenemos que hacernos ante cualquier signo no es qué significa, sino para qué sirve. Esta claro que la función (significado) depende del uso que los hablantes hacen de los signos, pues no hay nada en la especificidad fonética de cada uno de ellos que lo determine a significar lo que significa.

    MODULO II.

    TEMA II. EL SIGNIFICADO. TEORÍAS Y TIPOS.

    Para hablar de signos que tienen una función semántica o de construcciones que también la tienen necesitamos reflexionar por cierto detalle sobre el concepto de significado. Pues si no tenemos una definición técnica de este concepto lo podemos estar usando de manera ambigua y confusa.

    1.- Dificultades para definir el significado.

    1.1.- J. J. Katz considera que no es posible dar una respuesta a la pregunta sobre el significado y propone un método indirecto que consiste en responder a preguntas más concretas, quizás más fáciles que nos permiten dar respuesta a la pregunta general al final del proceso. Entre estas preguntas parciales, hay algunas como ¿qué es la ambigüedad?, ¿qué es la redundancia semántica? etc.

    1.2.- Es normal encontrar en cualquier estudio sobre el significado, consideraciones acerca de la dificultad o imposibilidad de definirlo. L. Bloomfield afirma que hasta que no tengamos un conocimiento preciso de la realidad a la que las palabras se refiere, no podremos dar una definición de su significado.

    - H. Gelkelen denomina el capitulo dedicado a esta cuestión el problema del significado ling.. S. Lyons escribe que hasta que no tengamos una definición no podremos estar seguros de qué aspectos del lenguaje es el que debemos incluir en su estudio. Recordemos que Orden y Richards daban una lista de 22 acepciones para la palabra significado. No nos extraña que algún filósofo como Lyons haya propuesto que esta palabra sea prohibida.

    2.- Tipos de significado.

    2.1.- G. Frege distingue entre referencia y sentido. Considera que 22 y 4 tienen la misma referencia pero distinto sentido. De la misma manera el que descubrió el carácter elíptico de las orbitas planetarias y Kepler tienen la misma referencia pero distinto sentido.

    2.2.- B. Portier se ocupa en diferentes ocasiones del problema del significado. Reconoce que el significado implícito es difícil de estudiar, en cambio, el significado explicito se manifiesta en los diferentes niveles de complejidad que tiene las estructuras ling.:

    • Morfema: unidad de significación.

    • Lexía: unidad de comportamiento.

    • Sintagma: unidad de función.

    • Enunciado: unidad de comunicación

    • Texto: unidad de intención.

    En los tres primeros niveles distingue los diferentes tipos de significado.

    Significado

    Sustancia Forma

    del significado del significado

    Connotación Denotación Categorías sintácticas (viejo, vejez…)

    Virtual Semas genéricos (humano)

    Semas específicos (edad avanzada)

    2.3.- E. Coseriu es uno de los ling. que mas esfuerzo a dedicado al tema del significado.

    2.3.1.- En diferentes ocasiones considera que dentro de lo semántico hay que distinguir entre sentido, designación y significado. La descripción es la realidad a la que se refieren las formas ling. El significado es la fórmula utilizada por la lengua para referirse a la realidad. Difiere de unas lenguas a otras. El sentido es la información contenida en los textos que deriva de la designación y del significado, pero que también depende de factores situacionales o contextuales.

    2.3.2.- Dentro del significado, que es el componente propiamente ling., establece los tipos siguientes:

  • Significado léxico que corresponde al que dé la percepción de la realidad. Lo que tienen en común las palabras blanco, blancura, blanquear.

  • Significado categorial, que corresponde al cómo de la percepción de la realidad, lo que diferencia a las palabras de la serie.

  • Significado instrumental, expresado por los morfemas gramaticales, sean libres como artículos o trabados, morfemas de plural.

  • Significado óntico, el nivel de realidad que atribuimos al estado de cosas al que las oraciones se refiere. Equivale realmente a lo que conocemos como modalidad oracional.

  • 2.3.3.- Valoración.

    La diferencia entre las clasificaciones anteriores se debe a que no se parte de una definición técnica de significado y sin una delimitación previa no es posible establecer tipos. Los significados no son realidades que tengan existencia autónoma necesariamente deben manifestarse por media de una forma ling. La consecuencia es que no deberíamos clasificar significados, sino formas significativas. Deberíamos clasificar signos y construcciones. Los ling. no tienen ningún privilegio sobre los hablantes. No hay significados que los hablantes no conozcan, esto quiere decir que no podemos hablar de significado categorial.

    3.- Teorías del significado.

    3.1.- Síntesis de teorías.

    De manera sintomática, todos los manuales que se plantean hacer un resumen de las T. del significado coinciden en la clasificación. Todos hablan de teorías referenciales, t. conceptuales y t. comportamentales. Parwinson afirma que es normal decir que el significado de una palabra es aquello que representa…………