Liderazgo empresarial

Economía. Ciencias empresariales. RRHH (Recursos Humanos). Gestión de personal. Empleados. Motivación. Líderes

  • Enviado por: Victor Gabriel Massola
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 15 páginas
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Reflecciones Teóricas, Autoconocimiento y Crecimiento como Líder

Introducción

Durante los últimos tiempos gracias a mi trabajo y por haber comenzado con la maestría, he tenido la oportunidad de conocer a gente importante como humanos e intelectuales de diferentes áreas y ámbitos de trabajo, ya sean del sector público o privado, docentes, profesionales de diferentes áreas, y demás.

Todas ellas personas de éxito en algún aspecto de su vida, que se desarrollan en el medio y que tienen mucha pasta, en algunos casos son admirados por muchos; docentes, directores, literarios, abogados, contadores, etc.

Es por ello que sin lugar a dudas y parafraseando a Crhis Loweny en su libro “El liderazgo según los Jesuitas”, todos de alguna manera son líderes, líderes de o en la sociedad si es que cabe el término. Todas estas personas, son gente normal con sus hobbies, sus obsesiones, sus debilidades, sus defectos, sus virtudes, sus problemas en la vida, sus ideas e ideales; pero todos ellos tienen ciertos puntos en común, características de líderes. Todos ellos insertos en organizaciones que tienen un comportamiento determinado. Ejerciendo su liderazgo de manera formal o informal. En algunas ocasiones se ejercerá bien y en otras no tanto.

Es un hecho notable que los grupos, aún siendo similares y contando con material humano semejante, se comportan de manera diferente. Algo así como un equipo de fútbol campeón al que le cambian el técnico y que falla al campeonato siguiente, o el técnico exitoso que fracasa en otro equipo.

Hablar de liderazgo es referirse a un concepto polémico, cuya práctica ha sido objeto de muchas investigaciones sociales, que abarcan desde el perfil de los líderes que se han desarrollado y adaptado a lo largo de la historia, hasta la identificación de los elementos o circunstancias que los generan y mantienen al frente.

Por otro lado, las organizaciones demandan de una nueva generación de líderes, capaces de retar los procesos, inspirar una visión compartida, levantar los ánimos y canalizar positivamente la inconformidad, así como de capacitar a otros para la acción.

Es aquí donde líder enfrenta el reto cotidiano de desarrollar habilidades para conducir el cambio.

Los líderes son pioneros por naturaleza, se atreven a salir de lo convencional y buscan nuevas formas de hacer las cosas. Esta práctica, la realizan mediante dos compromisos: la búsqueda de oportunidades y la toma de decisiones.

No obstante, antes de poder ejercer un liderazgo efectivo, es preciso que el líder aprenda a autodirigirse, para ello es necesario partir del autoconocimiento

Reflexiones

Un líder ¿nace o se hace? Es la primera pregunta a la que nos enfrentamos cuando vemos por primera vez el tema.

Para continuar con el tratamiento de esta pregunta, sería bueno imaginar a las esculturas en piedras. “lo único que hice fue sacarle lo que sobraba”, dijo el escultor.

Sin embargo, emergiendo de la piedra, un escultor puede no terminar su obra, dando la impresión inicial que al artista le faltó tiempo para desprenderle totalmente los pedazos que le sobraban, para finalmente pulirlas.

¿Será el liderazgo similar?.

Todos, absolutamente todos, nacemos con características y habilidades que potencialmente nos pueden convertir en líderes en el tiempo y espacio, como cita Chris Lowney en “El Liderazgo al Estilo de los Jesuitas”, pero muchos, la mayoría, podemos morir sin haberlas desarrollado y mucho menos haberlas pulido.

Para intentarlo, tal como dijo Aristóteles, hay que practicar la virtud para llegar a ser virtuoso.

Como primera aproximación a “mi crecimiento como líder” creo pertinente sumarle que para que la piedra sea escultura y obra de arte, debe ser en términos de liderazgo, educado y no formado.

Al respecto y en línea con lo realizado en como experiencia vivencial en clases donde expusimos al respecto, entiendo ahora que la “formación es como un molde donde todos salen de igual manera”, según Dalmasso, y muy a mi pesar de ser parte del sistema educativo donde se “forman técnicos”. Los escultores no podrían hacer dos obras iguales.

Que se nazca siendo líder se ha transformado un mito que supone que liderazgo existe por suerte de un factor genético. Un líder se hace a lo largo de su vida, puede que unos antes y otros después, pero ninguna ley genética implica que alguien nazca siendo líder. El líder se educa.

El líder dedica parte de su vida a desarrollar y pulir su propia piedra de talentos y habilidades; aprende a aprender y crecer de forma constante, es una persona abierta al aprendizaje y que es capaz de asimilar y aprender de cada experiencia de su vida, generando una nueva cosmovisión .

Los líderes se hacen a lo largo de su experiencia diaria como escultores de su propia piedra, tomando como primer paso el aprender sobre la vida, incluyendo la de él mismo. Si hay algo en común y como aprendizaje en todos los textos, es la condición de autoconocimiento de un Líder. “cuando se comprende que uno ismo es el todo, no queda afuera nada que pueda infringir sufrimiento”

“Los líderes son individuos que nacen dos veces... y resurgen con una identidad creada, no heredada.”

Tal cual Iñigo Loyola que en su retiro de meditación de un año logró su espiritualidad conjugada con autoconocimiento, donde escribió su manual de Ejercicios Espirituales que han sido pilar fundamental para sus seguidores.

“Conócete a ti mismo...conoce tus limitaciones, explora tu interior para actuar según lo que verdaderamente quieras”

Apoyando lo expuesto, existen cinco competencias básicas para trabajar las emociones propias que pulen la piedra interior; Autoconciencia objetiva, autoaceptación comprensiva, autorregulación teológica, auto análisis racional y expresión íntegra.

Nacer de nuevo implica volver a aprender, implica cambios de paradigmas, implica aprender a través de todas las conexiones de la vida, volver a conocernos, aceptarnos entendiendo nuestras fortalezas, debilidades, valores y cosmovisión.
Es por ello que creo que las personas aprenden a ser líderes por medio de experiencias difíciles y afrontando las adversidades, tal vez naciendo de nuevo en algunos casos. Algo así como pensar en una gran nación que no haya sido devastada por algún hecho.

¿Será que los líderes, como Iñigo y sus fieles, son resultado del dolor y la agonía de tener que dar respuestas difíciles, de alegrías, discusiones, debates, situaciones desesperadas y de un sin fin de cosas que acrecienta la sabiduría con el claro objetivo de servir al otro?

La vida de Iñigo me hace pensar que el verdadero líder tiene la confianza de luchar solo, el coraje de tomar decisiones duras, y la compasión para escuchar las necesidades de otros. No se preocupa por ser un líder, pero se transforma en uno por la calidad de sus acciones y la integridad de sus intenciones.

Integridad de acciones basada en valores, desarrollados en su educación, fortalecidos en autoconocimiento, predicando con el ejemplo como todo buen líder.

No obstante, a través de toda la bibliografía se encuentra que todos quieren establecer las características y definiciones de un líder, transformándose en una actividad bastante dificultosa. Será que los tipos de liderazgo dependen del contexto y que la definición es pues, dinámica?

“La extensa bibliografía sobre liderazgo destaca las principales características que definen al líder, los diferentes tipos de liderazgo y las posibles estrategias para implantarlo de manera eficaz en las organizaciones. Sin embargo, a pesar de una mayor comprensión de este fenómeno, continuamos cuestionando las bases mismas del liderazgo contemporáneo con base en la especificidad de nuestra época.”

En la mayoría de los textos se intenta de alguna manera hacer un análisis retrospectivo sobre las características que debería tener un líder y verdaderamente no se puede concluir con la exactitud de la física, química o matemática.

A diferencia de los líquidos, sólidos o gaseosos los líderes no son ni uniformes ni predecibles. Aquí se hace evidente que el contexto, la causa y los liderados hacen a que el líder sea tal, al menos desde mi punto de vista.

Indagando acerca de “qué es un líder” he encontrado definiciones varias, como ser:

“Líder es aquél que por distintos factores, sea capacidad, voluntad, ubicación social, manejo de la información clave, talento intelectual, científico o artístico ejerce una significativa influencia sobre la sociedad en sus diferentes manifestaciones, o simplemente sobre grupos autoconvocados o convocados de una u otra manera para ciertos fines”

"El liderazgo consiste en ir adónde nadie más ha ido"

Según Bolman y Deal (1995), la palabra “líder” tiene más de mil años de existencia y su raíz anglosajona laedare ha sufrido pocos cambios, ya que en el inglés antiguo significaba conducir a los viajeros por el camino.

En términos generales, para Bolman y Deal: “Los líderes son una posible ayuda. Ellos nos hacen sentir más seguros y contribuyen a mitigar el temor. Nos ayudan a encontrar versiones más atractivas y plausibles sobre lo que debemos pensar, sentir y hacer. Nos ayudan a ver posibilidades y a descubrir recursos. En ello radica tanto el poder como el riesgo del liderazgo”

La definición más común de liderazgo se refiere a la habilidad para lograr que otros hagan lo que uno quiere. Otra definición resalta la capacidad de los líderes para motivar a la gente y en este plano lo más importante es valorar la calidad y coherencia de los argumentos.

Otra afirma que el líder es un facilitador, ayudando a sus seguidores a encontrar por sí mismos el camino, de tal forma que su papel central consiste, “no en conseguir lo que él quiere, sino en potenciar, facultar y capacitar a la gente para que haga lo que ella quiere”. Este criterio elimina la idea de que los líderes actúan y los seguidores reaccionan, pero hace muy vulnerable a los primeros al quedar expuestos a la dirección en que sople el viento por falta de una propuesta que oriente la energía del grupo.

Otra posición, que ha adquirido gran relevancia y que es común en los diferentes estudios, establece que los líderes nos proveen de una visión capaz de generar una imagen sensata y atractiva del futuro. En este aspecto, los trabajos de Kotter se han orientado a establecer una clara diferencia entre administración y liderazgo:

“La administración es un conjunto de procesos que pueden hacer que un sistema complicado de personas y tecnología funcione sin problemas. Los aspectos más importantes de la administración incluyen planear, presupuestar, organizar, proveer personal, controlar y resolver problemas. El liderazgo es un conjunto de procesos que dan lugar a organizaciones en primer lugar, o que las adapta a circunstancias significativamente cambiantes. El liderazgo define cómo debería ser el futuro, alineando a la gente con esa visión y los inspira para hacerla realidad a pesar de los obstáculos”.


Esta apreciación remite a la capacidad de estos individuos para orientar a un grupo de personas en circunstancias de incertidumbre mediante una visión factible, alcanzable en un plazo determinado y cuyo desarrollo constituye tanto un ejercicio del intelecto como del corazón. La visión es una imagen del futuro, con un cambio crecientemente favorable tanto individual como colectivo con respecto del presente.

Los líderes piensan a más largo plazo; miran más allá de su unidad de trabajo o departamento, hacia un mundo más amplio; se ponen en contacto con personas más allá de su ambiente inmediato e influyen en ellas; enfatizan la visión y la renovación y poseen la habilidad política para enfrentarse a los requerimientos desafiantes de múltiples grupos de seguidores (Bolman y Deal).

Otras características que normalmente se enumeran en los diferentes estudios son:

  • la habilidad del líder para comunicar con eficacia la visión, utilizando a menudo símbolos.

“El significado de la comunicación consiste en la respuesta que produce en la otra persona, independientemente de la intención del emisor”

  • la preocupación permanente por el trabajo en su organización, considerando que no hay nada más importante que hacer bien las cosas

  • la habilidad para inspirar confianza, estableciendo relaciones con los demás y, la honestidad como el rasgo que más se admira. “todos en uno y uno en todos”

Cada organización requiere de un estilo propio de liderazgo. En este sentido se debe sumar a los conceptos tradicionales, el pensamiento estratégico o marco estratégico según Serra, y la capacidad para interpretar el contexto por parte del líder y aprovecharlo “siempre listo para responder a las oportunidades que se ofrezcan - vivir con un pié levantado-“ como escribe Lowney.

La verdad es que son muchas las definiciones de líder con las que nos podemos encontrar, unas se centran y otorgan la máxima importancia a las cualidades que una persona posea, "tener madera de líder", mientras que otras definiciones se centran más bien en habilidades personales y sociales que son susceptibles de aprendizaje y que, por tanto, se pueden adquirir y desarrollar.

Sea cual sea el punto de vista, el punto de encuentro es la capacidad de influir el comportamiento de otras personas en un grupo, influenciada y dirigida principalmente al logro de objetivos puestos en común.

El liderazgo involucra grandes riesgos a la hora de la selección, ya que en la mayoría de los casos no se trata de un proceso racional, sino de una decisión emocional, instintiva, orientada por la búsqueda de certeza y seguridad en la senda por seguir, según Boyatzis y McKee.
De algún modo supongo que las características de un líder se deberían definir desde el punto de la belleza de la obra de arte surgida de la talla de la piedra… es muy difícil definirla pero basta verla para identificarla.

Por supuesto que la belleza, también depende del contexto y de las miradas que crean lo que es bello.

Bajo este punto de vista encontramos líderes con características totalmente opuestas y diversas, no obstante si nos vemos a todos como líderes en potencia o si vemos retrospectivamente quienes lo fueron o son, hay ciertos puntos en común:

Tienen muchos amigos/conocidos

Este es quizás el punto común más importante que he notado en los que han llegado lejos en cualquier disciplina. Hacer amigos, conocen gente y que se genere aprecio no es fácil. Los líderes suelen tener muchos conocidos, y sobretodo suelen tener a mucha gente en su entorno que los admira y habla sobre ellos.

Cuanta más gente tengan a su alrededor que estén dispuestas a hacer cosas por él y a hablar bien de él, mejor. Además, si hacen amigos verdaderos le ayudarán a superar obstáculos, a motivarse y a ver cosas que él solo no habría visto.

Creo que este punto es esencial ya que aparecen los valores compartidos que tanto hemos hablado con el Prof. Herrscher en Sistemas. “Todos en uno y uno en todos” como dicen los Budistas

Optimismo

No he leído o escuchado sobre ningún líder que sea pesimista. Son todos optimistas al 100% (tomo al optimismo como sinónimo de convicción entusiasta), solo piensan en el éxito de todo aquello que emprenden. Aún así, siempre son cautos y hacen las cosas bien para conseguir su objetivo. Un punto importante del optimismo es que si son optimistas la gente que los rodea, los amigos/conocidos que hacen serán, seguramente optimistas. Teniendo un aura optimista atraen amigos que piensen en positivo con los que podrán emprender desafíos compartidos.

Ambición e ilusión

Por definición los líderes son tremendamente ambiciosos, para ello necesitan ser líderes. Normalmente el objetivo final de sus vidas es cambiar el mundo, hacer que el planeta Tierra sea un lugar mejor para nuestros hijos. Poniéndose un objetivo tan complicado ayuda a motivarse y a conseguir fuerzas para seguir trabajando día a día.

Saben hablar en público

Esta cualidad es destacable. No alcanza con la formación que tenga si es que la tiene, si alcanza hablar el mismo “idioma” y lograr una comunicación eficaz.

Conocimiento

Saber de lo que hablan también es fundamental. Aunque sean muy buenos hablando, si realmente no saben de lo que hablan al poco tiempo no existirán liderados.

Perseverancia

Conseguir liderar no es de corto plazo y el largo plazo implica perseverancia en el logro de los objetivos propuestos.

Creo que éstos parecen ser algunos factores comunes y que guardan mucha relación entre sí, si se tiene gente con conocimiento al alrededor se sabrá más de lo de uno, si se tiene gente optimista al alrededor ayudará a ser más ambicioso, a tener ilusión y a mantener el optimismo, si se sabe hablar bien sin cansar al personal se conseguirán más amigos, logrando un verdadero sistema con valores y visiones compartidas.

Sin importar el campo, o el tipo de líder que fuera estoy seguro de que todos los verdaderos líderes estuvieron y están rodeados de amigos que son los mejores en su campo, de amigos optimistas y que aunque al principio no fueran buenos hablando y expresando sus ideas en público con el tiempo aprendieron hablar bien y terminaron convenciendo no solo a sus amigos sino a muchas personas de que lo suyo era lo mejor para la sociedad y para el mundo, tomando al aprendizaje como cualidad.

Basado en El liderazgo al Estilo de los Jesuitas de Chris Lowney, y en función de lo expresado anteriormente, los líderes son aquellas personas que son capaces de conocerse a sí mismos y de hacer que las cosas verdaderamente sucedan. Son fuente inspiradora.

Esto implica que conocen cuales son sus fortaleza y debilidades y como desarrollar sus fortalezas para compensar sus debilidades. Ellos también saben que es lo que quieren, por qué lo quieren y como comunicarlo; y lo que desean y esperan de los demás, con el fin de obtener su cooperación y soporte. La clave es entonces el entendimiento de uno mismo y del mundo, y la clave de ese entendimiento es el aprendizaje de su propia vida y su experiencia. Su cosmovisión.

“La personas no responden a la realidad, sino a sus mapas o percepciones de la realidad. Cada persona tiene su propio mapa del mundo. Y ningún mapa del mundo es más real o verdadero que cualquier otro”

Llegar a ser líder no es fácil, como tampoco lo es llegar a ser licenciados, doctor o escultor. Aprender a liderar merece alguna capacidad de liderazgo que ciertamente todos podemos desarrollar según Lowney.

Ahora esto no significa que todos tengamos la capacidad de liderar ampliamente a mucha gente o gobernar un país. El líder por supuesto puede estar presente en el campo religioso, político, negocio, militar, agricultura, periodismo, en el trabajo, en la comunidad, etc.

El proceso de llegar a ser un líder es casi igual que el proceso de ser un ser humano íntegro. Para ambos su propia experiencia de la vida es su carrera.

Supongo que con los líderes de la historia, lo que entra en juicio no es la palabra liderazgo, sino integridad. Pensemos en líderes como Ghandi, San Ignacio de Loyola, Ma. Teresa de Calcuta, Bin Laden y Hitler, por ejemplo, y ahora lo que significa integridad.

Creo que en todos lo que prevalece es la causa común y los valores compartidos que se transforman en integridad, para ese grupo.

Liderar tiene que ver con la convicción, con los valores compartidos, con el consenso, entre otras y dirigir supongo que tiene que ver solo con la conducción que es uno de los atributos de los líderes.

El Director o Gerente administra; el líder innova

El Director o Gerente es alguien que se clona con el perfil del puesto; el líder un original

El Director o Gerente mantiene; el líder desarrolla

El Director o Gerente se enfoca sistemas y estructuras; el líder en las personas

El Director o Gerente confía en el control; el líder se inspira en la credibilidad

El Director o Gerente tiene una visión a corto plazo; el líder tiene una perspectiva de largo alcance.

El Director o Gerente pregunta como y cuando; el líder pregunta el por qué.

El Director o Gerente mira la línea inferior, el líder mira el horizonte.

El Director o Gerente imita; el líder origina

El Director o Gerente acepta el estatu quo; el líder lo reta

Como contrapartida, a menudo escucha que quienes comandan las organizaciones piden el compromiso total de los empleados y el “ponerse la camiseta” por los objetivos organizacionales, en algunos casos se loga y en otros no tanto.

Esto me hace recordar un pasaje de la película “Corazón Valiente” cuando Bruce le dice a su padre enfermo “….Pelean por mí porque sino los hecho de mis tierras y morirían de hambre, en vez de por él pelean por un ideal….” Haciendo referencias a William Wallace., “..si una vez sangraron por él, sangren ahora conmigo..” dando cuantas de su aprendizaje como líder.

Ahora la pregunta es, ¿los empleados por cual de las dos opciones trabajan?, ¿porque creen en los ideales de los que las comandan o porque necesitan solo cubrir sus necesidades?; ¿será un mix de ambas? ¿dependerá de si reportan a un director o a un líder?

Comparto con Orlando Cabrales que “es más fácil identificar las características de un líder que encontrarlo” , de hecho es lo que he estado haciendo hasta el momento.

Enseñanzas para la acción y la reflexión

Hablar hoy de liderazgo implica recurrir a un innumerable cantidad de textos y autores que se refieren a las características y procederes que debería ejercitar quien quiera ser un líder eficaz, tal vez la comparación entre quienes quieren ser líderes y se preocupan por ello (Por ejemplo Maquiavello uno de sus contemporáneos, en su obra “El Príncipe” que priorizaba los deméritos para ejercer su poder y liderar) y quienes priorizan la fe en algo superior, el auto-conocimiento, el amor al prójimo, el heroísmo y la creatividad para ser un compañero guía y no un líder arrollador de aquellas épocas, y por que no de las actuales.

Pensar en que si un líder nace o se hace puede llevar a una discusión sin sentido, cuando en realidad un líder nace, más no cronológicamente con su ciclo de vida. Nace cuando se comienza a formar, y puede nacer más de una vez.

Es aquí donde encontramos a Ignacio de Loyola que murió como conductor una vez, en la Batalla de Pamplona cuando, el 20 de mayo de 1521, fue herido por una bala de cañón que le quebró totalmente una pierna, dejándole la otra malherida y sus pensamientos se encadenan en dos direcciones diferentes.

Por una parte, está su carrera, cuajada de éxitos como Caballero de Su Majestad el Emperador; una ascensión de honores y una posición envidiable desde la que miraría con orgullo a los ojos de la que podría ser su dama, pero por una grieta de esos pensamientos, que habían sido siempre tan alentadores, se filtra una luz centellante: se ve a sí mismo camino de Tierra Santa, como Caballero de Dios, descalzo, comiendo sólo hierbas, mortificando su carne, subiendo por la estrecha senda que conduce al castillo del mismo Dios.

Aquí es donde nace por segunda vez como guía, con distinta e inédita características de líder.

Pensar hoy un líder de empresas que nos guía desde el Amor, con heroísmo y que continuamente esté aprendiendo y promoviendo el auto-conocimiento en los liderados, con el objetivo de transformarlos en futuros líderes, es un concepto difícil de asimilar.

Sin embargo ejemplo como éste, sirve para inspirarnos al cambio de paradigma, y modelo mental, aprovechando la ventaja de poder aprender de la experiencia de quien no tuvo en su época la posibilidad de aprenderlo de nadie.

Otro aprendizaje es la claridad que tuvo, en pensar sin estimar plazos, haciendo a sus principios inevitablemente transcendentes, “En estos primeros años de la Compañía, Ignacio debió preguntarse inevitablemente, ¿cual será el Principio suficientemente firme que impida que el número o el tiempo desvirtúen el Fin fijado - la misión- y lo suficientemente flexible, para adaptarse a las leyes del crecimiento y de los cambios históricos? “.

Dando respuesta a esta pregunta organiza la estructura de la Compañía de Jesús, que aún perdura, basada en la “discreta caridad” consignada en las Constituciones de la Compañía de Jesús, que hace referencia al discernimiento para elegir el mejor servicio en pro de la mayor ayuda de los hombres, logrando la simbiosis de dos criterios: el del “servicio y el de la eficacia de dicho servicio”.

Se hace difícil pensar hoy en un líder que proponga tamaña trascendencia para un propósito.

¿Existe alguna corporación que se desarrolle en tal sentido?

¿Es posible aplicar los principios de liderazgo al estilo de los jesuitas en una empresa?

Difícil respuesta, en un mundo con tantas complejidades, donde los propósitos personales están por sobre los propósitos colectivos y donde la individualidad hace que la jerarquía de los valores sea disímil en el mismo tiempo, sobrepasando el bien común con el interés personal.

Quizás por vivir en una sociedad donde el principal interés de las empresas es el económico-

financiero, aunque aparezca incipientemente la responsabilidad social empresaria, el interés por los recursos humanos o teorías de un sinnúmero de autores que pregonen las mejores recetas para conquistar el “título” de líder.

No obstante existen organizaciones, de bien común, de culto, ONGs., etc., donde el bien o interés común supera los intereses personales, y aparentemente “los valores son percibidos por el corazón humano”.

Por último, detrás del perfil de líder y de los criterios para ubicar al talento humano jesuita, está la visión de un líder cuya fuerza interior estuvo más allá del poder, de la imagen y del prestigio, la pregunta es:

¿Los líderes de hoy priorizan lo mismo?

¿Deberían ser otras las prioridades? o

“¿Cómo puede uno ser un líder que deje en el mundo un impacto como el de San Ignacio de Loyola?

Como reflexión final, Ignacio de Loyola permitió que otros vivieran su sueño con amor y entrega, es allí donde un líder logra la trascendencia y que las cosas sucedan de manera distinta y mágica, a pesar de su ausencia física.

Al decir de Charles Handy, de la escuela de Administración de Empresas de Londres, en su artículo titulado “El nuevo lenguaje de la labor de organización y sus consecuencias para los líderes”, donde habla de alianzas, equipos, delegación de facultades y de espacio para la iniciativa, menciona las “opciones, no planes; lo posible, en vez de lo perfecto y compromiso en lugar de obediencia”. Aplicando nuevos conceptos para la organización del futuro, cuales son: “la subsidiariedad, la autoridad merecida y virtualidad”, tomando esta última, etimológicamente, no de virtuoso, sino de virtual.

Es aquí donde hoy entendemos la virtualidad del liderazgo de Loyola, cuando sus pares fueron por el mundo, luego de haber acordado sus principios solamente una vez y no se vieron nunca más.

Indudablemente que la reflexión final nos lleva a la discusión profunda, que nos permite nuestro pensamiento crítico, y el poco ejercicio que tenemos del auto- conocimiento, de lo que “Soy” tal como hemos llegado a conocerlo y lo que “debería ser”, tratando de ser personas “sanas” en nuestra interacción entre el “dentro y el fuera”.

Tomar conciencia que liberarse de prejuicios, abrir el pensamiento, ser creativo e innovador con amor y heroísmo, cambiar paradigmas, solo lo podemos lograr, ejercitándonos en el aprendizaje de quienes lo pusieron en práctica y lo lograron, gran ventaja para nosotros que ellos no tuvieron.

Muy íntimamente, es dable pensar, que tenemos una oportunidad de nacer de nuevo, prácticas y ejercicios mediante, y el camino dirá si ganamos la investidura de líderes.

Cierre Reflexivo

Lo líderes no nacen, se hacen; y se desarrollan más por un proceso interno que por medios externos. Crecen continuamente y se van perfeccionando a lo largo de sus vidas.

A pesar de afirmarse que todas las personas tienen la capacidad para ser líderes, no es posible creer que todas ellas lleguen a serlo. La mayoría de las personas desafortunadamente son el producto del entorno y no tienen la voluntad del cambio para desarrollar su potencial. También es cierto que cualquier persona a cualquier edad, puede transformarse así mismo si así se propone como sucedió con San Ignacio de Loyola, Santo Tomás de Aquino y muchísimos más.

Esto último es mi mayor primer aprendizaje en mi crecimiento como líder aportado por la materia. Ahora me corresponde comenzar a tallar mi escultura y para ello me hace falta conocerme y aceptarme.

Bibliografía Consultada

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  • Beltrand Rusell. “La Conquista de la Felicidad”. Editorial Debate, 2001

  • Fredy Koffman, Metamanagement.

  • Eduardo Dalmasso “Acerca de la educación del líder” Contradanzas - CEA - UNC - 2004

  • Bolman, L y T. Deal Organizaciones y liderazgo. Ed. Iberoamericana. 1995

  • Luis José González -Excelencia Personal: Valores

  • Jhon Kotter - Qué Hacen los Líderes - Gestión 2000

  • Orlando Cabrales - Presidente de Propilco - Universidad Tecnológica de Bolívar - 1er. Congreso de Egresados, Marzo 2006 Foro “Líderes sin Fronteras”

  • Y otros

Peter Senge “La Quinta Disciplina” Ed Granica -1992

Chris Lowney - “El liderazgo al estilo de los Jesuitas” - Ed Norma - 2003

Abraham Maslow - “Conciencia sin Fronteras”

Abraham Zaleznik, Prof. Emérito de la escuela de negocios de Harvard, citado en el libro de Chris Lowney “ El liderazgo al estilo de los Jesuitas, Ed. Norma, 2004

Beltrand Rusell. “La Conquista de la Felicidad”. Editorial Debate, 2001

Fredy Koffman, Metamanagement.

Juan Carlos Pérez Herra - Decano, Facultad de Ciencias Económicas - Universidad Latina de Costa Rica

Prof. Eduardo Dalmasso “Acerca de la educación del líder” Contradanzas - CEA - UNC - 2004

Bob Galvin - CEO Motorola - 1986

Bolman, L y T. Deal. 1995. Organizaciones y liderazgo. El arte de la decisión. Addison-

Wesley Iberoamericana.

Bolman, L y T. Deal. Organizaciones y liderazgo Ed. Iberoamericana-. 1995

Jhon Kotter - Qué Hacen los Líderes - Gestión 2000

Luis José González -Excelencia Personal: Valores

Citado por A. Maslow en “La Conciencia sin Fronteras”

A. Maslow en “La Conciencia sin Fronteras”

Luis Jorge González - “Excelencia Personal: Valores”

Orlando Cabrales - Presidente de Propilco - Universidad Tecnológica de Bolívar - 1er. Congreso de Egresados, Marzo 2006 Foro “Líderes sin Fronteras”

Jairo Sifuentes Madrid, Pontificia Universidad Javeriana Cali. Santiago de Cali 2000-2001

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González, Russell, Dalmasso

El Liderazgo Según los Jesuitas. Chris Lowney. Ed Norma 2004

Charles Handy, “El nuevo lenguaje de la labor de organización y sus consecuencias para los líderes

Ken Wilber , La Conciencia sin Fronteras.

Centro de Estudios Avanzados - Universidad Nacional de Córdoba - Argentina'Liderazgo empresarial'