Libertad

Concepciones filosóficas. Hombres libres. Terminología. Libertad. Condicionantes

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DISERTACIÓN

-localizarlo

Introducción: Plantear un ploblema

-preguntas

-enumerar las

Argumentación: Desarrollar: implicaciones

soluciones

Conclusiones: Soluciones

INTRODUCCIÓN

Si en los tiempos que corren, saliéramos a la calle y preguntáramos al hombre de a pie, que significa para él la palabra LIBERTAD y si cree que realmente vivimos en una sociedad libre; las respuestas serian muy variadas.

Pero en realidad, ¿sabemos que es lo que significa e implica la LIBERTAD?

De hecho si buscamos en una enciclopedia la palabra libertad encontramos el siguiente significado:

Libertad, capacidad de autodeterminación de la voluntad, que permite a los seres humanos actuar como deseen. En este sentido, suele ser denominada libertad individual. El término se vincula a de la soberanía de un país en su vertiente de `libertad nacional'. Aunque desde estas perspectivas tradicionales la libertad puede ser civil o política, el concepto moderno incluye un conjunto general de derechos individuales, como la igualdad de oportunidades o el derecho a la educación.

Diferentes conceptos acerca de la libertad:

Libertad bajo Fianza,, El encausado que se encuentra en situación de libertad provisional, tiene obligación de comparecer en los días que señale el juez en el auto respectivo, además de cuantas veces sea citado. Para garantizar que el inculpado comparezca cuando sea convocado por el juez y para que obedezca sus órdenes, la concesión de la libertad provisional puede estar condicionada a la prestación de una garantía patrimonial o fianza. En la resolución judicial en que se decrete la libertad provisional, el juez indicará si el encausado ha de pagar o no fianza y, en su caso, la calidad y cantidad que hubiere de satisfacer.

Libertad condicional, beneficio penitenciario concedido a un recluso que ha cumplido una parte de su condena en prisión (qué parte sea ésta dependerá, como es lógico, de las distintas legislaciones de los países que reconocen y regulan esta medida). El penado que se encuentre ya en el último periodo de la condena y que habiendo observado buena conducta ofrezca además garantías de llevar una vida honrada es el que con más frecuencia se beneficia de este precepto. El tiempo de libertad condicional dura lo que a dicho preso le reste por cumplir de condena. Está reglamentado que si durante ese plazo vuelve a delinquir, regresará a prisión hasta finalizar dicha condena.

Libertad de cátedra, derecho de los profesores e investigadores, especialmente en las universidades, para investigar en sus respectivos campos de conocimiento y expresar sus anotaciones y opiniones sin temor a ser rechazados o apartados de su tarea. Este derecho se basa en la consideración de que la indagación abierta y libre en un ámbito de estudio referido a la enseñanza o a la investigación es esencial para el avance del conocimiento y para la mejora de la propia función educativa. Actualmente este derecho es observado generalmente en los países en que la educación es considerada como un medio no sólo de inculcar las ideas y creencias establecidas, sino también de aumentar el conjunto existente de conocimiento. El concepto de libertad académica implica también que la actividad laboral depende primeramente de la competencia de los profesores en sus campos y en la aceptación de ciertos estilos de integridad profesional más que en consideraciones extraordinarias como las creencias y afiliaciones políticas o religiosas.

Libertad de expresión, una de las más representativas y características libertades de los sistemas democráticos; consiste en el derecho del individuo a exponer sus pensamientos y opiniones por medio de la palabra, por escrito o cualquier otro medio de reproducción sin cortapisas, instrucciones, consignas, autorizaciones previas o censura por parte de la autoridad. Es una consecuencia de las libertades de pensamiento y de opinión, pero, así como éstas constituyen un derecho absoluto y sin límites (cada uno es libre de pensar u opinar de una determinada manera), la libertad de expresión implica exteriorizar lo que se piensa u opina, y por ello tiene unos límites que la propia ley establece. Tales límites son los derechos de los demás a ser respetados en su honor, intimidad y fama, así como los derechos de la sociedad en su conjunto a que no se divulguen opiniones o pensamientos atentatorios contra el orden público o el orden de convivencia establecido.

De esta forma, la libertad de expresión no puede permitir la divulgación incontrolada de expresiones vejatorias contra una persona o institución, o que supongan una intromisión ilegítima en la intimidad de las personas, pero tampoco la difusión de ideas que constituyan apología del terrorismo, o que supongan una agresión contra la infancia.

La libertad de expresión guarda estrecha relación con la libertad de enseñanza (derecho a enseñar y a aprender sin imposiciones estatales), la libertad de cátedra (derecho del maestro o profesor a exponer los conocimientos sin interferencias estatales ni sujeción a doctrinas más o menos oficiales) y la libertad de información (derecho a recibir y difundir información libremente y por cualquier medio, sin censura previa ni instrucciones).

Libertad de prensa, implica la inmunidad de los medios de comunicación (lo que incluye periódicos, libros, revistas, radio y televisión) respecto al control o la censura del gobierno. Resulta ambigua la relación entre la libertad de expresión y la libertad de prensa. Los medios de comunicación constituyen una poderosa institución que puede actuar, en cuanto instrumentos informativos, hasta el extremo de representar un medio fundamental de crítica del gobierno, lo que siempre es conveniente en democracia pero tiene, por otro lado, la desventaja de que el progresivo desarrollo del poder de los medios les lleva invadiendo la intimidad de las personas y socavando su autonomía. Además, cuando los medios se monopolizan alrededor de un determinado interés, la propia diversidad queda minada en cuanto valor democrático.

Desde el siglo XVIII la prensa ha gozado de una relativa libertad frente a las interferencias del Estado, y en el siglo XX el propio Derecho de la competencia ha llevado a la industria de la prensa periódica a encontrarse sujeta a la misma normativa que otras industrias.

Las constituciones contienen secciones concretas donde se consagra la libertad de prensa, que llevan a escritores, periodistas y editores a poder criticar sin censura al gobierno. La regulación de la difamación y del libelo constituyen el freno a tal libertad. Un ejemplo de regulación es el inglés, en el que quizá resulta más sencilla que en otros países la puesta en práctica por el difamado de una acción por libelo y ejercitarla con ciertas garantías de éxito.

La Convención Europea de los Derechos Humanos prevé en su artículo 10 la protección de la libertad de recibir y difundir información e ideas sin interferencias del poder público. Durante los años de la Guerra fría en América Latina se ejercía una censura de la libertad de prensa fuera ésta velada o directa. Tendientes a acallar cualquier voz crítica existieron decálogos de censura; entre los puntos, por lo general, se incluía la información extranjera que desvirtuaba la versión oficial, cualquier tipo de información considerada "sub versiva", información sobre detenidos por causas políticas y, en fin, todo aquello que contradijera la versión del gobierno. A partir de los años 80 muchos países comenzaron a levantar las restricciones.

Libertad religiosa, prolongación de la libertad de pensamiento y de opinión, supone el derecho de toda persona a profesar el culto religioso que desee, sin ser perseguido o molestado por mantener tales convicciones. Se desdobla a su vez en dos: la libertad de pensamiento y la libertad de expresión del pensamiento.

La primera no tiene límite alguno: se trata de un derecho absoluto. Cualquier persona tiene derecho a profesar una creencia religiosa, por peculiar o minoritaria que sea, o incluso aunque se trate de un credo que choque contra los más elementales derechos de los demás. Así, los pertenecientes a sectas no permitidas tienen, por ejemplo, derecho absoluto a creer en Satán como motor de todas las cosas del universo. Esta libertad de pensamiento religioso fue la primera que se reconoció, derivando luego en los Estados de Derecho a la libertad más amplia de pensamiento.

En cambio, las leyes establecen lógicos límites a la libertad de expresión del pensamiento, pues una cosa es creer y otra muy distinta manifiestar hacia el exterior esa profesión de fe. El reconocimiento de esta libertad no puede coexistir con manifestaciones o rituales que supongan atentados contra el derecho a la vida o a la integridad física o moral de los demás, o a bienes públicos. Por esta razón la autoridad no puede reconocer como legal a cualquier secta religiosa.

La libertad religiosa implica también que nadie pueda ser obligado a declarar sobre su religión o creencias, ni ser discriminado por razón de las mismas.

Algunas constituciones llevan hasta sus últimas consecuencias los postulados de la libertad religiosa, declarando que ninguna confesión tendrá carácter estatal institucional.

Libertad sociológica: se refiere a la autonomía que el individuo goza frente a la sociedad (libertad política, económica, cultural, etc.)

Libertad psicológica: capacidad que posee el individuo de no sentirse obligado a actuar a instancias de la situación más fuerte.

Libertad moral: es la capacidad del hombre de actuar por la razón sin ser dominado por sus impulsos.

Libertinaje: es el desenfreno de las obras o en las palabras.

Libre Albedrío: potestad de obrar por reflexión y elección; facultad de decidirse por una conducta mejor que por otra totalmente posible, o simplemente como la capacidad de autodeterminarse o escoger el motivo por el que uno se decide a obrar de una u otra manera, o a no obrar.

Deseo: movimiento enérgico de la voluntad hacia el conocimiento, posesión o disfrute de una cosa.

Voluntad: potencia del alma que mueve a hacer o no hacer una cosa. Es una fuerza matriz o causa eficiente de los movimientos que te atribuye.

Autonomía: estado y condición del pueblo que goza de entera independencia política. Condición del individuo que de nadie depende en ciertos conceptos.

Heteronomía: dícese del que esta sometido a un poder ajeno que le impide el libre desarrollo de su naturaleza

Una de las preguntas que se plantean, es que si la ansiada libertad contiene limites:

La libertad y sus límites

Como es lógico, el reconocimiento de una libertad ilimitada haría imposible la convivencia humana, por lo que son necesarias e inevitables las restricciones a la libertad individual. La libertad se define como el derecho de la persona a actuar sin restricciones siempre que sus actos no interfieran con los derechos equivalentes de otras personas.

La naturaleza y extensión de las restricciones a la libertad, así como los medios para procurarlas, han creado importantes problemas a los filósofos y juristas de todos los tiempos. Casi todas las soluciones han pasado por el reconocimiento tradicional de la necesidad de que exista un gobierno, en cuanto grupo de personas investidas de autoridad para imponer las restricciones que se consideren necesarias. Más reciente es la tendencia que ha subrayado la conveniencia de definir legalmente la naturaleza de las limitaciones y su extensión. El anarquismo representa la excepción a todo esto, al considerar que los gobiernos son perversos por su propia naturaleza, y sostener que es preferible su sustitución por una sociedad ideal donde cada individuo observe los elementales principios éticos.

El equilibrio perfecto entre el derecho del individuo a actuar sin interferencias ajenas y la necesidad de la comunidad a restringir la libertad ha sido buscado en todas las épocas, sin que se haya logrado alcanzar una solución ideal al problema. Las restricciones son en no pocas ocasiones opresivas. La historia demuestra que las sociedades han conocido situaciones de anarquía junto a periodos de despotismo en los que la libertad era algo inexistente o reservado a grupos privilegiados. Desde estas situaciones hasta su evolución hacia los estados de libertad individual cristalizados en los gobiernos democráticos, conocidos en algunos círculos como `la menos mala de las soluciones' respecto a ese deseo natural del hombre por ser libre.

ARGUMENTACIÓN

Lo primero que se nos ocurre cuando se nos pregunta sobre lo que para nosotros es la libertad, es un estado en el cual el humano que disfruta de ella puede hacer lo que él quiera sin preocuparse por nada más. Al decir esto interponemos la libertad de una sola persona a la del resto. Ya que la libertad lleva implicada unos limites, los limites te los impone la sociedad en la que vives, ya que tu puedes ser perfectamente libre siempre y cuando con tu propia libertad no intercedas en la libertad del “vecino”.

Tú eres libre cuando las normas de comportamiento que sigues son las establecidas por ti mismo; si por el contrario las normas te las impone otra persona, dejas la añorada libertad. Esto ocurre cuando por ejemplo en un dialogo alguien impone su forma de pensar aunque sea diferente a la nuestra, esta persona esta imponiendo su propia ideología frente a la de las demás personas.

Esto nos esta ocurriendo constantemente, ya que la sociedad nos impone su propia ideología, tanto en casa, en el colegio, el trabajo, la calle... ya que en cualquier lugar tenemos un “superior” al que debemos seguir y dar la razón sea como sea. Esto es un ejemplo de NO libertad en el cual participamos todos.

Por esto, no somos realmente libres, ya que en cierta forma no somos responsables de nuestros propios movimientos, pensamientos... si no que la sociedad en la que vivimos nos la establece. Solo seremos realmente libres, cuando podamos ser completamente responsables de todos nuestros actos, y por ello es muy importante luchar por una libertad plena, en la cual podamos hacer realidad nuestros sueños, nuestras propias ideologías... sin nuestra propia libertad, en cierto modo, todos somos exteriormente iguales, ya que la libertad tanto de pensamiento, de actos... es la que nos hace diferentes a cada cual, genuinos y auténticos.

Pongamos el ejemplo de un acto, hecho o cosa que todo el mundo comente, en cierto modo todo el mundo comente, pero que por un casual hay una persona que esta en desacuerdo con ello, la sociedad (en cierta forma) lo esta imponiendo, con lo cual la única persona que no esta desacuerdo con ello se lo calla, lo guarda para su interior, ya que no quiere manifestar su desacuerdo con sus “vecinos”. Con ello la sociedad lo esta deteniendo en expresar su opinión, su ideología sobre el tema, con ello esta siendo esclavo de la opinión publica que “le esta cortando las alas”. Con todo esto quiero decir que nuestra libertad, esta “impuesta” por la libertad del vecino, que es el que no nos permite ser u opinar sobre un mismo tema con libre albedrío.

Esto también ocurre cuando hay un líder, que en cierta forma dirige al resto, y al cual nadie le lleva la contraria, aunque claramente no tenga la razón, ya que en el caso de que se le llevara la contraria en cualquier cosa, estarían sometidos continuamente a la burla de la sociedad puesto que ellos apoyan a dicho líder. Con esto estamos acortando la libertad expresiva de cada cual. Esto cambia cuando se rompe la opresión de la masa y “se lleva por delante” al líder, para poder llevar a cabo dicho acto, la persona que lo lleva a cabo tiene un tener una gran autoestima para expresar lo que a cada cual motiva su propia voluntad.

Incluso dentro de un grupo de amigos se puede dar la falta de libertad, ya que uno de los amigos va siendo al otro transformándose en su sumiso y en el momento en el que quiere recuperar su libertad, esto le resulta imposible, ay que por ello se le puede considerar como un amigo infiel. (Esto mismo puede ocurrir en las relaciones de pareja, ya que siempre hay uno que “lleva los pantalones”).

Este mismo tipo de dependencia puede llegar a ocurrir no solo con las personas sino también con las cosas, ya que puede llegar a crear una obsesión que impide que se desvíe la mirada hacia otra cosa que no sea “ello”, puede llegar a formar parte de su vida, o incluso que toda su vida gire en torno a “ello” creando así una cierta dependencia, impidiendo desprenderse de “ello”. Por esto la libertad puede delimitarse.

Con esto podemos ir agregado nuevos conceptos a nuestra definición de libertad; no tan solo es libre quien hace y dice lo que quiere, sino quien es completamente independiente de hombres y de cosas. Para esto, es necesario mantenerse fiel a nuestra propia conciencia, nuestro propio juicio y al sentido del propio ser.

Por ello lo que nos debe dominar a cada cual debe de ser nuestra propia conciencia, no la dependencia hacia nada ni nadie, no deben de ser ellos los que nos lleven a actuar de cierta forma, sino nuestra propia forma de actuar. Cuando cada cual consigue llegar a dicho punto en el cual nadie mas que el mismo es responsable de sus actos, formas de pensar de ser... solo entonces dicha persona puede decir sin lugar a dudas que es auténticamente libre, que ha alcanzado la autentica liberta, la mora; y de esta forma dicha persona podrá crear su propia personalidad.

Teniendo en cuenta todo lo anteriormente desarrollado, se puede decir que el ser humano es completamente libre cuando, exteriormente, es dueño de sus decisiones. Además, cuando se independiza de toda influencia externa a él (como otras persona, cosas...) y actúa conforme a su propia intimidad. Lo mas importante; el ser humano es libre cuando en lo más profundo de su ser, de si mismo, de su conciencia, impone y domina absolutamente sobre todo el mundo de instinto y pasiones.

“La Libertad Humana Según Algunos Filósofos”

El hombre a lo largo de la historia, a filosofado acerca de la libertad del hombre es su afán de comprender y globalizar la condición del mismo. Por ello presentaremos dos fuentes o tendencias acerca de la disyuntiva.

a) “el hombre es absolutamente libre”

Esta tendencia es defendida por los existencialistas, como Sartre, según la cual la existencia precede a la esencia, es decir, fundamenta toda condición absoluta, la cual es la esencia del “yo” pienso, “yo” actúo, “yo” puedo, que define el proyecto de ser. Es decir, la libertad es una cualidad propia del hombre, en sus palabras citamos:

“Estoy condenado a existir para siempre, allende mi esencia, allende los motivos y móviles de mis actos: estoy condenado a ser libre. Esto significa que no podría encontrarse otros limites que ella misma o, si se prefiere, que no somos libres de cesar de ser libres”

Acá introducimos el termino de la voluntad, por cuanto las cosas que hacemos tendrán una fuerza matriz totalmente independiente y libre, extrapolando las palabras de Sartre, puesto que todos los actos del hombre, por mucho que sean una necesidad (como alimentarse) son realizados voluntariamente por el hombre, aún cuando sea necesario, pues todo acto tiene una causa. Esta posición la defienden también filósofos como Hobbes y Mijail Bacunin.

Con ello, podemos explicar que el hombre puede en su integridad, decidir sin presión todos aquellos deseos que convergen hacia él.

b) “libertad condicionada”

Para explicar de mejor manera lo que quiere decir una libertad condicionada citaremos unas palabras de Baruch Spinoza;

“La experiencia enseña que los hombres creen ser libres sólo a causa de que son consientes de sus acciones, e ignorantes causas que las determinan y, además porque las decisiones del alma no son otra cosa que los apetitos mismos.

La idea de libertad se reduce al desconocimiento de las causas de sus acciones, pues todo eso que dicen que las acciones humanas dependen de la libertad son palabras sin idea alguna que le corresponda”

Aquí Spinoza, nos quiere decir que el hombre cree ser libre por solo el hecho de estar consiente de lo que hace, pero el gran problema, que coarta su libertad es que la mayoría de la gente no sabe él por que de sus acciones, las hace, sabe como la hace, pero no sabe las causas que lo llevan a hacerlo, lo hace porque solo sabe que debe hacerlo.

Otro filosofo que defiende la libertad condicionada J. Masías quien señala que la conducta se rige en virtud de descargues de energía no siempre relacionadas con lo cognitivo; puede tener que ver con los deseos o descargas; pero el hombre está sujeto al determinismo causal de influjos y pulsaciones de dentro. Según esto, el hombre tiene nociones más allá de lo racional que impide su absoluta libertad, condicionándolo con causas a vese ajenas a nosotros.

Así mismo Masías señala que no nacemos libres sino que se nos hace una tarea. Según él “obrar libremente sería conducirse no deterministicamente, con dominio para asumir la propia situación (...) libertad no es capacidad para hacer cualquier cosa al margen de las leyes físicas o psíquicas, sino hacer algo con lo que la vida ha hecho de mi”

Según ello, no es necesario hacer lo que uno quiere para ser libre, sino adaptar lo que somos para ser lo que quiero ser.

El filósofo P. Ricoeur, quien define la libertad humana haciéndola terrenal y mundana, diciendo la paradoja “yo muevo este cuerpo que a su ves me lleva y me traiciona. Yo cambio este mundo que a su ves me sitúa y me engendra”. O sea querer algo no es crear algo según mis cánones, sino hacer algo según lo que las circunstancias han hecho de mi.

Finalmente Ricoeur califica la libertad según cuatro criterios; estos son:

  • Mi libertad es humana y no divina.

  • No es pura racionalidad, sino que limitación corporal.

  • No está encarnada en un cuerpo dócil, sino resistente.

  • No es la libertad de un sujeto aislado, sino en una circunstancia y con un carácter.

“así de vulnerable es nuestra libertad”

CONCLUSIONES

Según los filósofos existencialistas, ya sea Sertre, Heideger, Ortega y Gasset, el hombre nace absolutamente libre, y por su existencia permanece como tal, es donde aquí la existencia precede la esencia. Critican abruptamente el “pienso, luego existo” del racionalismo filosófico, desechan toda norma que impida la libertad del hombre, ya que lo único importante es la existencia de éste. Dentro de las normas refutables que impiden la libertad absoluta que esta el destino, que para algunos es controlado por Dios, pues bien sabemos que si nuestro superior lo rigiese, nuestra vida estaría completamente controlada por Dios o bien el Destino. Pero aquí viene una gran interrogante para nosotros, pues si bien Dios existe ¿qué rol es el que cumple si no es de regirnos, y hasta ayudarnos?

Si el hombre fuese absolutamente libre, anárquico ¿podría convivir en una sociedad donde el fuerte aplasta y expele al más débil? Es bien como digo Roussou “mi libertad termina cuando comienza la libertad del otro”, para tal se crearon las leyes las cuales cumplen un papel asociativo al destino, ya que nos rige, encamina e impide hacer acciones cuestionadas por la sociedad, pero tales leyes ¿impiden nuestra libertad?... Creemos que con respecto a esta pregunta que si impiden nuestra libertad absoluta, para si vivir en una sociedad mejor donde nadie sea sobrepasado por la libertad abusiva de otros. Ahora bien, algunos pensadores como Alfred Ayer piensan que la libertad está vinculada estrechamente con la voluntad.

Cuando se me dice que he hecho algo porque yo mismo lo he querido, se querrá decir que podría haber actuado de otro modo; y solo cuando se cree que yo podría haber actuado de otro modo es cuando se sostiene que yo soy moralmente responsable de lo que he hecho. Se supone que los hombres son capaces de actuar libremente, en el sentido necesario para que se les haga moralmente responsables, como que el comportamiento humano está regido totalmente por leyes casuales; y el aparente conflicto entre estos dos supuestos es lo que da lugar al problema filosófico: libertad de la voluntad.

La libertad del hombre no es absoluta, pues esta condicionada o limitado por diferentes factores: fisicos, psíquicos, historicos y sobre todo sociales (ya que yo opino que la sociedad es lo que mas nos delimita.)

Para que el humano pueda ser plenamente libre, se tiene que “inventar” así mismo.