Leyendas; Gustavo Adolfo Bécquer

Literatura española del Siglo XIX. Romanticismo en España. Prosa romántica becqueriana. Argumento

  • Enviado por: Paula
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 3 páginas
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Leyendas: Gustavo Adolfo Bécquer

Resumen

Ojos Verdes

Esta leyenda becqueriana nos sitúa en las Cuencas del Moncayo en Soria. Comienza la leyenda cuando un grupo de hombres que estaban cazando se lamentan por una presa que se les acaba de escapar.

Fernando de Argensola, protagonista de la historia, insiste en ir a buscar la pieza que había huido, pero sus compañeros le dicen que no, porque como cuenta la tradición, quien se adentra en la fuente de los Álamos no regresa. Aun así él sigue adelante y regresa.

Después de un tiempo le cuenta a uno de sus compañeros que aquel día en aquella fuente vio una mujer muy hermosa de ojos verdes y que estaba enamorado de ella. Su amigo le advirtió que se olvidara, que era un demonio que habitaba allí. Pero Fernando no pudo olvidarlo y volvió a donde la había visto por última vez.

Una vez allí comenzó a hablar con ella, le dijo que la amaba y ella le dijo no era una mujer, sino que era un espíritu que vivía en el fondo de la fuente. Le prometió una felicidad eterna si se iba con ella y él así lo hizo.

Maese Pérez el organista

Maese Pérez era el organista del convento de Santa Inés, un anciano ciego y humilde que adoraba su viejo órgano, el cual tocaba siempre a cada misa y todos los asistentes escuchaban entusiasmados.

Pero una noche, cuando era ya casi la hora de la misa de Gallo, maese Pérez se puso muy enfermo. A pesar de todo tocó su órgano en aquella misa que fue la última para él.

Un año después de que falleciera, un organista de otra iglesia quiso tocar su órgano en Nochebuena y lo tocó tan bien que parecía el mismísimo Maese Pérez.

Tiempo después, su hija creyó verle y cuando estaban comenzando una misa, el órgano comenzó a sonar solo y todos supieron que sólo podía ser el alma de Maese Pérez el organista.


La Rosa de la Pasión

Daniel Leví, un hombre rencoroso y vengativo y su hija Sara, una muchacha muy bella vivían en Toledo. Ambos eran judíos.

Muchos judíos pedían la mano a Sara pero ella los rechazaba a todos y entre ellos se corrió el rumor de que estaba enamorada de un cristiano, y así era. Además se había convertido al cristianismo.

Una noche decidió seguir a su padre ya que sabía que sospechaba de su amor y así no podría hacerle nada malo a su amado porque ella lo sabría antes.

Llegó a una iglesia y encontró allí a su padre. Enfadada, le dijo que ya no era su hija y que había encontrado un padre mejor, Dios. En esto su padre y algunos judíos más, ciegos de rabia, la mataron.

La cueva de la mora

En esta leyenda se cuenta la historia de las ruinas de un castillo de Navarra en el que nadie se atreve a entrar ahora.

Un caballero cristiano, estando prisionero en un calabozo árabe, conoció a la bellísima hija del alcaide moro y se enamoró de ella. Su familia pagó el recate y regresó a casa pero estaba triste pues quería volver a verla.

Los moros comenzaron a atacar el castillo cristiano pero resistían todos los asaltos. Así que decidieron cercar el castillo para que sus enemigos se rindieran, muertos de hambre.

Los cristianos juraron morir antes de hambre que abandonar a su jefe, así que los moros decidieron asaltarlos de nuevo. La lucha fue dura y en ella murió el alcaide y el caballero fue herido.

La mora llevó a su amante moribundo hasta un subterráneo y lo dejó allí para ir a buscarle agua. Pero al salir del subterráneo, una flecha la hirió de muerte. Consiguió llegar hasta donde se encontraba el caballero y allí fallecieron los dos.

Se cuenta que sus almas vagan por allí todas las noches.

Comentario

Las leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer son historias breves, muchas de ellas las ha recogido de las tradiciones populares de diversas regiones de España y otras como Ojos Verdes son inventadas por él. Son todas narraciones en prosa situadas en el pasado del autor o en épocas más remotas.

Todas ellas están empiezan por un comentario de Bécquer que indica el lugar, cómo oyó la leyenda o por qué la inventó, si cree que es cierta o no o simplemente una breve introducción al tema.

Están escritas en tercera persona. En la narración hay muchos fragmentos descriptivos y diálogos entre los personajes.

Bécquer utiliza un lenguaje claro y sencillo que hace que su lectura resulte entretenida y fácil se entender.

Como buen romántico, el autor sitúa como tema principal el amor que muchas veces les conduce a un desenlace trágico y fatal. También adquieren mucha importancia la religión cristiana y los choques con otras y la música como símbolo de gran perfección artística y paz espiritual.

Los personajes muchas veces se sitúan en un bando, el bien o el mal y se dejan llevar por sus instintos y pasiones. Tienen un carácter propio que les lleva a actuar de una manera u otra.

Las historias amorosas están protagonizadas por una pareja de jóvenes, ella es una muchacha hermosa que enamora al muchacho y se trata siempre de un amor imposible, bien por cuestiones religiosas, familiares, sobrenaturales o simplemente porque se dan unas circunstancias o casualidades que lo hacen imposible.

Es constante la presencia del mundo sobrenatural en todas las leyendas: fantasmas, espíritus, seres mágicos y criaturas extrañas. En algunas estos seres son malvados como la mujer de la fuente de los Álamos en Ojos Verdes, que atrapa con su belleza a todo el que la ve y luego no puede escapar. En otras son simplemente almas errantes como el espíritu de Maese Pérez.

La naturaleza también está presente, pero no es una naturaleza alegre y ornamentada como la que se describía en épocas anteriores sino que es una naturaleza desbocada, misteriosa, que suele llevar a desgracias.

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