Leyendas; Gustavo Adolfo Bécquer

Literatura española del Siglo XIX. Romanticismo en España. Prosa romántica becqueriana. Argumento de algunas leyendas

  • Enviado por: Eslabon
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 10 páginas
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LA ONDINA DEL LAGO AZUL

En primer lugar vamos a definir o comentar los dos conceptos clave en esta obra que son: romanticismo y realismo.

El Realismo en literatura, supone el intento por describir el comportamiento humano y su entorno, o por dar a conocer figuras y objetos tal y como actúan o aparecen en la vida cotidiana. Esta tendencia ha existido periódicamente a través de la historia en todas las artes; sin embargo, el término se restringe habitualmente al movimiento que comenzó a mediados del siglo XIX como reacción frente al romanticismo. La diferencia entre el realismo y el naturalismo es más difícil de definir, a pesar de que los dos términos son a menudo usados indistintamente. La diferencia estriba en el hecho de que el realismo se ocupa directamente de aquellas cosas que son aprehendidas por los sentidos mientras que el naturalismo un término más bien aplicado a la literatura, intenta aplicar teorías científicas al arte.

Por el contrario, el concepto de Romanticismo no puede entenderse sino es en conexión con la etapa precedente en la que se fueron fragmentando elementos que continuarían los fundamentos del Romanticismo. La evolución y desarrollo de los fenómenos racionalistas e ilustrados del XVIII conducirían a crear las condiciones adecuadas para la eclosión romántica. El paso previo era el de las formas de emancipación de la conciencia. El problema del romanticismo es su complejidad, son múltiples las formas románticas, a veces contradictorias. El romanticismo es un producto original y coherente, de una época histórica precisa, que tiene sus raíces inmediatas en el siglo SVIII, sobre todo en su último tercio y desarrolla sus frutos ramificándose en el primer tercio del XIX. Los factores que determinaron el movimiento romántico exceden el carácter psicológico y lo complican con demasiados elementos ideológicos, teóricos, sociales y culturales, no proceden de las individualidades sino de la constitución del hombre como ser histórico y social.

Ahora, en los siguientes fragmentos que he escogido, creo que se puede ver la diferencia entre el Romanticismo y el Realismo; al principio de este fragmento se narra como se van o se visitan muchos lugares y cosas entre otras cosas. Todo esto son cosas fantásticas, nada o muy poco relacionado con la realidad como por ejemplo: “...obra todo ello de una naturaleza primitiva y caprichosa, pródiga de maravillas en aquellos lugares agrestísimos, sin darles otra voz que la de las cataratas que nos envolvían entre sus nieblas perdurables...” (1) “... la fatigante ascensión al Pico del Mediodía; contemplando... los vergeles magníficos de Luz...” (2), “... parece haber robado al cielo su más espléndido manto...” (3), “... los sones de la flauta... dulces y amorosos, que solía alguna lágrima humedecer mis párpados...” (4). También se presenta alguna que otra expresión muy enfocada al Romanticismo: “...los éxtasis inefables de mis ensueños solitarios...” (5), “...Entonces todo se puebla a los ojos de mi mente de seres benéficos y bellos, con los que me comunico por medio de inexplicables armonías. Entonces vienen - púdica y amorosa- las más perfectas beldades de la tierra...” (6). Terminando el fragmento, se nos presenta un final realista contrastando con el Romanticismo anterior de forma que el “personaje” ve las cosas y las cuenta como son, reales, describiendo paso a paso todo lo que ocurre: “...me dejé vencer de la tentación de echarme vestido en una butaca, rindiéndome...” (7), “...Desperté, sin embargo, por instinto, a poco de haber amanecido...” (8), “...Figuraos, señora, cuál sería mi sorpresa cuando me encontré que no estaba allí...” (9). De nuevo, el narrador, narra todo paso por paso todos los acontecimientos que suceden: “...Levantéla silencioso, mostrándosela al anciano, que exclamó al punto, cayendo desplomado: -¡Mi hijo se halla en el fondo del lago!...” (10)

EL MONTERO DE ESPINOSA

Zorrilla se interesa más por los personajes, su simpatía, pasiones y contrastes. Construye sus leyendas con facilidad, colorismo, musicalidad, riqueza de vocabulario aunque se dan digresiones fastidiosas, precipitación filosofía casera. Las fuentes de las leyendas se concentran en tradiciones orales en determinados casos. Sus obras se clasifican según el fondo:

*Tradicional

*Fantástico

*Histórico. Sobre la historia medieval “El Montero de Espinosa”

Respecto al honor de este fragmento, a continuación voy a mostrar algunos pequeños fragmentos donde más o menos se puede apreciar el honor buscado y presente en esta obra: “...Esto es por lo que atañe al buen patriota, que en cuanto el extranjero los derechos de tal bizarro acota, do encuentra al ciudadano don dinero; mucho entonces de fe y de patriotismo...” (11), “...Lee, pues, y considera claramente lo que ha sido y será por mientras dure en nuestra España la extranjera gente...” (12). A continuación se ve como se presenta el honor de Sancho García: “...Gobernaba con próspera fortuna en Castilla el leal Sancho García...” (13). Ahora se puede apreciar como el honor hace que Estrella reconozca ante Sancho Montero la verdad sobre su madre y le cuenta la verdad sobre ella: “...Me acogió desde mi infancia, y desque vino de Francia no la he concebido impura. No tengo madre, Montero, y ella de tal me sirvió...” (14). Aquí Sancho Montero la pone a prueba a Estrella diciendo que a quien prefiere ella, a él o a la otra: “...La vida diera gustosa con una palabra tuya...” (15). Finalmente aquí el honor se apodera totalmente y Sancho M. por el honor propio para ayudar al Conde, espera a Muza y lo mata, considerando que este era un moro traidor y que no tenía que decir nada sobre alguien: “...Señor si es que lo hecho os enoja sacadme con esta hoja el alma con el honor...” (16), “...que en vuestra casa se encierra, contando iría a su tierra vuestra deshonra ese moro. Yo le esperé y le maté; si os culpa el rey, señor, tratadme como traidor y entregadme, que yo iré...” (17)

LA REINA MADRE

En este apartado vamos a señalar las tradiciones folklóricas y aspectos costumbristas de aquella época (o al menos voy a intentarlo).

Un rasgo puede ser el de hacer una fiesta cuando alguien cumple los años: “...Llegó el día en que el marido cumplía treinta años, y la mujer, de acuerdo con él, quiso celebrar la fiesta...” (18). Otra es: “...la matanza del cerdo...” que suele hacerse en los pueblos en torno a las navidades aproximadamente. Es costumbre también encender el fuego o “la gloria” en los pueblos ya que son métodos antiguos para calentar la casa y a ellos mismos: “...encender un buen fuego...”(19). Existe cierto folclore escatológico; causan risa situaciones como ésta y, en cierto modo, es popular contar cosas de este estilo: “...Apretó, por último, mucho más el soplo, y con el violento esfuerzo que hizo, se le extravió el aire y tomó una dirección enteramente contraria. Por alguna parte había de salir, y el aire salió de súbito con tan tremenda sonoridad por muy distinto respiradero...” (20). También es costumbre hacer algún invite de banquete entre otras cosas: “...la reina madre fue por él espléndidamente obsequiada con un regio banquete...” (21).

EL CARBONERO ALCALDE

En este fragmento se ve claramente la presencia de un narrador omnisciente, aquel cuyo conocimiento de los hechos es total y absoluto. No existen barreras que dificulten su acceso al lugar más recóndito , al pensamiento más secreto o a la intención más oculta de los personajes.

Ocurre también que, el punto de vista de este narrador es “múltiple” quiero decir que no sólo tiene un punto de vista sino dos: uno en primera persona y otro en tercera persona; en primera persona se sabe porque los verbos lo indican: “...narraré...diré...” (21) y en tercera por el mismo motivo: “...seguían...recordó...salieron...”(22).

El narrador nos describe al personaje de tal forma que sabe la forma de ser de él, sus características etc...Esto es propio de un narrador omnisciente como es en este caso: “...pero nadie hubiera asegurado nunca que miraban...” (23), “...era de un modo tan vago, tan receloso, tan solapado...” (24). También el narrador sabe el carácter que tienen los personajes en determinados momentos: “...enfurecidos padres, hermanos y novios, que bajaban de las alturas como despeñados torrentes...” (25).

CARTA SÉPTIMA

En cuanto al resumen de este de este fragmento, es el siguiente: “un mendigo iba camino de Trasmuz donde decían que se reunían las brujas. Él se junto con la comitiva real y le ofrecieron una moneda de plata para que comiera algo a cambio de que le entregara al rey las llaves de oro. Se fue el mendigo a comer al lado de un lago y se le acercaron cinco o seis campesinos. El viejo les decía que arriba en la montaña había un castillo y el alcaide era él. Cuando se aproximaron al castillo, una fuerte y extraña tormenta apareció. El mendigo parecía invocar a los espíritus. Al día siguiente el rey se enteró de que era cierto que el castillo estaba allí encima de las montañas. Finalmente, el rey, quedó sorprendido.”

Respecto a los elementos fantásticos: “...las brujas...” (26) es un elemento fantástico que antiguamente se creía que había. Ahora están medio olvidadas. “...castillo...” (27) creo que también se puede considerar otro elemento fantástico ya que solamente lo ve el mendigo en su cabeza y en realidad no está. Se supone que es el sitio donde las brujas se reúnen (ya se sabe que el castillo, posteriormente, sí estaba allí). “...el fantástico panorama de las sinuosidades del Moncayo, cuyas puntas coronadas de nieve...” (28) no es un símbolo pero se puede considerar una metáfora porque se compara un elemento con otro. “...espíritus...” (29) creo que los espíritus también se pueden clasificar como elementos fantásticos. “...gnomos...” (30) son personajes fantásticos que sólo aparecen en cuentos, leyendas y dibujos animados, también considerados elementos fantásticos.

BOROÑA

Los personajes son los siguientes:

*Pepe Francisca.

*Don José Gómez y Suárez: “...un hombre flaco de color de aceituna, todo huesos mal avenidos, de barba rala, a que el polvo daba apariencias de cana, vestido con un terno...traje de buena tela...” (31). “...Era un chiquillo enclenque, soñador, listo pero débil, y se le dio a escoger entre hacerse cura de misa y olla o emigrar...” (32). “...le encantaba en sus pueriles sueños de enfermo que tiene visiones de vida sana y alegre. Le fatigaban las ideas abstractas, sin representación visible, plástica, y su cerebro tendía a simbolizar todos los anhelos de su alma...” (33)

*Francisquín es la madre de Pepe Francisca.

*Francisquín de Pola era su padre.

*Rita era su hermana y estaba casada con Ramón Llantero (indiano frustado)

Los temas de propone este fragmento quizás pueden ser: la vida de una familia de al principio ha ido disminuyendo (muriendo) por unas cosas u otras. Y como otro tema podría ser el transcurso de la vida de esta familia en un determinado período.