Leyendas; Gustavo Adolfo Bécquer

Literatura española del Siglo XIX. Romanticismo en España. Argumento. Tema. Estructura. Estilo

  • Enviado por: Nibul
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 5 páginas
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a) LA OBRA

Bécquer, Gustavo Adolfo: Leyendas. Madrid, Espasa, 1999. 141 pág.

- Género: Narrativo

- Resumen del argumento:

¡Es raro!

Había un chico llamado Andrés que se quedó huérfano casi al nacer. Fue criado por una patrona. Era pobre, no tenía nada. Un día se encontró un pequeño perro en la calle y se lo quedó. Fue creciendo y haciéndose cada vez más rico, pero le faltaba algo, el amor de una mujer. Un día fue a una corrida de toros, pero antes de entrar a la plaza, Andrés vio los caballos de los picadores que iban a salir al ruedo, y por pena compró uno que parecía estar loco. Con el tiempo el caballo fue engordando y haciéndose más ágil. El perro y el caballo de Andrés congeniaron muy bien y estaban siempre juntos. Un día cuando Andrés salió a pasear, con su perro y su caballo, se paró a descansar y vio una muchacha que pasaba con un cántaro de agua y Andrés le pidió un poco a pesar de que no tenía sed. La chica se llamaba Plácida. Al tiempo se casaron y se fueron a vivir a una quinta. Un día entraron ladrones y Andrés fue a la policía, pero cuando volvió no había nadie en su casa, sólo su perro malherido que murió al cabo de un rato. Andrés salió a buscar a su mujer y a su caballo siguiendo las pisadas de este. Cuando pasaron las horas se encontró a su caballo muerto y la gente que estaba alrededor del caballo, disputándose su carne, le dijeron a Andrés que su mujer era en realidad la que hizo eso, que no fue secuestrada. Y así, por un engaño, Andrés se quedó sin perro, sin caballo y sin mujer. Y por todo esto Andrés se volvió loco y se murió de pena.

El Gnomo

Las muchachas que volvían con sus cántaros llenos de agua se pararon al lado de un viejo llamado Gregorio para que les contase una historia, pero éste en vez de contarle una historia les da un consejo: que no vayan a por agua por la noche porque es cuando salen los espíritus del Moncayo. Los peores espíritus son, según el anciano, los gnomos que intentan conquistar con bellas palabras a las mujeres jóvenes.

Un pastor, según les cuenta Gregorio a las muchachas, entró sin querer en el Moncayo y descubrió a los gnomos. Todos los pasadizos de la montaña estaban llenos de oro, plata, piedras preciosas, etc. Cuando el pastor vio a los gnomos se asustó, pero al ver todas las riquezas la avaricia le fue quitando el miedo. Dentro de las cuevas no se escuchaba nada procedente del exterior, pero de repente se escucharon las campanas de la iglesia del pueblo, y en un abrir y cerrar de ojos el pastor se encontró fuera, en el camino que llevaba al pueblo. Su descubrimiento lo tuvo que pagar con la muerte, pero antes de morir contó todo lo que había visto.

Marta y Magdalena, dos de las chicas que habían escuchado la historia de Gregorio, tomaban por cierta la historia y fueron una noche a la fuente para comprobarlo. Una muy decidida y la otra atemorizada se quedaron sorprendidas cuando escucharon unos ruidos. Eran el agua y el viento que les hablaban, las dos hermanas como si estuviesen sonámbulas escuchaban lo que el agua y el viento decían y hablaban con ellos. De repente vieron a un gnomo, brillante, aparecer entre la maleza. Éste empezó a hablar con las muchachas. Las hermanas, como poseídas, siguieron al gnomo y desaparecieron. Magdalena llegó al pueblo pálida y llena de asombro, mientras que Marta nunca volvió. Al día siguiente se encontraron la ánfora de Marta rota al lado de la fuente. Desde entonces las chicas van muy temprano a por agua, casi antes de que salga el sol y dicen que algunas noches se escucha el llanto de una muchacha, el cual según dicen, es de Marta.

La Rosa de Pasión

Un herrero judío llamado Daniel, del que decían tenia mucho dinero, tenia una hija llamada Sara. Vivian en Toledo y Daniel odiaba profundamente a los cristianos. Sara era una joven muchacha a la que todos admiraban por su belleza y que ya había sido pretendida por varios hombres. Su padre le dio a elegir entre los diferentes pretendientes para casarse, pero Sara no eligió a ninguno. Un día un hombre le dijo a Daniel que sospechaban que su hija estuviese enamorada de un cristiano pero Daniel lo único que hizo fue decirle que esa misma noche había reunión. Al caer la noche Sara fue a ver a su amado. Este le dijo que había pasado más gente de la normal a esas horas. Sara montó en la barca del cristiano y cuando llegaron a la otra orilla del río, el muchacho le dijo por donde iban las personas. Sara siguió el camino que le había indicado. Cuando llegó a su lugar de encuentro vio que los hombres intentaban levantar una cruz, que estaban haciendo una corona de espinas, con zarzas y clavos, y que al mando de esos hombres estaba su padre. La muchacha no pudo aguantar su ira y salió de su escondite. Cuando la vieron se quedaron sorprendidos y su padre se acercó a ella. Cuando Sara le dijo que había prevenido a su amante para que no fuese, que ya no era su hija y que tenia otro Dios, el que le había enseñado su amante, su padre lleno de ira la cogió y la llevó hasta donde estaban los hombres dejándola a merced de ellos, permitiéndoles que le hiciesen lo que quisieran. Con el paso del tiempo un pastor, paseando por esa zona, se encontró una flor nunca vista con unos atributos divinos específicos. Cuando se pusieron a excavar en el lugar donde se encontró la flor, para averiguar su origen, se encontraron el esqueleto de una mujer desconocida y junto a ella otros tantos tributos divinos como los que tenia la flor. A esa flor la llamaron la Rosa de Pasión.

El beso

Unos soldados franceses llegan a Toledo y se alojan en una iglesia destartalada. Esa noche durmieron poco. Entre los soldados que había en el pueblo se hablaba de los nuevos y estaban impacientes por conocerlos. Cuando se los encontraron por la calle les preguntaron cómo habían pasado la noche. El capitán contestó que había dormido poco, pero que había dormido con una mujer. Al oír eso los soldados se pensaron que habría sido una mujer que le hubiese seguido desde su último destino, pero el capitán les corrigió diciéndoles que la había conocido esa misma noche. Cuando el capitán les contó cómo la había conocido, los soldados se quedaron perplejos al conocer quien era esa dama, una estatua. El capitán les contó que sí que era una estatua, pero que estaba dotada de una belleza nuca vista. Los soldados le pidieron al capitán, en tono de burla, que se la presentara. El capitán accedió y les invitó a una fiesta que daría esa misma noche y que allí la conocerían. Al caer la noche los soldados fueron a la iglesia donde estaba alojado el capitán, más por la fiesta que por conocer a esa dama. Al llegar un soldado encendió un fuego y el capitán les presentó a su amada. Los soldados se quedaron perplejos ante tanta belleza y le dieron la razón al capitán, pero aclarando que seguía siendo una estatua. La fiesta comenzó y empezaron a beber vino y champagne. Todos se lo pasaban en grande pero el capitán estaba cabizbajo. Los soldados le animaron para que hiciese un brindis y el capitán accedió. Pero el capitán ya estaba borracho y el brindis que hizo fue retar a la estatua del marido de su amada. Cuando se fue a acercar a su estatua querida para besarla se escuchó un grito y empezó a sangrar por ojos, nariz y boca. Ningún soldado se atrevió a socorrerle ya que la estatua del marido de esa bella mujer había levantado su mano de mármol y golpeado al capitán.

- Estructura:

¡Es raro!

Planteamiento: De la pág. 129 a la 132

Nudo: De la pág. 133 a la 138

Desenlace: De la pág. 139 a la 141

El Gnomo

Planteamiento: De la pág. 53 a la 55

Nudo: De la pág. 56 a la 68

Desenlace: De la pág. 69 a la 71

La Rosa de Pasión

Planteamiento: De la pág. 9 a la 12

Nudo: De la pág, 13 a la 17

Desenlace: De la pág. 18 a la 20

El beso

Planteamiento: De la pág. 21 a la 25

Nudo: De la pág. 26 a la 33

Desenlace: De la pág. 34 a la 37

- Personajes PRINCIPALES:

¡Es raro!

Andrés: huérfano, pobre, pero de mayor rico. Marido de Plácida.

El Gnomo

Gregorio: hombre más viejo del pueblo, tenía cerca de 90 años, pelo blanco, boca de risa, ojos alegres, manos temblorosas y una voz cascada y temblorosa.

Marta: Huérfana, altiva, vehemente en sus inclinaciones y de una rudeza salvaje en la expresión de sus afectos. Ojos más negros que la noche y pestañas oscuras. Hermana de Magdalena.

Magdalena: Huérfana, humilde, amante, bondadosa, con pestañas y trenzas rubias. Hermana de Marta.

La Rosa de Pasión

Daniel Leví: Judío rencoroso y vengativo, engañador e hipócrita. Aborrecedor implacable de los cristianos y de lo que a ellos pudiera pertenecer.

Sara: Hija de Daniel. Ojos grandes y rodeados de un sombrío cerco de pestañas negras, labios encendidos y rojos, tez blanca, pálida y transparente. Apenas tenía 16 años. Amante del cristiano.

El beso

El capitán

- Personajes secundarios:

¡Es raro!

Plácida: mujer que se casa con Andrés y más tarde le engaña.

Personas del pueblo

El Gnomo

Las muchachas del pueblo

La Rosa de Pasión

Hombres del pueblo

El cristiano: amante de Sara

El beso

Los soldados

- Situación de la obra:

¡Es raro!

En el espacio: Madrid

En el tiempo:

Nivel social: Pasa de vulgar a culto

El Gnomo

En el espacio: Aragón

En el tiempo:

Nivel social: Vulgar

La Rosa de Pasión

En el espacio: Toledo

En el tiempo:

Nivel social: Vulgar

El beso

En el espacio: Toledo

En el tiempo:

Nivel social: Vulgar

- Tema PRINCIPAL:

¡Es raro!

La vida de Andrés

El Gnomo

La leyenda sobre los gnomos

La Rosa de Pasión

Odio de David por los cristianos

El beso

Amor que siente el capitán por una estatua

- Temas secundarios:

- Estilo: Culto

- IMPRESIÓN personal y VALORACIÓN de la obra: Me ha gustado, es entretenido, pero pienso que en algunas leyendas sobran cosas, lo que hace que aun siendo cortas se hagan un poco pesadas.

b) EL AUTOR

- Breve referencia biográfica: Bécquer, Gustavo Adolfo (1836-1870), poeta español. Es una de las figuras más importantes del romanticismo y sus Rimas supusieron el punto de partida de la poesía moderna española.

Nació en Sevilla, hijo de un pintor y hermano de otro, Valeriano. También él mismo practicó la pintura, pero, después de quedarse huérfano y trasladarse a Madrid, en 1854, la abandonó para dedicarse exclusivamente a la literatura. No logró tener éxito y vivió en la pobreza, colaborando en periódicos de poca categoría. Posteriormente escribió en otros más importantes, donde publicó crónicas sociales, algunas de sus Leyendas y los ensayos costumbristas Cartas desde mi celda. Obtuvo un cargo muy bien pagado, en 1864, de censor oficial de novelas. Hacia 1867 escribió sus famosas Rimas y las preparaba para su publicación, pero con la Revolución de 1868 se perdió el manuscrito y el poeta tuvo que preparar otro, en parte de memoria. Su matrimonio, con la hija de un médico, le dio tres hijos, pero se deshizo en 1868. Bécquer, que desde 1858 estaba aquejado de una grave enfermedad, probablemente tuberculosa o venérea, se trasladó a Toledo, a casa de su hermano Valeriano. Éste murió en septiembre de 1870 y el poeta el 22 de diciembre, a los treinta y cuatro años.

- SITUACIÓN del autor en la historia de la literatura:

- Época: Siglo XIX

- Movimiento literario al que pertenece: Romanticismo

- Breve referencia al conjunto de su obra: Las Rimas, una colección de setenta y seis poesías, publicadas al año siguiente con el título inicial de El libro de los gorriones, poseen una cualidad esencialmente musical y una aparente sencillez que contrasta con la sonoridad un tanto hueca del estilo de sus predecesores. Formalmente son poemas breves en versos asonantes, donde el mundo aparece como un conjunto confuso de formas invisibles y átomos silenciosos cargados de posibilidades armónicas que se materializan en visión o sonido gracias a la acción del poeta que une las formas con las ideas. Se refieren a la emoción de lo vivido, al recuerdo, a experiencias convertidas en sentimientos. También aparece el amor, el desengaño, el deseo de evasión, la desesperanza y la muerte. Su pureza y humildad, junto con su engañosa sencillez, suponen la "culminación de la poesía del sentimiento y de la fantasía", en palabras de Jorge Guillén, y como dijo Luis Cernuda: "Desempeñan en nuestra poesía moderna, un papel equivalente al de Garcilaso en nuestra poesía clásica: el de crear una nueva tradición que llega a sus descendientes."

Bécquer también escribió teatro, adaptó obras dramáticas ligeras francesas e italianas. Colaboró en una gran obra editorial, Historias de los templos de España, de la que sólo apareció un volumen, en 1864. Y en sus Cartas literarias a una mujer, de 1860-61, expone sus puntos de vista con respecto a su poesía, que para él es "estética del sentimiento."