Leyendas; Gustavo Adolfo Bécquer

Literatura española del Siglo XIX. Romanticismo en España. Argumento y temas: La cueva de la mora, La voz del silencio, El miserere

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LEYENDAS

GUSTAVO ADOLFO BECQUER


BIOGRAFÍA

Gustavo Adolfo Becquer nace en 1836 en Sevilla, pero pronto se traslada con su familia a vivir a Madrid.

Primero se dedico a la pintura, para pasar luego a la literatura.

Sufrió muchos desengaños amorosos y llevo una vida bohemia y melancolica al estilo romantico.

Escribe en verso y en prosa sobre temas de misterio, amor y sobre la mujer.

Sus obras más importantes son:

- El miserere.

- Maese Pérez el organista.

- El monte de las ánimas.

- El rayo de luna.

- La corza blanca.

- Los ojos verdes.

- El Cristo de la calavera.

- Rosa de pasión.

- El caudillo de las manos rojas.

- El beso.

- La venta de los gatos.

- La voz del silencio.

LA VOZ DEL SILENCIO

En esta leyenda, el escritor nos cuenta lo que le sucedio un día que fue de visita a Toledo:

Andaba por una calle muy estrecha, cuando oyó una voz de una mujer detras suyo, pero al darse la vuelta, se quedo asombrado al ver que estaba solo en la calle. Entonces se dirigió a su posada y en su habitación, dibujó en su cuaderno a la mujer que le hablaba.

A los dos días, cuando ya se le habia olvidado la voz que habia escuchado volvio a pasar por la misma calle cuando volvio a escucharla. Esta vez empezo a buscar de donde venia lo que escuchaba, y descubrió que la voz venia de una ventana de una casa abandonada y muy antigua.

Al día siguiente, un señor que tenia un puesto le contó que en esa casa, hace mucho tiempo vivió un hombre con su mujer, y que un día el hombre salio de la casa cerrando la puerta con llave y no se volvio a saber más de ninguno de los dos. También le contó que la leyenda dice que desde ese día un fantasma vestido de mujer vaga por esa casa.

LA CUEVA DE LA MORA

En esta historia el escritor nos cuenta, lo que le sucedió un día que paseaba cerca de un castillo:

Todos los días subia paseando hasta el castillo para ver si encontraba cosas antiguas, pero un dia que estaba muy cansado, se fue por otro camino y encontró una cueva escondida detras de unos arbustos, entró pero estaba muy oscuro y no veia nada. Cerca de allí había un señor cultivando en el campo, y le pregunto sobre la cueva. El señor le contestó que era la cueva de la mora y que todas las noches salía un espiritu a coger agua al río. Entonces le dijo que: hace mucho tiempo hubo una guerra entre moros y cristianos y que el príncipe cristiano y la princesa mora estaban enamorados. En la batalla el principe fue herido y la princesa le llevó a la cueva para ayudarle. Al salir al río a por agua, la dispararon una flecha y murieron los dos en la cueva. A partir de ese día se ve al espiritu de la princesa como va a por agua al río.

EL MISERERE

El autor cuenta lo que le sucedió un día que fue a la biblioteca de la abadía de Fitero:

Como todos los días que iba a la biblioteca, cogió un libro de musica un “miserere” y encontro debajo de cada nota una palabra en aleman. Tambien se dio cuenta de que el “miserere” no estaba terminado. Entonces, un señor que estaba sentado a su lado le contó la leyenda que se contaba sobre ese libro.

Un día apareció en la abadía un hombre con aspecto de mendigo pidiendo al go de comer. Conto que era músico y que le gustaría escribir un “miserere”. El sacerdote de la abadia le pregunto si no conocia el “miserere de la montaña”. Le contó que hacia muchos años habia un monasterio en la montaña y que el hijo del noble que lo habia construido lo incendio y murieron todos los monjes que vivian en el. Desde entonces hay personas que dicen oir cuando pasan por la montaña a los monjes que murieron cantando un “miserere”.

El musico mendigo al saber esto salio corriendo, como un loco, hacia la montaña para oir cantar el “miserere de la montaña”. Llegó hasta los restos del monasterio incendiado y espero a escuchar algo. Despues de esperar mucho rato, de repente vio aparacer unos esqueletos vestidos con unos habitos todos rotos y empezaron a cantar. El musico se desmayo.

Al día siguiente el musico volvio a la abadia y dijo a los monjes que iba a escribir el “miserere” que habia escuchado en la montaña. Escribio muchos borradores, lo intento muchas veces pero no conseguia acabar. Al final se volvio loco y se murió dejando el “miserere” sin terminar.

Y ese era el “miserere” que el autor habia encontrado en la biblioteca de la abadia con las anotaciones extrañas.