Lenguas de Europa

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Lengua hablada en Cataluña, Andorra, parte de la Comunidad Valenciana, parte del departamento francés de Pyrénées-Orientales, franja oriental de Aragón, islas Baleares y ciudad de Alguer (Cerdeña). Su área lingüística ocupa una extensión de 60.000 km², y su número de hablantes es ligeramente superior a los seis millones. Nacido en la parte oriental de los Pirineos, se propagó hacia el S con la Reconquista (Valencia, islas Baleares, Cerdeña).

Se divide en oriental y occidental. El catalán oriental comprende el central (provincia de Gerona, menos una franja septentrional, que pertenece al rosellonés; provincia de Barcelona, menos un pequeño ángulo al O de Calaf; cuenca del Cardoner, en Lérida; NE de Tarragona, hasta el S de Montroig); el balear (islas Baleares); el rosellonés (comarcas de Rosellón, Conflent, Vallespir, Capcir y Cerdaña, en Francia; N de Gerona y extremo NE de Lérida), y el alguerés (Alguer y sus cercanías). Dentro de estos dialectos se distinguen, en el central, los subdialectos barcelonés, salat, dialecto del Campo de Tarragona o tarraconense y xipella; en el balear, el mallorquín, el menorquín y el ibicenco. El catalán occidental comprende el leridano (Andorra, Lérida, salvo el Valle de Arán, Cerdaña, Solsona y su comarca, O y S de Tarragona, N de Castellón y una franja al E de Aragón) y el valenciano (Castellón, menos la zona septentrional, Valencia y Alicante). Dentro del leridano, destacan el andorrano, el pallarés, el ribagorzano y el tortosino; en el valenciano, el castellonense, el apitxat (Valencia capital y casi toda la provincia) y el alicantino.

Lengua hablada en España y en los países colonizados por los españoles. Comenzó a hablarse en Cantabria, en la frontera oriental del reino asturiano. Dentro del área de la lengua primitiva, se distinguen tres variedades: el dialecto montañés, correspondiente a Cantabria, el dialecto del SE, marcado por la influencia navarro-riojana, y el burgalés, que, desde el s. X, representa el foco de innovación lingüística. Desde fines del s. XI se inició la hegemonía política castellana sobre los reinos vecinos, hecho que conllevó una influencia creciente sobre los romances laterales (asturiano-leonés y navarro-aragonés) y meridionales (hablas mozárabes). Como consecuencia de la Reconquista y de la colonización de América, fue extendiéndose por el S y fuera de la península Ibérica y constituyó los subdialectos andaluz, murciano, extremeño, canario y las variedades del español de América. La Real Academia Española mantuvo el término castellano hasta 1924, fecha a partir de la cual lo alterna con el de español para designar la lengua nacional de España y de los países hispanoamericanos. En rigor, debería reservarse el uso de castellano para designar el primitivo romance que se hablaba en el reino de Castilla o sus actuales modalidades dialectales (burgalés, alavés, soriano, riojano).

Lengua románica hablada en Galicia. En la actualidad, el gallego se habla en las provincias de La Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra, y en la parte más occidental de las de Asturias, León y Zamora. Con la antigua habla portuguesa del N del Duero, formaba el complejo galaicoportugués, de cuyo desarrollo histórico deriva el portugués moderno. En su evolución posterior, el gallego se ha diferenciado de este último idioma y ha perdido la nasalidad de las vocales, ha conservado las terminaciones en an y on, frente al ão del portugués, y ha perdido ciertos sonidos sonoros. También ha experimentado una fuerte influencia del español. Los dialectos básicos del gallego son el occidental y el oriental; el primero se extiende por la franja de la costa atlántica y se manifiesta en su integridad en la parte S de esta zona (gallego suroccidental), mientras que la parte N el dialecto noroccidental representa la transición al gallego oriental. El segundo comprende el centro y el E de Galicia e incluye el gallego exterior.

Lengua hablada en el País Vasco. Los primeros testimonios de la lengua datan de la época romana. La documentación sobre la lengua se hace cada vez más abundante a partir del s. IX. Las dos primeras frases conservadas son glosas, intercaladas entre otras muchas en romance, en un manuscrito del monasterio de San Millán, en La Rioja. El aislamiento de la lengua vasca ha sido el incentivo para demostrar su parentesco con otras lenguas o grupos de lenguas. Humboldt (1821) sostuvo que el vasco no es sino el residuo de lenguas habladas en otro tiempo en ámbitos extensos, que incluyen toda la península Ibérica o parte de ella; y Schuchardt (1908) defendió, por su parte, la integración de la misma en la familia de las lenguas camito-semíticas. Ambas hipótesis han sido desechadas. Últimamente, el parentesco vasco-caucásico ha sido defendido, sobre todo, por Karl Bouda y René Lafon, hipótesis ésta sobre la que es aún imposible pronunciarse de una manera definitiva.

Dentro de su unidad, se presenta dividido en dialectos: vizcaíno, guipuzcoano, alto-navarro septentrional y meridional, labortano, bajo-navarro occidental y oriental, y suletino. Todas las variedades vasco-francesas tienen su prolongación en la Alta Navarra. A propuesta de Gabriel Aresti, la Academia de la Lengua Vasca inició en 1968 la normalización de la ortografía, el léxico, la declinación y los verbos vascos. En la actualidad se ha generalizado el uso del euskara batua, o euskara unificado, a nivel literario y escolar.

Lengua románica hablada en Francia, Luxemburgo, Mónaco, una parte de Bélgica, Suiza y Canadá, y en algunas de las ex colonias francesas y belgas. Al igual que las otras lenguas románicas, el francés procede del latín vulgar hablado en la Galia después de la conquista romana. De este latín popular, muy distinto del literario, surgieron numerosos dialectos distribuidos en dos grandes grupos, uno en el norte y el otro en las regiones al sur de la Gironda. La lengua del norte, que es la fuente de procedencia directa del francés moderno, fue llamada «langue d'oil», mientras que la del sur fue conocida primero como «langue d'oc» y más tarde tomó el nombre de provenzal.

El primer texto romance que se conserva, «Los juramentos de Estrasburgo», presenta ya una lengua muy distinta de la latina. Como se ha dicho, esta lengua poseía numerosos dialectos, pero por circunstancias históricas fue el franciano, hablado en la Île-de-France, el que se impuso a los otros y se expandió, a partir del s. XV, a todo el territorio francés. Con relación al latín, el francés antiguo se caracteriza por la reducción de la declinación a dos casos, un mayor uso de las preposiciones, la aparición del artículo y cambios en la conjugación.

Durante el período medio (ss. XIV-XVI), el francés fue sustituyendo paulatinamente al latín tanto en el uso literario como en el administrativo y judicial. Este período está marcado por la desaparición completa de la declinación y una intensa creación léxica. La edad clásica (ss. XVII-XVIII), con la elaboración y codificación de la lengua literaria, trajo consigo la purificación de la lengua y la fijación de la sintaxis. Finalmente, la política lingüística que emprendió la Revolución francesa, y que ha seguido hasta la fecha, impuso el francés estándar sobre los dialectos locales. No obstante, en el francés contemporáneo se distinguen los siguientes grupos dialectales: al NO, el normando; al NE, el picardo y el valón; al E, el champañés, el lorenés, el del Franco Condado y el borgoñón; al O, el santongés, el pictavino o poitevino y el angevino; al S, el bourbonnais, el nivernais, el berrichon y el orléanais, y, en el centro, el franciano. Ha formado dialectos criollos en Luisiana, Antillas francesas, Guayana e islas Reunión y Mauricio. Es hablado en la actualidad por cerca de 100 millones de personas.

Lengua románica hablada en Italia y que procede directamente del florentino, un dialecto toscano medieval. La gran variedad de dialectos (lenguas romances) existentes en la península Itálica, así como la pervivencia del latín culto como lengua escrita, evidenció, a partir del s. XIII, la necesidad de una lengua nueva que permitiera el entendimiento a todos los que no conocían el latín. El auge económico de Florencia, capital de la Toscana, el prestigio cultural de los autores florentinos del trecento y del quattrocento (con Dante, Boccaccio y Petrarca), y la progresiva toscanización de Roma, favorecieron la difusión del florentino culto, transformándolo en lengua escrita común en la península durante los ss. XIII-XIV. Posteriormente, en el s. XVI, gramáticos como Pietro Bembo contribuyeron a la normalización y codificación de la lengua.

A diferencia de otras grandes lenguas neolatinas, como el español o el francés, el italiano, que se impuso más por razones literarias que políticas, se mantuvo durante mucho tiempo como una lengua reservada a algunos grupos geográficos y a una restringida elite sociocultural. Fue a partir de la unidad nacional (1861-1870) cuando se convirtió en lengua oficial, tanto escrita como hablada, sin eliminar la presencia de los dialectos. El sistema vocálico italiano consta de siete fonemas (la i y la u cerradas, la a abierta y la e y la o, que pueden ser abiertas o cerradas). El sistema consonántico es muy amplio y más complejo que en otras lenguas románicas.

Morfológicamente presenta un carácter bastante conservador respecto al latín, fenómeno que determinó a todos los dialectos periféricos románicos (como el catalán, el gallego o el portugués), mucho menos evolucionados que los centrales (como el español). Únicamente tiene dos géneros (masculino y femenino) y los verbos se dividen en tres conjugaciones, teniendo los mismos modos y tiempos que las conjugaciones españolas. Sintácticamente presenta cierta libertad y destaca la complejidad de la sintaxis verbal.

El italiano debe al latín la mayoría de sus palabras, a cuyo fondo se han incorporado voces germánicas, arabismos, hispanismos, galicismos, etc., y otros préstamos dialectales que han enriquecido enormemente el léxico italiano. Unos cincuenta millones de personas lo hablan en Italia, San Marino, el cantón suizo de Ticino, Mónaco, Istria y Dalmacia. Hay enclaves también en Córcega, Malta, EEUU, Argentina y Brasil. La rápida adquisición del italiano por grandes números de hablantes ha roto el marco de la dialectofonía dominante, de forma que se han puesto en vigencia varias modalidades de italiano que corresponden a las distintas zonas dialectales: en la zona septentrional (lombardo milanés y bergamasco, emiliano boloñés, romañés y parmesano, piamontés turinés y montferratés y ligur genovés), en la meridional (umbro, marchigiano, abruzo, romanesco, lucanés, hablas de Campania y Apulia, calabrés, siciliano y napolitano) y en la Toscana (florentino, pisano, sienés, hablas de Lucca, Pistoia y Chiana, aretino, dialectos garfañanos y corso).

Lengua románica hablada en Portugal, en Brasil y en algunas otras de sus antiguas colonias. El portugués es una continuación histórica del galaicoportugués. Presenta las siguientes agrupaciones dialectales: dialectos continentales (interamnense, trasmontano, beirano, extremeño portugués, alentejano y algarvés); dialectos insulares (azorés y maderés); dialectos ultramarinos (brasileño, indoportugués, criollo portugués de Ceilán, macaísta, malayo-portugués, portugués de Timor, caboverdiano, criollo guienés, criollos del golfo de Guinea, y portugués de las costas de África); y judeoportugués de Amsterdam y Hamburgo. Es hablada por unos 60 millones de personas. Si bien no existen grandes diferencias entre los dialectos de Portugal, aquéllas son mayores entre las variantes habladas en Brasil y Portugal, en particular cambios fonéticos, de conjugación de los verbos y de sintaxis.

Lengua indoeuropea hablada en Reino Unido, EEUU y los países de influencia británica. Pertenece al subgrupo germánico occidental. Fue implantada en la Bretaña insular, sobre un sustrato celta, por conquistadores anglos, jutos y sajones durante los ss. V y VI d.J.C. Se distingue en su desarrollo un inglés antiguo o anglosajón, que aparece en algunos documentos de los ss. VIII y IX y durante el cual se dio una importante influencia escandinava, debido a la conquista danesa, y un inglés medio, correspondiente al contacto, entre los ss. XI y XII, con el francés normando, a través del cual se reforzó el influjo del latín experimentado en el período anterior. En el s. XIV, el inglés moderno alcanzó una forma fijada, si bien en épocas posteriores experimentó una intensa evolución fonética, especialmente en las vocales largas, que pasaron a ser pronunciadas con una mayor elevación de la lengua y oclusión de la boca. En la actualidad, el inglés tiene 12 sonidos vocálicos que se representan con las cinco vocales del alfabeto latino, pero un mismo signo puede significar sonidos vocálicos distintos, mientras que sonidos iguales se representan con vocales o grupos de vocales diferentes. Se calcula en unos 350 millones el número de hablantes.

Lengua indoeuropea del grupo germánico. En el curso de su evolución histórica, se ha dividido en alto alemán y bajo alemán. El alto alemán está documentado desde el s. VIII y comprende las lenguas bávara, alamán o alemánica y fráncica; las dos primeras reciben, juntas, el nombre de alemán superior, mientras que algunos dialectos de la tercera constituyen el alemán medio; de este último subgrupo surgió el alemán actual. El bajo alemán o sajón antiguo, documentado desde el s. IX, comprende el holandés, el flamenco y el frisón. La unificación lingüística de Alemania se debe a la poderosa influencia de la Biblia de Lutero, traducida en el dialecto de Sajonia. El alemán actual, hablado en Alemania, Austria y parte de Suiza y de Luxemburgo, deriva del neo-alto-alemán, que desde el s. XVIII constituye la norma lingüística coloquial y literaria.

Lengua germánica del grupo germánico nórdico oriental, hablada en Suecia desde el s. VII, así como en puntos de las costas de Finlandia y de Estonia, y por cerca de un millón y medio de emigrados recientes a EEUU y Canadá. Es una lengua indoeuropea que forma, con el danés, la rama oriental del grupo nórdico de las lenguas germánicas. De acuerdo con su evolución histórica, se divide en sueco rúnico (600-1225), antiguo sueco clásico (1225-1375), antiguo sueco reciente o sueco medio (1375-1525), durante el cual se produjeron importantes modificaciones (en especial en el sistema fonético), nuevo sueco antiguo (1526-1731) y nuevo sueco moderno (desde 1732). El período del nuevo sueco antiguo está caracterizado por la unificación de la lengua escrita siguiendo el modelo de las traducciones de la Biblia, sobre la base de los dialectos hablados en Estocolmo y los alrededores del lago Malaren; y el del nuevo sueco moderno por la expansión del sueco en detrimento de los dialectos y aun de la lengua hablada cultivada de las épocas precedentes. El sueco estándar actual carece de terminaciones de caso, excepto el genitivo anglosajón, y sólo tiene dos géneros, el neutro y el común.

Lengua germánica del grupo nórdico, que se habla en Noruega. El noruego desapareció a fines de la Edad Media como lengua literaria y, a partir del s. XV, fue sustituido por el danés como lengua de cultura hasta fines del s. XVII. Desde el s. XVIII, la lengua común en el SE del país es el «riksmaal» («lengua del Estado»), actualmente llamada boksmal («lengua de los libros») y cuya gramática es en parte noruega y en parte danesa. Algunos escritores cultivan una lengua construida sobre la base de los dialectos del O, el «landsmaal» («lengua del país»), actualmente llamada nynorsk («neonoruego»). En la actualidad, tanto el «landsmaal» como el «nynorsk» están reconocidas como lenguas nacionales, aunque está en marcha una serie de reformas encaminadas a conseguir que ambas se fundan en una sola lengua, el «samnorsk». El noruego cuenta con unos tres millones de hablantes.

Lengua del grupo germánico occidental. Tiene por base los dialectos fráncicos y presenta influencias de los pueblos germánicos del mar del Norte. En su evolución se distinguen tres períodos: el del neerlandés antiguo, del que se han conservado algunos fragmentos aislados; el del neerlandés medio (1200-1550) y el del neerlandés moderno (a partir de 1600). En el curso de su evolución ha sufrido diversas influencias, entre las que destacan la del latín y la del francés. Comprende el neerlandés propiamente dicho, u holandés, y el flamenco. Es hablado en Europa por unos 15 millones de personas (en Países Bajos y en la parte septentrional de Bélgica) y, en forma dialectal, en las regiones francesas de Dunkerque y Hazebrouck. Es la lengua oficial de Surinam y de las Antillas neerlandesas y la lengua de las clases cultivadas en Indonesia. De ella procede el afrikaans, que es, junto con el inglés, la lengua oficial de la República Sudafricana.

Lengua eslava, la más importante del grupo oriental. Escrita en alfabeto cirílico, se habla principalmente en la actual Rusia. El ruso es la lengua materna de aproximadamente 140 millones de ciudadanos rusos (es lengua oficial desde 1923), pero se enseña y practica en la casi totalidad de la ex URSS, por lo que su número de hablantes puede elevarse a 270 millones.

El ruso antiguo nació en el s. IX, diferenciándose claramente del eslavo antiguo o búlgaromacedonio. En el s. XIII se dividió en tres lengua: bielorruso, ucraniano y gran ruso. Hasta el s. XV, el ruso popular estaba constituido por diversos dialectos vernáculos, mientras que para la lengua escrita se utilizaba exclusivamente el eslavón. El ruso medio (ss. XVI- XVII) conoció un acercamiento de la lengua escrita hacia la dialectal, además de la generalización del dialecto de Moscú. La definitiva unificación del ruso moderno tuvo lugar en el s. XVIII, con la normalización de la lengua escrita (eliminación progresiva del uso del eslavón), la apertura hacia Occidente (traducción de numerosas obras científicas), la aparición del periodismo y la publicación de diccionarios bilingües y de la «Gramática» de Lomonósov (1755).

Los autores clásicos de principios del s. XIX crearon una lengua literaria que no perdería vigencia hasta un siglo más tarde. La Revolución de 1917 supuso un brusco impulso en la evolución de la lengua: simplificación del alfabeto, enriquecimiento del léxico y creación de abundantes neologismos mediante la yuxtaposición de abreviaciones. En la actualidad, la principal fuente de préstamos lingüísticos es el inglés.

El inventario fonológico ruso comprende un total de 33 unidades consonánticas y 5 vocálicas; la amplitud de este espectro fonético la convierte en una lengua de gran sonoridad, modulada por un acento tónico variable. Existen dos grandes grupos de pronunciación: el ókane (N del país), en el que la o átona varía su timbre a tenor de su posición respecto al acento tónico, y el ákane (en el S), en el que la o átona se transforma en a.

En el plano morfológico cabe destacar el conjunto de alternancias vocálicas y consonánticas, la abundancia de morfemas complementarios (que facilitan la creación de neologismos) y la presencia de un complejo sistema de declinaciones, que comprende 6 casos y que se distribuye en 3 tipos para los sustantivos y uno común para los adjetivos y los pronombres. Además, los tres géneros sólo se manifiestan en singular; en el plural, los adjetivos y otros determinantes sólo tienen una forma.

Lengua eslava que se habla en Bohemia, Moravia y una parte de Silesia; en cada una de estas regiones se habla un dialecto. Lengua oficial de la República Checa, se basa en el habla de Praga y sus alrededores. Con el eslovaco, el polaco, el serbio y el vendo, pertenece al grupo occidental de la familia de las lenguas eslavas. Ha conservado formas sintéticas y declinaciones múltiples, así como vocales largas y breves. Se escribe con los signos del alfabeto latino, completado por medio de signos diacríticos. Si bien se conservan glosas en checo en textos eslavónicos del s. XI y en textos latinos y alemanes del s. XII, este idioma fue estabilizado y enriquecido por Jan Hus («De ortographia bohemica», 1410) y por los hermanos moravos. Tras un eclipse de más de dos siglos, durante el cual fue suplantado por el alemán, se reavivó con el despertar del sentimiento nacional en el s. XVIII. A fines de ese siglo, Josef Dobrovsky y Josef Jungmann pusieron las bases de la gramática y del vocabulario del checo moderno.

Lengua eslava occidental hablada principalmente en Polonia. La historia del polaco se divide en tres períodos: el polaco antiguo (ss. XII-XV), en que la lengua se mantiene próxima al eslavo común; el polaco medio (ss. XVI-XVIII), momento en que aparecen los rasgos característicos de la lengua; y polaco moderno (desde fines del s. XVIII hasta la actualidad).

Los primeros textos redactados íntegramente en polaco son religiosos y datan del s. XIV. La lengua polaca es hablada por unos 40 millones de personas, y cuenta con comunidades de hablantes en EEUU, Brasil y Francia. Los dialectos polacos no están muy diferenciados, y los más importantes son: el cracoviano, el silesio, el mazoviano, el de la Gran Polonia, el de Chelmno-Kociewie-Warmie y el kachubo. La lengua nacional se formó en los inicios del s. XVI, principalmente sobre la base del dialecto de la Gran Polonia.

La fonología del polaco cuenta con 36 consonantes y siete vocales. La declinación distingue siete casos, dos números y tres géneros. El cuerpo del vocabulario es indígena y los procedimientos de derivación son muy productivos. Los préstamos (del latín, alemán, checo, ucraniano, italiano, francés e inglés) corresponden sobre todo a léxico especializado.

Lengua eslava hablada principalmente en Ucrania. Forma, con el ruso, al que es muy afín, y con el bielorruso, el grupo oriental de las lenguas eslavas. Es hablado por más de 40 millones de personas, no sólo en Ucrania, sino en todas las regiones vecinas, en el territorio de las antiguas repúblicas soviéticas, en donde lo ha extendido una fuerte emigración, e incluso en importantes colonias en Canadá y EEUU. Hasta el s. XIII, el ucraniano apenas se distinguía del ruso y del bielorruso. La diferenciación con estas lenguas comenzó después de la conquista del Estado de Kíev por los mongoles. A finales del s. XVIII, el ucraniano ya se había convertido en una lengua literaria, evolución continuada en los ss. XIX y XX.

Lengua perteneciente al grupo meridional de las lenguas eslavas hablado en Bulgaria, en la Dobrudja, en la Valaquia meridional y en Besarabia. En su forma escrita se utiliza el alfabeto cirílico. Su léxico se ha enriquecido con numerosos préstamos del griego, del turco osmanlí y del francés; también ha sufrido la influencia del ruso literario. Junto con el macedónico, con el que está estrechamente relacionado, se diferencia de otros idiomas eslavos con características que lo aproximan a otras lenguas balcánicas no eslavas, como el albanés, el rumano o el griego. Así, por ejemplo, el artículo definido se coloca después del sustantivo, el futuro se forma con una forma del verbo querer, etc. Históricamente, el búlgaro presenta tres períodos: búlgaro antiguo (ss. IX-XI), la primera lengua literaria eslava, búlgaro medio (ss. XII- XVI) y búlgaro moderno (a partir del s. XVI), que quedó definido plenamente en el s. XIX.

Lengua indoeuropea hablada por los griegos. El neogriego, el idioma hablado actualmente, es el fruto de una larga evolución, que se divide en cuatro fases. La primera comprende las etapas micénica (ss. 14-12 a.J.C.), en la que la lengua se escribía con un sistema silábico llamado lineal B, y arcaica y clásica (ss. VIII-IV a.J.C.), que se inicia con la introducción del alfabeto griego. En esta etapa, los dialectos que la integraban se dividían en los siguientes grupos: occidental (dórico, aqueo y eleo), central o eólico (beocio, tesalio y lésbico), arcaico-chipriota y ático-jónico. El ático fue la base de la coiné, desde Alejandro hasta Justiniano. La coiné corresponde a la segunda fase (ss. IV a.J.C.-V d.J.C.), a la que siguió la bizantina (ss. VI-XV). La cuarta fase corresponde al griego moderno o neogriego, llega hasta nuestros días y presenta tres formas. La primera incluye los diversos dialectos locales, que en algunos casos son tan diferentes entre sí que parecen lenguas distintas. La segunda corresponde al katarevusa, una lengua purista usada anteriormente como lengua culta y de la administración, que a partir de 1976 ha sido sustituido por el demótico (tercera forma), hablado en las ciudades y entendido por la casi totalidad de la población, como lengua de la administración, de la enseñanza y de los medios de comunicación.