Lenguaje

Pedagogía. Maestro. Primaria. Educación. Función simbólica. Señales. Signos. Aprendizaje. Didáctica. Adquisición. Lingüística. Semantica. Fonética. Gramática. Norma. Comunicación

  • Enviado por: Chary Fernandez Garrón
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 37 páginas

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COMUNICACIÓN

  • Relación (vaga, imprecisa, alejada de la definición que buscamos)

  • Transmisión de información con la utilización de un código de señales.

  • Transmisión de un mensaje mediante la utilización de un código de signos.

    • *.- para que una señal sea considerada señal debe estar dentro de un código

    • *.- es la unidad entre la comunicación

    • Bit: señal de distribución binaria.

      En el caso de la comunicación entre máquinas lo que ocurre es un simple paso de información y lo que funciona son sencillamente señales.

      La señal es la unidad de la comunicación universal. En todo proceso comunicativo hay señales. La señal es siempre un elemento dotado de identidad física, material, perceptible y siempre para serlo debe estar incluida en un código puesto que lo que le da carácter de señal, aparte de su carácter físico es el hecho de oponerse a otras señales asociadas a otras respuestas.

      Cuando la comunicación consta solo de señales no hay entendimiento, no hay comprensión, sin embargo el destinatario de la comunicación responde de una determinada manera ante una determinada señal.

      Signo: es un tipo especial de señal que además de estar dotado de materialidad incluye un contenido de conciencia (un significado).

      En los códigos de signos precisamente lo que se asocian son elementos perceptibles a elementos NO perceptibles, puramente mentales.

      En cambio en las señales, lo que asociamos son acontecimientos de índole material que producen respuestas también materiales.

      ¿Cómo nacen los códigos?

      En la génesis del signo, en su nacimiento, concurren cuatro elementos necesariamente: el objeto, la idea del objeto, la idea de la representación y la representación. De éstos cuatro elementos, dos pertenecen al mundo o realidad exterior y en cambio los otros dos son puramente mentales.

      Podemos recurrir a dos procedimientos distintos para crear los primeros signos con garantía de que van a ser entendidos.

      • ICONISMO: existe un parecido evidente y claro entre el objeto y su representación. Todos los dibujos figurativos por ejemplo, que funcionan dentro de un código, son signos icónicos.

      • ASOCIACIÓN DE IDEAS: como no podemos materializar el objeto al que nos queremos referir, materializamos algo que se asocia a dicho objeto y que por tanto puede sugerir en la mente de cualquiera la idea de dicho objeto al que evoca, suscitando su recuerdo.

      En este mundo primitivo que estamos imaginando precisamente en el momento de la invención de los signos, no existe ninguna experiencia previa con este tipo de señales significativas. De ahí la necesidad de que el significado se “transparente” a partir de una representación explícita.

      Un bisonte dibujado en la pared de una cueva o un ruido como “ñam - ñam” son respectivamente un icono y un símbolo. El icono descansa en el parecido. El símbolo es una asociación; y uno y otro funcionan como signos en el momento en el que se utilizan para comunicarse. Y se convierten en signos consolidados cuando su uso se reitera con utilización siempre del mismo procedimiento que la primera vez.

      En el caso de los iconos, el parecido siempre se mantendrá de manera que la clave se mantendrá tan explícita como al principio.. Pero en el caso de los símbolos no.

      Las primeras asociaciones simbólicas entre objetos y representaciones tuvieron que ser tipo “ñam - ñam”, es decir, sumamente claras. Sin embargo, una vez inventado el procedimiento de establecer asociaciones y vista su utilidad, todo el mundo sabe que para entenderse basta con proporcionar a priori la clave de lo que un símbolo significa.

      En este momento podemos empezar a poner nombre a cuantas cosas queramos nombra. Y les podremos poner el nombre que nos parezca. La única condición necesaria es que todo el mundo esté de acuerdo en dar los mismos nombres a las mismas cosas.

      El símbolo se convierte así en el signo convencional por excelencia. Podemos asociar cualquier nombre a cualquier cosa. Basta con el “acuerdo social”.

      Todavía en la actualidad podemos decir que existen dos grandes familias de signos: los iconos y los símbolos, que se sirven en la semejanza y en la asociación de ideas. Aunque no sepamos ya el porqué de los símbolos que son los que se basan en la asociación de ideas.

      LENGUAJE

    • Sistema de signos convencional y social

    • Facultad del ser humano para crear y usar sistemas de comunicación mediante signos

    • Lenguaje humano natural, conjunto de lenguas

    • Proceso de comunicación mediante el lenguaje general y las lenguas en prácticas.

    • La facultad del lenguaje es algo exclusivamente humano. Los animales carecen de esta facultad y no tanto porque NO tengan aparato fonador comparado al nuestro, sino porque no han desarrollado lo que llamamos función simbólica.

      Los animales inteligentes, en el sentido en el que están dotados para modificar su conducta en función de las circunstancias de manera que puedan alcanzar objetivos básicos para su propia supervivencia, pero su inteligencia es algo mucho más limitado que la inteligencia humana.

      La inteligencia humana no depende del aquí y del ahora de una situación. Nos representamos el mundo mediante símbolos abstractos y somos capaces de planificar nuestra acción fuera de situación. También somos capaces de extraer conclusiones de experiencias pasadas.

      ¿Cómo conseguimos todo esto?

      Mediante nuestro lenguaje interior. Los seres humanos pensamos verbalmente y por eso somos capaces de eso que llamamos razonamiento. Partimos de premisas y llegamos a conclusiones sobre la realidad que nos representamos simbólicamente, sin necesidad de vivir directamente aquellas experiencias sobre las que somos capaces de pensar.

      El pensamiento humano es muchísimo más complejo y más versátil que el pensamiento de cualquier otra especie por evolucionada que esté, puesto que se apoya en la existencia de signos.

      Y además es comunicable. Cualquier idea que podamos pensar puede ser transferida a los demás gracias al lenguaje. El lenguaje y el pensamiento humano - o racional - se desarrollan paralelamente apoyándose mutuamente a partir de la función simbólica.

      De todos modos no hay acuerdo unánime sobre el carácter innato o adquirido del lenguaje como facultad. El máximo defensor del innatismo lingüístico es Chomsky y el máximo defensor del carácter adquirido del lenguaje es Piagget.

      El lenguaje es hereditario y viene preprogramado en nuestro código genético. Las distintas lenguas o idiomas que existen en el mundo no son más que los modos particulares en los que se concretan ese universal de la especie que es el lenguaje. Por eso, Chomsky defiende la existencia de una gramática universal que comparten todas las lenguas del mundo.

      El lenguaje humano es tanto como decir el conjunto de lenguas. El resto de sistemas comunicativos son lenguajes, pero no “el lenguaje”

      Contra Chomsky, Piagget opina que los seres humanos vienen al mundo sin lenguaje y lo toman del medio humano en el que se insertan. Se produce una transferencia de estructura entre el medio y el sujeto.

      Cualquier terminología específica de un cierto sector que pertenece a una determinada profesión o a un determinado oficio dentro del más amplio grupo de los usuarios de una propia lengua.

      Existen gran diversidad de criterios que podemos aplicar para clasificar los lenguajes, pero lo primero que se nos puede ocurrir es clasificarlos según el campo perceptivo en el que manifiesten sus signos. Según esto, habrá lenguajes auditivos, olfativos, visuales, táctiles, gustativos y olfativos.

      Auditivos:

      Olfativos:

      Visuales:

      Táctiles:

      Gustativos:

      Olfativos:

      Un lenguaje cuyos signos nacer a partir a partir de una determinada realidad que se quiere representar es un lenguaje de primer grado. Un lenguaje que nace a partir de los signos de otras lenguas ya existentes, será un lenguaje de segundo grado.

      La lengua escrita es derivativa con respecto a la hablada que es la primaria; a su vez la escritura puede dar lugar a más derivaciones por ejemplo el lenguaje Morse - Braille; son derivativas de tercer grado (derivan de la escritura que a su vez deriva de la lengua hablada).

      Cualquier mensaje que nos llegue a través de cualquier lenguaje, de los muchos que existen, puede ser convertido en palabra lo cual podría hacernos pensar que de alguna manera todos los lenguajes empiezan y acaban en la lengua, ya que pueden ser traducidos a ella, lo cual no ocurre a la inversa (no se puede expresar cualquier pensamiento en cualquier lenguaje ¿y porqué no?) por ejemplo usando las señales de circulación solo me puedo referir a determinadas situaciones que se suelen dar en la carretera y en la vía pública, pero no puedo decir algo tan simple como “No me apetece levantarme así que no iré a cenar”. Evidentemente el único lenguaje capaz de dar cobertura a todas las ideas que se nos pueda ocurrir es la lengua y los sistemas que derivan de la lengua convirtiendo sus signos, como es la escritura.

      Los demás lenguajes tienen un radio de acción máximo más limitado y aunque se pueda traducir a la lengua no son derivativas con respecto a ella porque no conviertes sus unidades una más una en signos distintos. Cada signo de los lenguajes distintos de las lenguas equivale a un mensaje complejo de la lengua, normalmente a una frase completa.

      SIGNOS COMPACTOS / SIGNOS CONSTITUIDOS POR ELEMENTOS MENSAJES NO SIGNIFICATIVOS

      Otro criterio de clarificación del lenguaje es el que divide los sistemas de comunicación en dos tipos, en función de que sus signos sean compactos o resultado de la combinación de elementos menores no significativos.

      Estos elementos menores reciben el nombre de figuras. Son sencillamente las piezas que sirven para la construcción de los signos de un lenguaje.

      Las lenguas son lenguas de este tipo: para sus signos las palabras que existen por millares, están constituidas por tan solo unas pocas docenas de sonidos que como tales no significan nada; sirven para distinguir unas palabras de otras.

      LENGUAJES IMPRODUCTIVOS / LENGUAJES PRODUCTIVOS

      Por último, el criterio lenguajes improductivos / productivos nos sirve también para clarificar los lenguajes.

      Llamamos lengua improductiva a aquella que puede generar un número de mensajes igual al de sus signos. Habrá tantos mensajes como signos codificados en el código, ni uno más.

      Por el contrario se da la lengua productiva: aquella que puede generar ilimitadamente mensajes por el procedimiento de crearlos, para ello utilizaremos los signos del código que siempre existen de forma limitada en su número y las reglas de combinación que forma parte también de dicho código.

      El mejor ejemplo de lenguas productivas son las lenguas que son infinitas.

      CIRCUITO DE SAUSSURE

      En el circuito de Saussure hay tres tipos de hechos de manera Psíquica:

      • dos hechos de naturaleza PSÍQUICA

      • dos hechos de naturaleza FISIOLÓGICAS

      • un hecho de naturaleza FÍSICA

      Los primeros y los segundos sucederán en lo que este autor denomina “parte interna” del circuito, mientras que el tercero lo hará en la “parte externa”.

      La parte interna, a su vez, está subdividida en dos partes: EMISOR y RECEPTOR, a las que Saussure se refiere como “parte activa” y “parte pasiva”.

      Todo lo que es Psíquico en el emisor es lo que Saussure llama ejecutivo y todo lo que psíquico en el receptor, es lo que llama receptivo.

      Saussure dice que los actos de la Fonación y de la Audición son actos sumamente complejos. La Fonación solo será realidad si existe un recuerdo claro de los movimientos articulatorios necesarios para conseguir exactamente el sonido que se quiere conseguir.

      La Audición no será operativa si no conduce a la identificación del sonido como imagen acústica previamente conocida. No puede ser sensación, sino percepción en el caso de que el receptor conozca previamente los sonidos emitidos por el emisor, las palabras que éste pronuncia, esas palabras en el momento en el que sean identificadas en su aspecto material serán transparentes en lo que respecta al concepto que envuelven, que aparecerá también en la mente del receptor.

      Por eso Saussure llega a la siguiente conclusión: si intentamos aislar la lengua dentro del circuito del habla, demostrar su existencia como sistema social de signos, tenemos que centrarnos en la parte del circuito perteneciente al receptor que hemos llamado “receptiva” en la parte psíquica perteneciente al receptor, en la que una imagen acústica suscita un concepto. Eso demuestra que existe un sistema de signos social, porque B entiende a A.

      Lo que ocurre en A es lo mismo, sin embargo el carácter social del lenguaje se demuestra con el entendimiento de B.

      También podríamos preguntarnos por los demás del circuito, porque no podemos identificarla con la lengua. Ni la Fonación ni la Audición demuestra la existencia de un sistema social de signos. Yo puedo articular cuantos sonidos quiera pertenezcan o no a sistemas de signos y soy sensible a los sonidos al margen de que tengan o dejen de tener significado. Tampoco la transmisión del sonido, que es un hecho físico, demuestra la existencia de la lengua.

      La demostración está en el hecho Psíquico de la comprensión, y todo lo demás forma parte del proceso del lenguaje, de la comunicación a través del lenguaje, pero no debe ser confundido con la lengua como código o sistema mental.

      Para poder estudiar esta realidad, la lengua, de una manera racional y organizada, tenemos que saber donde empieza y donde termina, tenemos que tenerla definida y limitada, sin confundirla con el habla que es su materialización en la comunicación.

      Desde el punto de vista del habla, nos interesan cosas que no tienen ninguna importancia, desde el punto de vista de la lengua, por ejemplo nos importa todo lo físico y todo lo fisiológico; en cambio, si buscamos las claves de la organización del sistema de signos en que consiste la Lengua, lo único que nos importará es lo que en la lengua tenga función y debemos centrarnos en el plano mental.

      A parte de todos los hechos enumerados, para que la comunicación mediante la lengua pueda producirse hemos de pensar en la existencia de facultades humanas específicas necesarias par la organización del mensaje ya que no utilizaremos signos aislados para expresarnos.

      Seussure nos habla de dos facultades:

      • Facultad de Coordinación: permite coordinar signos que integran un mensaje

      • Facultad de Asociación: permite relacionar y oponer unos signos a otros en el propio código

      La lingüística después de Seussure desarrollará notablemente la idea de relaciones sintagmáticas y relaciones paramismática, cuyo origen está precisamente en esta idea de Seussure.

      • Hecho psíquico

      • Hecho fisiológico

      • Hecho físico (plasmación del trazo)

      • Hecho fisiológico (visualización del trazo)

      • Hecho psíquico (captación de una imagen gráfica)

      Comparando el circuito de la lecto - escritura nos preguntamos ¿cuál es el más complicado? La complicación es mayor en el circuito de la lecto - escritura y concretamente en la parte psíquica en la que es forzoso un doble paso simbólico, puesto que el carácter y la imagen gráfica no se relacionan directamente. Necesitan la mediación de la imagen acústica. Sobre esto ha habido muchas meditaciones discusiones. Los lectores muy entrenados reconocen la palabra escrita al golpe de vista; no necesitan analizarla, determinar cuáles son sus segmentos constituyentes y conectar cada uno de estos segmentos al sonido correspondiente de la lengua hablada pero incluso reconociendo globalmente la palabra escrita; para llegar a entenderla la tenemos que pensar y no tenemos modo de pensar palabra si no es utilizando su imagen acústica.

      Nuestras ideas para resultarnos claras a nosotros mismos deben tener una forma definida y apoyarse en el lenguaje interno. Es evidente que leer exige la audición interior del texto escrito, que nunca hay acceso directo al significado porque el significado no existe aislado, sino asociado al significante, es decir, no hay concepto sin imagen acústica.

      Al escribir es más claro todavía. Si no segmentamos la cadena sonora y le asignamos a cada sonido la letra que lo representa no podemos apreciar ningún mensaje.

      Por lo que respecta a los hechos fisiológicos que intervienen en la lecto - escritura, así como al hecho físico de la plasmación del trazo no son realmente más complejos que los correspondientes de la lengua oral, ni el movimiento de la mano ni la visualización del trazo comportan más dificultades objetivas que la formación y la audición, lo que pasa es que para llegar a dominar las conductas necesarias en la lecto - escritura es imprescindible un aprendizaje escolar y en cambio para hablar y entender nos basta con estar inmersos en la sociedad, puesto que la lengua hablada forma parte de la vida misma.

      De todos modos la escritura tiene una fuerte presencia en la sociedad actual. Vivimos en la cultura de la imagen y es ciertamente difícil que alguien pueda crecer hoy en día sin verse sometido a constantes exposiciones, a manifestaciones escritas de todo tipo.

      No es necesario tener un trato asiduo con los libros para eso. El ambiente está lleno de elementos gráficos, empezando por los de propaganda y señalizaciones urbana y vial. Por eso muchos niños llegan a la escuela con una idea bastante aproximada de lo que es la escritura y de cuál es su utilidad. Ya saben que los grafismos representan palabras y mensajes de modo que es innecesario inculcarles esa idea. Muchos niños (e incluso muy pequeños) que no conocen en absoluto el alfabeto reconocen sin embargo muchísimas palabras escritas, sobre todo las que se refieren a marcas publicitadas a través de los grandes medios de comunicación, como COCA COLA, DANONE, SEAT, COLA CAO...

      Para terminar vamos a definir la escritura como sistema de comunicación de segundo grado que representa un segundo ciframiento con respecto a la lengua oral y que comparte con ésta su carácter lineal, social y convencional.

      Hay otros sistemas de representación gráfica distintos de la escritura, muchos de ellos claramente icónicos. La iconicidad no es una condición relevante para la escritura aunque, a veces, en escrituras de tipo ideográficas pueda existir.

      Lo verdaderamente esencial para que una escritura sea considerada como tal es que traduzca unidades del código oral; podrán ser unidades significativas o unidades menores que las significativas, es decir, simples figuras, pero en cualquier caso, tendrá que existir una correspondencia tal que permita la conversión de cualquier mensaje oral en un mensaje gráfico, por el procedimiento de cambiar la sustancia de la expresión sonora en sustancia de la expresión gráfica y de llevar al espacio la cadena gráfica partiendo de la cadena fónica que se desarrolla en el tiempo.

      Hay dos grandes familias de escritura: las ideográficas, más antiguas y más complicadas, que representan las palabras de la lengua como elementos dotados de significado, es decir, representan la idea de la palabra de forma gráfica.

      La otra gran familia la forman las escrituras fonográficas, que representan sonidos sin significados.

      Silábicas

      Fonográficas Consonánticas

      Alfabéticas

      Las escrituras alfabéticas se dividen en tipos distintos según criterios distintos. Uno de los criterios es el de la actualización y así tendremos que pueden ser etimologizantes o arcaizantes y modernizadas cuando son escrituras antiguas o de larga duración, según se haya ido transformando o no para mantener su cercanía con la lengua hablada. Son etimologizantes las escrituras del inglés y francés, mientras que la del español es una escritura modernizada.

      Evidentemente esta división no rige para las escrituras nuevas, o sea, de reciente creación que se oponen a las tradicionales de las que acabamos de hablar y en las que todavía no se ha producido desfase entre lo oral y lo escrito. Es en el siglo XIX y XX donde nacen muchas lenguas nuevas.

      Las escrituras alfabéticas también se dividen en:

      • Fonéticas: representan las distintas pronunciaciones de un mismo sonido funcional de la lengua.

      • Fonemáticas: representan los fonemas de las lenguas.

      • Fonológicas: representan todos los riesgos sonoros funcionales posibles al margen de los fonemas, que también sin duda.

      Fonema: sonido funcional de la lengua (si lo cambias, cambia el significado de la palabra)

      Pueden representar por ejemplo rasgos como el acento y la entonación. La escritura de nuestra lengua es de éste tipo (fonológica). Para representar acentos se sirve de las tildes y para representar acentuaciones, de los signos de puntuación.

      EL SIGNO LINGÜÍSTICO

      SIGNIFICANTE

      SIGNIFICADO

      El signo lingüístico según Saussure es arbitrario. Entendemos por arbitrario no justificado en razones objetivas y evidentes, por lo que respecta a la relación entre significante y significado.

      De hecho, existen miles de lenguas y muchos signos de lenguas diversas que comparten el mismo significado que se asocian a un significante distinto en cada una de ellas, sin que podamos afirmar que unos signos sean mejores que otros porque estén más justificados o porque haya adecuación entre la idea que expresa y la sonoridad con la que expresan.

      Afortunadamente el signo es arbitrario, podemos decir. Quizás por eso las comunidades humanas lo han podido emplear sin problema. Pensemos que si las palabra que usamos tuvieran que estar justificadas sería muy difícil que nos pusiéramos de acuerdo sobre cada una de ellas siempre habría argumentos a favor en contra.

      Pero los sonidos y las ideas que encierra se relacionan convencionalmente, sencillamente porque aceptamos por tradición heredada los nombres de las cosas y no necesitamos cuestionárnoslo. Cada generación recibe una lengua ya configurada, cuya mayor virtud es estar codificada, porque eso es lo que va a permitir comunicarse con ella.

      Si hubiera normas sobre como deben corresponder los significados a los significantes podríamos discutirlas e incluso cambiarlas, pero como sabemos que no las hay no lo hacemos. La próxima arbitrariedad del signo lo pone al abrigo de toda discusión y preserva su identidad garantizando su continuidad. Naturalmente esta es una verdad que admite matices.

      La naturaleza auditiva del signo da lugar a su linealidad para que los sonidos nos resulten claros y podamos diferenciarlos tendrán que sucederse en el tiempo; el significante desarrolla en el tiempo y del tiempo toma la característica de desarrollarse en una sola dirección, de modo lineal. A pesar de lo simple que esto parece es algo que repercute de tal manera en la organización de la lengua que es verdaderamente fundamental.

      El signo se articulará doblemente en la cadena sonora y las unidades de la lengua pertenecerán necesariamente a la primera o a la segunda articulación.

      INMUTABILIDAD Y MUTABILIDAD

      Inmutabilidad

      El usuario unilateralmente no puede cambiar el signo porque si lo hace lo anula, no será entendido por los demás y si el cambio es mínimo y el entendimiento se mantiene la sociedad pensará que se está equivocado.

      Los signos se integran en un sistema y además se trata de un sistema enormemente extenso y de organización compleja. Por eso modificarlo no es rentable puesto que ocasiona repercusiones en la organización del sistema y complica la producción de mensajes.

      Otra de las razones por las que no podemos cambiar los signos a nuestro antojo es que esos signos existen en nuestra memoria y están grabados en ella. Un hablante por azares de su historia personal puede olvidar parcialmente su lengua pero la sociedad de los hablantes nunca podría seguir ese ejemplo.

      En general los signos aprendidos en la infancia son muy sólidos y estables. El vínculo entre significante y significado es muy fuerte.

      En realidad, entre las dos caras del símbolo se ha producido una fusión que no es posible romper por acto de bondad. Si se rompe, es accidentalmente y a nivel individual. Además, la sustitución de los signos existentes por otros nuevos sería extraordinariamente complicada a la hora de poner de acuerdo a los usuarios entre sí.

      Dada la circunstancia ya vista de que el signo es arbitrario, no es bueno ni malo, adecuado o inadecuado y su única razón de ser es que lo hemos heredado así. Es producto de una evolución que queda fuera de nuestro dominio.

      Mutabilidad

      Así como el signo no puede cambiar por la libre voluntad del usuario, y mucho menos del individuo, cambia aunque no lo quiera el usuario, por obra del tiempo. No hay pautas fijas que nos permitan decir cuanto tiempo hace falta para que el cambio del signo se haga notar en una lengua dada.

      No es tanto la cantidad de tiempo como los acontecimientos que suceden en el tiempo lo que puede ocasionar la transformación. En la vida de las lenguas es vital el aislamiento o la posibilidad de intercomunicación. Es fundamental la producción textual y sobre todo la adaptación del código a las necesidades de la gente y de la cultura, por eso las lenguas cambian por una multiplicidad de razones, no por una única razón, precisamente lo que garantiza la continuidad de una lengua en su capacidad de adaptación a las necesidades sociales.

      VALOR DEL SIGNO LINGÜÍSTICO

      Según Saussure uno de los errores más repetidos en lingüística había sido el considerar el valor de los signos por su relación con las cosas. Las palabras no se definen por su relación con las cosas sino por la mutua relación. Lo que importa en un signo no es el vínculo entre significante y significado y mucho menos su remisión a una cierta realidad.

      Entendemos que existe el presente por su oposición al pasado y al futuro y el indicativo por su oposición al subjuntivo.

      Nuestro concepto de “arriba” necesita de nuestro concepto de “abajo” para existir y lo que le da su valor es su diferencia, su especificidad con respecto a los elementos que forman parte del mismo repertorio. Por eso Saussure hace gran hincapié en que el signo es diferencial, relativo y negativo. Con esto quiere decir que cada una de las dos caras del signo debe distinguirse netamente bien del resto de los significantes en su propio plano.

      Indudablemente los signos nacerán por la relación entre los dos planos, el de la expresión y el contenido. A una serie de diferencias que sentimos como tales en el plano de la expresión van asociadas unas diferencias que también sentimos los usuarios que pertenecen al plano del contenido.

      Establecida esta asociación estamos ante un signo plenamente configurado, que como tal parece una cosa tangible y positiva pero en realidad Saussure insiste mucho en esto, lo que le he dado origen es su ubicación en cada uno de los planos.

      El significado no coincidente unido al significante no coincidente en eso consiste la “negatividad” del signo Saussuriano.

      LENGUA Y HABLA

      La dicotonomía o antinomia Saussoriana más conocida incluso desde fuera de la lingüística es la que opone lengua y habla. Saussure en su esfuerzo por delimitar y definir la lengua para su estudio nos la va a presentar en su oposición al habla como dos caras opuestas de un solo fenómeno, que pertenecen ambas al lenguaje.

      Esto se le ha censurado mucho a Saussure desde las escuelas pos-estructuralistas que pretendían superarlo. En realidad, Saussure dejó bien claro que separar lengua y habla es un artificio metodológico que considera necesario para poder estudiar cada cosa como lo que es:

      LENGUA

      HABLA

      Psíquica

      Psicológica

      Sistema

      Realización

      Social

      Individual

      Más abstracta

      Más Concreta

      La lengua es necesaria para que el habla se produzca y el habla es necesaria para que la lengua se establezca. Es imposible decidir que una sea anterior a la otra, son dos caras de la misma moneda y no pueden existir por separado.

      Nadie fue más consciente de ello que Saussure, sin embargo, la lingüística como ciencia del lenguaje tendrá que dividirse en una lingüística de la lengua o lingüística propiamente dicha y una lingüística del habla o estática. Ambas operarán de acuerdo con lo que buscan: la primera, determinar el ser social de la lengua, la organización de su sistema. El conjunto de hechos que funcionan para los hablantes en general.

      Por el contrario, la segunda tendrá que descender por su propia naturaleza a los casos concretos y estudiar no una realidad mental, sino lo que cada usuario hace con esa realidad mental al realizarla y convertirla en realidad psicofísica.

      LINGÜÍSTICA DIACRÓNICA Y SINCRÓNICA

      Para Saussure la lengua es un sistema y como tal hay que estudiarlo en primer lugar. Se trata de un sistema psíquico, de un sistema de signos. Saussure dice que los signos que constituyen es sistema de la lengua son valores puros y que solo se pueden concebir en sus mutuas relaciones, que son precisamente las que determinan su valor, prescindiendo del tiempo. El transcurso del tiempo distorsiona el equilibrio del sistema. No se puede estudiar el sistema como tal en su evolución sino en un equilibrio dado en un momento dado.

      Para Saussure los hechos de lengua considerados en su evolución no forman sistema entre sí. Para empezar porque ni siquiera pertenecen a la misma conciencia colectiva. Sabemos como es la lengua ahora pero ignoramos como fue en sus estudios anteriores y si lo sabemos es gracias al estudio retrospectivo, pero no altera nuestros catálogos mentales a la hora de elegir unidades, por ejemplo, yo sé que muchas palabras en Español que empiezan por H provienen de palabras que en latín empezaban por F; sin embargo eso no es más que un dato cultural. A la hora de pronunciar las palabras españolas no elijo harina en vez de “farina” ni hambre en vez de “fambre”, etc.

      Sencillamente sé que lo que yo utilizo proviene de esa forma que se pronunció en un estadio intermedio (siglos XVI y XVII) como aspiración laríngea.

      LINGÜÍSTICA INTERNA Y EXTERNA

      La lingüística interna o científica se ocupa del código, sus unidades y sus relaciones; pretende describir la realidad tal como es y explicar como funciona. No valora las lenguas pues al fin y al cabo la ciencia no valora.

      Por el contrario, la lingüística externa se preocupa de la lengua como institución social. Se preocupa de todo lo que en la lengua tiene que ver con su historia, con su carácter social y con su utilidad para los pueblos, como es lógico. Según esto, la lingüística externa no se limita a decir cómo es el contexto de la lengua entre la lengua y los usuarios.

      La Lingüística es cultural y busca no solo escribir sino prescribir puesto que los bienes culturales del hombre se rigen por leyes que emanan de los propios hombres, y por lo tanto pueden ser modificadas por obra de voluntad.

      Existen tres criterios, los tres de la lingüística para la valoración social de las lenguas:

      1º.- Número de Hablantes: más específicas el del G.L.M. que son las siglas utilizadas en socio lingüística cuando se habla del grupo de lengua materna, es decir, de los hablantes de primera lengua que la tienen como lengua materna. La primera tanto desde el punto de vista de su protagonismo psicológico aunque a veces pueda darse el caso de que la primera cronológicamente no sea la primera psicológica.

      El chino es la lengua primera en número de hablantes, las cuatro más importantes de este criterio son: Chino, Indostánico, Inglés, Español a las que siguen otras siete que son: Portugués, Japonés, Engalí, Árabe, Francés y Alemán. Debemos pensar que de las 3 a 4mil lenguas, que se hablan en el mundo el caso de las que tienen millones de hablantes es muy minoritario y que existe una inmensa cantidad de lenguas, en realidad la mayoría de las que existen, solo habladas por unos cuantos millares de personas.

      Sino existe la posibilidad de aprender alguna de las lenguas millonarias, las personas ven limitada sus posibilidades de comunicación de forma dramática, casi trágica.

      2º.- La Difusión: difundida quiere decir conocida: intencionalmente utilizada en los foros de debate y de encuentro entre los distintos pueblos: en el comercio, en diplomacia, en Internet (en este terreno como es bien sabido el inglés va muy por delante de otras lenguas). Aunque el Español tiene su importancia especialmente porque al ser una lengua que hablan unas naciones suscita el interés de cuantos países quieran relacionarse con los hispano hablantes.

      Desde el punto de vista de la enseñanza el Español se vende muy bien en el mundo, es la primera lengua extranjera más aprendida en EU., país en el que además es la lengua de 30 millones de hablantes. En Brasil también tiene muchísima demanda y según las previsiones este país tiende al bilingüismo y llegará a ser totalmente bilingüe. Curiosamente en Asia también hay mucha gente interesada por el Español, Japón hoy tiene 400 mil estudiantes de Español y Corea y China también ha experimentado un alza en los últimos tiempos.

      En Europa, el Español está muy integrado en los países nórdicos, especialmente en Suecia. En las aulas suecas es la lengua extranjera que tiene más alumnos matriculados.

      3º.- Producción Textual: ¿qué producen las lenguas? Producen textos efímeros y textos-obra. Cada vez que hablamos producimos un texto, evidentemente éste no es un texto-obra, pero sí lo es el que queda registrado, en general, por escrito y tiene suficiente interés para volver sobre él. Los que más interesan a la sociedad son los que contienen nuestro conocimiento y lo que expresan nuestra sensibilidad artística, es decir, los científicos-tecnológicos y los literarios.

      En este aspecto vamos a separar unas de otras para ver que lenguas pueden ser consideradas más importante en la producción textual: con lo que respecta el inglés, sin ninguna duda y a una distancia sideral, de cualquier otra lengua, ya que más del 90% de la producción anual de textos científicos, se publican en inglés.

      Por lo que respecta a los textos literarios en cambio, hay muchas más lenguas que podrían competir, pues tienen tras sí una gran literatura lleva de obras y de autores. Es el caso del Español, que en el terreno literario no tiene nada que envidiarle ni al inglés ni a ninguna otra lengua.

      La primera articulación lingüística, si partimos como es natural del mensaje, que es lo que efectivamente se utiliza en el hablar, es el de las palabras para formar frases. El concepto de palabra es muy complicado en lingüística pero a efectos prácticos todo el mundo sabe intuitivamente lo que es una palabra. Todo el mundo tienen una idea de que las palabras son las únicas unidades completas que se utilizan al hablar.

      Leonard Bloomfield fue quizás el lingüista que proporcionó una definición más simple de palabra: “es la mínima forma libre” Mínima forma susceptible de funcionar en el mensaje, asumiendo función propia. En cualquier caso hay palabras de dos tipos bien definidos:

      • Palabras Lexemáticas

      • Palabras No Lexemáticas

      Las primeras estructuran primariamente la realidad extralingüística y la segundas sirven para determinar y relacionar palabras lexemáticas o bien funcionan como comodines del idioma; por el momento nos basta con saber que las unidades de la primera articulación son significativas. En realidad sería unidad de la primera articulación cada uno de los signos que se suceden en un mensaje en una frase.

      En ciertos casos, esos signos serán palabras No Lexemáticas y además serán signos simples. En otros casos, aunque sean palabras No Lexemáticas serán signos complejos y mucho más claramente aun.

      En el caso de que sí sean Palabras Lexemáticas en muy pocos casos estarán constituidas por un solo signo. La dificultad para identificar signo con palabra a conducido a la lingüística a la búsqueda de los verdaderos signos simples del idioma. La lingüística europea de Martinet generó el término Monema para referirse a los signos simples del código de la lengua, según se tratara de elementos léxicos o elementos gramaticales, los monemas serían llamados morfemas o lexemas. Esa terminología es la europea o la más usada en las escuelas de lingüística europeas.

      La Lingüística americana prefirió emplear el término morfema en lugar de monema y distinguir morfemas léxicos de gramaticales sin más. La cuestión es bastante sencilla pero sino se está advertido se malinterpretan los textos si no se distingue su procedencia y se descifra en consecuencia.

      Las unidades de la segunda articulación son los fonemas. Los fonemas son elementos distintivos, no significativos. Basta con cambiar un fonema en un signo para cargárselo. Cambiar un fonema nos conducirá a otra palabra o a una no-palabra del idioma.

      Las sílabas parecen también divisiones lingüísticas, unidades lingüísticas, pero no son unidades ni de la primera ni de la segunda articulación. Para ser de la primera articulación les falta carácter significativo y para ser de la segunda les sobra carácter distinguidor. Esto es, no nos hace falta cambiar la sílaba en otra o en nada. Nos basta con alterar uno solo de sus fonemas.

      Sin embargo decimos que articulamos en sílabas, que la sílaba es cada uno de los golpes de voz que damos al hablar, según la definición escolar, que tan bien entienden los niños. Es verdad que la sílaba es una unidad articulatoria, pero no lingüística, en el pleno sentido, es decir, no es una unidad funcional. Simplemente es una unidad acústica que viene determinada por el grado de fusión e influencias recíprocas entre vocales y consonantes sucesivas dentro de la cadena hablada.

      Volvamos al fonema. Este si es una unidad funcional, es el mínimo segmento lingüístico. Cada fonema es un conjunto de rasgos, pero se trata de rasgos simultáneos, no sucesivos, lo cual quiere decir que una vez que hemos llegado al fonema, no podemos seguir segmentando la cadena hablada.

      ¿Cuántos fonemas tienen las lenguas? Un número no reducido, sino reducidísimo, en el mejor de los casos, no superará el medio centenar concretamente el Español tiene bastantes menos.

      Hay quien ha comparado expresión y contenido en cuerpo y alma. Como se trata de un símil metafísico, así nos resulta más útil pensar en una hoja de papel que tiene su anverso y su reverso que jamás podremos separar. Saussure dejó muy claro que los pensamientos que pueblan nuestra mente sólo se configurarán, sólo adquieren forma estable cuando existe la lengua. Lo que nosotros utilizamos es un amago de pensamiento, sonido interior gracias al cual damos formas a las ideas.

      Si no tuviéramos nuestro pensamiento no sería más que una masa amorfa e indistinta y nos resultaría imposible distinguir una idea de otra de una forma clara y constante.

      Para Saussure la lengua es forma no sustancial y una forma que sólo es posible gracias a la existencia, a la interrelación del plano de la expresión y del plano del contenido. Por regla general cuando hablamos del contenido lingüístico nos referimos al significado, igualmente que cuando hablamos de expresión nos referimos al significante. Hay algunas observaciones que hacer sobre esto:

    • Que si la lengua es un sistema mental, el plano de la expresión es el plano del sonido mental, el plano de las palabras que se convertirán en sonidos, de hecho, en la comunicación.

    • El contenido lingüístico no es sólo el significado, según Eugenio Coseriu.

    • Hay 3 clases de contenido lingüístico:

      • Designación

      • Significado

      • Sentido

      La distinción de los contenidos lingüísticos, en tres tipos bien diferenciados queda establecida por Coseriu en su libro “Gramática y semántica universales” aunque aluda a esa diferenciación constantemente en el resto de sus obras publicadas. Los tipos de contenidos son tres: designación, significado y sentido.

      • La designación es el vínculo entre las palabras y las cosas, los mensajes y la realidad a la que aluden, es verdad que la lengua no es una nomenclatura y que la realidad no está previamente clasificada antes de su advenimiento, esta es una de las verdades sagradas de la lingüística moderna, una de las verdades de Saussure, pero hay quien la ha convertido en dogma con lo cual la exageración ha vuelto a falsear la apreciación de la realidad de la lengua para quienes han incurrido en ella aunque la lengua tiene una parte que desde luego es una nomenclatura y en nuestras primeras edades recibimos la lengua como si efectivamente fuera una nomenclatura, gradualmente nuestro entendimiento del código crece, como crece nuestra capacidad creativa y naturalmente en este momento el papel de la lengua va mucho más allá que el de poner nombre a una realidad previamente configurada.

      En cualquier caso la lengua existe en función de la realidad aunque cada lengua la formalice de manera distinta. Los hablantes individualmente también usan de manera distinta esa lengua cuya configuración comparten ante una misma realidad. En la mente de cada hablante surgen ideas distintas, sensaciones distintas y percepciones diferentes; esto conduce a palabras también diferentes para referirse a lo mismo. Nos metemos en el agua del mar y nos dicen “¡Qué frío!” y otros “¡Qué caliente!”; el significado de la palabra frío y caliente y la sensación térmica individual conduce a designar de modo contrario la misma realidad. Todos los días de nuestra vida se repite este desacuerdo aparente sobre las palabras, pero en realidad no son las palabras las que tienen un valor inseguro y unos límites borrosos, es la realidad misma y sobre todo nosotros mismos colocados ante la realidad que no siempre distinguimos de una manera clara, constante, objetiva y acorde con los demás, la misma persona, según los ojos que la miran será joven o vieja, gorda o flaca, divertida o canalla; pura cuestión de designación, el valor de las palabras no varía. A veces en la propia lengua coexisten palabras distintas que designan la misma realidad. Por ejemplo en griego existen dos palabras para designar al ser humano, nos sentimos tentados a decir que son sinónimos pero en realidad una significa en cuanto a nosotros y la otra en cuanto un animal.

      • Frente a la designación, el significado es estable y objetivo, es el contenido lingüístico estructurado por la lengua, pensemos que el concepto que cada individuo tiene sobre la realidad en concreto. No compartimos en absoluto nuestro concepto sobre la mayor parte de las cosas, pero si compartimos nuestro concepto lingüístico de ellas: “Flor” significa lo mismo para todos nosotros y también significan lo mismo para un jardinero y un botánico, desde el punto de vista de la lengua la palabra flor significa lo mismo para todos es el promedio conceptual, necesario y suficiente para apuntar hacia una cierta realidad, utilizando una cierta palabra. Sin embargo el concepto que de la flor tenga el jardinero o botánico será con toda seguridad mucho más rico y matizado del que podamos tener los no entendidos, aunque también coincidirá el del jardinero con el del botánico.

      Si el significado de las palabras dependiera del conocimiento que cada hablante tiene de las cosas sería imposible la comunicación, sin embargo la lengua nos proporciona un código común que nos permite desenvolvernos y saber lo que hablamos y lo que hablan los demás aunque no conozcamos profundamente todas las realidades de las que se hablan a nuestro alrededor precisamente los desajustes entre la lengua se deben a que cada uno ha etiquetado la realidad de acuerdo con criterios diferentes, pues lo que importa no son las diferencias reales sino las causas a las que las palabras aluden lo importante es que cada lengua tenga un código claro y distinto y una catalogación echa a base de palabras.

      El Significado se puede dividir en varios tipos:

      Léxico

      Significado

      instrumental

      Gramatical estructural

      óntico

      categorial

      El Significado Léxico es el que tienen las palabras en función de la experiencia extralingüística que contienen. En general la afinidad de significado léxico no conduce a expresiones lingüísticas iguales o semejantes, la palabra silla tiene un significado próximo a la palabra taburete, pero eso no se manifiesta en la forma de su expresión, están emparentadas en cuanto al significado léxico, comparten el rasgo significativo “asiento” pero esto no tienen expresión en la lengua.

      El Significado Gramatical es el que corresponde a aquellos rasgos de las palabras a las que la lengua busca una expresión fija.

      Empecemos por el significado categorial: las lenguas tienden a buscar marcas de expresión diferenciadas a las distintas clases o categorías de palabras, aunque no siempre es así pero de todos modos se considera que el contenido categorial de las palabras tiende a buscar expresión regular en la lengua. ¿Cuál es el contenido categorial? Recordemos que nuestros conceptos léxicos adoptan cuatro categorías distintas, según entendamos la realidad como cosa, acción, cualidad o circunstancia. En realidad el significado categorial no es propiamente gramatical ni propiamente léxico sino que está a caballo entre estos dos tipos de significados.

      El significado instrumental es el propio de los llamados morfemas gramaticales, se trata de rasgos significativos que tienen una presencia tan fuerte en la lengua que han buscado una expresión fija, al margen de en que palabras aparezca. Todos los verbos de la lengua utilizan exactamente los mismos morfemas instrumentales en la lengua. Expresamos el singular de la misma manera en todas las palabras en singular y si queremos emplear un diminutivo, recurriríamos a un cierto tipo de morfema como “ito” o “illo” que expresan precisamente este significado.

      El significado estructural nace de la conjunción del léxico y la gramática, cuando aplicamos un plurilarizador a un sustantivo obtenemos un plural y cuando hacemos concordar este sustantivo en plural con un verbo en plural conseguimos un esquema oracional, esto es un significado estructural, todos nuestros mensajes suelen adoptar forma compleja, seguir un esquema predeterminado en la lengua. Una oración compleja o simple es una estructura que a su vez contiene sintagmas dentro de las cuales podemos diferenciar otras estructuras combinatorias menores, si hay combinación y si esta combinación tiene una función propia hay significado estructural basta con conjugar morfemas instrumentales y léxicos para conseguir estructuras dotadas de esta clase de significados.

      El significado óntico también pertenece a las combinaciones lingüísticas pero tienen que ver con el estado de existencia que la lengua atribuye a la realidad designada, no es lo mismo preguntar que afirmar, ni plantear como hipótesis lo que en otros casos planteamos como hechos ciertos a veces la única diferencia visible entre dos frases idénticas por los demás es la entonación y sin embargo basta con variarla para que varíe el valor de existencia que damos a la realidad aludida, aparte de la entonación cada lengua tiene sus procedimientos para dar forma a los significados ónticos para expresar duda, seguridad, condición.

      En muchos casos nos valemos de nexos introductorios que nos dan la clave de cómo hay que entender lo que se dice, en cualquier caso dos expresiones que contienen exactamente las mismas palabras y que están estructuradas en un mismo contexto pueden sin embargo diferir en su significado óntico.

      • El sentido es algo mucho más concreto que el significado porque es el valor que alcanza las palabras que pronunciamos o emitimos en un momento y en un lugar dados ante unos determinados interlocutores, partiendo de unas premisas de unos presupuestos sobre los que los demás entienden y con una determinada intención, cuando hablamos todos los factores de la comunicación influyen en el mensaje mismo; actualmente la lingüística da muchísimo valor al contexto comunicativo, que es el que puede proporcionar las claves del mensaje, las pistas para descifrarlo, en realidad los mensajes tienen un significado claro, pero completamente insuficiente para la comunicación. En ésta lo que buscamos es el sentido, es decir, lo que las palabras significan, cómo se relacionan con la realidad, para que se dicen, porqué causa y con qué acontecimientos se relacionan. Lo que decimos debe tener siempre sentido no solo significado.

      Pensemos en lo que sucede cuando repiten las palabras que alguien que ha dicho fuera de contexto. En muchos casos parecen absurdas y esto es lo menos grave porque también podemos manipular lo que los demás dicen por el simple procedimiento de intentar conectarlo con un contexto distinto que invite a los descifradores a interpretar intenciones diferentes de lo que verdaderamente había.

      Aproximadamente la mitad del léxico de los distintos idiomas es léxico nomenclador o léxico “nomenclator”, es decir, léxico que sirve para designar los elementos que se distinguen dentro de un cierto ámbito de la realidad por razones objetivas, entendiendo por objetivas que van más allá de la lengua, de la costumbre lingüística, que se pueden justificar o explicar.

      En las lenguas existen nomenclaturas y terminologías que son agrupaciones del léxico de carácter extralingüístico, la diferencia es que en general, reservamos el nombre de nomenclaturas para las que se basan en saberes populares y llamamos terminología a las que funcionan dentro de las distintas ciencias técnicas y artísticas. Sería una nomenclatura el nombre de las distintas piezas de un motor, sería una terminología la de los términos de la química, la medicina o la arquitectura, o incluso de la informática.

      El léxico nomenclador o terminológico se traduce de lengua a lengua sin problema, podemos equivocarnos al traducir e incluso a veces la etimología puede despistar. Pero si se trata de este tipo de léxico lo que si es verdad es que tiene representación diferenciada en todos y cada uno de los idiomas, en todas las lenguas existe una palabra distinta para cada uno de los huesos de nuestro esqueleto como existe una palabra distinta para cada una de las piezas del motor. El único error posible de traducción es establecer una falsa equivalencia, pero siempre hay una correspondencia. Cuando se trata del léxico lingüísticamente estructurado, la dificultad está en encontrar esa correspondencia, cada idioma ha funcionado de forma distinta, y lo que una distingue el otro puede no hacerlo de manera que el traductor tropieza constantemente con esa dificultad. Las palabras sólo ajustan por aproximación pero su valor no es idéntico porque no se oponen del mismo modo dentro de su propio idioma a las demás palabras del repertorio, dentro de una zona significativa.

      El otro 50% del léxico lingüístico es de este tipo.

      SUSTANCIA Y FORMA DE LA LENGUA.

      ¿De qué está hecha la lengua? ¿Cuál es su sustancia? ¿Cuál es la materia prima?. La materia prima de la lengua es el sonido y los pensamientos.

      Plano de la Expresión

      Plano del Contenido

      Sustancia

      Sonido

      Pensamiento

      Forma

      2ª Articulación

      Fonemas

      1ª Articulación

      Significante

      Significado

      Ejemplo: Juego de Ajedrez.

      Plano de la Expresión

      Plano del Contenido

      Sustancia

      Madera

      Metal

      Mármol

      Movimiento en

      el Tablero

      Forma

      Tablero con 64 casillas, mitad blancas, mitad negras, 16 piezas blancas, y 16 negras.

      Movimiento

      Conocimientos y Reglas concretas para saber qué es posible y qué no.

      Organización del sistema lingüístico.

      El Nivel Fonológico.

      El nivel fonológico está segmentado en fonemas y elementos no segmentales o bien suprasegmentales, también llamadas prosocemas. Los elementos del sistema fonológico se oponen unos a otros. En el caso de los elementos segmentales o fonemas, cada uno de ellos es un conjunto de rasgos simultáneos, es decir, se pronuncian a la vez, por ejemplo la a es simultáneamente abierta y central dentro del repertorio de las vocales como la p es simultáneamente, dentro del repertorio de las consonantes, bilabial, oclusiva y sorda.

      Dentro del repertorio de los fonemas a pesar de su limitación numérica nos encontramos con sub-repertorio dentro de los que la oposición de las unidades es directa. Los elementos supraelementales forman también parte del subsistema fonológico pero al revés que los fonemas están fundados en el contraste de unidades sucesivas; ni la entonación ni el acento podrán existir al margen de la cadena hablada.

      El Nivel Léxico.

      Palabras lexemáticas: las que estructuran primariamente la experiencia extralingüística (sustantivo, adjetivo, verbo y adverbio).

      Llamamos vocablos a las palabras distintas que aparecen en un texto; distintas quiere decir que no son meras variaciones formales, o sea, gramaticales, sino que tienen su entrada propia en el diccionario.

      El léxico es elemento fundante del sistema de signos en que consiste la lengua y lo es porque ni la gramática ni los fonemas tendrían razón de ser si no existiera con carácter anterior las palabras lexemáticas. Coseriu señala que la anterioridad del léxico es lógica. Es evidente que la lengua nace en función de la realidad y por lo tanto lo primero serán aquellas palabras que tengan referencia extralingüística.

      La anterioridad del léxico además de lógica es una realidad en los comportamientos verbales y en la génesis del lenguaje. En los comportamientos verbales resulta evidente la necesidad del léxico tanto en la decodificación como en la encodificación. No podemos entender a los demás cuando utilizan palabras cuyo significado ignoramos. De nada nos sirve dominar la gramática y la pronunciación. Exactamente igual sólo podemos hablar de un tema cuando disponemos de las palabras que nos sirven para referirnos a él. Quien codifica un lenguaje primero selecciona y después combina los términos seleccionados y quien lo decodifica entiende primero globalmente y a partir de ese entendimiento global asigna a cada palabra la significación que tiene en esa concreta frase.

      Adquisición y Aprendizaje

      Todos los aprendizajes dependen de la lengua.

      La escuela actúa como niveladora de diferencias culturales/lingüísticas.

      *.- Complejidad Semántica

      *.- Adquisibilidad

      La importancia del crecimiento léxico en la escuela es vital. Sin léxico no hay lengua y sin lengua el resto de los aprendizajes escolares quedan seriamente limitados cuando no imposibilitados. Además en el léxico es en el terreno lingüístico que más diferencias existen entre unos hablantes y otros, mucho más acusadas que en la pronunciación o que en la gramática.

      En los hablantes niños como en los hablantes adultos hay grandes desniveles que dependen del momento del ingreso en la escuela, básicamente de factores como la extracción sociocultural de las familias. La escuela debe actuar como igualadora social para compensar diferencias que de otro modo se perpetuarían dejando a unos alumnos en situación de desventaja con respecto a otros.

      Es responsabilidad del sistema escolar organizar una enseñanza del léxico encaminada a la nivelación, a la igualdad de oportunidades. Si descuida este trabajo muchos alumnos se verán perjudicados, especialmente los alumnos más desfavorecidos en su medio familiar, que no tendrán otras fuentes al margen de la escuela.

      Siempre se ha establecido una correlación entre bajo coeficiente intelectual y pobreza léxica. Es verdad pero no es toda la verdad. Los niños poco inteligentes presentan el síntoma de dominar poco léxico, pero puede suceder que su pobreza se deba a carencias culturales. El problema es que cuando la escuela no corrige esa situación no se produce un desarrollo correcto del pensamiento, que no tiene un lenguaje que le permita discurrir con normalidad, con lo cual, la progresión intelectual es muchísimo más lenta y más dificultosa.

      Al final acaba siendo cierto lo que no lo era, esa relación entre pobreza léxica y escasa inteligencia. Por todas estas razones, los maestros deben tener conciencia de la importancia de su actuación y en los primeros niveles casi es mayor la responsabilidad.

      Asociaciones Fonosémicas

      Asociaciones - Campos semánticos o campos léxicos

      Estructurales

      de léxico - Campos léxicos

      Es mucho más fácil recordar datos asociados que aislados. Una palabra ya es por sí misma una asociación de significados y de significantes, y no habrá verdadera posesión de la palabra mientras el vínculo entre significado y significante no se convierta en indisoluble la relación estable no varía mientras eso no ocurre, conocemos la palabra hasta cierto punto.

      A lo mejor somos capaces de entender la de un mensaje utilizando lo que se llama inferencia semántica (hacerse suposiciones basándose en el propio texto).

      La memoria de las palabras necesita ayuda si queremos conservar clara la significación de las voces de la lengua. En la adquisición espontánea lo que más ayuda a la memoria léxica es la frecuencia de uso, todos los hablantes casi sin excepción al llegar a una corta edad, dominan los vocablos mas frecuentes de su idioma o aquellos que tienen una alta frecuencia en determinada situaciones normales en la vida de cualquiera.

      Aunque las palabras sean de por sí una asociación, recordad la correspondencia significado - significante, a veces es difícil y debemos recurrir no a esta asociación primaria sino a otras asociaciones que las palabras contrarias.

      ¿Con qué se relacionan las palabras?

      Las palabras se relacionan con las situaciones que se adquieren y con los textos que aparecen, estamos hablando de asociaciones extralingüística y lingüística respectivamente.

      En general podemos decir que las palabras se relacionan con su contexto extralingüístico que es la situación o con su contexto lingüístico que es el texto. A veces las palabras se relacionan entre sí en distintas agrupaciones léxicas, que es establecen en función de relaciones también extralingüística y lingüísticas.

      El vínculo asociativo entre unas palabras y otras puede ser individual pero ese no interesa para enseñar otra lengua. Interesan las asociaciones previsibles que dan lugar a conjuntos de palabras que tienen todas algo en común. Sabemos que por razones extralingüísticas asociamos palabras en nomenclaturas terminológicas, hay otra agrupación con la que se trabaja mucho en la enseñanza llamada CAMPO.

      Pertenecen a un mismo CAMPO NACIONAL todas aquellas palabras que en nuestra mente se vincula porque se refieren a cosas relacionadas en el mundo real, asociamos bata a médico porque sabemos que suelen utilizarla.

      SOLIDARIDAD LÉXICA

      Aplicaciones

      Las agrupaciones monosemánticas no pertenecen a la organización de la lengua, pero si en la mente de muchos hablantes como tendencia. Al menos entonces hay que contar con su existencia precisamente para prevenir errores lingüísticos. Fenómenos como la atracción panorámica (prominente - providente) y la etimología popular (zanahoria - zanahoria).

      En cuento a las asociaciones semántico - sintácticas; son las que se producen entre las palabras en función de su combinalidad; es decir por las restricciones combinatorias que su significado les ocasiona. El descubridor de este fenómeno es Coseriu, que nos habla de solidaridades léxicas.

      A veces una palabra, sólo es combinable con los de una cierta clase léxica; en otros casos sólo con los de un campo léxico concreto y finalmente es el máximo de la restricción.

      En las lenguas se dan también el fenómeno de que surjan palabras que no se combinan nada más que con lexemas particulares singulares. Estas formas de restricciones se llaman:

      - Afinidad (clases)

      - Selección (campos)

      - Inclinación (lexema)

      Las solidaridades lexemáticas son algo constante en todas las lenguas. En determinadas casos, la restricción es para la palabra como entidad de expresión y contenidos y hablaríamos entonces de solidaridad léxica.

      En otros casos la restricción es para la palabra vista desde el significado según la combinemos con una u otra clase de lexema, cambiará de significado manteniendo su apariencia sonora (relleno de pavo - mujer rellena).

      CAMPOS

      Agrupaciones Primarias

      CLASES

      SERIES

      FORMACIONALES Agrupaciones reestructuradas secundarias

      ESTRUCTURAS SECUNDARIAS DEL LÉXICO

      MODIFICACIÓN

      DESARROLLO

      COMPOSICIÓN

      En el desarrollo de los términos secundarios nacen cuando el primario recibe una determinación gramatical con función oracional específica.

      Lo secundario son de categoría distinta al primario.

      A veces a partir de un determinado primario, pueden nacer secundarios pertenecientes a una misma categoría de adaptar distintas formas (por ejemplo: de conciencia nace concienciar); en general en español, todo concepto léxico tiene esta cuádruple vía de formalización de las cuatro categoría oracionales básicas. Pueden nacer antes el sustantivo, puede nacer el adjetivo o incluso el verbo; sin embargo el adverbio casi nunca por no decir nunca es primario.

      El procedimiento del desarrollo es muy productivo y simplifica muchísimo la organización del código de la lengua.

      El léxico ofrece la dificultad de su abundancia y de su irregularidad de forma de expresión. Pero en el desarrollo, aprovecha las regularidades del sistema dramatizando rasgos de contenido, mediante procedimientos fijos/estables. Es lo que podemos llamar analogías.

      La analogía ayuda el sistema lingüístico a economizar en los que todas las palabras lexemáticas fueron completamente inmotivadas.

      Realmente cuando hay desarrollo hay motivación; lo que pasa que se trata de una motivación extralingüística que nada tiene que ver con que las palabras sean naturalmente adecuadas para las ideas que contiene.

      Composición

      La última estructura secundaria de la clasificación de Coseriu es la llamada composición.

      En la composición de Coseriu entran ciertas clases de lo que antes, en la gramatical tradicional, se llaman derivación y lo que si se llamaba composición, también antes que Coseriu.

      Para Coseriu hay composición:

      PROLEXEMÁTICA

      LEXEMÁTICA

      En la composición prolexemática partimos de un término ( ………….) para crear añadiéndoles prefijos o sufijos (….) cuyo significado léxico es diferente sin que cambie su función dirección ( mina - minar / pan - panadero).

      Cuando en lugar de intervenir prefijos y sufijos con lexemas entran dos o más lexemas en juego, estamos ante la composición lexemáticas, por ejemplo: guardameta, correveidile.

      A parte de estas agrupaciones, existen también las agrupaciones etimológicas; en ellas las palabras se relacionan con su común origen.

      El hablante corriente, no suele tener conciencia del origen de las palabras y verdaderamente estas agrupaciones sólo son rentables didácticamente cuando ya en los niveles medios de la enseñanza los alumnos empiezan a aprender un poco sobre la historia de su lengua.

      De todas las agrupaciones vistas, las que ofrecen más interés para la enseñanza del léxico son los compás nocionales aprovechables desde los niveles más elementales, en las que las unidades didácticas se organizan por centro de interés. Los campos semánticos y las series formacionales o familias de palabras.

      Las nomenclaturas o terminologías propias de las distintas disciplinas en cuestión, pero son indudablemente una fuente importantísima del enriquecimiento del léxico.

      El profesor de lengua, si se preocupará de introducir la terminología propiamente lingüística que los niños necesitan conocer en cada nivel para referirse a los fenómenos que están observando en el aula.

      No es bueno obligarles a que aprendan una enorme cantidad de léxicos terminológicos y mucho menos complicándoles la vida con los excesos terminológicos con la lingüística.

      Esto ha creado un conflicto en la enseñanza del idioma tanto en la de la lengua materna como en la de la lengua extranjera, porque cada profesor ha querido dar o conocer los términos de su propia escuela (doctrina, la cual ha obligado a los alumnos a esfuerzos de memoria y les ha creado además bastante confusión de ideas).

      Por eso después de todo estos últimos años de titubeo podemos sacar una conclusión: es mejor utilizar una única terminología y mantenerla, a lo largo de todos los cursos de la enseñanza, aunque el problema es decidir cual.

      Sistema Gramatical En La Lengua

      Aunque digamos subsistema gramatical, contamos con una enorme cantidad de pequeñas organizaciones sistemáticas en el nivel gramatical de lengua.

      ¿Qué separa el léxico de la gramática? ¿Qué tienen en común?

      Tienen en común su pertenencia al nivel significativo de la lengua, es decir, a la primera articulación; lo que diferencia el léxico de la gramática es que la gramática organiza contenidos iguales mediante expresiones fijas, mientras que el léxico no plasma la organización de los significados en la expresión.

      Gramática es entonces orden, sistematicidad, analogía, pautas y por supuesto economía de medios. Cuando conseguimos expresar una idea por un procedimiento fijo nos ahorramos tener que buscar la manera cada vez que la queramos expresar (sufijo -ito, desinencias del pasado, etc).

      Gramática se ha dividido en Morfología y Sintaxis. La Morfología estudia las posibilidades de variación de las palabras: Flexión, que consiste en la adoptación de formas distintas para funciones distintas manteniendo sin variación lo que solía llamarse radical de la palabra de modo que resulte reconocible.

      La Sintaxis contempla la combinatoria del idioma, el conjunto de esquemas posibles para que las unidades simples de la lengua se integren en estructuras complejas dotadas de función unitaria (sintagmas) cuyo exponente más complejo de cuanto se puede prever en el código es la oración.

      El conjunto de catálogo de todos los esquemas posibles en una lengua constituye su sintaxis. Chomsky hablaba de "conjuntos de reglas que permiten al hablante/oyente ideal el ejercicio de la competencia lingüística mediante la actuación".

      Tanto dentro del subsistema morfológico como de la sintaxis nos encontramos con, como ya hemos dicho, pequeñas organizaciones o catálogos dentro de los que se establecen oposición directa entre los elementos. Un ejemplo de catálogo gramatical sería el repertorio de preposiciones de la lengua, el de desinencias verbales y dentro de éste podríamos determinar otros subcatálogos que oponen unas formas verbales a otras en repertorios reducidos dentro de la conjugación. Así por ejemplo el subsistema de las personas verbales (1ª, 2ª y 3ª).

      En la gramática lo fundamental y definitorio es la incidencia del plano del contenido en el plano de la expresión, lo que llaman isomorfismo (misma forma) de los planos de la lengua.

      La Gramática de la lengua se posee completamente a una edad relativamente temprana, aunque de manera implícita, práctica, que solo llega a convertirse en explícita mediante el estudio. Esto quiere decir que cualquier hablante por el hecho de serlo entiende todas las construcciones y esquemas posibles que los demás y él mismo utilizan en la comunicación, aunque jamás se hayan preocupado de pensar en ello.

      El profesor Francisco Marsá definía la gramática como "funcionamiento de la lengua" cuando se trataba de lo que él llamaba Gramática 1 o Gramática Interna frente a la Gramática 2 o Gramática Descriptiva, que defendía como estudio del funcionamiento de la lengua.

      Obviamente, poseer la Gramática 2 exigía instrucción, reflexión, atención y escuela.

      Además, definía la Gramática 3 o Gramática Normativa como "la Gramática normativa no es más que una Descriptiva con intención proselitista"

      Gramática Normativa: la sociedad pretende siempre en cuestiones lingüísticas decidir sobre los buenos y malos usos. A la sociedad para su uso particular no le interesa saber cómo se habla sino como se debe hablar. Quiere seleccionar los mejores modelos y descartar todos los demás. Desde el punto de vista de la Gramática Descriptiva de una lengua, es perfectamente gramatical toda forma o combinación social documentada y admitida por un grupo que la tiene como propia, pero desde el punto de vista de la gramática normativa no todo lo que se acredita en el uso social se considera gramatical en el sentido de correcto.

      Al existir una pluralidad de modelos según los grupos elegiremos unos u otros y desharemos otros, por ejemplo mucha gente dice dijistes, hicistes, cuando la s no es normativamente aceptable.

      En la escuela transmitimos siempre un modelo normativo de lengua. Esto garantiza la continuidad y la homogeneidad del idioma para la comunidad de hablantes. De todos modos la inmensa mayoría de formas simples y esquemas gramaticales dentro de una misma lengua son compartidas por todos los hablantes. De manera que es difícil tropezar con dudas sobre cual es la gramática de una lengua pero, en casos de alternancia, la descripción que consideremos válida del punto de vista formal es la que marca las pautas de corrección, la que nos saca de dudas indicándonos cuál es la opción preferible o incluso la opción válida.

      Principios de la organización del sistema lingüístico.

      Estos principios son:

      • Principio de funcionalidad

      • Principio de oposición

      • Principio de sistematicidad

      • Principio de neutralización

      Principio de funcionalidad.

      El primer principio que rige la lengua es el de funcionalidad o solidaridad entre dos planos. Vamos a enunciar este principio de forma simple. A toda diferencia sentida como tal por la generalidad de los hablantes en el plano de la expresión le corresponderá una diferencia de la que los hablantes también serán conscientes en el plano del contenido y viceversa, toda diferencia del plano del contenido apreciada por los hablantes del plano del contenido apreciada por los hablantes tenderá a expresarse de modo también diferencial.

      Dentro de la lengua sólo existe aquello que tiene función lingüística. Precisamente lo que separa unas unidades de otras dentro de la lengua es su función. Los conceptos de forma y función están estrechamente relacionados pues lo que convierte una forma de lengua en forma de lengua es que esté dotada de función.

      En la 2ª articulación la función es distinguidora. En la 1ª articulación la función es significativa pero en cualquier caso los límites entre las unidades de lengua son precisas, no borrosas ni fluctuantes como alguna han dicho confundiendo significado con designación. Piénsese que en un código no hay transición gradual entre los signos sino fronteras clarísimas entre unos y otros. Del principio de funcionalidad o solidaridad se desprende el del significado unitario de los elementos de la lengua.

      ¿Qué quiere decir significado unitario?

      No hay que confundir unitario con único. Es evidente que en las lenguas nos encontramos con unidades multifuncionales que por lo tanto parecen poner en entre dicho la tesis del principio de funcionalidad. Existen palabras polisémicas como “cabo” que tiene varios significados.

      Cuando en una lengua un significante tiene varios significados o un significado tiene varios significantes tendemos a pensar lo siguiente: si el significante es único estamos ante una sola palabra. En cambio si el significado es único pero hay más de un significante consideramos que hay tantas palabras como expresiones sonoras distintas.

      Esto es falso. Cuando hay un significante que tiene varios significados habrá tantas palabras distintas como significados distintos. No podemos olvidar que una palabra es una unidad de expresión y contenido no vale cambiarle ninguna de las dos caras sin que cambie la palabra misma como tal. La idea que debe quedar bien clara es que cuando las palabras se multiplican a partir de la unidad dan lugar a unidades perfectamente distintas dotadas de distinta función y cuyo significado incluso cuando no es único es unitario.

      La delimitación de los distintos valores de una expresión sonora es clara en la lengua aunque en la mente de un hablante en concreto pueda confundirse con relativa facilidad y frecuencia.

      Principio de Oposición.

      El segundo principio de organización de la lengua es la oposición, que consiste en la delimitación de la identidad de las unidades de lengua que, compartiendo una base común de rasgos, se diferencian en virtud de uno que no comparten.

      Este tipo de oposición es directa y se produce entre unidades que integran un mismo repertorio y subsistemas. La noción de rasgo distintivo es clave, en la lingüística moderna; un rasgo distintivo o funcional o pertinente es aquel que marca una diferencia entre unidades de lengua, por lo demás son iguales.

      Las unidades incluyen rasgos distintos y rasgos indistintos al _______ normal ni se trata de fonemas que son las unidades que mejor sirven para ejemplificar (por ejemplo /u/ en español es alto y posterior).

      Principio De Sistematicidad.

      El principio de sistematicidad expresado de la manera más simple dice que cada rasgo distintivo del sistema sirve para generar no una sino varias oposiciones.

      El número de rasgos distintivos que nos sirve para organizar la lengua es siempre menor que el de las unidades que genera. Esto quiere decir que las lenguas explotan sus recursos: de ahí que hablemos de la existencia de un principio que llamamos principio de economía lingüística.

      Firme

      Fornido

      Rollizo canijo

      Fuerte

      Robusto

      Principio de Neutralización.

      Afecta tanto a la primera como a la segunda articulación; es decir, afecta a la distinción sonora entre fonemas, como a la distinción de significados entre signos.

      El principio de neutralización se define así: las oposiciones lingüísticas no son necesariamente constantes, en determinados contextos pueden quedar en suspenso, no funcionan.

      Relaciones que existen en la lengua.

      Existen dos relaciones:

      1.- Relaciones Sintagmáticas: horizontales, en el discurso combinatorias en presencia.

      2.- Relaciones Paradigmáticas: verticales, en el sistema selectivo en ausencia.

      Las relaciones sintagmáticas de la lengua proceden del carácter lineal de sus signos, dentro de un mensaje, se suceden una serie de elementos de la lengua en relación sintagmática, y en la linealidad del mensaje obliga a emplear en él elementos que se suceden unos tras otros que contrae una determinada clase de dependencia dentro del mismo mensaje del que forman parte formando estructuras mayores que el signo simple.

      Los límites de cada una de las estructuras que forman parte de un mensaje vienen dadas más por su unidad de función.

      Una creación es una estructura sintagmática con una función dentro de un texto a su vez la creación suele estar constituida por estructuras menores: el sintagma nominal y el sintagma verbal.

      A su vez cada uno de estos sintagmas pueden ser simples o complejos. Por ejemplo en un sintagma verbal es muy posible que nos encontremos como subestructura combinatoria determinados sintagmas nominales con funciones específicas.

      Los sintagmas se crean al hablar con relativa libertad; decimos relativa porque toda combinación obedece a un esquema constructivo previo, pero el esquema se rellena con elementos concretos; los que sirven para decir precisamente lo que queremos decir en cada momento.

      Las relaciones sintagmáticas se llaman relaciones en presencia porque solo se dan en elementos presentes en un mensaje. Se llaman relaciones en el discurso porque se crea al hablar. Se llaman horizontales porque entendemos que la cadena hallada es algo lineal y por lo tanto horizontal y por fin se llaman combinatorias porque nos sirven para expresar mediante combinaciones aquello que no podemos expresar sintéticamente mediante elementos simples previamente codificados.

      Al contrario que las relaciones sintagmáticas, las paradigmáticas no son de libre creación para los hablantes; existen de antemano en el sistema y existen de la misma manera en la genialidad del hablante. Son las que no establecen los elementos de lengua que pertenecen a un mismo catálogo; a un mismo repertorio de funciones y/o formas dentro del que escojo la unidad que me conviene para expresar lo que quiero decir o en otras palabras, dentro del que se efectúa una sección paradigmática inmediata.

      Un paradigma es como un fichero o mejor dicho, como un compartimiento de un fichero en el que todas las fichas tienen algo en común y no aparecen por alguna diferencia. En realidad un paradigma no es más que un subsistema en la lengua desde luego hay un escalonamiento jerárquico en la misma. Cada recta de un gran paradigma se puede considerar a su ver paradigma, lo único necesario es que esté bien definido por aquellos rasgos que en común tienen sus unidades.

      Para expresar podemos decir que existen paradigma léxicos y paradigma gramaticales. Dentro de los gramaticales, podemos hablar propiamente de elementos con carácter de signos o de esquemas combinatorios pues también tenemos un esquema de catálogo mental combinatorio dentro del que elegir el tipo de oración o el tipo de sintagma que no puede seguir para expresar una determinada idea.

      El juego de las relaciones paradigmáticas y de las relaciones sintagmáticas es esencial en los comportamientos verbales. Cuando construimos un mensaje, primero seleccionamos y después combinamos y cuando recibimos un mensaje captamos primero su globalidad y después desciframos el sentido de sus partes.

      Martinet dice que forman parte de un mismo paradigma todas las unidades que pueden aparecer en un mismo punto de la cadena hablada.

      En realidad esta definición de paradigma confunde. No es lo mismo paradigma que clase de distribución sintagmática. Esto quiere decir que cuando efectuamos una opción paradigmática estamos condicionados al elegir el sintagma que queremos construir. Como en la lengua existen restricciones combinatorias no todo lo que pertenece a un mismo paradigma resulta idóneo para aparecer en un sintagma concreto. Por ejemplo: anciano pertenece al mismo paradigma léxico que antiguo pero no decimos que una persona vieja es una persona antigua.

      Por otro lado no solo elegimos unidades como palabras para formar parte de nuestros mensajes dentro de repertorios paradigmáticas. También elegimos los esquemas constructivos cuando queremos crear un mensaje, y al ser un esquema algo lineal, donde hay sucesión, no podemos hablar de punto de la cadena hablada salvo que demos a “punto” una extensión mucho mayor de lo que habitualmente entendemos al emplear esta palabra.

      La Norma Lingüística.

      La norma lingüística para Eugenio Coseriu, que es el padre de este concepto, es el modelo de realización colectiva del sistema lingüístico. Según esto, no se puede confundir con el sistema, o sea, con la lengua, pero tampoco se puede identificar con la realización. Es decir, con el habla.

      Con la lengua no comparte su carácter funcional; la norma incluye también elementos no funcionales, como vemos, y con el habla no comparte su carácter individual y es mucho menos libre puesto que justamente se trata de un modelo para hablar.

      Imaginemos una lavadora que es una máquina diseñada para ejecutar una determinada función que es la de lavar. Una vez que la tenemos instalada en casa, antes de decidirnos a usarla nos leemos el manual de “USO Y MANTENIMIENTO” que nos dirá como debemos actuar según los casos para conseguir que lave más blanco.

      Con la lengua también nos ajustamos a una serie de pautas pre-establecidas pero no necesariamente sistemáticas cuando la utilizamos. Esto es la Norma Lingüística: la pauta, el modelo, en definitiva la costumbre no de lo que podemos sino de lo que solemos hacer con la lengua.

      A nivel fonológico, me basta con pronunciar una vocal cerrada y posterior para conseguir una /u/ perfectamente acorde con el sistema de la lengua, pero si además quiero una /u/ acorde con la costumbre, tendré que redondear los labios.

      A nivel léxico, puedo decir que ha habido un deslizamiento de tierra pero no por ejemplo una deslización*. En realización deslización* es una posibilidad de nuestro sistema pero una posibilidad que no se ha hecho realidad en la costumbre colectiva.

      Ejemplo de relaciones paradigmáticas:

      EL ABUELO VIAJÓ CON MI HERMANO CINCO DÍAS EN UN COCHE AZUL

      NORMA GENERAL

      NORMA LINGÜÍSTICA NORMAS PARTICULARES

      NORMA EJEMPLAR

      Sistemático / Sistémico (Social - Que Está En El Sistema Social)

      A nivel léxico es muy difícil distinguir entre normas y sistemas aplicando criterios de sistema. Una palabra lexematica sólo puede estar en el sistema social de signos cuando está en el uso de la gente y si está en el uso de estos, es porque está en el sistema social.

      En realidad a nivel léxico tenemos que comprobar la legalidad de las palabras, basándonos siempre en lo mismo; en el uso de la funcionalidad.

      En su adaptación morfológica, las palabras toman determinadas características gramaticales. Si la cambiamos a las que tienen palabras existentes, aplicándoles procedimientos sistemáticos a veces conseguimos resultados que parecen adaptarse al sistema mejor que las palabras realmente documentadas en el uso (por ejemplo parece más sistemático rompido que roto; o sabo que sé). Realmente es así, de hecho en un momento dado de su evolución lingüística así lo dicen los niños o así lo diría un extranjero todavía no muy avanzado.

      Tanto el niño como el extranjero, en su desconocimiento de la norma, recurre al sistema del sistema, elige el procedimiento más frecuente el más regular y se equivoca.

      Tenemos que distinguir sistemático de sistémico. A veces lo más sistemático no es lo más sistémico porque no está en el sistema social que es tanto como decir que no está en la norma, en la costumbre o en el terreno sintáctico.

      También resulta muy difícil distinguir sistema del léxico del uso; sin embargo en este nivel es más fácil que surjan usos divergentes que chocan entre sí. De todos modos, todo lo que sea uso de la gente es norma, si definimos norma como costumbre; lo que ya no es norma ejemplar.

      Norma General

      Llamamos norma general al conjunto de tendencias del idioma que comparten todos los hablantes sin distinción de procedencia geográfica o social.

      Los únicos que se pueden apartar de la norma general son los niños pequeños o los aprendices del idioma (extranjeros).

      Normas Particulares

      Llamamos normas particulares, y lo decimos en plural porque hay muchas, como las costumbres idiomáticas, propias de cada grupo diferencial dentro del gran grupo de los hablantes de un idioma.

      Los grupos se pueden formar por razones de repartición geográfica o social. A veces un mismo grupo de hablantes pueden utilizar distintas normas en función de la situación concreta en la que se esté desenvolviendo (por ejemplo: hablamos de lenguaje familiar, coloquial o académico porque todo esto son normas particulares y en general los hablantes competentes pasan sin esfuerzo a una u otra según sus interlocutores).

      Norma Ejemplar

      Por último existe en la comunidad lingüística el deseo de la perfección que los hablantes consideran más o menos conscientemente (en caso de dudas, siempre hay una solución correcta y otra que no lo es).

      La norma ejemplar es precisamente el ideal idiomático de corrección. En Realidad no se puede decir que exista un modelo concreto de un grupo o de otro grupo; sencillamente es el conjunto de costumbres lingüísticas que la mayoría de los hablantes o en caso de opción múltiple, los hablantes cultos prefieren utilizar.

      A veces se ha identificado norma ejemplar con norma literaria considerando que el ideal de la lengua, se encarna en las grandes obras literarias. Es cierto pero nunca debemos olvidar que en la literatura cabe toda la lengua y todos los mundos y muchas veces de forma realista (sobre todo en el género narrativo) los personajes hablan como si fueran de carne y hueso y no precisamente de forma ejemplar.

      Por eso no podemos argumentar que un uso es correcto porque aparezca en una gran obra literaria. Hay que mirara las cosas más a fondo.

      En determinados aspectos podemos decir que la norma es más estricta que el sistema, puesto que en ella sólo cabe lo que el uso ha acreditado. Sin embargo y aunque parezca paradójico, también podemos decir que la norma es más amplia.

      En el sistema sólo están los elementos funcionales de la lengua mientras que en la norma entran también las variaciones no funcionales.

      Lengua Histórica / Lengua No Funcional

      Cuando hablamos del español nos referimos tanto a la lengua que hablamos nosotros aquí y ahora como a la que se hablaba hace 5 siglos en el territorio peninsular.

      Lo cierto es que los límites de una lengua abarcan hasta donde esa lengua se ha hablado, de modo que resulta reconocible porque encontramos en ella una organización lo bastante parecida a la nuestra como para entendernos.

      Si nos remontamos 5 siglos las diferencias se multiplican, pero de todos modos, a pesar de algunas dificultades podríamos hacernos entender con los hablantes de esa pretérita modalidad.

      - TIEMPO: MACRÓNICAS

      LENGUA HISTÓRICA LENGUAS VARIANTES - ESPACIO: DIATÓPICAS/

      Ó Ó DIALECTOS GEOG O

      DINSISTEMA FUNCIONALES GEOLECTOS

      - ESTRUCTURA SOCIAL

      DIASTRÁCTICAS/

      DIALECTO SOCIAL O

      SOCIOLECTO

      El conjunto de todas las variantes es el conjunto de todas las lenguas funcionales del idioma; es decir el diastema o el sistema de sistemas; es tanto como decir la lengua histórica.

      Cada lengua funcional o cada variante presenta diferencias de estructuras con respeto de las demás variantes. Puede haber diferencias a cuanto a las unidades genológicas (por ejemplo en español, en ciertas lenguas funcionales, el sistema ha reducido de 19 a 17 el número de unidades realmente distintivas).

      Hay también diferencias de léxicos. En unos variantes existen palabras que no existen en otras.

      En ciertas lenguas funcionales puede haber incluso peculiaridades de naturaleza gramatical (por ejemplo en el español de Argentina y Chile, observamos que la 2º persona de la conjugación en determinados tiempos verbales varía con respecto a nosotros, incluso el pronombre de 2º persona).

      Las Variantes Diapóticas O Geográficas

      Todas las lenguas no tienen variantes diapóticas, pero en general en el momento en el que se extiende por amplios territorios surge la diversificación; el español tiene variantes diapóticas. Sin embargo hemos de decir que la mayor parte de diferencias que advertimos entres nosotros y los hablantes de otras zonas no son realmente diferencias funcionales sino diferencias de norma.

      Se llama dialecto geográfico o geolecto a la variante geográfica que tiene una extensión considerable que comparte gentes de amplias zonas y distintas poblaciones.

      Para que llamemos dialectos al dialecto es imprescindible que lo distingamos de la propia lengua, pero ¿en qué momento un dialecto deja de ser una simple variante y se convierte en otra lengua?.

      En el momento en el que ya no hay intercomunicación de una u otra modalidad, hay ya demasiadas diferencias funcionales con los códigos respectivos y la gente ya no se puede entender hablando normalmente y sin recurrir a sistemas de apoyo como la gesticulación o la escritura.

      En general mientras que el sistema gramatical no se diferencia, la unidad lingüística se mantiene a pesar de las diferencias dialectales.

      En cualquier caso tiene que haber una cantidad de diferencias compartidas homogéneas para el grupo para que podamos hablar de dialectos, pues cuando las diferencias son muy pocas y afectan sólo a la población de una localidad no hablamos de dialecto sino de habla local (por ejemplo en Andalucía lo que existe realmente es un montón de hablas locales que varía de población a población).

      En realidad no hay en dialecto andaluz homogéneo caracterizado gramaticalmente y que pertenezca en exclusiva a esta zona de la península. En dialectología, el investigador procede analizando cada fenómenos fonético léxico y gramatical pidiendo en que lugares se produce eso sino son isoglosas.

      Lengua Histórica / Lengua Funcional

      Arquitectura de lengua: define Coseriu la arquitectura de una lengua como el conjunto de sus variantes.

      Sincrónicamente considerada, la arquitectura de una lengua estaría conformada por sus variantes espaciales y sociales ; pero si consideramos también las variantes del tiempo , tenemos completa la idea de lo que ha sido y es la lengua ; lo cual se ajusta mucho más a la que hemos definido lengua histórica dado que los límites de la lengua histórica llegan hasta donde llegan un idioma con identidad reconocible.

      Definición De Idiolecto: definimos idiolecto como lengua funcional del individuo o sistema de la lengua tal y como el individuo lo posee.

      No hay que confundir idiolecto con habla porque el idiolecto es sistema mental y habla es realización. Tampoco hay que confundir idiolecto con dialecto, que son dos palabras que podríamos llamar paródicas dado su parecido fónico. El dialecto es la variante diatópico extensa y fuertemente caracterizada. El dialecto, es sólo la variante del individuo. Nadie confunde el idiolecto con nadie ya que este es único.

      Variantes Diastrácticas Dialectos Sociales ó Sociolectos

      Por lo que respecta a los sociolectos o dialectos sociales, no hay que confundirlos con los niveles de habla, que nos conduce a utilizar en ocasiones un código elaborado o un código restringido.

      En este caso no hay variantes de lengua, porque estamos ante la misma lengua, en mayor o menos grado, más que nada desde el punto de vista cuantitativo. Registro de lengua utilizado en una situación.

      En el 1º caso, hay diferencias de grado de posesión o de grado de utilización de lo poseído, en el 2º caso se tarta de una cuestión de normas.

      Lengua Como Actividad, Técnica Y Producto

      ENTENDER LO HABLADO

      HABLAR

      HABILIDADES LEER

      ESCRIBIR

      PENSAR

      Actividad O Energía

      Técnica, Potencia O Saber

      Procedencia Lingüística Y Técnica

      La técnica lingüística es aquello que nos permite convertirnos en productores o en receptores de productos lingüísticos; es decir el conjunto de saberes necesarios para actuar con la lengua; lo primero que nos hace falta es el código mental de signos, pero además para la comunicación de hecho, necesitamos competencias específicas que nos permitirán alcanzar el éxito comunicativo.

      Fonológico

      Posesión del código Léxico

      Competencia Idiomática Gramatical

      General

      Posesión de la norma Particulares

      Ejemplar

      SONORA

      Buena Materialización

      GRÁFICA

      Consideraciones De Las “Reglas” Del Pensamiento

      El producto del lenguaje es el texto oral u escrito al ser el producto algo físicamente perceptible se convierte en el punto de partida para el estudio del lenguaje y también para su adquisición. De ahí la gran importancia que la enseñanza tiende a utilizar buenos textos.

      Los alumnos, toman como modelo para sus propias creaciones lingüísticas los textos que reciben y que van almacenando en la memoria.

      Es evidente que los textos orales de cotidiano intercambio no se registran en la memoria, pero si van dejando una huella:

      • El léxico, la construcción sintáctica y las características morfológicas de los elementos del código si quedan registrados.

      • Se recuerdan también los tipos textuales, los esquemas de intervención. Por eso es importante que el maestro sea cuidadoso a la hora de hablar ya que su papel además es de modelo lingüístico.

      En clase utilizaremos además de la lengua hablada (efímera por naturaleza) aquellos textos / obras que seleccionemos para lectura y actividades. Elegirlo bien es fundamental.

      En lengua española, contamos con una riquísima literatura infantil que nos pueda servir a la hora de buscar textos para el aula. Dentro de la literatura infantil hay muchísimos tipos de textos; los géneros literarios fundamentales son los mismo que en la literatura general (por ejemplo dentro de lo que podemos llamar poesía y canción geneopático, nos vamos a encontrar tipos muy específicos de obras infantiles que no se dan en la literatura en general).

      Se trata de formas asociadas a los juegos de los niños, se trata de textos a veces en lo que la función significativa del lenguaje da el paso a lo que podemos llamar función lúdica, recuentillo, sonsonete, fórmulas de reparto, recursos expresivos como la jitanjáforas.

      Sea cual sea el tema que estemos tocando en clase con los alumnos, si somos buenos conocedores de la buena literatura infantil, siempre vamos a encontrar un poema o un cuento que tenga que ver con nuestros centros de interés y debemos utilizarlo, porque son un material sumamente atractivo para los niños de manera que la motivación ya viene dada.

      LOS SIGNOS SON SEÑALES PERO LAS SEÑALES NO SON SIGNOS

      Lo verdaderamente fundamental es el lugar que el signo ocupa dentro del sistema

      Vocabulario: Conjunto de todas las palabras.

      Léxico: Conjunto de las palabras lexemáticas