Lenguaje e idioma

Lengua. Comunicación humana. Percepción y comprensión. Palabras. Fonemas. Pronunciación. Asimilación. Lenguaje escrito

  • Enviado por: S.o.s
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 11 páginas

publicidad
cursos destacados
Curso completo de piano - Nivel básico
Curso completo de piano - Nivel básico
Este curso de piano está pensado para todos aquellos principiantes que deseen comenzar a tocar el piano o el...
Ver más información

Cómo montar un Ordenador
Cómo montar un Ordenador
En este curso te guiamos de una forma muy práctica y gráfica, para que puedas realizar el montaje de tu...
Ver más información

publicidad


Lenguaje

Concepto general del lenguaje y el idioma.

El lenguaje es una forma especial de relación entre los hombres. Es por medio del lenguaje como las personas se comunican sus pensamientos e influyen unas sobre otras. La relación por medio del lenguaje se efectúa con la ayuda del idioma. El idioma es el medio de comunicación verbal de las personas.

En las relaciones entre las personas también toman parte la mímica y los gestos, pero, sin embargo, éstos son únicamente medios auxiliares del lenguaje que, aparecen sobre la base del idioma oral y tienen un papel muy limitado en las relaciones humanas. Si no existiera el idioma, los gestos y la mímica no podrían servir de medio de relación entre las personas para que éstas se comunicaran sus pensamientos.

Los psicólogos soviéticos Voitonis y Tij han hecho experimentos con los monos, para enseñarles gestos representativos que en cierta medida denominaban las cosas. A pesar de que los monos tienen una mímica muy rica, no pudieron asimilar los gestos representativos. En ellos, al igual que en otros animales, la mímica, los gestos y las señales vocales están incluidos en el conjunto general de la actividad motora y nos sirven de medio de comunicación sobre los objetos reales.

Para el hombre, el intercambio de pensamientos es una necesidad vital constante en su vida social. En el intercambio de pensamientos intervienen dos sujetos: el que habla y el que escucha. El que habla escoge las palabras que necesita para expresar su pensamiento, las ordena según las reglas gramaticales del idioma y las pronuncia por medio de órganos del lenguaje. El que escucha percibe el lenguaje y, de una u otra manera, comprende el pensamiento expresado. Así resulta que en cada uno de los interlocutores hay un proceso distinto en los receptores, en el cerebro y en los órganos eferentes.

Como ya mencione, para que tenga lugar la relación entre interlocutores es necesario apegarse a las normas determinadas del idioma. Estas normas son un sistema de medios de relación desarrollados históricamente. El idioma es un fenómeno histórico-social creado por los pueblos, que nace y se desarrolla con la sociedad. El lenguaje es la utilización del idioma en el proceso de la relación entre las personas.

Al emitir un pensamiento a otra persona por medio del lenguaje le estimula hacia unos actos determinados o hacía otros, existe una influencia verbal. La comunicación y la influencia están unificadas y tienen dos tipos de función de la comunicación: a) La función de denominación, que son las palabras que sirven para denominar los objetos y los fenómenos reales; y b) la función predictiva, combinación de palabras de manera tal que se indique el predicado del juicio.

La base fisiológica del lenguaje son las conexiones temporales formadas en el cerebro por la influencia en el sujeto de los objetos o fenómenos reales y de las palabras con que se denominan. Las palabras son un estímulo de carácter especial, se perciben cuando otras personas las pronuncian, al mismo tiempo que actúan sobre nosotros los objetos a los que ellas se refieren.

Mientras que la filología estudia el idioma en su proceso de desarrollo y en su estado actual, la psicología se ocupa de cómo las personas asimilan el idioma ya formado y preparado, o sea la formación del lenguaje en el proceso del desarrollo individual; cómo lo perciben, lo comprenden y cómo hablan distintas personas, las particularidades y condiciones con que actúan sobre el hombre.

Percepción y comprensión del lenguaje.

El lenguaje hablado se percibe por medio del analizador acústico, que analiza y sintetiza sus componentes sonoros.

El sonido verbal es la unidad material fundamental del lenguaje, son sonidos complejos y se caracterizan no sólo por su altura, sonoridad y prolongación, sino también por su timbre.

Para diferenciar y reconocer las palabras es indispensable disgregar los elementos formativos del sonido verbal. Cada idioma tiene su sistema especial de sonidos verbales. Muchos sonidos de un idioma son distintos a los de otro. Esto significa que los timbres verbales característicos para los sonidos de un idioma son diferentes a los timbres de los sonidos de los otros idiomas. Para distinguir los timbres de los sonidos de un idioma cualquiera es necesario que el analizador acústico elabore un sistema de análisis y síntesis de los sonidos.

Se denomina oído fonemático el que es capaz de efectuar el análisis y la síntesis de los sonidos de un idioma determinado según sus signos fonemáticos. El oído fonemático es la capacidad de oír.

Los fonemas forman otra unidad más complicada, la sílaba. La sílaba es la unidad de pronunciación del lenguaje. Los sonidos verbales, al fundirse en la sílaba, adquieren una nueva cualidad denominada arco de sonoridad.

Los sonidos de una palabra no se comparan por su sonoridad absoluta, sino por la relativa con respecto a un nivel medio para cada uno de ellos, elaborado en experiencias pasadas. Esto mismo se refiere a la prolongación de los sonidos, la combinación de los sonidos resulta en la palabra.

La palabra se reúne formando oraciones y por medio de éstas se expresa el pensamiento. En la oración, las palabras se pronuncian de distinta manera. Sus cualidades sonoras dependen del lugar y de la significación que tienen en ella. Esto se denomina entonación del lenguaje, que es distinto de la entonación musical. En la entonación del lenguaje se incluyen todos los matices del sonido compuesto: los cambios del tono fundamental, de la sonoridad, del timbre y de la prolongación. Además, hay los intervalos del sonido o pausa. Los cambios del tono fundamental del discurso señalan el final de cada oración y permiten reconocer si ésta es narrativa, interrogativa o admirativa.

Los cambios de entonación entran a formar parte del acento lógico. Si en una oración se cambia el acento de una palabra a otra se modifica el sentido general que se expresa. Pequeños y complicados cambios de entonación permiten expresar la actitud emocional del que habla hacia la realidad y su tendencia a estimular unas u otras acciones. Estos cambios de entonación no se pueden expresar en el lenguaje escrito y se aprecian por el ambiente en que tiene lugar la conversación.

La significación de la palabra se hace más exacta cuando está combinada con otras. Las palabras aisladas son solamente el material de construcción del lenguaje. El pensamiento aparece al hablar únicamente cuando las palabras se combinan entre ellas de una manera gramatical.

Entonces, la percepción del lenguaje es el análisis y la síntesis de los medios materiales del idioma, o sea de las diferentes combinaciones de los sonidos verbales, ya sean pronunciados en el lenguaje oral o tengan forma de signos en la escritura. La comprensión del lenguaje es el análisis y la síntesis de los elementos del pensamiento.

Mecanismos de la pronunciación del lenguaje.

Los órganos del lenguaje del hombre se diferencian mucho de los órganos de pronunciación de sonidos de los animales. Para emitir los sonidos verbales son necesarios:

  • Una corriente de aire que produce el sonido (pulmones).

  • Un vibrador sonoro (cuerdas vocales).

  • Un resonador que forma los timbres del lenguaje (boca y faringe).

  • Los sonidos verbales se producen cuando el aire, espirado por los pulmones, sale a través de las cuerdas vocales que vibran bajo la influencia del sistema nervioso. El sonido que producen las cuerdas vocales es muy débil y no tiene timbres verbales. Es parecido a un zumbido. Estos sonidos se refuerzan y adquieren timbres verbales en dos resonadores: el bucal y el faríngeo.

    La altura de los sonidos verbales depende de las oscilaciones de las cuerdas vocales; la fuerza del sonido depende a los cambios de presión del aire en la región de las cuerdas vocales, en la faringe y la boca.

    La pronunciación del lenguaje está regulada por el centro motor del analizador verbal que se encuentra un poco por delante de la circunvolución central del hemisferio cerebral izquierdo.

    El oído es muy importante en este funcionamiento, ya que regula el funcionamiento coordinado de los resonadores bucal y faríngeo. La pérdida total o parcial del oído altera el funcionamiento coordinado de los resonadores.

    La regulación de los movimientos de la faringe, de la laringe y de los bronquios tiene una vía común. Esto permite que los cambios en la capacidad del resonador faríngeo se señalen inmediatamente en el aparato respiratorio y que se regule la corriente de aire que pasa entre las cuerdas vocales.

    Asimilación del idioma.

    En el idioma se pueden distinguir tres aspectos: el fonético, el léxico y el gramatical. Todos ellos tienen su sistema propio y la relación entre los tres constituye el sistema general del idioma.

    El sistema fonético del idioma materno se asimila en los dos primeros años de vida. El léxico del idioma tiene un sistema particular basado en la significación de las palabras. Estas están siempre vinculadas con los conceptos que se expresan en ellas. Por esto, aunque las palabras por su sonido sean próximas pueden tener una significación completamente distinta. Por el contrario, palabras con sonidos completamente distintos pueden tener significación igual o muy semejante, constituyendo grupos de sinónimos.

    Las palabras forman sistemas, según su sonido y según su significado. La sistematización sonora de las palabras se demuestra en la generalización inicial del reflejo condicionado a palabras de sonidos semejantes. La sistematización de las palabras por su significado es lo que caracteriza y fundamenta el idioma, determinando que se pueden diferenciar claramente palabras de sonidos muy semejantes.

    La variedad y riqueza del léxico es distinta en cada persona. Se denomina léxico activo el grupo de palabras que un individuo determinado utiliza permanentemente en su lenguaje personal. Léxico pasivo se llama el conjunto de palabras que el individuo, aunque no las utiliza en su vida diaria, las conoce y comprende cuando las emplean otras personas.

    Influencia del lenguaje.

    Cuando se habla, no solamente se comunican algunos datos o pensamientos, sino que se estimula a unos u otros actos, al reconocimiento o negación de lo que se dice.

    El carácter de la influencia verbal se determina principalmente por la entonación. En ésta se manifiestan las tonalidades complicadas y dedicadas de la influencia volitiva y emocional.

    El lenguaje oral, escrito e interior.

    Hay tres tipos de lenguaje, que dependen del analizador que actúa fundamentalmente en ellos o que sirve de punto inicial para el proceso. Estos tipos son: el idioma oído, el pronunciado y el visual. Los tres están estrechamente relacionados entre ellos. No es posible escuchar bien una palabra si antes no la hemos pronunciado. Solamente se percibe y reconoce bien aquella palabra que antes hemos pronunciado nosotros mismos. A su vez, la pronunciación del lenguaje está estrechamente unida a su percepción auditiva. La pronunciación de las palabras es un carácter general para todos los tipos de lenguaje. Por esto Pavlov consideraba que el componente fundamental del segundo sistema de señales son los impulsos cinéticos que llegan al analizador motor verbal desde los órganos del lenguaje.

    El lenguaje visual permite ampliar las condiciones de relación. El lenguaje visual se pude manifestar en tres tipos: cuando se lee el texto para sí, cuando se lee en voz alta y cuando se escribe (lenguaje escrito).

    En el lenguaje oral las palabras y las oraciones se pronuncian en un tiempo determinado. Cuando hablamos debemos preparar la pronunciación de un sonido al mismo tiempo que pronunciamos el precedente, o sea la pronunciación en voz alta exige una especie de preparación anterior.

    El lenguaje escrito influye gradualmente en el desarrollo del oral. Se desarrolla después del oral sobre la base de este último.

    Para dominar el lenguaje escrito es necesario aprender a pasar de un tipo de lenguaje a otro. Para que esto sea posible es necesario un entrenamiento especial, pues el análisis y la síntesis de la palabra sonora y escrita son distintos.

    Las investigaciones experimentales han demostrado que el aprendizaje de la lectura tiene tres etapas (datos de Egorov):

  • Analítica. El escolar lee letras aisladas y pronto pasa a leer.

  • Sintética. Los estudiantes con frecuencia se aceleran a sintetizar los elementos de las palabras y as pronuncian en conjunto antes de que hayan percibido todos sus elementos.

  • Analítico-Sintético. Se regulan los dos lados del proceso y se consigue el paso rápido y exacto de la palabra percibida visualmente a la palabra oral. Esta es la etapa de la lectura de corrido.

  • El aprendizaje de la escritura tiene tres etapas (datos de Gurianov y Sherbak):

  • Elemental. El escolar fija su atención principal en los elementos que componen las letras, en cómo debe coordinas los movimientos y utilizar la pluma y el papel.

  • Literal. La atención se fija principalmente en el dibujo de las letras, mientras que la representación de sus elementos y la observación de las reglas técnicas se automatizan.

  • Escritura coordinada. La atención se fija principalmente en la unificación de las letras en la palabra, en conservar el aspecto regular y uniforme de las letras por su tamaño, inclinación, situación y distribución en el renglón.

  • Después aparece una nueva tarea: escribir conforme a las reglas ortográficas.

    La forma más desarrollada del lenguaje escrito se alcanza cuando el sujeto puede exponer por escrito sus pensamientos de manera consecuente y coordinada.

    Además del lenguaje oral y escrito existe el lenguaje interno o lenguaje para sí mismo. Este se la cubierta de los pensamientos, cuando pensamos sin expresar en voz alta su contenido. El lenguaje interno es la articulación encubierta de los sonidos verbales.

    La articulación encubierta del lenguaje envía al cerebro excitaciones originadas en los receptores cinéticos, que aunque son muy débiles, son suficientes para que se desarrolle el proceso normal del pensamiento.