Lengua y Literatura

Autores. Poesía. Germanismo. Arabismos. Glosa. Castellano. Americanismos. Diglosia. Bilingüismo. Spanglish. Teatro. Fábulas. Lírica. Amistad. Generación del 27. Obras

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TEMA 1. ORIGEN Y DESARROLLO DE LA LENGUA ESPAÑOLA

Cuando los romanos llegan a la Península en el siglo III a.C., el territorio estaba habitado por distintos pueblos con diversas lenguas: vascos, íberos, cántabros, celtas. Con la romanización e implantación del latín, las lenguas prerrománicas desaparecieron excepto el euskera.

Las lenguas romance habladas en España son herencia del latín. Con la caída del imperio llegaron los visigodos de origen germánico que introdujeron germanismos como: bandera, guerra, espía, guante, jabón, etc.

Al llegar los musulmanes en el 711 d.C., el dominio de la Península (a excepción de Asturias) fue total hasta 1492, cuando los Reyes Católicos toman Granada Introdujeron muchos arabismos: albornoz, aceite o ajedrez entre otros.

Durante esos siglos el latín evolucionó en diferentes lenguas como el gallego, el astur-leonés, el catalán o el castellano. Durante el siglo XIII se impuso el castellano, pues fue Castilla quien lideró la Reconquista.

El castellano nació entre Cantabria, Burgos, Álava y la Rioja. Las glosas son los primeros textos en castellano que conocemos. Son notas explicativas que se escribían en los márgenes de las hojas de algunos códices escritos en latín.

Con Alfonso X El Sabio (siglo XIII), se promueve la utilización del castellano y se establecen las primeras normas ortográficas. A lo largo del reinado de los Reyes Católicos se publica la primera Gramática Castellana y durante el siglo XVI se extiende en América, introduciéndose muchos americanismos como chocolate, tomate, patata o maíz.

Fue entre los siglos XVI y XVII cuando el idioma comienza a denominarse español y gracias a la política imperial de Carlos I, el español comenzó a adquirir prestigio internacional. En 1713 acabó por fundarse la Real Academia Española, la cual publicó el Diccionario de autoridades, una Ortografía y una Gramática. Durante el XIX fue lengua obligatoria en todos los niveles de enseñanza y en el siglo XX se consolida gracias a los progresos tecnológicos y el desarrollo de los medios de comunicación.

En definitiva, el español es, actualmente, una de las lenguas más importantes y más habladas de nuestro planeta, siendo utilizada por más de 400 millones de personas en todo el mundo.

TEMA 2. LAS LENGUAS DE ESPAÑA. EL BILINGÜISMO.

España es un país plurilingüe, en ella conviven el castellano, el catalán, el gallego y el euskera. Todas son lenguas cooficiales junto al castellano y, excepto el euskera, son todas lenguas romances provenientes del latín.

El catalán se habla en Cataluña, Islas Baleares y Andorra. Es hablado por más de cuatro millones de personas.

Los primeros textos en catalán se remontan a los siglos XI y XII. Destacan escritores como Ausias March y Joanot Martuller que escribió Tirante Blanco. Sin embargo, se produjo un retroceso con el predominio del castellano y la unidad política.

Con el Romanticismo en el siglo XIX, surgió la Renaixença que impulsó la lengua catalana. Joan Maragall fue uno de los poetas que contribuyó a la creación literaria junto con la publicación de revistas.

El Estatuto de Autonomía de 1932 convirtió al catalán en lengua oficial, pero durante el franquismo fue prohibida y perseguida. Llegada la democracia (gracias a la enseñanza, los medios, etc.), el proceso de normalización se consolidó.

El gallego constituía unión lingüística con el portugués. Actualmente es hablado por millón y medio de personas en Galicia.

Tuvo gran esplendor durante el siglo XIII con las cantingas, cultivadas por personalidades como Alfonso X el Sabio. Por contraposición, los llamados séculos oscuros, hacen referencia a la etapa de decadencia que sufrió el gallego en el Renacimiento.

A finales del XIX, un movimiento conocido como Rexurdimento reivindicó el gallego como lengua de creación literaria con autores como Rosalía de Castro. En 1900 se crea la Real Academia Gallega y en el 36 se la reconoce como lengua cooficial, pero el franquismo acabaría prohibiéndola. Tras la dictadura, se produciría la normalización de la lengua gallega.

El euskera tiene un origen antiquísimo, entre 3000 y 5000 años. Hay dos teorías sobre su origen: lenguas caucásicas o camíticas. Actualmente es lengua cooficial con el castellano y es hablada por un millón de personas en el País Vasco y el norte de Navarra.

Las Glosas emelianenses son los primeros textos escritos en euskera en el siglo XI. En el siglo XII predominará la literatura religiosa y tras periodo de decadencia, la lengua vasca culminará en 1919 con la creación de la Academia de la Lengua Vasca. El franquismo hará lo mismo que con el catalán y el gallego y hasta la democracia no sería reconocido, ni normalizado.

En 1968, la Academia de la Lengua Vasca implantaría el “euskera batúa” para solucionar el conflicto de los diferentes dialectos de esta lengua.

El bilingüismo es la convivencia de dos lenguas en un mismo territorio. Si las dos lenguas son igual de importantes existe un bilingüismo horizontal. En cambio, si la convivencia de dos lenguas no siempre es fácil, puede dar lugar a la diglosia.

Podemos concluir diciendo que a pesar de todo lo acontecido en épocas pasadas, actualmente, las distintas lenguas han conseguido una normalización y situación de igualdad, gracias a la llegada de la democracia, los medios y la enseñanza.

TEMA 3. VARIEDADES DEL ESPAÑOL. LOS DIALECTOS DEL CASTELLANO

El español posee variedades dialectales, aunque esto no impide la comunicación. Hay uniformidad en la lengua escrita gracias a la escuela y Academias, es en la lengua hablada donde no existe la uniformidad total. Distinguimos dos zonas: septentrionales y meridionales.

En las septentrionales hallamos varias zonas:

Por un lado la zona de Castilla y León, Castilla-La Mancha y Madrid donde surgen leísmos, laísmos o loísmos. También hay una pérdida de la d intervocálica (hablao, contao, saltao) y el error de pronunciar z en lugar de d (Madriz, Bagdaz). Otro rasgo es la colocación de una s en la 2ª persona del plural del pretérito perfecto simple (cantastes, hablastes). El infinitivo con valor imperativo (¡salir de aquí!) y la pronunciación de /j/ en lugar de /g/ (di/j/no, dia/j/nóstico).

Otra zona septentrional es la de Aragón y La Rioja donde la entonación es ascendente y se produce un alargamiento de la vocal final. La utilización de diminutivos terminados en -ico (borrico, pequeñico) también es frecuente.

La última zona de las hablas septentrionales es la de Asturias. Aquí se tiende a cerrar las vocales (huelu, les ventanes, guapu), a utilizar diminutivos en -ino, -ina, -in (sidrina, pequeñino, guapín) y al uso de pronombres átonos enclíticos (díome, díjole).

En cuanto a las meridionales diferenciamos varios lugares igual:

El dialecto andaluz es el que más peculiaridades ofrece. En general, se produce una relajación articulatoria: la s final de sílaba (mahcar en vez de mascar); pérdida de la s final; seseo y ceceo (caza, en vez de casa); pérdida de la d intervocálica; confusión entre r y l (arma por alma); relajación de la ch y la j; yeísmo; y el empleo del ustedes en la 2ª persona del plural en las zonas occidentales.

Otra zona meridional es la de Extremadura. Rasgos del dialecto extremeño son la aspiración de la s final de sílaba, yeísmo, aspiración de la j/g + e/i (muher en lugar de mujer) y una h aspirada procedente de la f latina.

En la zona de Murcia encontramos la aspiración de la s, el seseo en algunas zonas y diminutivos terminados en ico (pajarico).

Por último está el canario, de clara influencia andaluza debido a que fueron los primeros en llegar a las islas donde se hablaba el guache. Podemos observar en esta zona la aspiración de la s y la j, seseo, pérdida del nombre vosotros por ustedes, el uso del verbo haber como personal (habían muchas personas), yeísmo, articulación relajada de la ch y el uso de arcaísmos y americanismos (guagua, platicar).

En definitiva, el español cuenta con una amplia diversidad de dialectos, que aunque presentan amplias diferencias de pronunciación, no impiden la comunicación y por ello no debemos despreciar ninguno ni creernos poseedores y hablantes “del buen español”.

TEMA 4. EL ESPAÑOL EN EL MUNDO. EL ESPAÑOL DE AMÉRICA

El español cuenta con más de 400 millones de hablantes, la mayor parte concentrada en España, América Central y América del Sur, excepto Brasil.

Hasta 1937, fue lengua cooficial en las islas Filipinas. Ya ha sido eliminada de la enseñanza obligatoria y los hablantes apenas llegan al millón.

Guinea ecuatorial cuenta con unos 350.000 hablantes de español. Tras su independencia, el español tuvo momentos de retroceso y de consideración oficial.

En Marruecos también hay numerosos hablantes, al igual que en el Sahara donde tienen la lengua española como cooficial unas 200.000 personas.

En EE.UU. el estudio del español como segunda lengua ha aumentado espectacularmente (40 millones de hablantes). En algunas zonas señaladas ha surgido el spanglish, mezcla de inglés y español, creando palabras como “bildin” en lugar de edificio o “culear” en vez de enfriar.

El judeoespañol es un dialecto castellano antiguo que conservan los descendientes de los judíos que fueron expulsados durante la diáspora sefardí de 1492 por los Reyes Católicos. En la actualidad es en Israel donde encontramos el foco más importante de hablantes. Conservan el castellano de los siglos XV y XVI

Por otro lado, el español es la lengua oficial de 19 países hispanoamericanos. Esto fue gracias a la hispanización del continente tras su descubrimiento en 1492.

En estos países, es característico su gran diversidad lingüística y los rasgos dialectales. En cuanto a sus rasgos fónicos figura el seseo, el yeísmo y la aspiración o pérdida de la -s final de sílaba. Respecto a los morfosintácticos, encontramos un mayor uso de diminutivos y de sufijos, sobre todo de adverbios (muchachada). Se tiene preferencia por el pretérito perfecto simple y el uso del acá y allá frente al aquí. Usan adverbios y locuciones extrañas en España, pero también utilizan correctamente los pronombres personales (no hay apenas laísmo ni leísmo). Hallamos el voseo en su habla (vos en lugar del tú) y la permanencia de arcaísmos (preto por moreno) y neologismos del inglés (rentar en vez de alquilar). Cambian el significado en algunas palabras castellanas (manejar para conducir, saco en lugar de chaqueta) e incorporan indigenismos (vicuña, zopilote).

En conclusión, nuestra lengua está presente en ámbito internacional (organismos como la ONU) y su difusión es gracias al Instituto Cervantes que contribuye a sofocar la demanda del aprendizaje del español que como lengua extranjera está en constante aumento por delante de otras como el francés, el alemán o el italiano.

TEMA 5. EL ESPAÑOL EN LA RED

La lengua española es usada por más de 400 millones de personas ocupando el cuarto lugar entre las más habladas. Sin embargo, comparado con otras, posee una escasa presencia en internet. La causa de esto son los motivos económicos: muchos países hispanoamericanos no disponen de fondos. La solución puede ser una unión de los gobiernos hispanohablantes y la creación de software de libre acceso en castellano.

Internet ejerce una influencia sobre el código léxico empleado, además de haber incorporado un subcódigo: algunas palabras adquieren nuevas acepciones (descargar, navegar, red), se introducen préstamos crudos (hardware, software), se forman nuevas palabras con prefijos como ciber- (ciberespacio, cibercafé), hiper- (hipervínculo, hipertexto), con sufijos como -ear para la creación de verbos como chatear o formatear… También se utiliza la acronimia y las siglas para introducir neologismos (módem, cederrón, bit) y aparecen nuevas locuciones verbales (hacer clic, hacer doble clic) o nominales (disco duro, autopistas de información).

La lengua que se usa en internet presenta un uso peculiar del idioma que se caracteriza por ser de un nivel informal y muy cercano a la lengua oral. Escribir sobre un soporte electrónico no provoca en el emisor el mismo grado de responsabilidad que cuando escribe ante un soporte convencional. Predomina el interés por el contenido y el descuido de la forma.

En el chat, por ejemplo, se utiliza la función apelativa y expresiva, abundan las frases incompletas, la sintaxis es sencilla y el léxico incluye términos de la jerga juvenil, puesto que los jóvenes son los mayores usuarios de esta forma de comunicación. También apreciamos los mismos rasgos en el correo electrónico, aunque este último es menos informal.

La red es una importante fuente de información y posee recursos muy valiosos para el estudio de la lengua española:

La RAE dispone de una página web, además de bancos de datos que contienen corpus de referencia para el estudio del castellano (el CREA y el CORDE). El Centro Virtual Cervantes contribuye a la difusión de la lengua española y las culturas hispánicas. Ofrece materiales y servicios a profesores, estudiantes y demás usuarios interesados.

Para concluir, es necesario destacar la labor de las agencias de prensa (Efe, CNN) y los medios de comunicación digitales que suponen un importante recurso en la red para disponer de noticias con una gran inmediatez.

TEMA 6. LAS VARIEDADES SOCIOCULTURALES Y LOS REGISTROS IDIOMÁTICOS: CLASES Y PRINICPALES RASGOS

Debido a los factores geográficos, culturales, sociales y generacionales se originan los distintos registros lingüísticos.

Se denomina registro al conjunto de características lingüísticas que resultan de la adaptación de la lengua a una determinada situación comunicativa por parte del hablante. La elección de un registro u otro está condicionada por distintos factores: según el canal de comunicación empleado (oral, escrito), el nivel de formalidad, determinado por la relación emisor-receptor, y el tipo de comunicación, es decir, el tipo de actividad que desempeñamos en ese momento.

Distinguimos registro culto, vulgar, coloquial o familiar y jergal.

El registro culto está caracterizado por un empleo cuidado del lenguaje. Se cuida la pronunciación, se usa correctamente la subordinación, los nexos, los conectores y los tiempos verbales (Si hubieras estudiado, habrías aprobado). El vocabulario es rico, lleno de cultismos y tecnicismos (a priori, ex profeso, ipso facto, in albis, dantesco, erradicar). La utilización de este registro está ligado a los usos culturales, mediáticos e institucionales. Es la llamada lengua estándar.

Por otro lado, el registro vulgar es todo lo contrario. Está caracterizado por el uso incorrecto de la lengua y abundancia de vulgarismos (semos, bidel, abuja). Se produce una relajación en la articulación y la confusión de sonidos (Juaquín, cocreta, pelandrusca). Cambios de acento (ávaro, sútil, périto) y, en general, pobreza de vocabulario y capacidad expresiva.

En el registro coloquial o familiar hallamos el uso espontáneo de la lengua ligado a lo cotidiano. Se emplea entre familiares y amigos. Tiende a respetar la norma aunque se cometan incorrecciones. Abunda el uso de elementos de apoyo (como llamadas de atención), oraciones exclamativas, predominio de la coordinación y en definitiva, un léxico común de uso frecuente lleno de diminutivos, acortamientos de palabras, etc. (tele, boli, cole, mates)

Por último, el registro jergal es el empleado por los integrantes de determinados grupos sociales o profesionales. Hallamos jergas sociales (argots) propias de personas marginales o de los jóvenes que buscan una diferenciación mediante el vocabulario (lechera, caballo, rayarse, enrollarse). También están las jergas profesionales que incluyen tecnicismos y léxico específico de la profesión en cuestión (biopsia, enzima, diagnóstico, déficit).

En definitiva, se puede afirmar que el dominio de la lengua consiste en saber usar cada registro en el momento adecuado. Tales registros son distinguidos gracias tanto a los niveles de instrucción lingüística de los hablantes como, desgraciadamente, al nivel económico de los mismos.

TEMA 7. CONCEPTO DE TEXTO. PROPIEDADES

El texto es la unidad total de comunicación, oral o escrita, emitida por un hablante en una situación concreta y con una finalidad determinada.

El texto presenta las siguientes características: es una unidad total de comunicación que responde a una intención comunicativa (informar, ordenar, mostrar, persuadir). Se produce en una situación concreta en la que tiene sentido. Tiene una estructura, es decir, una organización interna de ideas, con coherencia y unidad.

Las principales propiedades del texto son: la adecuación, la coherencia y la cohesión.

En cuanto a la adecuación, el texto ha de adaptarse a la situación comunicativa, adecuándose a: la relación entre los interlocutores (si es uno o varios, el registro utilizado, etc.); a la intención comunicativa, es decir, si se pretende convencer, informar…; y a las circunstancias espacio-temporales. Todo lo anterior determinará la utilización de tecnicismos, el vocabulario, la elección del tú o del usted, etc.

Por la coherencia entendemos la propiedad por la cual damos un sentido global al texto. Los mecanismos que garantizan la coherencia de un texto son: el tema central que proporciona unidad de sentido, al cual se subordina todo y se irá desarrollando (coherencia global). La estructura, el orden interno, toda la información se organiza según un orden relacionando todas sus partes e ideas (coherencia estructural). El párrafo, la unidad visual y de contenido formado por un número variable de oraciones. Cada párrafo suele desarrollar una única idea distinta a la de los demás.

Por último, la cohesión está constituida por todos los elementos lingüísticos que marcan las relaciones entre los enunciados de un texto. Los mecanismos de cohesión son muchos, pero se pueden agrupar en dos grupos: los referenciales y los conectores y marcadores textuales.

En los referenciales entrarían procedimientos como la anáfora, la elipsis y la sustitución léxica. Por otro lado, en los conectores hallaríamos conjunciones (y, pero, ni), adverbios (después, luego, más tarde) etc. Los marcadores textuales pueden ser de varias clases: introductorios (Con respecto a, acerca de…), de causa-efecto (en consecuencia, por lo tanto…), de aclaración (es decir, o sea, mejor dicho…), etc.

En definitiva, el concepto de texto está comprendido por tres rasgos fundamentales: la adecuación, la coherencia y la cohesión. Gracias a ellos podemos utilizar el texto como unidad total de comunicación destinado al propósito que deseemos darle.

TEMA 10. LOS TEXTOS PERIODÍSTICOS

El periódico se define como una publicación impresa de carácter informativo que se edita a intervalos regulares de tiempo. Se organiza en secciones y, en general, sus contenidos se clasifican en tres géneros: informativos, de opinión y mixtos.

Los géneros informativos son la modalidad por excelencia del periodismo y consisten en la difusión objetiva de sucesos. Son objetivos y precisos. Es frecuente el uso de sinónimos y siglas. Los verbos más empleados son los pretéritos y presente de indicativo. Se tiende a construir oraciones impersonales o pasivas. Presencia de adjetivos especificativos descriptivos y aposiciones explicativas. Predominio de la oración simple y la coordinada. Narración como forma de elocución. En los géneros informativos podemos hallar:

La noticia es el género más característico. Consiste en el relato objetivo de un acontecimiento reciente de interés. Suele ser breve y concisa, respondiendo a seis preguntas clave (cómo, qué, por qué, cuando…) y su estructura se divide en titular, entradilla y cuerpo. Suele redactarse en forma de pirámide invertida, dejando lo más importante al principio por si hubiera que recortar la noticia.

El reportaje relata hechos de interés actual en torno a un tema. Aparece firmado y suele introducir toda clase de datos ampliando la información para el lector.

En cuanto a la entrevista, podemos decir que es un reportaje centrado en una o varias personas en particular. Permite conocer con detalle las opiniones y manera de pensar de los mismos. Hay dos tipos: entrevista de personalidades (lo importante es a quién se entrevista) y entrevista de declaraciones (lo importante es la opinión del entrevistado sobre un tema en concreto).

Los géneros de opinión están recalcados por ser más importante la opinión del autor sobre la información que la misma información. Predomina la subjetividad y la intención analítica del autor. El léxico connotativo y los adjetivos valorativos se hallan presentes. También se añade el uso de pronombres y determinantes. Utilizan oraciones subordinadas y recursos literarios. La formulación de ideas se realiza por medio de la retórica. Los géneros de opinión más característicos son:

El editorial es responsabilidad del director del periódico o del consejo de redacción. Aparece sin firma y es donde se muestra la línea ideológica del periódico, basándose en un tema de actualidad.

El artículo es una modalidad en la que el autor refleja su visión personal sobre cualquier asunto. Suele ser escrito por un colaboracionista ocasional y se asemeja al ensayo, siendo más breve y actual que éste.

La columna es similar al artículo y, como indica su nombre, ocupa el tamaño de una columna. Es firmado por escritores de prestigio que colaboran habitualmente con el periódico.

Por último, tenemos los géneros mixtos que combinan características de los géneros informativos y de opinión:

La crónica es una elaboración personal del hecho informativo, realizada por un testigo de los hechos. Hay distintos tipos de crónica según el tema tratado (crónica de guerra, por ejemplo).

La crítica cultural informa y ofrece una valoración sobre temas del mundo de la cultura y el espectáculo (cine, teatro). Son escritas por expertos en el tema.

Para concluir, no hay que olvidar el periodismo digital del siglo XX, un servicio global, multimedia e interactivo que nos permite un rápido conocimiento de la información de actualidad.

TEMA 11. LOS TEXTOS LITERARIOS: CARACTERÍSTICAS Y RASGOS LINGÜISTICOS. LOS GÉNEROS LITERARIOS

La literatura es una forma especial de comunicación donde el mensaje llama la atención sobre la forma en la que el mismo está construido.

Cada uno de los elementos que intervienen en los textos posee unas características específicas. El emisor es el autor, el cual dirige su obra al lector que es el receptor. El mensaje es el propio libro y el código la lengua común, pero modificada con fines estéticos y expresivos: se trata del lenguaje literario. El lenguaje literario es un lenguaje connotativo de gran riqueza léxica. Provoca un valor polisémico que concede significado a la obra. Predomina la función poética y el uso de las figuras literarias que embellecen el lenguaje. Los textos literarios se suelen distribuir en estrofas y versos, en capítulos o en actos y escenas dependiendo del género al que pertenezcan.

Distinguimos varios géneros donde clasificar las obras literarias: lírico, narrativo, teatral y didáctico.

El género lírico constituye la máxima expresión de subjetividad del autor. Predomina la función expresiva y el poeta se centra en la expresión del “yo”. Los temas son de carácter universal: el amor, la muerte, la soledad, etc. Se suele adoptar el verso y hay que mencionar la abundancia de figuras retóricas. Es habitual el empleo de la primera persona complementada por la segunda. De adjetivación valorativa, entre los subgéneros encontramos la elegía, la égloga, la sátira y la oda entre otras.

En el género narrativo predomina la objetividad: el autor inventa una historia y trata de hacerla verosímil. Entre los elementos narrativos encontramos al narrador que puede ser en primera persona (protagonista o testigo), en tercera persona (si no participa), observador (si relata lo visto o escuchado), o narrador omnisciente (si lo conoce todo acerca de los personajes y la historia). El relato puede adoptar un orden lineal (El Quijote), in media rex (La Regenta), flasback (Crónica de una muerte anunciada), o en técnica de contrapunto, a modo de rompecabezas cronológico (La verdad sobre el caso Savolta). Los inicios en el género narrativo fueron en verso (epopeyas, romances), pero acabó predominando la prosa y con ella la llegada de la novela, relato de amplia extensión y complejidad, y el cuento, relato breve generalmente cerrado en un personaje.

En el género teatral distinguimos la lectura de texto y la representación. En la obra de teatro no hay narrador, son los personajes quienes poseen la palabra. La manera de comunicación entre personajes puede adoptar distintas maneras: el diálogo, el aparte y el soliloquio o monólogo. En el texto teatral aparecen las acotaciones, indicaciones del autor que suelen ir entre paréntesis y con distinto tipo de letra. La acción dramática suele presentarse dividida en actos, los cuales se distribuyen en escenas. La estructura interna se organiza normalmente en planteamiento, nudo y desenlace (coincidiendo con los tres actos de la representación). Los géneros teatrales básicos son: la tragedia, creada en el siglo V a.C. en Grecia, de asuntos profundos y desenlace trágico. En la Edad Moderna Shakespeare elaboró famosas tragedias (Romeo y Julieta, Hamlet, Una noche de verano). También encontramos el drama, de temas pasionales y enfrentamientos, y la comedia, de final feliz y provocadora de risa en el público. Hay que hacer mención de los sainetes, entremeses, actos sacramentales, vodeviles y farsas entre otros.

En último lugar, pero no por ello menos importante, hallamos el género didáctico destinado a instruir al público. Ejemplo de ello son las fábulas, poesías protagonizadas por animales con una moraleja final (Samaniego e Iriarte en el siglo XVIII) y el ensayo, muy cultivado en el siglo XVIII por Feijoo y Jovellanos, y ya en el siglo XX por autores de la Generación del 98 (Azorín y Unamuno) o en la Generación del 14 (Ortega y Gasset).

TEMA 1. EL SIGLO XVIII: MARCO HISTÓRICO Y CULTURAL. CARACTERÍSTICAS. AUTORES Y OBRAS MÁS SIGNIFICATIVAS

En España, el siglo XVIII comienza con la muerte de Carlos II sin sucesor. Felipe V llega al trono y con él los Borbones que iniciarían un nuevo sistema de gobierno, el despotismo ilustrado (“todo por el pueblo, pero sin el pueblo”), cuyo máximo representante será Carlos III, el cual sería sucedido por Carlos IV.

En toda Europa se puso fin al Antiguo Régimen que desembocaría en la Revolución Francesa de 1789. Un nuevo movimiento ideológico, la ilustración, se desarrollará y con ella el deseo de conocer lo impregnará todo. En nuestro país se irá introduciendo gracias a libros como La Enciclopedia y autores como Feijoo y Jovellanos.

La ilustración posee una serie de características:

En primer lugar, el racionalismo predominará sobre las emociones, la razón es la base vital del conocimiento. El idealismo de este movimiento será el del progreso que consigue la sociedad y que puede llevar a alcanzar la felicidad en esta vida. Por último, el didactismo, todo conocimiento es útil si es divulgado, este concepto se recoge en La Enciclopedia.

Se distinguen diversas etapas en este siglo: Postbarroco, Neoclasicismo y Prerromanticismo.

En el Postbarroco pervivirán las características del Barroco, el arte extravagante. Con el Neoclasicismo, los autores son sometidos por los preceptistas que les impiden desarrollar una literatura imaginativa y la expresión de sentimientos. El Prerromanticismo defenderá una expresión libre y melancólica de los sentimientos, fue precedente del Romanticismo.

En cuanto a la literatura, su finalidad era pedagógica y moralizante. Los autores más representativos son:

Feijoo fue uno de los autores más importantes, cuya obra más representativa fue el Teatro cómico universal. Su intención era poner en conocimiento público los avances europeos y destruir las supersticiones. Su estilo era sencillo y natural.

Jovellanos fue un claro observador de la época, dedicó toda su vida a resolver de un modo práctico los problemas del momento. Se apoya en la ideología ilustrada y en sus informes abarca el desarrollo de la agricultura, la instrucción pública, la historia cultural y la política del país.

Cadalso escribió Cartas marruecas, su obra más importante, la cual fue publicada póstumamente. Trata de un joven marroquí que escribe a su maestro en Marruecos contándole la decadencia de España. De este modo Cadalso critica los defectos de la sociedad española. Aunque se percibe un escepticismo pesimista en sus obras, Cadalso confiaba en el progreso del hombre. Otra obra importante es Noches lúgubres.

En la lírica encontramos las fábulas donde destacan Félix Samaniego con Fábulas morales y Tomas de Iriarte con Fábulas literarias. Los protagonistas son animales caracterizados como seres humanos. El objetivo es enseñar mediante una moraleja final al lector.

Meléndez Valdés fue otro gran poeta que unió la poesía anecdótica y la filosófica y social. En el primer estilo hallamos poemas como “El amor mariposa”, donde trata el amor y exalta a la mujer y los placeres de la vida. Por otro lado, en la filosófica es influido por Jovellanos y cultiva un género moral.

En el teatro predominó una intención didáctica hacia el espectador y el seguimiento de una serie de preceptos:

Respeto de la regla de las tres unidades (único escenario, 24 horas máximo de historia y único acontecimiento), no debían mezclar géneros y debían adoptar una finalidad educativa y moralizante.

Moratín es el ejemplo más claro de teatro del siglo XVIII con su obra El sí de las niñas. En ella transmite dos enseñanzas claras: la libertad de matrimonio y la igualdad de los cónyuges, tanto en edad como en estatus social. Otras obras del dramaturgo son El barón, El café y El viejo y la niña.

Para finalizar podemos decir que el siglo XVIII fue un siglo de lucha entre el conservacionismo y el progresismo llevado a cabo por los ilustrados que influían en todos los aspectos de la vida de la época.

TEMA 2. EL ROMANTICISMO: MARCO HISTÓRICO Y CULTURAL. CARACTERÍSTICAS. AUTORES Y OBRAS MÁS SIGNIFICATIVAS

El Romanticismo es un movimiento cultural y político que se desarrolló en el siglo XIX en Europa y América. Durante el siglo XIX la burguesía se convierte en la clase social dominante a causa de la Revolución Industrial. Es la época del liberalismo que defiende la libertad económica y política, además de los derechos individuales. Predomina el espíritu sobre la razón, acabando con el racionalismo del siglo pasado: se reclaman la imaginación, los sentimientos y la pasión.

En España el siglo comienza con la Guerra de la Independencia (1808-1814) contra los franceses. Tras ésta, Fernando VII llega al trono y con él se iniciará un enfrentamiento interno de carácter ideológico que divide a los españoles en absolutistas y constitucionales.

El Romanticismo se introduce en nuestro país por medio de revistas como El Europeo, de Tertulias liberales como la Fonda de San Sebastián, pero sobretodo con el regreso de los exiliados por Fernando VII. Otros consideran la introducción del Romanticismo el año del estreno de Don Álvaro y la fuerza del sino. Este movimiento posee unas características que lo definen:

Rechaza la realidad y defiende la huida por medio de la imaginación. El escritor huía a lugares lejanos o exóticos, incluso a otras épocas (Edad Media), a veces la huída era extrema y acababan suicidándose (Larra). Se llevaba a cabo un profundo análisis de la intimidad, una obsesión por la expresión de los sentimientos. El paisaje cobró gran importancia, pues se relacionaba con los sentimientos del autor. Por otro lado, se reivindicaron las lenguas y las tradiciones. También se regresó a la libertad creativa y mezcla de géneros.

En la poesía, la temática será fundamentalmente amorosa, un amor imposible de alcanzar que acentúa la desgracia del poeta, aunque también existirán temas religiosos y sociopolíticos.

Uno de los autores más destacados fue Espronceda, claro ejemplo de romántico. Huyó con su mujer y conspiró contra Fernando VII en el extranjero. En su exilio londinense se impregnó del Romanticismo inglés, el cual acabó plasmado en sus obras. Sobresalen sus poemas largos como “El estudiante de Salamanca” y “El diablo mundo”, pero tampoco hay que olvidar la reivindicación de personajes marginales en “La canción del pirata”, “El mendigo” o “El verdugo”.

Zorrilla también influyó en el género lírico con “A buen juez mejor testigo”, claro ejemplo de poesía narrativa.

Bécquer, otro autor del siglo, publicó un libro de poemas llamado Rimas, el cual fue su obra más importante. Fue publicado póstumamente y se puede dividir en cuatro secciones: la primera exalta orgullosamente el “yo”, el tema es la propia poesía; la segunda sección aborda el amor en plenitud y la figuración de la mujer como un ser sublime; en la tercera, tal amor fracasa y la mujer se retrata como dolor y desilusión; en el último grupo, el poeta se aísla en sí mismo, menciona la muerte, la soledad y la angustia.

No debemos olvidar a Rosalía de Castro que fue la iniciadora del Rexurdimento gallego con obras como Follas Novas. Su obra más importante en castellano fue A orillas del río Sar, donde se aprecia el dolor, la melancolía y otros sentimientos propios de la escritura de la época.

En el Romanticismo se genera la novela histórica, que sitúa sus argumentos en el tiempo pasado. La más importante fue El señor Bembibre de Enrique Gil y Carrasco.

Larra cultivará todos los géneros, pero su importancia literaria residirá en sus artículos periodísticos. Realizará artículos de costumbres, donde criticará e ironizará mordazmente la vida española, sus vicios y defectos: “Vuelva usted mañana”, “En este país” o “El café”. También hará artículos de crítica literaria centrándose especialmente en el teatro. Ya en sus artículos políticos se advierte una transformación, un Larra abatido próximo al suicidio por el desengaño y la decepción: “El día de difuntos de 1836”.

Los teatros experimentan una notable transformación y mejora en este siglo. Rompen con los preceptos del siglo pasado, cultivándose sobre todo el drama histórico. El gran tema es un grito de dolor contra una sociedad que les impide cumplir sus ideales. Algunos ejemplos románticos son: Don Álvaro y la fuerza del sino del Duque de Rivas, Don Juan Tenorio de José Zorrilla, El trovador de García Gutiérrez y Los amantes de Teruel de Hartzenbusch.

En definitiva, el Romanticismo traerá un artista inconformista en una sociedad burguesa cada vez más deshumanizada que debe despertar. Algunas de las aportaciones más significativas fueron en el teatro, donde jamás se volverá a defender la regla de las tres unidades y la subjetividad se mantendrá vigente en la literatura.

TEMA 3. EL REALISMO: MARCO HISTÓRICO Y CULTURAL. CARACTERÍSTICAS. AUTORES Y OBRAS MÁS SIGNIFICATIVAS

El Realismo es el movimiento literario que se produce en Europa en la segunda mitad del siglo XIX. Los movimientos revolucionarios cobran mayor importancia, prenden doctrinas como el socialismo, comunismo o el anarquismo. La filosofía positivista se opondrá al idealismo romántico y las ciencias lograrán gran prestigio de manos de figuras como Darwin.

En España se produce la revolución de la Gloriosa (1868) que acabará con el reinado de Isabel II. Tras el fracaso de la I República, Alfonso XII llega al trono instaurando un sistema de partidos de turno. Las ideas tradicionalistas y las progresistas se enfrentan, creándose las dos Españas, un país que no acierta con una convivencia moderna.

Las características del movimiento realistas son:

  • Observación rigurosa de la realidad y reproducción fiel y objetiva: la descripción y la representación de la vida real es el objetivo primordial. Las obras realistas se presentan como si fueran fragmentos de la realidad.

  • Ambientación contemporánea: el escritor refleja el momento en el que vive para el lector. Predomina la clase media y los espacios concretos y reconocibles.

  • Planteamiento de tesis: la escritura suele estar guiada por una tesis que se pretende defender y convencer de la misma al lector.

  • Análisis psicológico de los personajes: los protagonistas son personajes simples. Dominan los burgueses y se acentúa la frecuencia del protagonista femenino.

  • Narrador omnisciente: tiene un poder absoluto, controla hasta el último detalle de la obra.

  • Estilo natural, alejado de las exageraciones: el narrador posee un lenguaje culto, mientras que los diálogos se adaptan a los personajes.

Sin embargo el paso al Realismo no fue inmediato, algunos de los autores prerrealistas son:

Fernán Caballero, seudónimo de la autora, nació en Suiza pero en sus primeros años estuvo en Alemania. A los 17 regresó a España. Todas sus novelas están ambientadas en Andalucía. La Gaviota es su obra más representativa.

Pedro Antonio de Alarcón escribió novelas de tesis donde defiende la moral tradicionalista y conservadora. Su obra más conocida es El sombrero de tres picos, el cual narra de cómo un anciano corregidor seduce a la bella mujer del molinero.

Ya inmersos en el Realismo, podemos destacar a varios autores:

Benito Pérez Galdós fue el máximo representante del Realismo español. Escribió novelas de tesis reflejando sus ideas progresistas: Doña Perfecta. Pero es más característico sus novelas contemporáneas que reflejan la sociedad del momento: Tormento, Miau y Fortunata y Jacinta. En su última etapa destacan las novelas espirituales como Misericordia que muestran la pobreza y la santidad como forma de vida. No hay que olvidar los episodios nacionales que narran la historia de España durante el siglo XIX desde la batalla de Trafalgar hasta la Restauración. Mezcla la realidad histórica con sucesos de ficción, con el objetivo de hacer conocer a sus contemporáneos la historia más reciente y aprender de los errores del pasado: Trafalgar, El dos de mayo, Bailén.

Leopoldo Alas, Clarín nació en Zamora pero se sintió siempre de Oviedo (de ahí la famosa frase: “Me nacieron en Zamora”). Destacan narraciones breves en la narrativa como Pipá o Doña Berta. Sin embargo, son de gran valor sus cuentos, pues presentan un estudio psicológico de los personajes: ¡Adiós Cordera!. Pero la obra cumbre de Clarín es La Regenta donde lo principal es la descripción de la sociedad vetustense (que representa a Oviedo). Se ponen de manifiesto temas como la doble moral, la hipocresía o la falsa religiosidad.

Juan Valera indagó en la psicología femenina. Sus narraciones tratan temas como el amor: Pepita Jiménez. Otra obra importante es Juanita la Larga.

José María de Pereda despreciaba la vida urbana y defendía los valores tradicionales: Peñas Arriba

Emilia Pardo Bazán fue la principal defensora del Naturalismo en España. Para ello, escribió La cuestión palpitante. Su obra más importante fue Los pozos de Ulloa y su continuación La madre naturaleza que muestran la degeneración de la familia aristocrática.

Vicente Blasco Ibáñez destaca por sus novelas regionales: La Barraca, Cañas y barro, Los cuatro jinetes del Apocalipsis o La catedral ambientada en Toledo.

En conclusión, el Realismo será la oposición directa al Romanticismo. Predominará la representación de la realidad tal y como es. Tal movimiento verá la evolución con del Naturalismo y posteriormente, el determinismo, el cual tendrá en cuenta las nuevas ideas científicas sobre el ser humano.

TEMA 4. EL MODERNISMO Y LA GENERACIÓN DEL 98

Entre finales del siglo XIX y principios del XX surgen unos escritores conocidos como Modernistas y Generación del 98. Representan la forma que España adoptó en la crisis de fin de siglo. Ambos movimientos literarios comparten ideas y difieren en otras.

El Modernismo es un movimiento literario nacido en Hispanoamérica y traído a España de manos de Rubén Darío tras la publicación de sus Prosas Profanas. Fue un movimiento poético sobre todo y estaba inspirado en la poesía romántica y la francesa del siglo XIX, en el Parnasianismo y Simbolismo especialmente. El modernista llevaba una vida bohemia: el erotismo, el escapismo, los temas amorales… son frecuentes en sus obras, junto con la nostalgia y melancolía de un deseo de plenitud irrealizable.

Rubén Darío, nicaragüense de vida viajera y agitada, fue el fundador del Modernismo. Además de ser venerado por varios escritores, ejerció de periodista y diplomático. Murió en 1916 debido a su deteriorada vida. Azul fue su primer libro, además de Prosas Profanas, también destaca Cantos de vida y esperanza.

Antonio Machado nació en Sevilla. Durante la guerra civil se marchó a Francia. Su estilo comunica sus emociones más hondas. Escribió Soledades en sus inicios modernistas, sin embargo acabaría por pertenecer a la Generación del 98, de la que sería principal poeta.

Juan Ramón Jiménez nació en Huelva. Conoció a Rubén Darío cuando se trasladó a Madrid y fue un hombre depresivo, apoyado por su maravillosa mujer, Zenobia Camprubí. Recibió el Premio Nobel y se dedicó totalmente a la poesía y la búsqueda de la belleza. Platero y yo, Rimas, Jardines lejanos y Ninfas son sus obras más importantes.

Valle-Inclán, reconocido por ser un personaje bohemio y excéntrico, también influyó en el modernismo, aunque posteriormente sería noventayochista. De este periodo destacamos sus Sonatas: Sonata de otoño, Sonata de estío, Sonata de primavera y Sonata de invierno.

Por otra parte, la Generación del 98 surge a consecuencia de la crisis de España del siglo XIX, el agotamiento de la narrativa del Realismo y del influyo extranjero de autores como Nietzsche que proponían una reforma de la conducta de la sociedad. Confiaban en la creación de una España mejor, defendían el subjetivismo y llegaron en su evolución a un proceso de interiorización. Se inspiraron en El Quijote de Cervantes y los temas tratados eran sobre todo los existenciales como el sentido de la vida o el papel de la religión. Los autores de esta generación fueron:

Unamuno, nacido en Bilbao, fue catedrático de griego y rector de universidad. Toda su obra se basa en la preocupación por España, incluyendo un fuerte contenido filosófico. El tema existencia es reflejado en Niebla, otra de sus obras es San Manuel Bueno, mártir que defiende la actitud bondadosa.

José Martínez Ruíz, Azorín nació en Alicante y evolucionó desde el anarquismo hasta el conservadurismo político. Se dedicó a la escritura y al periodismo. En su obra destaca la preocupación por el tiempo y la belleza: La voluntad, Antonio Azorín.

Pío Baroja nació en San Sebastián y estudió medicina, aunque acabó dedicándose a la literatura. Fue reconocido por su carácter independiente y su opinión negativa del hombre y la sociedad. Divide sus obras en dos grupos: novelas de pensamiento, como Camino de perfección o El árbol de la ciencia; y novelas de acción, dedicadas al relato de aventuras: Zalacaín el aventurero.

En su etapa noventayochista, Antonio Machado escribió grandes obras poéticas como Campos de Castilla. Su poesía se hace más austera y realista en esta etapa y el tema general es la reflexión sobre los males de España.

Valle-Inclán concluyó en el modernismo con Tirano Banderas, en la cual representa un dictador como tema, mostrando su oposición a Primo de Rivera. En El ruedo Ibérico hace crítica a la corte de Isabel II. Sin embargo, lo mejor de Valle-Inclán es su teatro, fue el dramaturgo de la Generación del 98 con la creación del esperpento en su obra Luces de bohemia.

Para finalizar, podemos decir que entre la Generación del 98 y el Modernismo no hay una separación clara, aunque en el primero predomina una literatura identificada más con la poesía y en la Generación del 98 un repertorio más crítico y relacionado con la prosa.

TEMA 5. LA GENERACIÓN DEL 14 Y EL NOVECENTISMO

Se conoce con el nombre de Novecentismo o Generación del 14 a los autores que suceden a la Generación del 98. Novecentismo por el nuevo siglo y Generación del 14 por el comienzo de la Primera Guerra Mundial que se considera el fin político y social del siglo XIX.

Entre sus características podemos señalar las siguientes:

Eran intelectuales, profesionales formados. Defendían el arte puro que debía limitarse a proporcionar placer, pues es autónomo. Su intelectualismo aristocrático les llevaba a una búsqueda de la objetividad y la perfección. Participaban en la sociedad, pues pretendía influir en la realidad española de su tiempo. En cuanto a la forma preferida de expresión, fue el ensayo.

Los novelistas de este periodo fueron:

Pérez de Ayala, nacido en Oviedo, cursó Derecho en Madrid y pronto se convertiría en un intelectual muy conocido. Se exilió tras la guerra y escribió poesía y ensayo, sin embargo, destacó como novelista. Próximas a la técnica realista encontramos Tinieblas en las cumbres, Troleras y danzaderas o A.M.D.G. Otras novelas ya intelectuales fueron Tigre Juan y el curandero de su honra y Berlamino y Apolonio.

Gabriel Miró nació en Alicante y pudo dedicarse íntegramente a la literatura. En su obra se distinguen dos etapas: influencia modernista, con obras como Las cerezas del cementerio, y una etapa de estilo más personal, donde destacamos Nuestro Padre San Daniel y El obispo leproso.

Ramón Gómez de la Serna convierte la literatura en un juego de incoherencias. Escribió novelas libres acerca de cualquier tema, despreocupado por la psicología de los personajes: La viuda blanca y negra, Cinelandia, La nardo, La mujer de ámbar, etc. El tema insiste en el erotismo que encubre la soledad del individuo, la amenaza de muerte.

En el siglo XVIII comienza el género ensayístico de mano de autores como Feijoo y Jovellanos. El ensayo español alcanza su máximo esplendor en el siglo XX, destacando autores del 98, como Unamuno, novecentistas, como Ortega y Gasset, y del 27, tales como Salinas o Dámaso Alonso.

Ortega y Gasset nació en una familia de alta burguesía madrileña y fue catedrático de metafísica en la Universidad de Madrid. Se convirtió en una figura intelectual de referencia durante muchos años. Entre sus numerosos ensayos destacamos: La rebelión de las moscas, Ideas sobre la novela, Meditaciones del Quijote o La deshumanización del arte. Esta última divide al público entre los que comprenden el arte y los que no. Para Ortega y Gasset, el arte es solo accesible para una minoría culta. Al alejarse de la realidad, el arte se convierte en un juego que causa placer por sí mismo. Por otro lado, con Ideas sobre la novela, tacha de género agotado a la novela tradicional.

Eugenio D'Ors cultivó principalmente la glosa. Entre sus creaciones podemos destacar Glosari y Tres horas en el Museo del Prado.

Gregorio Marañón mezcla la prosa de erudición literaria con la exposición científica. Tres ensayos sobre la vida sexual y Don Juan son dos de sus obras más representativas.

Para finalizar con el novecentismo, debemos mencionar la poesía de Juan Ramón Jiménez. Juan Ramón Jiménez nació en Huelva y fue un hombre depresivo que recibió el apoyo de su maravillosa mujer: Zenobia Camprubí. Llegó a recibir el Premio Nobel. Se pueden distinguir tres etapas en su creación: sensitiva, el momento más modernista del poeta, destacan obras como Platero y yo, Arias tristes, Jardines lejanos y Rimas. La segunda etapa es la intelectual, la cual se inicia con Diario de un poeta recién casado, donde mezcla prosa y verso. El lenguaje se simplifica para hacer transparente las sensaciones. La última etapa es la suficiente que se desarrolla en su exilio. La estación total forma parte de este periodo y presenta una poesía abstracta, difícil y hermética.

TEMA 6. LAS VANGUARDIAS

Los movimientos vanguardistas o ismos son experimentos artísticos que proponen un arte radicalmente distinto y original. Se suceden en torno a la Primera Guerra Mundial y triunfan en los años veinte. Todas las vanguardias comparten una serie de características analizadas por Ortega y Gasset en su ensayo La deshumanización del arte:

Rompen con la estética anterior. Consideran que el arte debe ser algo independiente de lo humano. Provocación a través del juego y del humor. Admiración por la técnica, velocidad y mundo moderno. Creación de nuevas realidades y experimentación total. Universalismo y rapidez de difusión.

Entre los ismos que más influyeron en la literatura española destacamos:

El Futurismo, surgido en Italia de mano de Marinetti, alaba la civilización mecánica y las conquistas de la técnica. El antisentimentalismo está latente en el futurismo (“el dolor humano no es más importante que el que siente una lámpara eléctrica en un cortocircuito”) y ofrece nuevos temas a la literatura: el automóvil, el avión, las fábricas, el cine, el deporte.

El Cubismo fue un movimiento especialmente pictórico que defendía la independencia absoluta del arte. Pablo Picasso fue el creador del mismo y la composición de la figura en formas cúbicas venía acompañada por la inserción de collages. Apollinaire destaca en el cubismo literario: Caligramas.

El Dadaísmo fue el movimiento más radicalmente destructivo. Su nombre es como el balbuceo infantil: no significa nada. Fue fundado por Tzara en 1916. Frente a la razón, propone liberar la fantasía, un lenguaje de forma incoherente. A partir de 1919 irá perdiendo fuerza.

El Expresionismo es el de mayor duración y extensión. Para éste, la literatura debe ser un reflejo de las tensiones espirituales intensas y un arma de combate contra la sociedad. De ahí el tono pesimista, inquietante y rebelde en sus escritos.

El Surrealismo es la vanguardia más revolucionaria y de mayor alcance. Nace en 1924 cuando André Bretón publica el Manifiesto del Surrealismo. Deseaba cambiar la vida del hombre liberando los impulsos reprimidos en el subconsciente. La técnica más empleada es la escritura automática: escribir todo lo surgido en la mente sin pensar. El surrealismo enriqueció el lenguaje, aspira a captar el mundo de los sueños. La huella surrealista es profunda en el arte del siglo XX y en algunos poetas de la Generación del 27.

En España se conocieron las vanguardias gracias a Ramón Gómez de la Serna en su revista Prometeo. Sus greguerías ejercieron una gran influencia además de las tertulias y las revistas literarias como la Revista Occidente y ensayos como La deshumanización del arte, ya mencionado, de Ortega y Gasset. Destacamos el Creacionismo y el Ultraísmo entre los ismos españoles:

Con el Creacionismo de Vicente de Huidiboro se aportaron novedades. El arte debía actuar como la realidad y la naturaleza, explicando el poema en sí mismo. Respecto al Ultraísmo, se inicia en 1919 por medio de revistas como Ultra o Grecia. Sobresale Guillermo de la Torre y los rasgos que definen este movimiento son: la desaparición de la anécdota. La poesía no se ajusta ni a la realidad ni a la lógica. Los avances técnicos de la vida moderna se convierten en el concepto de belleza.

Ramón Gómez de la Serna nació en Madrid en 1888. Se licenció en Derecho y pasó a dirigir la revista Prometeo. Fue iniciador de la tertulia del Pombo, un café madrileño. En 1936 se exilia a Buenos Aires y allí muere. Fue un escritor que no intervino en asuntos políticos o sociales. Es la encarnación de las vanguardias, lo que le lleva a crear su propio ismo: el ramonismo. Lo más conocido de Gómez de la Serna son las Greguerías: textos breves que encierran una pirueta conceptual o una metáfora insólita (humano+metáfora=greguería). Como novelista rompe los moldes del género dando relevancia a los temas prohibidos con sus obras La viuda blanca y negra y La mujer de ámbar. También escribió piezas teatrales verdaderamente inusuales como Los medios seres, cuyos personajes aparecen con la mitad del cuerpo, simbolizando la personalidad incompleta.

En definitiva, las vanguardias fueron una revolución estética, antirrealistas que concebían el arte como experimentación y juego, cuyo mayor logro fue la libertad total del artista.

TEMA 7. LA GENERACIÓN DEL 27

A lo largo de la década de los veinte, un grupo de poetas producen un momento de esplendor en la poesía española: Pedro Salinas, Jorge Guillén, Federico García Lorca, Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso, Luis Cernuda, Rafael Alberti y Gerardo Diego.

En el homenaje de 1927 a Góngora, estos autores actúan para reivindicar su figura. En él veían un ejemplo de creación de mundo literario propio y lenguaje poético autónomo. Entre los nombres que adquirió la Generación del 27, también hallamos Generación de la amistad o de los poetas-profesores.

Entre los componentes del grupo hubo muchos puntos de unión:

La amistad entre ellos, mantuvieron mucho contacto y participaron en actividades comunes además de convivir en la Residencia de Estudiantes madrileña. También publicaron poemas en las mismas revistas: La Gaceta literaria, Litoral y La Revista de Occidente. Su formación intelectual era sólida. Estudiaron en la universidad y desarrollaron su tarea investigadora y docente en universidades de todo el mundo. El talante abierto, liberal y progresista, reflejado en sus opciones políticas. La defensa de la República les costó la muerte o el exilio a varios.

La Generación del 27 nació a la par que las vanguardias, pero no las imitó: sentían admiración por los clásicos españoles, tenían interés por la poesía contemporánea, empleaban formas clásicas y verso libre, además de la combinación de la poesía popular y la intelectual.

A lo largo de la trayectoria común de los poetas del 27, se pueden distinguir tres etapas:

La primera, poesía pura, se desarrolla desde que comienzan a escribir hasta 1929. Rechazan los temas humanos y conciben el poema como una manera de desencadenar emociones intelectuales. Destaca el uso de la imagen y la metáfora. Por otro lado, también tratan temas como el amor y la muerte.

La segunda, surrealismo y rehumanización, comprende desde 1929 hasta 1936. Con el estallido de la Guerra Civil se comienza a asimilar las novedades del surrealismo, pero presentando diferencias. La poesía se interesó de nuevo por los temas humanos.

La última etapa es la del exilio después de 1936. Todos los poetas del 27 se verían afectados: Lorca moriría asesinado y los demás se exiliaron. Solo Gerardo Diego, Dámaso Alonso y Aleixandre permanecieron en España. Tras el descontento y dolor de la guerra, recuperarían poco a poco su voz antigua. En los años finales de su vida, la vejez, la soledad y la nostalgia serían los temas principales.

Respecto a los autores de la Generación del 27, tenemos a los siguientes:

Pedro Salinas, nacido en Madrid, estudió Filosofía y Letras y Derecho. Fue catedrático de literatura en diversas universidades. Se exilió con la guerra y murió en Boston. Sus primeras obras están influenciadas por la vanguardia: Fábula y signo. En su época de plenitud destaca La voz a ti debida y en el exilio Todo más claro.

Jorge Guillén nació en Valladolid y se doctoró en Letras siendo profesor de literatura en varias universidades. Tras la muerte de Franco regresó a España de su exilio. Ofrece una visión positiva del mundo. Entre sus obras más destacadas contemplamos Cántico, Clamor y Final.

Vicente Aleixandre nació en Sevilla y estudió Derecho en Madrid. Se dedicó plenamente a la literatura por la cual recibió el Premio Nobel. El tema central de su poesía es el deseo de fusión del hombre con la Naturaleza. Entre sus obras destacamos Espadas como labios, Historia del corazón y Diálogos del conocimiento.

Gerardo Diego nació en Santander y se doctoró en Filosofía y Letras. Dirigió las revistas Lola y Carmen. Se alió con el bando nacional al comenzar la guerra por lo que pudo permanecer en España. Sus poemas son de corte tradicional y clasicista. Los temas son muy variados: el paisaje, la música, los tonos, etc. Destaca su soneto “El ciprés de Silos”.

Federico García Lorca nació en Granada y estudió Derecho y Filosofía y Letras. Se alojó en la Residencia de Estudiantes madrileña, donde entro en contacto con los intelectuales más importantes de nuestro país. Cultivó poesía y teatro. Fue homosexual declarado y fue fusilado al comenzar la guerra. En Romancero gitano muestra la frustración y el destino trágico de los seres humanos como tema. La influencia del surrealismo se encuentra plasmada en Poeta en Nueva York. En sus últimas obras hay una vuelta al intimismo y a los temas más amorosos: Sonetos del amor oscuro.

Dámaso Alonso fue madrileño, licenciado en Filosofía y Letras, colaboró en La Revista de Occidente. Convivió en la España franquista y fue profesor de lengua y literatura en un instituto. La guerra da lugar a su obra más importante: Hijos de la ira donde expresa una visión desgarrada y sombría de la condición humana.

Rafael Alberti nació en Cádiz y fue el que más sobrevivió de todos. A causa de la Guerra Civil se exilió a Argentina. Murió en su pueblo natal y recibió el Premio Cervantes de la Literatura. Entre sus obras destacamos Marinero en tierra, correspondiente con un folclore popular, Sobre los ángeles de influencia surrealista y en su exilio cultiva todo lo anterior: Retorno de lo vivo lejano.

Por último, pero no menos importante, está Luis Cernuda, el cual nació en Sevilla y estudió Derecho. Fue discípulo de Pedro Salinas y decidió dedicarse a la literatura. Durante la Guerra Civil se exilió a Inglaterra y ya nunca volvió. El tema central de su poesía es el conflicto entre los deseos y la realidad que se opone a ellos: Perfil del aire. La influencia surrealista da lugar a obras como Donde habite el olvido. En su exilio manifiesta su alejamiento físico y moral de España en obras como Desolación de la quimera.

TEMA 8. LA NARRATIVA ESPAÑOLA ANTERIOR AL 36

A principios de siglo se produce una renovación novelística con la publicación de novelas de autores de la Generación del 98. Aportan una novedad artística y una ruptura con la narrativa realista. Esta novedad se manifiesta con la irrupción del subjetivismo y con la clara preocupación artística de los autores.

Las características de la novela desde principios de siglo hasta la Guerra Civil Española se resumen de la siguiente manera:

La importancia de la historia se pierde a favor de cómo se cuenta. La novela se centra en el mundo interior del protagonista que focaliza toda la acción, suele ser un bohemio, inadaptado, rebelde y antiburgués que acaba con su destrucción física o moral. La narración se fragmenta y la novela dialogada predomina. Por último, frente a las extensas novelas del Realismo, se prefieren los relatos cortos.

Entre los novelistas de la Generación del 98 encontramos a Unamuno y su novela ideológica. Considera la novela como un cauce adecuado para expresar los conflictos existenciales. Por su carácter formal fue criticada y no se la consideró novela, por lo que Unamuno acabó denominando a sus creaciones “nivolas”. Comenzó con Paz en la guerra sobre la última guerra carlista. En su obra Amor y pedagogía, un padre intenta educar a su hijo, el cual acaba suicidándose para desdicha del mismo. En Niebla plantea el problema de la muerte y la inmortalidad. En Abel Sánchez, Unamuno habla de la envidia, el odio, del cainismo. Publicó otras como La tía Tula o Tres novelas ejemplares y prólogo, sin embargo, tal vez su mejor novela sea San Manuel Bueno, mártir. La obra trata de un sacerdote atormentado por su falta de fe y la necesidad de ocultar su pensamiento para no alterar la conciencia de sus feligreses. Hay que destacar la importancia de los diálogos en las novelas de Unamuno.

Pío Baroja fue escéptico debido a su pesimismo existencial. Sus personajes son inconformistas y concibe la novela como un género que lo abarca todo. Tiene un estilo que muchos han tildado de descuidado, sin embargo es coherente con su ideal antirretórico y su espontaneidad narrativa. Sus obras suelen agruparse en trilogías entre las que destacan: Tierra Vasca (Zalacaín el aventurero), La vida fantástica, La raza y El mar entre otras.

De Azorín destacan sus novelas La voluntad, Antonio Azorín y Las confesiones de un pequeño filósofo, de las cuales, el protagonista le concedió el seudónimo. En sus novelas pierde importancia el argumento y se le da a la descripción. Característica de las obras de Azorín es la precisión, la claridad y la frase breve.

La narrativa de Valle-Inclán se puede dividir en tres etapas:

  • Etapa modernista: Las cuatro Sonatas: Sonata de otoño, Sonata de estío, Sonata de primavera y Sonata de invierno, donde se suceden las aventuras del marqués de Bradomín.

  • Etapa intermedia: Aquí se sitúan las tres novelas de su trilogía La guerra carlista. En ellas se refleja el contraste entre el heroísmo romántico y la brutalidad de la guerra.

  • Etapa de los esperpentos: Tirano Banderas, El ruedo Ibérico. En estas novelas su estilo refleja un humor negro y de gran fuerza crítica.

Las novelas de la Generación del 14 suponen también la superación del Realismo. Se le añade la deshumanización y el rechazo de lo sentimental. Serán novelas intelectuales, con una preocupación por el lenguaje, la plenitud, la obra bien escrita. Esta nueva novela sería estudiada por Ortega y Gasset en Ideas sobre la novela.

Las primeras novelas de Pérez de Ayala tienen un mismo protagonista que arrastra una fuerte crisis de conciencia, próximas todavía a la técnica realista: Tinieblas en las cumbres, A.M.D.G. En la década de los veinte escribe ya novelas intelectuales cercanas al ensayo como Tigre Juan y el curandero de su honra o Luna de miel, luna de hiel.

En la novela de Gabriel Miró puede distinguirse dos etapas: la primera todavía con influencias modernistas como Las cerezas del cementerio y en su segunda etapa busca más la perfección formal: El obispo leproso y Nuestro Padre San Daniel.

Gómez de la Serna convierte la literatura en un juego de incoherencias. En sus obras presenta cosas triviales a través de la imaginación y el sentido del humor. No se preocupa por la psicología de los personajes: La viuda blanca y negra, Cinelandia, La nardo o La mujer de ámbar. El tema más insistente es el erotismo, que en realidad encubre la soledad del individuo, la amenaza de muerte.

En definitiva, en las primeras décadas del siglo XX y hasta 1936, hay una gran diversidad novelística, no solo remarcada por las del 98 o la Generación del 14, sino también acompañadas con novelas de corte tradicional, pero con humor e ironía como las de Wenceslao Fernández Flórez.

TEMA 9. EL TEATRO ESPAÑOL ANTERIOR A 1936

En España, el teatro se encuentra condicionado socialmente. A la burguesía no le interesaban los problemas sociales, ideológicos ni las aventuras formales. La consecuencia es la pobreza del teatro español: se convierte en un teatro inmovilista, presentando grandes limitaciones. Algunos intentaron rebelarse contra el teatro comercial, pero sus logros no sobrepasaron más allá de lo literario como Valle-Inclán.

El teatro comercial estaba adaptado a los gustos de la mayoría del público, obtuvo mucho éxito:

Así encontramos la comedia benaventina de Jacinto Benanvente. Nacido en Madrid, fue un dramaturgo muy prolífico y articulista. Perteneció a la RAE y recibió el Premio Nobel de Literatura. Obtuvo gran éxito en su época. Con el fracaso de El nido lejano, comenzó a escribir otras obras más acordes al público como La comida de las fieras. Su obra incluye comedias burguesas: Rosas de otoño. También dramas rurales: La malqueda y Señora Ama. Su obra más apreciada es Los intereses creados.

Otra línea teatral son los sainetes de carácter humorístico con Carlos Arniches, el autor más exitoso con obras como El santo de la Isidra y la creación de la tragicomedia grotesca: La señora de Trélevez. Los hermanos Quintero también elaboraron sainetes ambientados en una Andalucía irreal y tópica: El patio o Malvaloca. Muñoz Seca se especializó en la abstracción que buscaba a toda costa la comicidad: La venganza de don Mendo.

El teatro en verso está influenciado por el Modernismo y goza de un conservadurismo ideológico. Se evocan con nostalgia episodios de un pasado glorioso. Cultivan este teatro autores como Eduardo Maquina: En Flandes se ha puesto el sol. O los hermanos Machado cuyo teatro no tiene gran calidad, pues su importancia residía en la poesía: Las adelfas o La Lola se va a los puertos. Villaespesa y su obra La leona de Castilla trata sobre la figura de María Pacheco.

El teatro innovador apenas se representa pues no goza del éxito del público:

Unamuno plantea los mismos temas y preocupaciones de sus novelas: El otro y Felía. También tenemos a Azorín que hace un teatro intelectual, cuyos temas son el paso del tiempo, la muerte y la búsqueda de la felicidad: Lo invisible.

Sin embargo, es Valle-Inclán el más destacado dramaturgo de la Generación del 98. Nació en Galicia y fue un personaje famoso por sus excentricidades. Perdió su brazo en una riña y fue encarcelado por oponerse a Primo de Rivera. Murió en 1936. Se le considera como un autor que supo ver más allá de su tiempo por su originalidad y la riqueza y expresividad de sus obras. Se distinguen distintas etapas en su obra teatral:

  • Ciclo mítico: Iniciado con las Comedias bárbaras, una trilogía desarrollada en la Galicia mítica y rural. Los personajes actúan dominados por instintos y pasiones primitivas. Culmina con Divinas palabras, plagada de seres diabólicos e irracionales. El argumento nos sitúa de nuevo en Galicia.

  • Ciclo de farsa: Convierte a los personajes en fantoches y marionetas ridículas: Farsa italiana de la enamorada del Rey Farsa y Licencia de la Reina Castiza.

  • Ciclo esperpéntico: Con Luces de bohemia, da nombre a un género literario propio, basado en la deformación sistemática de personajes y valores, el esperpento. Grandes contrastes entre lo doloroso y lo grotesco o lo trágico y lo cómico, además de una riqueza enorme del lenguaje. Las acotaciones poseen gran calidad descriptiva y los cambios de espacio y tiempo son abrumadores, sin olvidar los numerosos personajes. El ciclo esperpéntico está compuesto por la trilogía Martes de carnaval (Los cuernos de don Friolera, Las galas del difunto y La hija del capitán) y Luces de bohemia, su obra maestra: narra la vida de Max Estrella en su última noche, acompañado por su lazarillo, recorre Madrid donde encuentra motivos para la desolación y al final se deja morir. Hace una crítica a la España del momento.

Los autores del 27 intentaron crear un nuevo público mediante el acercamiento del teatro al pueblo. Compañías teatrales como La Barraca de Lorca y Las Misiones Pedagógicas contribuyeron a esto. Los autores más importantes fueron Alejandro Casona, Max Aub, Rafael Alberti y Pedro Salinas, pero sus obras más importantes fueron escritas en el exilio.

Lorca nació en Granada y estudió Derecho y Filosofía y Letras. Cultivó con igual éxito poesía y teatro. Murió fusilado al estallar la Guerra Civil Española. Sus argumentos nacen de la raíz poética y el tema dominante es en casi todo su teatro el enfrentamiento entre el individuo y la autoridad. Predominan los protagonistas femeninos. Distinguimos varias etapas:

  • Primeras piezas dramáticas: Su primer intento dramático, El maleficio de la mariposa, resultó fallido. Encontramos farsas como Tragicomedia de Don Cristóbal y la Señá Rosita, La zapatera prodigiosa o Amor de Don Perlimpín y Belisa en su jardín en esta etapa.

  • Teatro vanguardista: Con Mariana Pineda se acerca al drama lírico. Gracias a El paseo de Buster Keaton anuncia el giro hacia el Surrealismo. En El público manifiesta de tema el amor homosexual.

  • Etapa de plenitud o dramas trágicos: Sus obras más importantes forman la trilogía rural: Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba. Bodas de sangre representa los preparativos de una boda donde la Novia huye con un antiguo amor y éste acaba batiéndose con el Novio, muriendo los dos al final. Yerma trata del drama de una mujer estéril. Yerma desea ser madre, pero no puede y acaba culpando a su marido al que acaba matando. La casa de Bernarda Alba trata del luto impuesto a cinco hijas por el fallecimiento del segundo marido de Bernarda Alba. Pero los instintos afloran y cuando la hija mayor se compromete, se desencadena una lucha de pasiones que conducirán a un trágico final. Es sin duda la cumbre teatral de Lorca.

En conclusión, el teatro anterior al 36 cuenta con dos corrientes principales: el teatro comercial y el teatro innovador. Ambos contarán con una gran variedad de autores y grandes obras, sin embargo, el último no conseguirá el éxito merecido, pues una sociedad hermética a lo nuevo se lo impedirá.

TEMA 10. LA NARRATIVA ESPAÑOLA POSTERIOR A 1936: TENDENCIAS, RASGOS PRINCIPALES, AUTORES Y OBRAS MÁS SIGNIFICATIVAS

La Guerra Civil supuso una ruptura o cambio en la narrativa. En esta época la novela va a estar dominada por la censura y la huella de la guerra se dejará ver en los temas. Se escribirán muchísimas novelas, pues será el género preferido por los lectores.

Durante los años 40 se publican novelas triunfalistas que relatan la guerra desde el punto de vista de los vencedores. También surgen dos novelas con una visión crítica de la realidad: La familia de Pascual Duarte de Camilo José Cela y Nada de Carmen Laforet, trayendo consigo la novela existencial.

La familia de Pascual Duarte inicia el tremendismo al profundizar en los aspectos más crudos de la realidad: violencia, miseria, etc. Pascual Duarte es un campesino dominado por sus instintos violentos que acaban llevándole a asesinar y condenándole en prisión donde verá fin a sus días.

Nada es la novela más existencialista. Cuenta la estancia de la protagonista en Barcelona para estudiar en la universidad. Se encuentra encerrada en un mundo asfixiante y paralizador que le provoca angustia e insatisfacción.

Hay que destacar a Miguel Delibes en este periodo, cuyos inicios en la novela existencial le conceden el Premio Nadal en esta década con La sombra del ciprés es alargada.

A principios de los 50 se produce un renacimiento del género narrativo. El primer impulso lo proporciona Cela con La colmena. Esta novela narra la historia de más de trescientos personajes en el Madrid de la posguerra donde lo importante es sobrevivir.

También influye Miguel Delibes, autor de El camino, retrata el mundo rural castellano con un estilo sencillo. Esta sencillez se encuentra también en otras obras suyas como Las ratas.

Además, hay que señalar a la Generación del medio siglo, que desarrolla una nueva novela. Pretenden que la gente tome conciencia de las injusticias y desigualdades y que contribuya a erradicarlas.

Una de las novelas relevantes de esta década es El Jarama Sánchez Ferlosio. Narra la historia de unos jóvenes que pasan un domingo de excursión en el río Jarama. Salvo por la muerte de una chica, el resto del tiempo es una sucesión monótona de incidentes banales.

La novela de este periodo opta por el objetivismo o conductismo. El narrador desaparece del relato, la realidad se refleja como si lo hubiese grabado una cámara. De los personajes solamente se sabe lo que hacen y dicen. Respecto al diálogo, éste predomina sobre la narración. El estilo es sencillo y la obra se estructura en secuencias. La acción transcurre en poco tiempo y en espacios reducidos. El protagonista suele ser colectivo, si es individual representa a la clase social a la que pertenece.

Los temas se centran en problemas sociales (de ahí que sea denominada novela social) como el vacío y el egoísmo de la burguesía (Tormento de verano de García Hortelano), la dura y mísera vida en el campo, la explotación del proletariado (Los bravos de Fernández Santos; El fulgor y la sangre, Aldecoa)…

En los 60 se evolucionará hacia la novela experimental. Su presentación formal es novedosa, de léxico rico, lleno de invenciones y estructuras novelísticas complejas.

Se utilizan diversas técnicas narrativas: cambio frecuente entre la primera, segunda y tercera persona. El monólogo interior cobra importancia pues nos permite conocer a los personajes intrínsecamente. Se juega con la división del relato y se rompe con la secuencia cronológica. Los personajes son seres en conflicto y la inserción de collages hace que la novela sea exigente con el lector, obligándole a una participación más activa.

Con Luis Martín-Santos y su Tiempo de silencio cambia el rumbo de la narrativa. Trata de un joven, Pedro, investigador del cáncer que acaba relacionándose con seres marginales por buscar ratones para sus experimentos. El joven acaba en la cárcel y con su novia muerta. El contenido es social pero ya se renuevan las técnicas narrativas, introduciéndose el humor y la ironía, reflejo de una sociedad vacía.

También destacan otros autores como Cela que participa con obras como San Camilo, en donde presenta el Madrid anterior a la guerra.

Volvemos a encontrarnos con Delibes y su obra Cinco horas con Mario, soliloquio de una viuda con su difunto esposo mediante los cuales nos descubre dos formas de entender la vida.

Gonzalo Torrente Ballester con La saga/fuga de J.B. también pertenece a este periodo.

No hay que olvidar a los miembros de la Generación del medio siglo que también incidieron:

Juan Goytisolo, autor de Señas de identidad, trata la búsqueda del sentido de la vida y una reflexión sobre España. En esta obra presenta varias innovaciones.

Juan Benet, con Volverás a Región, presenta la decadencia de la condición humana unida a la ruina de su entorno.

Por último, Juan Marsé publica Últimas tardes con Teresa, donde hace una crítica a la burguesía catalana mediante el relato de las relaciones de un joven delincuente y una estudiante de una familia de dicha condición.

En los 70 surge la Generación del 68 que destaca por su evolución hacia formas tradicionales del relato desvinculándose del compromiso social y político. Autores representativos de esta generación son: Manuel Vázquez Montalbán, Luis Mateo Díez y Juan José Millás. Pero sin duda, el más destacado de este periodo fue Eduardo Mendoza.

Eduardo Mendoza publicó La verdad sobre el caso Savolta de gran éxito debido a su argumento claro y a sus personajes bien delimitados. Introduce recursos técnicos como el desorden cronológico, la parodia de otros géneros, etc. Esta novela supuso la superación definitiva de la experimentación recobrándose el gusto por la trama.

TEMA 11. EL TEATRO ESPAÑOL POSTERIOR A 1936: TENDENCIAS, RASGOS PRINCIPALES, AUTORES Y OBRAS MÁS SIGNIFICATIVAS

El impacto de la Guerra Civil sobre el género teatral fue tremendo. La autocensura se hizo frecuente entre los autores. Debemos mencionar el teatro del exilio con autores como Alberti y su obra Noche de Guerra en el Museo del Prado o Adefesio, Max Aub y su teatro vanguardista o Alejandro Casón, que escribió su mejor producción en el exilio, por ejemplo: La dama de Alba o La barca sin pescador.

El teatro en los años 40 representa una realidad falsificada. Es propio en esta época: el teatro cómico, el cual provenía del sainete; el teatro histórico-político, que cantaba glorias pasadas; y el drama burgués, continuación de la novela benaventina con autores como Calvo-Sotelo, Edgar Neville o el propio Benavente hasta su fallecimiento. Este último defendía obras conservadoras como ¿Dónde vas Alfonso XII?, El baile o La muralla.

Sin embargo fue el teatro del humor el más interesante en este periodo con Enrique Jardiel Poncela y Miguel Mihura.

Enrique Jardiel Poncela tratará de crear una comicidad de lo inverosímil. Sus obras chocaran con un público cerrado, lo que le obligó a reducir sus experimentos. Entre sus obras encontramos Un marido de ida y vuelta, Los ladrones somos gente honrada y Eloísa está debajo de un almendro.

Miguel Mihura escribió Tres sombreros de copa que no se representó hasta veinte años más tarde lo que hizo que acabase decantándose por comedias más convencionales como Ninette y un señor de Murcia o Maribel y la extraña familia.

En la década de los 50 surgirá la Generación realista con los autores Buero Vallejo, Alfonso Sastre y Lauro Olmo. Sus temas abordan las desigualdades sociales y la falta de humanidad. La censura impidió la representación de muchas piezas. Predominó el realismo pero estableciendo diferencias entre autores.

Alfonso Sastre consideraba que el teatro era un arte social capaz de transformar la sociedad injusta en que vivíamos. Su teatro fue muy censurado por los temas que abordaba críticamente. Entre sus obras encontramos Cargamento de sueño, Escuadra hacia la muerte o La taberna fantástica.

Por su parte, Lauro Olmo trata el tema de la emigración para las clases obreras más desfavorecidas en su producción donde destacamos La camisa.

Buero Vallejo, dramaturgo castellano-manchego, fue el mayor autor teatral de la época. Estudió Bellas Artes y logró el indulto en el 47 tras ser condenado por luchar en el bando republicano. Desde Historia de una escalera, su producción está marcada por los temas humanos más universales. Su género favorito es la tragedia. Pretende conmover al espectador y motivarle ante lo representado. Buero muestra los problemas en sus obras pero no les ofrece solución alguna. El diálogo, los aspectos espectaculares y el espacio cobrarán gran importancia. Hay que mencionar los llamados efectos de inmersión donde Buero trata de involucrar al espectador en lo que ve en escena. Por ejemplo, En la ardiente oscuridad muestra unos personajes ciegos y para hacer partícipe al espectador oscurece el escenario. En El sueño de la razón hace lo mismo aprovechando la sordera de Goya. También destacan sus dramas históricos: Un soñador para un pueblo o Las Meninas.

En los 60 surgen los grupos de teatro independiente como Tábano, Els Joglars y TEI. Son colectivos que tratan de renovar el arte teatral, son muy perseguidos y obstaculizados. Entre sus características hallamos la creación colectiva de la obra, la escasa valoración del texto a favor de los aspectos espectaculares, los enfoques críticos de sus obras y la ruptura de las convenciones escénicas de espacio y tiempo.

En el periodo de los 70, los autores individuales continuarán siendo obstaculizados por un público conservador que no acepta sus obras. Por ello, hablamos de un teatro soterrado o subterráneo.

De esta década forman parte Francisco Nieva y su teatro furioso no aceptado por el público. Su obra, La carroza de plomo ardiente muestra raíces dadaístas.

Fernando Arrabal, tras la publicación de Los hombres del triciclo, se exilió a Francia por la poca acogida de su obra en España. Desde entonces obtuvo éxito y publicó toda su obra en francés. Su teatro pánico corresponde al teatro del absurdo. A partir de la democracia se reconocerán en nuestro país obras como Pic-Nic o El cementerio de automóviles.

Desde el 75 se producen dos tendencias en el teatro español que sorprendentemente siguen sin ser asimiladas por el público. Entre los autores más destacados de este periodo están Antonio Gala con obras como Anillos para una dama, Alonso Santos con La estanquera de Vallecas entre su producción y Sanchis Sinisterra con Ñaque o ¡Ay, Carmela!.

En definitiva, tras el 36, el teatro entra en permanente lucha con el cine y otros espectáculos pero siempre prevalece en la sociedad porque como dijo Lorca: “un pueblo que no apoya su teatro si no está muerto está moribundo”.

TEMA 12. LA POESÍA ESPAÑOLA A PARTIR DE 1936. TENDENCIAS, RASGOS PRINCIPALES, AUTORES Y OBRAS MÁS SIGNIFICATIVAS

La guerra supuso un corte de la producción poética española: Lorca y Machado han muerto, Miguel Hernández morirá poco después y gran parte de la Generación del 27 se exilia. Ya antes de la guerra, se observa un proceso de rehumanización que sería encabezado por Miguel Hernández y el Grupo Escorial.

Miguel Hernández nació en Orihuela. Tuvo origen humilde, lo que le obligó a ser autodidacta. Su obra se inicia con Perito en Lunas de influencia gongorina. Le sigue El Rayo que no cesa de temática amorosa. El autor aborda el tema de la muerte y el dolor en Elegía a Ramón Sijé dando paso a la temática social. Este paso es evidente en Vientos del Pueblo el cual inicia su etapa social. Su último poemario, Cancionero y romancero de ausencias, escrita en prisión, contiene las famosas “Nanas de la cebolla”.

El Grupo Escorial o Generación del 36 está compuesto por autores como Leopoldo Panero, Luis Felipe Vivanco y Luis Rosales. La revista Escorial, órgano de expresión de Falange, reúne a estos autores con las siguientes características: vuelta a la intimidad cotidiana con una poesía “arraigada”. Formalismo clasicista de los Siglos de Oro. Lenguaje sencillo y cotidiano.

En la década de los 40 a los 50 encontramos dos tendencias opuestas: poesía arraigada y desarraigada. La poesía arraigada son los poetas cercanos al nuevo régimen, mientras que la poesía desarraigada es inaugurada por Dámaso Alonso en Hijos de la Ira. Estas tendencias están representadas en dos grupos poéticos:

Los Garcilasistas o arraigados continúan la corriente iniciada por el Grupo Escorial. Se agrupan en torno a la revista Garcilaso. Su poesía señala como maestros a Garcilaso y Quevedo, autores que representan el conceptismo y la pureza artística, en oposición al gongorismo, inspiración del 27. La temática es amorosa, religiosa y predomina la utilización del paisaje castellano y las formas clásicas.

El otro grupo son los tremendistas o desarraigados. En la década de los 40, Aleixandre y Dámaso Alonso impulsan una ruptura de la poesía anterior al 36. Aleixandre, con Sombra del Paraíso, reacciona contra la realidad de la posguerra. Aunque sin duda, es Dámaso Alonso el más influyente. Con Hijos de la Ira utiliza la angustia humana como tema protestando radicalmente contra la evasión y serenidad garcilasista.

Al comenzar los 50 hay un aperturismo del régimen. Algunos escritores se pasaron del tremendismo social al compromiso social. Pretendían utilizar la poesía como instrumento capaz de modificar la realidad. Sus temas se dirigen a la inmensa mayoría utilizando el registro coloquial: la solidaridad con el débil, la represión, la injusticia social…

Destacan Gabriel Celaya con títulos como Cantos íberos y Las cartas boca arriba o José Hierro cuya poesía refleja la realidad social inmediata con obras como Quinta del 42 y Cuanto sé de mí. Pero, entre ellos, el más representativo es Blas de Otero.

Blas de Otero nació en Bilbao. En su primera obra, Cántico espiritual se perciben las influencias del misticismo español (Fray Luis de León). En Ángel fieramente humano mantendría esta tendencia religiosa hasta llegar a Ancia donde Otero expresa su vacío interior ante la desolación del mundo. Posteriormente, su poesía se hace social en Pido la paz y la palabra y En castellano dirigidas a la inmensa mayoría.

En los años 60 están los autores de la llamada Generación del 60 (momento en el cual alcanzaron su madurez poética). Entienden la poesía como un ejercicio de conocimiento del mundo real. Pretenden, además, aligerar el poema de peso temático social en beneficio del lenguaje.

Como influencias recuperan a Machado, Cernuda y Neruda. Los temas abordan aspectos de la realidad cotidiana: la infancia y la adolescencia, el tiempo, el amor, la amistad…

Entre los componentes de esta Generación del 60 destacan Jaime Gil de Biedma y José Ángel Valente.

Jaime Gil de Biedma nació en Barcelona. Su obra poética, a pesar de no ser muy extensa, ha sido considerada de las más interesantes de su generación. Utiliza la poesía para expresar una rebeldía política. Algunos de sus libros son Compañeros de viaje, o Poemas póstumos.

José Ángel Valente es el principal defensor de la poesía como conocimiento de una realidad. A su poesía se la ha llegado a denominar poesía del silencio. En Material Memoria y El fulgor muestra una poesía a veces hermética y difícil de breve extensión lo que explica que también se la haya llamado poesía minimalista.

En conclusión, a partir del 36, la poesía española va adquiriendo una rehumanización que es iniciado en un principio por el Surrealismo. Esta rehumanización se verá encabezada por autores tan relevantes como lo fue Miguel Hernández por un lado y el Grupo Escorial por otro. A lo largo de las posteriores décadas irán surgiendo distintas tendencias que acabarán comprometiéndose con la sociedad de su época elaborando así una poesía más comunicativa y social.

NARRATIVA POSTERIOR AL 36

  • AÑOS 40: Novela existencial

    • Camilo José Cela La familia de Pascual Duarte

    • Carmen Laforet Nada

    • Miguel Delibes La sombra del ciprés es alargada

  • AÑOS 50: Novela social

    • Camilo José Cela La colmena

    • Delibes El camino, Las ratas

    • Generación del medio siglo

    • Sánchez Ferlosio El Jarama

    • Características de la novela social

    • Temas de la novela social

  • AÑOS 60: Novela experimental

    • Características de la novela experimental

    • Luis Martín-Santos Tiempo de silencio

    • Cela San Camilo

    • Delibes Cinco horas con mario

    • Gonzalo Torrente Ballester La saga/fuga de J.B.

    • Generación del medio siglo Juan Goytisolo (Señas de identidad)/Juan Banet (Volverás a Región)/Juan Marsé (Últimas tardes con Teresa)

  • AÑOS 70: Evolución hacia las formas tradicionales, desvinculación del compromiso social y político

    • Generación del 68 Vázquez Montalbán/Millás/Mateo Díez

    • Eduardo Mendoza La verdad sobre el caso Savolta

    TEATRO POSTERIOR AL 36

  • TEATRO DEL EXILIO

    • Alberti Noche de Guerra en el Museo del Prado / Adefesio

    • Max Aub Teatro vanguardista

    • Alejandro Casón La dama de Alba / La barca sin pescador

  • AÑOS 40

    • Teatro cómico

    • Histórico-político

    • Drama burgués Calvo Sotelo, Neville Edgar, Benavente ¿Dónde vas Alfonso XII? / El baile / La muralla

    • Teatro del humor:

    • Enrique Jardiel Poncela Un marido de ida y vuelta / Los ladrones somos gente honrada / Eloísa está debajo de un almendro

    • Miguel Mihura Tres sombreros de copa / Ninette y un señor de Murcia / Maribel y la extraña familia

  • AÑOS 50

    • Generación Realista:

    • Alfonso Sastre Cargamento de sueño / Escuadra hacia la muerte / La taberna fantástica

    • Lauro Olmo La camisa

    • Buero Vallejo Historia de una escalera / En la ardiente oscuridad / El sueño de la razón / La Fundación / Las Meninas / Un soñador para un pueblo

  • AÑOS 60

    • Grupos de teatro independiente Tábano / Els Joglars / TEI

    • Características

  • AÑOS 70-75

    • Francisco Nieva (teatro furioso) La carroza de plomo ardiente

    • Fernando Arrabal (teatro pánico) Los hombres del triciclo / Pic-Nic / El cementerio de automóviles

  • DESDE EL 75

    • Antonio Gala Anillos para una dama

    • Alonso Santos La estanquera de Vallecas

    • Sanchis Sinistierra ¡Ñaque! / ¡Ay, Carmela!

    POESÍA POSTERIOR AL 36

  • MIGUEL HERNÁNDEZ

    • Biografía

    • Temas y obras Perito en Lunas / El rayo que no cesa / Elegía a Ramón Sijé / Cancionero y romancero de ausencias “Nanas de la cebolla”

  • GRUPO ESCORIAL (Generación del 36)

    • Leopoldo Panero

    • Luis Felipe Vivanco

    • Luis Rosales

    • Características

  • AÑOS 40

    • Poesía desarraigada y arraigada (tendencias de la época)

    • Garcilasistas

    • Características

    • Tremendistas

    • Aleixandre Sombra del Paraíso

    • Dámaso Alonso Hijos de la Ira

  • AÑOS 50

    • Características (aperturismo del régimen, temas a la inmensa mayoría)

    • Gabriel Celaya Cantos íberos / Las cartas boca arriba

    • José Hierro Quinta del 42 / Cuanto sé de mí

    • Blas de Otero

    • Lugar de nacimiento (Bilbao)

    • Obras y temas Cántico espiritual / Ángel fieramente humano / Ancia / Pido paz y la palabra / En castellano

  • AÑOS 60

    • Generación del 50 o 60 (momento en el que alcanzan su madurez poética)

    • Temas cotidianos, recuperan a Machado, Cernuda y Neruda

    • Jaime Gil de Biedma:

    • Lugar de nacimiento (Barcelona)

    • Obras y temas Compañeros de viaje / Poemas póstumos

    • José Ángel Valente poesía del silencio y poesía minimalista Material Memoria / El fulgor