Lecturas sobre Jean Jacques Rousseau

El Contrato Social. Desigualdad entre los hombres. Concepto de derecho. Concepto de igualdad. COncepto de hobre bueno

  • Enviado por: Eduardo Cuevas Rios
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 15 páginas
publicidad
cursos destacados
Cómo montar un Ordenador
Cómo montar un Ordenador
En este curso te guiamos de una forma muy práctica y gráfica, para que puedas realizar el montaje de tu...
Ver más información

Graba audio con Apple Logic Pro 9
Graba audio con Apple Logic Pro 9
En este curso aprenderemos a realizar grabaciones de audio de calidad utilizando Apple Logic Pro 9. Exploraremos todo...
Ver más información

publicidad

Lecturas sobre Jean Jacques Rousseau

I. El Contrato Social. Análisis del libro segundo y tercero.

1.Explique el concepto de derecho en Rousseau.

2.Analizar el concepto de soberanía.

3.Explique el concepto de ley.

4.¿Existe una noción de derecho natural en Rousseau?

5.Opinión personal.

II. Discurso sobre la desigualdad entre los hombres.

1.Analice el concepto de igualdad en Rousseau.

2.Explique la noción de hombre bueno en Rousseau.

3.Discierna la función de la sociedad civil en la noción de derecho natural

4.Opinión personal.

Mg. Eduardo Cuevas Ríos.

CIUDAD DE MÉXICO, 2010.

1.Explique el concepto de derecho en Rousseau.

Para entender el concepto de derecho, resulta indispensable remitirse al concepto de pacto social que nos proporciona Rousseau. Así, pues, “el pacto social establece entre los ciudadanos una igualdad, por la que se obligan bajo las mismas condiciones y por la que gozan de idénticos derechos”1

Por otra parte, los súbditos – señala Rousseau- se sienten sujetos a tal convención y no obedecen más que a su propia voluntad2

De lo anterior, se infiere que el poder soberano absoluto no traspasa ni puede traspasar los límites de las convenciones generales emanadas de la voluntad general.

En el contrato social es necesario- coincidiendo con Giorgio Del Vecchio- que los individuos por un instante confieran sus derechos al Estado, el que se los reintegra posteriormente con el nombre cambiado- ya no serán derechos naturales sino derechos civiles- de tal suerte realizándose el acto igualmente por todos, ninguno resultará privilegiado y así queda asegurada, por consiguiente la igualdad3que es una de las razones de ser del Estado. Veamos, al respecto, lo que nos dice Rousseau:

“… Y que en vez de una cesión sólo hacen un cambio ventajoso de una extensión incierta y precaria por otra mejor y más segura: el cambio de la

independencia natural por la libertad; del poder hacer el mal a sus semejantes por el de su propia seguridad, y de sus fuerzas, que otros podían aventajar por un derecho que la unión social hace invencible. La vida que han consagrado al Estado, está constantemente protegida”4

Según lo anterior, los hombres permanecen libres e iguales mientras que sus derechos adquieren una garantía tuteladora de la que carecían en aquella situación primitiva.

Más adelante, a modo de contrapartida de lo anterior, Jean Jacques se refiere a los deberes de la siguiente manera:

“Siendo todos los ciudadanos iguales por el contrato social, todos pueden prescribir lo que es deber de todos, pero ninguno tiene derecho a exigir a otro que haga lo que él no hace. Es éste- continúa Rousseau- el derecho indispensable para la vida y movimiento del cuerpo político y que el soberano otorga al Príncipe al instituir el gobierno.”5

Por último, siguiendo la línea de análisis anterior, se puede inferir que el contrato social, del cual gozan de idénticos derechos y deberes los ciudadanos, no depende del arbitrio de nadie, sino que es resultado de los términos dados objetivamente para que el gobernante, según la soberanía del pueblo administre estos derechos de la mejor manera.

.

2.- Analizar el concepto de soberanía

La soberanía, según Jean Jacques Rousseau, es el ejercicio de la voluntad la que es inalienable, imprescriptible e indivisible, acotando respecto de la primera característica de la la soberanía lo siguiente:

«El soberano, no es más que un ser colectivo, no puede ser representado sino por él mismo: el poder se transmite, pero nunca la voluntad»6

Siguiendo la línea de análisis anterior, podemos señalar que la soberanía es inalienable en el sentido que no puede ser transferida. Así, pues se rechaza- según Rousseau- el gobierno representativo.

Enseguida, Jean Jacques se refiere a la dificultad de que la voluntad particular se concilie con la general, sosteniendo que es imposible este acuerdo sea permanente, pues la primera propende, por su naturaleza, a las preferencias, y la segunda a la igualdad.7Agrega, que es absurdo que la voluntad se encadene para el futuro y que si el pueblo promete obedecer se disuelve y desaparece el soberano y se disgrega el cuerpo político.8

Más adelante, sostiene el autor que la soberanía es indivisible por el mismo motivo de ser inalienable, pues la voluntad es general o no lo es; la declaración de esa voluntad constituye un acto de soberanía y es de ley. Sin embargo, - acota Rousseau- que «nuestros políticos» la dividen en su objeto: en fuerza y voluntad, en poder legislativo y poder ejecutivo, en derecho de impuestos de justicia y de guerra; en administración interior y en poder de contratar9y agrega, que después de desmembrar el cuerpo social – en tono irónico- con una destreza y «un prestigio ilusorios», unen las diferentes partes sin saberse cómo10. Este error- continúa- proviene de que no se han tenido nociones exactas de la autoridad soberana y da el siguiente ejemplo: el acto de declarar la guerra, como el de lograr la paz, son considerados como actos de soberanía, lo cual no es cierto, pues ninguno de ellos es una ley, sino una aplicación de la ley11.

Siguiendo, la línea de análisis anterior, Jean Jacques pone énfasis en la idea de que el acto o el poder de hacer las leyes, sólo corresponde al pueblo.

Por último, Rousseau sostiene que el silencio general constituye una manifestación de la voluntad del pueblo y que la soberanía conserva su sede siempre en el pueblo, el cual puede en cualquier momento oponerse a las órdenes del gobernante.

Así, pues, en relación a lo anterior conviene acotar que ésta no prescribe por más que el pueblo no la haya ejercido por un determinado tiempo y cuando lo estime oportuno puede dejar sin efecto las decisiones de quien gobierna; de ahí, pues, la idea central de Rousseau descansa en el concepto de soberanía popular.

Sobre estos principios- sostiene Giorgio Del Vecchio- se fundó el programa de la Revolución Francesa, en el cual tuvieron alguna influencia las doctrinas de Montesquieu y de otros autores. Pero fueron las ideas de Rousseau las que lograron mayor eficacia, porque en aquella época todo contribuía a valorar las teorías del Derecho Natural, del cual Rousseau era el último y más elocuente intérprete.12.

3.- Explique el concepto de ley.

En primer término, sostiene que el cuerpo político se mueve y tiene voluntad por medio de la ley 13.

Enseguida, Jean Jacques sostiene que se requieren convenciones y leyes que unan y relacionen los derechos y los deberes y encaminen la justicia hacia sus propios fines14.

La ley, según Rousseau, es la expresión de la voluntad general y por ende, no es un acto de mandato arbitrario, es siempre recta, aunque el juicio no es siempre claro por lo que se requiere ver los objetivos15.

El objetivo de las leyes es siempre general – dice Rousseau-, pues consideran a los ciudadanos en concreto y a las acciones en abstracto16, por ejemplo, se establece que las familias en Chile desde la Región de Valparaíso a la Región de Bío-Bío afectadas por el terremoto del 23 de febrero del presente, recibirán un subsidio de reconstrucción habitacional ascendente a la suma de 10 millones de pesos cada una.

En esta voluntad general – acota Rousseau- consiste la verdadera soberanía, que no puede corresponder a un individuo o a una corporación particular, sino que comparte siempre el pueblo.

Puesto así el principio de la soberanía – afirma Giorgio del Vecchio- lo siguiente:

“Rousseau iba tan lejos en su rigorismo, que no admitía una representación del pueblo, y quería para éste el ejercicio directo de la soberanía17.

4.- ¿Existe una noción de derecho natural en Rousseau?

En efecto, para Rousseau los derechos naturales de libertad e igualdad constituyen el fundamento de la construcción política de Rousseau y sólo para la actuación de estos principios tiene el Estado razón de ser. Sólo, cuando su ordenamiento se conforme a ellos, es un verdadero Estado, o sea un Estado natural y racionalmente legítimo.

Después – dice Rousseau- el hombre confiere su libertad natural y el derecho ilimitado a todo cuanto desee, obteniendo en cambio la libertad civil y la propiedad de lo que posee 18

Por último- según Del Vecchio- que aquello que integraba la felicidad primitiva era el disfrute de la libertad y de la igualdad y que para restituirle el goce de estos derechos naturales recurre al contrato social que puede implicar la consagración política de los derechos de libertad e igualdad, propios del hombre en el estado de naturaleza19

.

5.Opinión personal

El Contrato social parte donde culmina el Discurso sobre la desigualdad entre los hombres. El Discurso en su segunda parte, procura reconstruir la historia hipotética que media entre el puro estado de naturaleza y el estado de sociedad civil.

En el Contrato social, Jean Jacques Rousseau busca devolver al hombre civilizado el goce de sus derechos naturales, representados esencialmente por por la libertad e igualdad.

Por otra parte, la soberanía presenta características de de ser inalienable, imprescriptible e indivisible, la que es ejercida por la voluntad general y se expresa mediante leyes.

Conviene acotar que Rousseau no acepta una representación del pueblo, pues es éste el que debe ejercer de manera directa la soberanía.

Si bien en la actualidad la concepción de soberanía popular es impracticable en los Estados contemporáneos el mensaje que nos transmite Rousseau es inmenso: demostrarnos cómo debe ser constituido un determinado orden, para que se conserven íntegramente los derechos que emanan de la naturaleza humana.

.Por último, considero pertinente señalar que si bien en la concepción de soberanía popular que plantea Rousseau el poder de decisión lo tiene el pueblo, que es el principal titular, desafortunadamente los gobernantes a quienes se les delega tan importante misión, elegidos por la soberanía popular se olvidan de los que los elegimos y ni siquiera representan fielmente sus programa propuestos a la ciudadanía.

II. Discurso sobre la desigualdad entre los hombres.

1.- Analice el concepto de igualdad en Rousseau.

La descripción del estado de naturaleza que Rousseau realiza en la primera parte, tiene como finalidad señalar que en dicho estado encontramos, por una parte, la desigualdad física que se traduce en paz y armonía con la naturaleza y entre los hombres20. Por otra parte, habla de la desigualdad moral, que está autorizada por el consentimiento de los hombres y reside en los diferentes privilegios de que algunos gozan en perjuicio de los que tiene menos, donde hay una falta de justificación para la desigualdad moral y aprovecha de hacer una crítica a la sociedad de la época.

Enseguida, el autor – empleando la ironía- formula la siguiente interrogante: ¿por qué prodigioso encadenamiento el fuerte terminó por servir al débil, y el pueblo, por adquirir una tranquilidad teórica al precio de su concreta felicidad?21

Más adelante, Rousseau sostiene que las cosas podrían haber continuado en el estado de naturaleza si todos los hombres hubiesen poseído igual talento, pero este equilibrio se rompe y encontramos las primeras dificultades, por ejemplo cuando el más ingenioso hallaba medios para abreviar su actividad.

Siguiendo la línea de análisis anterior, Rousseau en este caso plantea las primeras dificultades, al estado de naturaleza, donde los hombres son libres e iguales, a raíz de los primeros logros técnicos y del surgimiento de la propiedad privada.

A modo de conclusión del punto anterior, Rousseau señala que : «fue así como la desigualdad natural aumentó insensiblemente con aquellos cambios, y las diferencias entre los hombres , acentuadas por las de las circunstancias, se hicieron más sensibles y permanentes en cuanto a sus efectos, y comenzaron a influir proporcionalmente en la suerte de los individuos»22

2. Explique la noción de hombre bueno en Rousseau.

En la segunda parte de su discurso, Jean- Jacques Rousseau nos irá mostrando que a medida que el hombre se socializa, se vuelve interdependiente disminuye su libertad natural y su inocencia y va incrementándose su desigualdad, su naturaleza humana

Es decir, la idea central de Rousseau se traduce en que el hombre ha nacido bueno, sin embargo es la sociedad la que lo corrompe.

A propósito de lo anterior, Jean Jacques Rousseau ve a la propiedad como la causa de todos los males y enfrentamientos personales. Así, pues, veamos lo que nos dice:

«El primero que cercó un terreno y dijo esto es mío, y encontró gentes tan estúpidas para creerle, fue el verdadero fundador de la sociedad civil. Cuántos crímenes, guerras, muertes..se había ahorrado el género humano.. Los frutos son de todos»…

Continúa:

«Aunque presumiblemente las cosas habían llegado ya a tal punto que no podían continuar tal como estaban»…«Esta idea de propiedad surge del progreso, industrias…»23

Siguiendo la línea de análisis anterior- coincidiendo con Cristobal Aguilar- Rousseau cuestiona la teoría de John Locke24, quien a fines del siglo XVII defiende la propiedad privada, producto del trabajo, como un derecho natural, lo que genera conflictos entre los mismos propietarios y entre estos y los campesinos.

Por último, podemos señalar –siguiendo a Rousseau- que este individualismo que nace de la propiedad y esta última proviene del progreso, viene a vulnerar y a degradar la inocencia original del hombre.

3.- Discierna la función de la sociedad civil en la noción de derecho natural.

Según la reconstrucción hipotética de la historia que realiza Rousseau, en su origen la sociedad civil fue de carácter igualitario y democrático y surge de un acuerdo o contrato libre y voluntario que se expresa posteriormente en leyes e instituciones, sin embargo va degenerando hacia el despotismo.

Tal fue el origen de la sociedad y las leyes- señala Rousseau-, que «renovaron las fuerzas del rico y debilitaron más al débil; destruyeron irreversiblemente la libertad natural, fijaron definitivamente la ley de la propiedad y la desigualdad, convirtieron una artera usurpación en ley irrevocable, y para beneficio de algunos ambiciosos, sujetaron todo el género humano al trabajo, la servidumbre y la miseria»25

Prosigue Rousseau:

«Es evidente que el establecimiento de una sociedad hizo indispensable el surgimiento de otras y que fue imperativo unirse para enfrentarse a fuerzas unidas. Las sociedades, multiplicándose.. y no se pudo hallara un solo lugar en el mundo, donde escapar al yugo. El derecho civil devino la regla común de los ciudadanos y el derecho natural sólo subsistió en las relaciones entre distintas sociedades, con el nombre de derecho de gentes» 26.

Por último, siguiendo la línea de análisis precedente, se pude señalar que en esta sucesión de acontecimientos encadenados como la aparición de la sociedad civil, el surgimiento de la propiedad y sus negativas consecuencias, va constituyendo la tendencia de la época. Sin embargo, entre las diferentes sociedades es posible encontrar leyes o normas universales que emanan de la naturaleza humana27.

4. Opinión personal.

Antes de entregar mi opinión de la primera y parte del Discurso sobre ladesigualdad entre los hombres,considero- por la trascendencia del mismo- citar el siguiente párrafo de la segunda parte de Jean Jacques Rousseau:

“El primero que cercó un terreno y dijo esto es mío, y encontró gentes tan estúpidas para creerle, fue el verdadero fundador de la sociedad civil. Cuántos crímenes, guerras , muertes, miserias y horrores habría ahorrado al género humano quien, tras arrancar las estacas o cegar el foso, hubiera gritado a sus semejantes: ¡Cuidaos de escuchar a este impostor; estamos perdidos si olvidamos que los frutos son de todos, y la tierra no es de nadie!.Aunque presumiblemente las cosas habían llegado ya a tal punto que no podían continuar tal como estaban…”28

En el Discurso la desigualdad entre los hombresRousseau nos dice que una vez que alguien se quiso apropiar de algo que era de todos en el Estado de naturaleza comenzaron a surgir conflictos entre los hombres; la propiedad privada con dicho estado era incompatible como lo es la voluntad particular respecto de la voluntad general.

Ahora bien si hacemos una regresión a la primera parte del mismo texto encontramos que en contra de Hobbes, Rousseau tendrá especial interés en demostrar que el estado de naturaleza, lejos de ser un estado de enfrentamiento y de guerra de todos contra todos, es un estado de armonía con la naturaleza y entre los hombres, en suma de concreta felicidad.

En la segunda parte, Rousseau nos va a mostrar la paulatina sucesión de sucesos que explican el progreso hacia la desigualdad desde el estado de naturaleza, en el que las desigualdades naturales apenas cuentan, hasta con la aparición del despotismo, la desigualdad logra su máximo su máximo nivel y todos estos procesos se condicionan mutuamente y están interconectados como los progresos de la técnica, la aparición de la familia, el surgimiento de la propiedad privada y sus nefastas consecuencias, la aparición de la sociedad civil y de la ley mediante un pacto político.

Finalmente, podemos señalar que este individualismo que surge de la propiedad y esta última proviene del progreso, viene a pisotear y a degradar la inocencia original del hombre- según Rousseau- y es por cierto una alarmante realidad que cobra cada día más relieve, con severos cuestionamientos éticos, pues estamos en presencia de una irrupción y hegemonía cada vez más acentuada de una globalización capitalista, donde las tierras -en comunidad- de los antepasados indígenas han sido violentadas de la peor manera y por desgracia en la actualidad sobran los ejemplos de pueblos indígenas desarraigados de sus tierras a consecuencia de políticas gubernamentales discriminatorias y de la acción de intereses económicos privados.

1 Rousseau, J., El contrato social, Madrid, Sarpe, 1985, p.63.

2 Idem.

3 Del Vecchio, G., Filosofía del derecho, Tomo II, México, Unión tipográfica editorial hispano-americana, 2003, p. 116

4 Rousseau, J., op. cit, p. 64.

5 Ibidem, p.151.

6 Ibidem, pp. 53.54.

7 Ibidem, p. 54

8 Idem.|

9 Ibidem, p.55.

10 Ibidem, p. 56.

11 Idem.

12 Del Vecchio, G.,op. cit, p.117

13 Rousseau, J. op.cit, p.68

14 Ibidem, p.69.

15 Ibidem, pp. 71-72.

16 Ibidem, p.70.

17 Del Vecchio, G. , op. cit, p. 117.

18 Rousseau, J. op. cit. p.48

19 Del Vecchio, G., op cit, p. 115.

20 A diferencia de Hobbes para quien el hombre vivía en un estado de enfrentamiento permanente y de guerra de todos contra todos. En el Leviathan sostiene que “ el hombre es el lobo del hombre”.

21 Aquí, la referencia a Hobbes queda en evidencia, pues el pueblo está hipotecando una supuesta tranquilidad entregando el poder de manera ilimitada a un gobernante para que administre su «concreta felicidad».

22 En este punto, Rousseau señala que el equilibrio existente en el estado de naturaleza comienza a romperse y a influir de manera decisiva en las personas

23 Rousseau ,Discurso sobre la desigualdad entre los hombres, citado por Sanguinetti, H. en su obra: «Rousseau, su pensamiento político», Buenos Aires, Centro editor de América Latina, p. 37.

24 Aguilar , C. y otros, Rousseau: Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres, Valencia, Cuadernos de filosofía , p. 81.

25 Ibidem, p.41.

26 Ibidem, p.42

27 Según Rousseau el derecho de gentes, o sea esta ley natural sólo existía entre las diversas sociedades, fue atemperada mediante algunas convenciones tácitas para hacer posible el comercio…

28 Ibidem, p.37.