Lazarillo de Tormes

Literatura española renacentista. Novela picaresca. Argumento. Estructura. Personajes

  • Enviado por: El Desconocido
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 16 páginas
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El lazarillo de Tormes

Lazarillo de Tormes, novela picaresca española de autor desconocido, considerada por muchos críticos literarios como la primera novela moderna y la más importante del siglo XVI. Aunque probablemente existió una edición anterior, quizá de 1552 o 1553, las primeras ediciones conservadas son las de 1554, impresas en Burgos (Juan de Junta), Amberes (Martín Nucio) y Alcalá de Henares (Salcedo), con el título de La vida del lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades.

La novela es señalada como la primera novela moderna por tres conceptos:

1º) Por tratar por primera vez en la historia de la literatura, un personaje humilde y de baja condición social como personaje central de la narración.

2º) Por superar la intemporalidad de la épica y de los relatos caballerescos y presentarnos la vida entera de una persona de poca importancia desde su niñez hasta su madurez.

3º) La estructura de la obra es distinta a la habitual entonces, y es por plasmar una seria de capítulos articulada, coherente y orgánica, en la que los episodios se relacionan entre si en el tiempo de la historia y en función del capítulo final, que justifica a todos los anteriores.

Los críticos no se ponen de acuerdo en cuanto a la fecha de redacción, debido a que las pocas referencias históricas que ofrece el texto no son fáciles de rastrear. El supuesto anticlericalismo del Lazarillo de Tormes ha llevado también a la polémica entre los estudiosos de la obra respecto a su autoría. Entre ellos, Américo Castro defiende que el autor debió ser un converso, mientras que Manuel J. Asensio postula la existencia de un escritor impregnado de espíritu erasmista.

La novela picaresca surgió como parodia de las demasiado idealizadoras narraciones del Renacimiento: epopeyas, libros de caballerías, novela sentimental, novela pastoril... El fuerte contraste con la realidad social generó como respuesta irónica antinovelas de carácter antiheróhico protagonizadas por anticaballeros que amaban a antidamas en países que, como España, mostraban lo bruto y lo sórdido de la realidad social de los hidalgos empobrecidos, los miserables desheredados y los conversos marginados frente a los caballeros y los indianos enriquecidos que vivían en otra realidad mirada por encima de sus cuellos engolados.

En España el género sacaba la sustancia moral, social y religiosa del contraste cotidiano entre dos estamentos, el de los nobles y el de los siervos. Durante el siglo XVII comienza a vulgarizarse y degradarse la hidalguía y Don Quijote o el hidalgo pobre que se hace servir por el Lazarillo son ilustraciones de este fenómeno en la literatura española, que tienen también correlato en el mundo farsesco reflejado por el género teatral del entremés. El humilde guitón, bigardo o pícaro de cocina como tal es un anticaballero errante en una «epopeya del hambre» a través de un mundo crapuloso, donde sólo se sobrevive gracias a la estafa y el engaño y donde toda expectativa de ascenso social es una ilusión; los vagabundeos de un Pablos o de un Guzmán constituyen el contrapunto irónico a los de los valientes caballeros. El Lazarillo de Tormes (1554) es el comienzo de una crítica de los valores dominantes de la honra y de la hipocresía que hallará su culminación y configuración canónica con la Primera parte de Guzmán de Alfarache (1599), de Mateo Alemán.

El elemento picaresco ha sido una constante en la literatura universal. Aparece en el Satyricon de Petronio Árbitro, en El asno de oro de Lucio Apuleyo y en numerosas otras obras clásicas, pero también en la Edad Media a través de la literatura goliardesca uno de cuyos representantes hispánicos es Juan Ruiz, arcipreste de Hita, y su Libro de Buen Amor; en las maqamat árabes configuradas como género a fines del siglo X por el persa Al Hamadani; en los fabliaux franceses; en la novela en verso Espill (Espejo, 1460), del valenciano Jaume Roig; en las aventuras folclóricas del astuto campesino medieval Till Eulenspiegel recopiladas por primera vez en 1515 en una antología alemana, probablemente basada en un original más antiguo de la Baja Sajonia; en Giovanni Boccaccio y en el Arcipreste de Talavera Alfonso Martínez de Toledo, en La Celestina de Fernando de Rojas y sobre todo sus continuaciones, entre las que destaca la de Feliciano de Silva; en las autobiografías y biografías de criminales estudiadas por Parker, en La lozana andaluza de Francisco Delicado, etcétera. Pero la trayectoria canónica del género en España es la siguiente:

  • Anónimo, Vida del Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades (1554).

  • Mateo Alemán, Guzmán de Alfarache (1599 y 1604).

  • Juan Martí, Segunda parte del Guzmán de Alfarache (1603), apócrifo.

  • Francisco de Quevedo, Vida del Buscón llamado don Pablos (¿1603?), impreso sin permiso del autor en 1626.

  • Gregorio González, El guitón Honofre (1604).

  • Francisco López de Úbeda, Libro de entretenimiento de la pícara Justina (1605).

  • Alonso Jerónimo de Salas Barbadillo, La hija de la Celestina (1612), La ingeniosa Elena (1614), refundición y ampliación de la anterior, y El sagaz Estacio.

  • Juan Cortés de Tolosa, Lazarillo de Manzanares (1620).

  • Vicente Espinel, Vida del escudero Marcos de Obregón (1618).

  • Carlos García, La desordenada codicia de los bienes ajenos, (1619).

  • Juan de Luna, Segunda parte del Lazarillo de Tormes (1620).

  • Jerónimo de Alcalá, Alonso, mozo de muchos años o El donado hablador, (1624).

  • Antonio Enríquez Gómez, Vida de don Gregorio Guadaña, (1644).

  • Gabriel de la Vega, La vida y hechos de Estebanillo González, hombre de buen humor, compuesto por él mesmo (1646).

Las características de este género son las siguientes:

1. El protagonista es un pícaro, de muy bajo rango social o estamento y descendiente de padres sin honra o abiertamente marginados o delincuentes. Perfilándose como un antihéroe, el pícaro resulta un contrapunto al ideal caballeresco. Su aspiración es mejorar de condición social, pero para ello recurre a su astucia y a procedimientos ilegítimos como el engaño y la estafa. Vive al margen de los códigos de honra propios de las clases altas de la sociedad de su época y su libertad es su gran bien, pero también tiene frecuente mala conciencia.

2. Estructura de falsa autobiografía. La novela picaresca está narrada en primera persona como si el protagonista narrara sus propias aventuras, empezando por su genealogía, antagónica a lo que se supone es la estirpe de un caballero. El pícaro aparece en la novela desde una doble perspectiva: como autor y como actor. Como autor se sitúa en un tiempo presente que mira hacia su pasado y narra una acción, cuyo desenlace conoce de antemano.

3. Determinismo: aunque el pícaro intenta mejorar de condición social, fracasa siempre y siempre será un pícaro. Por eso la estructura de la novela picaresca es siempre abierta. Las aventuras que se narran podrían continuarse indefinidamente, porque no hay evolución posible que cambie la historia.

4. Ideología moralizante y pesimista. Cada novela picaresca vendría a ser un gran «ejemplo» de conducta aberrante que, sistemáticamente, resulta castigada. La picaresca está muy influida por la retórica sacra de la época, basada en muchos casos, en la predicación de «ejemplos», en los que se narra la conducta descarriada de un individuo que, finalmente, es castigado o se arrepiente.

5. Intención satírica y estructura itinerante. La sociedad es criticada en todas sus capas, a través de las cuales deambula el protagonista en una estructura itinerante en la que se pone al servicio cada vez de un elemento representativo de cada una. De ese modo el pícaro asiste como espectador privilegiado a la hipocresía que representa cada uno de sus poderosos dueños, a los que critica desde su condición de desheredado porque no dan ejemplo de lo que deben ser.

6. Realismo, incluso naturalismo al describir algunos de los aspectos más desagradables de la realidad, que nunca se presentará como idealizada sino como burla o desengaño.

El Lazarillo de Tormes consta de siete capítulos o “tratados” de muy variable extensión. Es una novela escrita en primera persona, a la manera de carta dirigida a una persona de rango superior (“vuestra merced”), en un acto de obediencia y rendición de cuentas, sin comentarios ni reflexiones de orden moral. En este autobiografismo reside la primera gran innovación de las muchas que presenta la obra: el Lazarillo de Tormes es la narración de la trayectoria vital de un ser de vergonzosa extracción social y de su lucha por la supervivencia.

Lázaro, antihéroe por excelencia, nos proporciona datos sobre su vida: nació junto al río Tormes, en Salamanca, y es hijo de un molinero y de una viuda amancebada con un negro. Por la obra desfilan los diversos amos a los que ha servido y de los cuales se ha aprovechado invariablemente: el mendigo ciego y ruin, el cura avaro, el escudero deseoso de aparentar, el fraile de la Merced, el buldero (un clérigo dedicado al lucrativo negocio de vender bulas papales), el capellán o el alguacil. El protagonista de la novela vivirá una sucesión de experiencias que irán paulatinamente socavando su integridad moral, en un proceso educativo subvertido.

Finalmente, Lázaro obtendrá el oficio real de pregonero en Toledo y nos cuenta cómo un arcipreste le propone el matrimonio con su criada, que además es también su barragana. Desde esa situación actual vergonzante, Lázaro refiere su caso a esa “vuestra merced” que aparece ya en el prólogo.

La originalidad del libro sin embargo trastoca cualquier molde y crea un género literario específico realista, la novela picaresca, mediante el recurso a la parodia de narraciones caballerescas idealizantes del Renacimiento: a las rimbombantes epopeyas de gestas guerreras y los libros de angélicos pastores y cortesanos enamorados se opone una epopeya del hambre, que mira solamente a cuanto hay por debajo del cuello de golilla y se preocupa solamente de la subsistencia, en línea con la tradición realista de la literatura española, revitalizada entonces por La Celestina y sus continuaciones. Como se ha dicho anteriormente se conservan cuatro primeras ediciones distintas de la obra, las cuatro del año 1554, impresas respectivamente en Burgos, Medina del Campo, Amberes y Alcalá de Henares. Las más antiguas parecen ser las de Burgos y Medina.

De la edición de Amberes se conservan siete ejemplares distintos, en tanto que sólo hay uno de cada una de las otras tres ediciones. El ejemplar más recientemente descubierto es el de la edición de Medina del Campo, que apareció en 1992 en la localidad pacense de Barcarrota.

No obstante, es muy probable que existiese una edición más antigua, de 1553 o 1552, cuyo éxito generase las tres simultáneas ediciones posteriores.

La temática del Lazarillo de Tormes es moral: una crítica acerba, incluso una denuncia, del falso sentido del honor y de la hipocresía. La dignidad humana sale muy malparada de la sombría visión que ofrece el autor, nihilista y anticlerical. La vida es dura y, tal como aconseja el ciego a Lázaro en la obra, "más da el duro que el desnudo"; cada cual busca su aprovechamiento sin pensar en los otros. Sin duda alguna, se trata de la visión de un humanista desencantado, acaso judeoconverso y erasmiano, a pesar de que Marcel Bataillon niega el influjo directo de Erasmo en la obra.

Como consecuencia, resultó la inclusión de esta obra en el Índice de libros prohibidos de la Inquisición, la cual permitió al cabo la circulación de una versión expurgada de los pasajes anticlericales. El Lazarillo fue, además, una obra muy traducida e imitada, y su influjo, profundo, marcó tanto la literatura española que podría decirse que sin ella no habrían podido escribirse la treintena de novelas picarescas españolas y extranjeras que se han conservado.

El autor

La novela es de autor desconocido pero se barajan varias hipótesis sobre quién pudo ser el verdadero. La más temprana atribución se refería al fraile jerónimo Juan de Ortega, basada en el hallazgo del borrador manuscrito en su celda.

Muy temprana fue también la atribución al diplomático Diego Hurtado de Mendoza quien en 1554 acababa de gobernar Sienna en nombre de Carlos I.

Algunos investigadores pensaron en la paternidad de un escritor del círculo erasmista de los hermanos Valdés.

Finalmente, y como hipótesis más verosímil, se ha defendido la autoría del escritor toledano Sebastián de Orozco, basada en discutibles semejanzas temáticas entre la novela y la obra del toledano.

El autor del Lazarillo quiso protegerse en anonimato. Y en verdad que lo consiguió plenamente, pues, mientras no aparezca un documento absolutamente veraz, este libro genial podrá seguir en anonimato no se sabe cuántos siglos más.

Seguramente el autor se quiso mantener en el anonimato por la fuerte crítica a la iglesia que se pudo interpretar de su obra y a las clases altas de la sociedad.

El secretario de cartas latinas del emperador Carlos V, el erasmista Alfonso de Valdés es, según las investigaciones de la catedrática de Filología Hispánica de la Universidad de Barcelona Rosa Navarro, el auténtico autor del 'Lazarillo de Tormes', obra que hasta el momento se ha considerado de autor anónimo. Las dos ediciones más antiguas del 'Lazarillo' están fechadas en 1554, editadas en Burgos y Medina del Campo pero que se han perdido. Ambas proceden de una anterior, que al mismo tiempo procede del original, editada fuera de España tras la muerte del supuesto autor, en 1532.

La profesora Navarro, que ha investigado durante tres años la autoría del 'Lazarillo', inició sus trabajos al darse cuenta de que faltaba una página en el prólogo de la obra, en la que el autor explicaría el argumento y la intención de la obra y presentaría al personaje protagonista, Lázaro, instrumento de una crítica de origen erasmista en la corte y en la iglesia.

Otros detalles que apoyan la argumentación de la investigadora son el marco temporal escogido para narrar la historia, entre la derrota de Gelves (1510) de Fernando el Católico y la entrada del emperador Carlos V a Toledo en 1525, para celebrar las cortes. Según Navarro, "sólo un fiel e inteligente cortesano como Valdés podía haber escogido con tanta finura el momento que cierra la evocación de Lázaro".El resto de obras conocidas de Valdés, 'Diálogo de las cosas acaecidas en Roma', 'Diálogo de Lactancio y un Arcediano' y 'Diálogo de Mercurio y Carón', se atribuyeron a su hermano Juan hasta finales del siglo XIX y XX. Este tuvo que exiliarse a Italia, perseguido por la Inquisición, después de la publicación del 'Diálogo de doctrina cristiana (1529).

No es extraño que el 'Lazarillo' viviera oculto tantos años. Sólo la mutilación de su texto ha oscurecido un poco su sentido y permitió que saliera a la luz en España a principios de la década de los 50 del siglo XVI. La Inquisición pudo acabar prohibiéndolo en 1559.

Tras la tesis de la doctora Rosa Navarro, un grupo de investigadores puso en duda la veracidad de la misma, concretamente, Ignacio Arellano, catedrático de Literatura del Siglo de Oro de la Universidad de Navarra y director del Grupo de Investigación Siglo de Oro de ese centro universitario, asegura que una página del prólogo del libro, en la que el autor hablaría de sí mismo, habría sido arrancada por miedo a represalias de la Iglesia, puesto que en la novela se critica duramente al estamento eclesiástico. También dijo que le resultaba imposible decir si la teoría es cierta o falsa, ya que son argumentos que pueden ir bien con Valdés y también con otros escritores de la época.

Argumento de la obra

La obra está dividida en siete tratados y cuenta en primera persona la historia de Lázaro González Pérez, un niño de origen muy humilde; aunque sin honra, nació en un río de Salamanca, el Tormes, como el gran héroe Amadís; quedó huérfano de su padre, un molinero ladrón llamado Tomé González, y fue puesto al servicio de un ciego por su madre, Antona Pérez, una mujer amancebada con un negro, Zaide, que le da a Lazarillo un bonito hermanastro mulato.

Entre "fortunas y adversidades", Lázaro evoluciona desde su ingenuidad inicial hasta desarrollar un instinto de supervivencia. Es despertado a la maldad del mundo por la cornada de un toro de piedra, embuste con el que el ciego le saca de su simpleza; después rivaliza en astucia con él en diversos célebres episodios como el de las uvas o el jarro de vino (un modelo de narración clásica) hasta que se venga devolviéndole la cornada de piedra con otro embuste, que le vale al cruel ciego descalabrarse contra un pilar.

Pasa luego a servir a un tacaño clérigo de Maqueda que lo mata de hambre, y al que sisa algo de pan de un arca que tiene; el clérigo lo confunde a oscuras (en su boca silba accidentalmente la llave del arca, escondida mientras duerme) y, tomándolo por culebra, descubre el engaño, le da una tremenda paliza y lo despide.

Después entra a servir a un hidalgo arruinado cuyo único tesoro son sus recuerdos de hidalguía y de dignidad; Lazarillo simpatiza con él, ya que aunque no tiene nada que darle, por lo menos le trata bien... si bien recurre a esa simpatía que despierta para conseguir que le dé parte de los mendrugos que consigue el muchacho al pedir limosna, ya que él no posee la dignidad de la hidalguía. El patético escudero termina por abandonar la ciudad y Lazarillo se encuentra de nuevo solo en el mundo.

Más adelante sirve Lázaro a un sospechoso fraile mercedario, tan amante del mundo que apenas para en su convento y le hace reventar los zapatos (alusión a las reformas monásticas por entonces de moda, en el sentido de "descalzar" o hacer más rigurosos los estatutos del clero regular).

El tratado quinto es más extenso: narra una estafa realizada por parte de un vendedor de bulas o buldero (una bula era un documento eclesiástico que certificaba, a cambio de una suma, la exención de cierta cantidad de años de purgatorio). Lazarillo sirve al buldero y asiste como espectador, sin opinar, al desarrollo del timo, en el cual finge el buldero que alguien que piensa que las bulas no sirven para nada está poseso por el diablo, cuando en realidad está compinchado o conchabado con él; esto se descubre a posteriori, con una hábil técnica de suspensión. También este tratado sufrió la poda de la censura.

Los restantes y breves tratados narran cómo Lázaro se asienta con otros amos, un capellán, un maestro de hacer panderos y un alguacil y se hace aguador. Por último consigue el cargo de pregonero gracias al arcipreste de la iglesia toledana de San Salvador, quien además le ofrece una casa y la oportunidad de casarse con una de sus criadas, con la finalidad de disipar los rumores que se ciernen sobre él, ya que era acusado de mantener una relación con su criada. Sin embargo, tras la boda los rumores no desaparecen y Lázaro comienza a ser objeto de burla por parte del pueblo. Lázaro sufre la infidelidad con paciencia, después de toda una vida de ver qué es el honor y la hipocresía que encubre la dignidad realmente, ya que eso al menos le permite vivir, y con ello termina la carta, un cínico alegato autojustificativo que ridiculiza la literatura idealista del momento. Lázaro afirma que ha alcanzado la felicidad, pero para ello ha debido perder su honra, pues los rumores afirman que su mujer es la amante del arcipreste. Para mantener su posición, Lázaro hace oídos sordos a dichos rumores.

Existe una segunda parte de la obra, publicada por primera vez en Amberes en 1555, sin nombre de autor. Tuvo escasa acogida entre los lectores, ya que en vez de mantener la línea realista y picaresca del libro original, convirtió la historia de Lázaro en una fantasía alegórica lucianesca, en la que el protagonista se convierte en atún, se casa con una atuna y tiene hijos tan peces como el padre y la madre, sosteniendo en la Corte de los atunes todo tipo de guerras como jefe de los mismos contra otros pescados.

Posiblemente, el desconocido autor, que quizá era un español establecido en Flandes, quiso aludir en estos episodios a personajes y circunstancias de la vida española de la época, pero la sátira tuvo poco éxito, y solamente se reimprimió en Milán en 1587 y 1615, junto con el primer Lazarillo.

Juan de Luna, también escribió su propia versión de la segunda parte de la obra, mucho más cercana que la anterior a la naturaleza realista del primer Lazarillo de Tormes, fue publicado por primera vez en París en 1620. Su autor, Juan de Luna, era un toledano protestante que vivió enseñando el idioma en París y Londres, donde compuso y editó bastantes obras sobre esta materia.

Al leer la Segunda parte del Lazarillo se enfureció tanto que decidió escribir otra mejor; lo cuenta en el prólogo de la suya: Segunda parte de la vida de Lazarillo de Tormes (París, 1620), reimpresa en Zaragoza en 1652 con variantes textuales, una de ellas, por ejemplo, no prometer ya una tercera parte. La obra va a continuación de la obra original que le sirve de inspiración y que Luna, su admirador, editó también. El autor justifica su obra en la escasa calidad de la primera continuación, lo que le impulsó como toledano y conocedor del ambiente de la obra a elaborar otra más digna y realista.

Temática de la obra

En la temática de la obra se produce una progresión cruzada, desde el primer tratado hasta el tercero, el trato que dan sus amos a Lázaro mejora en apariencia, ya que cada vez están más elevados en la escala social. Pero en realidad empeora notablemente, porque cada vez pasa más hambre y miseria, llegando al punto de tener que dar de comer a su amo escudero.

Finalmente la mayor humillación llega en el séptimo tratado, cuando Lázaro acepta un trabajo como pregonero de vinos de San salvador a cambio de casarse con la criada de éste, y que además tiene relaciones sexuales con otras personas. Prescindiendo de toda honra pero teniendo estabilidad material y una vida tranquila.

Los principales temas de la obra son:

1º) El proceso progresivo de la pérdida de la honra del protagonista, fruto de unos padres que no tienen principios morales y de su mala educación; su madre lo abandona a un ciego y le dice que se busque la vida por si mismo, además comete varios actos deshonrosos a lo largo de la obra. Como las numerosas veces que intenta engañar a su primer amo el ciego, cuando le roba la longaniza y se la cambia por un nabo, o el episodio del racimo de uvas. También cuando abandona al ciego a su suerte después de hacer que se golpee contra un pilar.

2º) El hambre: aparece constantemente en la obra, a modo de crítica social, ya que en aquel momento, España era una nación fuerte y tenía un gran imperio, pero las clases desfavorecidas pasaban hambre.

3º) Una actitud crítica de la religión basada en solamente ritos externos, lo que implica la relación de la obra con el erasmismo, que afirmaba que el hombre solo podía alcanzar la salvación por sus actos en vida, y no por ritos religiosos externos. Teniendo en cuenta que muchos de los amos de Lázaro a lo largo de la obra son clérigos, y todos lo tratan con relativa crueldad, lo que no da buena imagen de la iglesia. El amo que mejor lo trató según dice Lázaro en la obra es el quinto, el buldero, que le daba de comer bien.

4º) Con la introducción del personaje del tercer amo de Lázaro, el autor hace claramente una crítica a la nobleza que estaba arruinada en la época; ya que éstos preferían pasar hambre a trabajar, lo que ellos consideran un acto indigno de su rango social, haciendo ahínco en numerosas ocasiones en no perder su imagen externa y honorable que tiene.

En algunas ocasiones, es el propio Lázaro, a punto de fenecer de hambre, el que da de comer a su hambriento amo.

5º) Las Apariencias: Vemos claramente como el escudero logra unas apariencias completamente falsas. Representa la gente que demuestran ser una persona totalmente diferente a la que en realidad es.

6º) La Orfandad: Otro tema que recae sobre Lázaro es la orfandad, pues, el niño vive su infancia sin su padre y luego es entregado por su madre a un amo para que lo cuidara. Quiere decir que desde muy chico ya era huérfano. Esto se daba en muchos niños de la época.

Resumen por tratados de la obra


   Tratado primero: El primer tratado comienza con Lázaro de Tormes contando la historia de su infancia. Su sobrenombre proviene del lugar donde nació, que fue el río Tormes. A los ocho años, su padre, Tomé González, fue acusado de robo y obligado a servir a un caballero en contra de los moros. Durante esta expedición perdió su vida.
    Lázaro y su madre, Antonia Pérez, se fueron a vivir a la ciudad donde ella le cocinaba a los estudiantes y les lavaba la ropa a los mozos de caballos del comendador de la Magdalena. Ella comenzó a tener relaciones con un mozo llamado Zaide, y Lázaro aceptó la relación entre ellos porque notó que él traía mejor comida a la casa. Luego, nació el hermano por parte de madre de Lázaro, pero la felicidad les duró muy poco, porque Zaide robó y fue capturado y azotado.
    En un mesón conoció su madre a un ciego, al que le pareció que Lázaro le serviría como guía. Su madre le dio permiso para que partiesen juntos y Lázaro se fue junto al ciego. El ciego era muy astuto y, más que cualquier otro, le enseñó a Lázaro lo difícil que era la vida. El ciego, también, era muy avaro y apenas le daba de comer. Cuando finalmente Lázaro se cansa de vivir con el ciego, éste engañó a su amo para que se diera contra un palo para poder salir de él.


    Tratado segundo: Este tratado Lázaro se encontró con un clérigo. Lázaro aceptó el trabajo que le propuso el clérigo. A Lázaro no le fue muy bien en este trabajo, ya que el clérigo era avaro y no le alimentaba decentemente. Llegó el momento en el que Lázaro se cansó, y decidió robarle al clérigo el pan de la misa para poder comer. Para poder conseguir el pan, el sacó una copia de la llave del baúl dónde estaba el pan, y lo saco una noche, y se lo comió. Al el clérigo enterarse de esto, decidió asegurar el baúl, pensando que eran ratones que se comían el pan, pero cuando encontró que era Lázaro, el lo despidió de su trabajo.


   Tratado tercero: Lázaro llegó a Toledo, donde, por quince días, vivió de limosnas. Un día, se encontró con un escudero de muy buena apariencia, quien fue su próximo amo. Su nuevo hogar fue una casa con poco alumbrado. La casa carecía de muebles. Lázaro entonces se dio cuenta que el escudero, aunque aparentaba ser un hombre de buena familia, en realidad era pobre. Para poder comer, Lázaro tuvo que mendigar, y darle parte de lo que recibía al escudero. Un día el gobierno de esa área prohibió el mendigar por las calles, y Lázaro, por suerte, consiguió comida a través de unas vecinas. El escudero estuvo sin comer por ocho días, hasta que consiguió un real para mandar a Lázaro a comprar comida al mercado.

    Más tarde los dueños de la casa del escudero vinieron a cobrar el alquiler de la casa, pero el escudero se excusó y desapareció. Lázaro se quedó una vez más sin amo.

   Tratado cuarto: Las vecinas llevaron a Lázaro a dónde el Fraile de la Merced, su próximo amo. Al fraile le gustaba mucho caminar y visitar. Tanto caminaron Lázaro y el fraile que en ocho días Lázaro rompió su primer par de zapatos. El fraile fue el primer amo en regalarle un par de zapatos. Lázaro se cansó de seguirlo y lo abandonó.


    Tratado quinto: En este tratado, Lázaro se encuentra con un buldero. El buldero engañaba, junto a un alguacil, a la gente, tratando de convencerla para que creyeran en sus ideales, mediante una elaborada estafa que consistía en fingir un milagro entre la gente para que éstos comprasen bulas. Después de cuatro meses Lázaro dejó al buldero, y siguió camino.

   Tratado sexto: Su próximo amo fue un maestro pintor de panderos, con el cuál duró muy poco y al que abandonó enseguida. Una vez, Lázaro entró a una Iglesia, dónde se encontró con un capellán, siendo éste su próximo amo. El capellán le dio a Lázaro un asno y cuatro cántaros de agua para ir a vender agua por la ciudad. Este fue el primer trabajo que tuvo Lázaro dónde ganaba comisiones todos los sábados. Estuvo en esas condiciones por cuatro años, y, ahorrando poco a poco, pudo comprarse su primera espada y ropa usada. Después de haber mejorado Lázaro su apariencia y su honor, dejó al capellán y también dejó su oficio.

   

Tratado séptimo: Después Lázaro se asentó con un alguacil. Duró muy poco con él, porque le pareció que el oficio de su amo era peligroso; prueba de ello son los linchamientos y apedreamientos que, según dice Lázaro en la obra, sufrían él y su amo a veces.
    Llegó el día en el que el arcipreste de San Salvador vio a Lázaro y lo casó con una criada suya. Vivía muy bien con su nueva esposa, en una casa al lado del arcipreste. Luego comenzaron a formarse cuentos sobre su esposa y el arcipreste. La mujer de Lázaro lloró mucho por estos cuentos y rumores malintencionados, pero Lázaro la tranquilizó. El decide no hacerle caso a los rumores para que no hubiera una intervención en su felicidad. Finalmente llegó a un período de estabilidad en su vida, y para él no había nada mejor.

Estructura de la obra

La novela presenta una organización en siete capítulos, llamados tratados (quizá en relación con el carácter didáctico que -irónicamente- el autor da a su obra) y un prólogo.
Los capítulos están numerados y llevan sus epígrafes, cuya autoría es discutible.
La transición entre los capítulos se produce a veces por encima del epígrafe, omitiendo una de las palabras finales del capítulo anterior: así ocurre en el comienzo del capítulo IV.
Se puede notar  también la diferencia de extensión entre los capítulos: mientras que los tres primeros presentan mayor
extensión, los cuatro restantes son mucho más cortos, especialmente el IV y el VI.
La vida de Lazarillo de Tormes: y de sus fortunas y adversidades
El Lazarillo de Tormes es una novela del tipo picaresca aparecida por allá de 1554 en una España sumergida en literatura de caballeros y espadachines románticos,  a la obra nunca se le conoció su autor quien posiblemente prefirió permanecer en el anonimato  por el tipo de crítica que hacía al clero, y en efecto, esta obra fue prohibida por el estado español y catalogada por la inquisición dentro del Índice del Purgatorio. No fue hasta 1573 cuando se autorizó su publicación con la omisión de los capítulos cuatro y cinco así como algunos párrafos de otros que la santa inquisición decidió censurar.
Esta versión incompleta fue impresa una y otra vez hasta el siglo XIX cuando España por fin permitió a sus habitantes conocer la obra completa. Sobre su autoría se dicen algunos nombres como el monje Juan de Ortega, el escritor dramático Sebastián de Orozco y el humanista Diego Hurtado de Mendoza, aunque seguramente nunca lo sabremos con exactitud y lo mejor sería dejarla como anónima.
En esta ocasión presento la obra original que consta del prólogo y siete tratados o capítulos. En 1555 se le agregó el capítulo ocho también de autoría anónima pero que no es considerado como parte de la obra original, posteriormente Juan de Luna escribió

La segunda parte del Lazarillo que consta de 16 capítulos y que junto con el capítulo ocho espero agregarlos próximamente aunque no hayan sido parte de la obra inicial.

La autobiografía de Lázaro es la comprobación de un proceso de mala educación progresiva. Los rasgos constitutivos de la novela picaresca son: narración autobiográfica en la cual el pícaro cuenta su vida remontándose a su origen y continuando el relato en sucesión cronológica lineal hasta la situación final del deshonor; articulación narrativa del relato en el sistema de servicio a varios amos; visión de la realidad desde la perspectiva única del narrador protagonista (Lázaro de Tormes en este caso).

Cada personaje en la novela del Lazarillo de Tormes representa una situación diferente en aquella época, y el autor lo que hizo fue criticar, o satirizar cada personaje en orden para mejorar la sociedad en la que vivía. Se puede decir que esta novela es vigente hoy en día ya que se pueden encontrar las mismas situaciones y los mismos personajes que presenta el autor en la novela pero en formas diferentes, como por ejemplo, la corrupción del clero, pues, actualmente sería la corrupción del gobierno.

Su organización narrativa es el modelo básico de las novelas picarescas por estos motivos:

1º) Es un relato autobiográfico ficticio, que utiliza un único punto de vista de la realidad ya que el narrador es siempre el personaje principal, un pícaro que nos cuenta sus hazañas. Los demás personajes que aparecen en la obra están subordinados al punto de vista del narrador, ya que es el que nos lo cuanta y serán buenos o malos dentro de la medida de cómo se hayan portado con el protagonista, beneficiándole o perjudicándole.

2º) Se establece un desdoblamiento entre el protagonista-autor y el protagonista-actor. El primero, que conoce ya las consecuencias de los actos del segundo, nos lo presenta como un fin lejano a aquel momento en el que se produzca, ya que la obra está narrada retrospectivamente.

3º) La estructura abierta de la narración, ya que se pueden eliminar o añadir tratados según lo desee el autor. Podría alargarse o acortarse según la voluntad del autor, ya que cada tratado es independiente de los otros, todos tratan de la vida de lazarillo con un solo amo suyo.

4º) Todos los personajes y hechos que acaecen en la obra se subordinan al personaje principal, que en esta obra es Lázaro y nosotros escuchamos la historia narrada por él, y está en todos los sucesos ocurridos en la obra.

5º) Tiene una intención moralizante, es decir, de la obra han de sacarse una serie de enseñanzas y utilidades para la vida.

6º) Utiliza la caricatura para burlarse de los personajes y a los que representan en la realidad. Son retratos vivos de los diversos vicios, estilizaciones grotescas. Sus deformaciones caricaturescas muestran el lado negativo de la realidad humana.

Personajes de la obra

El principal personaje y a la vez el narrador de la historia es Lázaro de Tormes, un pícaro que es abandonado por su madre a un ciego en su niñez. Y gracias a este ciego empieza a agudizar su ingenio y a valerse por si mismo, pero tras ser maltratado en numerosas ocasiones por el ciego, riéndose éste de él cuando lo pegaba o maltrataba, decidió engañarlo de varias maneras y abandonarlo dejándolo antes malherido.

Es un personaje de baja condición social y de poca moralidad, lo que le conduce hacia la mala vida, obligándose a mendigar, y a mentir a sus amos en algunas ocasiones, aunque para ganarse la vida en la mayoría de los casos. Se podría decir que este personaje encarna el deshonor, intenta subir en la escala social pero sus intentos son infructuosos.

Al vivir en un mundo así, tan perverso, que no le permite ascender socialmente, le justifica todos sus actos.

Intencionalidad de la obra

La intención del anónimo autor al escribir la obra no es una sola, son varias: la primera sería considerar el libro como un libro de burlas escrito con la intención de hacer reír, y despertar el placer por la lectura en la época.

También podemos considerar la obra como una crítica a la sociedad de entonces, también a la religión y a la política en España. O también como un modelo de innovación literaria, basado en el carácter epistolar y autobiográfico.

Si podemos consideramos la obra como un determinismo social, en la que el personaje principal intenta escalar socialmente, sin éxito, ya que la sociedad de la época se lo impide, ya que se rompería el injusto orden social preestablecido entonces. Y por último la podemos considerar como una visión desgarrada de la existencia, se puede tomar como un camino de iniciación de la vida.

Marco histórico de la obra

Es llamado "siglo de oro de las bellas letras".

  • Ciencia y Tecnología

    • Miguel Servet afirma la existencia de la circulación menor o pulmonar.

    • Vesalio describe la anatomía humana

    • Paracelso renueva la medicina y la química

    • Copérnico propone el sistema heliocéntrico

  • Religión

  • Reforma protestante (luteranismo, calvinismo, anglicanismo)

  • Contrarreforma católica (Concilio de Trento, Compañía de Jesús)

  • Economía

    • La Revolución de los precios acompaña a la llegada de oro y plata americanos.

    • Sevilla (Casa de la Contratación) y Lisboa son las capitales económicas de Europa.

  • Guerras y Política

    • Se forma el Imperio Español, uno de los mayores de la Historia y el primero con territorios en todos los continentes.

      • Conquista de gran parte de América (Imperio Azteca e Imperio Inca) y Filipinas.

      • Tras la Batalla de Mühlberg (1547) y la Paz de Augsburgo (1555), se asume la división religiosa de Alemania y la independencia de hecho de los estados alemanes pertenecientes al Sacro Imperio.

      • División de la herencia de los Habsburgo entre los de Austria o Viena y los de España o Madrid, que mantendrán una fuerte alianza dinástica hasta 1700.

      • Unión dinástica de España y Portugal (1580-1640).

      • Rebeliones internas:

        • Guerra de las comunidades (1520-1521, Castilla)

        • Germanías (1519-1523, Valencia)

        • Rebelión de los moriscos (1568-1571, Granada)

        • Revuelta de Antonio Pérez (1591, Aragón)

    • Inglaterra pasa de ser aliada de España a ser su principal rival en Europa.

      • Armada Invencible (1588)

    • Francia pasa de ser el principal rival de España a

      • desangrarse en sus Guerras de religión de Francia

        • Noche de San Bartolomé

        • Edicto de Nantes

      • y ser derrotada en la Batalla de San Quintín(1556)

    • Guerras de Italia, entre Francia y España, con victoria de ésta.

      • Batalla de Pavía (1525)

      • Saco de Roma (1527)

    • Revuelta de Flandes que da comienzo a la Guerra de los Ochenta Años y acabará con la independencia de Holanda o Países Bajos del norte, protestantes y la sujeción a los Habsburgo de Flandes o Países Bajos del sur, católicos.

      • Saco de Amberes (los tercios faltos de pagas saquean el centro mercantil del norte de Europa; Ámsterdam y Londres la sustituirán)

      • Los Mendigos del mar (holandeses) interfieren las rutas navales españolas, y terminan creando un imperio colonial (compañías comerciales VIC y VOC)

    • Proclamación de la República Federal y Aristocrática de Polonia y Lituania, en 1573, que llegaba del Báltico al Mar Negro y desde el Sacro Imperio hasta las cercanías de Moscú.

    • Iván el Terrible aumenta considerablemente el poder de los zares y la extensión de Rusia

    • El Imperio Turco incorpora Hungría (batalla de Mohacs, 1526) y es derrotado en el Sitio de Viena (1529), tomas de Argel y Túnez y la Batalla de Lepanto (1571)

  • Desastres

    • La viruela, el sarampión, la peste y otras enfermedades europeas causan estragos en América.

  • Cultura

    • Cinquecento del renacimiento italiano, y manierismo en Europa

    • Siglo de oro en España.

Opinión personal sobre la obra

La edición que he leído de esta obra es de la editorial cátedra, del grupo Anaya, editada en 1993. Contiene 330 páginas en su totalidad y 127 de ellas pertenecen a la obra original, en la que se cuenta el Lazarillo de Tormes.

En realidad no me siento identificado con los personajes de la obra, que por aquel entonces eran muy distintos que ahora. La sociedad estamental de entonces no permitía a los de menor clase social escalar puestos en la sociedad, y por tanto se negaban oportunidades a la gente, llevándolos a cometer actos sucios como el robo, e hurto, etc. Hoy en día sería muy difícil vivir una situación tal como la que sufre Lázaro, por lo que yo nunca he vivido algo así, ni creo que hoy haya nadie que posea a nadie y se pueda llamar amo de una persona, como mucho su criado.

Tras la lectura de El lazarillo de Tormes, tengo un mayor conocimiento, especialmente de las clases bajas de la época, aunque también se muestran las clases mas altas de la sociedad como ocurre en el caso del tercer amo de Lázaro. Es el espejo de una sociedad cerrada en la que los pobres se mueren de hambre y en la que algunos nobles, solo por considerar indigno el trabajo, prefieren morirse de hambre también.

El vocabulario utilizado en la obra es el típico de la época en la que se escribió, con numerosos arcaísmos pero con poca abundancia de frases hechas y refranes que tanto se usan en el medievo.

En cuanto al valor simbólico, como ya he dicho antes, me parece que es una obra que retrata bien la pobreza y el hambre que sufrían las clases bajas a causa de esa sociedad estamental tan injusta que había en aquella época. Es una obra de apariencia simple pero que en realidad esconde una gran complejidad. Los tratados son prescindibles unos de otros, etc.

La recomiendo para otros cursos siguientes por ser una obra tan importante e imprescindible de la literatura medieval española; que consiguió crear un género por sí misma (novela picaresca).