Lazarillo de Tormes

Renacimiento literario. Novela picaresca. Estudio de personajes. Tratados. Argumento. Crítica

  • Enviado por: Fernando De Arriba
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 5 páginas
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Lazarillo de Tormes:

Le pusieron ese sobrenombre ya que su nacimiento fue en ese río, en Salamanca. Durante casi toda su vida a partir de los ocho años (que es cuando deja a su madre) pasó mucha hambre y a causa de esto estaba muy delgado y desnutrido. Las heridas llenan casi completamente su cuerpo a causa de los maltratos sufridos por los distintos amos. Sus dientes eran amarillentos y su dentadura no esta al completo ya que a recibido muchos golpes de sus amos, y en especial del ciego, cuando le pilló bebiendo de su vino. Lo único que Lazarillo quería era tener una vida estable y sin complicaciones, tener comida suficiente como para no pasar hambre...

Cuando era pequeño Lazarillo era de clase baja, bastante necio, y con muy pocos recursos. Cuando fue creciendo aprendió a sobrevivir sin la ayuda de nadie y así llegó a tener una familia y a vivir sin ningún tipo de complicaciones. A lo largo del libro se va viendo claramente como va evolucionando: al principio es un niño necio y poco astuto, y al final se convierte en uno inteligente y valiente.

El ciego:

Se trata del primer amo que encuentra Lázaro. Es el que más influencia le da a Lazarillo por ser quien le enseñe las cualidades que se deben tener en esta vida como por ejemplo llegar a ser astuto, tramposo, y a veces, vengativo. Se trata de un hombre muy astuto pero en el fondo muy cruel. Posee una extrema avaricia y tiene una manera de comportarse muy hipócrita. Físicamente, sólo podemos decir que se trata de un hombre ciego y que posee una nariz luenga y afilada. El ciego le enseñaba a Lázaro como era la vida mediante golpes, y también a como obtener comida y a conseguir dinero. Este primer amo era un hombre tramposo y avaro. Se trataba de un mendigo como Lázaro. Él decía que podía predecir el sexo de los bebés de las mujeres que estaban embarazadas, lo cual le hacía ganar dinero mediante sus servicios, y a veces servía como si fuese un médico. Después de mucho tiempo de convivencia juntos, el pequeño Lázaro lo deja ya que con el no consigue apenas comida. Para que Lázaro pudiese librarse de él, tuvo que poner en práctica todo lo que había aprendido de éste.

El Clérigo:

Es el segundo amo de Lázaro. Éste es muy avaro, y no posee escrúpulos. Es un hombre muy tacaño, y se conforma con pasar con lo mínimo posible y, a pesar de ser clérigo, no da sin intención de recibir. Por no manchar su imagen, casi nunca dice verdades. Es un hombre bastante mezquino.

El escudero:

Se trata del tercer amo que encuentra Lázaro en Toledo. Éste personaje refleja las falsas apariencias de aquella época, ya que, se paseaba por todo el pueblo intentando dar a conocer que tenía mucho dinero, y resulta que no tenía dinero ni para poder comer. Era muy religioso, pues solía leerle la Biblia a Lazarillo

El buldero:

Fue el amo más falso y que peor trato a Lazarillo. Su carácter es muy adulador, con lo que consigue vender bastantes bulas, aunque si no las conseguía vender por esa manera, intentaba engañar a las personas para comprarlas. Sus pensamientos sólo estaban dedicados a sus intereses. Era bastante astuto, y lo demuestra con las técnicas que utiliza para vender sus bulas.

El Capellán:

Este es el séptimo amo de Lázaro. Es muy oportunista que se vale de otras personas para recibir unos beneficios. Es muy aprovechado.

ARGUMENTO

Lázaro nació en el río Tormes y de ahí su nombre y apodo, Lazarillo de Tormes. Era el hijo de Tomé González y de Antona Pérez, de Tejares, un pueblo de Salamanca. Su padre, molinero, después de cometer robos y ser perseguido por la justicia, se enroló en el ejército, con el cual fue a la guerra de las Gelves, dónde murió. Entonces él y su madre se fueron a la ciudad, donde su madre se dedicaba a guisar y a lavar ropa de los caballeros. Al poco tiempo tuvo un hijo con un hombre negro, que se llamaba Zaide. Éste traía comida, madera, etc. Pero fue severamente castigado por robo. Posteriormente, Antona, sirviendo en el Mesón de la Solana, entregó a Lázaro a un ciego. Lazarillo ya tenía su primer amo, el ciego, que era muy listo, y enseñó al Lazarillo a vivir la vida, para "despertarlo" de su infancia, le gastó una jugarreta, dándole un golpe en la cabeza contra la cabeza de un toro de hierro. El ciego era muy avaricioso y casi no alimentaba a su sirviente, por lo cual éste le hacía algunas travesuras como beberse el vino con una pajita o haciendo un agujero en la vasija tapado con cera, el cual se deshacía con el calor y caía un chorro o cuando comían el racimo de uvas y Lazarillo las comía de tres en tres, o finalmente, cuando le cambió al ciego la longaniza por un nabo en el bocadillo. Ésta última casi le cuesta la vida, ya que el ciego le dió una gran paliza. De ahí viene el gran desprecio que le tenía. Un día, para vengarse de todo lo que le había hecho, le guió por un arroyo en el que se tenía que saltar, entonces el mozo saltó y esquivó la pétrea columna que había enfrente, pero después saltó el ciego y se golpeó, cayendo inconsciente al suelo, entonces, mientras la gente atendía al ciego, Lázaro aprovechó la ocasión y se marchó corriendo.

Después del ciego, se encontró, en Maqueda, con un clérigo, su próximo amo, que aún era más avaricioso que su anterior amo y le hacía pasar mucha hambre, pero como Lazarillo fue muy astuto, gracias a la jugarreta del ciego y un día le pidió a un calderero, que llamó a la puerta de la casa del clérigo, una llave para abrir el arca dónde de sacerdote guardaba todo el pan y los quesos para cuando éste se encontrara haciendo la misa, Lázaro le pagó el servicio con parte del arca. Luego, durante unos días se comió parte del contenido y al ver que el clérigo estaba dudando que quien era el ladrón Lazarillo lo convencía de que eran las ratas, por eso le preparó una trampa. Al ver que no se lo acababa de creer, un vecino le dijo que era posible que fuese una culebra, el religioso paso días sin dormir intentando cazarla, pero descubrió que era Lázaro quien estaba "royendo" el pan y lo echó de su casa. Una vez despachado, Lazarillo se fue a Toledo, y allí encontró a su nuevo amo, un escudero. Con éste amo pasó más hambre ya que era pobre y no tenía ni para él mismo, aunque éste vestía con ropas elegantes, llevaba una espada y andaba cómo un noble, es más, el Lazarillo le tenía que mantener con las limosnas. Un día, una pareja le arrendaron la casa y le dieron entre los dos doce o trece reales, con los que el escudero se marchó y abandonó al Lazarillo.

El próximo amo fue un fraile, el cual, lo único que llego a darle fueron unas zapatillas que se le rompieron y el Lazarillo decidió que lo mejor sería irse. El siguiente amo que tuvo fue un buldero, que se ganaba la vida predicando las bulas a la gente del pueblo, pero al final resultó ser todo un montaje entre el alguacil y él, que entre los dos hicieron creer a la gente que el buldero podía hablar con Dios mediante una gran actuación del alguacil, que era su socio y se partían los beneficios.

Después de dejar al buldero, Lázaro fue a parar a manos de un capellán, quien necesitaba a un mozo para repartir el agua por el pueblo. Gracias al dinero que sacó pronto compró ropa nueva y entonces se marchó con su último amo, el alguacil, que no estuvo mucho tiempo con él ya que su oficio era peligroso. Desde entonces, el Lazarillo, ya adulto, no tuvo más amos y se ganaba la vida, honradamente, de pregonero en Toledo. Más tarde se casó con una criada del arcipreste de San Salvador. Hasta aquí sabemos sobre su vida, pero la desconocemos después de su boda, aparte del adulterio de su esposa, que él lo acepta diciendo que ya había llegado a buen puerto.


VOCABULARIO


  • Aceña: molino.

  • Sangrías: hurtos.

  • A la sazón: por entonces.

  • Moreno: negro.

  • Curaban: cuidaban.

  • En achaque: con el pretexto.

  • Pesábame con él: temía su presencia.

  • De que: desde que.

  • Calentar: arropar.

  • Trebejando: jugando.

  • Vía: veía.

  • Salvado: pienso.

  • Hacía:fingía.

  • Acudía: socorría, ayudaba.

  • Devotas: amantes.

  • Quitarse de: evitar.

  • Al presente: por entonces.

  • Adestralle: guía.

  • Simplemente: ingenuamente.

  • Calabazada: cabezazo.

  • Avisar: estar atento.

  • Crió: creó.

  • De coro: de memoria.

  • Continente: semblante.

  • Allende: además.

  • Madre: matriz.

  • Pasión: malestar, dolor.

  • Cosed: coged.

  • Le contraminaba: le respondía con engaños.

  • A mi salvo: sin perjuicio para mí.

  • Fardel: saco.

  • Hacerle menos: quitarle.

  • Laceria: miseria.

  • Entendiendo: ocupado.

  • Por tasa: en pequeñas cantidades.

  • Cabo del capuz: extremo de la capa.

  • De presto: velozmente.

  • Besos: sorbos.

  • Turome: durote.

  • A buenas noches: vacío

  • Les fue a la mano: se lo impidió.

  • Falsa: arisca.

  • Las manos llenas: puñetazos.

  • Parte: motivo.

  • Ensayo: engaño.

  • Industriado: tramado.

  • Púsome en poder de: me dio.

  • Echar: vender.

  • Tranzada: trenzada.

  • Puerta: cierre delantero.

  • Tras que: además de que.

  • Convidar: convocar.

  • Cargase: se agolpase.

  • Esperó: no huyó.

  • Servicial: criada.


  • CRÍTICA

    Este libro me ha gustado bastante ya que marcó una época: la novela picaresca; por ello se puede decir que es el mejor libro de este tema, y así también lo creo yo si lo comparo con los otros dos o tres libros de novela picaresca que he leído. Me parece bastante entretenido y, en ocasiones, gracioso. El único problema que he tenido al leerlo fue que hay algunas palabras que son del castellano antiguo y no las entiendo, pero son muy pocas ya que las palabras que creían difíciles las han anotado con su significado el los márgenes. Una cosa que me ha aclarado han sido las aclaraciones de este libro, con ellas el texto me quedaba claro. En definitiva: este libro me ha parecido entretenido y no me ha sido pesado ni difícil de leer.