Lazarillo de Tormes

Renacimiento literario. Novela picaresca. Argumento. Estructura. Personajes. Estilo literario. Contexto social. Tratados

  • Enviado por: Gata
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 13 páginas
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  • ÍNDICE

    • Resumen: “El Lazarillo de Tormes”

    • Personajes Principales

    • Características de la obra

    • Opinión personal

RESUMEN: “EL LAZARILLO DE TORMES”

    • Tratado primero

Nos cuenta Lázaro su infancia y su procedencia. Hijo de Tormé González y Antona Pérez, nació en el río Tormes, de ahí que cojió su sobrenombre. Su padre, acusado de robo y obligado a servir a un caballero en contra de los moros, perdió la vida en la citada expedición. Al quedarse viuda su madre, se fueron a vivir a la ciudad, donde guisaba a estudiantes, y lavaba la ropa a mozos de caballos del comedor de la Magdalena (parroquia de Salamanca). Comenzó Antona a tener relaciones con Zaide, un mozo el cual no gustaba mucho a Lázaro al principio, hasta que lo fue aceptando ya que traía pan, pedazos de carne…y leños para, en invierno, calentarse. A Lázaro dieron un hermanito y todo parecía ir bien, cuando Zaide fue azotado y capturado tras haber robado. Antona, por evitar el peligro se fue a servir al mesón de la Solana, donde de crió el hermanito, y donde Lázaro iba a los huéspedes pidiéndoles vino, candelas… y lo q hiciese falta. A lo que un día fue a parar al mesón un ciego, quien reclamó a Lázaro como guía y a lo cual Antona dio el permiso, comenzando el mozuelo a servir a su nuevo amo.

El ciego muchas cosas enseñó a Lázaro, entre las cuales, a no fiarse de nada ni de nadie, diciéndole a este q se aproximase a un toro, a lo cual obedeció Lázaro, y el ciego provocó que se chocase contra el cuerno. Pero aparte de listo y astuto, el ciego era avaro, tanto que a pesar de ganar dinero, mataba a Lázaro de hambre, dándole una pizca de pan de vez en cuando, el cual tenía escondido bajo llave, al igual que la longaniza. Lázaro, no obstante, también aprendía del ciego, y se las gastaba a este, comiendo sin q este se diese cuenta y después echándolo en falta. Bebía también del vino q caía del jarro del ciego, hasta que este se dio cuenta y le arreó un golpe con el jarro, y luego curándole la herida con vino.

Cuando la gente, al ver las heridas de Lázaro, le preguntaba porque le maltrataba, siempre contaba lo del vino, dejando al muchacho en el peor lugar. Por Almorox, un vendimiador le dio un racimo de uvas a cambio de una limosna, y el ciego hizo un trato con Lázaro que trataba de compartir el racimo con él y que cada uno cojiese cada vez una uva, al lo cual el ciego empezó a coger de dos en dos, y Lázaro sin decirle nada empezó a coger de tres en tres, y terminado el racimo le dijo el ciego q le había engañado, porque no había protestado cuando él había comenzado a hacer trampas.

Cansado ya Lázaro de los maltratos del ciego, decidió dejarlo, no antes de vengarse por todo y hacer que al saltar un arroyo, se chocase con un poste.

    • Tratado segundo

Allá por Maqueda dio a topar con un clérigo el cual lo recibió como suyo, encontrando así, Lázaro, un nuevo amo. Pero que mala suerte la de Lázaro que dejó a uno malo, para ir a dar con otro peor… Este es de lo más avaro que se puede ser, tanto que en la casa solo había cebollas, guardadas bajo llave, a las cuales solo tenia derecho a una ración por cuatro días. Sin embargo el clérigo bien satisfecho que tenía a su estómago, que buena carne se comía para almorzar y cenar. A este ritmo, tras tres emanas, Lázaro no podía siquiera mantenerse en pie de la flaqueza que tenía. Muchas veces pensaba en dejar a su amo, ya que si dejo al ciego porque no lo alimentaba bien, entonces este, tanto no lo deja comer, que lo esta matando de hambre…pero, ¿y si va a dar con otro peor? Indignado, Lázaro decidió robarle el pan de la misa, el cual el clérigo guardaba bajo llave, por lo tanto el muchacho hizo una copia de las llaves. Al darse cuanta de la ausencia del pan, el clérigo pensó que eran los ratones quienes lo comían, ya que Lázaro había desmigajado el pan para que ello lo pareciese. A esto el clérigo puso remedio cerrando todos los agujeros que en el arca, donde se hallaba el pan, había, por lo que Lázaro mucho se lamentó ya que no sabía como se las iba a ingeniar ahora. Pero no tardó mucho tiempo en, con un cuchillo, abrió un agujero por la parte mas débil del arca, pudiendo, así, coger algo de pan. Repitiendo esto todas las noches cuando sentía que su amo dormía. Sin saber ya qué hacer, el clérigo puso trampas de ratones con corteza de queso, y al ver que ya no solo se comía el pan, sino también el queso, dudo de que fuesen unos ratones los que le robaban la comida, y llegó a pensar, por comentarios de sus vecinos, que podría ser una culebra la que comía el pan y el queso. Y tal miedo le entró al clérigo que ni siquiera dormía para ver si podía cazar la culebra… así que Lázaro no puedo seguir comiendo por la noche, pero si durante el día mientras el otro estaba en la iglesia. La llave la tenía escondida entre las pajas de su cama, pero por temor a que el clérigo diese con ella, decidió, por la noche guardarla en la boca mientras dormía (esto no le causaba molestias ya que el ciego le había hecho meterse maravedíes en la boca), y una noche, al tener la boca abierta el aire al pasar por el agujero de la llave resopló, silbando y haciendo sobresaltarse al clérigo, creyendo este que era el silbido de la culebra. Acercándose al lecho del muchacho, creyendo que se encontraba allí la culebra, levantó el palo y arreó un golpe pensando en darle a la culebra, pero a quien dio fue a Lázaro, quien herido y sin sentido quedó. El clérigo se dio cuenta del mal que le había hecho al verlo lleno de sangre, y al acercarse vio la llave que sobresalía de la boca del muchacho, cojiéndola, y probándola para ver si era la de su arca. Lázaro despertó a los tres días con muchos trapos, embadurnado en aceites y, se dio cuenta de que el clérigo le había maltratado al darse cuenta de que fue el ladrón. A los quince días, cuando el muchacho ya estuvo recuperado, el clérigo lo puso en la calle santiguándolo como si estuviese endemoniado.

    • Tratado tercero

Quince días estuvo por las tierras de Toledo viviendo de limosna hasta que se le cerró la herida. Un día, andando por las calles, hubo un escudero que le preguntó si buscaba amo, y como así era, pues en ese momento encontró Lázaro su tercer amo. Este, al parecer, por los atuendos que llevaba, debía de ser un hombre de bien, pero lo puso en duda cuando al llegar a la casa vio que esta vacía de muebles. Y una vez más le pasó al hambriento muchacho que su amo no tenía para comer, así que se puso a pedir, de lo que sacó unos trozos de pan que compartió con su amo. A la noche, enseñó el escudero a hacer la cama a Lázaro y tras esto se durmieron en esta, la cual, al estar hecha de cañizos, era muy dura y poco cómoda. Al día siguiente, limpiando la capa del escudero, dijo este a Lázaro que la espada que con el llevaba no la vendería ni por todo el oro del mundo. Marchó el escudero de la casa, encomendando al muchacho de guardar la casa mientras él iba a misa, de ir a por agua, de hacer la cama y de cerrar la puerta con llave para que no entrasen a hurtar. Hizo todo esto Lázaro, y esperando la llegada de su amo dieron las dos sin que este apareciese, a lo que el muchacho, hambriento, salió de casa en casa a pedir pan con lo que comió, también le dieron unas tripas de cerdo con lo que llego a la casa, donde su amo lo esperaba diciendo que lo había esperado para comer, pero viendo que no venía comió el solo, y le pareció bien que Lázaro hubiese traído comida, pero le dijo que seria mejor que no se supiese que el muchacho vivía con él para conservar su honra. Dijo el escudero a Lázaro que podría ser q esa casa estuviese desdichada y q nada mas poner un pie en ella pega la desdicha, pero que estuviese tranquilo pues en un mes ya no estarían allí. Lázaro, para no parecer glotón, no tentó la merienda, y llegada la cena comió sus tripas y su pan. El muchacho comprendía a su amo, ya que había pasado por lo mismo, y lo seguía pasando, así que invitó a este a probar de lo que él comía, aceptando gustosamente y aprovechando hasta la última pizca de comida.

Después de esto se fueron a dormir como el día anterior y a la mañana siguiente se aconteció igual que la primera, estando así ocho días por evitar prolijidad. Pensaba Lázaro que habiendo escapado de dos amos ruines, que lo mataban de hambre, buscando algo mejor, fue a dar con uno que ya no solo no lo mantenía, sino que era él quien debía mantenerlo. Y para empeorar más aún la situación, fue por aquellas tierras un año estéril de pan, por lo que el ayuntamiento impuso una ley en la que se obligaba a todos los extranjeros salir de la ciudad o sino serían azotados. Dos o tres días estuvieron sin probar bocado, hasta que unas hilanderas de algodón que hacían bonetes y vivían al lado, le dieron vecindad y conocimiento a Lázaro. Si lástima tenía Lázaro de sí, más la tenía de su amo, que en ocho días sin comer estuvo. Un día llegó, muy contento, el escudero a casa con un real que no se sabe de donde sacó, y ordenó a Lázaro a ir a la plaza por comida, y también le dio la noticia de que había alquilado otra casa y no iban a tener que estar mas en aquella desdichada. Yendo camino de comprar, escucho Lázaro a una mujer que gritaba diciendo que se llevaban a su difunto marido a la casa desdichada en la que nadie come ni bebe, a lo que el muchacho salió corriendo camino de su casa para prevenir a su amo. Riéndose este de la noticia, Lázaro puso todo su empeño en mantener la puerta cerrada, mientras que los que llevaban aquel muerto pasaban la calle de largo, y el escudero le dijo que podía estar tranquilo que no pasa nada, pero aún así Lázaro siguió pálido durante algún tiempo. Tenía curiosidad Lázaro por saber de donde era su amo, y porque estaba allí, y un día consiguió que se lo dijera, y era su amo de Castilla la Vieja, y había ido a esa tierra para ver si asentaba bien, pero por desgracia no fue así.

Un día llegaron los dueños de la casa a cobrar el alquiler, y el escudero les dijo que volviesen a la tarde porque iba a salir a la plaza a tocar una pieza, pero este no volvió, así que Lázaro fue a casa de las vecinas y pasó allí la noche. A la mañana siguiente volvieron los dueños y preguntaron a las vecinas por el escudero, y estas les dijeron que ahí estaba su mozo y las llaves, que no sabían donde había ido. A esto llamaron al alguacil, al escribano…etc. y le dijeron al muchacho que faltaban cosas de la casa y que eran ellos quienes las habían escondidos, que los llevase hasta ellas, pero Lázaro evidentemente no sabía nada del tema y les dijo que lo único que sabía que el escudero poseía eran unas tierras por allá por Castilla la Vieja, y gracias a que las vecinas explicaron que el muchacho no sabía nada ya que llevaba poco tiempo con el escudero, lo dejaron en libertad al saber de su inocencia. Y así una vez más Lázaro se quedó sin amo.

    • Tratado cuarto

Buscando un cuarto amo, las hilanderas lo encaminaron a un fraile de la Merced a quien llamaban pariente. Al fraile le encantaba caminar, tanto que Lázaro rompió sus zapatos. El fraile le regalo un par de zapatos, los cuales, después de tanto paseo, no le duraron ni ocho días. Cansado el muchacho de tanto seguirlo decidió dejarlo.

    • Tratado quinto

En este tratado, Lázaro se encuentra con un buldero que junto a un alguacil, engañaba a la gente, tratando de convencerla para que creyeran en sus ideales. El buldero hacía como el que hablaba latín, cuando en verdad no era así; hicieron un "drama" para que la gente creyera en los milagros. Después de cuatro meses soportando esta situación, Lázaro dejó al buldero y siguió camino.

    • Tratado sexto

Su próximo amo fue un maestro, pintor de panderos, con el cual duró muy ya que también sufrió mucho.

Un día, al entrar Lázaro en una iglesia mayor, un capellán de esta lo recibió como suyo, poniéndole en poder de Lázaro un asno y cuatro cántaros para ir a vender agua por la ciudad. Este fue el primer trabajo que tuvo Lázaro dónde ganaba comisiones todos los sábados. Estuvo en esas condiciones unos cuatro años, durante los cuales estuvo ahorrando, y así pudo comprarse su primera espada y ropa usada, y más cosas. Después de haber mejorado Lázaro su apariencia, dejó al capellán decidiendo que no quería continuar en aquel oficio.

    • Tratado séptimo

Después de dejar de trabajar para el capellán, Lázaro comenzó a servirle a un alguacil, pero no trabajó durante mucho tiempo para este al resultarle muy peligroso, ya que una noche apedrearon a él y a su amo, aunque al muchacho no le llegaron las piedras.

Con ayuda de amigos terminó por trabajar pregonando los vinos que en la ciudad se vendían, acompañando a los que padecen persecuciones por justicia y declarar sus delitos. Esto se le daba muy bien, tanto que el señor arcipreste de Sant Salvador tuvo noticia de él, queriendo este casar a Lázaro de Tormes con su criada, a lo cual aceptó. Pero se dicen cosas de la esposa de Lázaro, entre las cuales que antes de estar casada con él tuvo tres hijos. Al enterarse de esto ella su puso a llorar hasta que Lázaro la tranquilizo y le prometió que nunca más se volvería a hablar del tema.

Así Lázaro estaba en el mejor momento de su vida, después de todo lo que había pasado.

PERSONAJES PRINCIPALES

  • Lazarillo de Tormes

Lazarillo de Tormes es el protagonista de la novela. Representa la clase baja y vagabunda de la época. Es astuto, dependiente para poder subsistir, y un pícaro. El iba de amo en amo para satisfacer su hambruna. Cada amo era una situación social diferente. Una vez pudo conseguir la felicidad, pudo tener una vida más estable.  

  • Tomé González

Padre de Lázaro de Tormes. Es acusado de robo, y es mandado a servir a un mozo, dónde, poco después muere.  

  • Antona Pérez

Madre de Lázaro. Tras la pérdida de su marido, esta entrega a Lázaro a un ciego para que lo guiara.  

  • Zaide

Padrastro de Lázaro. A Zaide lo capturaron por robo, y fue azotado.

  • El Ciego

Primer amo de Lázaro. Es el personaje que más influye en la vida de Lázaro ya que éste le enseña a ser astuto, malicioso, tramposo, y hasta vengativo. El ciego le enseñaba las cosas a Lázaro a través de los golpes. Este le enseña también a como obtener comida y a como conseguir dinero. El ciego era tramposo y avaro. Era un mendigo como Lázaro, quien lo deja, ya que éste no le traía la felicidad que él buscaba y necesitaba, que era la comida.

  • El Clérigo

Segundo amo de Lázaro. Este representa el tema de la corrupción del clero, ya que este es avaro e inescrupuloso. El guardaba el pan de la misa en un arca para comérselo él sólo. Es inescrupuloso porque el ofrece a Lázaro comida que supuestamente había sido pulverizada por ratones. La avaricia del clérigo lo ciega ante la realidad, razón por la cual él piensa que había ratones en su casa comiéndole el pan.

  • El Escudero

El escudero es el tercer amo de Lázaro. Representa las falsas apariencias de la época. Lázaro pensaba que él era un hombre rico y de muchos bienes, pero luego se da la cuenta de que es todo lo contrario de lo que él pensaba. En este caso, los papeles entre el amo y Lázaro cambian: el escudero depende de Lázaro en vez de Lázaro depender del escudero.

  • El Fraile de la Merced

Este es el cuarto amo de Lázaro. Es el amo que le da a Lázaro su primer par de zapatos. Es un fraile corrupto ya que es promiscuo. Al ser comida lo que Lázaro busca, y no mujeres, hace que este lo deje.

  • El Buldero

Este es el quinto amo de Lázaro. No tuvo muchas relaciones con él, razón por la cual Lázaro lo deja. Fue el amo más falso e inescrupuloso de toda la novela. Este representa la falsa religiosidad. El buldero vendía bulas solamente para lucrarse de las ganancias, y convencía a la gente para que las comprara. Era tan falso que llegó al punto de hacer un pacto con un alguacil para hacer un "drama" dónde el alguacil iba a fingir haberse muerto, y luego haber sido revivido milagrosamente por las bulas. Lázaro lo deja porque se cansó de él.  

  • El Pintor

El pintor es el sexto amo de Lázaro, pero estuvo muy poco tiempo con él. Este representa la clase renacentista culta y artística de la época. Al poco tiempo, Lázaro lo deja.  

  • El Capellán

Séptimo amo de Lázaro. Es un oportunista que se vale de otras personas para recibir unos beneficios. Este le ofrece el primer trabajo con sueldo a Lázaro. Lázaro estuvo cuatro años con este amo, hasta recibir la cantidad de dinero que él necesitaba para comprarse ropa usada y una espada. Una vez Lázaro obtuvo lo que necesitaba, dejó a su amo y a su oficio.  

  • El Alguacil

Octavo amo de Lázaro. El alguacil representa la ley en aquella época. Lázaro encuentra el oficio de su amo muy peligroso, así que éste lo deja.

  • El Arcipreste de San Salvador

Noveno y último amo de Lázaro. Este es el amo que le consigue la esposa a Lázaro. Este representa también la corrupción del clero ya que había cuentos por esa área sobre relaciones entre la esposa de Lázaro y el arcipreste.  

  • La Criada del Arcipreste de San Salvador

Mujer con la que Lázaro se casa, y la que le trae parte de la felicidad a este. Una vez se casa con ella, satisfizo su hambruna, y llegó a una estabilidad en su vida, la cual buscaba desde hacía tiempo.

CARACTERÍSTICAS DE LA NOVELA PICARESCA

Novela picaresca, extensa obra de ficción, por lo general de carácter satírico, cuyo personaje principal es un individuo cínico y amoral. La novela picaresca narra una serie de incidentes o episodios de la vida del protagonista que se presentan en orden cronológico sin entremezclarse en una trama sólida. El género se originó en España a mediados del siglo XVI y tomó su nombre de la figura del pícaro. El primer ejemplo de novela picaresca español es la obra que estamos trabajando: el Lazarillo de Tormes (1554), de autor desconocido.

La novela picaresca es uno de los géneros más representativos, genuinos y populares de la literatura española y posteriormente derivó hacia la novela de aventuras o cuadros de costumbres. Utiliza el esquema tradicional de los libros o novelas de caballería, pero lo hace con una voluntad claramente desmitificadora, a partir de la crítica a la sociedad de la época. La estructura es un relato en primera persona de episodios o la vida del autor que vienen a justificar su situación final poco afortunada. Sin embargo, la novela picaresca no constituye un género claramente diferenciado, pues el propósito de sus autores es siempre distinto.

El Lazarillo de Tormes consta de siete capítulos o “tratados” de muy variable extensión. Es una novela escrita en primera persona, a la manera de carta dirigida a una persona de rango superior (“vuestra merced”), en un acto de obediencia y rendición de cuentas, sin comentarios ni reflexiones de orden moral. En este autobiografismo reside la primera gran innovación de las muchas que presenta la obra: el Lazarillo de Tormes es la narración de la trayectoria vital de un ser de vergonzosa extracción social y de su lucha por la supervivencia.

El autor del Lazarillo de Tormes aprovecha elementos preexistentes en la tradición folclórica (el propio protagonista está inspirado en materiales tradicionales), así como motivos pertenecientes a la literatura culta, para contarnos la historia de una vida, en un relato que es fiel reflejo de la incertidumbre de la España de la Época, expuesta a una grave crisis económica y a una profunda miseria moral. Esta obra, prototipo de la novela picaresca que florecería en la literatura española de comienzos del siglo XVII, muestra una visión pesimista de la sociedad a través de los ojos de un pícaro.

OPINIÓN PERSONAL

La lectura del libro me ha resultado algo costosa debido a que se utilizan expresiones no conocidas actualmente, pero normalmente si me fijaba en el contexto se podía entender bien.

No he usado diccionario ya que el ejemplar que he leído era una versión comentada, que la verdad ayuda mucho en la comprensión de la historia, porque no sólo te da el significado de ciertas palabras, sino que también el significado de algunas expresiones de las que antes he mencionado.

La obra me ha gustado mucho, el hecho de que a Lázaro, desde pequeño, le va dando “palos” la vida y como poco a poco va aprendiendo a ser astuto y a sobrevivir, hasta que finalmente, tras mucho haber sufrido consigue la felicidad.

Es una obra que recomiendo leer a todos, incluso a los que no les gusta la lectura, ya que es muy entretenida y fácil de leer al no ser muy larga (a pesar de estar en castellano antiguo).

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