Latín

Escritores romanos. Declinaciones latinas. Conjugaciones. Gerundio. Pronombres. Desinencias

  • Enviado por: Adela Girado
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 78 páginas
publicidad
publicidad

  • JULIO CÉSAR

  • SU OBRA Se basa sobe todo en sus triunfos militares y políticos. Sus dos obras principales, ligadas estrechamente a su vida militar son:

    • Commentarii de Bello Gallico, que contiene los sucesos ocurridos en ocho años (58-51) de la conquista de la Galia, un libro por cada año, tras una breve descripción geográfica de la Galia, se nos cuenta con detalle las campañas militares. Destaca las dirigidas contra los belgas, los germánicos, las expediciones a Britania, levantamiento general de la Galia y el triunfo final de César.

    • De bello civili, consta de tres libros. Comienza con la explicación de las causas de la guerra civil y sigue con los sucesos principales de dicha guerra.

    VALORACIÓN Es innegable el enorme valor que poseen, como fuente histórica de primer orden. Hoy después de una obra demoledora del profesor francés Rambauod sobre "el arte de la deformación histórica de César, parece evidente que son una obra maestra de propaganda política. Es indiscutible su valor literario. Cesar es, con Cicerón, el otro modelo de la prosa latina clásica. Su obra escrita en 3ª persona y escribe para glorificar sus actuaciones.¡Error! Marcador no definido.

  • NEPOTE (MORALISTA)

  • OBRA Fue muy extensa y variada. Su obra de más aliento fue la titulada "De viris illustribus" que abarca 16 libros y contenía las vidas de los más grandes hombres de Roma y de fuera de Roma, sobre todo de Grecia, en el campo militar, político y literario. Pertenecía al género de la "biografía histórica" y estaba escrita en plan de "vidas paralelas" entre romanos y no romanos. De esta obra sólo nos ha llegado el libro III.

    VALOR Nepote tiene de la historia una concepción "ejemplarista". Los datos históricos sólo le interesan como medio necesario para poner de relieve el ejemplo moral (positivo o negativo) del héroe. Como historiador es mediocre con total carencia de imaginación idiomátia y de ideas generales, ceñído sólo a la anécdota personal, aunque es un maestro en el relato de anécdotas llenas de encanto. Su obra sirvió desde muy pronto como texto para la educación de la juventud, por su aludida intencionalidad moral. Su lengua tampoco resiste comparación con la de César, Cicerón y es monótona y con frecuencia descuidada, sin brillo sin elegancia. Sólo a veces, la enumeración de las virtudes de los héroes, su estilo se impregna de calidades retóricas.

  • SALUSTIO

  • OBRA Escribió tres obras de contenido histórico, una perdida: "Las historias" y dos conservadas: "La conjuración de Catilina" y "La guerra de Yugurta". "Las Historias" en cinco libros, sólo quedan unos pequeños fragmentos. En "La conjuración de Catilina" en esta obra Salustio cuenta el desarrollo de la conjuración hasta la muerte de Catilina en la batalla de Pistoya. En "La guerra de Yugurta", hijo adoptivo de Micipsa, rey de Numidia, se había formado militarmente con los romanos, acompañando a Escipión en Numancia.

    VALOR Salustio es el verdadero creador de la historia como género literario en Roma. Tiene una concepción "dramática de la historia". Elige personajes enérgicos, de gran fuerza, recia personalidad y les coloca en situaciones límite. es verdad que describe certeramente las causas de los sucesos. Pero sobre todo Salustio es un gran pintor de sus personajes, de dramas de almas. Para caracterizar a sus personajes se vale con frecuencia de "discursos" puestos en su boca. El valor histórico es mayor en Yugurta que en Catilina, pues en éste se deja llevar de su postura de cesarino incondicional. Su lenguaje y estilo dos características resaltables: el color arcaico y la concisión, a las que podría añadirse su tendencia a la simetría en la construcción del período. Fue un innovador en el contenido y la forma. Su concisión potencia la densidad del pensamiento y sus arcaísmos dan al relato una armadura grave y austera.

  • SUETONIO

  • OBRA "De viris illustribus" fue la primera historia de la literatura latina, escrita con rigor filosófico y distribuida por "géneros literarios". De ella se ha conservado un pequeño tratado "sobre los gramáticos y los retóricos". Aparte de ello, sólo conservamos una de sus obras históricas: "La vida de los doce césares". se trata de los doce primeros emperadores, desde Julio César a Domiciano. Suetonio es un historiador de tercera fila. Su documentación es abundante, centrada en archivos, pero con tendencia a servirse de panfletos, memorias, correspondencia privada, libelos difamatorios...

    ESTILO Sencillo y claro, sin mayores pretensiones. en resumen, las vidas de Suetonio no constituyen una fuente histórica de primer orden, pero, eso sí, son de lectura fácil y atractiva. Su lengua se distingue por la concisión y la asimetría; su estilo, personalísimo e inimitable, distinto de cualquier otro clásico o no clásico. Su frase es tan densa, tan preñada de contenido que no puede traducirse sin emplear muchas más palabras de las que contiene.

  • TÁCITO 54 -117 d.C.

  • Su obra historiográfica escrita en prosa se caracteriza por su dramatismo y por incorporar recursos literarios utilizados por Virgilio en su obra poética. Se le conocen varias obras históricas: Germania, la biografía de Julio Agrícola, que son obras poco representativas y conocidas, Historias y Anales, que tienen por tema el reinado de los emperadores, siendo estas dos últimas las que le han dado fama como artista del lenguaje escrito. De Historias no nos han llegado nada más que la primera parte por medio de San Jerónimo, sin embargo, Los Anales están casi completos, faltando sólamente el libro cuarto, correspondiente al período de Calígula. En el comienzo de su obra histórica no se observa mucha crítica, pero con el paso del tiempo su opinión es negativa y al final de Los Anales se trata el imperio con una visión dramática del gobierno de los emperadores.

  • TITO LIVIO (ÉPOCA DE AUGUSTO)

  • OBRA Tito Livio consumió más de 40 años de su vida en la composición de su "Historia de Roma", que él tituló "Ab urbe condita". Desde la fundación de Roma hasta Druso (su época). La obra contaba con 142 libros, de los que se conservan 35; es la obra más extensa de toda la literatura. Se compusieron breves resúmenes de cada libro que sí se han conservado y mediante ellos conocemos en extracto el contenido completo.

    VALOR Se caracteriza por su exaltación de Roma. Tito Livio pretende con su historia glorificar el pasado de Roma. El autor está lleno de orgullo nacionalista, identificado de corazón con el programa político de Augusto. Concepción moralista de la historia. Para Tito Livio la historia es un espejo donde mirarse. Fuentes y método. Se le achaca negligencia en cuanto a consultar documen­tos originales, errores geográficos, vaguedad, ignorancia en técnicas militares y excesivo patriotismo que falsea la verdad objetiva. Estructura artística, lenguaje y estilo. Tito Livio era un extraordinario escritor. Utilizó los recursos artísticos de la retórica en la composición y desarrollo de su historia. Gusta de poner discursos en la boca de sus personajes, elaborados por el historiador. Son los discursos que a su juicio deberían haber pronunciado. Estos discursos son piezas literarias maestras. se caracteriza por la abundancia transparente "color poético". Lengua y estilo ciceroniano con arcaicismos, frases y giros poéticos.

  • HISTORIADORES MENORES

  • Así llamados los historiadores latinos del s. II al V d.C. y pertenecen a la época conocida por "época del cobre" y caracterizada por grandes convulsiones en el imperio. Destacan Suetonio (s.II) cuya obra Vida de los 12 Césares y tema es de signo biográfico, caracterizándose por ser recopilaciones de datos sin profundizar en psicología y por tanto de forma trivial. Eutropio del s. IV cuya obra conocida es Breviarium ab urbe condita. Y por último Amiano Marcelino del s. IV, cuya finalidad es continuar las "Historias" de Tácito, abarcan el período comprendido entre Nerva, año 96, hasta Valente, año 378. Consta de 18 libros, escritos entre los años 353 y 378. HISTORIADORES LATINOS

    EDADES

    ÉPOCAS

    AUTORES

    OBRAS

    ESTILO

    ARCAICA

    s. III y II (a.c.)

    LOS ANALISTAS

  • CLAUDIO CUADRIGARIO

  • VALERIO ANTIAS

  • CELIO ANTÍPATRO

    No con­servamos sus obras

    Historia por años. Escri­bían en grie­go.

    CATÓN, EL CENSOR

    ORÍGENES (Historia del pueblo roma­no)

    Se conservan fragmentos. Estilo seco, sincero. De­fiende la austeridad roma­na contra la influencia griega

    ORO

    s. I (a.C.)

    ÉPOCA DE CÉSAR

    (81-44 a.C.)

    Agitación po­lítica y

    luchas civiles

    CÉSAR

    Comentario Guerra Ga­lias

    (Conquista de la Galia)

    Comentario Guerra Civil

    (Guerra contra Pompeyo)

    Objetividad, sencillez.

    Emplea la 3ª persona

    Escribe para justificar su ac­tuación

    NEPOTE

    De viris illustribus

    (biografías generales )

    Calidad anecdótica, no lite­ra­ria, me­diocre

    SALUSTIO

    Historias

    La Conjuración de Catilina

    La Guerra de Yugurta

    Defiende la vieja austeri­dad romana. Da forma lite­raria al contenido. Tra­ta de expli­car las causas y con­secuen­cias de los hechos. Análisis psico­ló­gico de los perso­najes.

    ÉPOCA DE AUGUSTO

    (41-14 D.C.)

    Paz y prosperidad

    TITO LIVIO

    Las Décadas

    (Ab urbe condita)

    Exalta antiguas virtudes ro­manas. 142 libros, sólo con­servamos 35. Más artista que investigador. No es parcial. Comienza en la fundación de Roma hasta Druso. Abusa de los discursos, muy bellos.

    PLATA

    s. I (d.C.)

    TÁCITO (54-117)

    Anales (desde la muerte de Augusto hasta Nerón)

    Historias (Desde Nerón a Domiciano)

    Intención moralizadora. Pesimista. Nervio­so y conciso. Añoranza de los tiempos gloriosos de Roma. Profun­do analista psicológico.

    COBRE

    s. II al V (d.C.)

    SUETONIO

    (s. II)

    Vidas de los 12 Césares

    (biografías atroces)

    Recopilación de datos, sin profundi­zar en su psicología. Forma trivial.

    EUTROPIO

    (s.IV)

    Breviarium ab urbe condita

    Se propone continuar las Historias de Tácito. Abarcan desde Nerva (96) hasta Valente (378). Se han contabi­lizado 18 libros (353-378) años que vivió el autor.

    AMIANO MARCELINO

    (330-400)

    Rerum gestarum libri

    Helvetii iam per angustias et fines Sequanorum suas copias traduxerant et in Haeduorum fines pervenerant eorumque agros populabantur. Haedui, cum se suaque ab iis defendere non possent, legatos ad Caesarem mittunt rogatum auxilium.

    Item Allobroges qui trans Rhodanum vicos possessio­nesque habebant fuga se ad Caesarem recipiunt.

    Diebus circiter quindecim quibus in hiberna ventum est, initium repentini tumultus ac defectionis ortum est ab Ambriorige el Catuvolco; qui, cum ad fines regni sui Sabino Cottaeque praesto fuissent frumentumque in hiberna comportavissent, Indutiomari Treveri nuntiis impulsi, suos concitaverunt, subitoque oppressis lignato­ribus, magna manu ad castra oppugnatum venerunt.

    Cohortes 3 in Belgis conlocavit; his M. Crassum quaestorem et L. Munatium Plancum et c. Trebonium legatos praefecit. Unam legionem, quam proxime trans Padum conscripserat, et cohortes; in Eburones, quorum pars maxima est inter Mosam ac Rhenum, que sub imperio Ambiorigis et Catuvolci erant, misit. His militibus Q. T. Sabinum et L. A. Cottam legatos praesse iussit.

    Cuius adventu cognito, Sotiates, magnis copiis coactis equitatuque, quo plurimum valebant, in itinere agmen nostrum adorti, primum equestre proelium commiserunt, deinde, equitatu suo pulso atque insequentibus nostris, subito pedestres copias, quas in convalle in insidiis conlocaverant, ostenderunt. Hi, nostros disiectos adorti, proelium renovarunt.

    Hoc fere est in mediis Eburonum finibus, ubi Titurius atque Aurunculeius hiemandi causa consede­rant. Hunc cum reliquis rebus locum probarat, tum quod superioris anni munitiones integrae manebant, ut militum laborem subleuaret. Praesidio impedimientis legionem quartam decimam reliquit, unam ex his tribus quas proxime conscriptas ex Italia traduxerat.

    Compluribus expugnatis oppidis, Caesar, ubi intellexit frustra tantum laborem sumi neque hostium fugam captis oppidis reprimi neque iis noceri posse, statuit expectandam classem. Quae ubi conuenit ac primum ab hostibus uisa est, circiter CCXX naues eorum paratissimae atque omni genere armorum ornatissimae profectae ex portu nostris aduersae constiterunt.

    Curio cum omnibus copiis quarta vigilia exierat cohortibus quinque castris praesidio relictis; progressus milia passum sex, equites convenit; ex captivis quaerit quis castris ad Bagradam praesit.

    (Damates) audit hostes quasdam copias adversus se parare. Filium eo Arsideum cum extercitu mittit. Cadit in proelio adulescens. Proficiscitur pater cum parva manu.

    Deinde Caesar Thessaliam petiit, ubi Ponpeium Pharsalico proelio fudit, fugiendem persecutus est, eumque in itinire congnovit occisum esse. tum bellum Ptolomaeo, Pompeii interfectori, intulit.

    Dicitur Periclem non modo sorerem et filium natu maiorem sed etiam superstitem filium alterum, quem maxime deligebat, peste amisisse.

    Diebus decem, quibus materia coepta erat comportari, omni opere effecto, exercitus traducitur. Caesar ad utramque partem pontis praesidio relicto, in fines Sugambrorum contendit.

    Deum maxime Mercurium colunt: huius sunt plurima simulacra; hunc onmium inventorem artium ferunt, hunc viarum atque itinerum ducem, hunc ad quaestus pecuniae mercaturasque habere vim maximam arbitrantur. Post hunc, Apollinem et Martem et Iovem et Minervam. De his eandem fere quam reliquae gentes habent opinionem: Apollinem morbos depellere, Minervam operum atque artificiorum initia tradere. Iovem imperium caelestium tenere. Martem bella regere.

    His rebus comparatis, represso iam Lucterio et remoto, quod intrare intra praesidia periculosum putabat, in Helvios proficiscitur. Etsi mons Cevenna, qui Arvernos ab Helviis discludit, rudissimo tempore anni altisima nive iter impediebat, tamen discussa nive sex in altitudinem pedum atque ita viis patefactis summo militum labore ad fines Arvernorum pervenit. Celeriter haec fama ac nuntiis ad Vercingeorigem perferuntur. Quorum ille precibus permotus castra ex Bitirigibus movet in Arvernos versus.

    Quibus rebus cognitis media nocte silentio profectus ad hostium castra mane pervenit. Illi celeriter per exploratores adventu Caesaris cognito carros impedimentaque sua in arteriores silvas abdiderunt, copias onmes in loco edilo atque aperte instruxerunt. Qua re anunciata Caesar celeriter sarcinas conferri, arma experiri iussit.

    Collis erat leniter ab infimo acclivis. Hunc ex omnibus fere partibuspalus difficilis atque impedita cingebat non latior pedibus quinquaginta.

    Huic quoque accidit, quod fuit necesse, ut non nulli milites, qui lignationis munitionique causa in siluas discessissent, repentino equitum aduentu interciperentur. His circumuentis magna manu Eburones, Neruii, Atuatuci atque horum omnium socii et clientes legionem oppugnare incipiunt. Nostri celeriter ad arma concurrunt, uallum conscendunt.

    Ludovicus Requesendius caeterique classis insignes ductores de more perrexere. Eminebant in his Andrea Auria, Genuensis dux, acer et rei maritimae inter caeteros sine controversia peritissimus; Alvarus Bacanus, Santae Crucis marchio, cui ob eandem rerum maritimarum peritiam et spectatam virtutem triginta trirremium, quas Neapolis in Campania regnum intructas semper habet, imperium jandiu est traditum; Ioannes Cardona decem etiam Siciliae trirremibus preest.

    Ex tanto moerore et luctu recreavit, refecitque gentem Hispanam Dei benignitas, ne acceptae calamitatis desperatione languescens ad inchoatum bellum fieret remissior, castigavit namque Hispanorum superbiam, non ut animos ad pugnam remitterent, sed ne per insolentiam hostes contemnerent.

    Mauri cum audissent nostros adventare, castra tollunt, equos conscendunt, pedites Rex iubet ex armentis, pecoribus et captivis collectam praedam agere Loxam versus, ipse cum suis copiis expectat, an se hostes persequantur, interdum dum pedites quos praemiserat, subsequitur. Iamque transierat locum quem indigenae Martini Condisali torrentem appellant qui sex passum milibus a Lucena distat, cum se hostes invicem conspiciunt.

    Ast alia ex parte Alphonsus a Corduba domus Aquilariae dominus qui eo ipso tempore Antiquariae morabatur, ad hunc nuncium cum praesenti equitatu supervenit hostesque fugientes antevertit seque venientibus opponit in angusto quodam loco. Quos ipse a fronte, comes Aegabrensis atgque regii ministerii praefectus a tergo ferientes, magnam in illos stragem aedunt

    Et ne tantae rei gestae monumentum aboleretur, a Rege et Regina Comitis insignibus additum est coronatum regis caput catenis vinctum, et in ora clipei vexilla novem,quae in praelio fuerant ex hostibus capta. El qui eiusdem victoriae ministerii Regis praefectus fuerat particepts, eadem insignia atque insigniorum ornamenta ab eisdem Principibus et ob eandem causam illi communicata sunt.

    Dispositis itaque a terra marique custodibus convocantur omnes Hispaniae principes, trium ordinum Magistri, Duces, Comites, Marchiones, comestabilis, Matati, provinciarum urbiumque praefecti arciumque praesides, utque veniant cum suis cohortibus regia autoritate monentur, atque in diem locumque certum, ubi Rex esset, omnes convenire iussi.

    Copiis hunc in modum ordinatis ventum est in locum quem indigenae equitem Collem applellant, ubi ea nocte substiterunt. Postridie eius dici hostium fines ingressi, prope Illoram oppidum arte et ingenio loci munitissimum castrametati sunt, oppidani ex munitionibus erumpunt et cum primis ex cohortibus nostris tumultuariam pugnan praetentant.

    Et quia oppidum expugnari non putuit, incensa quoque suburbia, missi quoque a Rege comes Aegabrensis et domus Aquilariae dominus qui cum parte exercitus Montis Frigidi castelloranque agros vastarent. Atque ita non modo Illora et lilorae finitima praedia igni ferroque corrupta sunt, sed et omnia quae intra quatuor millia passum erant, in cineres favillaque abierunt.

    Placuit Regi arcem debere oppugnari, propterea quod tanta erat utriusque sexus et actatis multitudo quae eo se receperat, ut deficientibus alimentis brevi cogerentur se dedere. Iubet itaque arcem a quatuor partibus oppugnari, Magistro militiae divi Iacobi et Marchioni Gaditano et domus Aquilarie domino primam commendat.

    Oppugnatum propugnatumque est oppidum eo die summis utrinque viribus. Sed Mauri cernentes nihil se ea oppugnatione proficere statuunt flumen, quod urbem praeterlabitur, per inciles fossas divertere. Nostri vero ne aquationis usus interciperetur, cum alioqui non essent in urbe fontes, non cisternae, coacti sunt pro aqua cum hostibus pugnam conserere.

    Mense igitur octobri superioris anni, cum hispanorum exercitus quadragessimum iam diem Massilliam, longe opulentissimam Galliae Narbonensis urbem, nequiquam circumsederet, gallorum rex, ingenti comparato exercitu, non ad Massiliam obsidione liberandam (quod fere omnes facturum arbitrabantur), sed ad Mediolanum occupandum quod maximis potuit iteneribus contendit, futurum ratus ut, dum hostes Massimiliae moenibus assiderent, mediolanenses ipse, nihil minus tum quam eius aduentum metuentes, opprimeret. Satis enim compertum habebat urbem eam sine praesidio ab hispanis relictam, cum in Galliam transmisissent.

    Equites in partes divisi duos, altera ad agrorum excursiones, populationesque missa, altera quae firmior erat in insidiis collocata est. Excursiones in Vtrariae agros faciunt, per camposque sparsi praedas agunt. In eos Portucarrerius cum sociis, et commilitonibus exercitum movet, in eosque palantes irruit, ipsi se ad insidias recipiunt. Nostri cedentibus instant, quoad ventum est ad insidias.

    Principes non solum habent auctoritatem in suos, sed etiam in extraneos ad coercendum illos, ut abstineant se ab iniuriiis; et hoc iure gentium et orbis totius auctoritate. Imo videtur quod iure naturali, quia aliter orbis stare non posset nisi esset penes aliquos vis et auctoritas deterrendi improbos et coercendi ne bonis et innocentibus noceant. Ea autem quae necessaria sunt ad gubernationem et conservationem orbis sunt de iure naturali

    NOTA: 1. imo = immo.

    Dum haec Messanae aguntur, Hali, hostium dux, ad Naupactum mandata jam Magni Turcae receperat. Ea, paucis uerbis de more comprensa, insolentissima et superbiae inauditae plena fuerunt. Ipsae enim met literulae, auro, quod ei principi maiora precipienti est usitatum, inclusae, in nostrorum manus post victoriam peruenere.

    Et Austrius tum horum preceptorum religiose memor, multa in hoc ipsum jusserat: sacrae pompae, quibus ipse sepius intererat, Messanae frequenter ducebantur. Postquam etiam peccata confessus, sacratissimum Domini Nostri Iesuchiristi corpus sumpsisset, sue exemplo et monitis duces omnes et milites passim se eundem in modum Deo consecrabant.

    Qui ex castello eruperant, cum audissent hostes intra munitiones admissos, ad moenia se recipiunt, quos insequuntur, qui latebant in insidiis, et cum fugientibus simul castelli portas intrant. Castellani in arcem coeuntes obsidentur, et quia plures erant, deficientibus alimentis diu in obsidione durare non poterant, ex pacto arcem Marchioni tradunt, ipsis autem abuendi quo vellent permissa libertas. Atque ita castellum nuper amissum Marchionis industria receptum est.

    Pro probatione est notandum, quod differencia est quantum ad hoc inter privatam personam et rempublicam. Quia privata persona habet quidem ius defendi se et sua ut dictum est. Sed non habet ius vindicandi iniuriam imo nec repetendi ex intervallo temporis res ablatas. Sed defensio oportet ut fiat in praesenti periculo quod iurisconsulti dicunt incontinentis. Vnde transacta necessitate defensionis cessat licentia belli. Credo tamen quod per iniuriam percussus possit statim repercutere, etiam si invasor non deberet ultra progredi.

    Remanserant Golsae Veneti cum sua classe. Propere ad eos Ioannes Marcum Antonium Columnam, Pontificis ducem, mttit, qui pro sua authoritate moneat festinent cum reliqua se classe conjungere, instare hostem, ex propinquo subito venturum; singula temporis momenta plurimi tunc fore, celeritatis premium ingens adstare.

    Rege igitur Ticinum pertinaciter obsidente (statuerat enim haud inde nisi urbe expugnata mouere) Borbonius dux, que, patria extorris, ab hispanis militabat, rebus prope in desperationem adductis, in Germaniam ad conducendos mitites proficiscitur. Marchio interior Piscariae, hispanorum dux longe fortisimus et cuius res gestae magnas fulgore suo tenebras imperatorum omnium qui sunt et fuerunt gestis induxerunt, cum quinque milibus hispanorum peritum et circiter mille catacharactis equitibus aliisque leuis armaturae quorum numerum haud compertum habeo, in agro laudensi hiemabat, expectans dum Borbonius dus ex Germania com auxiliaribus copiis adesset.

    Itaque parato exercitu, quos potissimum fines hostium inuaderet consultantibus, placuit in cordubenses et Astygitanos irruere, propterea quod ex superiori strage ad Malacham accepta, totus ille tractus erat equitum peditumque numero exhaustus. Lucenam itaque, et Aquilare, castellaque finitima petunt, agros populantur, arbores frugesque succidunt.


    Pro quo notandum, quod perfectum idem est quod totum. Dicitur enim imperfectum cui aliquid deest, et contrario perfectum, cui nihil deest. Est ergo perfecta respublica aut communitas, quae est per se totum, id est, quae non est alterius reipublicae pars, sed quae habet proprias leges, proprium consilium et proprios magistratus, quale est regnum Castellae et Aragoniae et principatus Venetorum et alii similes. Nec enim obstat quin sint plures principatus et respublicae perfectae sub uno principe. Talis ergo respublica, aut princeps illius, habet auctoritatem indicendi bellum, et solum talis.

    Sed ex hoc ipso dubitari merito potest, an si plures huiusmodi respublicae aut principes habeant unum communem dominum aut principem, an possint per se inferre bellum sine auctoritate superioris principis. Et respondeo, quod sine dubio possunt; ut reges qui sunt subiecti imperatori possunt incivem belligerare, non expectata auctoritate imperatoris. Quia (ut dictum est) respublica debet sibi esse sufficiens, nec sufficeret sibi sine tali facultate.

    12. TERTIA PROPOSITO: Nec est iusta causa belli aut gloria propia aut aliud commodum principis.

    Haec eitiam nota est. Nam princeps debet et bellum et pacem ordinare ad bonun commune reipublicae nec publicus redditus pro propia gloria aut commodo erogare, et multo minus cives suos periculis exponere. Hoc enim interest inter regem legitimum et tyrannum ordinat regimem ad propium quaestum et commodum; rex autem ad bonum publicum ut tradit Aristoteles 4 Politicorum c. 10.

    Item habet auctoritatem a republica. Ergo debet uti illa ad bonun reipublicae. Item leges debent esse nullo privato commodo, sed pro domuni utilitate civium conscriptae, ut habetur dist. 4 c. Erit autem lex ex Isidoro. Ergo etiam leges belli debent esse pro communi utilitate et non propria principis.

    Item hoc differunt liberi a servis, ut Aristoteles tradit 1 Politicorum c.3 et 4, quod domini utuntur servis ad propriam utilitatem, non servorum. Liberi autem non sunt propter alios, sed propter se. Unde quod principes abutantur civibus cogendo eos militare et pecuniam in bellum conferre, non pro publico bono, sed pro privato suo commodo est cives servos facere.

    Hic in primis est dubium quomodo intelligitur conclusio quod lex debet ordinari in bonum commune; potest enim intelligi dupliciter: uno de necessita­te iuris, id est quod nisi sic instituatur, sit peccatum; nihilominus teneat; vel utrum de necessitate legis illud sit ita quod nisi ordinetur in bonum commune sit nulla. Verbi gratia: si quis non apponeret aquam in calice, peccaret quidem sed nihilominus esset sacramentum.

    Respondetur quod intelligitur utroque modo. Lex enim quae non ordinatur in bonum commune praeterquam quod peccat legislator, est ipso facto nulla, quia si non ordinat in bonum commune, scilicet in beatitudinem, nom est vera regula actionum nostraturm et per consequens nec est lex. Et Cicero libro 2 De Legibus: Constat, inquit, ad salutem civium civitatumque incolumitatem vitanque hominum et quietam et beatam conditas esse leges; et subiungit: eos qui perniciosa et iniusta populis iussa descripserunt quidvis potius tulisse quam leges. Sed nonne posset princeps condere legem propter bonum privatum suum, puta quod nullus induat sericas veste aut nullus equitet mulas eo solo fine ut ipse viliori emat? Certe non poterit; et lex illa esset tyrannica et nullus teneretur cam servare. Potest quidem ipse, tanquam persona privata, procurare bonum proprium sicut ceteri cives. Sed tamem non condere leges ad hoc solum.

    Conuiuatus sum cum istis, et quidem frequenter, et suauiter; ad mensam tertio uerbo statim de te auarius, multus etiam sublatis mensis, possum tibi plures quam decem ex hominibus ordinis illius nominare, qui suam tibi omnem operam, diligentiam, fauorem, studium pollicentur, et deferunt, nihil se tua causa non facturos; suas esse tibi apertas domos, si illuc iueris, paratas facultates, familias, opes, amicos; precantur te, atque hortantur ut pergas, se dare operam ne in concertationibus theologicis negentur disputantes.

    Sed hoc, ut diximus, debet fieri cum moderamine, et non quantum viribus et potentia armorum occupari et expugnari potest. Et si necessitas et ratio belli postulat ut maior pars agri hostium occupetur et plures civitates capiantur, oportet ut compositis rebus et peracto bello restituantur, tantum retinendo quantum sit iustium pro compensatione damnorum et impensarum et pro vindicta iniuriae, servata aequitate et humanitate. Quia poena debet esse proportionata culpae. Et intolerabile esset quod si galli agerent praedas in pecora hispanorum vel incenderent pagum unum, quod liceret occupare totum regnum francorum.

    9. Ex quibus sequitur, et patet, quod alii reguli sive principes qui non praesunt reipublicae perfectae, sed sunt partes alterius reipublicae, non possunt bellum inferre aut gerere, quemadmodum dux Aldanus aut comes Beneven­tanus. Sunt enim partes regni Castellae et per consequiens non habent perfectas respublicas. Sed cum haec sint magna ex parte aut iure gentium aut humano, consuetudo potest dare facultatem et auctoritatem belli gerendi. Unde si qua civitas aut alius princeps obtinuit antiqua consuetudine ius gerendi per se bellum, non est ei neganda haec auctoritas, etiam si alias non esset respublica perfecta. Item etiam necessitas hanc licentiam et auctorita­tem concedere posset.

    Accipe vexillum caelesti benedictione sanctificatum sitque inimicis populi chirstiani terribile et det tibi Dominus gratiam, ut ad ipsius nomen et honorem cum illo hostium cuneos potenter penetres incolumis et securus.

    Vexillum autem ipsum, admodum magnum, caelestis coloris Damasceno sericeo pretensum, effigiem Jesuchirsti Domini Nosstri Crucifixi habuit.

    Venetus cum Italorum plerisque cunctari et moram trahere volebat, ut leui aliqua expeditione, instante hyeme, tentata, insequentem annum maiori ope, numero nauium maiore, certa victoria de histili classe peteretur. In his deliberationibus comitis Plieguensis una semper uox tantummodo est audita, quae ipsum bene memorem Pii Pontificis cohortationis ostenderet: "decerte­mos, aiebat, id summus Pontifex iubet, id vir sanctissimus monet".

    10. TERTIA QUAESTIO EST: Quae possit esse ratio et causa iusti belli. Quae quaestio magis necessaria est ad hanc causam et disputationem barbaro­rum.

    Pro qua sit PRIMA PROPOSITIO: Causa iusti belli non est diversitas religionis. Haec probata fuit prolixe in priori relectione, ubi impugnavimus quartum titulum qui pratendi potest ad possessionem barbarorum, quia scilicet nolunt recipere fidem chirstianam. Et est sententia santi Thomae 2.2 q.66 a.8 et communis sententia doctorum, neque scio aliquem qui contrarium sentiat.

    11. SECUNDA PROPOSITIO: Non est iusta causa belli amplificatio imperii.

    Haec notior est quam ut probatione indigeat; alias esset aeque iusta causa ex utraque parte belligerantium, et sic essent omnes innocentes. Ex quo iterum sequitur quod non liceret occidere illos. Et implicat contradictionem quod esset iustum bellum et quod non liceat occidere illos

    Hoc anno Ludovicus huius nominis undecimus Gallorum rex Ambasiae diem suum obiit. Cui sucessit Carolus octavus. Hoc eodem anno Ioannes Lussitanorum Rex animadverti iussit in Vergancensem Ducem, de quo suspicio erat cum aliis ex eisdem regni novilibus in Regis necem coniurasse. 13. tres illius tratres in exilium missi, Lusitarorum Comestabi­lis et Comes Pharius, et Alvarus a Lusitania qui postea fuit Hispaniarum Regis et Reginae senatus princeps.

    Fuit tanta omnium laeticia ex eo nuncio, ut publice sint decretae supplicatio­nes, candelae et funalia per urbis vicos accensa. 12. regina vero tanti facinoris autorem eiusque victoriae socios collaudat. Uxorem Palmensis Comitis veste auro intertexta donat, qua in festo Magorum quos vulgus appellat Reges, quotannis uteretur, ut illius diei in quo tanta res gesta est, sempiternum aliquod monumentun relinqueretur.

    Ex castello erumpunt equites ad septuaginta neque enim plures erant quos sequuntur vigiles et circitores et qui note hesterna in stationibus fuerant morurumque custodiam deserunt, non enim putabant interdiu castellum oppugnari posse. 16. Interea ex militibus nostri unus scalas munitionibus admovet, murum scandit quem decem illi sequuntur, quos diximus partem­que muri occupant, pugnamque cum Castellanis conferunt.

    Palmensis comes eiusdem rei finitimos duces facit certiores, ut cum prasentibus copiis in certum locum coeant, ipse cum amicis et familiaribus atque domesticis suis et aliis qui se illi agglomerarant, pergit in occursum, eo quo suspicio erat hostes esse venturos. 8. Qui tripartito exercitu pylas faucesque montium peditum praesidio munierunt, ne postea occupatas a nostris, confecto negocio reditus in patriam intercluderetur.

    Hi omissa speculatione cui erant intenti, partiti inter se locos, quo quisque illorum esset iturus, ut nostros certiores faceret de hostim superventu, aluis ad Ludovicum Portucarrerium Palmae ad Singilim dominum eo tempore, ac postea comitem, aluis ad Astygistanam coloniam, aluis ad Asindum, alii ad arcium praesides et cohortium praefectos eunt illosque monent , quo proficiscantur, et quid essent facturi.

    Maurorum Rege iuniore dimisso orginatisque rebus quae ad limites Baeticae tuendos et ad bellum hostibus inserendum pertinebant, Rex e Corduba profectus iter suum ad Reginam tendit, quae per id tempus Victoriae in Cantabris morabatur, atque obiter illustravit fanum illud per omnes Hispanias celebre, quod ad amnem Lupi divae matri Deiparae dedicatum est, in quo novendialibus vigiliis ex nostro religionis more operatus est.

    Mauri Regis procuratores pro libertate illius iudicanda offerebant, quemadmo­dum paulo ante diximus, perpetem Hispanorum regibus subiectionem et aureorum quotannis duodecim millia et ex captivis Chistianis qui in Granatensi regno invenirentur, tercentum eorum quos Rex noster nominas­set. Ddaturos quoque se impraesentiarum pollicebantur obsides, filium unicum Regis legitimum cum aliss Maurorum illustrium filiis, eorum scilicet qui essent factionis iusdem studiosi.

    Mauri cum viderent se omni ex parte circumventos a mari classi ingenti, a terra crebis praesidiis, regni penetralia ferro ignique desolata, mittunt ad Regem legatos qui pollicerentur suo adque Regis ipsorum nomine se redituros quotannis vim maximan Granatensium aureorum atque in eius tributi pignus impraesentiarum se daturos obsides nobilium filios atque ex regio sanguine procreatos.

    D E C L I N A C I O N E S¡Error! Marcador no definido.


    ¡Error! Marcador no definido.

    F.

    M

    N

    IMPAR.

    PAR.

    M.

    N.

    F.

    M.F.

    N.

    M.F.

    N.