Las Vanguardias

Futurismo. Cubismo. Surrealismo. Ultraísmo. Creacionismo. Ramón Gómez de la Serna

  • Enviado por: Isilwen
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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TEMA 8. LAS VANGUARDIAS

A inicios del s. XX se agudizó la crisis; el mercantilismo y la cosificación, derivados de la pérdida de los valores espirituales de la sociedad capitalista, llevaron a la puesta en cuestión de los principios que regían el mundo occidental. La I Guerra Mundial desencadenó entre los jóvenes europeos una conciencia de fin de época, reaccionando contra el mundo de los mayores: sus presupuestos racionalistas y sus valores pragmáticos.

Las vanguardias son los movimientos artísticos que se desarrollaron a principios del s. XX con voluntad de rebeldía frente a la concepción del arte basada en la imitación de la realidad. Mantuvieron el gusto por lo excepcional y lo extraño, heredado del simbolismo. Sus programas ideológicos y estéticos se difundieron por medio de manifiestos y revistas. Reunieron una serie de características comunes que tuvieron una profunda repercusión en el arte y la literatura:

  • Antirrealismo y autonomía del arte: se suprime cualquier elemento que vinculara la obra de arte a la realidad. Esta debía ser autónoma y perseguir el fin estético. En poesía se eliminaron la anécdota y el sentimiento, el ideal de poesía pura perseguía el objetivo de crear mundos puramente poéticos.

  • Irracionalismo: el deseo de que la poesía se sustentara a sí misma potenció el culto por la imagen, que permitía vincular seres y objetos alejados en la realidad.

  • Afán de originalidad: buscaron la belleza en lo diferente u original. Defendieron su individualismo lo que llevó a un arte minoritario, destinado a un selecto grupo de entendidos, al hermetismo del texto, sólo accesible para una elite, y aun rechazo de la tradición literaria.

  • Experimentación estética: llegaron a concebir el poema como un objeto visual, cobrando importancia la distribución en el espacio de las palabras y las frases, los espacios, la tipografía,… Se observa el deseo de experimentación en algunas propuestas de abolición de los signos de puntuación. En la búsqueda de nuevas formas poéticas triunfó el uso del verso libre, ideal para transmitir las asociaciones libres que no obedecen a ninguna causalidad consciente.

El futurismo surgió en Italia, bajo la dirección de Marinetti, quien proclamaba el antirromanticismo y ensalzaba la civilización mecánica y urbana y las nuevas tecnologías. La literatura acogió nuevos temas. Los futuristas reclamaron una renovación total del lenguaje poético.

El cubismo nació como una vanguardia pictórica liderada por Picasso, Braque y Juan Gris. Suponía la descomposición de la realidad en formas geométricas y ofrecía una nueva manera de observar el mundo real que implicaba la yuxtaposición de los planos. Esta forma de presentar el objeto sedujo a poetas cuyos textos se disponían en la página como verdaderos objetos visuales.

El surrealismo surgió de algunos componentes del grupo dadá, su fundador fue André Breton. Influidos por las teorías de Freud, la meta de los surrealistas fue la búsqueda de la verdadera realidad mediante la exploración del inconsciente, que aflora cuando la razón no controla los instintos, como en los sueños.

Los objetos se identifican de forma misteriosa, pues sus diferencias son aparentes, fruto del hábito. se presiente la existencia de otro universo, en el cual se anulan las oposiciones entre lo real y lo imaginario, lo objetivo y lo subjetivo, el presente y el pasado. Recibieron la influencia de Marx y propugnaron la liberación de la alienación impuesta por la sociedad capitalista.

Para trata de transmitir la visión de ese mundo que está más allá de la realidad de los sentidos, se recurrió a técnicas como la escritura automática, que consistía en escuchar el curso del pensamiento y escribir lo que pasara por la mente. Se creó así un procedimiento que favorecía el acceso al inconsciente por medio de imágenes y símbolos. El resultado era de una incoherencia lógica evidente, pero cargada de valor poético.

El ultraísmo nació bajo la guía de Rafael Cansinos-Assens, con el fin de dar a conocer las últimas tendencias del arte. Los ultraístas postularon la supresión de elementos narrativos y sentimentales, que solo aceptaban bajo el prisma de la ironía. Rompieron el discurso lógico y dieron vital importancia a la percepción y a la metáfora. Introdujeron innovaciones tipográficas hasta llegar al caligrama. Su producción fue escasa, desarrollaron una tarea teórica, divulgativa y de agitación.

El creacionismo llegó a España de la mano de Vicente Huidobro. Los creacionistas recuperaron del simbolismo la intención de crear una realidad propia en el poema, que debía tener la capacidad de emocionar al lector. El poeta se concebía como un ser con potencialidades divinas, que podía crear mundos con su poesía. Huidobro fomentó el empleo de dos recursos: la superposición de imágenes, que debían crearse sin referencias reales y basarse en puras asociaciones fónicas o en relaciones semánticas inusuales; y la creación del ritmo por medio de la disposición tipográfica y espacial del poema en la página.

El desarrollo del vanguardismo español está marcado por hechos determinantes. En 1909 y 1910, Ramón Gómez de la Serna publicó la traducción del Manifiesto futurista y la Primera proclama futurista a los españoles. La influencia del futurismo en la poesía española no fue decisiva, pero dejó su huella en la elección de ciertos temas. En 1918 llegó a España Vicente Huidobro, fundador del creacionismo. En 1919 apareció el Primer manifiesto ultraísta. En 1925 se publicó la traducción del Manifiesto surrealista.

El surrealismo, impulsado por Juan Larrea, fue la vanguardia de mayor influencia en España.

  • Ramón Gómez de la Serna

Las más tempranas manifestaciones de la vanguardia española se deben a este autor, que ejerció una importante labor creadora y de divulgación de los movimientos de vanguardia a principios de siglo. Su literatura muestra coincidencias con las distintas vanguardias europeas, pero su marcado individualismo lo llevó a fundar un ismo propio: el ramonismo.

Cultivó diversos géneros, entre los que destacan las greguerías, revelando una concepción del arte como juego. Las greguerías son textos breves en los que, partiendo de objetos o circunstancias cotidianas, se ofrecen asociaciones que no responden a la lógica de la realidad y que producen un efecto de sorpresa. Él mismo las definió como metáforas más humor. Con ellas expresa una visión fragmentaria de la realidad: transmiten sensaciones, ideas, juicios, enunciados muchas veces a modo de sentencias.

Las técnicas para transmitir esa visión son variadas: metáforas y comparaciones, a veces hiperbólicas, asociaciones ingeniosas, seudoetimologías, paronomasias, dilogías y desautomatización de frases hechas y refranes.

Sus novelas están inspiradas por su biografía y reflejan el mundo de su época. Concede relevancia a los temas prohibidos, en especial los relacionados con los imperativos carnales, y a la obsesión con la muerte. Incorpora con crudeza elementos sexuales, pero oculta los detalles.

En La viuda blanca y negra, la experiencia erótica equivale al conocimiento de la inmoralidad, el momento en el que se unen la vida y la muerte. La viuda, Cristina, representa para el protagonista, Rodrigo, las dos caras del mundo: lo vital y lo mortal. A diferencia de otras obras ramonianas, la historia se centra en una única relación erótica. Hay un tercer protagonista, el difunto marido de Cristina, que sin aparecer directamente su presencia llega a dominar la novela.

Otras novelas del autor son: El Gran Hotel, El secreto del acueducto, El novelista, La mujer de ámbar, La Nardo,…