Las ratas; Miguel Delibes

Literatura hispanoamericana contemporánea del siglo XX. Narrativa y novela colombiana. Argumento. Personajes

  • Enviado por: Joan Olucha
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 7 páginas
publicidad

LAS RATAS

1.Resumen del libro:

Historia que cuenta la vida de unos habitantes dentro de un pueblo castellano, alrededor de 1956. Principalmente se centra en la vida de dos personajes principales, que son el Nini y el Ratero, los cuales desarrollaban su vida dentro de una cueva, y vivían a costa de la caza de ratas en el río del pueblo.

Estos dos personajes, estaban constantemente sometidos a la presión del alcalde del pueblo, Justino, y también la del Gobernador que exigían el inmediato desalojo de la cueva, para un futuro derrumbamiento, pero la cabezonería del Ratero era mayor que la cantidad de propuestas económicas y sociales de vida que se le proponía.

El Nini, era un muchacho que entendía sobre numerosas técnicas del campo, a Nini, no le gustaba nada que la gente matara zorros, hurones, etc... pero era muy querido por el pueblo, ya que también era capaz de deducir el estado del tiempo atmosférico, en cierta ocasión fue elegido por el pueblo para proceder con la matanza del marrano en el pueblo, pero un todo era de color de rosa, ya que en una discusión con el alcalde, el Nini recibió un bofetón, lo que produjo su indignación y le llevó a gastar una broma muy pesada a todos los vecinos. Cogió un tonel de gasolina y lo vertió en el interior de un pozo del alcalde, el que pensó que bajo sus pies podría encontrarse petróleo, y cosa que el Nini sabía que no era cierta.

Nini y el Ratero, tenían una perra, llamada Fa, Nini dice que le puso un nombre corto, para que su padre la pudiera llamar sin ningún problema, ya que se agotaba pronto y apenas podía intercalar más de cuatro palabras. Fa, les ayudaba a cazar las ratas, pero durante la historia va envejeciendo, causando el enfado del Ratero y poco después tendrían que tirar de una de sus crías, llamada Loy. Un habitante de Torrecillórigo, Luis, tenía como afición la caza de ratas también, pero no sabía mucho del tema y estropeaba las camadas de ratas. El Ratero odiaba a muerte a Luis.

Otro personaje que interviene, más en primer plano, es Doña Resu, la cual siempre intentaba convencer que el Ratero llevara a su hijo a la escuela, puesto que creía que era mucho mejor que estar con su padre en una cueva cazando ratas, pero el Nini se negaba porque creía que de nada le iba a servir ir a la escuela puesto que no tenía más que aprender.

Llega un momento en la historia, en la cual se acaban los alimentos relativamente, disminuyen las camadas de conejos, hurones, zorros, ratas, etc... Lo cual daba como única fuente de alimento las cosechas, pero por unas causas o por otras iban a tener problemas de alimentación. Poco antes de que llegara la época de recoger los cultivos, llegaron las heladas, y los aldeanos del pueblo se reunieron en el bar de Malvino para intentar solucionar ese problema, y Nini les comentó que para sacar las huertas a delante, era necesario que el viento soplara al amanecer.

A la mañana siguiente una fuerte ventisca solucionó el problema. Días más tarde Prudencio tenía sensaciones de que algo muy negro se acercaba, y fue a consultarlo con el Nini, y dijo que “sí”, que una gran tormenta se acercaba, Prudencio lo fue a comentar en el pueblo, pero nadie le creyó y días más tarde una granizada de cinco horas destruyó todas las cosechas.

En uno de estos días, el joven de Torrecillórigo tuvo un encuentro con el Ratero, y este, tras una enzarzada discusión mató con un pico a Luis y a su perro tras él, con la excusa de que las ratas eran suyas. El ratero es arrestado.

  • Presentación: Capítulos del 1 al 5

  • Nudo: Capítulos del 5 al 17

  • Desenlace: Capítulo 17

2.Personajes

Personajes principales:

Los protagonistas de esta obra son el Ratero y su hijo, el Nini, pero cabe destacar la figura del Nini, ya que es a través de éste por el cual recorremos el pueblo y conocemos a sus habitantes.

Nini: vive en la cueva con su padre el Ratero, sufriendo, e intenta revelarse contra la sordidez que le rodea, pero es de rebeldía callada, dulce, sin vanidad. Su madre era Marcela, la cual fue internada en un manicomio. Nini es un personaje con gran habilidad deductiva y posee una gran inteligencia. También es muy trabajador, y eso le hace querido por el pueblo al solucionar los problemas de sus habitantes. Él decía que todo lo que sabía lo había aprendido de su abuelo Román. Doña Resu intenta que el Nini vaya a la escuela y que vaya por el que ella considera el buen camino, pero no lo consigue.

  • Doña Resu- Dime, hijo, ¿Por qué andas siempre tan sólo?

  • Nini- No ando solo. Doña Resu.

  • D. Resu-¿ Con quién, entonces?.

  • Nini- Con la perra.

El Ratero: es el encargado de cuidar al Nini en la cueva. Vive de la caza de ratas, vendiéndoselas a los habitantes del pueblo ya que, para ellos, eran un buen alimento, aunque al gobernador le escandalizaba la idea. Es un hombre poco hablador, que no enlazaba más de cuatro palabras seguidas. No había un día en que no llegara a casa sin algo de caza, era lo único que sabía hacer y no tenía en la vida ninguna otra aspiración.

“El Ratero derrumbado sobre la mesa le enfocaba implacable sus rudos ojos huidizos:

  • Las ratas son buenas- decía”.

Otros personajes:

Malvino: lleva la taberna en el pueblo y conoce muy bien a los dos protagonistas. Malvino fue Balbino en tiempos, pero sus convecinos le decían Malvino porque con dos copas en el cuerpo se ponía imposible. Estaba constantemente metiendo cizaña para que el ratero le ajustara las cuentas al ratero del pueblo de al lado, es decir, al Luis el de Torrecillórigo.

Ojo con ese, Ratero; viene a quitarte el pan. Antes de que él naciera ya andabas tú en el oficio”.

Justo (Justito): el alcalde del pueblo. Constantemente intenta convencer al Ratero para abandonar la cueva, ya que es presionado por el Gobernador, pero, a pesar de las ofertas que le hace, no consigue sacarle de la cueva. Tenía un pozo.

“ Al tío Ratero le atosigaba:

  • -Justo- Te doy una casa por veinte duros y tú que pones. ¿Qué es lo que quieres, entonces?

  • -Ratero-Nada.”

El Furtivo: el Nini no experimenta por el Furtivo ninguna simpatía, porque el Furtivo se jacta de ser un campeón en el aspecto de la caza airada y alevosa, y no respeta las vedas. Antes de la guerra, Matías Celemín salía a las licitaciones de los pueblos próximos y remataba tranquilamente por un pinar albar cuatro o cinco mil reales. Pero, cuando la gente empezó a contar por pesetas, tuvo que dejarlo porque en las subastas se hacía un lío. Fue entonces cuando se hizo cazador. Al Nini le preguntaba sobre dónde estaban los animales.

  • -Furtivo- ¿No viste huellas, rapaz? ¿Dónde se meten los tejos en este pueblo?

  • -Nini No sé.

  • -F.- No sé, no sé; apuesto a que sí lo sabes.

Doña Resu: el undécimo mandamiento, así la llamaban. Una mujer del pueblo que a lo largo de la obra intenta convencer al Nini de que vaya a la escuela y de que, como ella opina, vaya por el buen camino, pero sus intentos son en vano.

  • Mira, Nini- le dijo maternalmente -, tú tienes luces naturales pero al cerebro hay que cultivarlo. Si a un pájaro no le dieras de comer todos los días se moriría, ¿ verdad que sí? Pues es lo mismo.

El Centenario:

Era una persona ya mayor, y muy amigo de Nini. Tenía una enfermedad, la cual le dejaba al descubierto un hueso de la cara, pero lo llevaba tapado por un paño negro y los jóvenes del pueblo apostaban haber quien era capaz de quitárselo.

Doña Clo:

Centraba su vida en el cuidado de Virgilio, y protestaba por el derrumbamiento de las cuevas. Llevaba el estanco del pueblo. Tenía la sensibilidad a flor de piel y se llevaba muy bien con el Nini.

Fa:

Era la perra de los dos personajes principales, a lo largo de la historia va perdiendo sus facultades y no sirve para la caza de ratas y tiene que dejar a su cría Loy su lugar. Era un animal muy fiel a su amo, porque siempre iba a su lado y dio un gesto de valentía al enfrentarse contra el perro de Luis el de Torrecillórigo.

3. Información interesante

El narrador:

Es un narrador omnisciente, que sabe todo sobre los personajes pero es ajeno a la historia. Cuenta la historia en tiempo pasado. A lo largo de la narración, hay ocasiones en las que el narrador vuelve atrás en el tiempo para contarnos un hecho del pasado.

El narrador respeta el lenguaje propio de la Castilla rural de hace cuarenta años, y se sitúa en el tiempo citando el santo de cada día .

Tiempo:

Se desarrolla la historia en la Castilla rural de 1956, en pleno dominio del gobierno franquista, con grandes problemas económicos como muestra la historia, más adelante, se impone la liberación económica a favor de la propia economía española. España intenta aliarse con potencias mundiales en su beneficio.

Miguel Delibes

Narrador español nacido en Valladolid en 1920. Premio Nadal de novela en 1947, ha publicado: “La sombra del ciprés es alargada”, “Aún es de día”, “El camino”, “Mi idolatrado hijo Sisí”, “La hoja roja”, “Las ratas”, “Cinco horas con Mario”, “Parábola de náufrago”, “Las guerras de nuestros antepasados”, “Los santos inocentes”, “Señora de rojo sobre fondo gris”, “Coto de caza”.

Muchas de sus obras tienen que ver con el mundo de la caza, lo que explica su caracterización como “Cazador que escribe”. A demás del Nadal, ha recibido el Premio de la Crítica, Príncipe de Asturias, premio nacional de las Letras Españolas, y el Premio Cervantes.

Cursó simultáneamente las carreras de Derecho y de Comercio, y más tarde ejerció como catedrático de Derecho Mercantil y periodista.

Movimiento literario al que pertenece:

Se trata del realismo social.

En algunas novelas de los años 40 ya estaba presente la sociedad como tema, es el realismo social en un sentido amplio, pero es en la década de los 50 y hasta el 62 -año de publicación de Las ratas - cuando podemos hablar de novela social en sentido restringido, como novela que denuncia la injusticia social.

Para algunos, la novela precursora es La colmena de C.J. Cela y también El camino, de Delibes, de 1950. Pero el año fundamental para esta corriente literaria es 1954, cuando se dan a conocer Ignacio Aldecoa, Fernández Santos, Sánchez Ferlosio, Ana Mª Matute, Carmen Martín Gaite... autores conocidos como “generación del 55” o “generación del medio siglo”.

4.Valoración personal:

Al realizar el trabajo del libro de lectura voluntario, no tenia claro el libro y mi padre me guió por esta fascinante obra que tenía él desde hace mucho tiempo (1973) de cuando el estudiaba, la leyó y le enganchó un poco a la lectura de Delibes. (creo que a mi también, y no va a ser el último libro que lea de este autor).

Me ha impresionado particularmente este libro por su realismo, por su vínculo con la realidad de un momento en la historia de España, por su descripción detallada de unas vidas en un momento concreto de nuestro país,... todo se refleja en este libro como en una ventana abierta a un momento pasado.

Leyendo este libro ha visto cómo eran las cosas... las costumbres, la forma de vestir, la pobreza... casi se puede decir que lleguemos a saborear el sabor de las ratas.


Y creo que lo más importante este libro nos enseña, nos ayuda a comprender a nuestro abuelos... su vida y cómo piensan. Delibes nos acerca una situación que posiblemente nos queda muy alejada y que anteriormente ni siquiera hubiéramos tenido en cuenta.

Está contada de una manera sencilla, sin convertir la realidad en melodrama. Es una historia cruel de pobreza, abandono, marginación, incultura, deplorables condiciones de vida, violencia soterrada, un constante vivir pendientes del cielo, que tiene lugar en un mísero pueblo castellano sin nombre (los campos yermos de Valladolid, Palencia y Zamora, al Norte del río Duero) en la década de los cincuenta (en el texto aparece un indicador temporal preciso: ”Vivan los quintos del 56”).

Miguel Delibes en su libro muestra justamente las causas profundas que impulsan a los labradores a abandonar sus tierras, a la vista de las penosas condiciones de subsistencia en que se desenvolvían sus vidas: injusta estructura socioeconómica, miseria, incultura, falta de apoyo oficial...
Uno de los problemas más graves que se muestran en la obra es la distribución de las tierras. El reparto profundamente desigual de las riquezas causaba muchas veces la hambruna y la pobreza en los tiempos de malas cosechas mientras que don Antero conducía su coche nuevo por la carretera provincial.

Hace una descripción que se podría calificar como desesperanzadora a una Castilla rural un clima duro y brutal junto con otro gran problema descrito por Miguel Delibes. Los vecinos del pueblo sabían que su subsistencia no depende sólo de su trabajo, sino de unas condiciones climatológicas que ellos no podían controlar (”En Castilla ya se sabe, nueves meses de invierno y tres de infierno.” pág.106). En los tiempos de hambruna no había un apoyo oficial (dinero, comida), entonces la gente cazaba para sobrevivir (ratas, conejos...).
El autor describe también las organizaciones de voluntarios que querían convertir la escueta aridez de Castilla en un bosque frondoso (”Los árboles regulan el clima, atraen las lluvias y forman el humus, o tierra vegetal. Hay, pues, que plantar árboles. Hay que hacer la revolución. !Arriba el campo!” pág. 86). Pero llegó el sol de agosto y el bosque desapareció. Otra solución era el regadío pero la mayoría del pueblo, después del fracaso del bosque, no quería trabajar en este proyecto

La incultura en el pueblo es dominante sobre todo en el tercer grupo social. La gente de este ambiente nunca necesitaba la escuela para sobrevivir, lo aprendieron de generación a generación. Cazaban, vivían en la cueva como si la civilización no hubiera tocado esta región fría, seca y dura. No sabían casi nada de las máquinas ni las necesitaban, vivían según las tradiciones de sus antecedentes y no querían quitarlos.

Pese a todo lo descrito, Miguel Delibes ama su tierra como Machado pero ambos autores, vivieron en épocas distintas ambas marcadas por una Guerra Civil

5.Bibliografía:

  • Las ratas Miquel Delibes. Ediciones Destino. Octava edición

  • (octubre 1973 )

  • Enciclopedia Encarta 2000

  • Enciclopedia Salvat-El Pais

  • 7