Las ratas; Miguel Delibes

Literatura española de posguerra. Novela. Narrativa contemporánea. Realismo social. Argumento. Personajes. Autor

  • Enviado por: Bruja
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 16 páginas

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Índice:

Ficha bibliográfica:

Título: Las Ratas.

Autor: Miguel Delibes

Editorial: destinolibro.

Año de edición: 1995.

Género literario: Narrativo. Vida y obra del Autor:

Miguel Delibes nació en Valladolid, en 1920. Es uno de los novelistas más significativos de la novela contemporánea y tal vez uno de los más coherentes con su postura ideológica, su visión del mundo y su escritura.

En Valladolid ha trabajado como profesor y periodista y allí se desarrolló su afición a la caza, lo que le ha proporcionado un hondo conocimiento del mundo rural.

En su obra hay tres constantes: el amor por la naturaleza, los pueblos y las gentes de Castilla, la preocupación por la infancia y la defensa de los humildes y marginados.

Miguel Delibes destaca por el realismo con que reproduce situaciones, ambientes y personajes y por la calidad de su lenguaje, aparentemente sencillo pero muy elaborado.

Entre sus obras destacan: El camino, Las ratas o El príncipe destronado, que recogen la visión crítica del mundo de los mayores, visto a través de la mirada ingenua de los niños. Otras desvelan las miserias de la vida matrimonial: Cinco horas con Mario. Otras, el atraso y el atropello a los valores humanos de la Castilla rural: Las guerras de nuestros antepasados, Los santos inocentes, El disputado voto del señor Cayo.

Miguel Delibes pertenece a la Real Academia Española desde 1974.

Referencia histórico-social de la obra:

Esta obra tiene como referencia la Castilla rural de los años cincuenta y sesenta, durante los cuales España estaba sometida a la dictadura franquista.

Movimiento literario al que pertenece:

Se trata del realismo social.

En algunas novelas de los años 40 ya estaba presente la sociedad como tema, es el realismo social en un sentido amplio, pero es en la década de los 50 y hasta el 62 -año de publicación de Las ratas - cuando podemos hablar de novela social en sentido restringido, como novela que denuncia la injusticia social.

Para algunos, la novela precursora es La colmena de C.J. Cela y también El camino, de Delibes, de 1950. Pero el año fundamental para esta corriente literaria es 1954, cuando se dan a conocer Ignacio Aldecoa, Fernández Santos, Sánchez Ferlosio, Ana Mª Matute, Carmen Martín Gaite... autores conocidos como “generación del 55” o “generación del medio siglo”.

Argumento de la obra:

Resumen:

Esta obra se centra en la vida de Nini y el Ratero, los cuales desarrollaban su vida dentro de una cueva y vivían a costa de la caza de ratas.

Estos dos personajes estaban constantemente sometidos a la presión del alcalde del pueblo, Justito, al cual presionaba el Gobernador. Exigían el inmediato desalojo de la cueva, para poder derrumbarla, pero la cabezonería del Ratero era mayor que la cantidad de propuestas económicas y sociales de vida que se le proponían.

Nini y el Ratero tenían una perra, llamada Fa.

Un joven habitante de Torrecillórigo, Luis, tenía como afición la caza de ratas también, pero no sabía mucho del tema y estropeaba las camadas de ratas. El Ratero odiaba a muerte a Luis.

Llega un momento en la historia, en la cual se acaban los alimentos relativamente, disminuyen las camadas de conejos, hurones, zorros, ratas, etc... Lo cual daba como única fuente de alimento las cosechas, pero por unas causas o por otras iban a tener problemas de alimentación. Poco antes de que llegara la época de recoger los cultivos, llegaron las heladas, y los aldeanos del pueblo se reunieron en el bar de Malvino para intentar solucionar ese problema, y Nini les comentó que, para sacar las huertas adelante, era necesario que el viento soplara al amanecer. A la mañana siguiente una fuerte ventisca solucionó el problema. Días más tarde Prudencio tenía sensaciones de que algo muy negro se acercaba, y fue a consultarlo con el Nini, y le dijo que sí, que una gran tormenta se acercaba, Prudencio lo fue a comentar en el pueblo, pero nadie le creyó y días más tarde una granizada destruyó todas las cosechas.

En uno de estos días, el joven de Torrecillórigo tuvo un encuentro con el Ratero, y este, tras una enzarzada discusión mató con un pico a Luis y a su perro tras él, por el motivo de que, según él las ratas eran suyas.

Estudio de los principales personajes:

Los protagonistas de esta obra son el ratero y su hijo, el Nini, pero cabe destacar la figura del Nini, ya que es a través de éste por el cual recorremos el pueblo y conocemos a sus habitantes.

Nini: vive en la cueva con su padre el Ratero, sufriendo, e intenta revelarse contra la sordidez que le rodea, pero es de rebeldía callada, dulce, sin vanidad. Su madre era Marcela, la cual fue internada en un manicomio. Nini es un personaje con gran habilidad deductiva y posee una gran inteligencia. También es muy trabajador, y eso le hace querido por el pueblo al solucionar los problemas de sus habitantes. Él decía que todo lo que sabía lo había aprendido de su abuelo Román. Doña Resu intenta que el Nini vaya a la escuela y que vaya por el que ella considera el buen camino, pero no lo consigue.

  • Dime, hijo, ¿Por qué andas siempre tan sólo?

  • No ando solo. Doña Resu.

  • ¿ Con quién, entonces?.

  • Con la perra.

El Ratero: es el encargado de cuidar al Nini en la cueva. Vive de la caza de ratas, vendiéndoselas a los habitantes del pueblo ya que, para ellos, eran un buen alimento, aunque al gobernador le escandalizaba la idea. Es un hombre poco hablador, que no enlazaba más de cuatro palabras seguidas. No había un día en que no llegara a casa sin algo de caza, era lo único que sabía hacer y no tenía en la vida ninguna otra aspiración.

...

“El Ratero derrumbado sobre la mesa le enfocaba implacable sus rudos ojos huidizos:

- Las ratas son buenas- decía”.

Otros personajes principales:

Malvino: lleva la taberna en el pueblo y conoce muy bien a los dos protagonistas. Malvino fue Balbino en tiempos, pero sus convecinos le decían Malvino porque con dos copas en el cuerpo se ponía imposible. Estaba constantemente metiendo cizaña para que el ratero le ajustara las cuentas al ratero del pueblo de al lado, es decir, al Luis el de Torrecillórigo.

“ Ojo con ese, Ratero; viene a quitarte el pan. Antes de que él naciera ya andabas tú en el oficio”.

Justo (Justito): el alcalde del pueblo. Constantemente intenta convencer al Ratero para abandonar la cueva, ya que es presionado por el Gobernador, pero, a pesar de las ofertas que le hace, no consigue sacarle de la cueva.

“ Al tío Ratero le atosigaba:

  • Te doy una casa por veinte duros y tú que nones. ¿Qué es lo que quieres, entonces?

  • Nada.”

El Furtivo: el Nini no experimenta por el Furtivo ninguna simpatía, porque el Furtivo se jacta de ser un campeón en el aspecto de la caza airada y alevosa, y no respeta las vedas. Antes de la guerra, Matías Celemín salía a las licitaciones de los pueblos próximos y remataba tranquilamente por un pinar albar cuatro o cinco mil reales. Pero, cuando la gente empezó a contar por pesetas, tuvo que dejarlo porque en las subastas se hacía un lío. Fue entonces cuando se hizo cazador. Al Nini le preguntaba sobre dónde estaban los animales.

  • ¿No viste huellas, rapaz? ¿Dónde se meten los tejos en este pueblo?

  • No sé.

  • No sé, no sé; apuesto a que sí lo sabes.

Doña Resu: el undécimo mandamiento, así la llamaban. Una mujer del pueblo que a lo largo de la obra intenta convencer al Nini de que vaya a la escuela y de que, como ella opina, vaya por el buen camino, pero sus intentos son en vano.

  • Mira, Nini- le dijo maternalmente -, tú tienes luces naturales pero al cerebro hay que cultivarlo. Si a un pájaro no le dieras de comer todos los días se moriría, ¿ verdad que sí? Pues es lo mismo.

Estudio del espacio y tiempo en que se desarrolla la obra:

El narrador:

Es un narrador omnisciente, que sabe todo sobre los personajes pero es ajeno a la historia.

Cuenta la historia en tiempo pasado. A lo largo de la narración, hay ocasiones en las que el narrador vuelve atrás en el tiempo para contarnos un hecho del pasado (prolexis).

El narrador respeta el lenguaje propio de la Castilla rural de hace cuarenta años, y se sitúa en el tiempo citando el santo de cada día.Valoración personal:

Es un libro entretenido, y de fácil lectura. Contiene gran cantidad de vocabulario de la Castilla rural, que ahora sólo usan algunos de nuestros abuelos.

Refleja el drama de una Castilla que, no obstante, rezuma grandeza en su misma miseria. El destino parece jugar con los personajes que defienden su libertad y reflejan la cruda humanidad. Principalmente definitivo es el papel que desempeñan los factores atmosféricos destruyendo cosechas y produciendo más pobreza.

Está contada de una manera sencilla, sin convertir la realidad en melodrama.

En mi opinión, es un gran libro.

Bibliografía:

  • Lengua viva 3. Edición 2000. Libro de texto de 3º ESO. Editorial Octaedro.

Delibes, Miguel (1920-), narrador español. Nació en Valladolid en 1920. Premio Nadal de Novela en 1947, ha publicado La sombra del ciprés es alargada (1948), Aún es de día (1949), El camino (1950), Mi idolatrado hijo Sisí (1953), La hoja roja (1959), Las ratas (1962), Cinco horas con Mario (1966, cuya adaptación teatral es de 1979), Parábola del náufrago (1969), Las guerras de nuestros antepasados (1975, adaptada al teatro en el 1990), Los santos inocentes (1981, llevada al cine por Mario Camus), Señora de rojo sobre fondo gris (1991), Coto de caza (1992). Muchas de sus obras tiene que ver con el mundo de la caza, lo que explica su caracterización como "cazador que escribe": desde el Diario de un cazador (1955) y Diario de un emigrante (1958), hasta El libro de la caza menor (1964) o Aventuras, venturas y desventuras de un cazador a rabo (1979) entre otras obras, a las que hay que añadir aquellas que reflejan también su interés por la pesca, el fútbol y la vida al aire libre. Es también autor de los cuentos de La mortaja (1970), de la novela corta El tesoro (1985) y de textos autobiográficos como Un año de mi vida (1972). Entre los motivos de su obra destaca la perspectiva irónica frente a la pequeña burguesía, la denuncia de las injusticias sociales, la rememoración de la infancia (por ejemplo El príncipe destronado, de 1973), la representación de los hábitos y el habla propia del mundo rural, muchos de cuyos términos y expresiones recupera para la literatura. La novela Diario de un jubilado (1995) es un retrato irónico y tierno sobre la vida y las relaciones entre dos viejos que alcanzó un gran éxito de público. Su última obra publicada, He dicho, es una colección de ensayos sobre los temas más diferentes pero muy propios del mundo de Delibes, por lo que en realidad es una semblanza autobiográfica. Además del Nadal, ha recibido el Premio de la Crítica (1953), el Premio Príncipe de Asturias (1982), el Premio Nacional de las Letras Españolas (1991) y el Premio Cervantes (1994).