Las preguntas de la vida; Fernándo Savater

Ensayo filosófico. Muerte. Razón. Racionalidad. Mente. Solipsismo. Sófocles. Admiración por el hombre. Univerrso. Libertad. Justicia. Belleza

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LAS PREGUNTAS DE LA VIDA

Cuestionario

1º Atrévete a hacer un pequeño ensayo filosófico (cuya extensión no ha de ser inferior a una página) sobre la muerte.

La muerte como fin de la vida es una tragedia, ya que los que quedamos con vida perdemos al ser querido y cambia nuestra vida al no estar esa persona, pero es ella la que nos da la vida, ya que no hay vida sin muerte, son el principio y el fin del incesante circulo vital.

Gracias a la muerte somos humanos y vivimos la vida, ya que si fuésemos inmortales no viviríamos tan intensamente como lo hacemos, porque tendríamos toda una eternidad para realizar todo lo que quisiéramos; no nos preocuparía tanto el no aprovechar el momento, el sacarle todo el jugo a la vida, sino que nos sentaríamos a ver como lo demás se muere y es sustituido por otra cosa. No apreciaríamos lo maravilloso que es el amanecer y el anochecer, no disfrutaríamos de los pequeños detalles que nos inundan cada día y hacen que cada momento sea único y especial.

Podríamos decir que lo más valioso del hombre es su muerte y no su vida, ya que el hombre sin muerte no es hombre, podrá ser dios o criatura inmortal, pero nunca hombre. Es lo más valioso porque cuando conocemos nuestro irremediable futuro decidimos hacer algo para que estos cuatro días que estamos en este mundo sean lo más agradables para notros; también intentamos cambiar el mundo para que cuando pasen unos pocos años, no muchos, seamos recordados por nuestros allegados de una forma cariñosa; e incluso intentamos influir en otras personas para que cuando no estemos una parte de nosotros esté unos pocos meses más en este mundo. El hombre al ser el único animal que conoce su propia muerte aprovecha como puede su vida, cada uno a su manera, de la forma que mejor puede, e intenta pasárselo bien. Cuando más nos acercamos a esta, menos la queremos, ya que sabemos muy bien lo bonita que es la vida e intentamos evitar lo inevitable. Pero cuando somos más jóvenes queremos que los años pasen rápido, no para acercarnos al trágico día, sino para tener más experiencia y así poder evitar cometer menos errores (dentro de lo posible), o al menos que estos no tengan una repercusión tan traumática, pero como he dicho anteriormente nunca el acercarnos a la muerte.

Normalmente cuando vemos la muerte cara a cara, por ejemplo cuando un conocido nuestro se muere o le diagnostican una enfermedad incurable, es cuando nos damos cuenta de lo valiosa que es la vida e intentamos vivir cada momento, sin desperdiciar ni un solo instante; lo malo de estos sentimientos es que son muy efímeros ya que nos duran el poco tiempo que estamos cerca de la muerte, que frecuentemente no suele ser mucho. Por eso es bueno pensar en la muerte, ya que si reflexionamos sobre ella podremos apreciar lo que la vida significa en si misma, podemos evitar que pequeñas cosas nos influyan para verlo todo con un color gris, y desear que ese momento tan temido llegue y nos libere; aunque lo único que hará será darnos lo que con tantas ganas hemos repudiado durante tanto años y que sólo por un malentendido, o por una palabra dicha a destiempo nos ha quitado la ilusión de luchar contar la oscuridad eterna.

Estoy segura que si todos pensáramos más en la muerte decidiríamos vivir el presente de la forma más intensamente posible ya que el momento de nuestra expiración puede llegarnos en cualquier momento, mientras paseamos por la calle con la persona amada, mientras comemos tranquilamente en nuestra casa, o simplemente cuando estamos descansando en nuestro lecho. La muerte no avisa, llega sin más y deja un vacío en el mundo que rápidamente es llenado de nuevo por otra vida. Por este motivo debemos o más bien tenemos que aprovechar el momento “carpe diem” que dirían la gran mayoría de filósofos vitalistas. Todo el mundo debería reflexionar cada día antes de acostarse, sobre la muerte, sobre como se acerca infatigablemente cada vez más a nosotros; como hemos conseguido evitar ese día a la muerte, y como no sabemos si al día siguiente lo conseguiremos de nuevo.

En conclusión la muerte es lo más valioso del hombre, no sólo la muerte en si, sino también el saber de su existencia ya que todos los seres vivos de este planeta son mortales, pero no son humanos porque no son conscientes de su muerte. Es por eso que los humanos al ser conocedores de su irremediable fin intenta vivir el poco tiempo del que poseen como pueden, intentando sacarle el mejor provecho. Por ello todos deberíamos dedicar un momento de cada día a reflexionar sobre la muerte para darnos cuenta de lo valiosa que es la vida.

2º¿cuáles son los distintos usos que tienen la palabra “razón”?

La palabra razón es utilizada por Fernando Savater en el libro como base para preguntarse que es lo que realmente percibimos y como lo percibimos, a lo largo del segundo capítulo nos explica como a lo largo de la historia de la filosofía se ha intentado dar un significado a la palabra razón, pero este significado siempre varía según las circunstancias (época, raza, sexo, edad...) de cada persona, incluso depende del estado emocional en que se encuentre la persona en el momento de realizar la definición de la palabra razón. También hay que distinguir entre racional, que es aquella cualidad humana por la que todo el mundo es capaz de dar argumentos por los que apoya un determinado pensamiento; y razonable que es aquella cualidad que tenemos los hombres con la cual podemos tomar “prestado” las razones que otra persona da para defender sus argumentos. Pero la razón como la verdad no tiene una definición totalitaria, según un famoso filósofo nos dice que para hallarnos en posesión de la razón absoluta no podemos estar vivos ya que el hecho de estar vivos no es compatible con la posesión total de la razón. También se nos expone como La Razón con mayúsculas no puede existir, ya que depende de las circunstancias, como la verdad; ya que es verdad que cuando un chico le dice a su novia que “es su pichoncito del alma”, pero también es verdad cuando en el bar ese mismo chico le dice a su amigo que “es un arquitecto”; ambas verdades son compatibles, ya que dependiendo de las circunstancias ese chico es un pichoncito para su novia o un arquitecto para su amigo; lo mismo ocurre con la razón.

¿ Qué entiende Savater por razón y racionalidad?

Savater entiende por razón la cualidad de dar argumentos a favor y en contra sobre algún tema del que se esté hablando. Cualquier persona puede experimentar la razón, simplemente con intentar pensar en algo, o al hablar con alguien ya que cuando charlamos lo que hacemos es dar argumentos a favor y en contra sobre el tema de conversación que en ese momento nos ocupe. Por racionalidad entiende la capacidad humana por la cual podemos “absorber” los distintos argumentos que otras personas exponen durante una tertulia, con esa capacidad de absorción nos hacemos más ricos culturalmente hablando; ya que podemos cambiar nuestros pensamientos que puedan ser erróneos por otros que parecen no serlo tanto. Con la racionalidad podemos coger nuevas ideas y pensamientos, ya que si nos cerramos en nuestro pensamiento y no dejamos que otros influyan sobre nuestra forma de percibir el mundo, lo único que estaremos haciendo será cerrarnos al mundo exterior y no renovarnos; y ya se conoce el dicho “renovarse o morir”, por lo que tenemos que estar siempre abiertos a todo tipo de nuevos racionamientos y estar dispuestos a cambiar nuestros pensamientos por otros, pero eso sí, siempre y cuando creamos que los nuevos son mucho mejores que los nuestros propios.

3º¿cómo puedo establecer si hay en el mundo otras mentes semejantes a las mías?

Se podría establecer manteniendo un diálogo con aquella mente que dudamos si es parecida a la nuestra; si esta mente es capaz de describir sentimientos, sensaciones, etc. como las que yo vivo, se podría decir que es una mente parecida a la mía; aunque por muy parecida que sea nunca será igual que la mía, porque yo soy yo y mis circunstancias; ni dos gemelos que han pasado toda su vida juntos podrían decir que sus mentes son iguales, porque cada uno de ellos tiene unas circunstancias diferentes, por lo que pensaran cosas muy diferentes. Pero sus mentes serían semejantes ya que son capaces de sentir, percibir... cosas parecidas; lo que quiere decir que deben tener unas mentes semejantes. Por ejemplo un gato no es capaz de percibir la misma gama de colores (suponiendo que sea capaz de percibir colores) que un águila; por lo que podríamos decir que sus mentes no son semejantes. Sin embargo aunque no percibamos exactamente lo mismo que percibe un amigo que nos está enseñando algún objeto lejano, percibimos algo muy parecido por lo que se podría decir que nuestras mentes son semejantes. Pero esta similitud no se podría establecer sin un diálogo ya que no somos capaces de saber exactamente que es lo que la mente de nuestro amigo está percibiendo en ese momento.

¿Qué es el solipsismo?

El solipsismo es aquel pensamiento que cree que sólo cree no que existe más “yo” que el suyo propio, por lo que no cree que puedan existir más mentes que la suya propia por lo que piensa que todo el mundo que conoce es creación de su mente, que todas las personasque ha conocido, conoce y conocerá sólo son ilusiones que ha creado su mente para no sentirse sola en el propio mundo que ella ha creado. El solipsista no es capaz de poder ponerse en el lugar de otro, por simpatía, imaginarse la situación que está viviendo otra persona, ya que para él no existe otra mente capaz de sentir. El solipsista piensa que los comportamientos y apariencias del resto de las personas no están respaldadas por una división interior como la suya propia, es por eso por lo que no puede pensar que existen mentes semejantes a la suya, ya que no puede saber con toda seguridad que lo que dicen que sienten, perciben... es como ellos lo perciben, por lo que dudan de la existencia de otras mentes semejantes a la suya.

¿Podríamos ser todos solipsistas?

Realmente la teoría solipsista es muy fácil de revocar, ya que si mi mente es lo que ha creado todo el mundo, y es la única que existe, ¿cómo es posible que mi lenguaje sea comprendido por otros? ¿cómo es posible que el lenguaje estuviera antes de que yo pudiera pensar en él, si ha sido mi mente quien ha inventado todo el mundo? Pero estas preguntas no son las únicas que pueden revocar la teoría solipsista, ya que si todos fuéramos solipsistas no nos relacionaríamos ya que pensaríamos que el resto de personas son una invención mía; si sólo yo soy solipsista puedo pensar que no existen más personas que yo mismo, pero si todos lo fuéramos no existiría un mundo de todas las personas ya que existiría un mundo diferente pero igual a cada persona. Sería diferente porque cada persona pensaría que lo ha inventado ella, pero sería el mismo que percibimos todos ya que el mundo es más o menos parecido para todas las personas de una misma cultura, sociedad, clase social..., por lo que el mundo sería diferente pero igual. En conclusión todos no podríamos ser solipsistas, quizás podría haber alguno que no se parara a pensar en los demás, cómo piensan, sientes, etc. pero si se para a pensar dejaría de serlo. En mi opinión el solipsista no es capaz de sentir ya que si sentimos es porque sabemos que hay otras personas que tienen sentimientos hacia nosotros; si poseemos algún sentimiento entonces ya no somos solipsistas.

4º ¿En qué sentido dice Sófocles que el hombre es lo más admirable que existe sobre la tierra?

Para Sófocles el hombre es lo más admirable que existe sobre la tierra ya que es capaz de crear máquinas y artilugios que pueden ayudarle a aprovechar todo lo que la naturaleza le brinda. Es capaz de domesticar animales para que trabajen para él o le hagan compañía; no sólo eso, sino que también ha inventado instrumentos que le sirven para dar caza a animales mucho mayores que él para así después comérselos. También se sorprende de cómo el hombre ha sido capaz de adaptarse al medio y evitar que las condiciones climatológicas no le afecten como lo hacen a otras especies que tienen que sobrevivir a la intemperie. Pero sin duda lo que más admira es como el hombre fue capaza de inventarse un idioma y poder transmitirlo de padres a hijos y posteriormente a través de escuelas; como fue capaz de “inventarse” una cultura, un modo civilizado de comportarse, que el hombre haya sido capaz de organizarse de una forma jerarquizada. Es admirable como el hombre es el único animal que ha sido capaz de lograr organizar su sociedad de tal modo que pueda ser más o menos parecida en lugares muy distintos. Otra cosa que Sófocles admira del hombre es como ha sido capaz de descubrir y crear ungüentos y medicinas para curar enfermedades que podían matar a una persona; Sófocles se sorprendería mucho si viera como ha avanzado el mundo de la medicina durante los últimos 100 años, ya que ahora hemos erradicado enfermedades que hace sólo dos siglos diezmaban a la población mundial; aunque han aparecido otras nuevas “epidemias” que aún no somos capaces de curar y quien sabe si lo seremos algún día, pero si lo conseguimos aparecerán otras (quizás creadas por el propio ser humano) que sigan matando a millones de personas durante mucho tiempo hasta que se vuelva a descubrir algún remedio para esas enfermedades.

¿Le parece al autor griego el hombre algo estupendo o también algo terrible y trágico?

Para Sófocles el hombre es algo extraordinario por todo lo expuesto en la pregunta anterior pero también cree que es algo terrible, ya que es capaz de ingeniar recursos para destruir. En mi opinión el hombre crea instrumentos para hacerse la vida más fácil, pero algunas personas dan un uso muy diferente a los inventos y los utilizan para destruir. Este es el caso de la dinamita; el físico Novel creó la dinamita para poder facilitar la construcción de puentes, caminos, etc. pero cuando la dinamita cayó en las manos equivocadas esta fue usada para algo más dañino. Este uso es el más común hoy en día. Aunque Novel al darse cuenta del uso que estaban haciendo de su invento creó uno galardón que premiara la investigación científica y la labor cultural; los hoy prestigiosísimos premios Novel. Por ello yo, personalmente, estoy de acuerdo con Sófocles ya que el hombre es algo maravilloso por todo lo que ha logrado, gracias a su inteligencia, llegar a ser; pero también es lo más terrible que hay sobre la faz de la tierra, ya que si nuestro mundo dejará de existir tal y como lo conocemos hoy en día sería sin duda por la culpa del hombre; por su elevada tecnología que lo único que hace es lograr el bienestar de unos pocos, hundiendo en la miseria a las tres cuartas partes de la población mundial, y contaminado a la naturaleza que ha sido la encargada de darle todo lo que posee.

5º¿Cuáles son las tres grandes preguntas básicas acerca del universo que se hacen los filósofos? Trata de responder por tu cuenta a cada una de ellas

Las tres preguntas filosóficas básicas acerca del universo son: ¿qué es el universo?, ¿tiene el universo algún orden o designio?, ¿cuál es el origen del universo?.

Las tres preguntas son muy difíciles de responder ya que cuando intentas responder a una empiezas a hacerte más preguntas hasta que entras en un circulo vicioso del que no se puede salir si no es dejando de hacerte preguntas. Pero si hay que responder a la pregunta de qué es el universo, en mi opinión el universo es el conjunto de planetas, satélites, estrellas, galaxias, y demás cosas que no conocemos ni nunca llegaremos a conocer por mucho que avance la tecnología espacial, porque si es tan grande como ahora pensamos que es nunca podremos llegar a conocer todos sus rincones; pero puede que pase como hace un poco más de quinientos años, cuando tenemos constancia de que se descubrió que la tierra era redonda, sólo unos años antes se pensaba que quien traspasara una línea simplemente se caería a un abismo. Hoy en día vemos aquellas personas que tenían esas creencias como unos ignorantes, pero, ¿no seremos nosotros ahora los ignorantes al pensar que el universo es infinito? ¿o qué somos los únicos habitantes del universo? Podemos pensar en el universo como aquel “lugar” en el que está situado nuestro planeta, y por conclusión también donde estamos situados nosotros. Podríamos comparar a nuestro lugar de residencia como un universo a una escala mucho menor. Conocemos más o menos bien nuestra casa, aunque hay numerosos rincones, agujeros, y baúles de los cuales no conocemos su contenido e incluso su posición aunque podemos imaginar lo que desconocemos, este podría ser el caso de nuestro planeta. De las casas de los vecinos sabemos o imaginamos como pueden ser, pero nunca sabemos exactamente como son, estas podrían ser equiparadas con los planetas e incluso con nuestro sistema solar. Si pensamos en las casas de nuestro barrio no podemos ni imaginar como serán, nos podemos hacer una idea por lo que hemos visto desde la lejanía; este sería el caso de las estrellas que conocemos, pero que no sabemos cuantos planetas tienen, si es que los tienen. Si ya saltamos a algo más genérico, si pensamos en nuestra provincia, no conocemos la existencia de muchos pueblos, pero están ahí aunque no lo sepamos; a estos pueblos desconocidos los podríamos comparar con las numerosísimas galaxias que existen; y así podríamos clasificar infinidad de cosas.

Por lo que podríamos decir que el universo es un lugar en el que habitamos, que está compuesto por infinidad de cosas inimaginables; que es muy probable que no conozcamos ni una milésima parte de él. Pero que nos fascina, y siempre inventaremos hipótesis de cómo puede ser, o lo que puede contener; teniendo algunas cosas como ciertas, aunque pueden ser revocadas en cualquier momento como pasó con la gran certeza de que la tierra era plana.

Si queremos responder a la pregunta si el universo sigue algún orden o designio, lo primero que debemos hacer es preguntarnos qué es lo que entendemos nosotros por orden. La concepción de orden es muy diferente dependiendo de cada persona, aunque es más o menos parecida. Si ya tenemos claro que es lo que entendemos por orden, podríamos decir que el ser humano para no volverse “loco” en el caos que es el universo se ha inventado un orden para clasificar los distintos componentes del universo. Ha clasificado las estrellas en grupos dependiendo de su situación, o de su forma, composición... todo depende de quien haga la clasificación. De lo poco que conocemos del universo pensamos que tiene un orden dado por nosotros, pero como lo que conocemos es tan sumamente insignificante no podemos decir que todo el universo esté ordenado. Puede que no muy lejos de nosotros haya un caos total en que los componentes de aquella región del universo estén flotando y chocando de una forma caótica como lo hacen las partículas de los gases contenidas en un recipiente. No podemos imaginar algo que su situación sea caótica, aún en el peor caos solemos intentar buscar un orden, y si no lo encontramos simplemente nos lo inventamos. Por eso podríamos decir que el universo tiene un orden pero este orden es inventado por nosotros lo humanos, y nunca podríamos decir que el universo es caótico.

La última gran pregunta filosófica a cerca del universo, es quizás la más difícil de responder, ya que como en todo lo filosófico todo depende del individuo que la conteste. Para mí la creación del universo está más cerca de la teoría del big bang que a la teoría de que fue Dios quien creó todo lo que compone ese gigante desconocido al que llamamos universo. Yo personalmente no consigo concebir que un Dios (el juedeo-cristiano en este caso) fuera quien sacase de su chistera mágica un conjunto de elementos tan complejo; desde siempre mucha gente ha intentado convencerme de que Dios fue quien creó el universo y yo siempre respondía con otra pregunta, y era que quién creo a Dios, siempre me respondían que él mismo; cosa que yo dudo ya, que de la nada no puede salir algo porque este algo quiera crearse. Pero con la duda de que si de la nada se puede crear algo me he parado a pensar que de donde ha salido el cúmulo de energía que origino el universo, ya que todo tiene que proceder de algún sitio; después de mucho meditar llegue a la conclusión de que debió suceder algo a lo que no estamos al alcance de saber e incluso comprender. Todo pudo deberse a un golpe de azar, pero si esto fue así ¿por qué no se ha vuelto a repetir? puede ser que se dio un cúmulo de circunstancias que unió toda la materia y después de sucederse otro gran cúmulo de circunstancias se originó el universo, y que estas circunstancias no se ha vuelto a repetir ni se podrán volver a repetir nunca más. Para explicar el origen de la materia se podría recurrir a la teoría física de que la materia ni se crea ni se destruye, simplemente cambia de estado.

6º ¿Cuáles son los distintos usos que recibe la noción de “libertad”?

Podemos distinguir entre tres nociones de “liberta”. La primera concibe la libertad como disponibilidad para actuar de acuerdo con los propios deseos o proyectos. Según Fernando Savater es cuando carecemos de impedimentos físicos, psicológicos o legales para obrar tal como queremos. Por ejemplo estamos retenidos y no podemos observar ningún paisaje, aunque lo que más deseamos es ver una puesta de sol, pero no somos libres para hacerlo; este es un ejemplo claro del primer uso que recibe la palabra libertad. Aunque este uso limita mucho lo que realmente es la libertad, podemos encontrar un significado diferente y más “abierto” con la segunda acepción de libertad: la de querer lo que quiero y no sólo de hacer o intentar hacer lo que quiero; es decir, que soy libre de pensar, imaginar, querer algo que por algún motivo soy incapaz de realizar. Siguiendo con el ejemplo anterior, lo que más quiero es ver un paisaje, pero mis captores no me dejan ver ninguno, por lo cual no es posible que contemple ninguno; pero si soy libre de imaginarme, de querer ver un paisaje, ya que nos podrán quitar la posibilidad de realizar muchas cosas pero nunca nos podrán quitar la libertad que tenemos de querer o imaginar algo, el paisaje es un ejemplo muy claro de ello. Puede que en el lugar de nuestro cautiverio no haya ninguna ventana, pero poseemos la mejor ventana que podamos tener, y esa ventana es la imaginación ya que con ella podemos contemplar, a la medida de lo posible, paisajes que si no estuviéramos presos tampoco podríamos observar, por ello esta noción de libertad es quizás mucho más exacta que la anteriormente citada. La tercera noción es de las tres la que quizás sea menos relativa a la palabra libertad, ya que esta tercera consiste en querer lo que realmente no queremos y no querer lo que de verdad queremos. En el libro Savater expone un ejemplo con el que es muy fácil comprender esta última noción. Pasamos por una calle en la cual hay una casa ardiendo, sabemos que en su interior hay un niño pequeño, pero tenemos miedo aunque quisiéramos pasar a buscarle, pero pensamos que para eso están los bomberos; al final quisiéramos querer no tener miedo a pasar a ayudar al niño. Soy como soy pero a la vez quisiera ser de otra forma, querer otras cosas, querer ser mejor; todos hemos pasado por una etapa parecida aunque nos encante nuestra vida, siempre hay momentos en los que nos gustaría no haber hecho tal cosa o haber dicho esta otra; por muy contentos que estemos con nuestra vida siempre pensaremos en que podría ser mejor. Pero si aceptamos esta noción podríamos entrar en un circulo de querer querer hacer algo, y después querer querer quere hacer otra cosa, y así no para nunca. Por eso podríamos decir que los de las tres nociones las que pueden ser más “acertadas” pueden ser las dos primeras, y de ellas dos en mi opinión la que da una visión más totalitaria es la segunda.

7º¿ Qué es la técnica y cómo nos relaciona con la naturaleza?

La técnica no es sólo el utilizar un objeto para ayudarnos a conseguir un fin, sino que también es cuando se utilizan objetos para convertirlos en instrumentos. Por ejemplo no es técnica utilizar un palo para acercarnos comida, por ejemplo, ya que muchos primates superiores lo hacen e incluso algunos insectos sociales; pero si es técnica utilizar una piedra para pulir una rama y después utilizar esta para cazar. En este sentido los humanos somos los únicos animales que poseemos técnica, somos los únicos capaces de utilizar un objeto para modificar otro y luego usar este para el fin que realmente queremos. La técnica nos relaciona con la naturaleza del modo que gracias a ella podemos adaptarnos a los diversos cambios que la naturaleza nos ofrece, podemos modificar nuestro entorno del modo que nos plazca. La técnica hace que el ser humano saque todo el provecho a lo que la naturaleza nos brinda, a veces incluso la sobre-explota. Aunque se podría decir que todo lo que la técnica ha conseguido a lo largo de los siglos es muy natural, ya que lo único que hacemos cuando construimos máquinas es fabricar un instrumento que nos facilite las actividades cotidianas, la única diferencia que existe entre lo que los animales hacen por instinto y lo que los seres humanos hacemos pensándolo es que los animales lo hacen, como he señalado anteriormente, por instinto, sin “pensarlo” y siempre están obligados a hacer lo mismo una y otra vez; mientras que los hombres tenemos un proyecto antes de realizarlo y podemos elegir lo que queremos realizar. Así por ejemplo una abeja construye un panal con la misma finalidad que un arquitecto construye una casa, las diferencias que hay son que la abeja lo hace por instinto, mientras que el arquitecto lo hace tras haber pensado un proyecto; otra es que la abeja siempre va a hacer un panal, mientras que el arquitecto podrá hacer una casa, un piso, un chalet adosado... por eso se podría decir que todo lo que el ser humano hace gracias a la técnica es muy natural, ya que no hace algo muy distinto a lo que el resto de los animales. La técnica responde a la vocación activa del hombre, a sus intereses vitales, a su afán de reproducir, etc. así que se podría decir que la técnica responde al afán constructivo o destructivo de dominio del hombre; ya que con la técnica podemos tener casi cualquier cosa que deseemos construir, pero a la vez destruimos algo de lo que la naturaleza nos ha dado. Por ejemplo queremos construir una mesa de madera, de la más fuerte que existe, bien la podemos construir sin ningún problema y ya hemos fabricado un nuevo objeto, pero para su construcción hemos necesitado madera, y la hemos obtenido talando un o varios árboles, con lo que hemos destruido algo que la naturaleza nos había ofrecido. Pero no sólo en ese sentido destruimos, sino que después de fabricar la mesa la hemos barnizado, y para la fabricación de ese barniz se han utilizado productos químicos que han sido expulsados a la atmósfera y que seguramente esos gases destruirán la capa de ozono, así que también hemos destruido la naturaleza en ese sentido, pero al fin y al cabo hemos construido una mesa. Por lo que el hombre se gracias a la técnica se relaciona con la naturaleza de una forma constructiva y destructiva.

8º¿Qué es la justicia?

Desde los tiempos de Platón la justicia se ha definido como la concordia entre lo social a partir de elementos discordantes; aunque según Fernando Savater la justicia ha sido enfocada de modo erróneo como algo distributivo, el darle a cada cual lo suyo; o de modo retributivo, castigar a los malos y premiar a los buenos. Aunque la mejor definición de justicia la podemos encontrar en la obra de un filósofo llamado Pierre-Joseph Proudhon que dice: “la justicia... es el respeto, espontáneamente experimentado y recíprocamente garantizado, de la dignidad humana, en cualquier persona y en cualquier circunstancia en la que se encuentre comprometida, y a cualquier riesgo que nos exponga su defensa”. Con esta definición podemos entender más claramente lo que es la justicia y no cuando en un caso un juez rebaja la pena a un asesino por considerar que cuando un hombre da ochenta puñaladas a su compañera sentimental no lo hace con ensañamiento, como ocurrió pocos años ha. La justicia es mucho más que leyes, sentencias y veredictos; es como decía el filósofo anteriormente citado el respeto a la dignidad humana. Nadie podrá definir con claridad que es la justicia pero todo el mundo comprende cuando algo es justo o injusto.

¿Cuál es su relación con la “dignidad” humana?

La relación que existe entre la “dignidad” humana y la justicia es que con la justicia se pide el reconocimiento de la calidad de cada cual como hombre y como ciudadano; tras este reconocimiento llegan los derechos humanos y con ellos la “dignidad” humana. Este concepto consiste inviolabilidad de cada persona, el reconocimiento de que no puede ser utilizada o sacrificada por lo demás como un mero instrumento para la realización de fines generales; la segunda es el reconocimiento de la autonomía de cada cual para trazar sus propios planes de vida y sus propios baremos de excelencia, sin otro límite que el derecho semejante de los tros a la misma autonomía. Tercero es el reconocimiento de que cada cual debe ser tratado socialmente de acuerdo con su conducta, mérito o demérito personales, y no según aquellos factores aleatorios que no son esenciales a su humanidad; y por último la exigencia de la solidaridad con la desgracia y sufrimiento de los otros, el mantener viva y activa la complicidad con los demás. Si entendemos bien lo que en verdad significa la “dignidad” humana podemos establecer sin duda la relación con la justicia, ya que lo que esta palabra significa no es otra cosa que el tratar justamente al resto de personas de nuestro entorno, aunque muchas veces nos dejamos llevar por nuestro primer impulso y luego por orgullo no somos capaces de reconocer que nos hemos equivocado, y si lo hacemos es porque hay algo o alguien que nos dice que lo que estamos haciendo en ese momento es injusto. La justicia y la dignidad humana van unidas ya que si juzgamos a alguien es porque pensamos que ha hecho algo que transfiere en la “dignidad” de otras personas y eso no es fácil de perdonar por ello esas personas son señaladas durante toda su vida por otras que no son capaces de mirar en su pasado y ver si alguna vez, si querer, o queriendo ha hecho algo que vaya contra la dignidad de terceras personas.

9º ¿Por qué el arte moderno contemporáneo parecen haber abandonado el concepto tradicional de “belleza”?

Para entender porque se dice eso del arte contemporáneo primero lo que debemos hacer es describir el concepto tradicional de “belleza”; pues bien según los antiguos era bello todo aquello que era “bueno” ya que la palabra bello parece que proviene del adjetivo latino bonus, bona, bonum que significa bueno. La palabra hermoso viene del latín formosus que quiere decir que conserva adecuadamente su “forma”. En conclusión lo bello comparte con lo bueno y lo delicioso, la tarea de lograr que haya más vida y menos muerte. Para Platón la belleza es el tipo de hermosura al que aspiran los artistas, pero teme a estos por su habilidad para producir placer. Para Kant la belleza es un espectáculo de lo natural, para él “es bello lo que complace universalmente sin concepto”. Según el poeta Rainer Maria Rilke “lo bello no gusta ni disgusta sino que nos detiene”. Lo ambiguo de la belleza es que puede ser experimentada como una dulce caricia, o por el contrario puede que nos produzca un escalofrío. Por ello el arte moderno se aleja del concepto tradicional de belleza, ya que las distorsiones en la forma, colores, sonidos, etc. no ofrecen una visión agradable de la vida como intentaban hacer los antiguos artistas; no nos ofrece la cara amable de la vida, sino todo lo contrario, ya que al ver el Gernika de Picasso, por ejemplo, no vemos lo bonita que es la vida, sino todo lo contrario vemos lo terrible da la guerra, el sufrimiento de un pueblo al ser bombardeado; pero también al ver este cuadro notamos un cierto escalofrío que nos produce la extraña belleza que desprende el lienzo pintado por el gran genio español. En este cuadro Picasso no intenta ofrecer la belleza de una forma “fácil”, por decirlo de algún modo; sino que busca con su particular estilo hacer que lo bello sólo esté al alcance de unos pocos que están cultivados en el campo de la razón. Lo peligroso de este arte contemporáneo es que nos quedemos sólo con las formas chocantes y los colores extraños, en el caso del ejemplo anterior lo peligroso sería que nos quedáramos sólo con las extrañas formas de las personas, animales, etc.; que nos quedemos con lo “diferente” y no lleguemos a ver lo que el artista está realmente representando en la obra que está creando; en el caso del Gernika sería el sufrimiento del pueblo ante una guerra, la angustia de no saber que es lo que va a pasar cuando toda la barbarie en la que están sumidos acabe. Lo genial del arte moderno es que dentro de lo que el artista está intentando representar, cada persona que ve ese cuadro puede interpretar una cosa más o menos distinto; mientras que en un cuadro del siglo XVII por ejemplo, no podemos ver otra cosa que no sea lo que el artista ha querido pintar. El cuadro de Las meninas no tiene mayor interpretación que la de un retrato de las infantas en el que aparecen otros personajes; aunque no quiero decir que el cuadro de Velázquez no sea una joya del arte mundial, porque su técnica, colores, etc. son propios de un genio; lo que pasa es que no puede tener tantas interpretaciones como pude tener un cuadro de Picasso. En conclusión el arte moderno está alejado del concepto tradicional de “belleza” porque en este tipo de arte no se intenta plasmar el lado amable de la vida, sino todo lo contrario, pretende mostrarnos que en la vida no todo es alegría y placer. En este sentido el arte contemporáneo si que se ha alejado del concepto tradicional de “belleza”, pero no lo ha hecho en el sentido de sorprender y hacer que nos “paremos” ante las grandes obras de arte.

10º ¿En qué consiste la dificultad para pensar el tiempo?

La principal dificultad que encontramos cuando queremos pensar sobre el tiempo es que nunca podemos verlo “quieto”, ya que para pensar en algo necesitamos fijarlo, y ¿cómo podemos fijar el tiempo? Podemos pensar en el presente, pero cuando lo hacemos el presente se nos escapa de las manos ya que si fijamos un “ahora” cuando volvamos a él para reflexionar encontraremos que ese ahora ya es pasado, y así va a ser siempre, ya que si miramos al reloj vemos como los segundos e incluso los minutos pasan apenas sin darnos cuenta. Si sabemos que el ahora en el que nos fijamos ya ha pasado, lo que podemos hacer es fijarnos en un momento que está aún por llegar, pero ¿cómo nos podemos fijar en algo que aún no existe?, nos podemos hacer una idea de cómo puede ser el instante futuro que esperamos para fijarnos pero nunca podremos saber con exactitud lo que va a ocurrir, ya que aunque tengamos muy claro lo que queremos hacer hay otros factores externos que varían el presente y en definitiva el futuro, por lo que si nos fijamos en un momento que está aún por pasar lo que hacemos es fijarnos es una ilusión creada por nosotros, pero no en la realidad ya que nunca podemos saber con seguridad lo que el futuro nos ofrecerá; por eso es casi imposible fijarse en el tiempo, ya que si cogemos como referencia un momento presente enseguida va a ser pasado, y si cogemos como referencia un momento futuro puede pasar algo que lo varíe y ya no nos sirva para nuestro propósito. Otra gran dificultad que existe para pensar en el tiempo es que la idea de tiempo es muy subjetiva, ya que en un mismo día puede ser que en un determinado momento unos sólo minutos se nos hagan eternos mientras que varias horas se nos pasen “volando”, casi sin darnos cuenta. Todo eso ocurre en una misma persona a lo largo de su vida, pero la concepción del tiempo varia según las culturas; así para el mundo occidental estamos en el año 2001, para los musulmanes nos encontramos en el año 1340 más o menos, y para los orientales sobre el año 3150; todo depende del punto de referencia que tomemos y la medida por la que optemos, ya que nuestro calendario es solar y el de los musulmanes es lunar; también ha lugares en los que el tiempo se rige por la época de lluvias, la crecida de los ríos, etc. Aunque ambas culturas (la cristiana y musulmana) tienen la misma idea de día y noche, pero esta misma idea varia según cambiemos de coordenadas, porque en los países que se encuentran cerca de los polos en ocasiones el día dura seis meses y la noche otros seis; esta idea del día y la noche también varia de duración dentro de una misma cultura ya que en verano los días son mucho más largos que en invierno, y viceversa pasa con las noches en invierno y verano. La otra gran dificultad para pensar en el tiempo es que realmente no sabemos que es, como dijo Agustín de Hipona: “¿qué es, pues, el tiempo? Sé bien lo que es, si no se me pregunta. Pero cuando quiero explicárselo al que me lo pregunta, no lo sé. Pero me atrevo a decir que sé con certeza que si nada pasara no habría tiempo pasado. Y si nada existiera, no habría tiempo presente”; resumiendo lo que quiere decir que si no nos paramos a pensar en el tiempo todo el mundo lo sabemos pero si me lo preguntan no sé como explicarlo. En conclusión la dificultad para hablar del tiempo viene de la dificultad para determinar con exactitud lo que entendemos por la palabra tiempo; ya que depende de la cultura, la edad, momento, etc. la definición que demos al tiempo. La otra gran dificultad es fijar lo infijable, es decir, el tiempo. En mi opinión lo que mejor define a esta cuestión es: sé lo que es el tiempo si nadie me lo pregunta; creo que con esta afirmación se puede entender muy bien la dificultad de pensar en el tiempo.

11º De los temas y problemas tratados en el libro, ¿cuál te ha parecido más interesante? ¿por qué?

Los temas que más me han gustado en el libro han sido el capítulo en el que se hablaba de la “libertad”, ya que todo el mundo tiene más o menos claro lo que significa ser libre, pero si no nos paramos a pensar lo que realmente significa vivir en un país en el que tenemos más o menos libertad; si no pensamos en lo que la libertad significa no podemos darnos cuenta de lo afortunados que somos al poder hacer, con unas determinadas prohibiciones, lo que nos apetezca. Al pararme a pensar sobre la libertad he reflexionado sobre lo trágico que debe ser vivir en una dictadura en la que no puedas hacer nada como en el caso de Chile hace unos años, cuando por cantar unas canciones que animaban al pueblo era castigado de una forma muy cruel; o sin irnos a otro país en España cuando en los tiempos de Franco no podían ir más de tres personas juntas porque se pensaban que podían estar planeando algo, o como después se instauró la censura, y como los artistas tenían que “disimular” los auténticos mensajes que querían transmitir; este es el famosísimo caso del cantautor Luis Eduardo Aute y su famosa canción Al alba. Otro tema que me ha parecido muy interesante ha sido el de la justicia, ya que yo anteriormente por justicia sólo tenia el concepto de las leyes y el juicio que hacemos cada uno de lo que pasa en nuestro mundo, pero nunca me había pensado a pensar en la justicia del modo que Savater la expone en su libro. Pero sin duda el tema que me ha parecido más interesante y apasionante es el de la muerte, ya que al reflexionar sobre ella he descubierto lo hermosa y efímera que es la vida. Que debemos aprovecharla, como tenemos que aprovechar el momento y hacer lo que realmente nos apetece, ya que si dejamos que pase el tiempo sin hacerlo, cuando queramos hacerlo ya será demasiado tarde y nos sentiremos mal por no haberlo hecho cuando tuvimos la oportunidad, y por lo que hemos perdido. Por ello en mi opinión deberíamos hacer lo que nos apetezca aunque también tenemos que pensar en sus consecuencias, aunque si no pensamos en ellas podemos enfrentarnos a las consecuencias cuando estas lleguen. Como dije al responder la cuestión al capítulo primero deberíamos pensar, sino todas las noches si algunas, sobre lo cerca que tenemos a la muerte y lo terrible y maravilloso de esta; tenemos que pensar en como la hemos evitado ese día y que estamos más cerca de ella cada minuto, hora, día, semana... que pasa.

Aunque todos los temas que ha tratado Savater en este libro me han parecido muy interesantes, ya que son cosas con las que convivimos todos los días pero nunca nos paramos a pensar en ellas, y así leyendo este libro, nos paramos a pensar en ellas y cuando pensamos en ellas es cuando realmente aprendemos a valorarlas, como en mi caso ha ocurrido con el tema de la muerte, el de la justicia y también en mayor medida en el caso de la muerte. Pero me han apasionado todos los temas, pero dentro de lo que nos gusta siempre hay cosas que nos gustan más que otras.

12º Valoración crítica y personal de la obra

En mi opinión la obra nos hace plantearnos cuestiones sobre hechos cotidianos en los que rara vez paramos a pensar en ellos y aún menos nos hacemos preguntas sobre ellos. Quizás a lo difícil de leer un libro de filosofía ayuda el modo en el que el autor ha escrito el libro, ya que nos expone las respuestas a las grandes preguntas filosóficas con ejemplos que nos son fáciles de comprender, por ejemplo cuando en el capítulo quinto nos explica como el orden puede ser muy relativo con el ejemplo de su mesa. En todo el libro hace clara alusión al lector invitándonos a reflexionar, y haciéndonos preguntas, en definitiva haciendo que nos sintamos representados durante toda la obra; también intercala con estos agradables ejemplos un gran sentido del humor, haciendo en muchas ocasiones chistes, que al leerlos han hecho que me ría como hace mucho tiempo que no me reía con ningún libro. En definitiva la lectura de este libro me ha servido para adentrarme apasionadamente en el complicado mundo de la filosofía, pero no sólo en hacerme preguntas sobre cuestiones vitales, sino que también me ha servido para conocer los distintos puntos de vista de muchos filósofos antiguos que han marcado un antes y un después en la historia de la filosofía. Mi valoración hacia el libro es muy positiva ya que ha hecho que disfrute con un libro como supuestamente se debe disfrutar, aunque en muchos casos no se consiga. En mi opinión recomendaría este libro a todas las personas que busquen algo más en la vida, que pasar por ella sin querer saber el por qué de muchas cosas cotidianas.

Las

preguntas

de la

vida

1º Bach. B nº 17