Las intermitencias de la muerte; José Saramago

Literatura. Novela. Análisis

  • Enviado por: Teófilo Huerta Moreno
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 11 páginas

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ANÁLISIS LITERARIO

EXAMEN Y CORRELACIÓN DE LAS OBRAS

LA NOVELA

Las Intermitencias de la muerte contiene sin numerarlos 15 capítulos distribuidos en 274 páginas y por su estructura, aunque no explícitamente, cuenta con dos partes muy claramente definidas, del capítulo 1 al 8 y del 9 al 15.

Originalmente escrita en idioma portugués, su traducción al castellano está validada por una persona de la más alta confianza del escritor (su esposa Pilar del Río) y avalada por la editorial Alfaguara.

Con un lenguaje sencillo y coloquial existe fluidez en el relato, partiendo de una panorámica general en tercera persona y con particulares diálogos de algunos personajes, unos secundarios y otros que son principales en cada una de las dos partes.

En la primera parte son personajes principales el primer ministro, el cardenal y el director de televisión; de manera secundaria lo están los integrantes de la familia que huye al país vecino, los ministros de carteras, los profesionales de los velatorios, compañías de seguros, hospitales y casas de la tercera edad; son personajes incidentales la reina madre, el rey, el papa y los miembros de la mafia; constituyen papeles menores los soldados, los viejos, los brujos y filósofos y demás ciudadanos.

En la segunda parte los personajes principales son la muerte, claramente representada en tres acepciones: invisible, como esqueleto y disfrazada como una elegante dama, y el violonchelista del que se enamora. Personajes secundarios lo son el perro y la guadaña, y otros menores son el taxista y el hotelero.

El tema central de la novela es la repentina ausencia de la muerte que desata en primera instancia la sorpresa, la incredulidad, el regocijo, para dar paso primero a la preocupación y después al caos que desencadena hasta la presumible resolución dada por el regreso de la misma.

El desarrollo de la obra está dado de la siguiente manera:

En la primera parte que se caracteriza por contextualizar la obra y presentar una panorámica general del país y sus ciudadanos y un cuadro general de la situación, de manera muy descriptiva:

  • Introducción en que se da el planteamiento básico de la ausencia de muerte.

  • Accidentes sin graves consecuencias.

  • Confirmación de los hechos a partir de los reporteros.

  • Confusión entre autoridades políticas y eclesiásticas.

  • Papel preponderante de los medios de comunicación en cuyos diarios se difunde de manera llamativa y humorística el fenómeno.

  • Discusión entre eruditos sobre las causas del fenómeno.

  • Atribución del fenómeno a una cuestión cósmica.

  • Posición política y religiosa.

  • Fiesta ciudadana.

  • Crisis de hospitales, funerarias, compañías de seguros y casas de la tercera edad.

  • Crisis por el pago de pensiones.

  • Escenas de familia rural desesperada por la agonía de uno de sus miembros y decisión de cruzar la frontera para hacerlo morir.

  • Vigilancia de soldados en la frontera para evitar el cruce de seres agonizantes.

  • Presencia de la “maphia” y colusión con autoridades corruptas.

  • Aviso de la muerte de su regreso mediante una carta.

  • Comunicación por los medios del regreso de la muerte.

  • Parálisis y confusión de la ciudadanía.

  • Intervención de terapeutas de la mente.

  • Satisfacción de prestadores de servicio por la reanudación normal de sus actividades.

En la segunda parte donde se restringe la atmósfera a una relación de pareja:

  • Adopción de una personalidad femenina por parte de la muerte.

  • Disposición a hacer efectivos los avisos particulares de mortandad.

  • Regreso de la mortandad a partir de un albañil que caerá al empujarlo el personaje de la muerte.

  • Entrada de la muerte al concierto del violonchelista.

  • Seducción de la muerte al músico.

  • Encuentro amoroso entre muerte y violoncelista en casa de éste.

Por capítulos

Cap. 1. Introducción /Accidentes en carretera/ Investigación de reporteros / Posición religiosa / Explicación científica del fenómeno.

Cap. 2. Titulares periódicos / Fiesta popular / Crisis sectores profesionales (hospitales, funerarias, compañías de seguros).

Cap. 3. Discusión especialistas y filósofos / Oraciones / Familia que sale a la frontera.

Cap. 4. Continuación del éxodo a la frontera / Vigilantes opositores al éxodo / Transacciones con la mafia.

Cap. 5. Despliegue de fuerzas del ejército en la frontera.

Cap. 6. Disertación filosófica / Debate religioso.

Cap. 7. Sobre violeta dirigido al director de televisión / Anuncio por TV del regreso de la muerte / Junta del presidente de funerarias y muerte prematura y repentina por infarto.

Cap. 8. Regreso de la mortalidad general/ Certificación de los muertos por los médicos / Nuevos titulares en la prensa por el retorno de la muerte / Festejo por el retorno a la normalidad.

Cap. 9. Flash back para visualizar las acciones de la muerte desde que dio su aviso / Reparto de cartas color violeta / Asistencia de terapeutas de la mente a desesperados.

Cap. 10. Dilema de la muerte ante la devolución de carta dirigida al violonchelista.

Cap. 11. Visita invisible de la muerte a la recámara del músico.

Cap. 12. Revisión de los expedientes de los mortales por la muerte.

Cap. 13. Plan de la muerte a partir de examinar al músico.

Cap. 14. Transformación de la muerte en mujer / Plan para empujar en dos semanas a un albañil / La muerte se hospeda en un hotel.

Cap. 15. Desenlace / Seducción a violonchelista / Enamoramiento.

El estilo en la primera parte está cargado de humorismo e ironía para presentar los hechos, lo cual no tiene el mismo peso en la segunda parte en que se adopta un tono místico y poético.

El mensaje que el lector puede rescatar de la obra está dado por la reflexión de que la inmortalidad o eternidad no representa un valor supremo y que la mortalidad es la mejor opción humana, acompañada ésta de la necesidad de satisfacer el afecto y el amor.

EL CUENTO

¡Últimas noticias! es un cuento de 10 páginas sin divisiones de ningún tipo.

Escrito originalmente en español.

Escrito con un lenguaje sencillo y coloquial que le da fluidez al relato que parte de una panorámica general en tercera persona y con brevísimos diálogos de personajes secundarios.

No se destacan personajes principales que tengan un peso específico en el desarrollo de la obra. Todos mantienen una equidad en el argumento y son: periodistas y locutores, gobernantes, el papa, científicos, médicos, psiquiatras, dueños de hospitales, velatorios, panteones y compañías de seguros, policías, ladrones, soldados; los personajes que llegan a tener un diálogo son una pareja joven y otra de ancianos.

El tema central del cuento es la repentina ausencia de la muerte que desata en primera instancia la sorpresa, la incredulidad, el regocijo, para dar paso primero a la preocupación y después al caos que desencadena hasta la presumible resolución dada por el regreso de la misma.

El desarrollo de la obra está dado de la siguiente manera, siempre desde una perspectiva general:

  • Introducción en que se da el planteamiento básico de la ausencia de muerte.

  • Accidentes sin graves consecuencias.

  • Confirmación de los hechos a partir de los reporteros.

  • Papel preponderante de los medios de comunicación en cuyos diarios se difunde de manera llamativa y humorística el fenómeno.

  • Fiesta ciudadana.

  • Atribución del fenómeno a una cuestión cósmica.

  • Declaración de autoridades políticas y eclesiásticas.

  • Posición política y religiosa.

  • Crisis de hospitales, funerarias, compañías de seguros y casas de la tercera edad.

  • Crisis generalizada.

  • Incremento de robos y refuerzo policial.

  • Persistencia de conflictos y sostenimiento de soldados en luchas cuerpo a cuerpo.

  • Intervención de psiquiatras para paliar el nerviosismo.

  • Regreso de la mortandad a partir de un trabajador que cae.

  • Incredulidad y alivio de la ciudadanía.

El estilo es muy descriptivo y por la misma presentación de los hechos hay rasgos de humorismo e ironía, donde también tiene peso la lección moralizante.

El mensaje que el lector puede rescatar de la obra está dado por la reflexión de que la inmortalidad o eternidad no representa un valor supremo y que la mortalidad es la natural y mejor opción humana.

CORRELACIÓN ENTRE LAS OBRAS

Es claro que se trata de dos géneros diferentes: la novela y el cuento. No obstante, la primera sobre todo en sus páginas iniciales toma como referente el relato fantástico.

Ambas obras parten del mismo supuesto de que nadie muere, la única diferencia es que la novela constriñe el fenómeno a un país y el cuento lo generaliza al mundo. En ambos casos se subraya cronológicamente la ausencia de muerte en el reciente día (“Al día siguiente no murió nadie/”No murió nadie ayer”) y en las últimas horas (“entre diurnas y nocturnas, matutinas y vespertinas”/”en unos de día en otros de noche”).

Ambas obras presentan un similar hilo conductor.

El propio autor menciona en la pág. 58 que hasta entonces había dado “una visión panorámica de los hechos”.

Son los dos primeros capítulos de la novela los que contienen la mayor parte de similitudes y planteamientos del cuento. Posteriormente se encuentran salpicadas en el resto de los capítulos otras ideas sustantivas, pero las menos.

En las dos obras son los profesionales del periodismo los que investigan y confirman la inexistencia de muertes pese a los más drásticos accidentes que similarmente ocurren en carreteras, no en avenidas o calles. La novela mantiene la gravedad de enfermos y accidentados; el cuento los cura mágicamente.

Los medios de comunicación juegan un papel central en la difusión de la noticia en las dos obras.

En ambos casos los periódicos dan cuenta del hecho en singulares y llamativos titulares que ridiculizan a la propia muerte (“los más diversos y sustanciosos titulares”/”sin faltar aquellos encabezados ingeniosos”).

En las dos obras se gesta un júbilo general y se da una sola proclama (“ahora sí la vida es bella”/”no vamos a morir, no vamos a morir”).

Para ambos escritos el fenómeno se presume de origen eventual (“Una nueva y tal vez fugaz apariencia”/”rumores de que esto fuera eventual”).

Para sendas obras la explicación científica no es concluyente pero de la que más se presume es la ligada a un fenómeno cósmico (“una alteración cósmica”/”una variación de la órbita”).

Constituye un rasgo particular para las dos obras la presencia y opinión únicamente de la religión católica y en particular por su representante el papa.

Se asienta en ambas obras literarias el desencadenamiento de problemas económicos y políticos. La novela los desarrolla ampliamente sobre todo en la parte en que la “maphia” corrompe a las autoridades. El cuento sólo las enuncia.

En ambos trabajos no sólo se desarrollan los problemas, sino que se enuncia la presencia del caos (“pavoroso caos que se nos viene”/”el caos era aterrador”) y también se refiere la palabra crisis (“Aunque la palabra crisis no sea ciertamente la más apropiada”/”la gente resentía los efectos de la crisis”), incluso en la novela parece entrar forzadamente la idea.

Se expresa en las dos obras el problema poblacional que causa el fenómeno (“una presión demográfica en aumento”/”la tasa de natalidad crecía, la de mortalidad ya no existía”).

La crisis de los servicios es palpable en ambas obras justamente en los centros hospitalarios, en los servicios de inhumación y en las compañías de seguros (“en peligro la supervivencia de nuestra industria...de compañías de seguros”/”las empresas de seguros de vida...resentían quiebras”.

Si bien la novela ubica a los soldados en una frontera como vigilantes y el cuento en los campos normales de batalla, se presume en ambos casos que los soldados son inermes a las armas bélicas (“tenían la certeza que no iban a morir”/”optaron...luchar primitivamente cuerpo a cuerpo”).

Aunque la novela juega con los avisos de muerte entre los ciudadanos, se da una muerte prematura y al final deja en suspenso el retorno, claramente se advierte la voluntad de la muerte por reiniciar su trabajo a partir de empujar a un albañil al precipicio; el cuento señala nítidamente que la muerte vuelve a partir de la caída de un trabajador (“un albañil distraído...nuestro turno de caer del andamio”/”un trabajador tras caer desde un piso doce”).

Cuando la muerte se disemina es semejante su descripción ( “descansaron en paz por obra e un instante único....cargado de una potencia mortífera”/uno tras otro, casos similares, por aquí un infartado, por allá un atropellado”), así como la reapertura de los servicios.

En ambas obras se expresa la importancia y significado que para la población realmente tiene de nuevo la mortalidad (“el ya no esperado regreso a la normalidad...otra cosa que el natural alivio”/”acogieron la vuelta a la normalidad y, más que eso, a la naturalidad”).

Hay evidente parafraseo en situaciones particulares: “Al día siguiente no murió nadie” por “no murió nadie ayer”; “entre diurnas y nocturnas” sustituyendo “en unos de día en otros de noche” ; “los más diversos y sustanciosos titulares” por “aquellos encabezados ingeniosos”; “titulares exclamativos” por “encabezados llamativos”, “una alteración cósmica” por “una variación de la órbita”; “un albañil” por “un trabajador”; “regreso a la normalidad” por “vuelta a la normalidad”.

CONCLUSIONES

  • A pesar de considerar la multiculturalidad y el molde de producciones literarias realizadas en diferentes latitudes e idiomas, casi al mismo tiempo y la similitud de su temática y tratamiento, los paralelismos son asombrosamente singulares.

  • En cada fase del desarrollo de las obras se manejan premisas idénticas, sólo que la novela las desarrolla ampliamente y les da un giro con la presencia de personajes particulares.

  • La novela por su extensión explota algunas otras ideas no presentes en el cuento.

  • El peso de las similitudes se concentra sólidamente en los primeros dos capítulos de la novela.

  • Las concordancias de las ideas expresadas en párrafos concretos son abundantes y concisas.

  • No existen párrafos textualmente copiados.

  • Sí existen frases similares, parafraseo y evidente empleo de sinónimos. En algunos casos las palabras contenidas llegan a ser las mismas .

  • Hay una evidente sincronía en la temática y devenir de las obras.

  • El desarrollo que hace la novela le permita explorar situaciones particulares y brincar a otra historia de amor con el pretexto de una muerte personalizada que no existe en la primera parte.

  • La premisa, explicación y desenlace del retorno de la muerte son peculiarmente concordantes.

  • Estructuralmente la novela está partida en dos, no sólo en temática, sino en estilo, lenguaje, ritmo. De tal suerte, el argumento inicial varía del de la segunda parte.

  • Existen dos finales: uno con el cierre del capítulo 8, otro al concluir la novela.

  • Existe una coherencia textual (pasajes paralelos); las construcciones sintácticas son similares; el modo de narración es satírico en ambas obras; no hay coincidencias fortuitas ni clichés, sino una clara concordancia de ideas.

  • No obstante que las ideas son universales, no se puede pensar que las concordancias entre las obras sean meras “coincidencias”, sino consciente aprovechamiento (dolo) de las plasmadas previamente en un escrito y, por lo tanto, una demostrable correlación entre las dos obras.

Por lo anterior se presume una derivación de la novela a partir del cuento.


Saramago, José, Las intermitencias de la muerte, Alfaguara, México, 2005, 274 págs.

Huerta, Teófilo, “¡Últimas noticias!” dentro de La segunda muerte y otros cuentos de fúnebre y amorosa hechura, Ed. Quetzalcóatl, México, 1987.

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