Las amazonas en la mitología griega

Mitología. Nación legendaria de guerreras. Tribus guerreras. Matriarcado. Asesinas de varones. Amazonas en la literatura griega. Pentesilea. Hipólita. Amazonas en el arte griego

  • Enviado por: Sara
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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LAS AMAZONAS EN LA MITOLOGÍA GRIEGA

En la mitología griega, las Amazonas eran una antigua nación legendaria de guerreras o un país contemporáneo poblado por mujeres en los confines del mundo. Las leyendas parecen tener una parte real basada en las mujeres guerreras de los escitas (1).

Tribu guerrera descendiente del dios de la guerra, Ares y de la náyade Harmonia. Se originaron alrededor del área del Caucaso y se establecieron en las riveras del río Termodón en Pontus, Asia Menor, para luego fundar el pueblo de Temiscira, en la costa de Euxine (Mar Negro- Turquía).

Existen varias hipótesis para situar la ciudad poblado amazónico en un contexto geográfico real e históricamente pausible. También se encontraban en la Tracia. Hay autores que las sitúan en la Escitia Meridional, en la margen izquierda del Danubio (2). Sin embargo, a pesar de la incertidumbre lo que si queda. claro es que se trataba de un pueblo localizado en el norte, una zona a menudo hostil para los griegos

Las amazonas son imaginadas y descritas por los hombres griegos como un pueblo de mujeres en estricto sistema de matriarcado, gobernadas por una reina, a la cual se le supone un vínculo directo con el dios Ares pero sin clarificar el sistema sucesorio. Se desconoce si a estas reinas les sucedían sus propias hijas o bien la mujer con más atributos como fuerza, inteligencia o dotes de mado.

Etimológicamente, amazon deriva probablemente de un etónimo iraní, hamazam- , que originalmente significaba “guerreras”. La variante griega del nombre estaba relacionada por etimología popular de “a”, “sin”, y “mazos”, “sin senos”; relacionado con la tradición que decía que las amazonas se cortaban o quemaban el pecho derecho, para poder se capaces de usar el arco con más libertad, y criaban a sus hijas con el izquierdo. Pero en las obras de arte no existen indicios, las amazonas siempre son representadas con ambos pechos, aunque con el derecho frecuentemente cubierto (3).

Según la iconografía, en algunas vasijas griegas, se dibuja a las amazonas con unos escudos en forma de luna e incluso los griegos las ponían bajo la protección de Artemisa, diosa de la caza y de la Luna. Por similitud fonética, pudieron copiar de este extraño pueblo la denominación “uma soona” como “amazona”. Aunque su procedencia de interpretación ha sido discutida, hoy en día no se ponen de acuerdo sobre el significado. En origen asiánico, “hama: todas, zan : mujeres, así, amazonas, todas mujeres”.

  • Escitas. Herodoto los describe como un grupo de bárbaros nómadas del Asia central que penetraron en Europa del este en el año 7000 a.C, practicaban cultos guerreros que incluían sacrificios.

  • G.Barragán, Las amazonas de las letras a la vida,México:RELiM,1998.

  • F. Martín Cano,Guerreras y Amazonas, Reinas y diosas, en diferentes regiones arcaicas.

  • En algunas versiones, ningún varón tenía permiso para residir en el país de las amazonas, pero una vez al año, para evitar la extinción de la raza, visitaban a los Gargarios - tribu vecina- o en otros casos, se relacionaban con extranjeros. Sus uniones sexuales se realizaban fuera del grupo, sin mantener ningún lazo con ellos después.

    A las niñas se las educaba como amazonas, adiestradas en las labores de campo, la caza y el arte de la guerra (Estrabón XI). (4), adoptando el estatus de las madres y desconociendo la identidad del padre. A los niños nacidos de esas uniones, en cambio o bien se le mutilaba- dejándoles ciegos o cojos- o bien se les utilizaban como esclavos, o se les sacrificaba o eran enviados de vuelta con sus progenitores, esto varía según versiones.

    Los griegos concibieron a las amazonas como mujeres amantes de la guerra que luchaban armadas con peltas (escudos pequeños en forma de media luna) y con hachas de doble filo, y que disparaban sus flechas con arcos de gran tamaño. A diferencia de los helenos, las amazonas preferían la guerra a caballo y se les consideró expertas jinetes. La otra actividad amazónica era la cacería, por ello que se diga que las únicas divinidades a las que adoraban eran: Ártemis, diosa de la caza y los bosques, y Ares, dios de la guerra (5).

    Al parecer, estas mujeres estuvieron en constante guerra con Grecia y también con otras naciones. A Didorus Siculus - geógrafo Strabo de Alejandría- y a Herodoto, se les deben los escritos más importantes sobre las amazonas, éste último conecta a las amazonas con Escitia y dice que los Sauromatas descienden de ellas.

    En la Ilíada, Homero nombra a las Amazonas como “Antianiras” - las que luchan como varones-; Herodoto las llamó Androktonas, “asesinas de varones”.

    Los artistas áticos han transmitido siempre una imagen de las amazonas vestidas - o semidesnudas- a la griega, con su clámide abierta por el costado, en un contraste de belleza y fiereza. Sus vestiduras consistían en el típico traje escita, con pantalones ajustados, cubiertos por una falda hasta las rodillas, que es parte de una túnica que cubre la cintura, donde se ciñe por un cinturón, del que parten a veces correas que cruzan el pecho. Se cubrían la cabeza con el gorro frigio o con un casco llamado alopekis, sin penacho (6).

  • Estrabón. Geógrafo e historiador griego ( Amaseia, 63 aC- 21 dC). Se conserva de él 43 libros de sus Memorias históricas.

  • G.Barragán, Las amazonas, de las letras a la vida ,RELiM,1998.

  • O. García Sanz, Amazonas: una realidad histórica para la tradición occidental.

  • Sus intervenciones bélicas son conocidas a través de fuentes literarias:

    - Invadieron Licia, pero fueron derrotadas por Belerofonte, que había sido enviado a luchar contra ellos por Iobates o Ioabato, el rey de Licia, con la esperanza de que encontrase la muerte a manos de las amazonas. Este episodio es narrado por Homero en la Ilíada, canto VI:

    [...] En tercer lugar, mató a las Amazonas, iguales a los hombres. (7)

    - Junto al río Sangario, donde el propio rey Príamo acude en auxilio de los frigios ante la invasión de las Amazonas. En la Etiópida se cuenta que las amazonas llegaron a ayudar a Príamo mandadas por Pentesilea, su reina.

    [...] “Pues, siendo aliado suyo, fui contado con ellos el día aquél

    en que llegaron las Amazonas de formas de hombres”. (8)

    A pesar de esto, en su vejez Príamo, hacia el final de la Guerra de Troya, sus antiguas oponentes se pusieron de su lado contra los griegos bajo el mando de su reina Pentesilea, quien fue muerta por Aquiles ( Quinto de Esmirna)(9)

    Virgilio en la Eneida canta así en su libro I:

    “Guía la marcha de las Amazonas de escudos lunados

    Pentesilea, que arde enloquecida entre millares,

    con aúreo ceñidar bajo el pecho descubierto,

    guerrera, concella que se atreve a combatir contra hombres.”(10)

    - En cuanto al episodio de Hércules (Heracles) y sus luchas con las amazonas junto a la desembocadura del Termodón, junto a Teseo. El motivo de la disputa era obtener el cinturón que Ares regalara a Hipólita, reina de la Amazonas. Tras una cruenta batalla contra las amazonas que protegían a su reina, ésta muere y Hércules consigue el cinturón. Era el noveno trabajo que Hércules debía conseguir por orden de Euristeo.

    [...] Sostengo, en efecto, que cuando yo era escudero

    del padre de éstos, acompañé por mar a Teseo en

    busca del cinturón que a muchas aniquilara.(11)

  • Homero, La Ilíada, Madrid: AkalClásica, 1986.

  • Homero, La Ïlíada, op. cit., Canto III (189).

  • Quinto de Esmirna, s III-IV de nuestra era, autor de las Posthoméricas.

  • Virgilio, Eneida, Madrid: Alianza, 1990.

  • Eurípides, Las Heraclidas, Madrid: Cátedra, 2004.

  • Esquilo hace referencia también a estos personajes mitológicos en su obra “Las Euménides”, en el tercer episodio, en boca de Apolo, que dice así:

    [...] Sí, porque no es lo mismo que un noble rey , al cual

    cuadra el honor del cetro que a Zeus se debe, muera

    a manos de mujer, pero no bajo dardos

    potentes e impetuosos de cualquier Amazona [...]

    Este mismo autor, en su tragedia “Las Suplicantes” vuelve a hacer mención de las amazonas, en boca ahora del rey de Argos, Pelasgo.

    [...] Amazonas, que no tienen maridos

    y de carne se nutren, con las cuales, si armadas

    con arcos estuviesen, las compararán del todo.

    Continua la obra, tras ver a las Damaides, el rey Pelasgo exclamando:

    [...] ¿ De dónde esa caterva no helénica ha venido

    a la que hablo, ataviada con peplos y diademas

    bárbaros?. Indumento no es ése de mujeres

    argólicas ni griegas. ¿ Y cómo se atrevieron

    sin miedo aquí a venir, desprovistas de guías,

    de heraldos y patronos?

    Virgilio cantó en la Eneida las proezas bélicas de estas mujeres guerreras y dice así de su reina Camila en el libro XI (12).

    << At medias Inter. Coedes exultat Amazon

    Unum exerta latus pugnae, pharetratra Camila>>

    Eneida, libro VII (1133):

    [...] Y al fin, Camila,

    prez y honor de los Volscos, que comanda

    un escuadrón que gallardea en bronce.

    Es la virgen guerrera, que las manos

    ni al rocadero acostumbró, femínea,

    ni al cesto de Minerva; son batallas

    las que gozosa lidia, son carreras

    en que a los vientos deja atrás [...]

  • Virgilio, Eneida, Madrid:Alianza editorial,1990.

  • Libro XI (715):

    [...] Al encuentro

    de Turno, sale al frente de los Volscos

    veloz Camila, y en los mismos puertos

    salta de su bridón; sus Amazonas,

    imitando a la reina, en tierra luego

    saltan ágiles todas...[...]

    Libro XI (931):

    [...] Mas en media refriega se prodiga

    la virgen del carcaj, un pecho fuera

    al embestir, Camila, la Amazona:

    y ya, con mano asidua, va esparciendo

    uno tras otro los flexibles dardos...

    [...] Compañeras selectas la circundan...

    como Amazonas tracias que los ecos

    pulsan del Termodonte, ya con armas

    pintadas galopando junto a Hipólita,

    ya en torno a la marcial Pentesilea

    cuando vuela en su carro, y las femíneas

    guerreras coros de broquel lunado

    al paso lanzan alaridos bélicos [...].

    Homero describió la Guerra de Troya en detalle, las amazonas son mencionadas como un motivo menor: “Y ésta, así dijo Aquiles, ha sido la batalla más dura entre hombres que jamás he visto”. Y por tercera vez derrotó a las amazonas semejantes a hombres.

    En el mito de Fedra se hace referencia a ellas. Deucalión - hermano de ésta y rey de Creta- decide que su hernana contrajese matrimonio con Teseo - rey de Atenas- quien según algunas versiones ya estaba casado con una amazona (Antíope o Hipólita), a quien aparentemente había raptado. El día de la boda entre Teseo y Fedra se produjo una guerra con las Amazonas, y éstos perdieron.

    El motivo de la guerra varía según la versión, pues hay quienes creen que la guerra era producto del rescate que las amazonas iban a hacer de Hipólita, secuestrada vilmente por Teseo. Otros opinan que más bien ellas atacaron para resarcir a Hipólita. (13)

  • El mito de Fedra. Cultura: Mitos y leyendas. Disponible en : www.solonosotras.com

  • Otra obra poética del s VIII a.C es la ya nombrada Etiópida, de Arctino de Mileto. Hacen un resumen de la Etiópida, Proclo en su Crestomatía y Apolodoro, en su obra Epítome V. La Etiópida prosigue el discurso tras la muerte de Héctor para dejarlo en la muerte de Aquiles.

    En este relato aparece Memnón como jefe, un héroe equiparable a Aquiles, por se como él , hijo de una diosa.

    Desde que Patroclo perdiera la vida, Aquiles se había vuelto incontenible. Nada ni nadie parecía detenerle. La tregua por los funerales de Héctor fue sólo temporal. Pasados los doce días de duelo, ambos contendientes podían reanudar la lucha. A reforzar la resistencia de Príamo, había acudido desde Tracia, su lugar de origen, la Amazona Pentesilea. Llegó a Troya al mando de un ejército de mujeres de su estirpe, hijas de Ares y como tales, extraordinariamente dotadas para la guerra.

    EL MITO

    Es muy curiosa la pervivencia del mito amazónico, a pesar de lo inverosímil que resulta una sociedad así, sólo femenina y fundamentalmente guerrera, pero desde Homero hasta el final del mundo antiguo, persistió la creencia en ellas, como hemos visto en la épica troyana y en la época clásica en Atenas, en los relieves y las pinturas cerámicas del arte ático.

    Hay motivación ideológica que sostiene y mantiene este mito que muestra una sociedad tan opuesta a la griega tradicional en la distribución de los roles de los sexos. Mientras que en la sociedad griega las mujeres estaban sometidas a sus padres y maridos, relegadas a sus labores domésticas y silenciosas, las amazonas eran libres y guerreras, habiendo prescindido de los hombres en su reino.

    La popularidad el mito masculinizado donde se utiliza a la mujer como elemento a combatir y a someter, porque está invadiendo e invirtiendo y poniendo en peligro el orden masculino. La dominación de las amazonas viene a ser la dominación de un orden femenino. La vida mitificada de las amazonas contrasta con la vida asignada a las mujeres aqueas y sobre todo, a las griegas.

    ¿Por qué se crea un mito en el que las mujeres detentan un poder que en la realidad griega no poseen, mientras que los hombres son tratados como esclavos o enemigos?

    A pesar de todos los testimonios dados sobre ellas, los mismos griegos se dedicaron a sembrar dudas sobre la existencia real de estas indómitas guerreras, símbolo amenazador para la masculinidad de los héroes, fueron primero convertidas en seres sobrenaturales y mitológicos para explicar su misteriosa fortaleza. Y luego, pasaron a formar parte de narraciones en las que son derrotadas y humilladas por semidioses como Hércules, Belorofonte o Teseo.

    Dice Apolodoro (14) en su obra Epitome V que “involuntariamente” Pentesilea dio muerte a su hermana Hipólita, error del que sería absuelta. Se decía también que Pentesilea llegó a Troya “exiliada” por haber dado muerte a un pariente

    (Diodoro) o impulsada por la necesidad de ganar gloria frente a los hombres antes de poder casarse, según fuentes tardías.

    Príamo tuvo en Pentesilea una aliada de excepcional valentía. A manos de la amazona cayeron muchos griegos, Apolodoro menciona entre ellos a Macaón, pero no sobrevivió a la pericia guerrera y a la resolución de Aquiles.

    La tragedia sobrevino cuando Aquiles sintió la fuerza de una pasión amorosa al levantar el casco de Pentesilea una vez que la hubo dado muerte. Esto lo comentaremos más adelante.

    Haremos mención a dos de sus dos más famosas reinas, las renombradas Pentesilea e Hipólita.

    PENTESILEA

    En la mitología griega, Pentesilea o Pentesilia (Penthesileia) era una reina Amazona. Hija de Ares y Harmonia. Según Quinto de Esmirna, era hermana de otra amazona, Hipólita, lo que plantea el problema cronológico, ya que Hipólita según la tradición griega, combatió con Heracles o Teseo, siendo entonces una o dos generaciones anteriores.

    La mitología le atribuye al menos un hijo, llamado Caistro, que daría nombre a un río de Asia Menor. También existen varias versiones sobre el motivo por el que, tras la muerte de Héctor, acude a la Guerra de Troya en ayuda de los troyanos.

    Según Lisias (15), Pentesilea es empujada por su amor a la guerra. Según Diodoro Siculus y Apolodoro, acude a ser purificada por Príamo tras haber matado accidentalmente a Hipólita durante una partida de caza. Esta última versión resulta sorprendente, ya que el rey troyano había combatido contra las amazonas junto a los frigios (Iliada canto III, 86, ed. Clásica).

    Participó en la Guerra de Troya apoyando a Príamo, rey de esta ciudad. Parece ser que inducida por un indefinido amor hacia Héctor. Su aparición en el escenario bélico se produce en un momento en que ambos contendientes pasaban por una tremenda crisis, debido a la pérdida de sus héroes más importantes.

    La leyenda se diversifica en diferentes argumentos, según los diferentes autores que nos la cuentan

    14. Apolodoro de Atenas. En su obra Epítone IV: Compendio de mitología. Vivió hacia el 140ª.C Escribió un tratado “Sobre los dioses”, una historia de Grecia llamada “Crónica” y un compendio de mitología llamado “Biblioteca”

    15. Lisias. Historiador helénico del s.V a.C.

    Pentesilea llegó a Troya con otras doce amazonas, a las que nombra Quinto de Esmirna (16). Pentesilea se distinguió por sus numerosas hazañas ante la ciudad asediada antes de ser abatida por Aquiles, quien atravesó su pecho con una lanza.

    Al verla morir, Aquiles quedó sobrecogido por su belleza. La tradición embelleció este trágico encuentro entre estos dos grandes protagonistas. La escena de la muerte de Pentesilea se conoce en pinturas de la época clásica pero la mejor descripción literaria está en el tardío texto épico de Quinta de Esmirna.El tópico de la debilidad femenina desaparece, no obstante, con la figura de Pentesilea, cuya leyenda y la de sus compañeras las amazonas albergan los versos de las Posthoméricas de Quinto de Esmirna.

    Dicho autor griego utiliza el epíteto bathyknémis “la de grandes grebas” para caracterizar a Pentesilea, apropiado a la figura de las amazonas, si de las demás mujeres se realza su indumentaria tradicional del peplo, de ella, como amazona que es, sus grebas sobre las rodillas.

    Dice así de ella:

    Cuenta Quinto de Esmirna de la siguiente manera:

    “ Y ahí llegaron las doce, y cada cual

    parecía una princesa hambrienta de guerra y feroz batalla;

    cada una tenía su fama bien ganada, pero servían

    a Pentesilea, que sobresalía por encima de todas.

    Igual que entre las estrellas del ancho cielo

    Brilla en su trono por encima de todas la Luna […]

    A la derecha, a la izquierda, en todas partes se apiñaban

    los troyanos y se congregaban para ver las maravillas

    a la hija de los dioses guerreros que nunca se cansan, a la

    virgen con armandura

    sólo comparable a dioses, puesto que su cara

    brillaba una belleza, una gloria temible.

    Con una sonrisa atractiva; debajo de sus cejas,

    lucían unos preciosos ojos, como estrellas que miran de través,

    y relucían sus mejillas.

    Con la púrpura de la castidad, derrochaba

    una gracia que no era terrena unida al atrevimiento en la batalla”.

    Continuando con las fuentes literarias, encontramos en la Eneida los siguientes versos:

    […] Pentesilea aparece lanzando a la batalla

    sus Amazonas de broquel lunado,

    desnudo un seno sobre el cinto de oro;

    arde en media refriega, y es us gloria,

    virgen guerrera, desafiar guerreros.

    Otra versión:

    […] Guía la marcha de las Amazonas de escudos lunados

    Pentesilea, que arde enloquecida entre millares,

    con áureo ceñidar bajo el pecho descubierto,

    guerrera, doncella que se atreve a combatir contra hombres.

    16. Quinto de Esmirna en las Posthoméricas I.

    HIPÓLITA

    Reina de las Amazonas según versiones, hermana de Pentesilea. Uno de los trabajos de Hércules fue arrebatarle el cinturón que le había regalado Ares. Según una versión, Hipólita atacó el Ática en tiempos de Teseo como represalia por haber sido desposeída del cinturón. Otros autores dicen que murió a manos de Hércules, según otras versiones, murió a manos de su hermana Pentesilea.

    Fue una de las más grandiosas amazonas y una de las mujeres más hermosas y fuertes de su tiempo. Usaba un cinturón dorado de la reina Amazona, un regalo de su padre. Se sentía atraída por Hércules y estaba dispuesta a darle el cinturón hasta que Hera, la enemiga de Hércules, disfrazada de amazona esparció el rumor de que la Reina había sido robada por él. Las amazonas se dirigieron a ayudar a su reina y la batalla comenzó. Durante el fragor de la guerra, Hércules, creyendo que Hipólita lo había traicionado, la mató, tomó el cinturón. (17)

    LAS AMAZONAS EN EL ARTE GRIEGO

    El primer apartado de la Etiópida sobre la amazona Pentesilea y su duelo con Aquiles fue introducido entre las imágenes de los pintores áticos de vasos con respeto y compasión por los combatientes.

    Aquiles y Pentesilea son hijas de dioses, y en consecuencia, sobrepasan en estatura heroica a los simples griegos. En el Museo Británico de Londres, se encuentra una pieza, un ánfora de cuello que lleva la firma de Exequias (530 a .C). El mensaje de la escena y el análisis de su composición ponen en evidencia los méritos de una obra maestra:

    La amazona, caracterizada por vestir una clámide de piel de leopardo, trata de huir, pero ha caído con una rodilla en tierra y se ve impulsada a defenderse volviendo el rostro, sin soltar el escudo, con la lanza en alto por encima de su cabeza. No conseguirá evadirse porque Aquiles le ha clavado la punta de su arma en el cuello y de la herida mana sangre.

    En esta posición, Pentesilea transmite la delicadeza de una figura femenina de líneas frágiles frente al cuerpo robusto y dominante de Aquiles.

    Irremediablemente las miradas se entrecruzan, como lo hacen las lanzas, pese a que ninguno de los dos se ha desprendido del yelmo, de las pupilas de ambos emana el destello del amor que, según la tradición, acaba de despertar en ambos.

    Exequias ha añadido los nombres de las figuras.

    17. Glosario de Dioses y Héroes de la Mitología griega.

    Otra figura existente es una Hidria de figuras negras perteneciente al grupo de pintores cuya actividad se desenvolvió a finales del siglo VI a.C -entre 510-500 a.C.

    En ella se representa a Aquiles que camina con su víctima cargada a la espalda. Un compañero que le precede, tal vez Áyax, vuelve la vista atrás, fija, en el cuerpo inerte de Pentesilea, los griegos son los que triunfan en la contienda.

    Pentesilea ha dado nombre en la nomenclatura de la cerámica griega a un pintor ático de hacia mediados del siglo V a.C (475-450 a.C), precisamente por el tondo de una copa, en la Gliptoteca de Munich, en la que Aquiles y las amazonas expresan sus sentimientos en figuras estilizadas tránsidas de angustia y dolor..

    Envueltas en el doma del amor y la muerte, el pintor en esta figura representó a Pentesilea atravesada por la espada de Aquiles, indefensa, salvo por un arma devastadora: la mirada y la súplica hacia su asaltante.

    Entre los vasos de la Magna Grecia la intervención de las amazonas en ayuda de Príamo se resolvió también en escenas teñidas de sentimentalismo.

    La batalla entre Teseo y las amazonas es un tema favorito en los frisios de los templos - relieves del friso del Templo de Apolo en Bassae, actualmente en el Museo Británico- y en relieves de vasijas y sarcófagos. Muchos escultores de la antigüedad Fidias, Policleto, Fradmon, ejecutaron estatuas de las amazonas.

    FUENTES LITERARIAS CONSULTADAS

    • Homero, La Ilíada (Akal, Madrid 1986).

    • Esquiló, Las Suplicantes (Grádifco, Buenos Aires 2004).

    • Virgilio, Eneida (Alianza, Madrid 1990).

    • Virgilio, Eneida (Cátedra, Madrid 2004).

    • Eurípides, Hipólito (Cátedra, Madrid 2004).

    BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

    • ML. Fernández Castro, Leyendas de la Guerra de Troya, Madrid: Alderabán, 2001, pp 210-212.

    • M. Giuseppina Sechi, Diccionario de Mitología Universal, Madrid:Akal, 1993 p 22.

    • C.García Gual, Diccionario de Mitos, Barcelona: Planteta, 1997 pp46-50.

    • S.Pomery , Diosas, rameras, esposas y esclavas.Mujeres en la antigüedad clásica, Madrid: Akal, 1999 pp38-39.

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