Lacandones

Selva Lacandona. Hispanoamérica. Méjico. Chiapas. Cultura. Deforestación. Biosfera. Comunidades

  • Enviado por: Diana Campos
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 28 páginas

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L o S l A c A n D o N e S

Lacandones

1970, LACANDONES EN CAYUCO, LAGO

NAJA, SELVA LACANDONA

P r E s E n T a C i Ó n y A n T e C e D e N t E s

Al parecer, la situación de los lacandones empeora junto con el progreso tecnológico. Lo anterior se plantea, puesto que como podemos llegar más lejos, estamos invadiendo su hábitat, y poco a poco los estamos extinguiendo.

Sin embargo, jamás podríamos ayudarlos, si no los conocemos, y mucho menos si no mostramos interés por un grupo étnico que forma parte de nuestra cultura, y que, al parecer, pronto también formará parte de nuestra historia.

Para darnos una idea generalizada acerca de su situación, a continuación se describirán los pocos conocimientos acerca de dicha cultura antes de la investigación realizada, y siguiendo, unas cuantas estadísticas acerca del estado que habitan, como antecedentes socioeconómicos.

Los Lacandones

Ubicación: Viven en pequeñas rancherías dispersas en la selva que lleva su nombre, situada al noroeste del Estado de Chiapas y cuya extensión aproximada es de 10,000 km2. Existen 3 grupos: el del norte que es el mayor, situado a orillas de la laguna de Nahá, Metzabok y Peljá; el de Lacanja, al oriente, cercano a la zona arqueológica de Bonampak y por último el de San Juan Quintín, situado en las inmediaciones del lago del mismo nombre.

Población: 700 habitantes.

Idioma: Lacandón, perteneciente al grupo maya - totonaco, tronco mayense, familia mayense, subfamilia yax.

Traducciones Bíblicas: Nuevo Testamento.

Economía: Dependen de la agricultura. El maíz es el cultivo básico. También siembran plátano, camote, calabaza, jitomate y epazote. La caza, la pesca y la recolección son actividades secundarias pero importantes. Crían abejas para la obtención de miel y cera. Poseen gallinas, guajolotes y cerdos.

Religión: No tienen santos, ni cruces, ni nada que corresponda al culto católico. Todos sus dioses proceden del antiguo culto maya, conservando inclusive sus nombres originales. Todos sus actos religiosos tienen la finalidad de pedir a sus dioses salud, alimento y protección tanto en sus actividades diarias como en sus viajes.

Relaciones Interétnicas: Durante mucho tiempo permanecieron aislados debido a su ubicación geográfica. Recientemente han iniciado relaciones con otros grupos como los tzeltales y tojolabales.

Chiapas en Números

* Extensión del estado de Chiapas: 73 887 km2.

* Número de grupos étnicos: 9 entre ellos tzeltales, tzotziles, choles, zoques, tojolabales, mames, mohnos, cakchiqueles y lacandones.

* Grupo indígena con mayor número de miembros: tzeltal con 322 224.

* Grupo indígena con menor número de miembros: lacandones, 500.

* Regiones de indígenas en que se divide el estado: 9.

* Habitantes según censo de 1814, levantado por órdenes de Manuel Mier y Terán: 130 298. Españoles 3539, Indios 105 252, Ladinos 21 507.

* Población indígena en la década de los noventa: 950 936.

* Número de montículos en Chinkultic: 200, agrupados alrededor de 6 conjuntos

* Año de la inscripción más antigua en Palenque: 610; de la más reciente: 799

* Primera referencia acerca de Palenque: 1733. La realizó Ramón de Ordoñez y Aguilar.

* Palenque tiene más de 200 estructuras de distintos tamaños.

* Actualmente, la región de Palenque abarca 4428 km2 y está dividida en tierras altas y bajas.

* La primer referencia acerca de Yaxchilán, después de la conquista española, es de Juan Galindo, descripción de 1833.

* Número de edificios que conforman la parte nuclear de Yaxchilán: 120

* Año en que los indios aún transportaban "a lomo" mercancías y personas: 1860.

* Año de edición del primer libro en Chiapas: 1820. Consistió en una colección de decretos del congreso constituyente de las Chiapas.

* Año de circulación de las primeras hojas impresas: 1827, en Ciudad Real.

* Años en los que ocurrió la primera comunicación telegráfica entre Comitán, San Cristóbal, Chiapa de Corzo y Tuxtla: 1880-1881

* Fecha del primer telegrama interestatal de Chiapas (Chiapas - Tabasco): 26 de agosto de 1886.

* Tendido del último riel del ferrocarril panamericano. Cruzó Chiapas y tocó la frontera guatemalteca: 1. de julio de 1908.

* Primer vuelo de avión entre Tuxtla y México, 10 de noviembre de 1932.

* Se calcula que en México existen poco más de 20 000 especies vegetales; de estas, 8 500 habitan los ecosistemas de Chiapas.

* La precipitación anual en la selva Lacandona es de 2 a 5 m.

* Aproximadamente el 22% de las especies de pinos de México habita en el territorio de Chiapas.

* De las 1200 especies de orquídeas que habitan en México, 370 se reproducen en Chiapas.

F i N a L i D a D

Uno de los principales obstáculos con los cuales se enfrentó la investigación, fue la imposibilidad del investigador de visitar personalmente a los lacandones en su hábitat, para que no quedaran dudas de su situación.

Sin embargo, dicho problema pudo solucionarse, debido a que en la localidad de Coatzacoalcos, radica mucha gente proveniente de Chiapas, por lo que, con los comentarios que concordaron, pude percatarme de la realidad.

Investigaciones de este tipo, se están presentando más y más cotidianamente, debido a que podemos percatarnos, que el gobierno no presta mucha atención a nuestros indígenas, los cuales nos hacen quienes somos.

Por eso es importante que cada uno de nosotros tome conciencia de que la situación no es muy satisfactoria que digamos, puesto que aunque yo me haya especializado en los lacandones, no me extrañaría que cualquier otra etnia aún existente en nuestro país se encontrase en las mismas pésimas condiciones que la cultura investigada, o aún peor.

Con el ajetreo de la vida diaria en las ciudades, resulta casi imposible recordar que también existen otras cosas a parte las discos y el tráfico; pero debemos hacer un esfuerzo por ayudar a todo aquel que esté a nuestro alcance, a fin de que nuestra cultura no se pierda de una vez por todas.

Existen muchas formas de ayudar a quienes nos interesan, y debemos comenzar a poner en práctica aquellas que entren dentro de nuestras posibilidades. Por ejemplo, hablando de lacandones, podríamos visitarlos en plan de turistas, y aunque no lo parezca, eso ya es ayuda. También podríamos asociarnos a grupos de ayuda a lacandones, cuyos fines no sean puramente lucrativos; o simplemente presionar al gobierno para que invierta más en mantener sobre todo en buen estado de salud a nuestros indígenas.

Sin embargo, para poder ayudarlos, primero debemos tener una idea de su situación, y si es posible, conocerlos a fondo, para esto, más adelante se presentarán los resultados de la investigación, a fin de que cualquiera que se encuentre interesado en ayudar, pueda estar consciente del problema al que se está enfrentando.

O b J e T i V o S G e N e R a L e S

  • Introducción.- se tratarán temas generalizados, simplemente para dar una idea de lo que se está hablando.

  • Comunidades Lacandonas.- explicación tanto social como geográfica, de las principales comunidades lacandonas, a fin de ubicarlos exactamente donde habitan.

  • Chan K'in Viejo.- habitante lacandon que más ha vivido en las últimas décadas, cuya sabiduría y conocimientos, lo hacen acreedor de un espacio exclusivo para él.

  • Biosfera Lacantún.- descripción de la situación actual de la selva, así como un poco de su historia, para hacer conciencia acerca del cambio tan brusco del ecosistema.

  • Deforestación.- explicación más a fondo sobre la deforestación que ha sufrido en las últimas décadas la selva lacandona.

  • Asociación Na Bolom.- una de las principales asociaciones en México para la ayuda y preservación de los mayas lacandones.

  • Conclusión.- breve resumen de todo lo anterior.

O b J e T i V o S E s P e C í F i C o S

Lacandones

1959, KIMBOR EN NAJA, SELVA

LACANDONA

  • Introducción.-

  • Generalidades.

  • Diferencias culturales y lingüísticas.

  • Historia.

  • Vida diaria.

  • Vivienda.

  • Apariencia física.

  • Vestido.

  • Origen étnico.

  • Religión.

  • Riquezas.

  • Música.

  • Alimentación.

  • Organización Jerárquica.

  • Relaciones Sociales.

  • Comunidades Lacandonas.-

  • Lacanjá Chansayab

  • Metzabók

  • Najá.

  • Chan K'in Viejo.-

  • Biosfera Lacantún

  • Generalidades.

  • Reportaje de La Jornada

  • Deforestación.-

  • Yaxchilán y Palenque.-

  • Asociación Na Bolom

  • Historia.

  • Generalidades.

  • Comunidad Lacandona.

  • Cultura.

  • Proyectos.

  • Casa de la Cultura.

  • Desarrollo Artesanal.

  • Educación Bilingüe.

  • Turismo Alternativo.

  • Conclusiones.-

Hipótesis a verificar (si procede).

Con la realización del trabajo en manos, se pretende comprobar que los indígenas lacandones no tienen ningún progreso tecnológico, obviamente debido a que se encuentran aislados de las comunidades modernas.

Dicho pensamiento surge a partir del conocimiento tanto de la historia del estado donde habitan, como a su situación actual, previamente presentados en los antecedentes.

La inquietud sobre el tema, es debida en mayor parte, a que de igual manera, todos debemos preocuparnos por los indígenas que aún habitan nuestro país, para que en lugar de avergonzarnos de ellos, podamos decir con orgullo que son nuestros antepasados no conquistados ni siquiera aún, por los cuales vivimos la historia en el presente.

Lo dicho en las líneas anteriores, de ninguna manera tiene el propósito de cambiar las costumbres lacandonas, o de “modernizarlos”, simplemente se procura, que de algún modo, una vez enterados de la situación tan prehistórica de nuestros indígenas, y por las cuales muchas veces desconocen sucesos nuevos, como la deforestación, que los está extinguiendo, podamos ayudarlos, por ejemplo, haciéndoles saber las leyes de su país, y los derechos y obligaciones a las cuales tienen que responder, para que nunca más alguien deshumano pueda aprovechar su tan desaventajada situación para hacerse él de bienes o riquezas; además de que con la convivencia frente a frente con ellos, así como nosotros podríamos enseñarles muchas cosas a ellos, también nosotros podríamos aprender de su sabiduría.

Por lo tanto, es de suma importancia que tomemos conciencia del problema que enfrentamos, pues sin ello no sería posible solucionarlo, además de que es otro de los objetivos primordiales que llevaron a la realización de esta investigación.

M e T o D o L o G í A

Para llevar a cabo la presente investigación, fue necesario recolectar información de diversas fuentes. Todas y cada una de ellas aportaron su granito de arena para que el trabajo pudiera alcanzar el conocimiento adquirido. Por citar algunas, fue indispensable la investigación bibliográfica y la entrevista, así como la

observación de un programa especial en un canal que tocó el tema actual. También se recurrió a una asociación especial para lacandones, y al Instituto Nacional de Estadística y Geografía ( INEGI ), el cual desempeñó un papel importante en el desarrollo del trabajo.

Luego ya de haber obtenido toda la información que se buscó, pues el conocimiento ya había sido adquirido, se leyó nuevamente toda la información recabada, y una vez que hubo sido analizada, se desecharon las cosas intrascendentes en el desarrollo del trabajo, así como las que se repetían; teniendo que resaltar forzosamente lo que consideré lo más importante de todo.

Aunque el trabajo no es muy extenso, me parece que cumple todos los requisitos del conocimiento que se buscan necesarios para llevar a cabo plenamente todos los objetivos.

P r E s U p U e S t O

Debido a que la investigación tomó aproximadamente un mes de trabajo, lo más apreciable de todo es el tiempo y la dedicación empleada en realizarlo, a fin de que la calidad de la investigación alcanzase su máximo.

Los demás gastos; como electricidad, papel, pasajes, copias, etc., resultan verdaderamente despreciables comparados con los que ya se citaron anteriormente; por lo que resultaría irrelevante e innecesario que yo citase todos estos gastos menores.

C r O n O g R a M a

Aproximadamente, el tiempo total empleado en realizar la investigación, cubre el mes de trabajo; por supuesto, con sus bajas y con sus altas en la elaboración del mismo.

Primeramente, hubo que recabarse toda la información posible que pudiese llevarnos a una conclusión concreta, luego de haber comprobado o rechazado la hipótesis propuesta.

Una vez hecho esto, se leyó la información completa, y se desecho lo que era inservible en datos.

Ya después, hubo que organizarse y plantear la forma en que el reporte en manos sería realizado; pero ya una vez tomada la decisión, lo más laborioso fue plantear en papel todas las ideas que se tenían al inicio de la investigación, ya que algunas habían sido erróneas, y por lo tanto, sólo debían plantearse las correctas.

Y finalmente, no hubo más que revisar el trabajo impreso, para corregir fallas menores, y evitar así el mayor grado de error posible.

P r E s E n T a C i Ó n D e L o S R e S u L t A d O s

Lacandones

1946, PEPE CASTILLO, MONTE LIBANO,

SELVA LACANDONA

Los Lacandones son indígenas de la selva Lacandona en Chiapas, México. Ellos se nombran a sí mismos como los Hach Winik, lo que en su propia lengua quiere decir Gente Verdadera. Su cultura es inseparable de la selva Lacandona, donde han vivido desde hace cientos de años. A veces se reivindica su descendencia directa de las civilizaciones clásicas de Palenque, Yaxchilán y Bonampak. Es más probable que sus ancestros vinieran del sureste de Chiapas, para escapar de la dominación colonial Española durante los siglos XVII y XVIII. Su origen exacto no esta claro, y hay diferencias culturales y lingüísticas entre los grupos del norte y los del sur. Históricamente, los Lacandones vivían en pequeños clanes independientes dispersos a lo largo y ancho de la vasta y deshabitada jungla. De este modo, pudieron sobrevivir evitando el contacto con enfermedades no propias de la zona. Los Hach Winik permanecieron unidos gracias a los matrimonios entre miembros de la comunidad, tradiciones y

creencias religiosas compartidas por todos, y un lenguaje común. Hasta principios de este siglo, la mayoría de ellos vivían recluidos en la selva, desarrollando una cultura única adaptada a su entorno. Hasta la década de los 40, la cultura Lacandona permanece aun bajo la influencia de los Misioneros Cristianos. Hoy en día, en el pueblo de Najá, los Lacandones mas ancianos continúan inspirando a la comunidad con historias mitológicas únicas, interpretaciones de sueños, rituales y principios de agricultura que son puramente Mayas. Aunque hoy en día su número asciende a no más de 500, han tenido que hacer frente a cambios sin precedentes en el despertar de la colonización fronteriza masiva y la deforestación de la selva Lacandona desde la década de los 50.

Lacandones

Najá; Jaunita, y Nuk con su hijo.

Hay muchos niños albinos en Najá.

Es un grupo tribal de origen prehispánico que vive en los más abruptos lugares en las márgenes de las corrientes tributarias del Río Usumacinta. Se les atribuye ser el grupo indígena mexicano menos próximo a la civilización. Desarrollan su vida comunal agrupados en pequeños núcleos llamados caribales. Éstos, constituidos por dos o tres familias, consisten en chozas de palma que se levantan en claros del bosque, abiertos con hachas, machetes y aún con las manos. Las chozas, sumamente frágiles y primitivas, tienen forma cuadrangular y su estructura se reduce a troncos sustentadores de un techo de dos aguas, con alero semicircular que en ocasiones desciende hasta casi tocar el suelo; carecen de paredes y de puertas, y su piso es de atierra apisonada. En un extremo de estos albergues se instala el fogón, consistente en tres piedras para apoyar el comal; junto a él se depositan los enseres y adminículos que forman la dotación hogareña; piedra de moles, banco de tortear, comal, jícaras, calabazos, ollas y otras vasijas de barro que utilizan para cocinar los alimentos y servirlos, cucharas de madera y eventualmente cuchillos. Los recipientes para contener el agua y los alimentos son fabricados por ellos, sin gusto, burda y primitivamente. El

cocimiento del barro que utilizan, lo consiguen exponiendo el objeto al fuego de una hoguera que avivan constantemente. Los enseres de la familia se enriquecen a veces con canastos de endeble consistencia, tejidos con ramas flexibles o Ixtle, y a veces con bolsas fabricadas con piel de lagarto. Es común que a la choza se anexe una pequeña enramada sostenida por delgados troncos. Allí se procesa el maíz, que convertido primero en nixtamal y luego en masa, es el alimento básico de la familia. Las tortillas oscilan de 20 a 30 cm de diámetro y se tortean sobre hojas de plátano colocadas en un banco de madera.

Para su reposo los lacandones utilizan hamacas, que suelen ser de fibra de henequén, corteza de árbol de majagua y en ocasiones de lona muy gruesa, obtenida en poblados distantes muchos días de camino. Emplean también el tapexco, especie de catre construido con varas y carrizos. El resto del mobiliario se compone de bancos y mesas diminutos hechas a mano por los habitantes del caribal.

Aun cuando algunos investigadores aseguran que la apariencia física de los grupos localizados en la zona norte de Chiapas, difiere de la que tienen los que residen en la opuesta de San Quintín, todos los lacandones son de corta estatura - 1.56 metros en promedio -, de color moreno claro y ojos cafés levemente oblicuos. No tienen en su cuerpo pilosidades abundantes y el cabello que llevan muy crecido, cayéndoles sobre los hombros, es negro y ligeramente ondulado.

Su atavío es simple. Los hombres llevan un rudimentario vestido de manta, con mangas cortas, que les desciende debajo de las rodillas; y las mujeres, enagua hasta los tobillos, y sobre ella una túnica parecida al vestido de los varones, equivalente a las dos terceras partes de la enagua. Para sostener esta prenda, algunas mujeres utilizan una faja ancha que se lían a la cintura. En un tiempo todavía no muy lejano, los lacandones elaboraban la manta de sus vestidos, utilizando el algodón que ellos mismo sembraban. Actualmente la adquieren en los poblados de la periferia. La mujer lacandona se adorna con aretes y collares de muy diferentes materiales: vidrio, latón, plástico y aún fibras vegetales y semillas silvestres.

Los lacandones se están extinguiendo rápidamente. Un cálculo reciente estima en 150 individuos el número de los que aún viven en la selva chiapaneca. Su origen étnico se localiza en los grupos indígenas choles y quejeches. A este último, con raíces acusadamente yucatecas, pertenecen los lacandones actuales. La voz lacandon viene de Lacam - tun, que significa Gran Peñol, nombre de la

isla rocosa donde tenía siento el pueblo principal de los choles. Durante la Colonia, así llamaban los españoles a los indios de Lacam-Tun. Los españoles cambiaron el topónimo maya Lacam-Tun en Lacandón, y utilizaron este nombre castellanizado para indicar no sólo a la isla, sino también a la laguna y a la comarca en su derredor. La historia de la Selva Lacandona, de 1525 Esta isla, en la laguna de Miramar, fue descubierta en 1530 por el capitán Alonso Dávila, lugarteniente de Francisco de Montejo, conquistador de Yucatán, y su caserío fue destruido en 1559 por Pedro Ramírez de Quiñones. Reconstruido Lacam - tun por los propios indígenas, fueron nuevamente atacados en 1586 por la expedición militar del capitán Juan Morales Villavicencio. La huida de los pobladores al monte, después de prender fuego a sus albergues, exacerbó el encono de los castellanos, que se dieron a destruir cuanto quedó en la isla, que desde esa fecha fue abandonada por los lacandones de manera definitiva. La destrucción de Lacam - tun dispersó a los lacandones, que poco a poco fueron concentrándose al sur de la laguna, en dirección a Guatemala. En esta zona, cubierta por la selva, se asentaron numerosos núcleos que al paso del tiempo fueron a su vez abandonados, hasta que los indígenas adoptaron la organización social primitiva, reducida y precaria, que caracteriza a los caribales.

Adoradores del Sol originalmente, los lacandones hicieron suyos numerosos dioses de los que veneraban los itzáes, quejaches y mayas de Yucatán, grupos que constantemente invadían su territorio. Igual permeabilidad mostraron siempre a la catequización de la Iglesia Católica, llegando a tener una religión primitiva, complicada e híbrida.

El territorio lacandón ha suscitado el interés de los blancos, por sus grandes riquezas en maderas preciosas, tabaco y chicle. Para conseguir la simpatía de los indígenas, se han utilizado, como principales recursos de persuasión, el alcohol, muy diversos alimentos, la ropa y las armas de fuego.

A pesar de la miseria en que viven, los lacandones cultivan la música, que ejecutan valiéndose de tambores de cántaro (kaiyun), caracoles, sonajas (soot), chirimías y el carapacho de la tortuga, que golpeado con un hueso de venado produce un sonido grave.

Los lacandones se alimentan de los productos de la milpa, donde cultivan habitualmente maíz, frijol, chile y calabazas, y en ocasiones tomate, camotes, yuca, melón, sandía y piña. Fuera de la milpa obtienen cebollas, chayotes, achiote, así como papaya, plátano, naranja, piña y mamey. En parcelas especiales cultivan

caña de azúcar, henequén y tabaco. Con el jugo de la caña fermentan la corteza de un árbol llamado balché, para obtener una bebida embriagante de origen maya que llaman con ese nombre. La pesca y la caza enriquecen eventualmente su dieta con sus especies fluviales y carne de jabalí, venado, mono, armadillo, tepezcuintle, faisán y pavo silvestre. La base de su alimentación es, sin embargo, el maíz, en forma de tortilla, pozol, pinole o tamales.

Virtualmente sustraídos a toda autoridad exterior al caribal, los lacandones carecen de organización jerárquica, además de que entre los varios núcleos existen marcados antagonismos. Los caribales están ligados por relaciones de familia, pero cada choza depende del padre, no habiendo entre una y otra familias, dependencias ni servidumbres.

El aislamiento de los lacandones ha sido roto por monteros, chicleros, comerciantes, investigadores y turistas; unos y otros contribuyen a desintegrar su organización y aún perjudican su supervivencia introduciendo alcohol, drogas, alimentos y enfermedades. Los lacandones padecen las enfermedades comunes en el exterior de los caribeles, entre ellas la gripe y el catarro, que con excesiva frecuencia les provocan la muerte.

Comunidades Lacandonas

Lacandones

Para los años setenta los lacandones habían vuelto a establecerse o habían sido reubicados por el gobierno en tres poblados principales: Lacanja Chansayab, en el sur, y Naja y Metzabok, en el norte de la selva lacandona. Esta consolidación en poblados más grandes se inició en los años cuarenta, cuando el gobierno abrió la selva a las haciendas (Historia, parte 2). En 1971, con la creación de la Zona Lacandona, la mayoría de las familias lacandonas que aun vivían en áreas remotas fueron puestas bajo la protección de los tres poblados principales. En los nuevos pueblos, la conversión de los lacandones al cristianismo se facilitó a los evangelizadores. A fines de los años setenta, las carreteras comenzaron a comunicar a las comunidades y actualmente las villas cuentan ya con energía

eléctrica. Debido al nuevo tráfico y a la televisión, la penetración externa ha comenzado a inundar a las comunidades. Las diversas maneras en que los lacandones han resistido o se han adaptado al cambio refleja sus sensibilidades originales. Muchos de los lacandones que nunca habían visto un automóvil durante su infancia, ahora reparan sus propias camionetas. En caso de sufrir alguna enfermedad, algunos escogen aplacar a los dioses con ceremonias y luego van a la clínica por medicinas occidentales.

En diversas formas, los Lacandones del sur que habitan Lacanjá Chansayab son culturalmente distintos a los del norte en Metzabók y Najá. Aún así muchas familias del norte se han mudado al sur a vivir en Lacanjá o se establecieron en la nueva comunidad cercana en Bethel ; próxima a una gran área de bosque en donde se encuentran sacerdotes y es una tierra mas fértil y convertida al cristianismo ( situación que encuentra resistencia en el norte) estas son entre otras las posibles razones para la migración norte - sur.

Lacanjá Chansayab (o simplemente Lacanjá), situada en el filo de la biosfera de Montes Azules, cerca de las ruinas de Bonampak, es la principal comunidad del sur. Viven cerca de la mayor área de selva intacta. Los Lacandones son los únicos a quienes se les está permitido cazar en la reserva. Ellos conocen los hábitos estacionales de los animales que viven en la selva y tienen un conocimiento considerable de la flora medicinal y comestible. A pesar de que muchas cosas de la vida diaria de Lacanjá son únicamente Lacandonas, su religión no se ha practicado por muchos años. Trágicamente, importantes personas mayores murieron con la epidemia de la fiebre amarilla de principios de siglo rompiendo así con muchas de sus tradiciones. Los Lacandones del sur, fueron más susceptibles a los misioneros y otras influencias, perdiendo así sus practicas religiosas tradicionales.

Hoy la religión de la comunidad de Lacanjá es evangelista protestante. Los feligreses acuden a una pequeña capilla a cantar himnos Bautistas traducidos al maya Lacandon. La mas reciente influencia exterior es la nueva carretera que pasa a unos 10 Km. de la comunidad. La carretera y su construcción con la finalidad de abrir Bonampak como un mayor centro turístico tendrá ciertamente gran impacto sobre la comunidad.

Geografía: Lacanja Chansayab a lo largo del río Lacanjá está a 320 metros sobre el nivel del mar, La Sierra Cojilita (a 620 mts.) al este y los montes Azules ( a 1400 mts.) desembocan en el Río Lacanjá y la Laguna Lacanjá (a 250 mts.) 8 Km. al sur de la comunidad.

Metzabók (Mensäbäk), en un gran lago rodeado de montañas, es la comunidad Lacandona más pequeña. El lago provee de buena pesca y es el recinto de cuevas sagradas y pinturas rupestres. El pueblo comienza a 4 km. Del camino principal a El Tumbo, tiene una atmósfera remota y tranquila. Al mismo tiempo al estar tan remoto, limita el acceso a las oportunidades económicas. Aun así los evangelistas han tenido alguna influencia aquí de la cual depende la supervivencia de los Lacandones. Cerca del poblado José Camino Viejo y su esposa prefieren la vida desolada rodeada de su milpa y el bosque. Ellos son posiblemente los últimos en de esta forma tan tradicional. José Camino practica la agricultura original Lacandona, recolectando hasta 80 diferentes clases plantas comestibles y de fibras. La reciente escasez de alimentos así como el recorte en los subsidios mientras México se integra la TLC, puede que provoquen un reencuentro con la tradicional forma de agricultura Lacandona haciéndola atractiva nuevamente.

Geografía: Laguna Metzabok (a 550 mts.) se extiende al pie de la Sierra Piedron al noreste. La comunidad está a 5 km. al norte de El Tumbo.

Najá, en las orillas del lago del mismo nombre, es la más tradicional de las tres comunidades. Tratar de evangelizar a las personas aquí fue un gran fracaso. La poligamia, las ceremonias en la casa de Dios, la fabricación de cerveza de balche, cerveza de los dioses, son algunas de las tradiciones sobrevivientes en Najá.

Aunque la reforestación está haciendo que la caza y la agricultura tradicional sean impracticables, la vida cultural sobrevive en sueños míticos y cosmología. Najá fue la casa de Chan K' in Viejo(más adelante) cuya personalidad carismática ayudó substancialmente a su gente por tres generaciones. Con sus alrededor de 100, años ha sido el hombre mas viejo en Najá y al que le han consultado la interpretación de los sueños y los mitos y rituales para suplicar a los dioses. Él es un gran orgullo para la comunidad en la cultura Lacandona. Hay niños que recuerdan las historias de sus padres y pueden contarlas largamente y con gran animación.

Geografía: Najá tiene vista a la Laguna Najá (a 820 mts.) al norte descansa en una depresión en Monte Azules a 15 Km al noreste de Monte Líbano.

Chan K'in Viejo (1900(?) - 27 dic. de 1996)

Lacandones

Chan K'in Viejo con KohII, una de sus esposas todavía con vida.

El paso esta tarde haciendo potes con su hijo de 11 o 12 años.

foto por R. Johnston

Los Lacandones han mantenido su cultura a través de la Historia oral y la narración de cuentos. El t'o'ohil (el grande; líder espiritual; guardián de la tradición; narrador) es el Consejero Jefe en materias tales como: Historia, Mitología, Cosmología, los dioses, el protocolo de los rituales, canciones e interpretación de sueños. En Najá, este es Chan K'in Viejo. Nacido en la selva hace unos 100 años, ha tenido fuerzas para mantener juntos a estas gentes y sus tradiciones durante largo tiempo gracias a sus narraciones. Las viejas historias de Chan Kin, que tienen su origen en la cosmología Maya clásica, están a disposición de cualquier Lacandon de Najá que ande en busca de guía, o de cualquiera que vaya a visitarle. Él es la autoridad clásica, tal como una enciclopedia, a la que debe consultarse.

Chan Kin Viejo murió en Naja el 27 de diciembre de 1996. Aparte de ser considerado como una perdida importante para su comunidad, aquellos que tuvieron el honor de estudiar con él habrán de extrañarlo. Él será ampliamente recordado no solo por su vasto conocimiento de una cultura única, sino también por su inteligencia aguda y su hospitalidad.

Biósfera Lacantún

Antecedentes legales

El 21 de agosto de 1992, fue decretada Reserva de la Biosfera por el presidente Carlos Salinas de Gortari.

Antecedentes históricos

La reserva está ubicada en las tierras de la comunidad lacandona.

En lo que respecta al periodo prehispánico, Lacantún, al igual que Bonampak y Yaxchilán, se ubica en la región de las tierras bajas centrales de la cultura maya que floreció durante el periodo Preclásico medio.

Las excavaciones en Lacantún han sido más bien limitadas, por la densa vegetación; sin embargo, entre otros factores las pocas investigaciones indican una ocupación hasta el Clásico tardío (Ekholm, 1992).

Desde la Colonia hasta la época moderna, la historia de la región ha sido una tragedia: la conquista española, que aniquiló a los lacandones, y posteriormente la conquista que han hecho los madereros, ganaderos y profesionistas involucrados en un desarrollo mal planificado está acabando con los ecosistemas (de Vos, 1992).

Los pobladores de la región son la llamada comunidad lacandona que incluye a los grupos étnicos lacandones, choles y tzeltales.

La Selva Lacandona, parte oriental del Estado de Chiapas, deriva su nombre de una comunidad indígena que vivía en ella desde la época prehispánica: los lacandones. La historia de la Selva Lacandona, de 1525 a la fecha, es una verdadera tragedia; la selva fue objeto de dos conquistas sucesivas que la dejaron herida de muerte.

La primera, llevada a cabo por las tropas del gobierno colonial, culminó con la eliminación de los lacandones, última nación indígena libre de Chiapas. La segunda conquista, realizada por madereros, campesinos, ganaderos y profesionistas involucrados en un desarrollo mal planificado, está acabando con los ecosistemas. La exterminación de los lacandones originales en la época colonial, y la tala despiadada del bosque en tiempos más recientes, son dos párrafos particularmente sombríos en la larga e interminable historia de La destrucción de las Indias, que Fray Bartolomé de las Casas denunció a partir de 1530 y que, por desgracia nuestra, continúa hasta el día de hoy (Jan de Vos, 1992).

Un claro ejemplo del descontento actual de las comunidades, es el suceso que se suscitó el 25 de abril de 1998, donde lo que ocurrió fue lo siguiente:

La Jornada 27 de abril de 1998

Liberan lacandones a delegado de Semarnap; niega Albores que estuviera retenido

Angeles Mariscal, corresponsal, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 27 de abril ¤ La comunidad lacandona liberó hoy al delegado de la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (Semarnap), Pablo Muench, quien permaneció 48 horas retenido por los indígenas.

El funcionario federal y autoridades del gobierno del estado se comprometieron a revisar el destino de los 4 millones de dólares destinados por el Banco Mundial (BM), en 1992, a la preservación de la biosfera Montes Azules.

Desde el sábado, Muench y cinco personas más llegaron a la comunidad Lancajá, ubicado en la selva Lacandona, a tratar con los indígenas del lugar asuntos relacionados con proyectos productivos y de preservación de la zona.

Artemio Fernández López, comisariato ejidal de la comunidad Nueva Palestina, explicó que los habitantes de las comunidades Frontera Corozal, Metzabok, Nueva Palestina y Najá se molestaron cuando el funcionario “sacó un cuadernillo y se puso a leernos el supuesto destino de los recursos, cuando nosotros vemos que no se ha aplicado lo que se acordó''.

Ante ello, los indígenas lacandones, quienes se encontraban en asamblea, acordaron retener al funcionario en tanto no se dieran cuentas claras del destino de los 4 millones de dólares que los propios lancandones gestionaron ante el BM.

Ante los hechos, el gobierno del estado y militares destacamentados en la zona rodearon el lugar con el fin de rescatar al funcionario. El gobernador Roberto Albores Guillén sostuvo incluso que su gobierno “no va actuar bajo presión''.

Frente a la operación, los lacandones demandaron enérgicamente la salida de los efectivos y después de dialogar con la comunidad por casi 48 horas, los funcionarios se comprometieron a esclarecer el destino del fondo y, en caso de resultar un faltante, reponerlo a través de proyectos de conservación de la zona.

Asimismo, el subsecretario de Gobierno, Roberto Muñoz Liébano, se comprometió a gestionar proyectos productivos para las comunidades de la región, mientras que el gobernador Albores Guillén acordó dialogar directamente con los pobladores el próximo 13 de mayo.

La deforestación y los mayas lacandones

Lacandones

Reciente deforestación a tan solo unos Km.

de la comunidad Lacandona de Najá

foto por R. Johnston

Las selvas poseen con diferencia sobre otros ecosistemas de la tierra, la más amplia variedad de animales y vida vegetal. Con su hogar en estas selvas, viven nativos que han adaptado perfectamente su forma de vida a este entorno. De hecho, forman parte integrante del equilibrio del ecosistema. La mayoría de las culturas indígenas han desaparecido a causa de la deforestación. Los Mayas Lacandones han vivido durante cientos de años en la selva sin destruirla. Pero de repente, la vasta extensión de prístina selva ha sido violada, y las vidas de los Lacandones alteradas de manera irrevocable. En menos de medio siglo, y a pesar de las protestas de los medios ambientalistas, el 80 o 90% de la selva Lacandona ha sido destruido. Significativas invasiones de extranjeros, a la par que la deforestación masiva comenzó a mediados de este siglo con los taladores de mahoganis y las prospecciones de petróleo. En un intento de aliviar las presiones de la población y la escasez de tierras, el gobierno arrancó un enorme programa de distribución de tierras en la selva. La embestida continua conforme llegan nuevas olas de granjeros inmigrantes, y las nuevas generaciones necesitan nuevas tierras para subsistir. Estos agrónomos acuchillan y queman a granjeros y ganaderos, talan los árboles, y dejan la tierra exhausta hasta más allá de toda posible recuperación. Desde los 50, la población de la selva Lacandona ha sufrido una explosión desde unos pocos cientos a más de 200.000 personas.

El doctor James Nations, un antropólogo ecologista de Conservación Internacional, que vivió con los Lacandones durante tres años a mediados de los 70:

Los Lacandones practican un complejo sistema agrícola de ciclos de cosecha y re - crecimiento y eventualmente vuelta a la selva de nuevo, lo que les permite vivir en la selva sin destruirla. La interconexión entre su cultura y su agricultura nos es revelada en historias, canciones y oraciones. Los Lacandones y la selva son uno. Su existencia está entrelazada: los indígenas como los Lacandones mantienen viva la selva; sin selva no habría indígenas, y sin indígenas que la protegieran, la selva no sobreviviría.

A finales del siglo XIX, la riqueza de la selva Lacandona al sur de Chiapas, México, fue descubierta por los madereros, que talaron y vendieron caoba y cedro para su distribución por todo el mundo. Para ellos, la selva fue una fuente de beneficios. Muy pronto, después de que los madereros limpiaran zonas de la selva, los granjeros y ganaderos inmigrantes les siguieron, y continúan hoy en día siendo una amenaza contra la selva y la forma de vida de los Lacandones. Los árboles de la selva son talados e incendiados, a partir de lo cual el suelo, que es temporalmente enriquecido en nutrientes provenientes de las cenizas puede sostener unos pocos ciclos de cosechas de agricultura intensiva. Después la tierra se abandona, o se vende a los ganaderos que la siembran con pasto africano para alimento del ganado. Durante un tiempo, el ganado se vende como carne y se distribuye a las grandes ciudades y mercados internacionales. Al final, la tierra está exhausta hasta más allá de toda posible regeneración.

La práctica por parte de los Lacandones de un uso recuperable de la selva contrasta con el consumo derrochador del mundo industrializado. Usando su sistema no destructivo, los Lacandones pueden obtener de sus tierras alimento en abundancia, sin devastar la selva a su alrededor. Hasta hace poco, vivían sin la necesidad de contar con nadie que no fuera de su propia comunidad para sus necesidades diarias. Tenemos que aprender de los Lacandones como ser respetuosos con nuestro entorno y controlar el uso de sus recursos.

Bajo circunstancias ideales, la selva podría ser una fuente permanente de maderas tropicales, si tan solo se utilizarán los árboles maduros y se permitiera que los más jóvenes sostuvieran la capa superficial del suelo y lo fertilizaran con mantilo. [Los cínicos podrían decir que mientras existan las ganancias, los recursos siempre serán sobre explotados].

El daño principal lo realizan los campesinos hambrientos y desesperados que penetran a la selva por los caminos que abren las compañías madereras. A menudo, se les culpa a ellos de la continua destrucción de la selva. En realidad,

son las leyes agrarias y la negligencia del gobierno a promover reformas agrarias nacionales lo que está forzando a la gente a destruirla.

Robert Bruce, un antropólogo que ha trabajado con los lacandones desde 1953, indica esto desde una perspectiva humana:

...me parece que el condenar propiamente la estupidez animal de tal destrucción refleja una carencia de imaginación. Tendría uno que ser incapaz de imaginar lo que se estaría dispuesto a hacer si se estuviera en la posición de un pobre diablo, que carece de alguna profesión o de cualquier habilidad, excepto la de esa forma primitiva de subsistencia, pero que tiene una esposa e hijos que alimentar. De hecho, difícilmente no podría imaginar a un hombre mandando al infierno abstracciones tales como "Ecología" o "El futuro de la humanidad", antes que satisfacer la necesidad inmediata de poner algo más que anquilostomas y amibas en los estómagos hinchados de sus hijos. Tan deplorable como esto puede ser, también lo es comprensible.

Trudi Blom, antropóloga y vieja amiga de los lacandones, entendió mejor que la mayoría de la gente lo que la destrucción de la selva significa para la cultura lacandona:

He aprendido a través de amargas experiencias que no puedes esperar proteger a los Lacandones sin salvaguardar su selva... En los sueños de los Lacandones, los cuales guían sus vidas, cada animal, planta u objeto de rito es un instrumento profético o de magia de protección. Conforme la selva va siendo talada e incendiada, por culpa de nuestra estupidez y codicia, los animales desaparecen uno tras otro; el jaguar, el jabalí, el puma, el mono - araña... todos ellos desaparecen, y pronto también las almas de los Lacandones lo harán... no importa cuantos de ellos queden, el hecho es que sus almas se marchitan y mueren conforme su magnifica selva es destruida, y todos nosotros tenemos parte de la culpa.

[...] Lo que estamos viendo es el último reflejo de una cultura magnífica. Los misioneros, los madereros, los colonos Tzeltal y la seducción de la tecnología occidental están simplemente acelerando un proceso inevitable. Lacanjá (la comunidad Lacandona del sur) ya ha cedido a la tentación. Están gastando todo el dinero que el gobierno les concede en aparatos y baratijas inútiles. Están locos por gastar, como los Americanos en los años 20. Y cuando no quede caoba, no tendrán nada. Absolutamente nada. Su situación será peor que la de los indios más pobres de las reservas de los Estados Unidos... Pero en Najá, si te ganas la confianza de Chan K'in el Viejo y otros ancianos, todavía puedes

tener una idea de lo que ha sido la cultura Lacandona. Chan K'in en particular es un hombre extraordinario. Hasta tal punto que no ha permitido al gobierno talar caoba en los alrededores de Najá. Cuando él muera, no habra nada que los pare.

Yaxchilán (Chixokla) y Palenque

Lacandones

Chan K'in Viejo y su hijo haciendo una ceremonia al Templo de Hachäkyum, Yaxchilan.

Las ruinas de Yaxchilán, y un menos extenso Palenque, tienen un significado religioso para los Lacandones. Los Lacandones hacen peregrinaciones a éstas ruinas de Yaxchilán (a las que ellos llaman Chixokla), para hacer rituales en las edificaciones que se piensa fueron habitadas por varios Dioses Lacandones. Al menos, desde el inicio de éste siglo, ollas y tazones de Dioses Lacandones han sido encontrados abandonados a lo largo de las edificaciones de éste sitio. Se piensa que el imponente templo 33 fue habitado por Hachakyum, "Nuestro Dios Verdadero", deidad solar principal y creador de los seres humanos. Aunque se creía que Palenque era el hogar de los dioses y mitos Lacandones describen eventos que ocurrieron ahí, no existe evidencia que los lacandones hacían peregrinaciones a Palenque. Un anciano en alguna ocasión señaló, "Los Dioses no están ahí, ellos viven en Yaxchilán". Antonio y Chan K´in cuartos pariente de Najá visitaron Yaxchilán en Abril de 1996 para hacer rituales ceremoniales mientras los turistas curiosos se mantenían a una distancia respetuosa.

Numerosos intentos se han hecho por parte de las instituciones oficiales para incorporar a los lacandones a una vida extra - caribal, pero no se han obtenido resultados favorables. Todo conduce a pensar en la conveniencia de permitirles que continúen su vida como hasta ahora, aun cuando la absorción de los pocos que sobreviven por el medio periférico parece ser inevitable.

Uno de los intentos más sobresalientes es el de la Asociación Na Bolom, cuyos principios son los siguientes:

Na Bolom es una organización no lucrativa constituida según las leyes mexicanas. Fue fundada en 1951 por el arqueólogo Danés Frans Blom y la fotógrafa suiza Gertrude Duby Blom. Frans, fallecido en 1963, y Gertrude, en 1993, dejaron una fuerte tradición de investigación y activismo ambiental. Al establecer Na Bolom, los Blom ayudaron a crear un foro de carácter social en donde se discuten temas como la ecología, la antropología, y el desarrollo comunitario. Na Bolom es un complejo interactivo que contiene un museo, casa de la cultura, hospedaje, y restaurante, rodeado de un patrimonio que se mantiene intacto, y es considerado una herencia nacional. Además, Na Bolom es el terreno de experimentación para algunos de los más importantes trabajos Na Bolom, originalmente construido como un seminario en 1898, está ubicado en la comunidad de San Cristóbal de las Casas, en los Altos de Chiapas. El centro cuenta con un personal multinacional de 35 personas, un programa internacional de voluntarios, un vivero de árboles con una producción anual de 40,000 vástagos, jardines orgánicos, y un fondo para gastos médicos y servicios de hospedaje para indígenas lacandones visitantes. La biblioteca Fray Bartolomé de las Casas es un archivo de libros especializados, documentos, y mapas de la región lacandona, de importancia histórica. El archivo fotográfico de Na Bolom alberga cerca de 50,000 imágenes que documentan, entre otras cosas, la destrucción de la Selva Lacandona y muchos festivales de la región de los altos de Chiapas que no se celebran en la actualidad. Nuestras colecciones de museo etnográfica, arqueológica y de arte colonial religioso dan a nuestros visitantes la oportunidad de contemplar una forma de vida que ya no es nuestra. La casa habitación en Na Bolom cuenta con 15 agradables cuartos para investigadores invitados y viajeros, cada uno con chimenea y decorado con arte y textiles de la comunidad que representa a cada cuarto. El restaurante en Na Bolom ofrece a sus huéspedes un viaje a la tradición culinaria chiapaneca.

Na Bolom ha mantenido un profundo respeto por la cultura Maya desde su origen. Durante las décadas de los 50's y 60's, cuando a los indígenas Mayas

no se les permitía caminar por las aceras de San Cristóbal, Na Bolom los aceptaba abiertamente. De hecho, algunas de las más importantes e innovadoras investigaciones sobre los Mayas, tanto en las tierras altas como en las bajas de Chiapas fueron originadas y facilitadas por Frans Blom. Actualmente, los proyectos de desarrollo comunitario de Na Bolom, con la comunidad Lacandona, una alianza indígena de 12,000, lacandones, Choles, y Tzeltales, es un proceso de retribución de la información cultural de nuestros archivos a estas comunidades para que ellos tengan conocimiento de su pasado, y esto ayude a fundar una base para su mejor toma de decisiones en el futuro.

Mientras que los paradigmas económicos del neo - liberalismo continúan demandando más y más de los recursos naturales de la tierra, la gente y las instituciones deben empezar a actuar con diligencia para detener la voraz aniquilación ecológica y cultural que caracteriza al siglo veinte. Na Bolom es una institución pequeña, efectiva y, sobre todo, humana, dedicada a la conservación cultural y ecológica como una respuesta real a la despersonalización e irresponsabilidad del mundo moderno.

Comunidad Lacandona

La relación con los Mayas Lacandones, que ha sido profunda y personal con los Blom, se ha vuelto la base para el creciente desarrollo de proyectos en la selva. La comunidad lacandona solicitó la ayuda de Na-Bolom con el fin de preservar su cultura y a la vez crear nuevas fuentes de ingreso. Hemos construido Casas de Cultura - centros de desarrollo comunitario - en Lacanjá y Najá, y estamos preparando la construcción de uno en Metzaboc así como en las comunidades de Choles y Tzeltales que están aliados con los Lacandones. Las Casas de Cultura tienen exposiciones de la cultura y ecología del área y sirven como lugares de reunión para artesanos, centros de información para ecoturistas y las tierras están siendo transformadas en parcelas demostrativas de Agriculturas tradicionales. Este programa ha recibido apoyo de fundaciones pero, como todos los programas de Na-Bolom, el trabajo depende de voluntarios así como de donaciones individuales que nos permiten iniciar nuevas ideas y cubrir muchos de los gastos diarios.

Los Lacandones Mayas siempre han sido bienvenidos en Na-Bolom cuando vienen a San Cristóbal para asuntos de negocios y de salud. La Comunidad Lacandona y Na-Bolom están desarrollando reglas para mantener este servicio; en este momento la casa tiene tres cuartos aparte sólo para

invitados lacandones. Se ha reorganizado con un cuarto separado para su exhibición una tienda informal donde los lacandones dejan artículos para vender y los artesanos tienen organizadas cuentas. Esta tienda funciona como un taller permanente de mercadotecnia y administración para la Comunidad Lacandona.

Cultura

Na Bolom es también una institución cultural que ha necesitado conservación y revitalización. El techo fue recientemente reparado con la ayuda del Instituto Getty de conservación. El personal de Getty también ayudó a estabilizar el archivo fotográfico de 55,00o negativos y examinaron las pinturas, textiles, y objetos que decoraban los cuartos de huéspedes así como los que se encuentran en las cinco galerías de exhibición.

Ahora estamos trabajando con Getty para desarrollar una misión clara y una planeación estratégica para mantener los edificios y los artefactos que contienen. Mientras tanto la exposición lacandona ha sido catalogada, la exposición arqueológica ha sido reconstruida en honor a Frans Blom y la habitación de Trudi ha sido convertida en una exhibición de sus objetos personales.

La colección bibliotecaria de trabajos sobre Chiapas fue catalogada y reorganizada durante 1994-5 con apoyos de la fundación Rockefeler y se añadieron a la biblioteca un salón de lectura y un archivo de documentos. Estamos ahora buscando apoyo para mantener un bibliotecario, actualizar la colección, y hacer conexiones con otras bibliotecas Mayas. El archivo fotográfico se está poniendo en uso. Una exposición de las fotos de Trudi se llevó a cabo en la ciudad de México en 1995 y su trabajo fue publicado recientemente en algunas revistas. Los fotógrafos Mayas también están trabajando con el archivo para identificar los lugares y la gente retratada. Algunos juegos de fotografías han sido devueltos a las comunidades Mayas. El archivo necesitará ser albergado en un cuarto con clima estable y un nuevo cuarto oscuro necesita ser construido para imprimir estas fotos para exposiciones y publicaciones.

Na-Bolom está legalmente constituida como una organización no gubernamental sin fines de lucro formada por un activo consejo de personal de confianza y un consejo de asesores expertos en ecología, antropología, y desarrollo de Chiapas. El edificio, anteriormente un monasterio, y los bellos jardines boscosos que lo rodean funcionan como un centro de retiro y casa de

huéspedes para estudiantes visitantes y viajeros interesados. Frans y Trudi Blom, los fundadores de Na-Bolom, donaron un legado de setenta años de exploraciones y amistades en la Selva Lacandona. La biblioteca de Frans de estudios Mayas y el archivo fotográfico de Trudi han sido renovados junto con los cuartos del museo, el vivero, y los jardines orgánicos. Na Bolom ha sido un centro activo de investigación y cultural con continuos proyectos de desarrollo con la Comunidad Lacandona.

Las donaciones para Na Bolom son deducibles de impuestos tanto en México, donde las donaciones pueden ser otorgadas directamente a Na Bolom, como en los Estados Unidos donde la fundación Hoffman ha creado una cuenta especial para recibir y hacer llegar las donaciones.

Lacandones

PROYECTO CASA DE LA CULTURA

La Comunidad Zona Lacandona es una alianza indígena constituida por Mayas Lacandones, choles y †zeltales la cual es propietaria de más del 90% de la superficie forestada de la última selva tropical en Norteamérica: la Selva Lacandona. Los Mayas lacandones, poseen una cultura que brota de su estrecha y antigua relación con la naturaleza, y que ha fluido por generaciones durante cientos de años. Con la continua destrucción de la selva, la cultura Lacandona está cada vez más en peligro. La urgencia de este doble problema ha incitado a las comunidades lacandonas a actuar para asegurar la transmisión de sus costumbres y sabiduría tradicional a las futuras generaciones. Discutiendo sus ideas con Na Bolom, se ha desarrollado el proyecto Casa de la Cultura.

La meta primaria de este proyecto es ofrecer a la comunidad una manera de guardar y fortalecer los aspectos de su cultura que ellos mismos más valoran. Se propone establecer una Casa de la Cultura dinámica e interactiva, en la cual los

Lacandones puedan reforzar su tradición cultural y ubicarse en el contexto del mundo contemporáneo.

Las Casas de la Cultura constan de una sala de exposiciones permanente, que alberga la colección fotográfica realizada por Gertrudis Blom durante 4 décadas, correspondiente a la geneaogía de la comunidad. Complementaria a esta sala, existe información sobre la flora y fauna de la selva, etc.

DESARROLLO ARTESANAL

La venta de artículos artesanales constituye uno de los principales ingresos de más de la mitad de los Lacandones. El escaso control de calidad, la competencia interna y el reciente decrecimiento del turismo han perjudicado considerablemente las ventas. A partir de la Tienda Comunitaria, Na Bolom está reorganizando e impulsando las ventas de artesanía lacandona con un modelo de administración que se propondrá para el comercio de artesanía en las Casas de la Cultura. A nivel comunitario se planean talleres de diseño y técnicas y la exploración de artículos utilitarios a la sociedad industrializada que se puedan introducir con materiales y técnicas de manufactura tradicionales.

EDUCACION BILINGÜE

La mayoría de los Lacandones que son alfabetos solamente pueden leer y escribir sólo en un idioma extranjero: el español. Por ellos, se proponen cursos de escrituras y lecturas en Maya Lacandón. Algunos lacandones ya están trabajando para salvar cuentos Lacandones, que formarán una parte importante de la Casa de la Cultura.

TURISMO ALTERNATIVO

El proyecto busca la puesta en marcha de un proyecto de turismo alternativo con bases comunitarias que apoye el mejoramiento del nivel de vida de las comunidades y la revalorización de las tradiciones e identidad de las culturas mayas contemporáneas, promoviendo un uso responsable de los recursos naturales.

Se han desarrollado talleres de planeación para turismo alternativo pondrán en marcha trabajos de ecoturismo en regiones tales como Bonampak, Yaxchilán, a través de una coordinación con la comunidad.

Conclusiones

Los Lacandones son un grupo indígena que habitan en la Selva Lacandona, en Chiapas, allí han vivido ya desde hace mucho tiempo. Su descendencia es directa de las culturas que habitaron Palenque, Yaxchilán y Bonampak.

Existen diferencias culturales y lingüísticas entre los grupos que habitan el norte y sur de la selva, debida a que durante la colonización, tuvieron que dispersarse, y así se perdieron el rastro.

Pudieron sobrevivir históricamente, debido a que vivían en pequeños clanes independientes, por lo que nunca pudieron contagiarse de enfermedades que no eran de la zona.

Aunque hoy su número de pobladores no es mas de 600, han tenido que ir adaptándose poco a poco a la colonización fronteriza y a la deforestación de su selva desde los años 50's.

Como podemos darnos cuenta, su número disminuye a una velocidad no muy lenta que digamos, esa es la razón de que cada vez más gente se preocupe por ellos y por su preservación, y que se formen así asociaciones como Na Bolom que se encargan de cuidar su desarrollo y su pequeña población.

Sin embargo, aunque por desgracia, la hipótesis propuesta resultó verdadera, pues es verdad que sus avances no pueden llamarse ni siquiera así, al igual que su religión, y la forma de alimentación y vivienda, todavía queda mucho trabajo por hacer, puesto que aún estamos a tiempo de que todas las acciones que llevemos a cabo para ayudarlos, por muy pequeñas que éstas sean, sirvan de una forma trascendental a evitar su extinción, y a así evitar que pasen a formar parte de nuestra historia.

Al igual que la asociación Na Bolom, debemos preocuparnos y ayudar a la anterior, puesto que los gastos son muchos, y las entradas pocas, y todos sabemos que respecto al dinero no mucho podemos hacer; así como también sabemos que aportando efectivo no es la única forma en que se puede ayudar a alguien que se encuentra en extrema pobreza.

Resulta importante entonces, que este trabajo, como ya se ha mencionado antes, sirva en particular para hacer conciencia en la población actual, pues esa sería la única forma en la que podríamos presionar al gobierno para que, igual que nosotros, la conciencia sobre lo importante de la ayuda y el interés en todos los indígenas de nuestro país, resulta vital para la conservación de nuestro patrimonio nacional que aún es palpable, y que nos recuerda y demuestra lo maravilloso que puede resultar la inocencia, puesto que aún en esas condiciones se puede alcanzar la plena felicidad.

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