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La vida es sueño; Calderón de la Barca


Literatura española. Teatro Barroco. Siglo de Oro. Análisis de Personajes. Diálogos y monólogos. Biografía de Calderón. Tiempo textual. Tiempo dramático



Literatura
 
La vida es sueño; Calderón de la Barca

La vida es sueño; Calderón de la Barca

La vida es sueño; Calderón de la Barca
 



tabla de contenido


INTRODUCCIÓN

Los objetivos que nos han llevado a la realización de este trabajo son varios.

En primer lugar, esta actividad está incluida dentro de la programación dirigida a los alumnos del primer curso de bachillerato. Y éste es el principal objetivo de su realización.

En segundo lugar, este trabajo nos va a ayudar a perfeccionar y saber utilizar con soltura los “medios tecnológicos” que ya hemos utilizado en el anterior trabajo. No sólo en el área de lengua, sino en cualquier otra área; así podremos manejar mejor el modelo de trabajo que en el anterior trabajo hemos utilizado para su realización.

Por otra parte, otro objetivo cumplido ha sido, que hemos aprendido a trabajar la lectura comprensiva y analítica de un texto dialogado. No sólo hemos leído por el placer que nos causa la lectura amena y agradable de un buen libro, también hemos atendiendo varios aspectos: el tiempo, el espacio, los personajes, la acción, etc. Todos estos aspectos tan necesarios para una buena comprensión lectora están analizados en el cuerpo del trabajo.

Por otro lado, también nos ha servido para aprender a conseguir información a partir de los nuevos medios de comunicación, como Internet. Y saber cómo aplicar esa información precisa a nuestra actividad, pues los medios tecnológicos, de los cuales disponemos, son una fuente inagotable de información.

La realización de este trabajo nos ha ayudado a entresacar lo más importante de dicha información recogida, seleccionarla y aplicarla a nuestro objetivo, en este caso concreto, todo lo que versa alrededor del libro: La vida es sueño.

Y como objetivo final, mencionar que la correcta realización de todos los aspectos exigidos en el trabajo nos ha enriquecido personal y académicamente y que todo el esfuerzo efectuado a lo largo del tiempo que hemos empleado en la ejecución del mismo, nos ayudará a aprobar esta actividad.

&


capítulo i: la acción

1.- jornada primera.

Rosaura corría detrás de su caballo desbocado desde lo alto de un monte. Llegó a Polonia disfrazada de varón y en compañía de su criado, Clarín. Desesperada y perdida, junto con Clarín alcanza hasta un castillo donde se refugió.

Encadenado y vestido con pieles estaba Segismundo, quejándose de su desdicha como prisionero. Sorprendido, descubrió a Rosaura, aún disfrazada de varón, y a Clarín. Segismundo quería matarlos porque habían escuchado sus lamentos, pero no lo hizo, pues al mirar a Rosaura algo lo retiene.

Cuando Rosaura iba a descubrir a Segismundo quién era, una voz la detiene. Era Clotaldo. El responsable de la torre donde estaba Segismundo preso. El rey había prohibido que nadie entrara en la torre, bajo pena de muerte.

Clotaldo desarmó a los forasteros para matarlos y encierra de nuevo a Segismundo. Cuando Rosaura le dio su espada a Clotaldo, éste se sorprendió; estaba desconcertado. Esa espada pertenecía al mismísimo Clotaldo. Tuvo una relación con una mujer hermosa llamada Violante, a quien dio esa espada para que ésta se la diera al hijo que nacería de esa relación, y así podría reconocerlo Clotaldo cuando llegara a Polonia.

Clotaldo no dijo nada a Rosaura; la joven le dijo que quien le había dado la espada le había dicho que preguntara por la corte de Polonia por el dueño. Sin saberlo, Rosaura había encontrado a su padre. Con esa espada, Rosaura se vengaría de una deshonra que sufrió.

El hombre no sabía qué hacer y se lamentaba de su situación. Si llevaba a aquel presunto joven ante el rey, éste lo mataría por haber infringido la ley. Si ocurría esto, no diría que era su hijo para no deshonrarse; pero si por el contrario lo perdonaba, sí lo diría pues sería una prueba de valentía por parte de su hijo.

Mientras, en el palacio real, los sobrinos del rey Basilio, Astolfo, duque de Moscovia, y Estrella esperaban a que el rey les dijera quién sería su heredero.

La mujer de Basilio había muerto sin darle un heredero, o al menos eso creían todos. Los remordimientos de culpabilidad de Basilio le hicieron revelar un grave secreto que llevaba guardando muchos años, pero que contaría a sus sobrinos.

Basilio era un hombre muy sabio y lo que más le gustaba era la astrología y predecir a través de los astros el futuro. Un día, éstos le indicaron que el hijo que tendría traería el fin a su imperio, si llegaba a reinar; nacería trayendo grandes infortunios.

El día del parto, la madre murió; Basilio, para evitar las predicciones, encerró a su hijo Segismundo en una torre muy apartada en el campo. A los súbditos les dijo que el niño había nacido muerto y encargó a Clotaldo, su fiel sirviente, que sólo él lo cuidase, hablase y viese. Si alguien se acercaba a la torre-prisión, sería ejecutado.

El rey daría una oportunidad a Segismundo, para ver si podría ser rey, ya que le correspondía por derecho. Si se comportaba sosegadamente después de tantos años de encierro, reinaría. Pero si actuaba violenta y agresivamente, sería devuelto a la prisión y en ese caso reinarían juntos Estrella y Astolfo mediante un matrimonio.

Los sobrinos se fueron para dejar paso a Clotaldo, que llega en compañía de Rosaura y Clarín. Clotaldo le contó a su señor que aquellos dos forasteros habían incumplido la ley pues había entrado en la torre. El rey, como ya había revelado ante sus sobrinos la existencia de Segismundo, perdonó a Rosaura y a Clarín, y los dejó allí.

Rosaura agradece a Clotaldo lo sucedido. El caballero pide a Rosaura que le cuente por qué estaba deshonrada. Rosaura, sin saber aún que era su padre, le cuenta que Astolfo la había deshonrado, y haciéndole ver que era una chica se marcha. Como padre suyo, Clotaldo debería vengar esa deshonra, pero no podía hacerlo. Podría suceder que Astolfo se convirtiera algún día en el nuevo soberano y ¿cómo iba a desafiar a su rey? No podía hacerlo.

2.- jornada segunda.

Las órdenes que el rey había dado estaban cumplidas. Clotaldo había dormido a Segismundo con una poción de hierbas adormideras. Después lo trasladaron a palacio y lo dejaron durmiendo en la habitación de Basilio. El rey lo había querido así para que no se enterase violentamente de que era príncipe pero que su propio padre lo había encerrado. Así creería que todo lo anterior ocurrido era un sueño.

El rey Basilio dejó que Clotaldo se lo contase él a Segismundo y abandonó la sala. Entre tanto, Clarín, burlonamente como siempre, se lamentaba que todos se ocupaban de Rosaura, pero a él nadie le hacía caso. Rosaura, para vengarse de Astolfo había entrado en la corte como dama al servicio de Estrella.

De repente Segismundo, seguido de criados y músicos, entró a la sala donde se encontraban Clarín y Clotaldo, muy asombrado por todo lo que veía. Clotaldo le contó que era príncipe heredero y Segismundo reaccionó violentamente.

Le habían negado el vivir de aquella forma, como un príncipe, y no como un prisionero desgraciado. Segismundo consideraba una traición lo que habían hecho con él, encerrarlo sin razón. Culpaba a Clotaldo de lo sucedido, pues, aunque obedeciendo al rey, no debería haber actuado así con él.

En medio del enfado, entró Astolfo que acabó discutiendo con Segismundo, pero al ver a Estrella, Segismundo se quedó asombrado por su belleza. Quería besarle la mano como muestra de cortesía, pero uno de los criados lo detiene porque no debía hacerlo y menos delante de Astolfo. Segismundo mandó callar al criado y lo amenazó con tirarle por el balcón si no lo hacía. El criado, confiando en que la brutalidad de Segismundo no llegaría a tal extremo, lo desafió diciendo que no podía hacerlo. Segismundo, agresivamente, cogió al criado y con todos detrás lo tiró al mar por el balcón.

Astolfo se fue y después entró el rey, indignado por el homicidio que acababa de cometer el salvaje de su hijo. Él esperaba abrazarlo como a un príncipe heredero y no como a un vulgar animal.

A Segismundo no le importaba como lo recibiese aquel hombre. A él le indignaba lo que le había hecho Basilio: arrebatarle el derecho de ser príncipe. El rey Basilio, marchándose, le advirtió que si no se comportaba humildemente, despertaría de aquel sueño.

Rosaura hizo acto de presencia en la sala, pero ya vestida de mujer. Evitaba encontrarse con Astolfo; en vez de eso, a topado con Segismundo que creyó reconocer en ella a aquel individuo que entró en su torre. Rosaura también lo reconoció, pero para disimular, le dijo que sólo era la dama de Estrella.

Segismundo necesitaba que Rosaura le contara la verdad para saber si todo era un sueño o no. Entre tanto, Clotaldo en la sala advertía a Segismundo que si quería reinar, debía comportarse. Segismundo se había puesto violento con Rosaura y Clotaldo se puso en medio.

El príncipe desenvainó su espada y Clotaldo la retuvo. Rosaura, asustada, pidió ayuda y acudió Astolfo interponiéndose entre los dos y salvando la vida a Clotaldo. Cuando Astolfo y Segismundo comenzaron a pelear, entraron Estrella y el rey impidiéndolo. La falta de respeto que Segismundo había tenido con todos y con el rey era tal que Basilio ordenó que fuese llevado de nuevo a la prisión para acabar con aquel sueño.

Sólo quedaron en la sala Astolfo y Estrella. Astolfo se había quitado el retrato de Rosaura que llevaba colgado para seguir embelesando a Estrella. Pero ésta rehuía porque quería a otra mujer y prueba de ello era el retrato. Astolfo prometió a Estrella que si le daba el retrato se casaría con ella, y fue a buscarlo.

Rosaura estaba escuchando la conversación. Estrella llamó a Astrea, que así se hacía llamar Rosaura, y la encargó que recogiera el retrato que Astolfo le daría. Cuando llegó Astolfo, se sorprende al verla, y aunque Rosaura intentaba disimular, no engañaba a Astolfo. Rosaura intentó quitar a Astolfo el retrato, pero era en vano.

Cuando apareció Estrella, Rosaura le explicó que ella llevaba su retrato y como Astolfo no quería entregarla el otro retrato, le quitó a Rosaura el suyo para entregárselo a Estrella. Cuando Rosaura se marchó, Estrella le pidió el retrato a Astolfo y al no dárselo éste, Estrella lo rechazó.

Segismundo ya estaba en la prisión encadenado y con sus pieles. Clotaldo y los dos criados lo llevaron allí de nuevo con Clarín, que también sería encarcelado por conocer el secreto del rey. Segismundo, en sueños, hablaba de vengarse de Clotaldo y Basilio.

El rey llegó a la prisión cubierto para ver a Segismundo. Cuando éste se despertó confuso, el rey se ocultó. Segismundo le contó todo lo que supuestamente había soñado a Clotaldo. Tanto el rey como Clotaldo se marcharon de la torre y dejaron solo a Segismundo lamentándose de que la vida entera era un sueño.

3.- jornada tercera.

El pueblo se había enterado de la existencia de un príncipe heredero legítimo a la corona. No querían a Astolfo, un extranjero, como nuevo rey. Entraron en la torre y confundieron a Clarín, que estaba encerrado, con Segismundo. Cuando llegó Segismundo, uno de los soldados le explicó que el pueblo no quería a Astolfo como rey, sino a él. Debía ocupar su puesto en la corona y ellos le ayudarían a hacerlo con las armas.

Segismundo creía que todavía estaba soñando, y decidió soñar. Por el alboroto, llegó Clotaldo; Segismundo, que ya se había dado cuenta de todo, perdonó a Clotaldo, pues él sólo obedecía órdenes. Sin embargo, estaba dispuesto a enfrentarse al rey en una batalla, aunque Clotaldo siguiera apoyando al soberano.

Mientras, Astolfo seguía empeñado en su victoria para convertirse en el nuevo rey; Basilio se había dado cuenta de que con ese enfrentamiento, sería él y no su hijo quien traería la desgracia para su imperio. Clotaldo apareció y le contó al rey todo lo sucedido en la torre, así que Basilio decidió parar a su hijo.

Rosaura seguía empeñada en remediar su honor. Y cuando se quedó a solas con Clotaldo, le pidió que matara a Astolfo por el desagravio y porque le debía hacer como padre suyo, pues ya sabía que era hija de suya. Pero Astolfo le había salvado la vida en el enfrentamiento con Segismundo. No sabía qué hacer; la única solución que encontró para remediar el mal de su hija y no ser a la vez desagradecido con Astolfo, era meter a Rosaura en un convento. Pero Rosaura no quería.

Segismundo y Clarín se encontraban en el campo de batalla cuando apareció Rosaura vestida de mujer pero empuñando armas. La muchacha le contó quién era en realidad a Segismundo. Clotaldo había engañado a su madre con falsas promesas de matrimonio que no cumpliría y la deshonró. De ese engaño nació Rosaura y con quien la historia se repetiría de nuevo pero con Astolfo.

Al llegar a Polonia y convertirse en la dama de Estrella, pudo impedir en muchas ocasiones que Astolfo y Estrella se casaran, a pesar de que Clotaldo anhelaba ese matrimonio. Rosaura había llegado al frente para ayudar a Segismundo y para reparar su honor; y se quedó esperando una respuesta por parte de Segismundo. Pero Segismundo no le contestó nada para poder ayudarla y así no haría la muchacha nada.

Clarín, se ocultaba del frente para evitar ser herido, pero fatídicamente cae herido de gravedad y muere a los pies de Basilio, Astolfo y Clotaldo. Con esta muerte, Basilio ha comprendido que no se puede alterar la voluntad de Dios ni de los demás hombres. Cuando Astolfo y Clotaldo intentaban hacerle cambiar de opinión, apareció Segismundo con su compañía.

Segismundo quería apresar al rey por la traición que había cometido con él. Pero el rey no huyó y, reconociendo su derrota, nombró príncipe heredero a su hijo. Segismundo no arrestó a su padre, al contrario, lo perdonó. Mandó que Rosaura se casara con Astolfo y así remediaría su honor y la ayudaría como ella le había pedido anteriormente.

Astolfo no estaba de acuerdo con ese matrimonio, pues Rosaura, porque ella era una simple dama y no era de su condición. Pero Clotaldo intervino y confesó que Rosaura era su hija. Así, los dos quedaban igualados a la misma condición y Astolfo aceptó el matrimonio. Segismundo también dispuso que Estrella se casara con él; a Clotaldo lo aceptó con honores como su amigo y como amigo fiel que había sido de su padre.

El príncipe había cambiado todo su carácter pues había comprendido que si no lo hacía no reinaría. Ahora era prudente, discreto y tomaba sabias decisiones. Todo esto cambió en él, pasar de ser un salvaje a convertirse en un príncipe heredero de la corona de Polonia. Pero si algún día despertaba de ese sueño de nuevo en la prisión donde había pasado toda su vida, por lo menos habría aprovechado de esa manera todo el sueño.

capítulo ii: los personajes

Las acciones que tienen lugar en los textos dialogados son realizadas por unos personajes. Al prescindir de un narrador en los textos dialogados, son los personajes los que mediante sus diálogos y monólogos nos van revelando toda la trama y todos sus pensamientos e intenciones.

Los personajes normalmente tienen carácter humano, aunque esto no quiere decir que esta función no pueda ser realizada por un animal o una cosa. En este caso, todos los personajes que aparecen en la obra de Calderón serán personajes humanos.

Podemos distinguir varias clases de personajes atendiendo a distintos criterios: su función y su caracterización.

1.- Clasificación según su grado de participación en la historia.

Esta primera clasificación hace referencia a la función del personaje en el relato como uno de los principales, como uno secundario o simplemente como un personaje fugaz.

La función de un personaje es la relación que mantiene con los otros, con la acción del relato, con el resto de los elementos del hecho teatral y con el sentido global del texto. Podemos distinguir las siguientes clases de personajes:

1.1.- personajes nucleares.

Son los personajes principales del relato y entorno a ellos gira los acontecimientos. Puede tratarse de un grupo, de una familia, de una ciudad, una realidad social, es decir, de un protagonista colectivo, o de un individuo.

Sobre estos personajes nucleares se centra la acción. Él provoca o sufre los acontecimientos que van sucediendo en el relato.

En la obra La vida es sueño, hay dos acciones; la principal que gira entorno a Segismundo y la consecución del trono. La acción secundaria es la que desempeña el papel de Rosaura, la restauración de su honor. Sin embargo esta acción se subordina de la principal y se establece en un segundo término. Por Lo tanto, Rosaura no desempeña el papel de personaje nuclear.

El personaje principal por excelencia es Segismundo, ya que todo el relato gira entorno a él, a lo que sucede desde que él está en la torre donde ha vivido toda su vida, hasta que llega a convertirse en príncipe.

1.1.1.- segismundo.

El personaje protagonista de La vida es sueño es Segismundo. La historia se centra en lo que a él le sucede y los demás personajes actúan respondiendo a sus actitudes, sucesos, pensamientos, intenciones...

Es el personaje que desarrolla la acción fundamental en el relato y determina su organización.

Tratándose de un drama, las desgracias con las que se abre la historia son soportadas plenamente por él, exceptuando el problema de Rosaura.

SEGISMUNDO

Sólo quisiera saber,

para apura mis desvelos

-dejando a una parte, cielos,

el delito de nacer-,

¿qué más os pude ofender,

para castigarme más?

(p. 27)

SEGISMUNDO

Primero, tirano dueño,

que los ofendas y agravies,

será mi vida despojo

destos lazos miserables;

(...)

CLOTALDO

Si sabes que tus desdichas,

Segismundo, son tan grandes,

que antes de nacer moriste

por ley del cielo;

(...)

(p.33)

BASILIO

En este mísero, en este

mortal planeta o signo,

nació Segismundo, dando

de su condición indicios,

pues dio la muerte a su madre,

(...)

Publicose que el infante

nació muerto, y prevenido

hice labrar una torre

entre las peñas y riscos

desos montes, donde apenas

la luz ha hallado el camino,

por defenderle la entrada

sus rústicos obeliscos.

(pp.46-47)

CLOTALDO

(...), ¿qué es tu intento,

trayendo desta manera

a Segismundo a palacio?

BASILIO

Clotaldo, muy justa es esa

duda que tienes, y quiero

sólo a vos satisfacerla.

(...)

Si él supiera que es mi hijo

hoy, y mañana se viera

segunda vez reducido

a su prisión y miseria,

cierto de su condición

que desesperara en ella;

porque, sabiendo quién es,

¿qué consuelo habrá que tenga?

(pp.60-61)

SEGISMUNDO

(...)

Decir que es sueño es engaño

bien sé que despierto estoy.

¿Yo Segismundo no soy?

Dadme, cielos, desengaño.

Decidme, ¿qué pudo ser

esto que a mi fantasía

sucedió mientras dormía,

que aquí me he llegado a ver?

Pero sea lo que fuere,

¿quién me mete en discurrir?

Dejarme quiero servir

Y venga lo que viniere.

(p.65)

SEGISMUNDO

¿También oíste decir

que por un balcón, a quien

me canse, sabré arrojar?

CRIADO 2º

Con los hombres como yo

No puede hacerse eso.

SEGISMUNDO

¿No?

¡Por Dios que lo he de probar!

(Cógele en los brazos y éntrase, y todos tras él, y torna a salir)

(p.72)

SEGISMUNDO

(...)

Yo sueño que estoy aquí

destas prisiones cargado,

y soñé que en otro estado

más lisonjero me vi.

¿Qué es la vida?, un frenesí;

¿qué es la vida?, una ilusión,

una sombra, una ficción,

y el mayor bien es pequeño;

que toda la vida es sueño,

y los sueños, sueños son.

(pp.100-101)

SOLDADO 1º

Gran príncipe Segismundo

(...)

tu padre, el gran rey Basilio,

temeroso que los cielos

cumplan un hado, que dice

que ha de verse a tus pies puesto,

vencido de ti, pretende

quitarte acción y derecho

y dársela a Astolfo, duque

de Moscovia (...).

Sal, pues; que en ese desierto,

Ejército numeroso

De bandidos y plebeyos

Te aclaman; la libertad

te espera; oye sus acentos.

(p.107)

BASILIO

Clotaldo, ¿pues qué hay de Segismundo?

CLOTALDO

Que el vulgo, monstruo despeñado y ciego

La torre penetró, y de lo profundo

Della sacó su príncipe, que luego

Que vio segunda vez su honor segundo,

Valiente se mostró diciendo fiero

Que ha de sacar al cielo verdadero.

(p.114)

TODOS

¡Viva Segismundo, viva!

SEGISMUNDO

Pues ya que vencer aguarda

Mi valor grandes victorias,

Hoy a de ser la más alta

Vencerme a mí -Astolfo dé

La mano luego a Rosaura,

Pues sabe que de su honor

Es deuda, y yo he de cobrarla.

(pp.139-140)

1.1.2.- ROSAURA.

Rosaura es hija de una relación extramatrimonial entre Clotaldo y Violante. Ha sido deshonrada por Astolfo y por esta razón llega a Polonia, para remediar este mal.

Segismundo se enamora de ella cuando Rosaura llega con Clarín a la torre al principio de la historia. Sólo ella apacigua a Segismundo en sus arrebatos violentos.

Hemos tomado a este personaje como a uno de los nucleares ya que es la protagonista y encabeza la acción secundaria del relato, la restauración de su honor y la venganza de Astolfo por ello.

ROSAURA

Con asombro de mirarte,

Con admiración de oírte,

Ni sé qué pueda decirte,

Ni qué pueda preguntarte.

Sólo diré que a esta parte

Hoy el cielo me ha guiado

Para haberme consolado,

Si consuelo puede ser

del que es desdichado, ver

a otro que es más desdichado (...).

(p.31)

ROSAURA

Y si he de morir, dejarte

quiero, en fe desta piedad,

prenda que pudo estimarse

por el dueño que algún día

se la ciñó; que la guardes

te encargo, porque aunque yo

no sé qué secreto alcance,

sé que esta dorada espada

encierra misterios grandes,

pues sólo fiado en ella

vengo a Polonia a vengarme

de un agravio.

(p.35)

CLOTALDO

Éste es mi hijo, y las señas

dicen bien con las señales

del corazón, (...)

Fuera de que, si ahora atiendo

a que dijo que a vengarse

viene de un agravio, hombre

que está agraviado, es infame.

¡No es mi hijo, no es mi hijo

ni tiene mi noble sangre! (...)

el medio más importante

es irme al rey y decirle

que es mi hijo, y que le mate.

(pp.37-38)

CLOTALDO

Antes fuera

ganarme a mí con decirlo;

pues fuera cerrarme el paso

de ayudar a tu enemigo.

(Aparte) (¡Oh, si supiera quién es!)

ROSAURA

Porque no pienses que estimo

tan poco esa confianza,

sabe que el contrario ha sido

no menos que Astolfo, duque

de Moscovia.

(pp.53-54)

ROSAURA

(...)

Mas, ¿qué ha de hacer un hombre,

que no tiene de humano más que el nombre,

atrevido, inhumano,

cruel, soberbio, bárbaro y tirano,

nacido entre las fieras?

SEGISMUNDO

Porque tú ese baldón no me dijeras,

tan cortés me mostraba,

pensando que con eso te obligabas;

mas si lo soy hablando de este modo,

has de decirlo, vive Dios, por todo.

Hola, dejadnos solos, y de esa puerta

se cierra, y no entre nadie.

(p.80)

ASTOLFO

Aunque más esfuerzos hagas;

¡oh, qué mal, Rosaura puedes

disimular! Di a los ojos

que su músico concierten

con la voz; porque es forzoso

que desdiga y que disuene

tan destemplado instrumento,

que ajustar y medir quiere

la falsedad de quien dice,

con la verdad de quien siente.

ROSAURA

Cuando un hombre se dispone,

restado, altivo y valiente,

a salir con una empresa,

aunque por trato le entreguen

lo que valga más, sin ella

necio y desairado vuelve.

Yo vengo por un retrato,

y aunque un original lleve

que vale más, volveré

desairada: y así, déme

Vuestra Alteza ese retrato,

que sin él no he de volverme.

(pp.90-91)

ROSAURA

(...)

Así, altivo, osado y fuerte,

volver por, mi honor podrás

pues ya que resuelto estás

a vengarme con su muerte.

CLOTALDO

Darle pensé muerte, cuando

Segismundo pretendió

dármela a mí, y él llegó

su peligro atropellando,

a hacer en defensa mía

muestras de su voluntad,

que fueron temeridad,

pasando de valentía.

¿Pues cómo yo agora, advierte,

teniendo alma agradecida

a quien me ha dado la vida

le tengo que dar la muerte?

(pp.115-116)

ROSAURA

(...)Lo más que podré decirte

de mí es el dueño que roba

los trofeos de mi honor,

los despojos de mi honra.

Astolfo... ¡Ay de mí!, al nombrarle

se encoleriza y se enoja

el corazón, propio efecto

de que enemigo se nombra.

(pp.124-125)

ROSAURA

(...)

Mujer vengo a persuadirte

al remedio de mi honra,

y varón vengo a alentarte

a que cobres tu corona.

Mujer vengo a enternecerte

cuando a tus plantas me ponga,

y varón vengo a servirte

cuando a tus gentes socorra.

Mujer vengo a que me valgas

en mi agravio y mi congoja,

y varón vengo a valerte

con mi acero y mi persona.

(p.128)

SEGISMUNDO

Pues que ya vencer aguarda

,i valor grandes victorias,

hoy a de ser la más alta

vencerme a mí: Astolfo dé

la mano luego a Rosaura,

pues sabe que de su honor

es deuda, y yo he de cobrarla.

(p.140)

1.2.- personajes comparsa.

Son aquellos personajes que resulta imprescindible su intervención en el relato. Acompañan a los personajes nucleares y comparten con ellos acontecimientos de importancia para la historia. Por eso, no pueden ser omitidos y olvidados en el análisis.

Estos personajes desarrollan sus acciones en torno a las del protagonista. Dialogan y participan con él en los distintos acontecimientos provocando ciertas situaciones en la historia.

Pueden ser muy importantes en ciertos capítulos y no aparecer en otros.

Todos estos personajes, con sus acciones y decisiones en la obra, son relevantes, pues las acciones que Segismundo lleva a cabo en la historia. Son ellos los que provocan a Segismundo y sus actos los que van modificando el carácter y los distintos sucesos que lleva a cabo Segismundo.

También debemos tomar en cuenta que muchos de ellos también forman parte de la acción que se relaciona con Rosaura, como Astolfo, Clotaldo, Clarín, Estrella y el propio Segismundo. Estos personajes son también a la vez personajes secundarios de la acción protagonizada por Segismundo.

1.2.1.- Clotaldo.

Es un caballero leal y servicial al rey Basilio, que, por orden de éste, es el encargado de vigilar, hablar y educar a Segismundo el periodo que estuvo en la prisión.

También es el padre de Rosaura, pues tuvo relaciones con Violante, una joven, sin llegar a casarse con ella, y de esa relación nació Rosaura.

Es imprescindible su presencia, pues es él quien lleva a cabo todas las órdenes del rey de dormir a Segismundo y traerle y llevarle de la prisión. Además, es el único que sabe, aparte del rey, el secreto de la existencia de un príncipe legítimo heredero a la corona de Polonia.

También juega un papel muy importante en el desarrollo de la acción que tiene que ver con el honor de Rosaura. Es su padre y como tal intenta buscar soluciones que no traigan graves consecuencias, en contra de su lealtad a Astolfo, para solucionar el problema de su hija.

SEGISMUNDO

Éste es Clotaldo, mi alcaide.

¿Aún no acaban mis desdichas?

CLOTALDO

Acudid, y, vigilantes,

sin que puedan defenderse,

o prendedles, o matadles.

(p.32)

CLOTALDO

A los dos

quitad las armas, y atadles

los ojos, porque no vean

cómo ni de dónde salen.

(p.35)

CLOTALDO

(...)

Esta espada es la que yo

dejé a la hermosa Violante,

por señas que el que ceñida

la trujera había de hallarme

amoroso como hijo

y piadoso como padre.

(...)

¿Qué he de hacer? Porque llevarle

al Rey, es llevarle, ¡ay triste!

a morir. Pues ocultarle

al Rey, no puedo, conforme

a la ley del homenaje.

(pp.36-37)

(Al ir a sacar la daga, se la detiene Clotaldo, y se arrodilla)

CLOTALDO

Yo desta suerte

librar mi vida espero.

SEGISMUNDO

Quita la osada mano del acero.

CLOTALDO

Hasta que gente venga

que tu rigor y cólera detenga,

no he de soltarte.

(p.81)

CLOTALDO

A quien sabe discurrir

así, es bien que se prevenga

una estancia, donde tenga

harto lugar de argüir.

Éste es el que habéis de asir

y en ese cuarto encerrar.

CLARÍN

¿Por qué a mí?

CLOTALDO

Porque ha de estar

guardado en prisión tan grave

Clarín que secretos sabe,

donde no pueda sonar.

(p.95)

CLOTALDO

(...)

Con el remedio elegido

Soy con el reino leal,

Soy contigo liberal,

Con Astolfo agradecido;(...)

(p.118)

ASTOLFO

Aunque es verdad que la debo

Obligaciones, repara

Que ella no sabe quién es;

Y es bajeza y es infamia

Casarme yo con mujer...

CLOTALDO

No prosigas, tente, aguarda;

Porque Rosaura es tan noble

Como tú, Astolfo, (...)

(p.140)

1.2.2.- EL REY BASILIO.

Este personaje es el rey de Polonia y padre de Segismundo. Parece ser un hombre sabio y con una gran afición a los astros y a fabricar predicciones a partir de éstos.

Es muy imprescindible su aparición en el relato porque es él quien, por medio a una predicción de los astros, decidió encerrar en la prisión a su hijo y privarle de su condición real.

Si este suceso no hubiera tenido lugar, el relato carecería de trama. Es a partir de ese encerramiento cuando suceden los demás hechos de la historia: cuando Segismundo es llevado dormido al palacio real creyendo que la prisión era un sueño, la revuelta del pueblo, que supone la segunda liberación, cuando se enteran de la existencia de un príncipe legítimo...

BASILIO

(...)

En Clorilene, mi esposa,

tuve un infelice hijo,

en cuyo parto los cielos

se agotaron de prodigios,

antes que a la luz hermosa

le diese el sepulcro vivo

de un vientre, porque el nacer

y el morir son parecidos.

(pp.44-45)

BASILIO

(...)

En este mísero, en este

mortal planeta o signo

nació Segismundo, dando

de su condición indicios,

pues dio la muerte a su madre,

con cuya fiereza dijo:

“Hombre soy yo, pues que ya empiezo

a pagar mal beneficios”.

(p.46)

BASILIO

(...)

Y así, entre una y otra causa,

vacilante y discursivo,

previne un remedio tal

que os suspenda los sentidos.

yo he de ponerle mañana,

sin que él sepa que es mi hijo

Y rey vuestro, a Segismundo

(que aquéste su nombre ha sido)

en mi dosel, en mi silla,

y, en fin, en el lugar mío,

donde os gobierne y os mande

y donde todos rendidos

la obediencia le juréis;

(p.48)

BASILIO

(...)

Y así he querido dejar

abierta al daño esta puerta

del decir que fue soñado

cuanto vio. Con esto llegan

a examinarse dos cosas:

su condición la primera,

pues él despierto procede

en cuanto imagina y piensa;

y el consuelo la segunda,

pues aunque agora se vea

obedecido, y después

a sus prisiones se vuelva,

podrá entender que soñó,

y hará bien cuando lo entienda,

porque en el mundo, Clotaldo,

todos los que viven sueñan.

(p.61)

BASILIO

¡Bien me agradeces el verte,

de un humilde y pobre preso,

príncipe ya!

SEGISMUNDO

(...)

y pedirte cuentas puedo

del tiempo que me has quitado

libertad, vida y honor;

y así, agradéceme a mí

que yo no cobre de ti,

pues eres tú mi deudor.

BASILIO

(...)

y aunque en un lugar te ves

donde a todos te prefieres,

mira bien lo que te advierto,

que seas humilde y blando,

porque quizá estás soñando,

aunque ves que estás despierto.

(pp.75-76)

BASILIO

Poco reparo tiene lo infalible,

y mucho riesgo lo previsto tiene:

si ha de ser, la defensa es imposible,

que quien la excusa más, más la previene.

¡Dura ley! ¡Fuerte caso! ¡Horror terrible!

Quien piensa que huye el riesgo,

al riesgo viene;

con lo que yo guardaba me he perdido;

yo mismo, yo, mi patria he destruido.

(p.113)

BASILIO

¿Hay más infelice rey?

¿Hay padre más perseguido?

CLOTALDO

Ya tu ejército vencido

baja sin tino ni ley.

ASTOLFO

Los traidores vencedores

quedan.

BASILIO

En batallas tales

los que vencen son leales,

los vencidos los traidores.

Huyamos, Clotaldo, pues,

del cruel, del inhumano

rigor de un hijo tirano.

(pp.133-134)

BASILIO

(...)

Si a mí buscándome vas,

ya estoy, príncipe, a tus plantas,

sea dellas blanca alfombra

esta nieve de mis canas.

Pisa mi cerviz, y huella

mi corona; postra, arrastra

mi decoro y mi respeto,

toma de mi honor venganza,

sírvete de mí cautivo,

y tras prevenciones tantas,

cumpla el hado su homenaje,

cumpla el cielo su palabra.

(pp.136-137)

BASILIO

Hijo, que tan noble acción

Otra vez en mis entrañas

Te engendra, príncipe eres.

A ti laurel y la palma

Se te deben; tú venciste;

Corónente tus hazañas.

(p.139)

1.2.3.- ASTOLFO.

Es sobrino del rey y duque de Moscovia. Allí mismo, en Moscovia, conoció a Rosaura y tuvo relaciones con ella prometiéndole matrimonio, cosa que nunca cumpliría. Es, junto con Estrella, candidato al trono de Basilio, antes de saber la existencia de Segismundo.

Intenta casarse con Estrella, ya que al principio de la obra se cuenta que el rey debe elegir entre ellos dos, antes de saber que existía un heredero legítimo, para ocupar el trono.

Si Astolfo era el elegido, elegiría a Estrella como esposa; pero si era Estrella la elegida, debía intentar casarse con ella para convertirse de todas formas en rey.

Se considera personaje secundario, porque si él no hubiera deshonrado a Rosaura o hubiera cumplido su promesa de casarse con ella, esta parte de la historia no tendría sentido.

Tampoco hubiera sucedido el enfrentamiento entre los partidarios de Segismundo, por ser rey, y los suyos, si este personaje no existiera en el relato.

ASTOLFO

(...); fue la segunda,

madre y tía de los dos,

la gallarda Recisunda,

que guarde mil años Dios.

Casó en Moscovia, de quien

nací yo. Volver agora

al otro principio es bien.

Basilio, que ya, señora,

se rinde al común desdén

del tiempo, más inclinado

a los estudios que dado

a mujeres, enviudó

sin hijos, y vos y yo

aspiramos a este Estado.

(p.40)

ASTOLFO

(...)

¡Oh!, quiera Amor, sabio dios,

que el vulgo, astrólogo cierto,

hoy lo sea con los dos,

y que pare este concierto

en que seáis reina vos;

pero reina en mi albedrío,

dándoos, para más honor,

su corona nuestro tío,

sus triunfos vuestro valor,

y su imperio el amor mío.

ESTRELLA

A tan cortés bizarría,

Manos mi pecho no muestra,

Pues la imperial monarquía,

Para sólo hacerla vuestra,

Me holgara que fuese mía;

(...)

(p.41)

ROSAURA

Porque no piense que estimo

tan poco esa confianza,

sabe que el contrario ha sido

no menos que Astolfo, duque

de Moscovia.

(...)

ROSAURA

Sí dijera; mas no sé

con qué respeto te miro,

con qué afecto te venero,

con qué estimación te asisto,

que no me atrevo a decirte

que es este exterior vestido

enigma, pues no es de quien

parece: juzga advertido,

si no soy lo que parezco

y Astolfo vino a casarse

con Estrella, si podrá

agraviarme. Harto te he dicho.

(pp.53-54-55)

ASTOLFO

El no haberme conocido

sólo por disculpa os doy

de no honrarme más. Yo soy

Astolfo, duque he nacido

de Moscovia, y primo vuestro;

haya igualdad en los dos.

(p.69)

ASTOLFO

Ya su vida

tomó a mis pies sagrado,

y de algo ha de servirme haber llegado.

SEGISMUNDO

Sírvate de morir; pues desta suerte

también sabré vengarme con tu muerte

de aquel pasado enojo.

ASTOLFO

Yo defiendo

mi vida; así la majestad no ofendo.

(Sacan las espadas, y sale el rey BASILIO, y ESTRELLA.)

(P.82)

ASTOLFO

(...)

Donde entra Estrella no tiene

Lugar la sombra, ni estrella

Donde el sol; voy a traerle.

(Aparte) (Perdona, Rosaura hermosa,

este agravio, porque ausentes,

no se guardan más fe que ésta

los hombres y las mujeres.)

(p.85)

ASTOLFO

¡Oye, escucha, mira, advierte!

¡Válgate Dios por Rosaura!

¿Dónde, cómo o de qué suerte

hoy a Polonia has venido

a perderme y a perderte?

(p.94)

BASILIO

(...)

Dígalo en bandos el rumor partido,

pues se oye resonar en lo profundo

de los montes el eco repetido,

unos “¡Astolfo!” y otros “¡Segismundo!”

El dosel de la jura, reducido

a segunda intención, a horror el segundo,

teatro funesto es, donde importuna

representa tragedias la fortuna.

ASTOLFO

Suspéndase, señor, el alegría,

cese el aplauso y gusto lisonjero

que tu mano feliz me prometía;

que si Polonia (a quien mandar espero)

hoy se resiste a la obediencia mía, es porque la merezca yo primero.(...)

(p.112)

ASTOLFO

Aunque es verdad que la debo

obligaciones, repara

que ella no sabe quién es;

y es bajeza y es infamia

casarme yo con mujer...

CLOTALDO

No prosigas, tente, aguarda;

porque Rosaura es tan noble

como tú, Astolfo, y mi espada

lo defenderá en el campo,

que es mi hija y esto basta.

ASTOLFO

¿Qué dices?

CLOTALDO

Que yo hasta verla

casada, noble y honrada,

no la quise descubrir.

la historia desto es muy larga;

pero, en fin, es hija mía.

ASTOLFO

Pues siendo así, mi palabra

cumpliré.

(p.140)

1.2.4.- clarín.

Este personaje da un toque gracioso y humorístico al relato. Viene de Moscovia junto con Rosaura y es testigo de todos los lamentos de ésta y de Segismundo.

También se ve involucrado en todos los problemas que causa Segismundo cuando es llevado por primera vez a la corte. Tanto, que es encarcelado por conocer el secreto del príncipe.

Es muy importante su aparición, sobre todo al final, porque su muerte hace cambiar al rey de opinión con respecto a la batalla.

Al ver su muerte, el rey comprende que, con haber ocultado a Segismundo a sus súbditos provocando la guerra entre ellos, es él quien destruye Polonia y no su hijo.

ROSAURA

(...)

que tanto gusto había

en quejarse un filósofo decía,

que, a trueco de quejarse,

habían las desdichas de buscarse.

CLARÍN

El filósofo era

un borracho barbón. ¡Oh, quién le diera

más de mil bofetadas!

Quejarse después de muy bien dadas.

Mas, ¿qué haremos, señora,

a pies, solos, perdidos y a esta hora,

en un desierto monte

cuando se parte el sol al horizonte?

(p.24)

SEGISMUNDO

Pues la muerte te daré,

porque no sepas que sé

que sabes flaquezas mías.

Sólo porque me has oído,

entre mis membrudos brazos

te tengo de hacer pedazos.

CLARÍN

Yo soy sordo, y no he podido

escucharte.

(p.29)

CLARÍN

La mía es tal que puede darse

Al más ruin: tomadla vos

(p.35)

(Este momento es cuando Clarín entrega a los guardas de Astolfo la espada)

CLARÍN

Hay que ella está regalada,

servida como una reina,

en fe de sobrina tuya,

y hay que, viniendo con ella,

estoy yo muriendo de hambre

y nadie de mí se acuerda,

sin mirar que soy Clarín,

y que si el tal Clarín suena,

podrá decir cuanto pasa

al rey Astolfo y a Estrella;

porque Clarín y criado

son dos cosas que se llevan

con el secreto muy mal;

y podrá ser, si me deja

el silencio de su mano,

se cante por mí esta letra:

Clarín que rompe el albor,

no suena mejor.

(pp.63-64)

CLARÍN

Entremetido,

y deste oficio soy jefe,

porque soy el mequetrefe

mayor que se ha conocido.

(...)

CLARÍN

Señor,

soy un grande agradador

de todos los Segismundos.

(pp.68-69)

TODOS

¡Viva el gran príncipe nuestro!

CLARÍN

(Aparte) (Vive Dios, que va de veras.

¿Si es costumbre en este reino

prender uno cada día

y hacerle príncipe, y luego

volverle a la torre? Sí,

pues cada día lo veo:

fuerza es hacer mi papel.)

(...)

SOLDADO 2º

¿Pues cómo, atrevido y necio,

tú te hacías Segismundo?

CLARÍN

¿Yo Segismundo? Eso niego.

vosotros fuisteis los que

me segismundeasteis: luego

vuestra ha sido solamente

necedad y atrevimiento.

(pp.105-106-107)

CLARÍN

¡La libertad y el rey vivan!

vivan muy enhorabuena,

que a mí nada me da pena

como en cuenta me reciban;

(...)

Si bien me quiero doler

de algo, y ha de ser de mí:

escondido, desde aquí

toda la fiesta he de ver.

El sitio es oculto y fuerte,

entre estas peñas; pues ya

la muerte no me hallará

dos higas para la muerte.

(p.133)

1.2.5.- ESTRELLA.

Es la otra sobrina de Basilio, prima de Astolfo y Segismundo, y aspirante al igual que Astolfo a ser heredera del trono de Polonia.

Astolfo quiere casarse con ella para asegurarse el trono de no ser elegido rey, pero Rosaura siempre se interpone entre ellos al entrar como dama de Estrella.

Finalmente, cuando Segismundo decide renunciar a Rosaura y entregársela a Astolfo para remediar su honor, es ella quien, por manadato del nuevo príncipe, se casará con Segismundo.

Debemos clasificarla como personaje secundario, pues es prescindible en la acción secundaria de la restauración de Rosaura. Si no fuera porque las intenciones de Estrella son de casarse con Astolfo, Rosaura no tendría que esforzarse en mantener esta relación alejada para poder vengarse del agravio de Astolfo.

Tampoco hubiera habido problemas para la sucesión del trono, ya que hubiera sido Astolfo quien reinara directamente.

ASTOLFO

(...)

y reina en el alma mía.

ESTRELLA

Si la voz se ha de medir

con las acciones humanas,

mal habéis hecho en decir

finezas tan cortesanas

donde os pueda desmentir

todo ese marcial trofeo

con quien ya atrevida lucho;

pues no dicen, según creo,

las lisonjas que os escucho

con los rigores que veo.

Y advertid que es baja acción,

que sólo a una fiera toca,

madre de engaño y traición,

el halagar con la boca

y matar con la intención.

(pp.39-40)

ESTRELLA

No dudo esas finezas

son verdades evidentes;

mas serán por otra dama,

cuyo retrato pendiente

trujistes al cuello cuando

llegasteis, Astolfo, a verme;

y siendo así, esos requiebros

ella sola los merece.

(...)

(p.84)

ESTRELLA

Pues para decirlo en breve,

mi primo Astolfo (...)

ha de casarse conmigo,

si es que la fortuna quiere

que con una dicha sola

tantas desdichas descuente.

Pésome que el primer día

echado al cuello trujese

el retrato de una dama;

habléle en él cortésmente,

es galán, y quiere bien;

fue por él, y ha de traerle

aquí; (...)

(p.86)

ASTOLFO

(Aparte.) (¡Cómo puedo

salir de lance tan fuerte?)

aunque quiera, hermosa Estrella,

servirte y obedecerte,

no podré darte el retrato

que me pides, porque...

ESTRELLA

Eres

Villano y grosero amante.

no quiero que me la entregues;

porque yo tampoco quiero,

con tomarle, que me acuerdes

de que yo te la he pedido.

(p.94)

ESTRELLA

Si tu presencia, gran señor, no trata

de enfrenar el tumulto sucedido,

que de uno en otro bando se dilata,

por las calles y plazas dividido,

verás tu reino en hondas de escarlata

nadar, entre la púrpura teñido

de su sangre, que ya con triste modo,

todo es desdichas y tragedias todo.

Tanta es la ruina de tu imperio, tanta

la fuerza del rigor duro y sangriento,

que visto admira y escuchado espanta.

(p.113)

SEGISMUNDO

Pues porque Estrella

no puede desconsolada,

viendo que príncipe pierde

de tanto valor y fama,

de mi propia mano yo

con esposo he de casarla

que en méritos y fortuna,

si no le excede, le iguala.

Dame la mano.

ESTRELLA

Yo gano

en merecer dicha tanta.

(pp.140-141)

1.3.- personajes fugaces.

Estos personajes constituyen un mero relleno en determinadas situaciones del discurso dialogado. Su aparición en los acontecimientos es muy escasa, limitándose generalmente a unos episodios muy concretos. Por lo tanto no resultan personajes indispensables para que el transcurso de los hechos siga realizándose.

Los personajes fugaces ayudan, en los episodios donde participan, a que se desarrollen ciertos acontecimientos entre el protagonista y los personajes secundarios.

En muchas ocasiones, no tienen ni nombre específico. En La vida es sueño, estos personajes fugaces recibe nombres como: músicos, guardias, soldado 1º, soldado 2º, criado1º, criado 2º, etc.

1.3.1.- Soldados.

Son los encargados de guardar la torre donde Segismundo se encuentra. Y obedecen las órdenes de Clotaldo. Cuando el pueblo se entera de la existencia de Segismundo, son ellos quienes lo liberan de la prisión donde se encuentra y quienes luchan a favor del príncipe contra el rey.

Sin embargo, su presencia en la obra no es importante, ni siquiera sabemos cuáles son sus nombres.

CLOTALDO

¡Hola!

SOLDADOS

¡Señor!

CLOTALDO

A los dos

quitad las armas, y atadles

los ojos, porque no vean

cómo ni de dónde salen.

(p.35)

SOLDADO 1º

Ésta es la torre en que está.

Echad la puerta en el suelo.

Entrad todos.

(...)

SOLDADO 2º

Tú nuestro príncipe eres;

ni admitimos ni queremos

sino al señor natural,

y no príncipe extranjero.

A todos nos da los pies.

(pp.104-105)

SOLDADO 2º

Todos a tu padre mesmo

le dijimos, que a ti sólo

por príncipe conocemos,

no al de Moscovia.

(p.105)

SOLDADO 1º

Gran príncipe Segismundo

(...)

tu padre el gran rey Basilio,

(...), pretende

quitarte acción y derecho

y dársela a Astolfo, duque

de Moscovia. Para esto

juntó tu corte, y el vulgo,

penetrando ya y sabiendo

que tiene rey natural,

no quiere que un extranjero

venga a mandarle. Y así,

haciendo noble desprecio

de la inclemencia del hado,

te ha buscado donde preso

vives, para que valido

de sus armas, y saliendo

desta torre a restaurar

tu imperial corona y cetro,

se la quites a un tirano.

Sal, pues; que en este desierto,

ejército numeroso

de bandidos y plebeyos

te aclaman: la libertad

te espera: oye sus acentos.

(p.107)

Tocan al arma, y sale SEGISMUNDO y toda la compañía.

SOLDADO 1º

En lo intrincado del monte,

entre sus espesas ramas,

el rey se esconde.

(p.136)

1.3.2.- músicos.

Estos personajes constituyen un mero relleno en la escena teatral. Carecen de un nombre específico y de diálogo; su función en la obra se limita simplemente a la acción de tocar mientras está Segismundo en el palacio y cuando entra en escena por primera vez Estrella, Astolfo y el rey Basilio. Por esto, los músicos son personajes fugaces.

(Salen por una parte ASTOLFO con acompañamiento de soldados, y por otra, Estrella con damas. Suena música.)

(p.39)

(Tocan, y sale el rey BASILIO, viejo, y acompañamiento)

(p.42)

Salen músicos cantando, y criados dando de vestir a SEGISMUNDO, que sale como asombrado)

(p.64)

CRIADO 1º

¿Volverán a cantar?

SEGISMUNDO

No,

no quiero que canten más.

(p.65)

1.3.3.- CRIADOS.

Con estos personajes sucede lo mismo que con los anteriores personajes que hemos catalogado anteriormente como fugaces; carecen de nombre específico y de importancia para la trama.

En el único episodio en el que participan que pueda tener cierta importancia, es en la segunda jornada, cuando Segismundo, haciendo acto de su agresividad, mata a uno de los criados arrojándole por el balcón.

CRIADO 2º

¡Qué melancólico está!

CRIADO 1º

¿Pues a quién le sucediera

esto, que no lo estuviera?

CLARÍN

A mí.

(p.65)

CRIADO 2º

¡Señor!

SEGISMUNDO

No

me estorbe nadie, que es vana

diligencia; ¡y vive Dios!,

si os ponéis delante vos,

que os eche por la ventana.

CRIADO 1º

Huye, Clotaldo.

(p.67)

CRIADO 2º

(Aparte) (El pesar sé

de Astolfo, y le estorbaré.)

advierte, señor, que no

es justo atreverse así,

y estando Astolfo...

SEGISMUNDO

¿No digo

que vos no os metáis conmigo?

(p.71)

CRIADO 2º

Pues yo, señor, he escuchado

de ti que en lo justo es bien

obedecer y servir.

SEGISMUNDO

También oíste decir

que por un balcón a quien

me cansé sabré arrojar.

CRIADO 2º

Con los hombres como yo

No puede hacerse eso.

SEGISMUNDO

¿No?

¡Por Dios, que lo he de probar!

(Cógele en los brazos y éntrase, y todos tras él, y torna a salir)

(p.72)

2.- clasificación según su manera de ser y actuar.

Como bien hemos explicado al principio de este capítulo, disponemos de varios factores para clasificar a los personajes de un texto narrativo. Este segundo tipo de clasificación depende del carácter de los personajes.

En esta obra teatral de Calderón, son los personajes propios y las acotaciones los que se presentan, describiéndonos al principio de cada intervención su físico y a lo largo de los diálogos que estos mantienen entre sí, vamos conociendo sus historias pasadas y su carácter.

Dentro de esta clasificación podemos distinguir entre personajes diseñados o planos, y los personajes modelados o redondos.

2.1.- Personajes diseñados.

Se trata de aquellos personajes que tienen un rasgo en su carácter que no cambia a lo largo de la obra. Es decir, no cambia su personalidad, carácter y modo de actuar y comportarse con los otros personajes a lo largo de la historia.

Ese rasgo le acompaña siempre; por lo tanto puede predecirse fácilmente sus reacciones ante ciertos hechos y problemas que se van aconteciendo en el relato.

En esta obra, los principales personajes diseñados son Rosaura, Clotaldo y Astolfo.

2.1.1.- ROSAURA.

El único propósito que tiene Rosaura en la historia es vengar su deshonra, y esto sucede durante todo el relato. Es una persona atrevida y valiente, desde el momento que llega vestida de varón a Polonia hasta cuando marcha al frente para vengarse ella misma.

Es una mujer que desea cumplir su objetivo por encima de todas las cosas, por ejemplo, evitar el matrimonio entre Estrella y Astolfo.

Su interrupción en escena cuando aparece por primera vez, ha sido calificada de agresiva, lo que adelanta al espectador cuál será el carácter que adoptará durante toda la obra.

Además, el que una mujer estuviera vestida de varón, era entendido como un símbolo de desorden, un contraste violento. Esto se puede entender como que algo no va bien Rosaura, y este algo, su deshonra, no se verá modificada hasta el final de la obra.

Sale en lo alto de un monte ROSAURA en hábito de hombre de camino, y en representando los primeros versos va bajando.

ROSAURA

Hipogrifo violento,

Que corriste parejas con el viento,

¿dónde, rayo sin llama,

Pájaro sin matiz, pez sin escama,

Y bruto sin destino

Natural, al confuso laberinto

Desas desnudas peñas

Te desbocas, te arrastras y despeñas?

(p.23)

ROSAURA

Quejoso de la fortuna

yo en este mundo vivía,

y cuando entré en mí decía:

¿habrá otra persona alguna

de suerte más importuna?

piadoso me has respondido,

pues volviendo en mi sentido

hallo que las penas mías

para hacerlas tú alegrías

las hubiera recogido.

Y por si acaso, mis penas

pueden aliviarte en parte,

óyelas atento, y toma

las que dellas me sobrasen.

Yo soy...

(pp.31-32)

ROSAURA

Confieso que no la tengo

aunque de ti la recibo;

pero yo con la venganza

dejaré mi honor tan limpio

que pueda mi vida luego,

atropellando peligros,

parecer dádiva tuya.

(pp.52-53)

ROSAURA

(Aparte) (Siguiendo a Estrella vengo,

y gran temor de hallar a Astolfo tengo;

que Clotaldo desea

que no sepa quién soy, y no me vea,

porque dice que importa al honor mío;

y de Clotaldo fío

su efecto, pues le debo agradecida

aquí el amparo de mi honor y vida.)

(pp.76-77)

ESTRELLA

Soltad, Astolfo, el retrato.

(...)

ROSAURA

¿No es mío?

ESTRELLA

¿Qué duda tiene?

ROSAURA

Di que ahora te entregue el otro.

(...)

(Aparte) (Yo he cobrado mi retrato,

venga ahora lo que viniere.)

(p.93)

ASTOLFO

¡Oye, escucha, mira advierte!

¡Válgate Dios por Rosaura!

¿Dónde, cómo con de qué suerte

hoy a Polonia has venido

a perderme y a perderte?

(p.94)

ROSAURA

(...) En fin

él me vio, y tanto atropella

mi honor que, viéndome, a Estrella

de noche habla en un jardín;

déste la llave he tomado,

y te podré dar lugar

de que en él puedas encontrar

a dar fin mi cuidado.

Así, altivo, osado y fuerte,

volver por mi honor podrás,

pues que ya resuelto estás

a vengarme con su muerte.

(p.115)

ROSAURA

(...)

Luego dél estás ofendido,

luego estás de mí obligado,

supuesto que a mí me has dado

lo que dél has recibido;

y así debes acudir

a mi honor en riesgo tanto,

pues yo le prefiero, cuanto

va de dar a recibir.

(p.117)

CLOTALDO

Pues ¿qué es lo que hacer esperas?

ROSAURA

Matar al duque.

CLOTALDO

¿Una dama,

que padres no ha conocido,

tanto valor ha tenido?

(P.119)

ROSAURA

Deste, pues, mal dado nudo

Que ni ata ni aprisiona

O matrimonio o delito,

Si bien todo es una cosa,

Nací yo tan parecida,

Que fui un retrato, una copia,

Ya que en la hermosura no,

En la dicha y en las obras;

(p.124)

ROSAURA

Astolfo...¡Ay de mí!, al nombrarle

se encoleriza y se enoja

el corazón, propio efecto

de que enemigo se nombra.

Astolfo fue el dueño ingrato

que, olvidado de las glorias

(porque en un pasado amor

se olvida hasta la memoria),

vino a Polonia, llamado

de su conquista famosa,

a casarse con Estrella,

que fue de mi ocaso antorcha.

(p.125)

ROSAURA

(...)y vamos a que Clotaldo,

persuadido a que le importa

que se casen y que reinen

Astolfo y Estrella hermosa,

Contra mi honor me aconseja

Que la pretensión deponga.

(...)Ea, pues, fuerte caudillo,

a los dos juntos importa

impedir y deshacer

estas concertadas bodas:

a mí, porque no se case

el que mi esposo se nombra,

y a ti, porque, estando juntos

sus dos estados, no pongan

con más poder y con más fuerza

en duda nuestra victoria.

Mujer vengo a persuadirte

al remedio de mi honra,

y varón vengo a alentarte

a que cobres tu corona.(...)

(pp.127-128)

SEGISMUNDO

Rosaura, al honor le importa,

por ser piadoso contigo,

ser cruel contigo agora.

No te responde mi voz,

Porque mi honor te responda;

No te hablo, porque quiero

Que te hablen por mí mis obras,

Ni te miro, porque es fuerza,

En pena tan rigurosa,

Que no mire tu hermosura

Quien ha de mirar tu honra

(p.131)

SEGISMUNDO

Pues que ya vencer aguarda

mi valor grandes victorias,

hoy ha de ser la más alta

vencerme a mí: Astolfo dé

la mano luego a Rosaura,

pues sabe que de su honor

es deuda, y yo he de cobrarla.

(p.140)

2.2.2.- clotaldo.

Este personaje representa muchos conflictos internos con respecto al tema de la fidelidad a su rey y la lucha por el honor de su hija Rosaura. Su mundo interior es muy rico y complejo.

Clotaldo es un hombre de entrada edad y sobre todo muy fiel al rey Basilio. Esta fidelidad lo va a acompañar durante todo el relato, y la va a mantener frente al temor que le inspira Segismundo.

También manifiesta un gran respeto a Astolfo, pese a que ha ofendido a Rosaura, sobre todo desde el momento en que le salva la vida de las manos de Segismundo. Clotaldo antepone estos sentimientos de fidelidad y obediencia a Basilio, al que siempre ha servido fielmente, a la petición de su hija de que mate a Astolfo para vengarla.

El honor es para él algo muy importante también, ya que prefiere callarse al principio que Rosaura era su hija, para no ver su honor por los suelos al aceptar que su hija está deshonrada. Pero una vez que Rosaura es comprometida con Astolfo, Clotaldo confiesa que es hija suya, ya que la deshonra de su hija ha sido corregida.

CLOTALDO

De una parte el amor propio,

y la lealtad de otra parte

me rinde. ¿Pero qué dudo?

la lealtad del Rey ¿no es antes

que la vida y el honor?

pues ella viva y él falte.

(...)

Mi hijo es, mi sangre tiene,

pues tiene valor tan grande;

y así, entre una y otra duda,

el medio más importante

es irme al rey y decirle

que es mi hijo, y que le mate.

Quizá la misma piedad

de mi honor podrá obligarle;

y si le merezco vivo,

yo le ayudaré a vengarse

de su agravio; mas si el rey,

en sus rigores constante,

le da muerte, morirá

sin saber que soy su padre.

(...)

(pp.37-38)

CLOATALDO

¡Escucha, aguarda, detente!

¿Qué confuso laberinto

es éste donde no puede

hallar la razón el hilo?

Mi honor es el agraviado,

poderoso el enemigo,

yo vasallo, ella mujer,

descubra el cielo camino;

aunque no sé si podrá

cuando en tan confuso abismo,

es todo el cielo un presagio

y es todo el mundo un prodigio.

(p.55)

(Salen el rey BASILIO Y CLOTALDO)

CLOTALDO

Todo como lo mandaste,

Queda efectuado.

(p.57)

CLOTALDO

(...)En esto llegan

las gentes de quien tú fías

el valor desta experiencia,

y poniéndole en un coche

hasta tu cuarto le llevan,

donde prevenida estaba

la majestad y grandeza

que es digna de su persona.

Allí en tu cama le acuestan,

donde al tiempo que el letargo

haya perdido la fuerza,

como a ti mismo, señor,

le sirvan, que así lo ordenas.

(pp.60-61)

(Al ir a sacar la espada, se la detiene CLOTALDO, y se arrodilla)

CLOTALDO

Yo desta suerte

librar mi vida espero.

SEGISMUNDO

Quita la osada mano del acero.

CLOTALDO

Hasta que gente venga

que tu rigor y cólera detenga,

no he de soltarte.

(p.81)

Rosaura

(...)y así debes acudir

a mi honor en riesgo tanto,

pues yo lo prefiero, cuanto

ve de recibir.

CLOTALDO

Aunque la nobleza vive

de la parte que da,

el agradecerle está

de parte del que recibe.

Y pues ya dar he sabido,

ya tengo con nombre honroso

el nombre de generoso:

déjame el de agradecido,

pues le puedo conseguir,

siendo agradecido, cuanto

liberal, pues honra tanto

el dar como recibir.

(p.117)

CLOTALDO

Pues, señor, si obrar bien

es ya tu blasón, es cierto

que no te ofenda el que yo

hoy solicite lo mesmo.

¿A tu padre has de hacer guerra?

Yo aconsejarte no puedo

contra mi rey, ni valerte.

A tus plantas estoy puesto,

dame la muerte.

SEGISMUNDO

¡Villano,

traidor, ingrato! (Aparte) (Mas, ¡cielos!,

reportarme me conviene,

que aún no sé si estoy despierto.)

Clotaldo, vuestro valor

os envidio y agradezco.

Idos a servir al rey,

que en el campo nos veremos.

vosotros tocad al arma.

(p.111)

2.2.3.- astolfo.

Astolfo es duque de Moscovia y sobrino del rey Basilio, lo que le convierte en el candidato al trono del reino. Sin embargo el pueblo no lo quiere, ya que ese derecho pertenece a Segismundo.

Lo clasificamos como personaje diseñado porque durante toda la obra, Astolfo se muestra como un ser irresponsable, ya que no se preocupa por Rosaura una vez llegado a Polonia.

También es algo presuntuoso; alardea y presume de sus cualidades de duque y de supuesto heredero en sus relaciones con Estrella. Quiere llegar a ser rey, y para ello, seduce a Estrella; de este modo, tendría el trono asegurado de no ser él el elegido por su tío Basilio para heredar el trono.

Cuando se encuentra por primera vez a Segismundo, adopta una actitud arrogante delante de él, presumiendo de su educación y título. En todo caso, tendría que ser Astolfo quien guardara las composturas delante de Segismundo.

Cuando Segismundo ya se da cuenta que es el príncipe heredero legítimo, Astolfo no muestra honor alguno en abandonar la idea de ser el heredero, sino que apoya la guerra, para, en el caso de que él ganase, convertirse en el rey.

Aunque haya perdido la batalla, sigue manteniendo una postura de aires superiores. Esto se demuestra en el momento en que Segismundo decreta que se case con Rosaura. Él, antes de saber que Rosaura es hija de Clotaldo, y por lo tanto noble como él, se muestra receloso en tomar como esposa a una mujer que supuestamente era muy inferior a él socialmente.

Todas estas características del carácter y actitud de Astolfo, se mantiene durante toda la obra; desde que deshonra a Rosaura, hasta el último momento cuando se entera de que ella es noble.

ASTOLFO

(...)

Basilio, que ya, señora,

se rinde al común desdén

del tiempo, más inclinado

a los estudios que dado

a mujeres, enviudó

sin hijos, y vos y yo

aspiramos a este Estado.

(...)

Con esta intención salí

de Moscovia y de mi tierra;

con ésta llegué hasta aquí,

en vez de haceros yo guerra,

a que me la hagáis a mí.

¡Oh!, quiera Amor, sabio dios,

que el vulgo, astrólogo cierto,

hoy lo sea con los dos,

y que pare este concierto

en que seáis reina vos;

pero reina en mi albedrío,

dándoos. para más honor,

su corona vuestro tío,

sus triunfos vuestro valor,

y su imperio el amor mío.

(pp.40-41)

SEGISMUNDO

Dios os guarde.

ASTOLFO

El no haberme conocido

sólo por disculpa os doy

de no honrarme más. Yo soy

Astolfo, duque he nacido

de Moscovia, y primo vuestro;

haya igualdad en los dos.

SEGISMUNDO

Si digo que os guarde Dios,

¿bastante agrado no os muestro?

pero ya que, haciendo alarde

de quien sois, desto os quejáis,

otra vez que me veáis

le diré a Dios que no os guarde.

(p.69)

ASTOLFO

(Aparte) (Si él toma la mano, yo

soy perdido)

CRIADO 2º

(Aparte) (El pesar sé

de Astolfo, y le estorbaré.)

Advierte, señor, que no

Es justo atreverse así,

Y estando Astolfo...

(p.71)

ASTOLFO

¿Pues qué es esto,

príncipe generoso?

¿Así se mancha acero tan brioso

en una sangre helada?

Vuelva a la vaina tu lucida espada.

SEGISMUNDO

En viéndola teñida

en esa infame sangre.

ASTOLFO

Ya su vida

tomó a mis pies sagrado,

y de algo ha de servirme haber llegado.(...)

yo defiendo

mi vida; así la majestad no ofendo.

(p.82)

ASTOLFO

Conocerse esta experiencia

en mí y Segismundo puede,

Estrella, pues en los dos

hizo muestras diferentes.

En él previno rigores,

soberbias, desdichas, muertes,

y en todo dijo verdad,

porque todo, en fin, sucede..

Pero en mí, que al ver, señora,

eso rayos excelentes,

de quien el sol fue una sombra

y el cielo un amago breve,

que me previno venturas,

trofeos, aplausos, bienes,

dijo mal, y dijo bien;

pues sólo es justo que acierte

cuando amaga a favores

y ejecuta con desdenes.

(p.84)

ASTOLFO

Yo haré que el retrato salga

del pecho, para que entre

la imagen de tu hermosura.

Donde entra Estrella

no tiene lugar la sombra, ni estrella

donde el sol; voy a traerle.

(Aparte) (Perdona, Rosaura hermosa,

este agravio, porque ausentes,

no se guardan más fe que ésta

los hombres y las mujeres.)

(p.84)

ASTOLFO

¡Oye, escucha, mira, advierte!

¡Válgate Dios por Rosaura!

¿Dónde, cómo o de qué suerte

hoy a Polonia has venido

a perderme y a perderte?

(p.94)

BASILIO

(...)

Dígalo en bandos el rumor partido,

pues se oye resonar en lo profundo

de los montes el eco repetido

unos “¡Astolfo!” y otros “¡Segismundo!””

El dosel de la jura, reducido

a segunda intención, a horror segundo,

teatro funesto es, donde importuna

representa tragedias la fortuna.

ASTOLFO

Suspéndase, señor, la alegría,

cese el aplauso y gusto lisonjero

que tu mano feliz me prometía;

que si Polonia (a quien mandar espero)

hoy se resiste a la obediencia mía,

es porque lo merezco yo primero.

Dadme un caballo, y de arrogancia lleno,

rayo diciendo el que blasona trueno.

(pp.112-113)

SEGISMUNDO

Pues que ya vencer aguarda

mi valor grandes victorias,

hoy ha de ser la más alta

vencerme a mí: Astolfo dé

la mano luego a Rosaura,

pues sabe que de su honor

es deuda, y yo he de cobrarla

ASTOLFO

Aunque es verdad que la debo

obligaciones, repara

que ella no sabe quién es;

y es bajeza y es infamia

casarme yo con mujer...

CLOTALDO

No prosigas, tente, aguarda;

porque Rosaura es tan noble

cómo tú, Astolfo, y mi espada

lo defenderá en el campo,

que es mi hija, y esto basta.

ASTOLFO

¿Qué dices?

CLOTALDO

Que yo hasta verla

casada, noble y honrada,

no la quise descubrir.

la historia desto es muy larga;

pero, en fin, es hija mía.

ASTOLFO

Pues siendo así, mi palabra

cumpliré.

(p.140)

2.2.- personajes modelados.

En este segundo tipo que tenemos en esta clasificación su carácter se va creando a lo largo del relato. Los acontecimientos que van sucediendo los van “modelando” y hacen que adopten diferentes posturas, ideas e intenciones frente a una situación.

Por lo tanto, el espectador no puede saber a ciencia cierta lo que ese personaje hará; pueden sorprender al espectador en sus reacciones inesperadas.

Ofrecen gran complejidad, pues están definidos por múltiples rasgos y de forma dinámica, que dificultan el estudio de su forma de ser y su carácter. Y con frecuencia, también pueden ofrecer más de una perspectiva.

Los principales personajes modelados de La vida es sueño son Segismundo y el rey Basilio; son los que experimentan cambios de carácter más acusado que otros personajes.

2.2.1.- segismundo.

El principal personaje modelado de La vida es sueño, es Segismundo. Debido a los juegos que los demás personajes hacen en él, obligatoriamente tiene que modificar su actitud.

Al estar tanto tiempo en una torre, Segismundo se ha criado como un salvaje que no responde a ningún tipo de educación. Cuando llega al palacio y se entera de que su propio padre le ha negado el derecho de crecer como un príncipe, adopta una actitud agresiva y salvaje que responde a su estancia salvajemente en la prisión, encerrado como un animal. Sólo cuando está frente a Rosaura se calma.

Después de que el pueblo lo libere, Segismundo ha comprendido que si quiere salir de allí y reinar, deberá abandonar su antiguo carácter, para adoptar uno más prudente, sabio y benévolo.

Su carácter, acciones y forma de ser, se ven modificadas por el transcurso de los acontecimientos; es por esto que lo clasificamos como personaje modelado.

ROSAURA

No es sino un triste, ¡ay de mí!,

que en estas bóvedas frías

oyó tus melancolías.

SEGISMUNDO

Pues la muerte te daré,

porque no sepas que sé

que sabes flaquezas mías.

Sólo porque me has oído,

entre mis membrudos brazos

te tengo de hacer pedazos.

(p.29)

ROSAURA

Si has nacido

humano, baste el postrarme

a tus pies librarme.

SEGISMUNDO

Tu voz pudo enternecerme,

tu presencia suspenderme,

y tu respeto turbarme.

¿Quién eres? Que aunque yo aquí

tan poco del mundo sé,

que cuna y sepulcro fue

esta torre para mí;

(p.31)

SEGISMUNDO

Traidor fuiste con la ley,

lisonjero con el rey,

y cruel conmigo fuiste;

y así el rey, la ley y yo,

entre desdichas tan fieras,

te condenan a que mueras

a mis manos.

CRIADO 2º

¡Señor!

SEGISMUNDO

No

Me estorbe nadie, que es vana

diligencia; ¡y vive Dios!,

si os ponéis delante de vos,

que os eche por la ventana.

(p.67)

ASTOLFO

Pues medid con más espacio

vuestras acciones severas,

que lo que hay de hombres a fieras,

hay desde un monte a palacio.

SEGISMUNDO

Pues en dando tan severo

en hablar con certeza,

quizá no hallaréis cabeza

en que se os tenga el sombrero.

(pp.71-72)

SEGISMUNDO

Harás que de cortés pase a grosero,

porque la resistencia

es veneno cruel de mi paciencia.

ROSAURA

Pues cuando ese veneno,

de furia, de rigor y saña lleno, la paciencia venciera, mi respeto no osara, ni pudiera.

(p.79)

SEGISMUNDO

¡Villano,

traidor, ingrato! (Aparte.) (Mas, ¡cielos!,

reportarme me conviene,

que aún no sé si estoy despierto.)

Clotaldo, vuestro valor

os envidio y agradezco.

IIos a servir al rey,

que en el campo nos veremos.

Vosotros tocad al arma.

(p.111)

SEGISMUNDO

Mi padre, que está presente,

por excusarse a la saña

de mi condición, me hizo

un bruto, una fiera humana:

de suerte que, cuando yo

por mi nobleza gallarda,

por mi sangre generosa,

por mi condición bizarra

hubiera nacido dócil

y humilde, sólo bastara

tal género de vivir

tal linaje de crianza,

a hacer fieras mis costumbres

¡qué buen modo de estorbarlas!

(pp.115-116)

SEGISMUNDO

Y cuando fuera -escuchadme-

dormida mi saña,

templada espada mi furia,

mi rigor quieta bonanza,

la fortuna no se vence

con injusticia y venganza,

porque antes se incita más;

y así, quien vencer aguarda

a su fortuna, ha de ser

con prudencia y con templanza.

(...) -Señor, levanta;

dame tu mano, que ya

que el cielo te desengaña

de que has errado en el modo

de vencerle, humilde aguarda

mi cuello a que tú vengues:

rendido estoy a tus plantas.

(p.139)

BASILIO

Tu ingenio a todos admira.

ASTOLFO

¡Qué condición tan mudada!

ROSAURA

¡Qué discreto y qué prudente!

(p.141)

2.2.2.- el rey basilio.

Basilio es un hombre ya anciano y un rey muy sabio. Su carácter es muy complejo, ya que en ciertas ocasiones muestra una gran compasión, no exento de temor, por su hijo. Pero a la vez, mantiene la compostura debido a su figura como rey.

Basilio debe enfrentarse a dos problemas en la obra. Uno es político y ético, la sucesión del trono de Polonia; y el otro es más intelectual. El poder elegir libremente y el poder del destino.

Basilio, actuando de acuerdo a las predicciones de los astros, encierra a Segismundo para evitar las desgracias con las que se anunciaron su nacimiento y futuro reinado. Actúa de acuerdo a su figura como rey, queriendo evitar para su reino sufrimientos. Cuando decide traer a Segismundo del palacio, es la compasión la que conmueve al viejo rey. Aquí puede más su figura paterna que la real.

Cuando las cosas con Segismundo no marchan bien en el palacio, decide mandarlo otra vez, engañado, a la prisión. Vuelve a actuar de acuerdo a sus obligaciones como rey. A la vez siente pena por su hijo y en la condición que está en la torre.

Basilio se siente muy capaz de enfrentarse a su hijo en la batalla, pero a la vez en algunos pasajes se puede mostrar como poco a poco se va convenciendo de que ha sido él quien lleva a la ruina a su país y no ha su hijo. Esta idea queda totalmente establecida en el momento en que Clarín muere delante de él.

Es este suceso el que modifica finalmente el carácter de Basilio, comprendiendo que el destino, así como las decisiones de Dios no pueden ser alteradas, y aceptando a Segismundo como el verdadero heredero al trono.

Por todos estos cambios de parecer que experimenta Basilio a lo largo del desarrollo de los acontecimientos, lo calificamos como personaje modelado. Su carácter va pasando por varias etapas, dependiendo de si adopta en sus decisiones y actos una imagen paterna, o responde a la autoridad real.

BASILIO

(...)ya sabéis que yo en el mundo

por mi ciencia he merecido

el sobrenombre de docto,

pues, contra el tiempo y olvido,

los pinceles de Timante,

los mármoles de Lisipo,

en el ámbito del orbe

me aclaman el gran Basilio.

Ya sabéis que son las ciencias

que más curso y más estimo,

matemáticas sutiles,

por quien el tiempo le quito,

por quien a la fama rompo

la jurisdicción y oficio

de enseñar más cada día;

(...)

(p.25)

BASILIO

Yo, acudiendo a mis estudios,

en ellos y en todo miro

que Segismundo sería

el hombre más atrevido,

el príncipe más cruel

y el monarca más impío,

por quien su reino vendría

a ser parcial y diviso,

escuela de las traiciones

y academia de los vicios;

y él, de su furor llevado,

entre asombros y delitos,

había de poner en mí

las plantas, y yo, rendido,

a sus pies me había de ver(...)

(p.26)

BASILIO

(...)determiné de encerrar

la fiera que había nacido,

por ver si el sabio tenía

en las estrellas dominio.

Publico se que el infante

nació muerto, y prevenido

hice labrar una torre

entre las peñas y riscos

desos montes, donde apenas

la luz ha hallado camino,

por defenderle la entrada

sus rústicos obeliscos.

(p.26)

BASILIO

(...)la una

que yo, Polonia, os estimo

tanto, que os quiero librar

de un rey tirano, porque

no fuera señor benigno

el que a su patria y su imperio

pusiera en tanto peligro.

La otra es considerar

que si a mi sangre le quito

el derecho que le dieron

humano fuero y divino,

no es cristiana caridad;(...)

(pp.27-28)

BASILIO

Yo he de ponerle mañana

sin que él sepa que es mi hijo

y rey vuestro, a Segismundo,

que aqueste su nombre ha sido,

en mi dosel, en mi silla,

y en fin, en el lugar mío,

donde os gobierne y os mande,

y donde todos rendidos

la obediencia le juréis

(p.29)

BASILIO

(...)y aunque en amorosos lazos

ceñir tu cuello pensé,

sin ellos me volveré,

que tengo miedo a tus brazos.

SEGISMUNDO

Sin ellos me podré estar

como me he estado hasta aquí;

que un padre que contra mí

tanto rigor sabe usar,

que con condición ingrata

de su lado me desvía,

como a una fiera me cría,

y como a un monstruo me trata

y mi muerte solicita,

de poca importancia fue

que los brazos no me dé,

cuando el ser de hombre me quita.

(p.48)

SEGISMUNDO

Acciones vanas,

querer que tenga respeto a canas;

pues aún ésas podría

ser que viese a mis plantas algún día;

porque aún no estoy vengado

del modo injusto con que me has criado

(vase).

BASILIO

Pues antes que lo veas,

volverás a dormir adonde creas

que cuanto te ha pasado,

como fue bien del mundo, fue soñado.

(pp.51-52)

BASILIO

Dadme un caballo, porque yo en persona

vencer valiente a un hijo ingrato quiero;

y en la defensa ya de mi corona,

lo que la ciencia erró, venza el acero (vase.)

(p.100)

BASILIO

(...) -Si a mí buscándome vas,

ya estoy, príncipe, a tus plantas:

sea dellas blanca alfombra

esta nieve de mis canas.

Pisa mi cerviz y huella

mi corona; postra, arrastra

mi decoro y mi respeto;

toma de mi honor y venganza,

sírvete de mí cautivo;

y tras prevenciones tantas,

cumpla el hado su homenaje

cumpla el cielo su palabra.

(136).

SEGISMUNDO

(...) -Señor, levanta;

dame tu mano, que ya

que el cielo te desengaña

de que has errado en el modo

de vencerle, humilde aguarda

mi cuello a que tú te vengues:

rendido estoy a tus plantas.

BASILIO

Hijo que tan noble acción

otra vez en mis entrañas

te engendra, príncipe eres.

A ti laurel y la palma

se te deben: tú venciste;

corónente tus hazañas.

(pp.140-141

capítulo iii:: el espacio

Todos los acontecimientos ocurren necesariamente en un espacio determinado. En el caso de un texto dialogado se trata de un espacio textual previsto ya en el texto dramático. Por lo tanto el espacio será aquel donde se desarrollan todas las acciones dramáticas.

En todas las obras dialogadas, los distintos espacios donde tiene lugar cada escena vienen señalados por las acotaciones. Aunque también sucede que son los mismos personajes, con sus diálogos, los que nos introducen el espacio donde se están llevando a cabo las acciones.

En el caso de La vida es sueño, los distintos espacios donde tiene lugar las acciones están indicados tanto por las escasas acotaciones como por el diálogo de los personajes.

Todos los acontecimientos ocurren necesariamente en un espacio determinado. En el caso de un texto dialogado se trata de un espacio textual previsto ya en el texto dramático. Por lo tanto el espacio será aquel donde se desarrollan todas las acciones dramáticas.

En todas las obras dialogadas, los distintos espacios donde tienen lugar cada escena, vienen señalados por las acotaciones. Aunque también sucede que son los mismos personajes, con sus diálogos, los que nos introducen el espacio donde se están llevando a cabo las acciones.

En el caso de La vida es sueño, los distintos espacios donde tiene lugar las acciones están indicados tanto por las escasas acotaciones como por el diálogo de los personajes.

En todo texto narrativo el autor sitúa los acontecimientos en un lugar determinado. En “la vida es sueño” los escenarios principales y secundarios que podemos encontrar son: como escenarios principales, la torre del príncipe Segismundo y el castillo del rey Basilio; y como escenarios secundarios, Moscovia y los campos de Polonia.

En estos escenarios se van desarrollando las acciones principales y secundarias que ayudan a que la trama de la obra se desenvuelva.

Uno de los escenarios principales es la torre del príncipe Segismundo. Se trata de una torre apartada del mundo, habitada por Segismundo, hijo del rey de Polonia. Esta torre está situada dentro de las fronteras de Polonia, donde Segismundo se encuentra como en una cárcel, en un sitio oscuro, triste, húmedo y tenebroso.

Él rey Basilio, padre de Segismundo, encerró a éste en tal torre, debido a que al nacer, un oráculo predijo que sería un rey cruel cuando gobernarse en un futuro, y entonces, para evitar que eso sucediese, lo encerró durante toda su vida hasta el momento en el que madurase y llegase su hora de gobernar.

También el rey Basilio planeó, que si por cualquier motivo Segismundo se comportase de modo malvado cuando fuera descubierto y reconocido como hijo del rey Basilio, príncipe de Polonia, entonces volvería ha ser encerrado para siempre. En la torre únicamente se había relacionado durante toda su vida con Clotaldo, viejo qué había cuidado de él.

SEGISMUNDO

¡Ay, mísero de mí, y ay infelice!

ROSAURA

¡Qué triste vos escucho!

Con nuevas penas y tormentos lucho.

CLARÍN

Yo con nuevos temores.

ROSAURA

Huyamos los rigores

de esta encantada torre.

CLARÍN

Yo aún no tengo

ánimo de huir, cuando a eso vengo.

ROSAURA

¿No es breve luz aquella

caduca exhalación, pálida estrella,

que en trémulos desmayos

pulsando ardores y latiendo rayos,

hace más tenebrosa

la obscura habitación con luz dudosa?

(p.26)

CLOTALDO

Guardas de esta torre,

que, dormidas o cobardes,

disteis paso a dos personas

que han quebrantado la cárcel...

ROSAURA

Nueva confusión padezco.

(...)

CLOTALDO

Acudid, y vigilantes,

sin que puedan defenderse,

o prendedles o matadles.

TODOS

¡Traición!

CLARÍN

Guardas de esta torre,

que entrar aquí nos dejasteis,

pues que nos dais a escoger,

el prendernos es más fácil.

(p.32)

SEGISMUNDO

¿Soy yo por ventura? ¿Soy

el que preso y aherrojado

llego a verme en tal estado?

¿No sois mi sepulcro vos,

torre? Sí. ¡Válgame Dios,

qué de cosas he soñado!

(p. 97)

CLOTALDO

Aquí le habéis de dejar

pues hoy su soberbia acaba

donde empezó.

CRIADO 1

Como estaba,

la cadena vuelvo a atar.

CLARÍN

No acabes de despertar,

Segismundo, para verte

perder, trocada la suerte

siendo tu gloria fingida,

una sombra de la vida

y una llama de la muerte.

CLOTALDO

A quien sabe discurrir,

así, es bien que se prevenga

una estancia, donde tenga

harto lugar de argüir.

Éste es el que habéis de asir

y en ese cuarto encerrar.

CLARÍN

¿Por qué a mí?

CLOTALDO

Porque ha de estar

guardado en prisión tan grave,

Clarín que secretos sabe,

donde no pueda sonar.

(PP.94-95

SOLDADO 1º

Ésta es la torre en que está.

Echad la puerta en el suelo;

entrad todos.

CLARÍN

¡Vive Dios!

Que a mí me buscan, es cierto,

pues que dicen que aquí estoy.

¿Qué me querrán?

(p.104)

CLARÍN

(¡Vive Dios, que va de veras! Aparte

¨Si es costumbre en este reino

prender uno cada día

y hacerle príncipe, y luego

volverle a la torre? Sí,

pues cada día lo veo;

fuerza es hacer mi papel).

(p.105)

CLARÍN

En una encantada torre,

por lo que sé, vivo preso.

¿Qué me harán por lo que ignoro

si por lo que sé me han muerto?

¡Que un hombre con tanta hambre

viniese a morir viviendo!

(...)

Llena de mil chirimías,

de trompetas y embelecos,

de procesiones, de cruces,

de disciplinantes; y éstos

unos suben, otros bajan,

otros se desmayan, viendo

la sangre que llevan otros;

mas yo, la verdad diciendo,

de no comer me desmayo;

que en esta prisión me veo, (...)

(pp. 103-104)

SOLDADO 1º

Gran príncipe Segismundo

--que las señas que traemos

tuyas son, aunque por fe

te aclamamos señor nuestro--,

tu padre, el gran rey Basilio,

temeroso que los cielos

cumplan un hado, que dice

que ha de verse a tus pies puesto,

vencido de ti, pretende

quitarte acción y derecho

y dársela a Astolfo, duque

de Moscovia. Para esto

juntó su corte, y el vulgo,

penetrando ya, y sabiendo

que tiene rey natural,

no quiere que un extranjero

venga a mandarle. Y así,

haciendo noble desprecio

de la inclemencia del hado,

te ha buscado donde preso

vives, para que valido

de sus armas, y saliendo

de esta torre a restaurar

tu imperial corona y cetro,

se la quites a un tirano.

Sal, pues; que en ese desierto,

ejército numeroso

de bandidos y plebeyos

te aclama. La libertad

te espera. Oye sus acentos.

(p.197)

Otro escenario principal podríamos mencionar el palacio del rey Basilio donde se desarrollan la mayoría de los acontecimientos, o gran parte de ellos. Éste se encuentra situado en el centro de Polonia, y además, está ubicado junto al mar como podemos observar en lo que los personajes nos dicen.

En este castillo suceden muchos acontecimientos que son de importancia para el desarrollo de la obra. Cuando Segismundo es llevado a palacio podemos darnos cuenta de los lujos de los que se dispone.

También podemos señalar que el castillo estaba ornamentado con telas y poseía una gran cantidad de criados que realizaban los trabajos y ayudaban en todo a sus superiores.

Rústico nace entre desnudas peñas

un palacio tan breve

que el sol apenas a mirar se atreve;

(p.13)

[...] Ya sabéis (estadme atentos

amados sobrinos míos,

corte ilustre de Polonia,

vasallos, deudos y amigos), [...]

(p.34)

¡Válgame el cielo! ¿qué veo?

¡Válgame el cielo! ¿qué miró?

Con poco espanto lo admiro,

Con mucha duda lo creo.

¿yo en palacios suntuoso?

¿Yo entre telas y brocados?

¿yo cercado de criados

tan lúcidos y briosos? [...]

(p.42)

[...] a palacio te han traído

de la torre en que vivías,

mientras al sueño tenías

el espíritu rendido. [...]

(p.56)

Que el vulgo, monstruo despeñado y ciego,

la torre penetró, y de lo profundo

della sacó su príncipe, que luego

que vio segunda vez su honor segundo,

valiente se mostró, diciendo fiero

que ha de sacar al cielo verdadero.

(p.76)

Por otro lado, tenemos dos escenarios secundarios, uno de ellos es los campos de Polonia. Éstos aparecen al principio de toda la obra, dando comienzo a la trama, y son descritos como campos abandonados donde nadie vivía, situados en el territorio de Polonia, pero alejados de la ciudad. En estos campos se encontraba la torre donde Segismundo estaba encerrado.

Mas delante de la obra, podemos observar que este espacio es de nuevo utilizado para desarrollar una serie de escenas finales. En estas escenas tiene lugar el enfrentamiento entre las tropas del rey Basilio, y las de su hijo, el príncipe Segismundo. En tal enfrentamiento, sale victorioso Segismundo, y las tropas del rey huyen. Pero finalmente, Segismundo termina reconciliándose con su padre.

Por lo tanto, en estas últimas escenas, los campos de Polonia son usados como escenario para representar un campo de batalla entre padre e hijo.

[...] quédate en este monte,

donde tengan los brutos su Faetonte;

que yo sin más camino

que el que me da las leyes del destino [...]

(p.110)

[...] Mas ¿qué haremos, señora,

a pie, solos, perdidos y a esta hora

en un desierto monte,

cuando se parte el sol a otro horizonte?

(p.134)

En lo intricado del monte,

entre sus espesas ramas,

el Rey se esconde. Seguidle,

no que quede en sus cumbres planta

que no examine el cuidado,

tronco a tronco, y rama a rama.

(p.139)

Y por otro lado, el otro escenario secundario podríamos considerar que se trata de Moscovia. Este espacio hace referencia al lugar de donde provienen Rosaura, Astolfo y Estrella.

El autor nunca hace una descripción detallada de Moscovia, sino que hace mención de esta corte superficialmente. Lo único que se puede saber de Moscovia es que está ubicada en una frontera o cerca de Polonia y que su relación con ésta última únicamente era amistosa.

Este espacio lo conocemos gracias a lo que dicen los personajes sobre él y por la serie de acontecimientos que allí ocurrieron y que determinan la acción de muchos de los sucesos de las escenas de esta obra, que ayudan a su desenvolvimiento.

Por ejemplo, en Moscovia empiezan las desgracias de Rosaura; puesto que allí nació y fue el lugar donde conoció a Astolfo, de quién se enamoró. Cuando ella vivía en Moscovia tuvo un noviazgo con el príncipe, pero él la dejó porque no era de su linaje y; además, el rey Basilio lo había mandado llamar para que se casara con Estrella y así ser el descendiente del trono en lugar de Segismundo. Cuando Rosaura se enteró de su deshonra salió en busca de Astolfo y de este modo poder vengarse de él.

Y en otro plano Moscovia es el lugar de nacimiento no sólo de Rosaura, sino también de Estrella y de Astolfo. Esto fue la causa de que el pueblo de Polonia se revelara ante el rey y fuera en busca de su verdadero príncipe, pues según ellos no concebían que unos extranjeros tomaran el trono.

CAPÍTULO IV: EL TIEMPO

El tiempo también es uno de los elementos más importantes del texto dialogado. Todo hecho que ocurre en un relato necesariamente tiene que estar ubicado en un tiempo determinado. Puede tratarse de meses, años, horas, una noche, un día...

Tratándose de una obra de teatro, tendremos que hablar de tiempo dramático; es el que está constituido por los distintos momentos en que suceden las situaciones y las relaciones que se establecen entre ellos y con la realidad. El tiempo dramático es indispensable y necesario para el desarrollo de las acciones.

1.- tiempo textual

El tiempo textual es el tiempo de la historia contada, que encontramos tanto en el diálogo de los personajes como en las acotaciones. Es decir, es el tiempo que tarda todos los acontecimientos en desarrollarse; desde la primera escena cuando llega Rosaura, hasta la última que acaba con el aceptamiento de Segismundo como príncipe heredero.

El tiempo textual de La vida es sueño, puede ser de unas semanas. En las acotaciones y diálogo de los personajes no se dan demasiadas pistas acerca de la duración de los acontecimientos.

1.1.- primera jornada.

La primera jornada hemos estimado que puede tener una duración de algo más de una hora, cuando llega Rosaura al castillo, hablan con Segismundo y Clotaldo los detiene. La escena donde el rey confiesa a sus sobrinos la existencia de Segismundo y el parlamento anteriormente mantenido por Estrella y Astolfo, puede tener una duración de más o menos media hora o más. Finalmente, el resto de la jornada donde el rey libera a Clarín y a Rosaura, y ésta se lo agradece a Clotaldo, puede durar un cuarto de hora aproximadamente.

No sabemos si las escenas primeras que hemos citado que se desarrollan al principio de la obra en el palacio, y las escenas donde aparecen por primera vez suceden simultáneamente. Pero teniendo en cuenta que cuando Basilio deja de hablar con sus sobrinos llega de inmediato Clotaldo con Rosaura y Clarín, podemos deducir que en efecto estas escenas han sucedido simultáneamente.

Pero también cabe la posibilidad de que la obra siga un orden cronológico. Puede ser que las escenas donde aparecen por primera vez Clotaldo, Rosaura, Clarín y Segismundo, y que se desarrollan en la prisión, sucedan antes que cuando aparecen Estrella, Astolfo y Basilio. Y mientras estas últimas escenas citadas van sucediendo, Clotaldo se traslada con Clarín y Rosaura hacia el castillo.

Esto último es lo más lógico, ya que en el libro se cita que el castillo estaba situado muy alejado entre las peñas y riscos; por lo tanto tiene que haber un cierto tiempo para que Clotaldo llegase con los intrusos al palacio real.

Sale en lo alto de un monte ROSAURA en hábito de hombre de camino, y en representando los primeros versos va bajando.

(...)

ROSAURA

¡Quién ha visto sucesos tan extraños!

Mas si la vista no padece engaños

que hace la fantasía,

a la medrosa luz que aún tiene el día,

me parece que veo

un edificio.

(p.4)

Descúbrese SEGISMUNDO con una cadena a la luz, vestido de pieles.

SEGISMUNDO

¡Ay, mísero de mí, y ay, infelice!

apurar, cielos, pretendo,

ya que me tratáis así,

qué delito cometí

contra vosotros naciendo

aunque sí nací, ya entiendo

qué delito he cometido;

(p.6)

ROSAURA

Temor y piedad en mí

sus razones ha causado.

SEGISMUNDO

¿Quién mis voces ha escuchado?

¿Es Clotaldo?

(p.9)

Sale CLOTALDO con escopeta y soldados: todos con los rostros cubiertos.

CLOATALDO

todos os cubrid los rostros:

que es diligencia importante

mientras estamos aquí

que no nos conozca nadie.

CLARÍN

¿Enmascaraditos hay?

(p.15)

CLOTALDO

¿De qué

infieres agora, o sabes,

que hay secreto en esta espada?

ROSAURA

Quien me la dio, dijo: “Parte

a Polonia, y solicita

con ingenio, estudio o arte,

que te vean esa espada

los nobles principales;

que yo sé que alguno dellos

te favorezca y ampare”;

que, por si acaso era muerto

no quiso entonces nombrarle.

(p.20)

La primera cita hace referencia a cuando llega Rosaura a Polonia y descubre el castillo; puede durar unos pocos minutos. En la segunda cita, Segismundo recita sus lamentos en un largo parlamento que puede durar cinco minutos.

A continuación Rosaura descubre al joven y habla con él; la duración estimada de la escena puede ser de unos veinte minutos en total. La escena continua es cuando llega Clotaldo y hace arrestar a Rosaura y a Clarín. Esta escena dura unos minutos muy escasos.

Y en la última escena tiene lugar todo el descubrimiento por parte de Clotaldo de que Rosaura es su hija por medio de una reflexión bastante larga. Aquí expone lo sucedido entre Clotaldo y Violante, y sus dilemas sobre la lealtad o su figura paterna. La duración de esta escena puede ser de un cuarto de hora aproximadamente.

ASTOLFO

Muy mal informada estáis,

Estrella, pues que la fe

de mis finezas dudáis,

y os suplico que me oigáis

la causa, a ver si la sé.

Falleció Eustorgio tercero,

rey de Polonia: quedó

Basilio por heredero (...)

ESTRELLA

A tan cortés bizarría

Menos mi pecho no muestra,

Pues la imperial monarquía

Para sólo hacerla vuestra

Me holgara que fuese mía;

(...)

(p.22)

BASILIO

(...) y así, cuando me confieso

rendido al prolijo peso

sólo os pido en la ocasión

silencio, que admiración

ha de pedirla el suceso.

Ya sabéis -estadme atentos,

Amados sobrinos míos,

Corte ilustre de Polonia,

Vasallos, deudos y amigos-, (...)

(p.25)

La primera cita hace referencia al encuentro entre Astolfo y Estrella en el palacio. Puede durar unos diez minutos, pues Astolfo en uno de sus diálogos cuenta por qué ellos van a ser los herederos de su tío Basilio.

En la segunda cita se cuenta el discurso que hace el rey a sus sobrinos donde descubre la existencia de su hijo Segismundo. Es muy largo, ya que empieza contando los malos presagios de los astros, cómo muere la madre, dónde encierran a Segismundo bajo el mando y cuidado de Clotaldo y termina con la decisión de traer a su hijo al palacio. Es una escena larga que puede durar una media hora.

Antes de que entre el REY sale CLOTALDO, ROSAURA y CLARÍN, y detiene al REY.

CLOTALDO

¿Podréte hablar?

BASILIO

¡Oh, Clotaldo!

tú seas muy bien venido.

(p.32)

ROSAURA

La vida, señor, me has dado;

y pues a tu cuenta vivo,

eternamente seré

esclavo tuyo.

CLOTALDO

No ha sido

vida lo que yo te he dado;

porque un hombre bien nacido,

si está agraviado, no vive;

y supuesto que has venido

a vengarte de una agravio,

según tu propio me has dicho,

no te he dado la vida yo,

porque tú no la has traído;

que vida infame no es vida.

(Aparte) (Bien con aquesto le animo.)

(p.46)

La primera cita es cuando llegan Clotaldo, Clarín y Rosaura seguidamente después de que el rey termine de hablar con sus sobrinos. Dura muy poco; un par de minutos aproximadamente.

Pero la última escena de la jornada donde Rosaura le cuenta a su padre el agravio de Astolfo, y se deja ver que es una mujer, dura bastante. Es una conversación larga entre Clotaldo y Rosaura, de unos diez minutos o cuarto de hora.

Toda esta primera jornada ocupa un día; ya que en el siguiente acto se cuenta el traslado de Segismundo de la prisión a la torre, y se trata de días distintos. No sabemos si ocurre al día siguiente o pasan algunos días hasta que este hecho tiene lugar. No se especifica en ninguna acotación ni en ningún diálogo.

1.2.- jornada segunda.

Esta segunda jornada cuenta la llegada a Segismundo al palacio real, su comportamiento agresivo y salvaje al enterarse de quién es en realidad y su vuelta a la prisión. También ocurren acontecimientos en relación a la acción secundaria; cuando Astolfo se encuentra a Rosaura y ocurre el enredo del retrato.

La segunda jornada comienza con un salto temporal prospectivo. El autor no ha querido contar la escena en la que Clotaldo duerme a Segismundo y lo traslada al palacio. Sabemos de la existencia de este hecho porque Clotaldo le cuenta el proceso llevado a cabo, para dormir a Segismundo, al rey mediante un diálogo. He aquí un ejemplo de la descripción temporal determinada por el discurso de los personajes. No sabemos si esta escena omitida ocurre el mismo día que Clotaldo se lo cuenta a Basilio, o si pasan algunos días entre medias.

La duración de la conversación que mantiene al principio de la segunda jornada Basilio y Clotaldo puede ser de un cuarto de hora o diez minutos, más o menos.

CLOTALDO

Todo, como lo mandaste,

queda efectuado.

BASILIO

Cuenta,

Clotaldo, cómo pasó.

CLOTALDO

Fue, señor, desta man