La Vida es Sueño; Calderón de la Barca

Teatro barroco. Autos sacramentales. Estilo calderoniano. Argumento. Personajes. Estructura. Contexto histórico. Biografía

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  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 21 páginas
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BIBLIOGRAFÍA

  • AUTOR: Pedro Calderón de la Barca.

  • AÑO DE PUBLICACIÓN: 2004.

  • TÍTULO: La Vida es sueño.

  • LUGAR DE PUBLICACIÓN: Fuenlabrada (Madrid).

  • EDITORIAL: Cátedra.

'La Vida es Sueño; Calderón de la Barca'

RESUMEN

Jornada primera

Rosaura y Clarín son dos de los trabajadores del rey Basilio, que parten en dirección hacia Polonia. En lo alto de un monte ven un palacio y se dirigen hacia el.

'La Vida es Sueño; Calderón de la Barca'
Al poco tiempo de llegar al palacio se encuentran con Segismundo, que está encerrado en una torre porque cuando su madre dio a luz murió y su padre (el rey Basilio) pensó que eso era una mala señal. Rosaura intenta consolarlo explicándole que siempre habrá gente que esté peor que él.

Segismundo no podía hablar con nadie, excepto con Clotaldo, por lo que éste se enfada con los guardas por haber dejado entrar a Rosaura y Clarín

Más tarde, Clotaldo se da cuenta de que Rosaura es su hija perdida.

Luego Astolfo tiene una conversación con el rey, y este le dice que va a perdonar a Rosaura y Clarín todos sus castigos.

Jornada segunda

El rey Basilio se da cuenta de que ya su hijo Segismundo lleva bastante tiempo encerrado y decide liberarlo para ver si la muerte de su mujer en el parto realmente había sido una mala señal, pero antes le pide a Clotaldo que le dé una pócima por si hubiera que volver a encerrarlo pensara que simplemente había sido un sueño.

Cuando Segismundo se despierta ya está en el palacio y comienza a hablar con Clotaldo y Clarín. Clotaldo le cuenta porque ha estado encerrado tanto tiempo y porque lo han sacado. Lo que Clotaldo, le había contado a Segismundo, es que era el príncipe de Polonia, que el trono debía ser suyo y que lo habían encerrado en contra de su voluntad.

El rey y su hijo se encuentran y hablan de porque lo habían encerrado. Después de hablar, el rey, Clotaldo y Astolfo deciden volver a encerrarlo.

Estrella y Astolfo son prometidos, por lo tanto Estrella quiere saber si su matrimonio es porque los dos quieren o porque le interesa a Astolfo. Y se entera de que realmente es porque le interesa a él.

Después d encerrar a Segismundo, cuando este despierta se piensa que todo ha sido un sueño. Empieza a reflexionar acerca de la vida y de los sueños. Mientras estaba reflexionando, se queda dormido, y en sus sueños habla en voz alta, por lo que el rey Basilio y Clotaldo escuchan todo.

Tercera jornada

Los soldados se enteran de Segismundo es el primogénito del rey y quieren que ocupe su lugar correspondiente, por lo que deciden ir a la torre para liberarlo.

Los soldados le dicen a Segismundo que Astolfo va a ser rey de Polonia y que puede ser un desastre. Pero Segismundo cree que todavía está soñando.

Segismundo le pide ayuda a Clotaldo para derrotar a su padre, pero este se niega.

Basilio y Astolfo se dan cuenta de que los soldados están en contra de lo que ocurre y buscan soluciones.

Clotaldo habla con Rosaura y ella le pide a que no participe en la guerra pero él debe hacerlo y antes de irse le cuenta que él es su verdadero padre.

Cuando la guerra estaba a punto de comenzar Segismundo y el Rey Basilio se encuentran. Entonces Segismundo se arrodilla a los pies de Basilio dándole las gracias por haberle dado la vida. Gracias a este encuentro la guerra no se lleva a cabo y las dos partes terminan bien.

Finalmente Rosaura se casa con Astolfo y Segismundo con Estrella.

PERSONAJES

    • Segismundo: es el protagonista de la obra. Es el hijo del rey de Polonia y fue encarcelado porque al nacer su madre murió y esto era una mala señal. Es un personaje redondo porque al durante la obra piensa que está dormido pero luego se da cuenta de que todo es verdad y actúa bien.

    • Basilio: es el rey de Polonia y encarceló a su hijo Segismundo cuando nació. Es un personaje principal. Es también un personaje redondo porque al principio de la obra no quería que se hijo reinara y finalmente se lo permite, es decir, que cambia de opinión.

    • Rosaura: es una dama enviada a Polonia y descubre que es hija de Clotaldo. Es un personaje secundario y plano porque no evoluciona.

    • Clotaldo: es el padre de Rosaura y el único acompañante de Segismundo mientras está encerrado. Es un personaje plano porque no evoluciona y también un personaje secundario.

    • Clarín: Va con Rosaura a Polonia y tiene un gran sentido del humor. Es un personaje secundario, y también es plano porque no evoluciona.

    • Estrella: Es infanta de Polonia y al final de la obra se casa con Segismundo. Es un personaje redondo porque al principio su intención era casarse con Astolfo pero finalmente se casa con Segismundo. También es un personaje secundario

    • Astolfo: es un personaje secundario y se comporta mal con Segismundo y Rosaura, con quién se terminará casando. Es un personaje plano porque no evoluciona y también es un personaje secundario.

NARRADOR

En la obra no aparece narrador porque todo lo que se cuenta o sucede está escrito a través de los diálogos de los personajes.

ESTRUCTURA

  • Externa: La Vida es sueño está dividida en tres jornadas y éstas a la vez también están divididas. La primera jornada está dividida en ocho escenas, la segunda jornada en dieciocho escenas, y la tercera jornada en diecinueve escenas.

  • Interna:

  • Planteamiento: el planteamiento es cuando Rosaura y Clarín encuentran a Segismundo en la torre y Clotaldo los descubre. Así Clotaldo se da cuenta de que Rosaura es su hija. Más tarde Basilio decide liberar a su hijo para ver si realmente la muerte de su esposa en el parto había sido una mala señal.

  • Nudo: el nudo va empieza cuando Clotaldo le da la pócima a Segismundo para que en caso de que haya que volver a encerrarlo piense que todo fue un sueño. Luego Segismundo se encuentra con Clotaldo y Clarín, quiénes le cuentan toda la verdad. Después Basilio decido volver a encerrarlo y Segismundo piensa que todo ha sido un sueño. Cuando esta encerrado y soñando pero hablando en voz alta los soldados se enteran de todo y deciden ayudarlo para que recupere lo que es suyo.

  • Desenlace: cuando está a punto de producirse la guerra entre los soldados y los que apoyan al rey, Basilio se encuentra con su hijo y los dos comienzan a hablar. Finalmente se zanja la guerra y Segismundo. Finalmente Segismundo se casa con Estrella y Rosaura con Astolfo.

    • Final: Según el final, la obra es abierta porque con los personajes se podrían escribir más pares de la obra.

    • Orden: La estructura de la obra es lineal, ya que sigue un orden cronológico en el que se suceden los hechos y con un planteamiento, un nudo y un desenlace.

ESPACIO Y TIEMPO

  • Espacio: La obra se desarrolla en Polonia. Algunos de los escenarios de la obra son la corte de Polonia, la torre donde está encerrado Segismundo y el campo (cuando Rosaura y Clarín llegan y ven la torre).

  • Tiempo:

    • Histórico: Esta obra está situada en el Barroco, siglo XVII.

    • De la narración: El tiempo es detallista, porque la narración de los hechos se ajusta a su duración real y se entretiene con los detalles. El tiempo total de la obra es de unos meses.

    • Verbal: está escrita en presente porque coincide el momento de la narración con el tiempo narrado.

ESTILO LITERARIO

  • Género literario: debido a su estructura, a la falta de narración y a los diálogos sabemos que se trata de teatro.

  • Recursos estilísticos: como la obra está escrita en verso se usan bastantes recursos estilísticos. En el título ya hay una metáfora, ya que identifica la vida con los sueños. A lo largo de la obra también aparecen paralelismos, refranes y personificaciones.

  • Diálogos: son muy importantes en la obra, ya que toda esta escrita así. Gracias a ellos conocemos todo acerca de la obra.

  • Registros lingüísticos: en la obra todos los personajes emplean el mismo habla.

AUTOR

Pedro Calderón de la Barca nació en Madrid en 1600, estudió con los jesuitas y completó su formación en las universidades de Alcalá de Henares y Salamanca. Participó en varias campañas militares al servicio del duque del Infantado. En 1651 se ordenó sacerdote, residiendo en Toledo y más tarde en Madrid como capellán. Dedicado a la literatura, poesía y drama fundamentalmente, su obra le instala como una de las cumbres de la literatura universal. Escribió un total de 110 comedias, 80 autos sacramentales, un sinfín de entremeses, loas, zarzuelas y otras obras. Fue un autor de éxito en el Siglo de Oro de las letras españolas, fue además uno de los escritores favoritos de la corte, para quien escribió sus primeros títulos. Así, "El mayor encanto, amor", de 1635, se representó en la inauguración del parque del Retiro de Madrid. Su mejor obra fue "La vida es sueño", un drama de hondo calado filosófico y existencial en el que el autor se plantea cuestiones como el honor, la educación, el destino o la voluntad del individuo para forjarse su futuro, temas que conectan directamente con el gusto barroco. Escribió también diversas obras en las que la sátira y la crítica a la mentalidad de la época son una constante, como la andanada contra la concepción social de la honra y el honor en "A secreto agravio, secreta venganza", "El médico de su honra" o "El mayor monstruo, los celos". Otras obras suyas importantes son "El alcalde de Zalamea", "La dama duende" y otras de temática mitológica, como "La hija del Aire" o "Narciso y Eco". Sobresalió además como autor de piezas religiosas, como "El mágico prodigioso", "La devoción de la Cruz", "Los cabellos de Absalón, etc"; y de autos sacramentales muy religiosos. De estos últimos merece la pena destacar "El gran teatro del mundo", "La cena del rey Baltasar" o "La hidalga del Valle", entre muchos otros. Falleció en Madrid el 25 de mayo de 1681.

ÉPOCA HISTÓRICA Y LITERARIA

  • Histórico: La vida es sueño pertenece a la literatura del Barroco.

El siglo XVII fue para España un período de grave crisis política, militar, económica y social. Tras esta grave crisis España dejó de ser una de las principales pontencias y pasó a segundo plano. Los llamados Austrias menores -Felipe III, Felipe IV y Carlos II- dejaron el gobierno de la nación en manos de ministros de confianza o validos entre los que destacaron el duque de Lerma y el conde-duque de Olivares.

En política exterior, el duque de Lerma, valido de Felipe III, adoptó una política pacifista y logró acabar con todos los conflictos heredados del reinado de Felipe II. Por el contrario, el conde-duque de Olivares, valido de Felipe VI, involucró de lleno a España en la guerra de los Treinta Años, en la que España sufrió graves derrotas militares.

Durante la segunda mitad del siglo, Francia aprovechó la debilidad militar española y ejerció una continua presión expansionista sobre los territorios europeos regidos por Carlos II. Como consecuencia de esta presión, la Corona española perdió buena parte de sus posesiones en Europa, de modo que a principios del siglo XVIII el Imperio español en Europa estaba totalmente liquidado.

En política interior, la crisis no fue menos importante. El duque de Lerma procedió a la expulsión de los moriscos (1609), con lo que se arruinaron las tierras de regadío del litoral levantino, y permitió la generalización de la corrupción administrativa. Posteriormente, la política centralista del conde-duque de Olivares provocó numerosas sublevaciones en Cataluña, Portugal, Andalucía, Nápoles y Sicilia. La rebelión catalana fue sofocada el año 1652, mientras que la sublevación portuguesa desembocó en la independencia de ese país (1668).

En el siglo XVII, España sufrió una grave crisis demográfica, consecuencia de la expulsión de casi 300.000 moriscos y de la mortalidad provocada por las continuas guerras, el hambre y la peste.

La sociedad española del siglo XVII era una sociedad escindida: la nobleza y el clero conservaron tierras y privilegios, mientras que los campesinos fueron los que sufrieron esta crisis económica. La miseria en el campo arrastró a muchos campesinos hacia las ciudades, donde esperaban mejorar su calidad de vida; pero en las ciudades se vieron abarcados al ejercicio de la mendicidad cuando no directamente a la delincuencia.

Por otra parte, la jerarquización y el conservadurismo social dificultaban el paso de un estamento a otro y sólo algunos burgueses lograron acceder a la nobleza. La única posibilidad que se ofrecía al estado llano para obtener los beneficios que la sociedad estamental concedía a los estamentos privilegiados era pasar a engrosar las filas del clero. Este hecho, unido al clima de fervor religioso, trajo como consecuencia que durante el siglo XVII se duplicara el número de eclesiásticos en España.

El contexto cultural del Barroco

El pensamiento racionalista tuvo en el siglo XVII algunas de sus figuras más destacadas: Descartes, Leibniz, Spinoza... Todos ellos relegaron la posibilidad de un saber revelado y defendieron que la razón es la principal fuente de conocimiento humano. De este modo sentaron las bases del racionalismo.

Quienes más influyeron en el pensamiento posterior fueron el físico italiano Galileo Galilei y el matemático francés René Descartes.

Galileo Galilei fue uno de los fundadores del método experimental. A partir de sus observaciones, enunció las leyes de caída de los cuerpos y refrendó la teoría heliocéntrica de Copérnico. Debido a sus conclusiones, Galileo fue sometido a un humillante proceso inquisitorial, en el que se le obligó a abjurar de sus argumentos sobre el desplazamiento de la Tierra alrededor del Sol.

René Descartes fundamentó el racionalismo filosófico y científico. Partiendo de la crítica de los sentidos como forma de conocimiento ha de fundamentarse en la intuición de principios incuestionables; desde ese momento, la razón elabora construcciones cada vez más abstractas, siguiendo un método deductivo.

En España, la influencia del racionalismo apenas se dejó sentir. En su lugar, se registra una actitud de escepticismo hacia la naturaleza humana, escepticismo que conduce a una visión pesimista del mundo radicalmente opuesta al optimismo renacentista.

  • Literario: Frente al clasicismo renacentista, el Barroco valoró la libertad absoluta para crear y distorsionar las formas, la condensación conceptual y la complejidad en la expresión. Todo ello tenía como finalidad asombrar o maravillar al lector.

Dos corrientes estilísticas ejemplifican estos caracteres: el conceptismo y el culteranismo. Ambas son, en realidad, dos facetas de estilo barroco que comparten un mismo propósito: crear complicación y artificio.

El conceptismo

El conceptismo incide, sobre todo, en el plano del pensamiento. Su teórico y definidor fue Gracián, quien en definió el concepto como "aquel acto del entendimiento, que exprime las correspondencias que se hallan entre los objetos". Para conseguir este fin, los autores conceptistas se valieron de recursos retóricos, tales como la paradoja, la paronomasia o la elipsis. También emplearon con frecuencia la dilogía, recurso que consiste en emplear un significante con dos posibles significados.

El culteranismo

El culteranismo, representado por Góngora, se preocupa, sobre todo, por la expresión. Sus caracteres más sobresalientes son la latinización del lenguaje y el empleo intensivo de metáforas e imágenes.

La latinización del lenguaje se logra fundamentalmente mediante el uso intensivo del hipérbaton y el gusto por incluir cultismos y neologismos, como, por ejemplo, fulgor, candor, armonía, palestra.

La metáfora es la base de la poesía culterana. El encadenamiento de metáforas o series de imágenes tiene el objetivo de huir de la realidad cotidiana para instalarnos en el universo artificial e idealizado de la poesía.

Barroco Literario en España

El siglo XVII y el auge de las premisas barrocas coincidieron en España con un brillante y fecundo período literario que dio en llamarse Siglo de Oro. Estéticamente, el barroco se caracterizó, en líneas generales, por la complicación de las formas y el predominio del ingenio y el arte sobre la armonía de la naturaleza, que constituía el ideal renacentista.

Entre los rasgos más significativos del barroco literario español resulta relevante la contraposición entre dos tendencias denominadas conceptismo y culteranismo, cuyos máximos representantes fueron, respectivamente, Francisco de Quevedo y Luis de Góngora. Otra característica del barroco hispánico fue también la contraposición entre realismo e idealismo, que alcanzó su máxima expresión en la que estaría llamada a convertirse en una de las cumbres de la literatura universal, El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (primera parte, 1605; segunda, 1615), de Miguel de Cervantes.

En toda la obra poética de la Góngora, figura destacada del culteranismo, se halló presente el brillante estilo que lo hizo famoso, cargado de neologismos y complicadas metáforas. Más sencillo en su primera etapa, a partir de los poemas mayores -Fábula de Polifemo y Galatea (1612) y Soledades (1613)- se acentuaron sus artificios y el carácter culto y minoritario de su poesía. Fue ensalzado por unos y ferozmente atacado por otros en su época. Entre los más sobresalientes seguidores de Góngora se cuentan Juan de Tassis y Peralta, conde de Villamediana, autor del poema mitológico La gloria de Niquea (1622), y Pedro Soto de Rojas.

Como el de Góngora, el estilo de Quevedo es estructuralmente complejo, aunque utilizó siempre un lenguaje llano y no vaciló en ocasiones en recurrir a un tono procaz y brutal. Los temas que lo inspiraron fueron muy variados: morales, satíricos, religiosos, de amor, etc., y en el desarrollo de todos ellos subyace una concepción angustiada de la condición humana, común a obras tales como la novela picaresca titulada La vida del Buscón, llamado don Pablos (1626), o la alegoría Sueños (1627).

En esta época se distinguió además una línea clasicista diferenciada en dos corrientes básicas: la escuela sevillana, en la que destacó Rodrigo Caro, y la escuela aragonesa, cuyos representantes de mayor entidad fueron los hermanos Bartolomé Leonardo y Lupercio Leonardo de Argensola, cultivadores de una lírica doctrinal y moralizante.

En el ámbito de la prosa narrativa del período barroco halló su marco la figura de Miguel de Cervantes Saavedra, autor también de poemas y comedias, que ha sido considerado unánimemente como la gran figura a lo largo de la gestación y la evolución de las letras españolas. En el Quijote, Cervantes creó el prototipo a partir del cual nacería al novela moderna. Concebida en principio para satirizar las novelas de caballerías, los dos protagonistas de la obra, don Quijote y Sancho, han perdurado como símbolos de dos visiones enfrentadas del mundo: la idealista y la realista.

La novela picaresca, que arrancaba del Lazarillo, alcanzó un notable auge y sirvió para denunciar la pobreza y la injusticia social del gran imperio español. El Guzmán de Alfarache (1599-1604), de Mateo Alemán, se caracterizó tanto por su amarga sátira de la sociedad como por su hondo pesimismo. Paralelamente ofreció reflexiones moralizantes, elemento del que carecían las restantes novelas picarescas. Destacaron entre ellas es Buscón, de Quevedo; la Vida del escudero Marcos de Obregón (1618), de Vicente Espinel; y El libro de entretenimiento de la pícara Justina (1605), de Francisco López de Úbeda.

A las fórmulas teatrales que se ofrecían al público en el siglo XVI se impuso la que alrededor de 1590 fijó Lope de Vega, creador de la comedia española. Sus premisas se caracterizaron por el quebrantamiento de las tres reglas aristotélicas del teatro clásico (unidad de acción, tiempo y espacio), la división de la comedia en tres actos (en vez de cinco) y , en general, la liberalización de la estructura de la pieza dramática. Los ideales que se exaltaban eran el monárquico y el religioso, y los sentimientos más manifestados, el amor y el honor. De extraordinaria fecundidad, Lope fue el escritor español con el que más llegó a identificarse el pueblo. Entre las creaciones representadas con mayor profusión cabe citar Fuenteovejuna, Peribáñez o el comendador de Ocaña, El caballero de Olmedo y La dama boba. Como era de esperar, dado su éxito, tuvo gran número de seguidores.

La otra gran figura del drama del Siglo de Oro fue Pedro Calderón de la Barca, quien comenzó siguiendo de cerca el modelo de la comedia de Lope, pero en su madurez, aunque sin modificarlo sustancialmente, aportó ciertos rasgos personales. Su obra se caracterizó por el enfoque más meditado de los asuntos, la preferencia por lo ideológico o simbólico y la construcción más rígida de las piezas teatrales. En la técnica escénica alcanzó un virtuosismo notable. Los dos grupos más importantes de la producción calderoniana son las comedias de enredo y los dramas, históricos, filosóficos y religiosos, entre los que destacaron La vida es sueño, El alcalde de Zalamea y El mágico prodigioso.

OPINIÓN PERSONAL

La vida es sueño es un libro entretenido aunque en algunas ocasiones puede resultar un tanto pesado debido a sus extensos monólogos y a las largas conversaciones entre los personajes. También durante la lectura hay que estar atentos para saber realmente lo que Pedro Calderón de la Barca nos pretendía transmitir con ella, por esta razón también puede cansarnos un poco su lectura.

Esta obra del Barroco también nos sirve para conocer un poco más acerca de esta época, ya que durante toda la obra se dan a conocer aspectos característicos del s.XVII, por lo tanto a parte de leer una obra clásica y aprender sobre literatura, también aprendemos sobre el contexto histórico de la misma.

Es un libro que se le puede recomendar a mucha gente pero sobre todo a las personas que les apasione la literatura clásica.