La vida es sueño; Calderón de la Barca

Literatura española. Siglo de oro. Barroca. Teatro. Personajes. Filosofía. Argumento. Temas

  • Enviado por: Juliana
  • Idioma: castellano
  • País: Colombia Colombia
  • 6 páginas

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La Filosofía en La vida es Sueño

La vida es sueño puede presentarse sin vacilación como una de las más representativas obras de literatura española del Siglo de Oro. De unos variados materiales moralizadores y tradicionales, supo extraer Calderón de la Barca, clérigo y humanista, un sentido filosófico y artístico que la hacen una de las más notables del ingenio humano.

La idea central del drama, recogida en los versos “que toda la vida es sueño / y los sueños sueños son”, contaba con una historia larga, variada e ilustre, pero Calderón la revive con otros temas como la lucha de la libertad contra el destino; y con unos personajes que llegan a representar a toda la condición humana.

La filosofía que comunica Calderón.

La Vida es Sueño, anticipa y resume la aventura filosófica de espíritu europeo desde el propio Descartes hasta Kant. Calderón plantea un problema filosófico y critico, realizando una pregunta sobre la realidad o la irrealidad, ¿La vida es sueño?, como saber si nos movemos en la realidad o en una alucinación perpetua. Este problema, por tanto, no es epistemológico u ontológico, sino práctico: cómo abandonar tal estado de sueño, cómo ascender a la verdadera realidad.


Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.


Calderón al ser educado por los Jesuitas, sigue las tendencias y como era de esperar se sujeta a una concepción filosófica a la ley Cristiana, percibe la grandiosidad de la lucha trágica del hombre frente al universo centrando la situación dramática en el problema de la existencia humana que se explica por el dilema platónico razón (orden universal) vs .pasión (la voluntad humana que puede quebrar la fatalidad).

Calderón habla del tema de la privación de libertad física sufrida por Segismundo es una consecuencia de la falta de libertad “mental” que sufre Basilio al ser condicionado por las estrellas, expresada de manera magistral en el discurso que él mismo hace al final de la jornada I ante sus sobrinos y el resto de la corte:


Llegó de su parto el día,

y los presagios cumplidos

(porque tarde o nunca son

mentirosos los impíos),

nació en horóscopo tal,

que el sol, en su sangre tinto,

estaba sañudamente

con la luna en desafío.

[........................]

Pues dando crédito yo

a los hados, que adivinos

me pronosticaban daños

en fatales vaticinios,

determiné de encerrar

la fiera que había nacido,

por ver si el sabio teníaen las estrellas dominio.


Con lo anterior podemos ver que ha tomado una fuente filosófica, Nietzsche, filósofo alemán, que concibe la idea de Dios es lo que impide al hombre ser hombre. Piensa que para que viva el hombre ha de morir Dios, si Dios vive no puede vivir el hombre. En el libro se toma, que si el rey de Polonia es decir Bacilio, no lo hubiera encerrado a su hijo, Segismundo se habría podido realizar como tal.

... dame tu mano, que ya

que el cielo te desengaña

de que has errado en el modo

de vencerle, humilde aguarda

mi cuello a que tú te vengues;

rendido estoy a tus plantas.

*

Hijo, que tan noble acción

otra vez en mis entrañas

te engendra, príncipe eres.

A ti el laurel y la palma

se te deben; tú venciste;

corónente tus hazañas. ...

El autor nos ofrece una visión menos conformista que Sófocles; no hay que resignarse al destino, sino revelarse contra él. Nada rige nuestras acciones, sólo nosotros mismos. Sin embargo, esto no es una renuncia el concepto de Dios como Creador y motor de nuestras acciones.

San Agustín lo explica muy bien: “en Dios las cosas no comienzan a ser ni dejan de ser, sino que son eternas”. Con esto nos quiere decir que Dios nos ha dado la voluntad pero sabe qué vamos a hacer con ella, pese a ello somos libres, ya que el poder divino da el libre albedrío, que es igual a la libertad.

Calderón a planteado por primera vez en el teatro español del Barroco la angustia metafísica de la existencia humana, la duda angustiosa acerca del incierto valor de la vida y de la realidad del mundo sensible, adentrándose hasta las misma raíces de la vida y el ser. La vida es sueño representa el drama intimo y de conciencia que se enfrenta desde el primer momento con el problema metafísico de la libertad del hombre en contraste con los demás seres de la creación.

Para esta obra, Calderón utilizó elementos y fuentes que ya existían en la época:

  • El cuento del durmiente despierto: de origen oriental, parte de Las Mil

  • Y Una Noches; en él, un mendigo despierta siendo rey y luego otra vez mendigo.

    ... ¿Soy yo por ventura? ¿Soy

    el que preso y aherrojado

    llego a verme en tal estado?

    ¿No sois mi sepulcro vos,

    torre? Sí. ¡Válgame Dios,

    qué de cosas he soñado! ...

                                    

  • El mito de la caverna de Platón, recogido en su República.

  • La relación entre el mito y el libro es que todo se humano tiene la principal influencia en los primeros años de su vida. Así que si Segismundo ha sido tratado como un animal, es lógico y comprensible que, una vez que es puesto en el trono, se comporte como tal, puesto que es la única enseñanza que ha adquirido en la torre donde estaba preso. Al anular todo ejercicio de la libertad en su hijo, a Basilio no le es posible ni legítimo juzgar el resultado de su experimento, lo cuál le hubiese exigido un proceso de educación del príncipe completamente distinto.

    Segismundo al ser completamente libre y se “humanice”, siendo así total merecedor del trono de Polonia. Este proceso de conversión de Segismundo, no es brusco, no se da, como pudiera pensarse, de forma repentina con el despertar del sueño en el final del segundo acto. La humanización se da desde la primera escena, es una constante lucha entre pasión y razón, que termina con el triunfo de la segunda sobre la primera.

  • La literatura ascética, a la que pertenecía la idea de concebir la vida como un sueño, algo que entroncaba con un tema tan barroco como la inconsistencia de la vida.

  • El personaje Segismundo

    El personaje Segismundo del drama Filosófico del libro La vida es Sueño, es el representante directo de la filosofía en la obra ya que se debate entre la realidad y la ficción; la obra fue compuesta después de los grandes descubrimientos de humanismo y del renacimiento, y el personaje de Segismundo no puede ser ya el juguete un invencible destino. En cambio es el símbolo de la autonomía y de la voluntad, en el sentido de la dignidad humana que ha trasladado los planos de la vida y ha situado al hombre en el centro del universo.

    Todo comienza con la predicción hecha por su Padre el cual es astrólogo:

    ... A Segismundo, mi hijo,

    el influjo de su estrella,

    (vos lo sabéis), amenaza

    mil desdichas y tragedias;

    quiero examinar si el cielo

    (que no es posible que mienta,

    y más habiéndonos dado

    de su rigor tantas muestras,

    en su crüel condición)

    o se mitiga, o se templa

    por lo menos, y, vencido,

    con valor y con prudencia

    se desdice; porque el hombre

    predomina en las estrellas.

    Esto quiero examinar,

    trayéndole donde sepa

    que es mi hijo, y donde haga

    de su talento la prueba.

    Si magnánimo se vence,

    reinará; pero si muestra

    el ser crüel y tirano,

    le volveré a su cadena. ...

    “Esto es sólo una consecuencia de la ideología de la época en que Calderón desarrolla esta obra; una época donde predomina el teocentrismo. La idea de la existencia de Dios es indiscutible, así como la acción que ejerce sobre nuestros actos. Según esto, estaríamos condicionados por Él (o por las estrellas) y nada de lo que hiciéramos o dejásemos de hacer tendría plena autonomía o libertad. “

    Es evidente, pues, que la cultura y la sociedad influyen en el comportamiento humano, lo condicionan. Lo que distingue conductualmente al ser humano del animal, es precisamente que no se deja guiar por los instintos, sino que su conducta es más plástica y está mediatizada por la cultura. Las circunstancias refuerzan o atenúan la predisposición genética (o de los astros, para quien lo quiera ver desde esa perspectiva). Ya lo dijo Ortega y Gasset: “Yo soy yo y mis circunstancias”.

    Por las predicciones Segismundo es encerrado en una torre, en medio de montañas, en este lugar el príncipe pasa la mayor parte de su vida, hasta que su padre decide darle una oportunidad, es entonces cuando el problema filosófico aparece.

    En su primer monólogo, encerrado en una cárcel, se pregunta, desesperado, qué delito ha cometido por estar allí. No sabe por qué le han encerrado. Después, afirma que el "mayor delito del hombre es haber nacido". Esto lo dice porque, según el cristianismo, todos los hombres, al nacer, llevan consigo el pecado original.

    En la mencionada oportunidad dada por su padre, cuando Segismundo es liberado la primera vez de su encierro por parte de Clotaldo y Basilio, es advertido de su verdadero linaje y de los motivos de su prisión, su enfurecimiento es tal que no le permite reflexionar sobre su nueva situación y decide arremeter contra su padre y hacer uso (y abuso) de su condición de rey.

    ... Y aunque sepas ya quién eres,

    y desengañado estés,

    y aunque en un lugar te ves

    donde a todos te prefieres,

    mira bien lo que te advierto:

    que seas humilde y blando,

    porque quizá estás soñando,

    aunque ves que estás despierto. ...

    *1225-1245

    *1535-1545

    Segismundo se deja llevar por la ira que lleva dentro, no es libre, sino que es esa ira, esas pasiones, las que le hacen actuar de una manera o de otra:

     

    No me estorbe nadie, que es vana

    diligencia; y ¡vive Dios!

    si os ponéis delante vos,

    que os eche por la ventana.

    Le ciega la rabia, la ira; no puede controlarse y, como consecuencia de ello, será vuelto a prisión haciéndole creer que todo ha sido un sueño.

    ... ¿Soy yo por ventura? ¿Soy

    el que preso y aherrojado

    llego a verme en tal estado?

    ¿No sois mi sepulcro vos,

    torre? Sí. ¡Válgame Dios,

    qué de cosas he soñado! ...

    A partir de este momento, la duda que se apodera de él será la clave de su pensamiento, quien, plenamente conciente del engaño de los sentidos , pero incapaz de establecer una barrera entre la realidad y la ilusión, se ve obligado a dudar de todo, excepto de su propia existencia.

    El príncipe Segismundo, duda de la realidad del mundo que le rodea unos años antes de que Descartes se pregunte también si el mundo es una ilusión; incluso cuando este personaje de Calderón se resigna a no saber si sueña o está despierto, está entregándose ya a la única solución que más adelante propondrá Kant: “el espacio y el tiempo pertenecen a la realidad sólo como parte de la mente, como intuiciones con las que las percepciones son medidas y valoradas”.

    ¿Qué os admira?¿Qué os espanta,

    si fue mi maestro un sueño,

    y estoy temiendo en mis ansias

    que he de despertar y hallarme

    otra vez en mi cerrada

    prisión? Y cuando no sea,

    el soñarlo sólo basta;

    pues así llegué a saber

    que toda la dicha humana,

    en fin, pasa como sueño.

    Y quiero hoy aprovecharla

    el tiempo que me durare,

    pidiendo de nuestras faltas

    perdón, pues de pechos nobles

    es tan propio el perdonarlas.

     

    Las actitudes y pensamientos de Segismundo se pueden relacionar con Parmenides un filosofo presocrático que afirmaba que lo que se percibe a través de los sentidos son apariencias sin identidad propia y su principio era “el ser es, el no ser no es”, relacionando el ser con la realidad.

    Segismundo es la conjugación del pensar, como todos los dados anteriormente, en conclusión es el mas puro idealismo Platónico, inspira esta concepción calderoniana que en la persona de Segismundo afirma la verdad ideal del mundo interior frente a la apariencia ilusoria de las cosas soñadas.

    [Segismundo].

    [Basilio].

    [Basilio].

    Segismundo

    Basilio