La vida es sueño; Calderón de la Barca

Literatura española. Siglo de Oro. Barroco. Teatro. Argumento. Personajes. Temas

  • Enviado por: Liny
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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LA VIDA ES SUEÑO

Calderón de la Barca

El tema principal trata de Segismundo, heredero al trono al cual su padre ocultó desde niño, por miedo a que se cumpliera lo que le predestinaron los astros, es decir, por miedo a que su propio hijo lo matara. Para ello decide encerrarlo en una torre sin explicarle el porqué ni quién era. Nadie podía entrar en la torre, bajo pena de muerte, pues podría descubrir que el rey tiene heredero y las condiciones en que está.

Un día entran en la torre Rosaura y Clarín pues estaba anocheciendo y buscaban un lugar donde guarecerse. Al acercarse a la torre encuentran la puerta de esta abierta y deciden entrar. Una vez dentro escuchan una voz, la de Segismundo, que se lamenta de su castigo el cual le había sido impuesto por el mero hecho de haber nacido:

SEGISMUNDO: “¡Ay, mísero de mí, y ay infelice!

Apurar, cielos, pretendo,

Ya que me tratáis así,

qué delito cometí

contra vosotros naciendo

…”(pág. 20)

El lamento de Segismundo inspira temor y piedad en Rosaura, a la cual éste escucha hablar y, sobresaltado, amenaza con matarla. Sin embargo Rosaura, que se hacía pasar por varón, conmueve con sus palabras a Segismundo:

SEGISMUNDO: “Tu voz pudo enternecerme,

Tu presencia suspenderme,

Y tu respeto turbarme.

…”(pág. 22)

En este momento entra en la torre Clotaldo, quien ordena a los guardas que capturen y maten a Rosaura y Clarín, pues podrían desvelar el secreto. Segismundo amenaza con matarlo si se atreve a hacerles daño, por lo que cierran la puerta de la celda. Rosaura le pide clemencia a Clotaldo y le entrega una espada y le explica que es el motivo de su viaje a Polonia. Este reconoce la espada. Pero este es un tema que merece mención aparte de la historia principal.

Una vez ya en el palacio, entran en escena Astolfo y Estrella, a quienes se les considera herederos al desconocerse la existencia de Segismundo, pues son sobrinos de Basilio, el rey. Astolfo intenta halagar a Estrella, pero ésta no le hace caso. Aparece Clotaldo y le propone matrimonio a la sobrina del rey y heredera de la corona.

Entra Basilio en escena y tanto Astolfo como Estrella le “hacen la cama”, para que se decida por uno de los dos como heredero. Este es el momento en que el rey les desvela que tuvo un hijo con su difunta esposa pero que los astros presagiaron que sería un monstruo y que por ese motivo lo había condenado a vivir encadenado en una apartada torre. Pese a esto, dice el rey, Segismundo debe tener siquiera la oportunidad de gobernar y si demuestra lo que los astros presagiaron, lo encerraría de nuevo. Si esto sucediera casaría a sus sobrinos, haciéndolos reyes.

El segundo acto comienza con la artimaña que ha ideado el rey para darle a Segismundo la oportunidad de demostrar cómo es y que, si el resultado es el esperado, poder volver a encerrarlo en la torre, pues le harán creer que todo fue un sueño. De esta manera, le dieron a Segismundo una pócima que lo mantendrá dormido durante el tiempo necesario para llevarlo a palacio y acostarlo en la cama del rey.

Cuando Segismundo despierta y se ve en tan elegantes alcobas…:

“¡Válgame el cielo, qué veo1

¡ Válgame el cielo, qué miro1

Con poco espanto lo admiro,

Con mucha duda lo creo.

¿Yo en palacios suntuosos?

¿Yo entre telas y brocados?

¿Yo cercado de criados

…”(pág. 50)

…Se siente frustrado y aún más al reconocer a Clotaldo, quien en prisión lo maltrataba y ahora con respeto lo trataba. Le pidió explicaciones y este le contó la verdad. Al oírla, Segismundo amenazó con matarlo con sus propias manos, pero, hábil, Clotaldo logró escapar.

Aparece Astolfo y habla con su recién conocido primo, quién se muestra muy descortés. Entra Estrella, pero e ella Segismundo la trata de muy diferente manera; la halaga e incluso intenta besarle la mano, pero un criado le frena por estar delante Astolfo y conocer su pesar. Segismundo enfadado, lo tira por el balcón. Astolfo insulta a su primo:

“Pues medid con más espacio

vuestras acciones severas,

que lo que hay de hombre a fieras,

hay desde un monte a palacio.”

En estas aparece el rey que pregunta qué sucede y cuando se entera, le dice a su hijo que esperaba poder darle amor, pero que tras lo sucedido le era imposible y que tuviera cuidado, pues podría despertar de su sueño.

Entra en escena Rosaura, y aunque ella reconoce a Segismundo espera que él no la recuerde, pues ya no iba vestida de hombre. A Segismundo, sin embargo, le suena su cara y le pregunta quién es. Ella dice que es una dama de Estrella y el príncipe comienza a halagarla. Entra Clotaldo y Rosaura pide irse pero Segismundo no se lo permite, amenazando con quitarle el honor:

“…y así, por ver si puedo, cosa es llana

que arrojaré tu honor por la ventana.”

Clotaldo que allí se encontraba fue a prevenir este suceso, por razones que posteriormente conoceremos. Al hacer esto pone colérico a Segismundo que a punto está de matarlo, gracias a Rosaura no lo consigue, pues pide ayuda. Astolfo acude y al intentar estorbar el crimen casi encuentra la muerte a manos de su primo.

Tras estos sucesos queda demostrado lo que los astros habían pronosticado, que Segismundo era una fiera inmunda y por ello decidieron volverlo a la torre. Le dan nuevamente el brebaje del sueño, haciendo que despierte en su prisión. Segismundo despierta asumiendo que todo fue un sueño y decide contárselo a Clotaldo, que allí se encontraba. Segismundo se arrepentía de haber sido tan cruel, aun siendo un sueño. El rey, que había estado escuchando todo esto, se fue conmovido. Y este es el momento en el cual Segismundo pronuncia los famosos versos:

“…que toda la vida es sueño,

y los sueños, sueños son.”

El tercer acto es el desenlace. Un soldado libera a Clarín, creyendo que es el verdadero príncipe. Pero Segismundo dice que es él, pese a que cree que está soñando de nuevo. El soldado le dice que tiene un ejército fuera esperando para darle lo que es suyo: su reino. Como cree que es un sueño les dice que lo dejen pero al ver que el soldado insiste, decide seguirle la corriente. Sale Clotaldo de la torre al oír alboroto y, al ver a Segismundo libre de sus cadenas, piensa que lo va a matar. Pero este ha aprendido la lección y se dice que hasta en sueños hay que obrar bien. Clotaldo le rinde pleitesía, mas le dice que no puede traicionar a su rey. Segismundo comienza a insultarle pero se corrige y educadamente le dice que se verán el campo de batalla.

Comienza la lucha. Aparecen el rey Basilio, Clotaldo y Astolfo, que huyen al reconocer que no tienen nada que hacer contra Segismundo. Se oyen disparos, que alcanzan a Clarín, el cual se había escondido por miedo a morir en la batalla:

“Soy un hombre desdichado,

que por quererme guardar

de la muerte, la busqué.

…”(pág. 102)

Clotaldo le dice al rey que se marche, que él le guardará las espaldas. Pero, viendo que no le serviría de nada, pues ya llega Segismundo con su ejército, decide postrarse a los pies de su hijo. Éste, en lugar de matarlo, lo perdona y dice que su padre intentó lo imposible: cambiar el destino.

Por esta muestra de clemencia, Basilio dijo que Segismundo era merecedor de la corona.

Este es el desenlace del argumento principal o político.

El tema secundario trata fundamentalmente de Rosaura, de sus amores, sus problemas, el motivo por el cual viajó a Polonia…En esta ocasión no explicaré “tan por lo menudo” la situación de los personajes, por haberlo hecho ya en el argumento principal y para no resultar redundante.

Aparece Rosaura en lo alto de un monte, donde la ha dejado un hipógrifo( a ella y a Clarín), vestida de hombre. Se va lamentando de sus, junto con Clarín.

Cuando Clotaldo ordena a los guardas de la torre que maten a Rosaura y a Clarín, ella le enseña la espada que le había dado su madre para que, a su llegada a Polonia, se la enseñase a los nobles. Clotaldo reconoce la espada, pues el mismo se la había dado a Violante con instrucciones que a la persona que llegase a junto de él con tal acero, reconocería como hijo. Clotaldo se encuentra en un dilema. Al fin decidió entregar de todos modos a su hija al rey, y si, al final, la ejecutaba, no diría que es su padre:

“¿Pues qué he de hacer, ¡ay de mí!,

en confusión semejante,

si quien la trae por favor,

para su muerte la trae,

pues que sentenciado a muerte

llega a mis pies? …(pág. 28)

Al final no los ejecutan porque deciden darle una oportunidad a Segismundo.

Rosaura le cuenta a Clotaldo, sin saber que es su padre, el motivo del agravio que le originó Astolfo y que solo lo remendará si se casa con ella. En este momento se descubre Rosaura como mujer, despojándose de la vestimenta de hombre. Clotaldo la hace pasar por sobrina suya. Clarín amenaza con desvelar su secreto.

Estando ya Segismundo en el castillo, casi le quita la honra a Rosaura, gracias que estaba allí Clotaldo quien no lo permite por tratarse de su hija.

Astolfo lleva al cuello un retrato de Rosaura lo cual disgusta mucho a estrella, a quién Rosaura sirve bajo la identidad de Astrea. Estrella le ruega que le pida a Astolfo dicho retrato. Rosaura se encuentra en un aprieto, pues desea evitar que él la reconozca. Pero Astolfo cuando va a entregarle el retrato se percata de que es ella, por mucho que Rosaura lo desmiente:

ASTOLFO: “Este es, señora, el retrato.

Mas ¡ay, Dios!

ROSAURA: “¿Qué se suspende

Vuestra Alteza? ¿Qué se admira?”

ASTOLFO: “De oírte, Rosaura, y verte.”

ROSAURA: “¿Yo Rosaura? ….”

(pág. 68)

Discuten. Con el alboroto que arman sale Estrella a ver qué sucede. Rosaura inventa que Astolfo le ha quitado un retrato suyo y que no le quiere entregar ni ese ni el de la otra dama, que no son sino el mismo. Estrella se enfada con Astolfo, pero Rosaura recupera su pintura.

Posteriormente, Rosaura ruega a Clotaldo que repare su honor matando a Astolfo, pero él no puede, pues se encuentra dividido entre su hija y el hombre que le salvó de morir a manos de Segismundo:

“Darle pensé muerte, cuando

Segismundo pretendió

Dármela a mí, y él llegó,

Su peligro atropellando,

A hacer en defensa mía

(…)

Pues ¿cómo yo ahora -advierte-,

Teniendo alma agradecida,

A quien me ha dado la vida

Le tengo de dar la muerte?…”

Como Clotaldo no la ayuda, decide pedírselo a Segismundo. Le cuenta todo el agravio sufrido y quien es el agraviante. Al contárselo todo, el príncipe se da cuenta que no está soñando, pues no han de caber tantas cosas en un mismo sueño. Rosaura se apena, pues piensa que Segismundo la ignora, pero él le dice que lo hará.

Cuando el príncipe aclara la situación con el rey, hecho ya explicado, le dice a Astolfo que ha de casarse con Rosaura, pues le debe obligaciones. Astolfo dice que aunque eso es cierto, no puede casarse con una mujer que no es noble. Ahí entra Clotaldo, pues reconoce que es su hija, y por lo tanto es tan noble como ellos dos.

Para que Estrella no quede desconsolada, el príncipe decide convertirla en su esposa.

Al final, todos admiran a Segismundo.

De este modo termina el argumento del tema secundario, relativo a los asuntos de la dama Rosaura.

Fin

MOTIVOS DE CLOTALDO EN LA PÁGINA 8, LÍNEA 9.

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